Buenas gente, tanto Maca como yo lamentamos el retraso. En verdad tendría que haber actualizado este fic en diciembre, pero bueno tenía cosas que hacer xD Maca dice que estará algo más desocupada y activa así que habrá actualizaciones con algo más de frecuencia.

Una de las metas este año es actualizar al menos un fic al mes. Este sería para enero (aunque atrasado como vimos), este mes haré una traducción de un fic en inglés (lemon por supuesto xD la pregunta ofende sibreka xD) y el próximo mes subiré un nuevo fic de pocos capítulos (¿por qué no acabas los que ya tienes?... por que sí :D) sobre hime amazona (sibreka ya sabe la trama y le ha gustado, ¿no es cierto, hermana? Lunita).

Solo un adelanto, la actitud de Ichigo hacía rukia era mejor en el borrado que me dio Maca, yo lo hice más que la tratará peor. Total, a mí rukia nunca me gusto y la llegué a detestar sobre todo gracias a las IR. Es más Maca quería que hubiera lemon renruki, pero yo para hacer lemon saben que me tiene que gustar la pareja muchísimo. Bueno sin más les dejo con las aclaraciones de siempre y respondo reviews abajo :D

Aclaración: Bleach y todos sus personajes son propiedad del gran Tite-sama que a pesar de toda la presión que siempre recibió termino el manga como él quiso. Es tan hermoso leer a una IR que sigue llorando porque no son canon o cuando dicen que ya no creen en el amor porque el IR no es canon, pero después te dan lecciones de que no tenes que tomar tan a pecho el canon que son solo dibujos… ains la dulce ironía y doble cara que siempre tuvieron… dos años y medio después la siguen demostrando como el primer día.

Disfruten del fic.

EL ICHIHIME ES CANON

Capítulo 2

El sonido de las campanas resonaba por toda la iglesia, anunciando las 7 de la tarde, una mujer vestida con su hábito rezaba ante la imagen de la Virgen, sus ojos permanecían cerrados mientras sostenía fuertemente un rosario entre sus manos, en su mente solo se hacía presente un doloroso recuerdo, de hace unos 7 años atrás.

Flashback

En el centro de la ciudad se levantaba una monumental torre, cede central de la poderosa Familia Kurosaki. Una monja hecha toda una furia irrumpió en la recepción del edificio, exigiendo hablar con el presidente Yamamoto, no obstante, fue retenida rápidamente por la seguridad y, de no ser por la intervención de Chōjiro Tadaoki quien se encontraba en recepción en esos momentos, los guardias la habrían sacado sin dudar.

- ¿Unohana-san que es lo que le sucede?! ¿Por qué está aquí? – dijo sorprendido el hombre mientras trataba desesperadamente por calmarla.

- Tú sabes porque estoy aquí, déjame hablar con mi hermano en este instante - la fuerte mirada de la mujer, paralizo a todos en el lugar, ninguno de ellos sabía de la existencia de otro familiar del presidente con excepción de su hijo y nieto, todos menos Tadaoki quien accedió de inmediato, sabía perfectamente que no debía provocarla.

El ascensor rápidamente los llevo al piso 46. La vista de ese lugar era esplendía, se podía ver toda la ciudad desde allí, el sitio ideal para el hombre quien mantenía bajo su poder a casi el 74% de las empresas del país. Ambos recorrieron el pasillo sin pronunciar palabra alguna, Tadaoki no dejaba de mirar cada movimiento de esa mujer, a pesar de lucir como un ángel, sabía lo peligroso que era bajar su guardia con ella. Al llegaron al final del corredor, el hombre toco la puerta de caoba, y de inmediato recibió la autorización para ingresar

- Hermana cuanto tiempo sin verte- dijo Shigekuni Yamamoto sin apartar su vista de unos documentos que estudiaba.

- Temo que esta no es una visita social, iré directamente al grano ¿Dónde está Orihime Inoue? - pregunto la mujer sin titubeos.

El hombre aparto su atención de los papeles que sostenía y miro a la mujer indiferentemente - no lo sé de qué hablas, si has perdido alguna de tus monjitas no es asunto mío – se limitó a responder, lo cual aumento la cólera en Unohana, quien intentaba mantener su compostura.

- ORIHIME INOUE no es una monjita, es prácticamente mi hija, sabes bien de lo que hablo, sé que ese joven, que se presentó como Ichigo Shiba, es tu nieto- esas últimas palabras llamaron la atención del hombre, el ambiente comenzaba a sentirse pesado, ese apellido no debía ser pronunciado.

- Estoy sorprendida de que tu nieto no utilice el apellido Kurosaki, para su beneficio, es un joven muy amable y de buen corazón, no tiene un solo rasgo tuyo, sin lugar a duda salió a su padre - dijo de forma hiriente, conociendo el origen de su único "sobrino".

- Hablas como si lo conocieras bien - El hombre apartó los documentos y se levantó de su asiento para acerarse a su hermana menor.

- El hecho que no esté a tu lado como antes, no significa que no sepa lo que haces o dejas de hacer, después de todo yo fui quien facilito la adopción de Isshin - dijo con un pesar en su voz - quería ver a Kirio feliz una vez en la vida.

- Te lo advierto, no hables de lo que no sabes, y en cuanto a tu protegida, yo solo facilite su viaje, ella sabía que no tenía ningún futuro al lado de MI NIETO - dijo el hombre haciendo énfasis en sus últimas palabras.

- De haberlo cuidado mejor no se habría involucrado con alguien inferior, como tú crees ¿No es por eso por lo que los separaste? Al igual que hiciste con Masaki - replicó la mujer, sin dudar había puesto el dedo en la llaga.

- Otra vez con tus conspiraciones, la muerte de Masaki fue algo lamentable punto final. Al menos hizo su trabajo y le dio un heredero a esta familia - Respondía cada vez más irritado por las palabras de su hermana.

- Tres Yamamoto - lo corrigió su hermana- tienes tres herederos- contesto, reprimiendo su cólera al escuchar que su hermano insultaba de esa forma, la memoria de tan maravillosa mujer como Masaki Kurosaki.

- Esas niñas no cuentan, Ichigo es quien heredara todo, ya he hecho los arreglos para su futuro y el de la compañía, nada más lo desviara de su destino – le contestó comenzando a enojarse.

- ¡Por dios! ¡Hablas como si fueras clarividente! ¿Acaso crees que todo es tan sencillo? Encerraras a ese joven en una torre de marfil y lo moldearas a tu gusto, al igual que quisiste hacer con tu hijo, no lo lograste con él, así fue como lo perdiste y ahora…

- ¡Es suficiente! – cortó a su hermana verdaderamente molesto - Tu cortaste lazos con esta familia y aun así estas aquí diciéndome ¿cómo debo dirigirla? ¡Vete de aquí! – le exigió sin miramientos.

- ¡No! ¡No lo haré! ¡Hasta que me digas en dónde está Orihime! ¿Qué has hecho con ella? –

Lo encaró sin miedo alguno.

Yamamoto miraba con más impaciencia a la mujer, finalmente accedió haciéndole una señal a Tadaoki, quien dio un paso al frente y dijo con voz clara:

- Ayer por la tarde lleve a la joven hasta el aeropuerto, arregle un viaje con destino a París y le di un cheque por cinco mil euros, después de allí, no sabemos nada más.

- ¿Eso es todo? ¿Cómo dejaron que se fuera a un país que no conoce? ¿Cómo es que…? - la mujer se encontraba verdaderamente indignada por la confesión.

- Unohana - interrumpió el hombre con una fría mirada inquebrantable - le he dado una orden a esa jovencita que espero que tú también cumplas, si llega a regresar al país se atendrá a la consecuencias - sentenció el hombre, a lo que Unohana no pudo replicar palabra alguna, sabía a lo que se refería su hermano, y si Orihime estaba en Paris tenía alguna idea, de lo que estaba planeando y a quien debía llamar para encontrarla.

Fin del flashback

- Ay Aimi-chan… espero que algún día puedas perdonarme, no fui capaz de protegerla - se lamentaba Unohana mientras apretaba con más fuerzas el rosario entre sus manos - si solo me hubiera percatado antes, de que ese joven era su nieto… no habría permitido que nada de esto hubiera pasado - Esa familia solo trae desgracias - meditaba la mujer sin percatarse de quien se encontraba cerca de ella.

