Muchas gracias a Hiver por dejarme traducir su fanfiction, todos los créditos para el que se los merece de sobra. Como siempre si quieren ver el trabajo original lo encontrarán en FimFiction.
Apoyando mis cascos en la baranda, miré abajo hacia el patio real. Había bastante actividad para esta hora de la noche, hice una mueca en pensamiento.
"Luna, ¿Hay algún tipo de actividad en el castillo hoy?" pregunté mientras me volteaba a mirar donde estaba recostada, sobre un sofá en el balcón, con un libro flotando sobre ella.
La luna yacía bastante alta en el cielo, habiendo sido elevada hace un buen rato, siendo esa la primera vez que pude ver como lo hacía.
Fue un increíble espectáculo, su cuerno brillando como claro de luna mientras su cabeza se levantaba al mismo tiempo se elevaba la luna con su cuerno.
Luna dejo de mirar su libro, "Mi hermana está teniendo la Gran Gala del Galope esta noche. La ha tenido anualmente los últimos… quinientos años." Explicó con una mueca, "… deseas tener una invitación? Podría conseguir una de último minuto."
Una fiesta real llena de los ponis más pomposos de Equestria.
No era un fanático de las fiestas incluso si estas eran divertidas. Y esta sonaba como una de las peores formas posibles de pasar mi tiempo.
"A menos que en verdad quieras que vaya, espero no te importe si paso de esta. Preferiría hacer… bueno, cualquier otra cosa básicamente." Respondí.
Ella rió y volvió a su libro, "Tampoco atenderé a ella."
Dejando el barandal me acerque a ella y me senté en suelo, "¿Qué? Pensé… que era un requerimiento que fueses. Siendo la co-gobernante de el país y todo."
Luna cerró su libro y negó con la cabeza, "Yo… no deseaba ir. Mi hermana lo tiene todo bajo control. Aun no es mi tiempo para volver al público."
Un poco enojado, la observé un momento antes de hablar. "Luna… ¿Cuándo fue la última vez que hablaste con un poni? Me refiero a un poni que no sea Celestia ni yo."
Ella me dio una mirada de sorpresa, "Todos los días."
"En verdad hablar. No solo dar ordenes."
Luna apartó la mirada, "…no regularmente. Como dije, aun no es mi tiempo para volver al público. Sigo haciendo mis deberes."
Suspirando, agité mi cabeza y volví a mirar al patio, poniendo mis cascos de vuelta en la baranda. Música suave sonaba desde abajo. Era cosa de ella, no podía forzarla a hacer nada.
"Hablando de deberes…" habló después de un tiempo, "¿Has tenido suerte adquiriendo una nueva ocupación?"
"Aun no." Respondí, negando con mi cabeza mientras miraba la luna y las estrellas sobre mí. "aun sigo buscando."
Habían algunas posibilidades.
"Si lo deseas, podríamos encontrarte algún empleo aquí en el castillo." Dijo Luna acercándose a mí, con una sonrisa de satisfacción. "Quizás como bufón real?"
"Creo que el castillo ya tiene su buena cantidad de bufones en este momento." Respondí y miré hacia el patio, iluminado por las luces que salían por las grandes ventanas del castillo, "Gracias, pero preferiría hacerlo por mí mismo si es posible."
"Como desees."
Devolví la mirada al oscuro cielo sobre mí. Incluso con la polución de la luz de la ciudad y el palacio, la luna y las estrellas eran mucho más visibles que devuelta en mi hogar.
La luna. No la luna de la Tierra, pero aun así. El único lugar al que siempre, desde que tengo memoria, he soñado visitar. Miré a Luna, quien miraba las estrellas junto a mí. Ella en verdad había estado ahí… por un largo, largo tiempo.
Es muy probable que no quiera hablar de eso.
Debe haber notado que la estaba mirando porque se giró a mirarme, "¿Tienes una pregunta?"
"No quiera abrir viejas heridas."
"Pregúntala."
Dudando por un momento, asentí. "… Como fue estar en la luna?"
"¿Qué?" Luna dijo con sorpresa mientras me miraba.
Suspirando, seguí mirando a la luna, "Es uno de mis sueños. Uno que he tenido toda mi vida… el de pararme en la superficie de la luna y mirar hacia la Tierra. El poder alcanzar las estrellas."
Luna se movió algo incomoda al lado de mí, "Nosotras… nadie se había atrevido a preguntarnos eso antes." Dijo finalmente, "En verdad, no recordamos mucho de ello. No estábamos completamente conscientes, pero… recordamos partes. Enojo… furia. Tristeza. Recordamos pensamientos…" dijo lentamente, pareciendo como si hablase con ella misma, olvidándose que estaba allí, "Recordamos… pero es algo borroso. Recordamos la vista. Era…"
Se quedo callada y se dio vuelta, entrando a la torre.
La quedé mirando antes de seguirla, encontrando las puertas de su habitación abiertas, me acerque cuidadosamente, deteniéndome en la entrada.
Su cama casi parecía ser más grande que mi apartamento, con cuatro largos postes, fabrica muy gruesa escondiendo la cama de la vista. Nunca había visto este cuarto por dentro antes.
Si pensabas que sus aposentos lucían caros, no habías visto nada. Madera oscura fina, estantes repletos de libros raros y pergaminos.
"¿Luna?" pregunté con un semblante triste, mirando alrededor mientras me atrevía a cruzar a través de la puerta, encontrándola sentada al lado de una pequeña mesa cerca de una ventana.
Ella miró hacia mí, pero además de eso no tuvo otra reacción, así que me acerqué, deteniéndome a un metro de distancia.
"…Lo siento. No era mi intención."
