Buenas! voy a cambiar la modalidad esta vez y responderé ahora sus reviews! (gracias por sus follows, favs, reviews, por leer, etc :) me hacen muy feliz, siempre lo he dicho)

Loreley: jajajaja haces que me sonroje :$ hoy es San Valentín así que podrías enamorarte (?) jajajaja prometo que al regreso sigo con los demás. Estoy contenta con llegar al final y que se haya sostenido decentemente la historia :D muchas gracias por comentar!

Liz-nymeria: sí, eh, que rápidas para algunas cosas y lentejas para otras eh? jajajaja pero bueno estamos en el final, así que echaremos un poco de luz sobre esto ;) porque ya es hora. gracias por comentarrrr!

Yuri81: Fleur está hasta el tope con Hermione desde el principio (SI, LO DIJE) pero cómo y cuando tendrás que leer para saber ;). Draco es uno de los personajes que nunca he explotado realmente y tenía ganas de darle un poco de lugar una vez, ji. (en mi mente, creo que lo hace porque bueno justo estaba aburrido y esto lo entretiene y porque al fin y al cabo no es taaaaaan maloso). Me alegra que la historia funcionara tan bien! VI LA PELI, pero para no spoilear responderé al privado eso. Gracias por comentar!

Jaz: oh vaya! ya estamos en el final entonces ;) después me dirás si es lo que te imaginaste, jaja, gracias por comentar!

Avatar1989: gracias gracias! que bueno que estés disfrutando la historia! Sobre Draco, jajaja, defino como "gris" su participación (salvo quizás en esta parte del final), como ya dije, no está buscando ser el mejor consejero, creo que más bien como Hermione pregunta, él se limita a responder. (no hay que preguntar cosas si no se está seguro de poder soportar la respuesta, algo que aprendí). La semana que viene seguro vuelvo con los demás fanfics (sí, tengo que rendir para la facultad otra vez). Gracias por comentar!

Ahora sí, a la lectura (espero que lo disfruten tanto como yo al escribir!)


VI. Como si se pudiera elegir en el amor

Una vez más, una noche más, una maldita fiesta más a la que Fleur había cedido acompañar a Bill, esta vez coaccionada también por su hermana menor que estaba ansiosa por ir a su primera fiesta universitaria a pesar de que ella aún no era una. Así que, en vista de que debería cuidar de Gabrielle esa noche, su consumo de alcohol había sido mínimo, rechazando también fumar la marihuana que el pelirrojo solía traer para esas noches.

La casa de Nott era una pequeña mansión exclusiva para un niño rico y mimado como él. Fleur apreció el buen gusto del lugar en general, pero prefirió permanecer en un rincón, sin intervenir en la diversión de la que todos los demás parecían disfrutar. Cuando notó a Gabrielle atravesar la habitación para dirigirse hacia el jardín trasero se contuvo de seguirla sólo porque Viktor fue tras ella.

Estaba demasiado cómoda con su pequeño vaso de vino, además, Hermione podía atravesar la puerta en cualquier momento. Sonrió en silencio, esperando que la inglesa se dignara a presentarse.

Distraídamente, terminó con lo que quedaba de su bebida mientras pensaba en los últimos acontecimientos, luchando con la vocecilla en su cabeza que le exigía valentía de una vez por todas: Hermione merecía saber la verdad. Sin embargo, todavía se sentía insegura al respecto, incapaz de llegar a una conclusión que la animara a hablar, a pesar de saber que le debía a la inglesa una explicación real.

Quizás era egoísta, pero después de esperar tanto tiempo (específicamente, desde la navidad en el que la había conocido en la casa de los Weasley), una parte de ella se negaba a dar un paso hacia adelante si Hermione aún no estaba preparada para hacerlo.

Mientras tanto, se conformaría con disfrutar cada segundo de la química que bullía entre ambas, esperando que por el momento eso fuera suficiente también para la inglesa. Nada le daba tanto placer como ver el deseo crudo en los inteligentes ojos café y conseguir que se distrajera hasta de sus preciados libros siempre era una satisfacción a la que no podía ponerle precio.


Una de las razones por las que salir con la menor de los Weasley era algo arriesgado era sin duda la predisposición y capacidad de convencimiento que tenía para emborrachar a sus amigos, incluyendo a Luna que de repente había sacado un sombrero bastante extraño de su bolso que combinaba con la rareza de sus gafas extravagantes.