- Madre superiora la estaba buscando, es extraño no verla para cenar- comentaba el padre Ukitake mientras se acercaba con una gran sonrisa.

- ¡Padre! usted debería estar descansando, el médico lo dejo muy claro - le recrimino la monja dulcemente.

- ¡Ya he descansado por demás! Además hoy me siento de maravilla y deseaba ofrecer una misa especial por el cumpleaños del pequeño Kazui – agregó alegremente el padre mientras se sentaba a su lado - Hablando de celebraciones… tengo que entendido que hoy tenía un evento familiar.

- ¡Por favor padre, no sea indiscreto - le respondió seriamente la mujer- ¡Oh! Lo siento no quise…

- No hace falta que se disculpe madre, pero déjeme decirle que no es bueno que aún guarde tanto rencor en su corazón - le dijo el padre amablemente mientras tomaba su mano - déjelo ir y perdone a quienes le hicieron daño, deje que la luz de dios brille en usted al hacerlo, perdone y perdónese a usted misma, es la única forma que encontrara la paz- al decir esto Ukitake dejo al descubierto las marcas en las manos de Unohana al presionar tan fuertemente el rosario.

Sus hermosos ojos color azul grisáceo miraron fijamente al padre de larga cabellera blanca, y suspirando respondió - Tiene toda la razón padre, pero ya no tengo relación alguna con esa gente, mi familia son usted y las hermanas - dicho esto se levantó dirigiéndose al gran comedor – ¿nos vamos? Dediquemos una oración al pequeño Kazui.

Ukitake la siguió sin decir palabra alguna, hacía más de 50 años que conocía a esta mujer y sabia cuando era mejor guardar silencio.

- Disculpe la pregunta, pero ¿sabe algo de Kempachi-san? - Le pregunto el padre, camino al comedor, quien no soportaba el sepulcral silencio que se producía, cada vez que se tocaba el tema de la familia de Unohana.

- ¿Sobre Ken-chan? Recibí su última carta hace dos semanas, al parecer está trabajando en algo importante, su posición está comprometida, pero dijo que vendrá el mes próximo a visitar a Yachiru.

- Son buenas noticias, la pequeña no deja de preguntar por su padre, ser jefe de la policía es un trabajo muy importante, pero siempre está en constante peligro, me preocupa…

- No tiene por qué preocuparse, él es fuerte, no caerá fácilmente.

- Claro, olvide quien lo había criado jajaja – dijo entre risas el padre a lo cual Unohana respondió con una cálida sonrisa.

EL ICHIHIME ES CANON

Mientras tanto en la cocina del "La posada Le Paradis Caché".

- ¡Una fresa más y quedará listo! - murmuraba para sí misma Orihime, cuando de repente un destello de luz la incardinaba otra vez ¡Clic! ¡Clic! – ¡Matsumoto-chan ya! ¡Has estado toda la tarde sacándome fotos, detente! ¡Estoy hecha un desastre! – le reprendió haciendo un pequeño puchero.

- ¿Pero qué dices? ¡Te ves muy bien! Una sexy y hermosa chef es sin duda un deleite para los ojos de cualquier persona - Decía la voluptuosa rubia, mientras escribía frenéticamente mensajes.

Al otro lado de la cocina, se encontraba un quejoso Toshiro cortando las verduras.

- ¡Hey! ¡Deja ya ese teléfono y ven a ayudarnos! ¡Se supone que tu cocinarías! – gritaba molesto el peliblanco.

- jajaja ya déjalas hermanito - acercándose le susurró al oído su hermano Gin - por el bien de tu estómago, te recomiendo que Rangiku no se involucre mucho en la cocina - el joven comprendió rápidamente a lo que su hermano se refería, recordando los anteriores banquetes que la rubia les había preparado. Siendo sincero, todavía no sabía como seguía con vida…

- Oigan, ¿Qué tanto están murmurando ustedes dos? - preguntó Rangiku acercándose peligrosamente a los hermanos - tal vez necesitas recordar quien manda en esta cocina - comento con una maliciosa sonrisa estrujando a Toshiro entre sus pechos.

- ¡AHHH! ¡ME AFIXIAS! – dijo el joven de ojos celestes - ¿es que acaso quieres matarme o qué? - gritó antes de salir corriendo completamente ruborizado.

- Jajaja pobre Toshiro-kun- aún es un niño - comentaban entre risas Orihime y Gin.

- ¡Paff! Cerro fuertemente la puerta del baño en el segundo piso - ¡diablos! ¡Cuando entenderá esa mujer que no soy un niño! - pensaba molesto, mientas daba un fuerte golpe a la pared - demonios! Como ella puede… ponerme… así- decía mientras miraba el bulto que crecía en su entrepierna - tendré que ocuparme de esto- Tsk! Si tan solo no fuera la novia de mi hermano.

EL ICHIHIME ES CANON

En el gran salón de la lujosa y extravagante mansión Kurosaki se llevaba a cabo el gran evento.

- Damas y caballeros esta noche celebramos el compromiso del señor Kurosaki con la señorita Kuchiki, por favor recibamos a la feliz pareja con un caluroso aplauso – anunció alegremente el presentador mientras los jóvenes bajaban la gran escalera, para reunirse con sus invitados.

La crem de la crem de la sociedad japonesa se encontraba allí, desde los importantes y poderosos empresarios, hasta destacados científicos y doctores. Ninguno deseaba perderse lo que sin duda seria el compromiso del año, la unión de dos de las familias más poderosas de Japón. Todos los presentes se acercaron presurosos a saludarlos y felicitarlos. El joven Kurosaki lucía un exquisito esmoquin de Christian Dior, de color negro con camisa y moño blanco, un corte muy clásico, su cabello estaba peinado perfectamente hacia atrás, dejando ver con más claridad su perfecto y definido rostro. Sus rasgos eran tan masculinos e imponentes, pero aun así sus ojos color marrón le daban un hipnotizante aire misterioso.

En cambio, su compañera lucía un hermoso vestido Channel color celeste, de escote corazón y una falda larga, bordado con incrustaciones de diamantes y piedras preciosas en tonalidad azul, su cabello estaba recogido a un lado con un hermoso prendedor de plata y diamantes, con forma de flores de sakura. Estaba ligeramente maquillada, su piel era tan blanca como la nieve, que parecía una doncella hecha de cristal, tan delicada que se rompería con el más ligero rose, sin duda todo el mundo coincidía que eran una pareja perfecta, Ichigo se veía fuerte y protector, y Rukia delicada y hermosa como una flor; nadie sospechaba que era todo una mera ilusión, excepto sus amigos quienes miraban tan perfecta actuación con asco bien disimulado.

- En verdad debo felicitarla señorita Dokugamine, este es un evento impresionante, todo el mundo se encuentra aquí – dijo el recién recibido doctor Ishida.

- ¡Ja! ¡Este es el evento del año! Si eres "alguien" no podrías perdértelo – contestó con una sonrisa satisfecha de sí misma.

- Si tú lo dices… - expresó indiferente Ishida mientras acomodaba elegantemente sus lentes, lo que molesto a la joven, quien se preparaba para responderle e iniciar una discusión sin fin.

- Disculpen la interrupción, pero Riruka el DJ te está buscando – le advirtió Chad quien se acercaba a ellos con un par tragos.

- ¡Oh! ¡Cierto! La canción… gracias Chad - replicó mientras se aleja, no sin antes lanzarle una última mirada molesta al pelinegro.

- Gracias – dijo el muchacho, mientras su moreno amigo le entregaba una de las copas y veían a la joven de vestido rosa alejarse entre la multitud.

- ¿Y qué opinas? – preguntó el moreno quedamente.

- Opino que sigue siendo la niña mimada de siempre, que no ve más allá de su nariz- replicó el pelinegro.

- Me refería al evento, ¿Porque tenía que ser justamente este día?

