Nuevamente nos encontramos dentro de la mente de Garnet. El ambiente se ve algo tenso, las luces del cuarto se encuentran apagadas y en esta ocasión no se oye ni la voz del presentador, ni tampoco los aplausos por parte del público luego de que Zafiro se aproximara al centro del escenario. Al llegar al lugar donde acostumbraba hacer su presentación previa a las visiones, la Gem es iluminada por un único reflector antes de empezar a recitar un pequeño monologo.

-Amor…existe en tamaños grandes y tamaños pequeños. Se puede encontrar en los lugares más extraños e inesperados. Ninguna clase de amor es igual a otra, pero todas ellas tienen algo en común. Cuando esa persona u objeto de tu amor se pierde o desaparece, el dolor y la pena que sufres es igual o mayor al amor que tuviste por dicha persona. En nuestra historia de hoy veremos a dos personas asoladas por la perdida, las cuales hallaran consuelo la una sobre la otra. Disfrútenla.- Dijo Zafiro al momento de terminar su monologo. La Gem entonces recibe un ligero aplauso por del público, al cual le responde con una ligera reverencia antes de bajar del escenario.

El reflector que había iluminado a Zafiro durante su breve discurso se apaga y de inmediato es reemplazado por otro que apuntaba a la pantalla, en la cual ya podía observarse el título de la visión del día.

Posibilidad 332: Lo que pasa en Empire City… (Idea Sugerida por Cartoonsaur, Tumblr)

El lugar en que se desarrollaba esta visión era el costoso Le Hotel, ubicado en Empire City. Y el momento donde se desarrollaba era justo después de que Perla acabara su canción sobre Rose.

Perla había terminado una canción llena de sus profundos sentimientos y ahora se encontraba yendo en dirección al cuarto donde Greg y Steven se hallaban durmiendo. La Gem centraba su atención en una rosa que traía en su mano, por lo cual se sorprende enormemente al percatarse de que uno de sus dos compañeros de viaje se había despertado y oído todo mientras ella cantaba.

-¡Ah! ¡Greg! Yo…- Dijo Perla al notar al padre de Steven, al hombre por el cual Rose decidió abandonar su forma física, completamente despierto, dándole la espalda.

-¿Nunca podremos dejar atrás esto, no es así?- Se limitó a decir Greg mientras se colocaba una bata y salía de la habitación, dejando a la Gem y a su dormido hijo a solas.

-Sabía que algo así pasaría… ¿Por qué vine aquí en primer lugar?- Se preguntó a si misma Perla antes de posar su mirada sobre Steven. –Fue por ti.- Dijo al momento de acercarse al chico y frotarle ligeramente el cabello de su cabeza. –Oh Steven, sé que debes haber tenido una buena intención al traerme con ustedes, pero…existen cosas que no pueden ser arregladas.- Dijo en voz alta la Gem, mientras sonreía con tristeza.

-No…no es verdad.- Dijo de forma imprevista el muchacho, sorprendiendo a Perla, la cual pensó que Steven había despertado, pero rápidamente se percató de que él solo estaba hablando dormido. –Ustedes dos…tienen mucho en común…solo deben…hablar…- Dijo de forma entrecortada Steven.

-¿Hablar? P-pero…yo no…- Pensó de inmediato Perla, negándose a la posibilidad de hablar con Greg sobre un tema que le resultaba tan difícil de discutir como lo era la perdida de Rose.

-Es lo que…mamá hubiera…querido…- Término de balbucear en sus sueños el chico, causando un fuerte impacto en Perla.

-Es verdad, Steven…ella hubiera querido que ambos dejemos esto atrás.- Pensó la Gem de manera decidida. –No puedo creer lo mucho que has madurado. Deséame suerte.- Dijo mentalmente Perla al momento de darle un beso en la mejilla a Steven y disponerse a buscar a Greg para charlar.

-Jeje, León. No, deja eso.- Dijo el chico luego de sentir el beso de Perla en su mejilla, confundiéndolo con una de las usuales lamidas nocturnas que su mascota acostumbraba darle por sorpresa en la noche mientras dormía.

Greg se hallaba en la barra del hotel, bebiendo un trago que el cantinero le había preparado, el cual incluía vodka y era coronado por una cereza.