Se dirigieron a la fiesta cantando a viva voz una parodia del la canción oficial de la Universidad, canto al que se les unió un grupo numeroso de gente que charlaba animadamente en el jardín delantero de la inmensa casa de Nott.

Todo aquel despliegue habían ayudado a sus nervios, casi al punto de olvidarse que estaba en esa fiesta sólo porque sabía que Fleur estaría allí también.

Decidió entrar dejando a sus amigas en la puerta, porque debía ocupar el baño. Evitó la sala de estar atestada de gente e ingresó por un pasillo, mirando con atención esperando encontrar algo que indicara que allí estaba el dichoso baño. Vagó unos minutos impresionada por lo lujoso del lugar (aunque preguntándose si eran necesarios para un estudiante), hasta que por fin lo encontró. Todo allí parecía igual de costoso que el resto de la casa, agradeciendo la separación del antebaño especialmente, ya que había un par de mujeres arreglándose el maquillaje frente al espejo.

Ingresó y cerró la puerta tras ella y se bajó los pantalones, sin molestarse en prender la luz por lo apurada que estaba. Y estaba limpiándose cuando escuchó voces conocidas del otro lado:

-Delacour trajo a su hermana pequeña aquí ¿Será como ella? Tal vez ahora sí tengas oportunidad.

-Es suficiente, Pansy.- respondió rápidamente otra voz, que debía ser Daphne.-Esos rumores estúpidos sobre ella y Granger deben ser mentira, te lo dije. Fleur está coqueteando con otra en la sala de estar y no puedo ver quién demonios es sin que me note.

Hermione se sintió mareada repentinamente tras la declaración, como si el alcohol se le hubiera subido todo junto a la cabeza de golpe. Se apoyó en la pared al lado de la puerta intentando mantenerse silenciosa, temiendo ser descubierta.

-Lo lamento por ti, Daph, pero ella es la reina del hielo. Quizás podrías vengarte usando a su hermana como ella te usó a ti.- repuso Pansy, evidentemente divertida por la situación.

-¡Ja! Voy a dejar pasar la oportunidad de ser humillada otra vez por una Delacour.- soltó con desdén Greengrass y su voz comenzó a alejarse, a lo que Pansy respondió otra tontería pero Hermione ya no prestó atención, concentrada como estaba, con los ojos cerrados fuertemente para mantener su respiración uniforme.

Decir que la información había sido un golpe bajo era un eufemismo. Le costaba creer que, después de lo dulce y atenta que había sido Fleur con ella, estuviera nuevamente coqueteando con otra mujer en una fiesta, y Hermione sabía en lo que terminaban esas cosas para la francesa.

Se apresuró a salir, dirigiéndose a la sala de estar para comprobarlo con sus propios ojos.

Allí estaba Fleur, de espaldas a ella, hablando con otra mujer a la que no podía verle el rostro. Y ni siquiera se molestó en acercarse más, prefiriendo salir directamente hacia el jardín trasero a tomar aire, esperando que el alcohol eventualmente se diluyera en su sangre para poder volver a su habitación a hundirse en su miseria en paz.


-Delacour.- habló una voz tras ella y aunque alguien llamándola por su apellido no siempre era una buena señal, se giró agradecida de tener alguien que le sirviera de excusa para no tener que hablar más con esa insistente chica que se había acercado porque: "¿Cómo podía estar alguien como ella sola en un rincón?".

Fleur había estado feliz hasta ese momento, esperando que Hermione apareciera mientras pensaba qué camino debía tomar cuando la viera, sin permitirse creer, como la última vez, que las cosas estaban bien encaminadas. No había manera de que permitiera otra vez que la castaña creyera que ella estaba tratando sólo de trabar una amistad con ella.

¡Por favor! ¿Quién demonios abrazaba después del sexo a alguien a quién solo querría platónicamente?

Reprimió la respuesta irónica que llegó desde algún lado de su mente: quizás Hermione sí lo hacía. Su estómago se retorció un segundo al imaginarse alguna escena bizarra entre la inglesa y, por ejemplo, la molesta hermana menor de Bill.

Quemó aquella imagen horrorosa regresando a la realidad. Resultó ser Malfoy, que le estaba dando una de sus miradas perspicaces.

