No importa cuanto tiempo pase, o en que circunstancias nos encontremos, la respuesta siempre será no, no, no, no concibo algo semejante, de entre todas las personas, de entre todas las opciones, ¿por qué? ¡Maldición! Detesto sentirme de este modo, tengo escalofrío de tan solo recordarlo, el momento, el lugar, las palabras dichas y las que quedaron suspendidas en el aire y aquellas qué no fueron necesarias de ser expresadas, lo único que te pido es que si en verdad aun queda algo de lo que alguna vez llamamos amistad te alejes de mí, te apartes de mi vida lo más que te sea posible, porque realmente no soy capaz de verte a los ojos, tengo temor, sí, tengo temor de ti, a pesar de que un día fuiste en quien encontré sostén y fortaleza, sólo permiteme continuar con una vida tranquila, lo mío no son las emociones fuertes y esta sin duda lo fue, no dejo de pensar en todas esas ocasiones de confianza desperdiciada, de no saber que sucedió, de sentirme sucia, ultrajada, en lo más íntimo de mí, mi psique, ahora nada parece que haya sido verdad, me siento usada, si continuo dándole vueltas a esto no podré salir de este bucle de desesperación...

Así que, jamás en la vida seré capaz de corresponderte como tú lo habrías deseado, no soy como tú y jamás en la vida lo seré, mis planes distan de tu forma de ser, con esto no digo que te odie, jamás podría odiar al recuerdo de la mejor amiga que llegaré a tener, pero sólo eso serás, un recuerdo, no quiero tener ningún nexo contigo, simplemente no puedo concebir que hayas tomado ventaja de mí, manipulandome para aislarme y tenerme solo para ti, eso es algo muy enfermo, cuando jamás te di siquiera el mínimo indicio de sentirme atraída a ti, no quiero saber nada de ti, olvidarme por completo de tu nombre y apellido, que un día sea incapaz de saber quién fue Elsa Arendelle.