Muchas gracias a Hiver por dejarme traducir su fanfiction, todos los créditos para el que se los merece de sobra. Como siempre si quieren ver el trabajo original lo encontrarán en FimFiction


Saliendo del gran salón, seguí a la Princesa Celestia y las portadoras de los elementos fuera del castillo y a la brillante luz del sol. Celestia flotando al insecto a su lado.

Mientras salíamos, miré las calles y repentinamente me di cuenta exactamente que había distraído a los guardias.

El cielo fuera del escudo rosa estaba lleno de pequeños, del tamaño del un poni en vez de una princesa, changelings. Y en ese momento sentí como si la ciudad fuese una lámpara en medio de la noche mientras todos los insectos intentan llegar a ella.

Puede que hayamos capturado a su reina, pero quién sabe si eso iba a ayudar. Con esa cantidad de tropas, puede que nos superen.

"Princesa… ¿Qué hacemos?" Twilight preguntó.

"Ve por los Elementos." La Princesa del Sol respondió con una sonrisa. "Luego vuelve con tu hermano. Si la necesidad llega, sabrás que hacer."

"Pero…" Twilight comenzó a decir, antes de mirar a la desmayada y flotante reina insecto, asintiendo, "Si Princesa." Girándose a mirar a las otras. "Vamos chicas. Será mejor que nos apresuremos."

Mientras se alejaban galopando, la Princesa Celestia se volteó a mí. "Gracias, Blank Page. Eso fue muy valiente de tu parte."

"Ningún poni estaba haciendo nada." No es como si yo hubiese hecho mucho, solo le di un pequeño empujón en un momento crítico. Celestia fue la que le lanzó un rayo de la muerte a esa cosa.

Ella sonrió y luego miró al enjambre fuera del escudo con una cara algo triste, "Puede que haya una forma de resolver esto sin más violencia."

Hice una mueca al escuchar eso. Justo en ese momento Reliant Frost se lanzó con gran velocidad a mi costado, "¡Señor! ¿¡Esta bien!?"

Riendo. "Estoy bien." Volteándome del guardia con ataque de pánico a ver mirar la Princesa. "¿Entonces el plan es mantener a su Reina como rehén?"

"Estaba pensando mas bien, en pedirte que tú hables con ella." Celestia clarificó.

…Uhm, "¿Qué?"

Inclinando ligeramente su cabeza hacia un lado, la Princesa miró al gran insecto flotando en su magia. Aún seguía desmayada. "Mi hermana y yo peleamos una vez ya con su especia. Los encerramos en un lugar donde no pudieran dañar a ningún poni. En esa época, conquistaron varios puebles antes de que pudiésemos detenerlos. Quizás… ¿Con tus orígenes, tú puedas encontrar cosas en común con ella? ¿Encontrar alguna manera de detener esto?"

Si, por supuesto, pon el destino de Canterlot en mis cascos. Muchas gracias, Princesa.

Reliant Frost tampoco lucía muy feliz con esta resolución.

XXXXXXXXXX

La habitación era bastante simplista. Una de las salas privadas de Celestia, presumo. Cruce mis patas frontales, esperando a que el insecto gigante se despierte mientras intentaba relajarme. Su magia aun seguía restringida, Celestia estaba ahí también, al otro lado de la sala. Estaba seguro.

Reliant Frost estaba afuera, tan contento como se podía esperar en una situación como esta.

No hay forma de que esto vaya a funcionar.

La insecto comenzó a moverse, sus alas vibrando antes de que sus ojos se abrieran haciendo que se levantara súbitamente. Cuando se dio cuenta que estaba atada, se volvió completamente loca, luchando y tirando hasta que finalmente se calmó.

Celestia no dijo nada, manteniéndose escondida en el fondo, al menos tan escondida como una alicornio de su tamaño pudiese.

Dejándome frente a frente con la insecto.

La quedé mirando por un momento antes de hablar. "Buenos Días."

Sus se abrieron y voltearon a mí, "Lo dudo." Finalmente respondió.