-¿Te estás divirtiendo?- le preguntó el rubio con una sonrisa diplomática, igual a las que usaba para pedirle sus notas en la clase que compartían.

La francesa se encogió de hombros, aunque a último momento decidió ser honesta al respecto:-En realidad no, pero tal vez eso cambie en cualquier momento.

-¿Por qué? ¿Estás esperando a alguien?- preguntó entonces Malfoy y Fleur entrecerró los ojos sabiendo que el joven, que era astuto como una serpiente, no dejaría caer un comentario tan directo porque sí.

-Tal vez.- concedió, cuadrándose de hombros. No confiaba demasiado en Draco, a sabiendas de que él era amigo de Greengrass, quien no había entendido un no como respuesta hacía ya un buen tiempo y todavía la miraba con rencor cada vez que la cruzaba.

Malfoy la miró un largo momento y Fleur notó que sus ojos estaban brillantes, señal de que debía tener bastante alcohol en su cuerpo.

-Sí, yo también estaba esperando que alguien que invité apareciera, lo bueno es que ya está aquí.- dejó caer el rubio con un aire definitivamente nada casual.-Es bueno saber que Granger puede bajar de su pedestal de sabiduría y unirse en una fiesta de pobre mortales como nosotros.

Los ojos cerúleos se abrieron con interés y no pudo evitar mirar por sobre su hombro, esperando ver a Hermione entre la multitud que a esas alturas se apiñaba en la sala de estar.

-Lo sabía.- escuchó decir a Draco y se giró nuevamente hacia él, presta a usar las palabras más filosas que podía encontrar para que la dejara en paz, pero él se le adelantó:-Todas las demás se parecen a ella, pero ninguna de ellas es ella. Ciertamente Daphne no puede discutir sobre políticas públicas para las minorías y al mismo tiempo conocer sobre astrofísica como Granger ¿eh?. Me impresiona un poco que lo que realmente te seduzca sea un buen intelecto y un par de ojitos curiosos.

La francesa frunció los labios, apretando el vaso de plástico en su mano a punto de perder la calma y amenazar a Draco por su atrevimiento, pero una vez más el hombre supo cómo evitarlo.

-Hermione está afuera, muy ebria, discutiendo con Cormac que trató de tocarle el trasero. Sugiero que la busques antes de que alguien salga lastimado, ese idiota es una bestia que no le importaría maltratar a una mujer.- dijo muy serio esta vez, señalando la puerta que llevaba hacia el jardín.

Fleur parpadeó absorbiendo la información para terminar asintiendo secamente y dirigirse hacia la salida sin más dilación.

Efectivamente, encontró a Hermione en el medio de una ronda de gente que parecía muy entretenida con el conflicto que estaba desarrollándose. Viktor intentaba contener, además de Hermione, a una furiosa pelirroja que reconoció como Ginevra Weasley, en tanto del otro lado un muchacho escuálido hacia lo mismo con Cormac, aunque con mucho menos éxito. A un lado del conflicto, Gabrielle miraba todo con los ojos muy abiertos, ridículamente entretenida con la escena.

-Viktor, ¿Qué está pasando?- inquirió, lejos del humor que le provocaría ver una pelea tan extraña como esa y se acercó para tomar por detrás la cintura de Hermione que estaba a punto de escaparse del búlgaro.

Krum no alcanzó a responder, ya que una indignada inglesa gritó a todo pulmón.

-¡Quién demonios te crees, Cormac! ¿Cómo te atreves...?

Para los pocos metros a los que estaba Cormac, Fleur hizo una mueca pensando que no era necesario semejante volumen. Del otro lado, McLaggen respondió una serie de insultos denigrantes, que hicieron enfurecer aún más al par de amigas e irritaron a la misma Fleur.

-¡¿Con qué vas a hacerlo, idiota?! ¡Todo Hogwarts sabe de tus problemas de erección!- vociferó la pelirroja rabiosa en respuesta a los insultos y aquello pareció terminar de enfurecer al muchacho con presunta disfunción eréctil que se liberó para intentar abalanzarse sobre ellas.

De manera inesperada, Cormac cayó al suelo derribado por Bill, que saltó de entre la multitud al grito de "¡No te atrevas a tocar a mi hermana!".

El resto de la pelea, fue historia. Lo único que importó fue la mirada afectada que le dirigió Hermione en cuanto se dio cuenta que eran los brazos de Fleur los que la sostenían, haciendo que cualquier sonrisa que la francesa pudiera esbozar muriera aún antes de nacer.


