Muchas gracias a Hiver por dejarme traducir su fanfiction, todos los créditos para el que se los merece de sobra. Como siempre si quieren ver el trabajo original lo encontrarán en FimFiction.
Día 130.
Maldito invierno. Casi parece como si se hubiesen saltado la mayoría del otoño. Un día ellos pasaron por sobre Canterlot llevando consigo un montón de nubes, para luego patearlas y cayera nieve de ellas.
Luna dice que solo tienen planeado que el invierno dure tres meses este año. Lo que no significa que sienta menos frío ahora mismo.
… Y justo ahora tengo que ir comprar la comida para la semana. Al menos me estoy empezando acostumbrar a todo esto de la comida vegetariana. Aunque aun odio las zanahorias, y ser transformado en un poni no cambiará eso, nada lo hará.
Incluso ahora estoy adquiriendo un gusto por el heno, lo que es algo satisfactorio.
Page.
XXXXXXXX
Dejando mi diario a un lado, me puse una bufanda gruesa alrededor del cuello y un par de bolsos en mi lomo. La bufanda ayudaba con el frío, aunque no lo parezca.
De hecho empecé a notar que mi pelaje se engruesaba en los días posteriores a una nevada para así poder lidiar con la temperatura. Eso no significa que disfrute caminar afuera con este frío.
Mierda, odio este frío.
Poniendo un puñado de bits en una de los bolsos, salí y cerré la puerta tras de mí antes de empezar a caminar por las calles, tiritando de frío.
Dándole a la nieve una patada de enojo, me direccioné hacia el mercado, concentrándome en uno de los hechizos que había sido capaz de aprender.
Luna y yo pudimos encontrar el libro, y era uno bastante bueno… a pesar de estar escrito de una forma algo arcaica, pero era legible… y contenía varias teorías las cuales ya habían sido probadas poco correctas, según lo que he investigado. Esta debe haber sido la razón de que este libro fuese descontinuado.
Incluso así, el libro era bastante bueno explicando lo básico, y ahora podía hacer algunos hechizos simples, como iluminar y calentar.
Concentrando mi magia en mi cuerno y dejándola ir, sentí como mi cuerpo empezaba a calentarse. Ahora me sentía más cómodo. Aunque solo duraría cerca de una hora, pero sería suficiente para ir de compras y volver a mi hogar.
Huh.
Es 'mi hogar' ahora. No solo 'el lugar donde vivo' o 'casa'. ¿Cuándo sucedió esto?
Agitando mi cabeza, me dirigí a uno de los puestos del mercado. Primero las manzanas. Podías agregarle muchas cosas a ellas y sabían muy bien.
Manzanas y gachas de canela era sabroso.
"Siete manzanas por favor." Le pedí a un gran poni café que atendía el puesto. Hubo una repentina conmoción y me di vuelta a mirar, viendo a una unicornio gris corriendo a toda velocidad a través del mercado, un trío de guardias persiguiéndola.
"¡Detente!¡Ladrón!"
¿Ladrón?
Pensando rápido, esperé que se acercara un poco antes de concentrarme y tirar de sus patas delanteras con mi telequinesis lo que hizo que tropezara, deteniéndola en el suelo cubierto de nieve solo para que dos de los guardias la taclearan rápidamente.
El tercer y último guardia se detuvo a recuperar su aliento, tomando un respiro y moviendo sus alas se me acerco. "Gracias, se nos pudo haber escapado."
"No hay problema, señor."
Era un poco extraño que nadie más haya hecho nada, pero… eso era algo común tanto en humanos como en ponis, estos últimos siendo más pasivos de lo que había notado. Más inclinados a huir que a pelear.
"¿Qué fue lo que robo de cualquier modo?" Le pregunté con una mueca mientras los guardias la ayudaban a levantarse, colocándole un anillo en su cuerno y esposas en sus patas delanteras, para que no pudiese escapar. ¿Asumo que ese anillo le hace algo a su magia?
Moviendo su cabeza el guardia dijo. "Le robó un bolso con dinero a una yegua más atrás en el mercado."
¿Por qué?
No es como si se estuviese muriendo de hambre, y si no era capaz de encontrar un trabajo, podías vivir moderadamente bien de todas formas. Lo que yo recibía era la cantidad estándar… bueno, antes de que consiguiera trabajo.
Supongo que la codicia existe en todas las especies.
"Bueno… me alegra haber podido ser de ayuda." Suspiré. "Entonces… que pasara ahora? ¿Necesito firmar algún papel o algo?"
El guardia asintió. "Apreciaríamos si nos pudieses acompañar al cuartel y des una declaración. Técnicamente, estuviste envuelto en el altercado. No te preocupes, es solo una formalidad, asististe a los guardias reales en su deber."
"Uh… Si, seguro." Dije encogiéndome de hombros, me di vuelta para pagar por las manzanas y las puse en mis bolsos. "Estoy listo para ir."
Seguí a los guardias y a la prisionera, sintiéndome algo molesto. Maldita sea, tendré que quedarme afuera en el frío por más tiempo. Este era mi día libre, tenía planeado acurrucarme en mi cama y leer un libro de ficción o seguir escribiendo la transcripción de Star Wars. Ya tenía escrito hasta 'La Isla de la Muerte'. La Estrella de la Muerte es una isla boscosa flotante en mi versión. Supongo que podría copiar Star Wars al pie de la letra, pero eso se siente algo simple y embustero.
"…Que?" Pregunté después de ver al guardia mirandome por un largo tiempo, mientras íbamos hacia la torre en las afueras del palacio la cual los guardias usaban como cuartel.
"Creo poder reconocerte. ¿Cuál es tu nombre?"
"Blank Page."
Me miró con sorpresa por un momento y luego asintió. "¡oh! Ahora te reconozco, tu eres el que viene a visitar a la Princesa Luna, eres su c…" empezó a decir antes de aclarar su garganta con una toz falsa. "Olvídelo, señor, mi equivocación. Si pudiese venir por aquí por favor?" continuó, afirmando la puerta para que entrara.
¿Qué? ¿Qué soy el 'qué'… de la Princesa Luna?
Cualquier cosa que no se entienda bien, o si hay algún error háganme lo saber por PM.
Espero sigan disfrutando del fic.
