DISCLAIMER: Los personajes de InuYasha no me pertenecen, son propiedad intelectual de Rumiko Takahashi. La obra es mía, escrita sólo con el fin de entretener – a ustedes y a mí. Sin fines de lucro.


Desde la inocencia… —

II —


— ¿Tienes todo para mañana?

— Sí, no te preocupes. Mi hermana ya revisó todo lo que debemos llevar.

Sonrió al ver la forma en la que su esposa ordenaba su uniforme y herramientas de exterminación, procurando dejarlos lo mejor posible para que él no tuviese problemas al momento de usarlos. Se acercó a ella y la abrazó por la espalda, interrumpiendo ahora la labor de guardar hierbas medicinales para el viaje.

— ¿Kohaku, ocurre algo?

— No, sólo tenía deseos de abrazarte — contestó, besándole la mejilla con cariño. Luego, señaló las plantas sobre la mesa —. ¿Las trajiste tú?

— Sí, son de esta mañana. La anciana Kaede y la señorita Kagome me enseñaron a reconocer cuándo están listas para ser recolectadas. Además, hay una que no sabía lo útil que podía ser. Creo que no estaría de más que las lleven, pueden necesitarlas.

El joven exterminador asintió con un movimiento de su cabeza, maravillado con todo lo que su mujer había aprendido no sólo ese día, sino durante todo ese tiempo. Desde que habían comenzado a vivir en la aldea, la muchacha había puesto mucho entusiasmo en adquirir todos los conocimientos que se le quisiesen enseñar. Había visto el nacimiento de todos sus sobrinos y de otros pequeños de los alrededores, acompañando a la anciana sacerdotisa primero, luego a la joven que seguiría su labor. Incluso algunas cosas las habían aprendido juntas, como reconocer algunas plantas y hongos y saber sus características. A pesar de que no se convertiría en una sacerdotisa, sabía mucho más que cualquier otra aldeana, y sumado a eso seguía siendo una mujer dedicada, cariñosa, atenta y amable con todos.

No pudo evitar mirarla con fascinación, se sentía un hombre muy afortunado.

— Eres maravillosa, ¿lo sabías?

Rin se sonrojó, Kohaku siempre era atento con ella pero no solía halagarla mucho. Sabía que no era porque no la valorara, sino más bien porque la mayor parte del tiempo era muy tímido para decirle cuánto le gustaba. Sonrió, tomándole las manos y acercándose un poco a él.

— Muchas gracias, tú también lo eres.

Él le besó la frente, agradeciendo lo que podía disfrutar en esos momentos, porque sabía que era afortunado, en especial cuando ella se preocupaba de él y usaba lo que había aprendido para cuidarlo.

— Por cierto, el señor Sesshōmaru ha tardado más de la cuenta de volver a visitarte… — Recordó de pronto que no había visto al protector de su mujer hacía un tiempo, algo que era raro.

— Oh, la vez pasada estaba un poco molesto con el señor InuYasha. No dijo nada, pero estoy segura de que debe ser por eso. Pero no te preocupes, de seguro el señor Jaken viene pronto — ella no se preocupó, intentando tranquilizarlo como siempre.

— Me gustaría verlo. Las últimas veces se veía un poco decaído. ¿Sabes si le habrá pasado algo?

— Es verdad… pero no ha dicho nada. Le tendré un hermoso regalo preparado para cuando venga, no quiero que esté triste.

— Seguro eso le subirá el ánimo. Aunque sea un poco gruñón, le gusta que lo consientas.

Rin soltó una fresca risa, estaba al tanto de cuánta razón tenía su esposo. Y él también era consciente de que otra cosa que admiraba de ella era lo mucho que se preocupaba por sus seres queridos y cuánto le gustaba hacerlos sentir mejor con pequeños detalles, cosas que eran muy características de su persona.

Inhaló profundo, como si de esa forma pudiera retener consigo todo lo bueno que tenía Rin. Al fin de cuentas, eran justo esas características parte de lo que lo había enamorado.


Hello~ He aquí la segunda entrega, con ambos viviendo parte de la segunda etapa del amor: Consolidación de la pareja. Ya están casados y viviendo felices su amor~ qué envidia, quién como ellos.

Espero volver pronto con el siguiente capítulo, así que nos estamos leyendo. Sólo me queda agradecer a Felicia por su review (me hizo el día, muchas gracias) y a Nuez por su apoyo. Son pequeñitas estrellas iluminando mi camino~

Hasta la próxima~

Yumi~