- No sabía que tenías presente esta fecha también- dijo algo sorprendido el joven doctor-Quiero cree que ni Rirukia ni Rukia conocen el significado de esta fecha para Ichigo. ¿Cuánto ha pasado ya? ¿tres? ¿cuatro años?

- Como olvidarlo… costo mucho levantarlo de ese estado - decía mientras tomaba un sorbo de la espumante bebida - Han pasado cuatro años desde que él se enteró, pero ella murió hace unos cinco años.

- Y junto a ella murió también él – agregó el pelinegro mientras hacia un gesto de disgusto - vamos a la barra necesito algo más fuerte si quiero soportar este teatro. Chad simplemente asintió y lo siguió. Aunque no lo dijera, él también necesitaba algo fuerte para soportar semejante esperpento.

Al otro lado del salón, reunidos en un elegante living, se encontraban los responsables que la unión más esperada se llevara a cabo.

- Debo felicitarlo señor Yamamoto, su nieto en verdad se ha convertido en un joven digno de mi hermana- comentaba tranquilamente Byakuya Kuchiki quien no apartaba su fuerte mirada de "la feliz pareja" mientras saludaban a todos los invitados.

- Es bueno escucharlo decir eso señor Kuchiki, esta unión será beneficiosa, no solo para nuestras familias sino para todo Japón – agregó con una sonrisa de triunfo.

- Salud por eso - Dijo mientras levántatela elegantemente su baso con wiski. Ambos brindaron.

Los ojos de Ichigo y su abuelo se cruzan durante un segundo. Unos ojos de hielo y sin sentimiento alguno le devolvieron el saludo y, rápidamente, se desviaron para "agradecer" las felicitaciones por el compromiso.

Hoy hacía 4 años su nieto se había enterado que la mujer que ama, más que a su propia vida, había muerto. Y es por eso que había elegido esta fecha para realizar el compromiso. Para hacerle saber que él siempre ganaba. Y había logrado su objetivo: ahora su nieto se encargaría de las empresas de la familia y no habría nada que le importara más que el dinero.

Si bien estaba satisfecho con el cambio que había tomado su nieto… aún recuerda, la primera y única vez que le dirigió esa mirada de hielo.

Flashback

Yamamoto se encontraba en su estudio en la gran mansión Kurosaki. mirando a través de los grandes ventanales como llovía torrencialmente. Había ordenado que casi todos los agentes de seguridad que tenía fueran en busca de su nieto que se encontraba desaparecido en esos momentos.

Estúpido, mocoso – pensaba mientras veía como el viento azotaba los árboles sin piedad. – Seguro que tiene algo que ver con esa estúpida monja. Siempre dando problemas. Igual que la madre de él – se dijo amargamente mientras recordaba a la progenitora de su nieto.

De repente, la luz se cortó en toda la mansión. Pocos segundos después, aparece un rayo que ilumina toda la habitación al mismo tiempo que escucha un ruido atrás de su espalda y ve a Ichigo entrando por la puerta, parecía que casi no podía mantenerse en pie y se ayo en el umbral de la puerta. En su mano, se podía ver un papel arrugado, seguramente por las veces que lo habrá leído y arrugado, pensando que de esa manera, el mensaje que contenía dentro de él no sería verdad. Y, en esos escasos segundos, pudo apreciar los ojos de su nieto, fríos y sin vida. Daban miedo, porque eran los de un hombre que lo había perdido todo y que estaba enojado con el mundo. Un hombre al que ya no le importaba nada ni nadie.

Entonces ya lo sabe – pensó recordando la mira de su nieto. Ahora sí, nadie se interpondrá en el destino que he forjado para Ichigo. Sin embargo, una parte de él, y aunque jamás lo admitiría en voz alta, le inquietaba esa mirada.

Fin de flashback

EL ICHIHIME ES CANON

Después de darse una ducha fría Toshiro bajo al hall para continuar con sus problemas matemáticos, pero se encontró con todos sus apuntes escritos con crayones de diferentes colores.

- ¡PERO QUE RAYOS ES ESTO! – grito enfurecido al ver todo su trabajo desparramados en el suelo - ¡¿Quién hizo todo esto?! – volvió mientras recorría la sala, hasta que descubrió al responsable de semejante acto, recostado en el suelo haciendo cuentas con sus pequeños dedos, ignorando completamente las quejas del peliblanco, sumergido completamente en sus pensamientos.

Rápidamente llegaron Orihime, Rangiku y Gin alertados por el grito del adolescente, preguntado qué había sucedido. Al ver la escena Orihime reprendió fuertemente a Kazui, pero el pequeño corrió escaleras arriba con lágrimas en sus ojos

- Toshiro-kun no sabes cuánto lo siento, repondré todo de inmediato, por favor discúlpame a mí y a mi hijo - suplicó muy apenada la joven madre, inclinándose en señal de disculpas al estilo japonés, gesto que avergonzó al muchacho al darse cuenta del berrinche que había hecho por algo tan insignificante.

- no tienes que… AUCHH! – pero un fuerte golpe en su cabeza interrumpió al joven.

- ¡IDIOTA! – lo grito Matsumoto, mientras al mismo tiempo Gin le daba un gran golpe en la cabeza.

- Oye! ¡Eso duele! – se quejó molesto el joven.

- Yo… en verdad lo siento mucho, iré hablar con él, disculpen- dijo Orihime mientras iba escaleras arriba.

- Ve tranquila, no paso nada, nosotros nos ocuparemos de esto- comento la hermosa modelo.

- ¡Cielos! Tenías que hacer tanto escándalo por algo tan insignificante como…- expuso el hermano del peliblanco mientras juntaba las hojas dispersas, pero se detuvo mientras observaba uno de los garabatos hechos por el niño - Toshiro, dime ¿Qué nivel de dificultad tienen estos problemas?

- ¿Eh? Son de nivel universitario, por supuesto ¿Pero eso que importa? – respondió indiferente.

- ¡Mira esto cerebrito! -Le decía Gin mientras extendía una de las hojas escritas por el pequeño.

- ¡tsk! ¿Qué quieres que vea? Estos son solo… pero… esto…– Decía el joven sin dar fe de lo que estaba viendo - GIN ES IMPOSIBLE - balbuceaba el muchacho mientras revisaba cada uno de los apuntes.

- ¿Gin que sucede? – interpelo la rubia preocupada por los comentarios de los dos hermanos.

- Jajaja apuesto es obra de Kazui ¿no es así? – Comento un joven de menuda estatura y cabello negro, quien los escuchaba y veía desde la puerta de entrada mientras recogía algunos apuntes – yo tuve la misma reacción cuando le daba clases.

- ¿Tú quién eres? – pregunto Gin con algo de desconfianza.

- Ah disculpé, mi nombre es Mizuiro Kojima, estaba buscando a la señora Inoue y a Kazui, hace algún tiempo le di algunas clases particulares al niño, cuando dejo de asistir al jardín de infantes - respondio el joven con una modesta sonrisa - bueno eso fue hasta que me di cuenta de su capacidad, veo que no deja de superarse así mismo, no esperaba menos - agregó con una gran sonrisa mientras estudiaba el trabajo hecho por el niño.

- Entonces, ¿su madre lo sabe? ¿Por eso toma clases particulares? – le pregunto Toshiro aún algo atónito.

- ¿Su capacidad? Acaso él es como… - comentaba la rubia mientras comprendía a lo que se referían los presentes y desviaba la mirada hacia Toshiro.

- Bueno, yo… no sé si corresponde que yo hable de esto, pero…- el joven fue interrumpido por las palmadas de Syunsui en su espalda.

- ¡Hey! ¡Así que pudiste venir!

- Señor Kyōraku! ¿Como ha estado? Es un placer volverlo a ver - lo saludo cordialmente el joven ignorando las preguntas de los presentes en la sala - he venido a saludar a Kazui por su cumpleaños y le he traído un regalo. ¿Sabe en dónde está?

- Kazui está arriba con Orihime, seguro baja en alguno minutos - comento Rangiku para sorpresa de todos, no era normal que responda tan tranquilamente al no obtener respuestas- Si deseas puedes esperarlo, mientras tanto Toshiro acomoda este lugar y discúlpate más tarde con Kazui, Gin volvamos a la cocina - ordenó la voluptuosa rubia dejando sin habla a los hermanos por su relajado comportamiento.