Fleur se quedó tiesa cuando Hermione escapó de sus brazos y salió de allí casi corriendo, y no pudo evitar tomárselo personal, parecía como si le molestara la sola idea de estar cerca de ella. Y para ser honesta, no tenía ni idea de qué podía provocar esa reacción.

-Ugh, no dejes que 'Mione se vaya sola, Elsa.- dijo entonces la hermana pequeña de Bill, aunque tardó en entender que le estaba hablando a ella gracias al maldito apodo.-¿Qué estás esperando para ir tras ella? Cormac acaba de decirle que la comprará en la próxima subasta para que haga sus ensayos y se acueste con él como ella hizo contigo.

La información hizo palidecer de furia a la francesa, que caminó hacia a Cormac, quien estaba intentando levantarse del suelo, y le asestó una patada certera en el costado haciéndolo caer de bruces nuevamente. Sin esperara más, echó a correr detrás de Hermione, alcanzando a escuchar a una ebria Ginevra que decía algo sobre que Hermione debería dejar de correr cada vez que veía a Fleur con otra mujer.

Sintió un regusto desagradable en la boca al oírlo, intentando dilucidar cuándo eso podría haber sucedido. Se preguntó si ellas realmente se habían encontrado aquella vez en la última fiesta a la que la había arrastrado Bill, maldiciendo la amnesia que le provocaba la combinación en exceso de alcohol y marihuana.

Esa noche se había dado su último desliz, una pobre excusa para desahogar la frustración que sentía por el lento avance con Hermione, a quien se había acercado entonces, pero no lo suficiente como para hacer un movimiento real. Afortunadamente, no había tenido que echar educadamente a otra mujer desnuda de su cama ni irse de la casa de ella en medio de la noche, porque todo había quedado sólo en una sesión acalorada en el baño hasta que las interrumpieron.

La calle estaba vacía a esas horas y regresó de sus pensamientos gracias a vislumbrar la silueta de la castaña una cuadra por delante de ella caminando a paso increíblemente rápido por la acera y haciendo que debiera correr a todo pulmón para alcanzarla. Cuando la hizo, dejó de correr para caminar mientras intentaba recuperar la compostura. Y a pesar de que notó que Hermione la miró de reojo, la inglesa se negó a dirigirle la palabra. Esperó un par de minutos hasta que se resignó al hecho de que no le hablaría gracias a quién sabe lo qué demonios creía haber visto.

-¿Estás bien? Quiero decir, ¿Cormac no te ha tocado verdad?- preguntó rompiendo el tenso silencio y vio a Hermione morderse el labio inferior, todavía sin responder verbalmente.

-Escucha, es un imbécil y nada de lo que ha dicho es verdad. No te compré en la subasta para que te acuestes conmigo, 'Mione, por favor…- comenzó, intentando alcanzar a la castaña con su mano pero ella esquivó el contacto.

-Claro que no, no tienes que pagarme para conseguir eso, Fleur.- respondió la inglesa con amargura dignándose a mirarla a los ojos por primera vez en la noche, y su expresión desconsolada hizo que el corazón de la rubia se encogiera.-Sé que lo que ha dicho Cormac es una estupidez. Y por eso me molesta que tenga razón en algo: nada hubiera sucedido si no "comprabas" mi tiempo en esa estúpida subasta, Fleur. No te acercarías a mí de otra manera.

La rubia sintió sus palabras como un golpe seco en su pecho y se avergonzó de haber tenido que llegar tan lejos para atreverse a proponerle a Hermione pasar tiempo juntas. Para ser honesta, se había excusa a sí misma todo ese tiempo diciéndose que sólo había tomado la oportunidad cuando se presentó, y que sería una tontería desperdiciarla. Respiró profundamente intentando no perder la calma, recordando que estaba frente a una versión ebria de alguien que en condiciones normales era centrada y lógica.

Pero en ese momento no sabía qué hacer delante de la inglesa y en su mente corrían cientos de posibles cursos de acción. Lamentablemente, la detenía el miedo que le provocaba la sola probabilidad de retroceder otra vez por culpa de una discusión estúpida.