-(Suspiro) Anímate, amigo.- Dijo poco antes de darle un sorbo a su bebida, en un intento de ahogar sus penas.

-Greg…y-yo no quise… ¿E-estas bien?- Le pregunto Perla luego de hallarlo.

-Sip, estoy en la cima del mundo.- Respondió Greg al momento de terminar su bebida y comerse la cereza que había quedado en el fondo del vaso de esta misma, mordiendo la fruta y dejando el tallo de la misma junto a otros 3, provenientes de los anteriores tragos de Greg. -¿Me acompañas con una ronda?- Le pregunto a Perla, con cierto torpeza al hablar y una notoria sensación de calor recorriéndole el cuerpo, producto del alcohol.

-Yo…sabes que no disfruto de beber…ni de comer tampoco.- Le respondió ella, recordándole lo innecesario y desagradable que le resultaba a las Gems el acto de comer.

-Jajajaja. ¿Crees que yo disfruto de beber esto? No, claro que no. Pero sabes, ayuda a aliviar un poco las penas. Creo que tú también necesitas eso. ¿No te gustaría probar?- Dijo Greg al momento de acercarle un trago que el cantinero recién había acabado de hacerle.

-No quisiera ser grosera con él. Creo que uno o dos tragos no harán daño.- Pensó al momento de tomar el vaso de la mano de Greg y sentarse a su lado en la barra. -Gracias.- Le dijo Perla.

-Espera, aun no lo bebas. Quiero hacer un brindis. ¡Cantinero! Prepárame otro para mí.- Pidió rápidamente Greg, con cierta alegría de que la Gem decidiera unírsele. El cantinero preparo otro trago en menos de 30 segundos y se lo entrego a Greg. -¡Esto va por Rose! ¡Por todos los momentos maravillosos que pasamos con ella! ¡Salud!- Exclamo Greg al momento de alzar su vaso en el aire y esperar el golpe del vaso de Perla.

-S-salud.- Respondió Perla a la vez que brindo junto a Greg, el cual le dio un gran sorbo a su bebida y luego motivo a la Gem para hacer lo mismo.

La noche avanzo para nuestra melancólica pareja, la cual había realizado varios brindis antes de encontrarse completamente ebrios.

-Y-y entonces ella…ella me dijo "¡Greg! Quiero tener un bebé…un bebé contigo." y yo le dije "¿Queeee? ¿Eso siquiera es posible? Porque tú eres…ya sabes… ¡Un alíen!", jajajaja esa Rose.- Dijo Greg, contándole a Perla como fue que ella le conto su idea de embarazarse.

-¡Lo sé! Por mi gema que lo sé, jajajaja. Cuando nos lo conto a nosotras creímos que bromeaba. Es decir, un humano y una Gem. Sonaba muy absurdo, jajaja.- Contesto Perla mientras reía a carcajadas antes de darle otro sorbo a su vaso. –Ahhhh. ¿Quién hubiera dicho que tendría éxito? Yo por supuesto que no.- Dijo luego de bajar su bebida y comenzar a ver al frente mientras forzaba una sonrisa en su rostro. –Y… ¿Quién hubiera dicho que ella tendría que…irse…para poder tener a Steven?- Continuo mientras su sonrisa rápidamente iba desapareciendo. –Yo…la extraño… ¡La extraño mucho!- Acabo diciendo, al mismo tiempo que se cubría los ojos para llorar por la pérdida de su primer amiga e interés romántico.

-Ya, ya, yo…sé lo que sientes.- Dijo Greg al momento perder posar una de sus manos en la espalda de Perla, perdiendo toda su alegría en el proceso.

-¡No! ¡No lo sabes! Estando a su lado yo…tenía un propósito, me sentía feliz, realizada. Como si el único lugar al que perteneciera fuera a su lado. Sin ella aquí yo…soy tan inútil como…como estos tallos sin su fruta.- Dijo al mirar con desdén los tallos que pertenecían a las cerezas comidas durante su estadía en la barra.

Greg miro a Perla con tristeza mientras pensaba una forma de reanimarla, finalmente él posa su vista en los tallos de cereza y se le ocurre una idea.