Asentí, "Supongo que tienes razón en ambos puntos. No es de mañana, ni tampoco es buena para ninguno de los dos. Soy Blank Page. ¿Puedo preguntar por tu nombre?"

"¿Tiene alguna importancia?"

"Me ahorraría el esfuerzo de inventarte uno." Dije encogiéndome de hombros, "Pero si quieres ser llamada Bichito, no tengo ni un problema."

"… Soy Reina Chrysalis en tu lengua." Gruño. "¿Dónde estoy?"

"En una habitación en el Castillo de Canterlot. El escudo ha sido reforzado, y tus planes fallaron. Tus súbditos morirán de hambre o serán aniquilados afuera tan pronto como lo deseemos."

Chrysalis casi vibrando con rabia, no respondió inmediatamente. Estoy seguro. Estoy seguro. Sus patas y cuerno estaban supresos. No puede hacerme daño.

Pasó un minuto antes de que volviese a hablar, "¿Por qué estoy aquí?"

Ignoré su pregunta, "¿Sabes quién soy?"

"El juguete de la Princesa Luna."

"No estás completamente equivocada. ¿Pero sabías que no soy un poni? No realmente, al menos no donde importa."

"¿…Qué?"

Asentí, "Terminé aquí después de algún tipo de accidente mágico. Desperté como un unicornio. Eso si fue una sorpresa, déjame decirte. Ni siquiera soy de este mundo."

"Estás mintiendo."

Sonreí, "¿Por qué lo haría? ¿Qué posible razón tendría para mentir?"

"Quieres que retraiga a mis súbditos. Que nos rindamos… después de lo que tus 'princesas' nos hicieron…"

Hmm. Suena como si hubiese más en esa historia de lo que Celestia originalmente dijo.

"¡Estabas comiendo el amor de los ponis!" Celestia interfirió desde su posición al fondo de la sala. Chrysalis se giró a darle una mirada.

"¡Nos moríamos de hambre! ¡Nos alimentamos del amor! ¡Lo necesitamos para sobrevivir!"

"No te metas en esto, Princesa." Le dije a Celestia, mirándola de reojo, "¿Querías que hablara con ella? Lo haré. Pero no puedo contigo aquí, así que con todo respeto. Vete al diablo, lárgate." Estoy demasiado estresado como para moderar mi lenguaje. Además, ella prometió que me seguiría la corriente.

Ambas se voltearon a mirarme por un par de segundos, con los ojos muy abiertos, antes de que Celestia asintiera y comenzara a caminar, "…Esta bien. Me quedaré afuera." Dijo abriendo la puerta, saliendo y cerrándola tras de ella, dejándome solo con la reina insecto.

Ella me seguía mirando, "A-Acabas de…"

Encogiéndome de hombros, "Soy 'el juguete' de Luna. Apuesto a que ella me puede devolver de la luna si es necesario. Y como estaba diciendo, no soy un poni ordinario, de corazón no tengo nada de poni. Veras, los humanos no son como estos ponis. Tenemos dos brazos y piernas, caminamos erguidos como los minotauros. Pero aun más importante, somos omnívoros. Vegetales, frutas, nueces, bayas… carne. Comemos de todo." Dije antes de suspirar, "Extraño tanto la carne. Ha pasado más de un año desde la última vez que la he comido. No eres la única depredadora en esta sala."

Chrysalis se alejó un poco de mí, "…Realmente... no eres un poni."

"Lo soy ahora. Pero necesito que entiendas algo muy importante. No me importa lo que te pase. Me pusiste en peligro a mí y más aun, a mis amigos y pareja. Si hubiese sido mi decisión, Celestia debió seguir golpeándote el trasero con ese rayo hasta que no fueses más que una mancha verde en la pared. Si es necesario, te mataré yo mismo."

Realmente no creo que pudiese. En el furor de la batalla, quizás. ¿Pero un prisionero atado? No. Pero ella no necesitaba saber eso.

Agitando mi cabeza, continué. "Así que, como verás, en verdad no tengo razones para mentirte. Pero Celestia quería que hablara contigo, tratar de encontrar puntos en común. Para terminar esto sin perder más vidas."