- ¿Es impresión mía o el ambiente está algo raro? – le pregunto Kyōraku a Mizuiro.

- Bueno… creo que es culpa mía - respondió con una sonrisa el joven pelinegro.

Mientras tanto en la cocina, Gin continuaba al lado de las ollas al mismo tiempo que su novia no dejaba de enviar mensajes.

- ¡Cielos! ¡la señal por estas zonas es terrible! - se quejaba la rubia.

- Oye… dime… acaso Kazui es como… - Gin trataba de encontrar las palabras. Por lo que acaba de ver, el ahijado de su novia era un niño prodigio como su hermano.

- Era algo que ya venía sospechando en el pequeño – confesó la joven sin apartar su mirada del móvil

- ¿A qué te refieres? – pregunto su novio algo confundido.

- Conozco a Kazui desde que nació, y sabes que lo adoro, pero desde el principio siempre me pareció algo excepcional. Su relación con los otros niños es algo diferente, y sabe muchas cosas más que cualquier otro de su edad, construye cosas de la nada, habla más de cuatro idiomas, su curiosidad e ingenio son algo...no me considero experta en esto, pero después de conocerte a ti y a Toshiro, no hay dudas-

- Si el pequeño, es como Shiro-kun… ¿Porque su madre se niega a salir de aquí y darle una mejor educación? - comento el hombre a lo que su novia lo miro fríamente- oh… lo siento no quise… no corresponde que opine sobre esto.

- Ugh… yo también lo siento, de hecho, tampoco corresponde que yo me meta en este asunto, pero es normal que ella no quiere salir de aquí… y no puedo culparla- decía la joven mientras cubría su rostro con sus manos.

- Escúchame, Orihime es tu familia y tú ya eres parte de la mía, habla con ella sobre tu idea, sabes que tienes todo mi apoyo – le animó el peliblanco mientras tomaba las manos de su novia - y yo jamás permitiré que alguien dañe a mi familia, lo sabes ¿no? – la mujer asintió mientras su novio la miraba fijamente lleno de decisión.

Esta visita no era solo para saludar al pequeño por su cumpleaños, Gin adoraba Orihime y a Kazui, él los consideraba parte de su familia, había visto el potencial de la muchacha para triunfar en el mundo, era bella, inteligente y encantadora, sabía que tendría éxito en cualquier cosa que emprendiera. Pero su luz estaba escondida entre esas montañas, por eso había convencido a su novia, que también era bien consciente del potencial de su amiga, para que fuera con ellos a la ciudad y tener un mejor futuro.

El joven empresario estaba determinado a ayudarlos, y ahora sería más insistente al conocer la capacidad del pequeño, pese al hecho ocurrido años atrás cuando la peli naranja arribo a Paris, con una pequeña valija y llena de miedo. Su única defensa era que conocía el idioma y que contaba con el apoyo de Rangiku, pero nada la había preparado para la pesadilla que vivió unos días después de haberse instalado en el departamento de la rubia. Poco después de llegar recibieron una llamada de la madre Unohana, la joven le conto a la monja un poco que había pasado y, dos días más tarde, unas personas irrumpieron en el departamento de Rangiku, habían amenazado con armas a Orihime, dejándole en claro que jamás debía regresar a Japón.

Ella se habría quedado en Paris junto a su amiga, de no ser porque semanas después descubrió que estaba embarazada de Kazui. Eso la aterrorizó, a pesar de haber sido atacada, tenía el valor de enfrentar a esa familia, pero ya no era ella sola, había una vida que tenía que proteger, una vida que ellos no tenían que saber que existía. Fue cuando decido marcharse a La Roque-Gageac, allí apartados de todos podría criar a su hijo sin el temor que la familia Kurosaki sepa de su existencia. Gin no permitirá que las cosas sean como aquella vez, si ella aceptaba, tendría una nueva vida junto a su hijo, y estaba vez estarían seguros, ya que él sería quién los protegería.

En el cuarto de Kazui.

- ¡Tok tok! Kazui-kun voy a entrar- decía dulcemente la joven madre.

El niño se encontraba recostado sobre su cama boca abajo, sollozando.

- Oye… ¿podemos hablar?- Le pregunto la peli naranja, "aja" fue lo que recibió como respuesta.

- Kazui no quiero que estés triste, pero debes entender que no puedes tomar las cosas de los demás, y jugar con ellas sin su permiso. No debes tomar lo que no es tuyo, lo sabes ¿verdad? -El pequeño se sentó en la cama y con lágrimas en los ojos asentía.

- ¿Por qué lo hiciste?

- Es que era importante para Toshiro-kun y necesitaba ayuda – contesto despacio.

- ¿En verdad solo lo hiciste por eso? – volvió a interrogarlo. El pequeño negó con la cabeza- entonces dime…

- Es que... era muy divertidos de hacer… - confesó mientras jugaba con sus manos nerviosamente.

- Ahh… ya veo así que era eso…- decía la madre mientras acunaba al pequeño entre sus brazos.

- Lo siento… no lo volveré hacer- prometió el niño con sus ojos llenos de lágrimas.

- Kazui… ya hemos hablado de esto, sabes que no me molesta que resuelvas esos problemas, solo quiero que respetes las cosas de los demás, ¿sí? - el niño asentido y abrazo a su madre -bajemos, nos están esperando – agregó con una sonrisa antes de besarlo en la mejilla.

La velada continuaba y todo estaban saliendo según "el plan"

- En verdad el pequeño tornado rosa ha invitado a todo el mundo – el joven Kurosaki se encontraba cada vez más molesto.

- No me extraña viniendo de ella, creo que mi cara esta entumecida de tanto sonreír – comentaba su pequeña compañera de cristal.

- Creo que si nos dividimos conquistaremos y dejamos de perder tanto tiempo en este circo – esto último lo dijo con desprecio. Rukia lo miró extrañada y un poco dolida, aunque supo aparentarlo bien. No obstante, Ichigo se dio cuenta, pero no le importo - ya hicimos una presentación general, podemos ir a saludarlos por separado así abarcaremos más territorio.

- ¡Ah! Si tienes razón - concedió la joven -

- ¡De acuerdo! Te veo para el pomposo y estúpido baile. Quiero que toda esta mierda termine lo antes posible - ella asintió algo triste, no imaginaba que así sería el día de su compromiso, tampoco imaginaba que fuera con él, pero recordó que estaba en deuda con su hermano y volvió a dibujarse una sonrisa para continuar con la obra.

Aunque todo lo que quisiera hacer en estos momentos era salir de ese lugar y dar rienda suelta a las lágrimas que peleaban por salir en libertad. Una parte de ella temía como sería su vida con este hombre. A pesar de que conocían desde hace algunos años, la verdad era que casi nunca habían hablado más de 5 minutos. Temblaba de solo pensar que él tendría esa actitud hacía ella el resto de su vida.

Ichigo, sin siquiera sentir por un momento arrepentimiento hacía el trato con su futura esposa continuaba saludando a todos los presentes, muy galante y cortésmente, preguntando como lo estaban pasando y agradeciendo el hecho de haber asistido, hasta que entre sus invitados reconoció a un viejo amigo de su padre.

- Señor Castlesky es un placer verlo - lo saludo afectuosamente el joven

- ¡Oh por favor! Prometiste nunca llamarme "SEÑOR CASTLESKY" pequeño travieso - lo saludo afectuosamente el joven de cabello azabache.

- jajaja, lo siento Sora-san supongo que algunos detalles se me olvidan, en verdad me alegra tanto verte – expreso sinceramente. La visita de su amigo hizo que se calmara un poco de todo el estrés que le daba todo este circo del terror.

- A mí también, estoy muy feliz de estar aquí, y ver en el hombre en que te has convertido, tu padre estaría muy orgulloso - ambos intercambiaron cálidas sonrisas, recordando a ese viejo loco.

- ¡Es verdad! Has venido con tu esposa ¿dime como te ha ido en tu vida de casado? – pregunto con una sonrisa traviesa.