-Pues…yo no creo que seas así, Perla. Siempre te he visto como alguien muy útil, inteligente y especial.- Dijo Greg, un poco sonrojado por decir todo eso, pero más que nada por el hecho de que Perla lo estaba mirando a los ojos en ese mismo momento. –Y sabes, aun si fueras como estos tallos como tú dices, conozco algo que aún se puede hacer con ellos.- Dijo Greg al momento de llevarse uno de los tallos a su boca y comenzar a moverlo de un lado a otro con su lengua.

-¿Qué haces?- Pregunto confundida Perla.

-Ya lo veras.- Le contesto Greg, mientras seguía con su labor. –Tah-dah.- Dijo finalmente al quitar el tallo de su boca y mostrarle a Perla el nudo que le había hecho. -¿Lo ves? Aun luego de perder su fruta, los tallos pueden servir para algo. Tú también puedes hacer cosas por ti misma sin necesidad de seguir a alguien más.- Término de decir Greg, sin estar del todo seguro de haber sido capaz de animar a la Gem.

Perla comienza a reír de forma incontrolable luego del comentario de Greg, el cual también comenzó a reírse primero de manera nerviosa debido a la inesperada reacción de Perla y luego de forma normal una vez que la risa se prolongara durante cierto tiempo.

-Jajaja, Rose tenía razón. Sabes cómo animar a alguien con tus tonterías cuando se encuentra deprimido.- Dijo Perla mientras se secaba una lagrima de debajo de su ojo.

-Jeje, bueno…es un don, supongo.- Respondió Greg mientras se llevaba una mano detrás de su cabeza.

-¿Sabes? Me gusto eso…lo que hiciste con el tallo. ¿Solo se te acaba de ocurrir?- Pregunto la Gem mientras recogía el enroscado tallo de fruta de la barra.

-No en realidad, es un juego para fiestas.- Confeso Greg.

-¿Y cuál es el punto del juego?- Pregunto esta vez Perla.

-Buenooo…se supone que es para demostrar que tan bueno eres para besar. Mientras más rápido lo hagas sin usar los dientes y sin romper el tallo, mejor besador eres.- Explico Greg.

-Oh, ya veo. A ti no te tomo mucho.- Dijo Perla mientras observaba el nudo que había hecho Greg, antes de dirigir su atención a otro de los tallos sobre la barra. –Apuesto a que puedo superar tu tiempo.- Exclamo la Gem al momento de colocar un tallo en su boca y comenzar a moverlo de un lado a otro en un intento de formar un nudo con él. Al poco tiempo, Perla logra su cometido y saca de su boca un tallo perfectamente enredado.

-Wow, Perla lo lograste. Y en tu primer intento, impresionante.- La felicito Greg. –Pero sabes, creo que yo lo hice en menos tiempo que tú.- Dijo él, convencido de haber ganado esa improvisada competencia.

-Así que eso crees, ¿Eh? ¿Quieres un desempate?- Le pregunto Perla, la cual había recortado la distancia entre ambos y ahora se encontraba cara a cara con Greg.

-Claro que sí…- Le respondió Greg al momento de tomar otro tallo y comenzar otra ronda de aquel juego.

El tiempo paso y la noche avanzo a medida que ambos continuaban bebiendo y jugando. Finalmente el bar del hotel cerró a altas horas de la madrugada, por lo cual ambos debieron volver a la suite que Greg había alquilado.

Ambos llegaron a la suite uno apoyando su brazo en el hombro del otro, para así evitar caer al suelo debido al mareo que tenían a causa del alcohol. En medio de su nublosa marea de pensamientos, los dos lograron pensar en ir a otro cuarto que no sea aquel en el que Steven se hallaba durmiendo, ya que estaban seguros de que en su estado actual terminarían haciendo un escándalo que acabaría por despertar al chico. La pareja llega entonces a otro cuarto, idéntico al de Steven pero ubicado en el lado opuesto al que se encontraba este último.

-Muy bien, Greg. Ya llegamos a tu cuarto, será mejor que duermas un poco ahora.- Dijo Perla, la cual estaba guiando a Greg y tenía la intención de dejarlo recostado en la cama.

-Pero Perlaaaaaaaa. Aún no quiero dormir. Tú no vas a dormir todavía.- Exclamo Greg con un notorio acento de ebrio mientras emulaba el berrinche de un chico que no quería irse a dormir.

-Yo no necesito dormir, ¿Recuerdas?- Le contesto Perla, la cual encontraba el lado cómico en esta peculiar situación.

