Aquí estoy de nuevo con un nuevo capítulo, de verdad espero que les guste mucho. ¡Disfruten y muchas gracias por todo el apoyo!
Atención: Miraculous Ladybug y todos sus personajes no me pertenecen a mí, sino al grandioso Thomas Astruc. Únicamente la trama de este fanfic le pertenece a mi cabecita.
Capítulo 7
Marinette Dupain-Cheng llevaba horas mirando el techo de su habitación, perdida en una maraña de pensamientos y sentimientos. Su cabeza se encontraba envuelta en una bruma que la alejaba de la realidad, por lo que no era consciente del kwami que intentaba conseguir la atención de su portadora. La peliazul solo pensaba en cabellos rubios y ojos verdes, pero muy a su pesar, pensaba a la vez en dos muchachos, que extrañamente, poseían las mismas características.
-Dime, Tikki,, ¿Habré hecho mal en ser tan insistente con Adrien hoy? -habló la chica luego de horas de silencio.
-¡Por fin dices algo! -respondió la pequeña kwami, entre aliviada e irritada. ¡Llevo rato intentando avisarte que tenías que ir a patrullar con Chat Noir!
Quizá fue el recordatorio de Tikki, su tono de reproche, o simplemente la mención del nombre de Chat Noir lo que hicieron que la joven se levantara de un salto de la cama.
-¡Oh mon dieu! ¡Por qué no me avisaste? ¡Son las once de la noche! ¿Cuánto tiempo he perdido? -Marinette daba vueltas en su habitación ¡Chat estaría enojado? Técnicamente lo había dejado plantado. Algunas noches salían a patrullar verificando que todo se encontrase en orden en la ciudad de París. Hoy era una de esas noches, ella misma le había pedido por mensaje que se vieran (a través de los miraculous). La verdad era que Marinette no solo quería verlo para patrullar, sino que su verdadera intención era averiguar cómo se encontraba su compañero.
A pesar de que había pasado toda la mañana preocupada por Adrien, en sus pensamientos seguía rondando ese gatito callejero. Desde el ataque del akuma, Chat se había comportado de forma muy extraña, al igual que Adrien… El pensamiento golpeó a Marinette como un látigo. ¿Cómo no lo había pensado? Seguramente Adrien también había sido víctima del akuma, por eso estaba mal. Seguramente el poder del akuma había dejado alguna especie de efecto secundario en los muchachos. Pero no debía seguir pensando en Adrien, ahora su prioridad era ver a Chat, saber cómo estaba.
-¿Crees que sea muy tarde si voy yendo ya? Hace poco más de media hora que debía reunirme con él -la joven miraba a su kwami desesperada. Odiaba dejar plantado a Chat, y más luego de una situación así. Tikki no tuvo tiempo de responderle a su portadora cuando escuchó un ruido en la trampilla que daba al balcón de Marinette. Mientras el kwami volaba a esconderse, Marinette salía disparada a abrir la trampilla. Se encontró cara a cara con su compañero al abrir la trampilla, verde se encontró con azul por un momento. Chat sonrió alegre y la saludó. Marinette confundida saludó de vuelta y le hizo un ademán para que entrase.
-¿Q-qué haces aquí? -preguntó confundida.
-¿No te alegras de verme? -preguntó de vuelta Chat haciendo un puchero falso. Luego cambió de expresión a una más divertida. -Vine porque Ladybug no se presentó a patrullar conmigo, y después de esperarla un tiempo, decidí que podía aprovechar y venir a visitar a mi purrincesa.
Marinette lo miró entre confundida y divertida, era extraño que Chat quisiera visitarla como Marinette (a pesar de que se habían vuelto más cercanos últimamente), pero al menos no se veía enojado con Ladybug por haber faltado a patrullar, igual sentía que debía disculparse de alguna forma.
-Bueno, me imagino que a Ladybug se le complicó un poco llegar
-Puede ser, pero no me quejo, me dio la oportunidad para escaparme y estar contigo -dijo mirándola con un brillo peculiar en la mirada. Marinette sintió como sus mejillas se encendían, ¿qué le ocurría a Chat? Apartó la mirada de Chat y miró hacía el diván, de pronto recordó la noche que se quedaron dormidos en su diván y sintió que el estado de su rostro empeoraba.
Al ver que se sonrojaba, Chat Noir sintió un extraño placer al pensar que él había provocado eso. Recientemente había descubierto que Marinette tenía muchos facetas que no había visto y que quería conocer. Le encantaba hacerla sonrojar siendo Chat Noir, porque cuando era Adrien no tenía que hacer nada para que eso ocurriese, se sonrojaba con solo saludarla o al tartamudear; pero siendo Chat, él podía molestarla, decirle cosas bonitas, que podían parecer una broma, pero tenían el efecto deseado. Chat siguió la dirección de la mirada de la chica y, esta vez, fue su turno sonrojarse al recordar lo ocurrido la otra noche.
-Yo… me alegra verte, Chat -fue Marinette la que rompió el silencio y la primera en despegar la vista del diván. Realmente se sentía aliviada de verlo y de que no estuviera molesto con Ladybug, pero se sentía rara, no podía explicar qué era, pero ver a Chat había provocado muchas y diferentes emociones dentro de ella.
-Quería verte, te debía una disculpa -Chat sonrió débilmente, su expresión abochornada por el recuerdo del diván había sido sustituida por una más solemne.
-¿A qué te refieres? -preguntó Marinette curiosa, no se le ocurría nada por lo que debía disculparlo.
-Me disculpo porque no pude salvarte ayer, princesa -Chat se veía triste. La emoción en los ojos del joven le recordó a la que vió ese mismo día en los ojos de su amigo.