Debió pasar mucho tiempo durante el cual no había respondido, porque Hermione continuó:-Ni siquiera era necesario que pagaras para que que te ayude, estoy acostumbrada a hacerlo con Ron y Harry, incluso aprendí anatomía para ayudar a Ginny la última vez...

Fleur quería decirle que lo sabía, sabía que Hermione en realidad era una persona generosa que no dudaba en socorrer a sus amigos con lo que fuera, lo había notado desde el momento en que se habían conocido cuando, aún en vacaciones, estaba ayudando a Ronald con su clase de cálculo, algo que ella ni siquiera tomaba. Pero ellas no eran amigas antes y para ser honesta, nunca había querido ser sólo eso, y se había pasado mirándola desde el otro lado de la mesa, o el otro lado del jardín, la sala, o donde fuera, todas las vacaciones y los meses siguientes.

De hecho, Fleur ni siquiera se había planteado que podía sentirse atraída por una mujer hasta que puso sus ojos en la alumna más brillante de todo Hogwarts. Todo lo que ocurrió después fue sólo producto de su propia negación y cobardía.

Y no sabía qué hacer con eso, nunca antes había sido una cobarde, mucho menos en lo que se trataba de conquistas, en las que Fleur sabía cuáles eran sus armas. Sin embargo, delante de Hermione sólo podía sentir que de su boca saldría alguna estupidez que la castaña refutaría con rapidez para no volver a darle una segunda mirada.

Nuevamente, parecía que estaba tardando demasiado en pronunciar palabra, porque Hermione estaba llenando los espacios sobre los que ella no se atrevía a echar luz, demasiado atrapada en su cabeza.

-No sé lo que estoy haciendo contigo, ni siquiera sé por qué estás aquí ahora.- murmuró, y a Fleur le dio la sensación de que más que hablarle a ella estaba pensando en voz alta, aunque eso no hacía que doliera menos.-No creo que sea para acostarte conmigo otra vez...

Aquello finalmente sacó del letargo a la francesa, que cabeceó para mirarla con una expresión desconcertada.

-Mon Dieu, Hermione, estoy aquí porque me preocupo por ti, somos…- comenzó, perdiendo fuerza al final, sobretodo cuando la vio levantar la cabeza y mirarla:-Amigas, ¿Verdad?

La expresión de la inglesa cayó, para convertirse en una pizarra en blanco y Fleur se dio interminables patadas mentales, pensando en lo doloroso que había sido para ella misma escuchar el mismo planteo de Hermione en el bar hacía semanas. Ella realmente no quería regresar a ese punto.

Sin embargo, la emoción cruda que brilló repentinamente en los ojos café hicieron que su estómago se contrajera y cualquier pensamiento fuera silencioso por la expectativa.

-No Fleur, no lo somos. No tengo sexo con mis amigas.- respondió hoscamente Hermione y empujó la puerta de la residencia para ingresar.

Sintió como si le hubieran echado un balde de agua helada y el tiempo se detuviera para sólo captar el sonido de su corazón rompiéndose dramáticamente en su pecho...

Había estado demasiado ensimismada como para notar que ya estaban en la puerta del edificio y sintió que el camino hasta allí se había acortado mágicamente. Su mundo se caía a pedazos mientras ella sólo permaneció de pie mirando a Hermione alejarse a través del vidrio de la puerta.


Hermione subió las escaleras en silencio, abriéndose en ella el mismo vacío que había sentido la vez que encontró a Fleur con aquella mujer. Sin embargo, esta vez parecía que ese vacío había cavado más profundo aún. Su aventura con la francesa había terminado, pensó, hundiéndose en la derrota. Fleur había encontrado a otra para satisfacer sus deseos y ella definitivamente debió poner el punto final con todo lo que había dicho.

Se acercó a su puerta y buscó la llave en su bolso sin apuro, drenada de energía tras la última discusión, que más bien había sido un monólogo en el que echó en cara a la francesa toda su frustración.

Los pasillos estaban vacíos y en la residencia en general no solía haber nadie para esas fechas, ya que la mayoría regresaba a su casa ese fin de semana o salía a festejar el final de los exámenes. Aún así, el edificio no estaba exento de ruidos, quizás por esa razón no prestó atención a los pasos subiendo las escaleras y tardó en notar que alguien había atrapado la puerta cuando ella intentó cerrarla tras de sí.

Quizás por eso realmente se sobresaltó al notar a una jadeante Fleur sosteniendo su puerta abierta, con el cabello desordenado por el esfuerzo y el maquillaje ligeramente corrido.