- Es… interesante, Menoly es algo exigente - comenta entre risas el hombre, mientras el peli naranja se quedaba meditando - bueno ya sabes… el amor es un sentimiento algo complicado, pero es una buena mujer mi madre está muy feliz con ella - continúo hablando Sora, para calmar los pensamientos de su amigo, a lo cual el joven heredero asintió, conociendo ese sentimiento de querer complacer a quienes amas.

- ¿Dime te quedaras mucho tiempo en Japón? Podríamos entrenar como antes - comento algo entusiasmado Ichigo, ya que el reencuentro con Sora despertaba felices recuerdos de su niñez.

- Si definitivamente me quedaré algún tiempo, veras mi padre antes de partir, me ha encomendado su última voluntad, y debo confesar que no es tarea fácil – le confió el hombre algo incómodo.

- ¡Oh! Comprendo, sabes que cuentas conmigo para lo que necesites, sin importar lo que sea tienes mi apoyo incondicional - la mirada del joven era vivaz y segura, llena de confianza, Sora le sonrió - eres todo un hombre, Ichigo cuento contigo – y ambos se dieron un fuerte apretón de manos.

Ninguno de los jóvenes sospechaba que esa misión los uniría más estrechamente.

EL ICHIHIME ES CANON

Toshiro estaba poniendo una elegante mesa en el gran salón cuando vio al pequeño Kazui bajar junto a su madre.

- Toshiro-kun lo siento- dijo el niño inclinándose al estilo japonés como había hecho con anterioridad su madre - en verdad lo siento mucho.

- No, no, está bien Kazui no tienes por qué disculparte - dijo rápidamente el joven - lamento haberme enojado contigo. No fue justo de mi parte gritarte así - el niño le sonrió alegremente al peliblanco, y este le devolvió la sonrisa aliviado de hacer las paces.

- ¡Muy bien todos a la mesa! - llamo alegremente Rangiku con una campañilla de plata - Kazui-kun alguien vino a verte - y de la cocina salió Mizuiro cargando unas ensaladas.

- ¡Mizuiro-sensei! ¡Pudo venir!- dijo alegremente el niño quien corrió a sus brazos.

- Kazui ten cuidado - le dijo su madre ante el temor de que derribara al joven con su entusiasmó - ¡Mizuiro-kun nos alegra verte!

- ¡Kazui! ¡Señora Inoue! ¡Me alegra mucho de verlos! Me dieron unos días de vacaciones en la universidad que coincidieron perfecto con este día - explico el joven mientras levantaba en sus brazos al cumpleañero - mira lo que te traje - expresó mientras le entregaba su regalo al niño.

- ¡Increíble! Algebra superior Serie Schaum's por Murray Spiegel! Mizuiro-sensei muchas gracias! – agradeció el niño sin dejar de admirar su nuevo libro.

- ¡jaja sabía que te gustaría!

- Mizuiro-kun eres muy generoso, pero… - se preocupaba Orihime al imaginarse el costo de esos libros.

- No diga nada más, Kazui lo vale, sé que le dará un mejor uso, del que yo le daría - agregó el maestro mientras le revolvía el pelo al pequeño.

Mientras tanto Shunsui y Nanao se unían a los demás comensales, a los cual Kazui les mostraba con orgullo su nuevo libro. Todos a excepción de Toshiro, Gin y Rangiku, observaba como normal el amor del pequeño por las matemáticas avanzadas, a nadie parecía extrañarle la gran capacidad intelectual que manifestaba el niño. Orihime invito a que todos a degustar el gran banquete que habían preparado la madrina de Kazui, con algo de ayuda, la velada continuo tranquila entre risas y graciosas anécdotas.

- Dime Kazui, ¿qué quieres ser cuando seas grande? - le pregunto Mizuiro.

- ¡Doctor! - contesto muy entusiasta el pequeño - Quiero ser doctor y ayudar a las personas cuando les duele algo como a Shunsui - comenta lleno de ilusión el pequeño, mientras levantaba su cuchara en forma victoriosa.

- ¡Ay no! ¡¿Tú también vas a regañarme Kazui-kun?! - se lamentaba Shunsui melodramáticamente a lo cual todos los presentes rieron.

La velada en la mansión Kurosaki no podría transcurrir de mejor forma, todos los invitados estaban encantados con la joven pareja, comentando que tan bien se veían juntos.

- Riruka dime falta mucho para que esto termine - interpelo impaciente Ichigo a la peli rosa.

- Sabía que no soportarías mucho tiempo, pero sabes, este fue el día soñado de mi amiga ¿podrías sonreír un poco más? – le pidió molesta la joven, lo cual aumento la cólera en el muchacho.

- He sonreído toda la noche, tengo cosas más importes por hacer, que termine ya - sentencio fríamente, lo cual estremeció a la joven, y recordó con quien estaba hablando.

- ¡Eh... si! Déjame que encuentre a Rukia - dijo algo nerviosa mientras buscaba su amiga entre el gentío.

Rukia se encontraba hablando con algunas mujeres, quienes no dejaban de alabar a su futuro marido.

- ¡Qué suerte tienes! ¡Es tan guapo! - decían sin cesar, a lo que la joven asentía tímidamente. Si en verdad lo conocieran no pensarían lo mismo, pensaba la joven mientras bebía de un espumante y fino champagne, ya era su séptima copa en la noche.

- ¡Rukia! ¡Ahí estás! Ven, es hora del baile de presentación con Ichigo- irrumpió Riruka al mismo tiempo que se interponía entre las joven que rodeaban a la heredera.

- ¿Baile? ¿Presentación? ¿Ya? ¿Tan pronto? – preguntó confundida la futura esposa de Ichigo Kurosaki - creí que sería al final…- comentaba por lo bajo la joven mientras era arrastrada por su amiga, hasta donde se encontraba Ichigo.

- Bueno "alguien" desea que la velada acabe pronto, tranquila ya está todo preparado, encontré la canción que querías, solo baila un poco y todo terminara - ordenaba el pequeño tornado rosa.

Ichigo esperaba impacientemente a las dos jóvenes, cuando una firme mano se poso sobre su hombre atrayendo inmediatamente su atención.

- Joven Kurosaki cuanto tiempo sin verlo – dijo una hipnótica voz que Ichigo puedo reconocer inmediatamente, aunque solo la había escuchado una vez en su vida.

- Señor Aizen… es un placer volverlo a ver – dijo el peli naranja, haciendo una reverencia lo más calmado que puedo.

-¡Vaya! A pesar de que nos vimos una vez cuando eras muy pequeño aun me recuerdas, eso me halaga enormemente- dijo el hombre de cabello castaño y elegante porte.

- Jamás podría olvidar a un amigo de mi madre, además usted es una leyenda en el mundo empresarial, dominando los mercados de África y parte de España, jamás podría ignorar su existencia- decía tranquilamente el joven pese al inexplicablemente sentimiento de intranquilidad y nerviosismo, que le generaba hablar con ese hombre, sin saber por qué.

- Escuchar eso del hijo de mi amada Masaki, me llena de orgullo, debo estar haciendo un buen trabajo, y estoy seguro de que tú también lo harás- comentaba el hombre con una elegante sonrisa en sus labios- serás un gran empresario, muy diferente a tu funesto padre.

- Que… es… lo que ha dicho – la sonrisa de Ichigo había desaparecido por completo, y sus músculos comenzaban a tensarse, sabia el camino que estaba tomando esta conversación. Solo existían algunos motivos por los cuales pelearía a puño limpio con alguna persona comprometiendo su posición y reputación, y este hombre estaba a punto de cruzar esa línea. No solo hablaba de su madre de una forma ambigua, sino que también insultaba la memoria de su padre.

- Lo siento, no quiero que me malinterpretes, es solo que la muerte de tu madre fue tan misteriosa, y luego los rumores que surgieron entorno a tu padre, señalando como el único culpable- intentaba excusarse el hombre de penetrantes ojos café, pero Ichigo siquiera parpadea, su cólera aumentaba cada vez más, hasta que entre la multitud surgieron Rukia y Riruka.

- No tiene porque disculpase, caer en falsos rumores puede sucederle a cualquiera, le sugiero verificar sus fuentes antes de sacar conclusiones, ahora si me disculpa- dijo el pelinaranja, apartándose con un gesto despectivo.