-Pero, ¿de qué hablas? No hay nada por lo que discul…
-¡Claro que sí! -Chat hablaba con mucha emoción en su voz -No pude moverme a tiempo y… me disculpo también porque sentí celos -Marinette veía confundida al joven
-¿Celos?
-Celos porque no fui el que te salvó ayer…-la joven vió como las mejillas del superhéroe se teñían de un leve tono rosado. No pudo evitar que una risita se le escapase de los labios. Caminó hacia Chat y tomó su rostro entre sus manos. Sintió que se apoderaba de ella una extraña ternura y no podía controlar sus acciones.
-Chat, escuchame. Fue mi amigo Luka el que me ayudó a salir del área de ataque del akuma, pero fue porque yo me quedé ahí, preocupada por ti. Él actuó como cualquier amigo, yo hubiese hecho lo mismo. No pienses que nadie te ha reemplazado. Ladybug no te va a reemplazar por eso -los ojos de Chat Noir brillaron con un nuevo brillo, se sentía extrañamente mejor. Tal y como había descubierto en la mañana, hablar con ella y estar cerca de ella lo ayudaban de una forma inexplicable. -Pero, hay algo que me preocupa… Te vi afectado por el akuma, ¿cómo sigues?
Chat respiró hondo y sujeto una de las manos de Marinette que seguía sujetando su rostro. -No te preocupes, Purrincesa. Solo se me vinieron pensamientos feos a la mente, pueden parecer una tontería, pero hay cosas de mí que no sabes… por lo que palabras estúpidas y sin sentido me afectaron más de lo que deberían. Eso es todo -Le costaba sincerarse sin explicar el lío que era su familia, su vida en general; pero no se iba a desmotivar. El hecho de llorar todo lo mal que se sentía con ella antes, hizo que algo pesado de su pecho se levantase. Había sentido, gracias a las palabras que el akuma le hizo alucinar, que esa era la única verdad en su vida. Que solo existía para él el desamor, el rechazo de su padre, el vacío de su madre, que todo era su culpa incluso el hecho de que Ladybug no le correspondía, pero Marinette le hizo olvidar esas sensaciones. Ahora se sentía apoyado por sus amigos, porque sabía que los tenía a su lado. Pase lo que pasaba, no quería perder eso.
-No te quiero perder -susurró sin pensar Chat Noir, mirando fijamente a los ojos a la joven peliazul. Marinette no sintió ni sus mejillas sonrojarse ni las piernas flaquear, solo un pequeño calor muy reconfortante en su pecho y una pequeña sensación electrizante por su cuerpo.
Chat no se dio cuenta de lo que había dicho, según él sólo lo había pensado, por lo que no entendió el extraño brillo en los ojos de la joven. Tampoco proceso bien porqué la muchacha susurró un "Jamás me vas a perder, gatito" antes de acercarse a su rostro y darle al chico un pequeño beso en la comisura de sus labios. El super héroe, más confundido que nunca, miró sorprendido a su amiga.
-Hace unas noches me pediste que fingiera que eras Adrien para que declarara lo que sentía por él, ¿verdad? -Marinette dijo y antes de que el superhéroe pudiera responder continuo -Pero, ese beso te lo dí pensando que eras tú, Chat Noir, el héroe de París y mi héroe.
Marinette no supo porqué dijo eso pero las palabras salieron a borbotones de su boca. Sentía que cada palabra que decía venía desde lo más profundo de su corazón, de su ser. Sintió pánico por un momento. ¿Qué le pasaba hoy? Primero estuvo con Adrien, consolandolo mientras este lloraba entre sus brazos; ahora estaba con Chat Noir y le había dado un beso casi en la boca. ¡Se había vuelto loca!
-L-lo siento. Hoy fue un día de muchas emociones para mí -Marinette se alejó del superhéroe, nerviosa y soltando pequeñas risas histéricas.
-Tranquila, Mari -Chat Noir no sabía qué decir ni qué pensar. Sentía que su corazón martillaba en su peso y no sabía cómo cambiar eso.
-De verdad, no te imaginas el día de hoy. ¡Abracé a Adrien! -dijo riendo aún más histérica. Chat ahora la miraba divertida, tal vez eso podría hacer desaparecer del ambiente aquel semi-beso -¿Ah, sí? ¿Te declaraste?
-¡No! ¿Cómo se te ocurre? Él estaba mal, llorando y solo quería consolarlo y mi brillante idea fue abrazarlo -Marinette movía los brazos de forma un graciosa mientras explicaba lo sucedido -¡Ni siquiera sé si le molestó! Luego de consolarlo, me dio las gracias y cada uno se fue por su lado ¡Estaba tan nerviosa! Seguramente ahora me odia ¡Claro! Me dio las gracias por ser cortés. Mañana seguramente se cambiará de clase porque no aguanta más verme luego de que yo lo abrazara ¡Ay, Chat! ¿Cómo podré verlo ahora?
Chat soltó una gran carcajada. Marinette sin duda alguna era increíble, graciosa y muy imaginativa. Marinette vio como su compañero reía y suspiró aliviada, su plan de distraerlo contándole su drama con Adrien había funcionado, tal vez así no malinterpretaba el semi-beso.
Por una hora entera, Marinette pasó contándole a Chat todos los posibles escenarios que podían salir mal con Adrien, mientras él se reía de las ocurrencias de la joven, sabiendo que todo eso que imaginaba no iba a pasar. Adrien no pensaría mal de ella de esa forma. Después de todo el mal rato que su mente depresiva, combinada con el akuma, le habían hecho pasar, era justamente un momento así, alegre y relajado lo que ocupaba, luego de haberse desahogado, para sentirse completamente mejor.
¡Muchas gracias por leerme! Gracias por el apoyo en este fic, los quiero mucho. ¿Qué les va pareciendo? ¡Espero que les haya gustado! Besos :*
