Lamento mucho la demora. Diciembre es un mes particularmente ocupado para mí, tuve a mi familia sobre mí todo el tiempo y, quizá suene muy patético de mi parte, pero mi padre tiene cáncer terminal así que le dedico más atención a él que a mis proyectos. Espero no incomodar a nadie con mis notas de autor ridículas.

El Beso

Capítulo 4

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—Abre las piernas —el chico ejerció la orden como pudo.

Dado que Shinsou estaba encima de su cuerpo, tuvo que darle espacio para que Izuku reacomodara sus piernas, permitiéndole colocarse entre ellas.

Se recostó sobre él, cuidando no aplastarle ni lastimarlo. Volvió a besarlo, pero esta vez sin darle la orden para corresponderle. Deku estaba ahí, inerte, como si no comprendiera las señales de unas manos acariciando su piel bajo la camisa, el erotismo ocurriendo sin que él se percatase de ello. Entonces Shinsou supuso que tendría que ser más claro para que el inconsciente del muchacho captara lo que pasaba. No quería continuar tocándolo y besándolo de ese modo hasta que la culpa lo carcomiera.

—Voy a… —pero no podía decirlo, no iba con él y simplemente no eran sus sentimientos.

Apretó sus ojos y se concentró, esto lo hacía por Deku; realmente él no estaba disfrutándolo, ni siquiera tenía una erección, pese al roce con su cuerpo.

Se acercó a su oído, comenzando a frotar su entrepierna contra el cuerpo del muchacho, en un intento más por hacerle sentir el peligro, pero no funcionaba y tras un rato intentando hacerle reaccionar al fin se animó a lanzar su advertencia.

—Voy a violarte.

Su corazón volvió a latir con fuerza, y dejó de hacer los movimientos sutiles para presionarse con más salvajismo, intentando provocarse una erección que al fin le terminara de dar la alerta.

Fue hasta ese momento tan efímero e intenso, que comenzó a sentir un pequeño temblor en el cuerpo del chico; estaba anunciando que pronto reaccionaría y cuando quiso detenerse, sintió una fuerza impresionante que lo arrojó contra la pared de atrás. Creyó ver estrellas de dolor cuando su cuerpo colapsó contra el suelo.

El ruido debió ser lo suficientemente fuerte como para alertar a sus vecinos y la puerta del cuarto se abrió con violencia.

—¡Deku!

—¡Midoriya!

Escuchó las voces de algunos compañeros, y el primero en entrar, casualmente, fue Bakugo; quien se encontró con una curiosa escena que le hizo mirarlos a ambos con una ira espeluznante.

Deku estaba sobre la cama, recargado en sus codos, apenas consciente de lo que sucedía; con la camisa levantada hasta el pecho, despeinado y mirando a los lados, incapaz de responder. Mientras que Shinsou estaba en el suelo, justo frente a la cama, sacudiendo y acomodando su ropa con mucha seriedad, fallidamente disimulando su nerviosismo.

Bakugo estaba a punto de incendiarse de la ira y Shinsou sabía por qué. No en vano había pasado los meses anteriores observando a Deku y su círculo de amigos. Podía distinguir perfectamente a una persona con intenciones de amistad de uno que guardaba algo.

Había dos personas de las que estaba seguro que representarían un obstáculo en su romance imaginario: la chica más cercana y linda que siempre estaba tras Izuku, Uraraka; y el otro era el siempre violento e iracundo Bakugo. Ese tipo parecía estar todo el tiempo al pendiente de Midoriya ante cada movimiento, incluso notaba que tenía cierto secretismo con él; lo envidiaba y no lo negaría, pero desde el momento en que Deku había abierto la brecha para tener un secreto con él, se había emocionado al pensar que podía competir contra Bakugo.

Daba por un hecho que su extraño amigo tenía una atracción irrefrenable por él y Midoriya no era consciente de esto. Temía que Katsuki descubriese su secreto y terminara por arruinar todo lo que habían construido juntos.

—¿Está todo bien?, ¿qué ocurre? —preguntaron los chicos observando a Katsuki entrando al cuarto y mirando la escena sin decirles nada.

—Sí, sólo hacíamos un ejercicio que no salió muy bien que digamos —contestó Shinsou al fin.

Deku parecía no estar en condiciones para hablar, miraba hacia la nada en silencio. Entre tanto Bakugo, con su actitud, comenzó expulsar al resto de compañeros del cuarto, su sola presencia imponía.

—Bueno, largo de aquí. No ocurre nada —Katsuki levantó la voz para echar a sus compañeros y cerró con fuerza la puerta en cuanto logró su objetivo.

Se giró para mirarlos a ambos, clavando la mirada con especial odio en Shinsou.

—¿Ahora me dirán la verdad?

Entonces Deku reaccionó. Estaba nervioso, se había encontrado con uno de los peores escenarios en tan poco tiempo. Tenía miedo de que Bakugo lo descubriera, que sospechara que estaba haciendo esto para contactar con los usuarios anteriores del Quirk, de seguro se enfadaría bastante y lo delataría con All Might. Nadie como Bakugo para leer entre líneas, eso lo tenía bien claro.

