Muchas gracias a Hiver por dejarme traducir su fanfiction, todos los créditos para el que se los merece de sobra. Como siempre si quieren ver el trabajo original lo encontrarán en FimFiction.


Una gota golpeo mi nariz, cruce mis ojos antes de lamerla. Leche de chocolate.

¿Qué diablos?

Alzando mi cabeza miré hacia el cielo. Estaba repleto de nubes rosadas. Agitando mi cabeza, seguí caminando hacia la oficina de publicaciones.

Estos estúpidos pegasos podrían ponerle una tapa sus bebestibles si van a andar volando con ellos.

Gota.

¿Ah…?

Solo tuve el tiempo justo para levantar la mirada antes que la lluvia comenzara a caer sobre los techos. ¡Se suponía que no iba a llover hasta más tarde!

…Espera, eso no es…

Lamí mi nariz de nuevo. Leche de chocolate.

Estaba lloviendo leche de chocolate. Pasé un largo tiempo mirando con sorpresa esta lluvia color café. ¿Qué diablos estaban fumando en Cloudsdale, y donde podía conseguir algo de ello?

Ponis se empezaron a amontonar alrededor mío, corriendo a cubrirse de este extraño acontecimiento climático.

Uno creería que después de pasar casi un año en este mundo, estaría acostumbrado a todo, pero esto era nuevo.

Digan lo que quieran sobre tornados y climas no planeados devuelta en la Tierra, pero al menos ahí no llovía chocolate.

Sintiendo algo de pena por el que tendrá que limpiar este desastre antes de que empiece a oler mal, comencé correr de una cobertura a otra.

Aun tenía una junta que atender, para saber cuantos de mis libros se han vendido.

XXXXXXXX

Mis ojos aun estaban abiertos de sorpresa cuando salí de la oficina hace un par de horas. Todos los libros se habían vendido.

Todos los cinco mil libros. Al precio de veinte bits cada uno. La mitad de eso terminó en mi cuenta gracias a que Luna pago todo lo que tenía que ver con impresiones. Solo los vendedores minoristas pedían una pequeña parte.

Era rico. Asquerosamente rico de hecho.

Había dado mi aprobación para imprimir otras cinco mil copias con parte del dinero que gané, pero aun tenía mucho de sobra.

Qué diablos haré con…

Un grupo de ponis del tamaño de ratas con potes de plantas cabalgándolos, y ruedas en vez de patas, perseguían una bellota que estaba corriendo por su vida, agitando una bandera con un elefante en ella.

…ehmmm …

…que…

El sol se escondió de golpe en el horizonte, solo para ser remplazado por la luna.

Di un paso atrás, parpadeando por la oscuridad repentina. ¿¡Qué diablos sucede!?

La luna hizo unos pequeños círculos bailando el cielo antes de esconderse, el sol salió nuevamente, esta vez desde el norte.

Qué…

La luna y sol salieron disparadas al medio del cielo y comenzaron a bailar… tango?

Muy estupefacto para hacer nada, di un paso hacia adelante, tropezándome con mis propias patas. Golpeé de cara el camino de piedras, pero este era tan blando como almohadas y olía azul.

Levante mi cabeza y me pregunté si es así como se sentía tener una convulsión. Pero luego me di cuenta que todos los ponis alrededor mío están teniendo los mismos problemas que yo. Lucían asustados mientras se trataban de afirmar de las paredes más cercanas o entrando a esconderse.

De repente todo quedo a oscuras, el cielo se volvió blanco brillante como el de los agujeros negro, absorbiendo la luz bajo nuestras patas.

Será que Luna y Celestia están…

No. No, Luna nunca haría eso.

Me quedé ahí considerando eso por un momento mientas seguía cayendo lluvia de chocolate en las calles.

Ya había pasado una vez… pero no. No, no me imagino a Luna haciéndolo de nuevo… y esto no se parecía a algo que hicieran en una batalla, es como si estuviesen…

…Okay, ¿Quién le puso drogas alucinógenas para Diosas en la comida a las Princesas? ¡Esto era muy caótico para ser otra cosa!

Por un momento consideré intentar llegar al castillo, pero rápidamente taché esa idea de mi mente viendo como el camino de piedra se transformaba desde almohadas suaves a globos que se iban volando hacia el cielo, dejando una capa de tierra transformada en jabón bajo el.

Rápidamente me alejé de ahí, entrando a una de las edificaciones, apenas pudiendo evitar al pulpo patinando el sobre hielo.

No hay forma de que pueda llegar al castillo. Todo lo que podía hace era encontrar un rincón que pareciera seguro y esperar que algún poni encontrar la forma de des-alocar al mundo.

La planta que estaba en la otra esquina de la habitación se transformó en algodón de azúcar y comenzó a reírse de mí.


Cualquier cosa que no se entienda bien, o si hay algún error háganme lo saber por PM.

Discord al fin.

Espero sigan disfrutando del fic.