-Oh, es verdad. Pero sabes… ¡No pienso irme a dormir sin antes pelear!- Grito Greg al momento de hacer tropezar a Perla, logrando que cayera ella primero boca arriba sobre la cama, mientras que él cayó encima de ella quedando los dos cara a cara.

-Oye, ten más cuidado.- Dijo Perla desde su posición debajo de Greg.

-Ahora estas atrapada aquí conmigo. No creas que te escaparas así de fácil.- Dijo Greg de forma más que nada juguetona, ya que él bien sabía, aun estando ebrio, que la Gem podría fácilmente levantarse e irse si así lo quisiera, después de todo, ella era más fuerte que él.

-Está bien, está bien, jajaja. Te hare compañía por un rato si quieres.- Respondió Perla, siguiéndole el juego a Greg. –Y dígame… ¿Qué piensa hacer conmigo ahora…Sr. Greg?- Pregunto la Gem de manera picara con una bella sonrisa en su rostro, prácticamente seduciendo a Greg para que él diese el primer paso.

-Pues…yo…ehm…- Dijo de forma entrecortada Greg mientras se sonrojaba al percatarse de la dominante posición en la que estaba y de la belleza de la Gem que se encontraba debajo de él.

-Jeje. Vamos, acércate…dame un beso.- Le pidió ella al momento de cerrar sus ojos y estirar sus labios, esperando recibir un beso por parte de Greg.

Greg se dejó llevar por la situación y comienza a besar a Perla de manera apasionada. Poco a poco el beso fue ganando intensidad y las manos de ambos comenzaron a recorrer el cuerpo de su compañero. Perla sujetaba a Greg de los lados de su bata, a la cual comenzó a jalar casi como si quisiera quitársela. Greg había notado eso, así que frunció ligeramente sus hombros y observo como la Gem le quitaba su bata y el saco negro que traía puesto debajo de la misma, dándole a entender que ella quería pasar a algo más que solo besos. Él entonces comienza a desabotonar la parte superior del smoking que Perla traía puesto, separándose de los labios de la chica en el proceso. Greg logra abrir todos los botones de la prenda y con la respiración pesada y un sonrojo en su rostro separa de golpe ambos lados de la prenda, encontrándose con el pecho de la Gem, el cual, para su mala suerte, se encontraba cubierto por aquel típico top de color azul claro que traía una estrella en el medio, el cual formaba parte del cuerpo de la Gem.

-Oh, claro. Olvide que eras una Gem. Debajo de tu ropa solo tienes…ropa. Buena broma, Perla. Por un segundo me creí que…- Dijo desanimado Greg, creyendo que todo había sido solo una broma de Perla.

-No, no. Es mi culpa. Yo…lo olvide. Déjame…- Dijo Perla al momento de hacer desaparecer sus ropas típicas, quedando así completamente desnuda dejaba de aquel smoking que no formaba parte de ella. –P-puedes continuar ahora.- Le dijo con vergüenza la Gem, luego de quedar con su torso expuesto.

Greg entonces posa su vista y sus manos sobre los azules pezones de Perla, a los cuales comienza a masajear con cuidado mientras observa las encantadoras reacciones que la Gem sufría con cada uno de sus toques. Al poco tiempo, las carisias se le hacen insuficientes, así que comienza a dirigir sus labios al lugar donde se hallaban los pezones y comienza a lamerlos para luego acabar metiéndolos en su boca y chupándolos, todo mientras sus manos descendían lentamente hacia la entrepierna de Perla, encargándose primero de desabrochar sus pantalones antes de internar sus dedos en el tentador agujero de la chica. Ambos permanecen así por espacio de unos segundos, luego de los cuales Greg retiro sus dedos del interior de la Gem y quedo sorprendido por la cantidad de jugo que esta estaba emanando. Al ver eso, él estira su lengua hasta hacer contacto con la piel de Perla, posándola justo al lado de uno de sus pezones, fue entonces cuando comenzó a desplazarse lentamente con su boca hasta el lugar ubicado entre las piernas de la chica. Greg le quito sus pantalones con cuidado y los dejo caer al piso, dejando al descubierto el tentador y excitado órgano sexual de la Gem. Él lo observo por unos momentos antes de finalmente juntar los labios de su boca con los del coño de la chica, el cual fue presa de la excepcional habilidad bocal del hombre. Greg interno su lengua en aquel húmedo conducto, degustando gratamente de todas los cálidos y dulces fluidos que de él emanaban, luego deslizo el musculo de su boca por los labios exteriores, recorriéndolos de abajo hacia arriba, llegando finalmente hasta el pequeño y erecto clítoris, el cual se volvió la próxima víctima de su ataque. Perla enloquecía con cada uno de los movimientos de lengua de Greg, los cuales demostraban sin duda alguna la excelente habilidad que él afirmo tener mientras realizaban su juego en el bar. Llegado cierto punto, la Gem fue incapaz de contener los propios deseos de su cuerpo, por lo cual levanto su voz para hacerle una petición a su pareja.