- Oh pequeño Ichigo veo que aún no sabes jugar este juego- comentario que, aunque fue dicho por lo bajo, no paso desapercibido para el joven heredero, quien rápidamente se dio vuelta para enfrentar que el magnate de cabello castaño, pero este ya había desaparecido entre la multitud.

- Muy bien Ichigo aquí estamos, ustedes tranquilos, ahora el presentador los anunciara y comenzara la música- decía Riruka mientras desaparecía entre la gente.

- Creí haberte dicho que quería terminar con esto lo antes posible – le recordó enojado el peli naranja, lo cual puso aún más nerviosa a su compañera.

- Lo siento, me entretuve con algunos conocidos- se excusó mientras jugaba con sus manos algo nerviosa, a lo cual Ichigo suspiro.

- Olvídalo, ya terminemos con esto - dijo mientras tomaba elegante pero fuertemente su mano para guiarla al centro del salón.

- Ahora señoras y señores daremos inicio al baile de presentación de la pareja - explicó el presentador, mientras Ichigo y Rukia se ponían en primera posición, esperando que inicie la música. Todos los invitados se habían apartado dejándolos solos en el centro, las luces de los alrededores se habían atenuado dando una sensación de mayor intimidad, haciendo pensar que la joven pareja se encontraba sola, iluminada en el centro.

- Aquí vamos - susurró Ichigo resignado a seguir alargando el show mientras atraiga el cuerpo de su compañera hacia el suyo, gesto que sonrojo a Rukia. "Como se nota que no es ella", pensó con amargura el joven al verla sonrojarse, y no ser cierta persona.

Seguidamente, la música invadió todo el salón, era una canción que la joven había escuchado salir del estudio de su prometido, por eso pensó que sería una buena idea bailarla esa noche, pero para su sorpresa el joven no movía un solo músculo al escucharla. Rukia alzo su mirada para ver que ocurría con su prometido, para su sorpresa el joven tenía una mirada fría y llena de odio, que jamás había visto.

- Saca esa canción ahora mismo – siseó muy despacio, pero dejando bien en claro lo increíblemente enojado que estaba en esos momentos. Esto provocó terror en la pelinegra, quien inmediatamente hizo un movimiento a Riruka, que comprendió lo que ocurría y ordeno al DJ cambiar la canción por el tradicional vals.

Ambos comenzaron a bailar, los movimientos de Ichigo eran firmes y, aunque eran algo bruscos por el incidente de hace unos momentos, no dejaban de ser elegantes. Rukia era una muñeca de cristal en sus brazos, a todos les parecía un hermoso vals, ignoraban lo irritado que Ichigo se encontraba en esos momentos, todos menos Rukia que intentaba seguir su ritmo y sus amigos quienes veían inseguros tremendo espectáculo ya que sabían muy bien que esa canción alteraría a su gruñón amigo.

- Pobre chica, Ichigo está realmente molesto - opinó Chad mientras daba un sorbo a su bebida.

- Ella siempre cantaba ese tema para él, ¿No es así Chad? - pregunto Ishida mientras acomodaba sus gafas - Es lo que él me conto. Y ya ha pasado tiempo… debería poder superarla - expreso lamentándose el moreno - cielos… para conquistarlo de esa manera seguro fue una mujer maravilla, me habría gustado conocerla. Nunca hubiera imaginado que el terco de Ichigo pudiera enamorarse tanto.

- Lo era- respondió el moreno para sorpresa de su amigo.

- ¿La conociste? Creí que solo la viste por fotos cuando lo ayudaste a buscarla – preguntó extrañado el pelinegro y curioso al mismo tiempo.

- No, yo ya la conocía, cuando me entere de la muerte de mi abuelo, estaba realmente perdido, no quería saber sobre nada ni nadie. Hacía tres días que estaba bebiendo y caí en un callejón, comencé a pelear con algunos vagabundos, que en verdad me dieron una paliza - relataba el moreno mientras veía los cristales de hielo en su trago casi vacío - estaba muy mal herido, la sangre cubría todo mi rostro, creí que iba a morir ahí. Pero alguien apareció, era como un sol con una dulce voz, me daba ánimos para que siguiera, luego me llevo a un edificio abandonado y comenzó a curar mis heridas, nunca paraba de hablar, me contaba que vivía en un convento, pero que no permitían hombres allí, por eso no me podía llevar, también que quería ser enfermera -se reía por lo bajo el joven- su amor por la vida era contagioso y me hacía pensar mucho en mi abuelo, yo solo la escuchaba hablar, jamás le pregunte su nombre, solo recordaba su alegre sonrisa y gran cabellera naranja, más oscura que la de Ichigo - el moreno quedo en silencio por un largo tiempo.

- ¿Y luego que pasó? - pregunto su amigo carcomido por la curiosidad.

- Un día dejo de venir, yo estaba casi recuperado, quería encontrarla para darle las gracias, fue entonces cuando Ichigo me pidió ayuda para buscar a su novia que había desaparecido, me mostro una foto de ella, no había duda, eran la misma persona, no le dije que ella me había salvado, y menos cuando encontramos su tumba, es una lástima jamás pude agradecerle – explicó con pesar. Aún le dolía no haberle podido dar las gracias a tan amable ángel.

- Siempre he creído que las cosas pasan por alguna razón, me habría gustado estar con ustedes en esa época – expreso con algo de pena.

- Tenías tus estudios en el extranjero, además no gozabas con tanta libertad como ahora -intentó consolarlo su enorme amigo.

- ¿Libertad? Si claro… es muy difícil salir de este mundo, pero si negocias con el carcelero, tal vez lo pases mejor – se sinceró amargamente el joven de lentes mientras bebía su trago - como sea ya es hora de irme, quiero tomar cuanto antes ese vuelo, nos vemos querido amigo.

- ¿No te despedirás de Ichigo? - pregunto el moreno mientras chocaban puños con su amigo.

- He resistido este teatro lo máximo que he podido, dile que lo veré en Cergy si sabe lo que le conviene- le informo el peli negro a lo que el moreno le respondió con una sonrisa.

- Si no lo hace haré que Tatsuki lo lleve arrastras – le aseguró con una pequeña sonrisa al imaginarse la escena en su mente.

- Oh es verdad, no te pregunte, en donde está ella, creí que hoy vendría – comento pensativo.

- Al igual que tú, dijo que no soportaría este teatro, solo que con palabras más duras, está en casa concentrándose para el torneo – le informó tranquilamente al estudiante de medicina.

- Jajaja no esperaba menos de ella. Envíale mis saludos - a lo que éste respondió levantando el pulgar.

La elegante fiesta continuaba y los invitados se unieron a bailar junto a la joven pareja, aturdidos por un gran aplauso al escuchar la última nota, ambos jóvenes hicieron una reverencia a sus invitados y luego se retiraron al jardín. Rukia se cercioro de que estaban lejos de la vista de sus invitados para apartarse del agarre de su acompañante e inclinarse en forma de disculpas delante de él.

- Lo siento mucho creí que te gustaba esa canción – trató de disculparse nerviosamente la joven.

- Dime ¿Acaso tienes un espía sobre mí? - interpeló fríamente su prometido sin mirarla.

- ¡Yo… yo jamás haría eso! Es solo que, en estas últimas semanas, cuando iba de visita, la escuché varias veces sonar en tu estudio, la vie in rose es una canción hermosa y creí que sería una buena idea…- Suficiente- la interrumpió abruptamente su prometido.

- Ya no quiero escuchar más de tus excusas. Solo hagamos un trato, yo no meteré en tus asuntos, si tú no te metes en los míos, y en futuras reuniones no quiero tener más sorpresas desagradables como esta - La mirada que Ichigo le dio era fría e implacable, sin ningún rastro de luz.

- Pero yo solo… - Rukia intentaba defenderse, pero una voz familiar la había interrumpido, era Renji que se acercaba a ellos con una mirada fulminante que no apartaba de Ichigo.

- Señorita Kuchiki su hermano la estaba buscando, por favor reúnase con él – le informó el pelirrojo, sin saber que su mirada se volvía más cálida cuando se dirigía a Rukia, logrando así tranquilizarla.