—No es nada Kacchan —hablo, al ver que Shinsou estaba en silencio—. Sólo ayudaba a Shinsou con su habilidad.

Lo miró como si fuese el peor mentiroso de la historia. Katsuki no se había tragado la mentira aunque no era falso del todo, no obstante le perturbaba verle con su mirada insistente en Shinsou. Supuso que era debido a que esperaba ver una explicación de su parte.

—No es nada, en serio —insistió—. No tienes por qué ponerte así.

Para su sorpresa, Bakugo no añadió nada. Parecía que estaba tan fuera de sí mismo que era incapaz de hablar. Apretó los puños y le lanzó una mirada de desprecio a Shinsou, el cual fingió no enterarse de su ira. Después de eso salió, azotando la puerta detrás de sí.

Los dos muchachos miraron confundidos por la actitud de Katsuki y Shinsou optó por dar por terminada la sesión del día.

—Será mejor que lo dejemos para otra ocasión —explicó—, ya alertamos a todo el mundo y no quisiera repetir la escena otra vez.

—Shinsou, oye… —lo detuvo, un poco conmocionado por el drama—, ¿qué fue lo que pasó?

—Si te lo dijera, probablemente dejaría de funcionar —se excusó—, no creo que necesites saberlo.

Tenía razón. Esto era parte de lo que habían acordado, él no le podía preguntar a su amigo lo que hacía mientras estaba en el trance o dejaría de tener el impacto que necesitaba. Agradeció por su ayuda y lo dejó partir.

El efecto había sido bastante positivo, pero no lo suficiente como para decir que había contactado con sus antecesores. Apenas había visto un poco su presencia.

Esa noche fue terrible, una noche insuperable. La primera vez que despertó no recordaba lo que había pasado, pero sentía su pulso acelerado; debía haber sufrido un susto mientras soñaba algo y le costó trabajo volver a dormir. Aunque le alarmaba no poder recordarlo y que este hubiese sido uno de esos sueños en los que contactaba con esas entidades.

La segunda vez que despertó fue gracias a un sueño que sin duda se quedaría clavado en su mente por el resto del día. Era imposible, pero había soñado que Shinsou no sólo lo besaba sino que se propasaba con él; lo había visto tocarle de una manera indecorosa que le turbaba. Se había despertado nuevamente por un orgasmo que había empapado su ropa interior. Su respiración agitada y el bochorno nocturno, no le permitieron retomar el sueño. Decidió salir a correr y despejar la mente, pero ese sueño volvía a él como una tortura constante que no se agotaba.

Le costó trabajo ver a Shinsou en clases, lo miraba y pensaba en su sueño, pensaba en él con constancia. En su aroma tan peculiar y esa personalidad misteriosa que le envolvía. Quería saber más de él, ya no como un compañero de clase, sino de un modo más personal; quería entender por qué su cuerpo deseaba tanto su contacto, y descifrar que era lo que sentía por él, pero era imposible. No se atrevería jamás a dar ese paso, de compañero a amigo sin antes pasar por el proceso que hacía falta, pero su recuerdo le estaba carcomiendo y por la noche extrañó su presencia.

La noche siguiente fue igual de tormentosa, pero no por las pesadillas sino por la sensación de que algo ocurriría. Cosa que no pasó, finalmente durmió y sintió como si algo le llamase en sueños, pero estaba tan agotado desde la noche anterior que no respondió, se sumió en su cansancio hasta perder la consciencia.

A la mañana siguiente se regañó a sí mismo por no haber atendido a ese llamado nocturno, le preocupaba que se tratase del contacto que justo estaba buscando con ansias. Decidió que superaría su vergüenza y volvería a hablar con Shinsou, pero apenas se encontraba con sus ojos, el rubor le impedía hablar, así que sólo sonreía y miraba a otro lado.

Shinsou estaba —más que nunca— confundido. Esas reacciones y esa manera en la que el chico lo miraba le hacían pensar lo peor: que seguramente sospechaba lo que él le había hecho y ahora no tenía valor para verlo. No quería ser pesimista, pero esas reaccione no eran del todo normales. Por eso mismo, le sorprendió bastante ver un mensaje de Deku mientras estaba sentado en su cuarto, recién terminadas las tareas. De nuevo solicitaba su presencia en su habitación. Tembló de nervios y salió, ni siquiera le avisó que iría, simplemente fue sin fijarse en nada a su alrededor.

Midoriya lo recibió con una pequeña sonrisa que intentaba ser amable.

—Sé que la última vez no funcionó muy bien, también sé que pedir esto es complicado, pero ¿podrías intentar prolongarlo un poco más?

Miró hacia la ventana, le inquietaba que el chico lo lastimase accidentalmente mientras experimentaban juntos.

—No lo sé… me preocupa que no sirva y que yo salga herido.

Tenía razón, estaba siendo egoísta al poner la integridad de su amigo en peligro. No podía rogarle, ni ser tan cruel siendo que Shinsou desde el principio había sido demasiado amable con él al buscar métodos para protegerlo mientras que él no estaba actuando a la altura de la circunstancias.