Se quedó en silencio, mirando al piso mientras se cambiaba de posición constantemente entre recostarse en su costado y su estomago, sus patas frontales aún atadas. Mirando sus ataduras brillando, dijo, "…Entonces mátame. Porque no puede haber paz entre nosotros. Necesitamos el amor, no podemos vivir sin el. Las Princesas no permitirán que nos alimentemos de sus ponis. Y no nos moriremos de hambre voluntariamente."

"¿Te alimentaste del amor de Shining Armor por la Princesa Cadence, no es así?"

"Si."

"¿Algún hechizo sobre él? ¿Para mantenerlo bajo tu control?"

Chrysalis suspiró y asintió, moviendo sus alas, "Así es. Alimentarse es solo eso, drenar su amor. Use varios hechizos para mantenerlo bajo mi control. Los cuales ya están rotos."

"¿Tiene que ser amor romántico necesariamente?"

"Tiene el mejor sabor. Y no lo terminé de drenar, no sería capaz de funcionar si lo hubiese hecho."

"Eres una idiota."

Eso hizo que reaccionara, sus ojos fijos en mi, "¿…Qué?"

Negué con mi cabeza, "¿Quieres tanto amor como sea posible? Consigue un cachorro."

"Cachorro."

"Si, un cachorro. Un perro. Una bola de pelo que te amará incondicionalmente. Los he visto, así que estoy seguro que este mundo los tiene. Claramente no drenas todo el amor de un golpe, o Shining Armor no sería capaz de recuperarse, ¿Verdad? No puedes solo… ¿Tomar un pequeño bocado? ¿El amor se 'regenera' o no?"

"…Si. Si te alimentas de un poni, y sobreviven el tiempo en que estaban siendo consumidos, en un par de semanas deberían volver a la normalidad."

Asentí, "Así que en verdad eres una idiota. ¿Por qué esta estúpida invasión? Te hubieses podido esconder entre la población en general. Tomando pequeñas porciones de amor en distintos puntos. Hubiesen podido prosperar."

Chrysalis agitó su cabeza, "…Las Princesas nos hubiesen encontrado, tarde o temprano, no importa lo que la otras colmenas piensen. Mientras existan, estamos en peligro. La última vez que hicimos lo que dices, nos descubrieron. Nos alimentábamos de los ponis, si. Pero solo eran 'pequeños bocados'. Vivimos entre ellos por años antes de que nos descubrieran sin haber hecho ningún daño. Cuando lo supieron, no pudieron soportarlo. Tuvimos que drenar ponis completamente para obtener el poder suficiente para defendernos."

Nunca solo un lado tiene la culpa en este tipo de conflictos. Y este caso no era diferente. No es como que creyera cada palabra que dice, pero la versión de la historia que Celestia dijo también deja muchas cosas por responder.

Adicionalmente, la mención de otras colmenas era interesante.

"¿Entonces qué será? Toma una decisión." Finalmente pregunté, "¿Pelear, o rendirte y comenzar negociaciones de paz? Intentar resolver esto sin recurrir a la violencia. Sin que tus súbditos sean encerrados en una tierra inhóspita otra vez. ¿O tus súbditos pelearan hasta la muerte inconsecuentemente?"

Chrysalis se quedó en silencia por un largo tiempo antes de dar un gran suspiro, "…Solo quiero mantener a mis súbditos a salvo. A mis hijos a salvo. Si las Princesas me da su palabra, que no les harán daño… nos rendiremos."

Bajé la mirada a mi medallón, tomando una decisión rápida antes de asentir, "Tienes la palabra de la Princesa Luna."

"Trae a Celestia, necesito hacer un anuncio a mis súbditos."


El próximo capítulo es el último de este primer Arc. Lo publicaré mañana, y dejaré una nota a pie para que sepan como continuara la historia.

Cualquier cosa que no se entienda bien, o si hay algún error háganmelo saber por PM.

Espero sigan disfrutando el fic.