- Si, claro… si me disculpa señor Kurosaki- dijo la joven mientras hacia una sutil reverencia- Adiós que pase buena noche.

- Adiós señorita Kuchiki- dijo inexpresivamente el heredero mientras no apartaba su mirada de Renji. No porque le importara en lo más mínimo si tenían una relación más íntima que el de la simple protección contratada, sino porque no toleraba que nadie lo mirara con esa expresión.

Ya pasaba la media noche cuando los últimos invitados dejaban la elegante mansión, todo había salido según el plan y sus orquestadores no podían estar más satisfechos. Ichigo, quien había pasado casi todo el final junto a Chad conversando sobre su carrera, se acercó hacía su prometida y su hermano para despedirse de ellos.

- Espero que todo haya sido de su agrado señor Kuchiki, señorita Kuchiki- dijo el joven Kurosaki haciendo una reverencia a ambos.

- En efecto ha sido esplendida, ahora si me disculpan me retiro, joven Ichigo le encargo a mi hermana. Decía el elegante hombre mientras entraba a su auto.

- Espere, ¿a qué se refiere? - Lo retuvo Ichigo sin entender que sucedía, pero tratando de ocultar el enojo que volvía a florecer dentro de él.

- Así es, a partir de hoy Rukia y tú comenzarán a convivir. Eso afianzara aún más sus lazos- explicó el viejo Yamamoto acompañado por su sequito como si fuera lo más obvio del mundo - Ya está arreglado todo con el señor Kuchiki y Rukia está al tanto de todo - el joven miro a su prometida quien solo aparto la mirada, por lo que comprendió que no se negaría a la petición de su hermano. Aunque tampoco le extrañaba, siempre era nii-sama esto y lo otro.

- Rukia, tus cosas ya se encuentran en la habitación de Ichigo – le informó Byakuya sorprendiendo a los jóvenes - Renji vámonos - con un pesado "si" el ahora ex guardaespaldas de Rukia entró al auto, sin mirarla para sorpresa de la joven, quien creía que se quedaría con ella en esa gran mansión.

- Abuelo esto es demasiado, no es correcto que hasta la boda… - dijo en un intento por detener esa locura. Ya bastante tenía con ese compromiso para encima aguantar a su prometida antes de tiempo. Su mano empezaba a temblar de la ira que estaba sintiendo.

- YO DECIDO lo que es correcto o no, ya está todo arreglado, y espero que sigan nuestro pedido, comenzarán a convivir como una pareja. Ichigo puedes olvídate del departamento en el centro de la ciudad, ahora tienes otras responsabilidades - dijo Yamamoto mientras ingresaba el auto para seguir a la salida al auto de Byakuya.

Ese maldito viejo, no le basta con todo lo que ya hizo, ahora está desesperado por un heredero. La cólera de Ichigo aumentaba, la mansión estaba llena de sus espías, él y Rukia no tenían salida. Pero ya llegaría el día que le haría pagar por lo que le hizo a él en el pasado… y a ella también…

En la posada de Syunsui, todos en el comedor cantaban al unísono un feliz cumpleaños para el pequeño Kazui.

- Muy bien, ahora pide tres deseos y sopla las velas – le dijo dulcemente su madre al pequeño.

El niño estuvo meditando sus deseos algunos minutos. Una vez los hubo decidido, sopló con alegría las seis velitas sobre el pastel con crema y fresas y las apagó. Todos los presentes festejaban alegremente.

- Petit Prince por favor acepta mi regalo- dijo la señorita Nanao mientras le entregaba un paquete al pequeño.

- Nanao-san muchas gracias – le agradeció el niño mientras abría el paquete en forma rectangular- Ojalá sea otro libro de algebra. pensaba entusiasmado el pequeño – Oh! ¿Le petit Prince? Nanao-san es así como tú me llamas – Kazui se entusiasmo mucho al ver de que se trataba el regalo.

- Así es mon Petit Prince este es mi libro favorito, y espero que también sea el tuyo, si sabes escucharlo, te acompañara y te aconsejara en todos los momentos de tu vida - le confió la mujer mientras abrazaba muy amorosamente al pequeño, lo que conmovió a todos los presentes.

- ¡Muy bien! ¡Es hora de mi regalo - proclamó entusiasmado el señor Syunsui sacando del otro cuarto una gran caja con algunos agujeros a los costados - ¡Muy bien pequeño puedes abrirlo!

- Espera Syunsi acaso tú…- comentó preocupada la señorita Nanao, pero ya era demasiado tarde Kazui había abierto la caja y en ese instante una bola de pelos negra y blanca salto a los brazos del niño.

- ¡Un perrito! – dijo alegremente el pequeño, quien era devorado por besos del pequeño cachorro.

- Es un Border Collie, dicen que son muy inteligentes y fieles - explicó Toshiro mientras se acercaba al niño para acariciar su pequeña mascota.

- Pero señor Syunsui un perrito es…- comentaba preocupada Orihime.

- Nah nah nah yo se lo regale al pequeño y ambos lo entrenaremos para que no cause ningún problema, no tienes por qué preocuparte, ¿verdad Kazui? – le preguntó al pequeño sonriendo, buscando su complicidad.

- ¡Si, señor Syunsui! – le respondió mirándolo con ojos brillosos.

- Espero que así sea señor Shunsui Kyōraku… - le advirtió una Nanao envuelta con un aura maligna.

- S-si no hay porque preocuparse ja ja ja – reía nerviosamente el dueño de la posada, con tal de calmar a su rigurosa cuidadora.

- Dime Kazui, ¿Cómo lo llamaras? - pregunto Mizuiro.

- ¡Zangetsu! – respondió alegremente el niño sin dudar.

- ¿Zan- que? – ¿Y eso qué significa? - pregunto el peliblanco.

- Lo leí en un cuento de mamá, es un poder que obtiene el héroe para proteger a la princesa.

La velada continúo entre risas ocasionadas por las discusiones entre el señor Shunsui y la señorita Nanao, el joven Mizuiro fue el primero en retirarse ya que mañana partiría a Holanda para continuar con sus estudios. Por insistencia de Rangiku, Orihime fue arropar a Kazui mientras ellos levantaban la mesa ya que el pequeño se estaba quedando dormido sentado, sin duda fue un día agotador para él. Tomo a su hijo en brazos y camino escaleras arriba seguida por el pequeño cachorro quien no se apartaba de él.

- ¡Muy bien aquí estás! – decía cariñosamente la madre mientras arropaba al pequeño - Dime te divertiste hoy.

- ¡Ajam! respondía el pequeño con ojos somnolientos.

- Mami ¿Zangetsu puede dormir conmigo hoy? - pregunto con ojos de cachorrito.

- Muy bien, pero solo por esta noche – le respondio resignada la madre incapaz de resistir esos ojos.

- ¡OK! ¡Ya estás! Iré ayudar a los demás… - le informó la joven.

- ¿Mami? ¿Puedo pedir mi regalo de cumpleaños? - la interrumpió el niño.

- ¿Claro mi amor, que deseas? – le preguntó dulcemente.

- Yo… quiero saber más sobre mi padre - la madre se quedó en completo silencio paralizada por la pregunta de su hijo, sabía que debía enfrentar esa pregunta algún día. Todo lo que le había dicho al pequeño es que su padre estaba muy lejos y que no lo podían ver por su trabajo.

Los minutos pasaban y la madre seguía en silencio, sumergía en sus pensamientos. Debía hablar con cuidado, su terror más grande es que la familia de Ichigo supiera de la existencia de Kazui. Es lógico que él quiera saber más sobre Ichigo ¿Acaso quería estar junto a él? ¿Y si lo encontraba, si ambos se encontraban? ¿Qué haría Ichigo con él? ¿Se lo quitaría de inmediato? O peor aún ¿La familia de Ichigo querrían borrar su existencia? ¡No! ¡Eso era algo impensable! Jamás lo permitirían, aun muerta ellos no pondrían un dedo sobre su amado hijo.

- Mamá dime… ¿Por qué nunca me hablas de mi padre? - esa voz entre sollozos saco a la joven de sus oscuros pensamientos.

