Muchas gracias a Hiver por dejarme traducir su fanfiction, todos los créditos para el que se los merece de sobra. Como siempre si quieren ver el trabajo original lo encontrarán en FimFiction.


"AHHHH" caí hacia el suelo desde el techo cuando la gravedad se revertía nuevamente y me hundí en el suelo, el cual se había transformado en un malvavisco gigante, para que luego me lanzara a la superficie.

Intentando recuperar mi aliento, me arrastre devuelta hasta mi esquina en la habitación. La luz que entraba por las ventanas desaparecía y el sol se volvía a ocultar. Para que momentos más tarde volviese a salir.

Yo solo cerraba mis ojos me apoyaba contra la pared, deseando que todo esto solo… se detuviera.

Fue el momento más terrorífico en mi vida y eso incluyendo hacer enojar a una diosa y caminar sin manos en el cuerpo de un alien.

Pasaron horas, al parecer, pero era difícil decir. La noche y el día cambiaban rápidamente en intervalos aleatorios, y yo solo podía acobardarme en una esquina.

Me sentía completamente… indefenso. No había nada que pudiese hacer.

No había forma de saber si mi amigos estaban a salvo, o si es que había un lugar 'a salvo' en todo este caos. El tejido de la realidad cambiaba constantemente.

De repente una… barrera de luz atravesó la habitación y el pote con algodón de azúcar en la esquina opuesta de la sala se transformo devuelta a una planta y dejó de reírse de mí…

Todo quedo en silencio.

La luz que entraba por la ventana se volvió constante, y el sol se había detenido en lo alto del cielo.

Lenta y cautelosamente, levanté la mirada y comencé a mirar alrededor. No se oía nada, solo el viento afuera.

¿Qué acaba de pasar?

Tiritando me puse en cuatro patas. Revisé mi cuerpo. Juraría haber tenido alas y mi cuerno había desaparecido por un par de minutos. Cuatro alas incluso, y puedo haber jurado que tuve escamas en un punto también.

Ahora… mi cuerno había vuelto. No tenía alas. Tenía cuatro patas y era color café otra vez, y no rosa.

Oh gracias Luna que no era rosa. Todos se habrían reído, si hay un color que no me viene, es el rosa.

Estaba algo decepcionado de que no me quede en forma humana cuando me transformaron en uno. Pero al menos volvía a ser un unicornio y no una abominación mágica.

Tomando pasos cuidadosos, miré alrededor una vez más. Nada intentaba comerme, la gravedad había vuelto a la normalidad y el sol ya no se movía a velocidades imposibles.

Así que salí por la puerta cuidadosamente. El sol brillando en el cielo y los caminos de piedra volvieron a su lugar original. No había roedores gigantes o pulpos rondando alrededor.

Solo ponis lentamente emergiendo de las casas a lo largo de la calle, mirando a su alrededor al igual que yo.

Apegándome a las paredes, me acerque a una pegaso roja que estaba saliendo de la casa vecina. "¿Alguna idea de lo que acaba de pasar?"

Ella negó con la cabeza y dijo; "N-no." Tragando saliva, mirando alrededor. "Pero… parece que ya se termino? I- iré a revisar el castillo."

"Ojalá sea así." Asentí. Por un momento pensé en ir al castillo también, pero luego agité mi cabeza y me dirigí a mi casa – rápidamente.

Quería saber qué diablos pasó, y por qué el universo parecía estar alucinando por casi todo un día.

Y por mucho que estuviese preocupado por mis amigos… Luna. Swift… diablos, incluso Celestia y todos los demás. Algo horrible había pasado y no tenía forma de saber si cualquiera de ellos estaba bien.

Solo tenía que confiar en que lo estaban.

No quería hacer otra más que correr al castillo y ver si Luna estaba bien…

Pero todos estarán ocupados y la última cosa que Luna necesita ahora es que la vaya a distraer con preguntas. Y si los guardias tienen un mínimo de cerebro me mandarían devuelta apenas llegara a las puertas del castillo de cualquier forma. Sospecho que la mitad de la población de la cuidad se está dirigiendo al castillo ahora mismo en busca de respuestas, y no quería sumar un poni más a ellos.

Llegando a casa, subí las escaleras de mi pequeño apartamento. Abrí la cerradura y entré. Estaba a punto de colapsar en mi cama cuando escuche un golpe en la puerta.

…Quién diablos… No hay manera de que esté recibiendo correo treinta minutos después del maldito apocalipsis.

Lo que sea que fuese, debía ser importante.

Abrí la puerta para ver quien era. Vi a un pegaso de pelaje oscuro llevando puesta la armadura de la guardia personal de Luna, la cual estaba encantada para que sus pupilas parecieran a las de serpientes y sus alas a las de murciélagos.

"¿Blank Page?" preguntó, sosteniendo un pergamino.

"…Si?"

"La Princesa Luna deseaba saber si estas herido."

¡Ella se encuentra bien! … Maldición, Luna! ¡Concéntrate en devolver al mundo a la normalidad!

"Estoy bien. Solo algo perturbado…¿Pueden decirme lo que pasó?"

Hizo una mueca mientras arrastraba un casco en piso de madera. "El espíritu del Caos conocido como Discord escapó de su prisión de piedra y comenzó a esparcir caos en los alrededores antes que los Elementos de la Armonía finalmente pudieron petrificarlo nuevamente."

¿Espíritu del Caos?

¡ESPÍRITU DEL CAOS! ¿¡PRISIÓN DE PIEDRA!?

"¿Este espíritu del Caos no tendrá cuerpo de serpiente y extremidades de criaturas diferentes o sí?"

El guardia lucía sorprendido. "Si… ¿Cómo lo sabías?"

¡MIERDA! ¡MALDITA SEA! ¡Esta es la razón por la cual no dejas a los enemigos que derrotaste y petrificaste, en el patio trasero de tu castillo, como si fuera una maldita galería de arte!

"Lo vi cuando estaba aprisionado en piedra. Antes de que escapara." Suspiré y froté mi cabeza con mi casco. "Dile a la Princesa que estoy bien. Aparte de las nuevas pesadillas que tendré en el futuro. Y posible nueva fobia al algodón de azúcar."

Y será mejor que ella se encargué de esas pesadillas. Fue su estúpida culpa que esto pasara, así que será mejor que se responsabilice. Ya tengo suficiente mierda ocurriendo en mi vida para agregar más al montón.

"Creo que estará aliviada de oír eso, señor." Dijo asintiendo. "Con su permiso, entregaré el mensaje y volveré a mis deberes."

Agité mi cabeza. "Ve. ¡Y dile que no debería haber desperdiciado tiempo enviándote en primer lugar! Hay cosas mucho más importantes de que preocuparse ahora."

El dio un paso atrás. "No creo que le agrade eso."

"¡No me importa si le gusta o no, es la verdad! ¡Ahora ve y has algo que en verdad sea importante!"

"¡Si señor!"

Vacilante por un momento mientras el guardia se deba vuelta. "¡Espera! Dile… que estoy contento de que esté bien. Estaba muy preocupado." Dije finalmente bajando la cabeza.

El guardia sonrió y asintió. "Lo haré señor." Dijo para luego irse trotando por las escaleras.


Cualquier cosa que no se entienda bien, o si hay algún error háganme lo saber por PM.

Espero sigan disfrutando del fic.