-G-Greg…- Comenzó a decir ella, logrando captar de inmediato la atención del hombre que se encontraba devorando habilidosamente su aparato sexual. –Yo…quiero algo más.- Anuncio la Gem.

Greg al principio parecía no entender a qué se refería Perla, pero rápidamente se hizo una idea y se vio obligado a buscar una confirmación de la chica antes de hacer algo.

-¿E-estas segura?- Pregunto nervioso él.

-Si…lo estoy.- Le contesto ella mientras dibujaba una expresión de deseo y suplica en so rostro debido a su impaciencia por continuar.

Greg entonces trago saliva y se preparó mentalmente para lo que estaba a punto de ocurrir. Una vez listo, comenzó a quitarse sus pantalones revelando así su pene erecto, el cual desde hacía tiempo no veía la hora de que llegara este momento intimo entre ambos. Fue entonces cuando él se volvió a posicionar sobre la Gem, quedando en esta ocasión cara a cara con la misma, mientras que sus dos órganos sexuales se rosaban ligeramente.

-¿Lista?- Le pregunto él por última vez antes de cruzar finalmente una línea que daría un giro total a su actual relación.

-Sí, Greg…adelante.- Le respondió ella mientras se sujetaba al cuello de su pareja para así recibir un beso que se prolongaría hasta que su unión se hubiera consumado.

Greg por su parte rozo con una de sus manos una de las mejillas de Perla, mientras que con la otra se encargaba de dirigir su polla para que se deslizase finalmente en el interior de la Gem. El momento de la penetración fue sorpresivo y un tanto doloroso para Perla pero Greg se encargó de hacerlo algo más llevadero, ya que se contuvo a si mismo de hacerlo con rudeza, al menos hasta que su pareja se encontrase más acostumbrada. Una vez Perla parecía comenzar a demostrar signos de placer más que de dolor, Greg se tomó la libertad de aumentar el ritmo. Sus estocadas fueron escalando rápidamente tanto en frecuencia como en velocidad, provocando así que la cama se agitase ligeramente con cada una de ellas. Perla desde hacía tiempo estaba recibiendo con gusto cada una de las embestidas del hombre, el cual le daba a descubrir un nuevo universo de placer cada vez que su polla se internaba en las profundidades de su coño. Ella se vio incapaz de evitar que su rostro se cubriera de un notorio tono azul y que sus brazos rodearan el torso de Greg mientras él continuaba sacudiendo con intensidad sus caderas. El gozo de ambos fue creciendo hasta tal punto que sintieron que sus dos cuerpos se habían fundido en uno solo y que el clímax estaba próximo para ambos. Sabiendo eso, Greg sujeto a Perla de las caderas, la alzó en el aire y prosiguió a incorporarse sobre la cama con sus rodillas, quedando parado sobre la misma mientras sujetaba a la Gem con sus manos, a la vez que está última seguía abrazándose a su espada con firmeza. Él la hacía subir y bajar a su gusto, deleitándose con las expresiones faciales que ella hacía cada vez que el miembro viril tocaba una parte sensible en su interior, acercándola más y más a su propio orgasmo. Greg también notaba una gran diferencia luego del cambio de posición, ya que ahora podía sentir como el interior de Perla comenzaba a envolverlo con mayor firmeza que antes, haciendo que le costará seguir el mismo ritmo que había estado llevando hasta el momento, ya que sentía que si lo hacía el coño de la Gem lo haría correrse de inmediato.

-P-Perla…no voy a poder aguantar por mucho tiempo. Estoy...a punto de…- Dijo Greg a sabiendas de que se correría en poco tiempo.