- ¿eh? No es así ma vie, bueno déjame pensar… tu padre era tan alto como el tío Gin, y también todo el tiempo tenía el ceño fruncido, así – decía la joven madre mientras así una cara graciosa con el ceño fruncido imitando a Ichigo, ¡lo que provocó que el niño estallara en risas.

- ¿Qué más…? ¡ah sí! ¡Era muy bueno para los deportes! ¡Podía jugar cualquier cosa que él quisiera! – una sonrisa se formó al recordar esos tiempos.

- ¡De verdad! – la mirada del pequeño se iluminaba cada vez más.

- ¡Así es! A decir verdad, tú tienes su mismo color de cabello, te pareces tanto a él… - le reveló mientras acariciaba tiernamente los cabellos de su pequeño.

- Asique me parezco a papá… - opinó pensativo.

- ¡Ajam! – confirmó la joven - Pero tienes tú tienes mis ojos - decía mientras estrujaba al niño entre besos y abrazos.

- ¡Jaja, cuéntame más mami! – le pidió el pequeño con una sonrisa.

- Bueno… tu padre era generoso, valiente y muy leal, siempre ayudaba a los más necesitados y…- una lágrima rodo sobre la mejilla de la joven - siempre cumplía con lo que prometía - decía la joven mientras incontables recuerdos invadían su mente.

- Mami… no llores por favor – le suplicó el pequeño que salto a sus brazos.

- ¿Qué? ¡ah! ¡No! Lloró de felicidad porque fui muy feliz al lado de tu padre mon Petit Prince, no tienes que llorar tú también, no lloró de tristeza sino de alegría, ¡ya sé! Te parece si canto la canción que solía cantarle a tu padre.

- Aja…- comento el pequeño mientras esta le limpiaba las lágrimas.

- ¡Muy bien! - Orihime comenzó a cantar dulcemente la canción la vie in rose que tanto le gustaba a Ichigo.

- El arrullo de tan bella melodía acabo por dormir al pequeño junto a su nuevo amigo. Silenciosamente la muchacha salió de la habitación para reunirse con sus invitados que estaban tomando café en el living de la recepción. Después de charlas y jugar a las cartas por unas horas, poco a poco se fueron retirando a sus respectivas habitaciones, primero fueron el par de hermanos, seguidos por el señor Shunsui y la señorita Nanao, Rangiku y Orihime se quedaron levantando y lavando los pocillos del café que bebieron.

- Fue una hermosa cena, Rangiku muchas gracias por venir- Decía la peli naranja mientras terminaba de lavar los últimos utensilios.

- No tienes ni que mencionarlo, sabes que por Kazui iría hasta el fin del mundo – le recordó su casi hermana.

- No, lo digo enserio, se lo ocupada que estás.

- Bueno, si quieres compensarme podrías beber algo conmigo – le respondió la rubia mientras sacaba un Jim Beam Honey.

- Rangiku… sabes muy bien que yo… - trató de decir que no, pero ya sabía como era Rangiku.

- No no, prometiste que un día lo probarías – le recordó. Orihime se rindió. Sabía que su amiga, casi hermana, no descansaría hasta que hubiera probado esa bebida.

- Muy bien, sacaré unos vasos – le informó resignada la peli naranja, mientras su amiga festejaba.

Al primer sorbo de ese líquido ámbar la joven madre no pudo evitar hacer una cara de disgusto, era demasiado fuerte para ella, a lo que su amiga no puedo evitar estallar en risas.

- No importa los años, nunca cambiaras jajaja- decía entre risas la modelo.

- ¡Puaj! Sabes que esto no es mi fuerte – le recordó mientras tomaba otro sorbo, pero esta vez logro resistirlo mejor- En verdad extrañaba tu compañía Rangiku.

- Sabes… de eso también quería hablar, no solo he venido por el cumpleaños de Kazui- le confesó la rubia mientras daba un gran sorbo - Orihime… tengo algo que proponerte, por tu futuro y el Kazui espero que aceptes - la seriedad con la que le hablaba su amiga puso en alerta todo los sentidos de la joven, expectante de lo próximo que iba a decir su amiga, esta sin duda seria una noche larga.

EL ICHIHIME ES CANON

Bueno gente ^^, espero que les haya gustado el fic :D un poco largo, pero también hacía un año que no se actualizaba =) Espero les haya gustado la escena del abuelo con Ichigo cuando el encuentra la carta. Esa escena es de moi =) Y espero que les haya gustado todo el fic :D ¿A qué Kazui es un amor? Rangiku tan loca como siempre xD Ichigo, bueno, como dije, yo hice que fuera más brusco con rukia, y lo seguirá siendo en la medida de mis posibilidades y lo que maca diga ya que ella tiene la última palabra :D (aunque la que edita y sube soy yo…. Y tal vez haga alguna trampita… nah, si ella dice algo se cumple xD)

En fin, espero que les haya gustado y dejen sus comentarios o ideas :D Y sí, chicas, habrá lemon IH, hablan conmigo. Un fic mío sin lemon… es que es hasta delito pensar eso xD

Espero que los acontecimiento en Francia y en Japón no sea mucha confusión pero es que, como habrán podido notar, ocurren al mismo tiempo.

Paso a comentar reviews:

Sheblunar: sí, kazui es un amor de niño :D esperemos que Ichigo descubra la verdad y pelee por su familia =)

Lukalshion: Sí, pobre Ichigo =( lo separan de Hime y lo comprometen con la afacial y marimacho de rukia. Hime también se llevó su parte. Seguro te gustarán los siguientes capítulos =)

Saint Sita: Maybe in another fic I make toshiro as rangiku and gin 's son =)

Sibreka: Hermana =) feliz regalo de san Valentín… y ya sabes que fics se vienen ^^ acá tenes bastante Kazui :D espero que te haya gustado =) A ver si conseguís ese primer comentario que siempre queres :D

OriHimeko-chan: bueno, espero que te haya gustado el fic aunque haya quedado algo atrasado xD (aunque todavía me acuerdo de la hime blancanieves que no había terminado de pasarte el primer capítulo y ya me exigías el segundo… tengo que actualizarlo por cierto…)

isolorza90: Thanks for the review :D As you can see, Ichigo thinks that Hime is dead =( but maybe they Will see each other soon =)

Ichihimefan26: Bueno, se ha tardado la actualización, pero espero que haya valido la pena. Igual Maca ha dicho que habrá actualizaciones más frecuentemente =)

Javi Corona: Yo también me esperaba más a Rukia como una antagonista… aunque quién sabe si en el futuro (habrá que convencer a Maca :D) Eso de continuación rápida… pues Maca tenía cosas que hacer y después yo estuve ocupada, pero ya ha dicho que ahora tiene algo más de tiempo :D

Chiwanko: Yo también estoy esperando el momento en que se vuelvan a encontrar =) Sí, a mí tampoco me cae muy en gracia rukia… y lemon ichihime… of course =) estás hablando de mí :D (aunque maca no lo tenga pensado o sí, tranqui que yo le busco un hueco para el lemon sin problemas xD).

Alexis Rimbaud: Espero que las escenas con gin y rangiku te hayan gustado =) seguirán apareciendo :D

Hime85: Estuvo muy bueno el vídeo de Maca. ¿Pero con quién hablas? POR SUPUESTO QUE HABRÁ LEMON IH! MÁS FALTABA! La verdad es que para hacer un lemon la pareja me tiene que inspirar. Renji sin problemas, pero rukia tiene una cara de vinagre que no sabría por donde empezar, además no me agrada así que… Si muere o no dependerá de Maca (aunque yo intentaré convencerla pero no creo en esté fic, pero vale la pena intentarlo xD)

Fairy 1999: Disculpas aceptadas y te desbloquee también.

Nicole: Acá está la actualización, espero te guste :D

NovaSenpai: Sí, Kazui es tan hermoso ^^ dan ganas de darle muchos besos :D mini fotocopia de este, me hiciste reír xD

Lulurogel: Se ha tardado pero acá esta la continuación, esperamos te guste :D

Lane: Oh muchas gracias ^^ espero te guste el capítulo :D