La miró en silencio, sin saber si creer lo que sus ojos estaban viendo cuando la rubia ingresó a la habitación y se limpió las lágrimas del rostro con el dorso de su mano.

-Tienes razón, no somos amigas.- dijo entonces Fleur, y a pesar de que ella lo había dicho primero, sintió cómo aquello hacía que el dolor sordo en su pecho se acrecentara.-No he querido ser tu amiga, ni siquiera cuando te conocí...

-B-bien, gracias por tu honestidad.- soltó, porque las palabras se sentían como una bofetada y ella estaba demasiado cansada de la situación para tomarla en silencio.

-Déjame terminar.- interrumpió Fleur con firmeza, acercándose con una decisión renovada.-Merde, Hermione, desde que te vi en la casa de los Weasley cerrándole la boca a Percy supe que no me conformaría con sólo ser tu amiga. Podría haber escuchado tus argumentos horas enteras sin cansarme, porque eres aún más hermosa cuando demuestras con pasión todo lo que sabes.

Hermione sintió que su mandíbula caía, pero era incapaz de emitir ruido alguno. Por su parte, Fleur pareció desinflarse luego de pronunciar la última oración y cubrió su boca con su mano, como si todo lo dicho se hubiera escapado de su interior.

-Lo siento, ha sido demasiado.- se disculpó entonces, luciendo avergonzada por su arrebato.-Espero que podamos hablar en otro momento, cuando al menos estemos sobrias.

Por suerte, Hermione pudo reaccionar y se precipitó a cerrar la puerta por la que Fleur estaba a punto de marcharse.

-¿Por qué no me lo dijiste antes? Fleur, han pasado meses, apenas me hablaste el verano pasado.- inquirió, necesitando respuestas para entender cómo habían llegado a aquella situación.

La rubia desvió la mirada, y Hermione reparó en el sonrojo que le cubría profusamente las mejillas. Pero no desistió, esperando con una paciencia que no sabía que todavía tenía a que le respondiera.

-Nunca me habían atraído las mujeres hasta que te conocí.- confesó Fleur, y Hermione abrió los ojos por la sorpresa e inconscientemente se acercó, intentando captar los indicios que aseguraran semejante confesión. La expresión serena pero culpable de la francesa le indicó que no tenía razones para pensar que ella mentiría ahora:-Aceptarlo me llevó más tiempo del que me gustaría.

Como Fleur hizo una pausa luego, Hermione simplemente dejó salir lo que estaba clavado en su costilla como una molestia constante.

-Te vi en la fiesta en una fiesta con otra mujer, abrí la puerta del baño sin saber que estaba ocupado y… te vi.- explicó, sintiendo que necesitaba sacarlo de su pecho.

Ella tampoco había sido consciente de que quería a Fleur de esa manera hasta que descubrió que era, al menos, una posibilidad ínfima.

La realización brilló en los ojos cerúleos y Hermione razonó que ella no conocía ese detalle Al menos, Fleur pareció sentirse avergonzada al respecto, haciendo una mueca al oírla. Permaneció en silencio, esperando, hasta que la rubia tomó la palabra para defenderse.

-Necesitaba descargar mi frustración sexual, Hermione, soy humana.

La respuesta la disgustó, sintiendo que los celos amenazaban a crecer en su interior.

-Descargar tu frustración sexual no es una excusa válida para usar mujeres.- señaló, frunciendo ligeramente el ceño y esperando que la otra al menos tuviera algo real que decir al respecto.

No es que Fleur debiera darle explicaciones por acostones de una noche con otras mujeres, sino porque siempre había temido que eso fuera lo que significaran para ella sus encuentros.

La rubia negó con la cabeza, suspirando antes de responder:-No he usado a nadie, al menos, nunca con esa intención. Después de lo que sucedió con Greengrass, siempre les advertí que no pasaría de una noche. Algunas veces intentaron más, pero las rechacé y jamás me aproveché de la situación.

Hermione asintió, pudiendo notar la sinceridad en los ojos cerúleos que esta vez le sostuvieron la mirada sin reservas. Guardaron silencio otra vez, un extenso minuto en el que las emociones comenzaron a asentarse lentamente después de semejante torbellino.