-Yo también, Greg…también estoy muy cerca.- Confesó de igual modo la Gem, completamente ensimismada en sus sensaciones.

-Creo que debería sacar…- Intento decir él al momento de tratar de retirar su pene del interior de Perla, la cual no sólo se lo impidió, sino que se aseguró de aprisionar las caderas de Greg para evitar que se retirara. -¿Perla? ¿Qué tratas de…?- Preguntó él confundido.

-Dentro…quiero que lo hagas dentro…quiero sentirlo dentro de mí justo ahora.- Exclamó la chica, la cual no parecía estar dispuesta a recibir un "No" como respuesta.

-Pero…si lo hago vas a acabar como Ro…- Trato de decir él, pero nuevamente es interrumpido por la Gem.

-Descuida, eso no sucederá. Así que hazlo. ¡Hazlo! ¡HAZLO!- Pidió ella a gritos al momento de darle un último gran apretón para ayudarlo a liberar su semen en su interior.

Al escuchar esas palabras y sentir el fuerte deseo de la chica por ser llenada por su corrida, Greg dejó de resistirse y comenzó a soltar una abundante, caliente y espesa descarga de semen en la parte más profunda del interior de la chica, la cual llegó también a su orgasmo luego de sentir como los primeros chorros se estrellaban en las paredes de su interior. Los dos permanecen en esa misma posición por espacio de varios segundos hasta que finalmente se sintieron lo bastante preparados para separarse uno del otro. Greg retira su pene del interior de la chica y rápidamente procede a recostarla sobre la cama para luego recostarse él mismo al lado de ella, quedando así ambos con la mirada apuntando al techo, con la respiración agitada y cubiertos por una ligera capa de sudor.

-Oh, cielos eso fue…fue algo tan…tú sabes.- Dijo Greg mientras aún sentía las secuelas de aquel encuentro.

-Siiiii…lo fue.- Respondió Perla, sintiendo exactamente lo mismo que Greg.

Luego de eso un silencio incomodó se hizo presente en la habitación, hasta que finalmente uno de ellos se aventuró a romperlo.

-Sabes, siempre creí que tú me culpabas por lo que paso por Rose. Creí que…me odiabas.- Dijo de manera repentina Greg, con cierta melancolía en su voz.

-Eso no fue culpa tuya, Rose eligió hacer eso. Ella te escogió a ti. Solo se me hizo difícil aceptarlo.- Contesto Perla, a la vez que sujetaba la mano de Greg. -Y por supuesto que no te odio…tú eres la única persona que podría llegar a entender como me siento.-

-Hah. Supongo que es cierto lo que dicen…- Comenzó a decir Greg mientras entrelazaba sus dedos con los de Perla. –Lo que pasa en Empire City…siempre termina mejorando tu vida.- Término de decir, citando cierto dicho popular sobre la ciudad de los grandes rascacielos en la que se encontraban en ese momento.

La visión termina entonces mostrándonos a esos dos, mirándose a la cara el uno al otro, tomándose de la mano y dedicándose una sonrisa. Es entonces cuando regresamos al cuarto donde se encontraban Rubí y Zafiro, las cuales mostraban diferentes reacciones luego de acabar de ver dicha visión.

-(Sollozo) Adoro los finales felices como ese.- Dijo la Gem azul mientras limpiaba una pequeña lagrima que se había fugado de su ojo. -¿Qué piensas tú de esto Rubí?- Pregunto luego de voltearse para ver a su compañera.

-¿¡P-por qué…!? ¿¡Por qué cada tanto me haces ver cosas como esta, Zaf!?- Pregunto entre lágrimas Rubí. –Sabes que luego de ver algo así y-yo solo quiero abrazarte fuerte y no soltarte por nada del mundo. ¿¡Por qué me haces eso!?- Le pregunto la Gem a su compañera, a la vez que confirmaba lo que acababa de decir y efectivamente comenzaba a abrazar fuertemente a su pareja de manera cariñosa.

-Jeje, lo siento. Pero hay veces en las que me gusta verte demostrar un poco de cariño.- Se dijo internamente Zafiro mientras que con su mirada daba a entender lo mucho que estaba disfrutando del gesto amoroso que su amaba pareja le estaba demostrando en ese momento.