"Lo sé." Respondió en voz baja, "Era simple curiosidad."
La observé por un momento. Al diablo. Ella estaba sufriendo. Si Luna me odia después de esto, que así sea, pero necesitaba escuchar esto.
"No fuiste tú quien lo hizo." Le dije finalmente.
"¿Qué?"
"No eres Nightmare Moon. Ella fue la que hirió a los ponis y tu hermana. Ella fue la que trató de traer oscuridad y la noche eterna a todo el mundo. No fuiste tú. Así que para de culparte por lo que pasó."
Lo ojos de Luna se abrieron con sorpresa, y su furia brillaba en ellos, "…Como te atreves…"
"Sé lo que he visto." Continué, "Vi la oscuridad hasta que lo Elementos te liberaron de las garras de la sombría locura. Puede que nunca haya visto a Nightmare Moon en persona… pero he llegado a conocerte, Luna. Y esas son cosas que tu nunca harías."
"Asumes conocernos… ¿¡después de unos pocos meses!?" Ella siseo mientras se levantaba, "¡Hemos permitido tú presencia porque nos parecías intrigante, forastero! ¡Somos inmortales, tu vida es como la un insecto al lado de una llama comparada con nosotras! ¡Hemos liderado legiones en la unificación de Equestria! ¡No tienes idea de lo Hemos hecho!"
No retrocedí. En el peor de los casos, puede que en verdad vea la superficie de la luna, pero no me perdonaría si dejo que se haga esto a ella misma, no importa lo estúpido que sea. "Puede que no sepa todo acerca de ti, pero sé que no eres el mismo ser que trato de matar a tu hermana y destruir el mundo. La poni que conozco no es capaz de hacer ese tipo de atrocidades."
Ella gruño, donde vueltas alrededor de mi lentamente, sus alas abiertas, "¿Tan seguro estas de eso?"
"Lo estoy, trasero lunar."
La Princesa de la luna se congelo, sus ojos se expandieron en sorpresa, "…Qué…?"
Dándome vuelta la miré, "Ya me oíste, trasero lunar. Tu eres Luna, La Princesa de la Noche, no Nightmare Moon."
"Soy un simio en la forma de un unicornio, que apenas si puede hacer magia. ¡Nightmare Moon ya me habría desollado vivo por semejante insulto antes que pudiese si quiera llegar a la mitad de la oración!" le gruñí, acercándome a ella, empujando mi casco en su pecho mientras ella retrocedía de a poco, "Así que, ¿Qué será, 'trasero lunar'? ¿Eres Luna o eres Nightmare? Si eres Luna, eres inocente de todos sus crímenes. O eres Nightmare y estas a punto de matarme. ¡Elige de una maldita vez!"
Luna me quedó mirándome por un tiempo, sus ojos muy abiertos, antes de comenzar a reír de a poco, sus risas lentamente se convirtieron en risa completa audible a lo que colapsaba en el suelo, girando en su espalda.
…No estoy completamente seguro de lo que esperaba, pero ciertamente no era eso.
Su risa comenzó a detenerse, "Querido Page… eres más valiente de lo que eres inteligente." Ella seguía riendo mientras intentaba calmarse. "Pero gracias." Dijo finalmente, mientras me forzó a sentarme a su lado.
"…Así que no estoy a punto de ser enviado a la luna? ¿o ser desollado vivo?" pregunté cuidadosamente, mientras intentaba levantarme alejándome de ella.
Luna rió y negó con la cabeza, acercándose nuevamente a mí, "No, no lo estas. Pero llámame 'trasero lunar' de nuevo y puede que lo reconsidere." Dijo con una sonrisa, "No puedo recordar la última vez que alguien además de… mi hermana… no, ni si quiera mi hermana me ha hablado de esa forma jamás. Sabes muy poco de lo que hablas, pero hay una verdad escondida ahí. Sin la corrupción de la Magia Oscura, no habríamos sido capaces de cometer tales actos, incluso en enojo… pero eso no nos absolve de la culpa. Fuimos nosotras las que elegimos usar magia oscura."
Mis orejas se aplanaron contra mi cabeza, "No era mi intención insinuar nada malo, yo solo…Eep!"
¡Me mordió la oreja!
"Lo sabemos." Comenzó a decir mientras me soltaba, "Intentabas ayudarnos."
Moviendo mi oreja cuando la soltó, ella se recostó al lado mío. Seguí su ejemplo y apoyé mi cabeza en mis patas delanteras, mayoritariamente agradecido de haber sobrevivido.
¿Qué diablos estaba pensando deliberadamente provocando a un poni tan poderoso como ella?
Nos quedamos en silencio por un largo tiempo antes que Luna se moviese de nuevo, "Pero no escaparas del castigo completamente, no importa la intención que hayas tenido. Un plebeyo no le habla a la Princesa de esa manera y escapa sin un castigo, incluso en estos tiempos."
Suspiré y asentí, "…comprendo." ¿Qué mierda había pensado? Ella es un par de milenios más vieja que yo. Si estuviese en la Tierra, puede que haya visto al Imperio Romano nacer. Ella y su hermana unieron estas tierras. No necesitaba de mi ayuda para lidiar con un problema del pasado.
"Entonces levántate." Ordenó la Princesa mientras ella se levantaba también, "Si tengo sufrir el ir a la gala, también lo harás tú."
¿Qué? ¡NO! ¡Eso no es lo que quería!
La miré con sorpresa, "…es la luna una opción válida aun? ¿El calabozo quizás?"
"No."
Maldición…
Cualquier cosa que no se entienda bien, o si hay algún error háganme lo saber por PM.
Espero sigan disfrutando del fic.