-Entonces realmente te gusto.- dijo por fin Hermione, y la esperanza inevitablemente se dejó entrever en su voz.

Fleur rodó los ojos, soltando una risa seca.

-Hermione, si antes creía que estaba enamorada de ti, ahora puedo asegurarte que lo estoy, sin dudas.- aseguró la rubia, recuperando su actitud asertiva y haciendo que la inglesa se estremeciera ante la fuerza de su declaración.

-Esa es una buena noticia. Creí que sólo yo había sido tan idiota como para enamorarme.- confesó, sintiendo que sus mejillas se teñían de rojo.

Fleur resopló, acercándose un paso para acunar el rostro de la inglesa con cariño.

-Nunca eres idiota, Hermione, de otra manera no serías la estudiante más brillante de Hogwarts.- se burló suavemente, con afecto trasluciéndose en su voz. Luego, se inclinó hasta quedar a centímetros de su boca, dándole la oportunidad de alejarse si quisiera.

Hermione suspiró, aventurándose hacia delante para besarla brevemente, pero fue suficiente para que su cuerpo de volviera a calentarse y que el vacío en su pecho comenzara a cerrarse.

Los pulgares de la rubia le acariciaron los pómulos con reverencia en un gesto de agradecimiento y la pequeña sonrisa en sus labios la hicieron sonreír también.

-Aún hay mucho de lo que hablar.- murmuró, sabiendo que no podrían arreglar todo simplemente con un beso.

Fleur asintió con seriedad.-Estoy dispuesta a intentarlo de veras, 'Mione, sin astucias.

La inglesa pasó saliva, permitiéndose disfrutar de la cercanía, apoyó su frente contra la de Fleur, que envolvió suavemente los brazos alrededor de su cintura.

-Ven conmigo a una cita mañana.- murmuró entonces la francesa en su oído, mientras le acariciaba el cabello.

El corazón de Hermione saltó en su pecho y la marea de emociones regresó.

-¿Citas como las anteriores?- preguntó, queriendo saber si eso es lo que había sido.

Fleur pareció animarse por aquello, alejándose para darle una pequeña sonrisa.

-Creí que no te habías dado cuenta de que lo eran…

-Tarde un poco, pero al final lo noté.- admitió, un poco avergonzada por su ingenuidad.

La rubia soltó una pequeña risa y se inclinó para dejar un pequeño beso en su mejilla.

-Esta vez será un cita con todas las letras.- prometió, dirigiéndole una mirada esperanzada.

Hermione asintió finalmente, permitiéndose sonreír entusiasta.

-Parfait, chérie.- suspiró felizmente Fleur, estrechándola contra su cuerpo con un suspiro que le hacía saber a Hermione que estaba tan aliviada como ella.

Por primera vez en la noche, de hecho, sintió que la angustia acumulada hasta el momento cedía para dejarla disfrutar en paz del abrazo cálido de la francesa.

-¿Por la tarde estás libre, verdad?


Comentarios finales: la acción (ese tipo de acción por la que seguro van a preguntar) la guardo para el epílogo. je!

Intenté que la muestra de lo que pensaba Fleur no fuera forzado, sino más bien la información suficiente y lo que estaba pensando en ese momento. Pero la revelación más fuerte es: Fleur se dio cuenta de su sexualidad cuando se enamoró de Hermione, y no, no le fue fácil admitirlo. De todas maneras hay detalles que pienso esclarecer en el epílogo (por ejemplo cómo demonios pudo gastar tanto dinero en la subasta). Espero que quede claro que cada una estaba viviendo las cosas de formas distintas (de hecho en un principio Fleur pensó que se entendía bastante bien lo que quería con 'Mione, mientras que Hermione no entendía nada.)

Si Fleur se quedó a dormir con Hermione esta última noche lo voy a dejar a gusto de cada unx.

Nada más que decir, creo, ah! sí, en cuanto al baño de la casa de Nott me refiero a la división que se construye a veces: el "antebaño" es donde está el lavamanos o como le llamen, y en el "baño" propiamente el inodoro, ducha/tina, etc.

Bien, Feliz San Valentín para quien lo festeje!

Gracias por acompañar hasta acá y espero lo hayan disfrutado! Volveré para el epílogo y para actualizar las demás historias!

(pero este finde me voy de viaje a un lugar que no sé si tendrá wifi. demonios)

Espero sus comentarios!

Nos leemos pronto!