—No te puedo obligar y lo sabes, pero realmente creo que eres el único que puede ayudarme. Aunque entenderé si te niegas.

Esa mirada de tristeza le carcomía, no podía sostener su voluntad así. Se maldijo en sus adentros por su falta de autocontrol. Tomó la silla y lo miró fijamente, invitándolo a iniciar la sesión.

—Sólo te diré esto, lo haré hasta que esto deje de ser divertido —sonrió amistoso—, pero la seguridad siempre será mi prioridad.

Tenía ganas de abrazarlo en gratitud, estaba demasiado contento y no era sólo porque podía contactar con los usuarios, sino que saber que Shinsou estaba ahí le producía ya una sensación de felicidad inexplicable. Estaba emocionado y ansioso, apenas pudo hacer los ejercicios para relajarse y cuando por fin Shinsou logró controlarlo, incluso así seguía sonriendo.

«Debe estar de muy buen humor», se dijo al ver que sonreía sin motivo alguno.

Probó el transe y luego lo hizo nuevamente recostarse. Relajó su mente, iba a hacerlo igual que el día anterior. Experimentaría un poco con su cuerpo, así quizá el chico tendría una reacción más violenta.

Se acomodó sobre Deku como la vez anterior, haciendo que separase las piernas para ponerse entre ellas y permitirle frotarse contra su entrepierna. Besando su cuello, levantando su camisa para descubrir su pecho bien formado. Veía que le respondía con suspiros y una respiración cada vez más acelerada. Se restregó una vez más a su cuerpo, ordenándole que le besara otra vez más, pidiendo que abriese la boca para dejarle meter su lengua. Se sentía un poco forzado, no estaba lo suficiente excitado como para decir que lo disfrutaba, pero aun así su cuerpo tenía una erección que poco a poco fue estimulando al chico que estaba bajo de él.

Abrió los ojos con sorpresa cuando sintió la erección de Izuku entre las prendas. Entonces fue que comenzó a excitarse. No iba a amenazarlo, era incapaz ya de hablar. Estaba completamente enfocado en seguir con ese juego sucio y, movido por la curiosidad, bajó su mano lentamente por su abdomen, mirando fijamente cada reacción del muchacho. Tragó saliva, estaba comenzando a sobrepasar el límite.

Temía a lo que estaba por hacer, supuso que quizá era el momento de decir la palabra «violar» para que Deku comprendiese lo que estaba pasando y dejase sólo de respirar agitado y temblar por segundos en los que se asustaba, esperando un golpe que nunca llegaba.

—¿Sabes lo que sigue? —preguntó, consciente de que no recibiría respuesta—, quiero verlo

Estaba completamente ruborizado, pero no se detuvo, bajó la mano todavía un poco más. Estaba decidido a sentir la piel bajo el pantalón del pijama. «Sólo será un instante», se prometía a sí mismo, y poco a poco fue metiendo los dedos por el borde de la ropa interior.

Izuku comenzó a temblar incontrolablemente, no como las veces anteriores, pero no quiso detenerse. Ellos mismos habían hablado de cómo en la vez anterior no se había completado la meta y que Deku necesitaba que esta vez fuese más prolongado.

Deslizó los dedos; la piel ahí se sentía más delicada, y respiró hondo. Su erección punzaba entre la tela y sabía que regresaría adolorido a su cuarto. El temblor incrementó y vio una fuerza emergía del interior del chico, y pudo reaccionar como para evadir el golpe directo, pero aun así salió volando. Esta vez el golpe fue menos violento, apenas un ruido sordo que sólo el chico del cuarto de al lado escucharía.

Había hecho contacto, los había visto como protectores de su integridad, pero apenas había intentado acercarse a ellos, Shinsou le había liberado.

Abrió los ojos y vio a su amigo al otro lado del cuarto, con las manos en las rodillas mientras respiraba profundo. Lucía agotado, y le llamó la atención que fuese así, ¿qué clase de actividades hacían como para que él se agotara tanto? Si hubiese visto con más atención se hubiese percatado de la pose tan poco natural que tenía, su erección estaba todavía bajando y no quería que fuera evidente.

Se miró a sí mismo y notó el bulto bajo su ropa; al instante cerró y dobló las piernas, buscando la cobija para cubrirse. Acto seguido la puerta se abrió violentamente.

Ambos miraron al intruso, sorprendidos por la interrupción. Bakugo entró hecho una furia, miró con rabia a los dos muchachos y gritó sin desearlo:

—¡¿Me dirán lo que carajos están haciendo?!

Prometo volver pronto, más pronto que la última vez.

Le doy un agradecimiento especial a Anath san y a Iodesu por sus mensajes tan valiosos para mí. Lamento responderles tan tarde, pero se me presentaron muchas dificultades. Les he contestado en sus buzones privados, espero que puedan leerlos.

Para contactarme a mí, pueden hacerlo a través de la fanpage loveoverxshimja .'.