Nuevamente nos adentramos en la mente de Garnet, solo que en está ocasión no nos hallábamos en el tan reconocible e icónico escenario al que estábamos acostumbrados. El lugar en el que nos encontrábamos hoy parecía más la sala de estar de una casa común y corriente. En dicho lugar había un sofá, una televisión y un pequeño número de muebles. También se veían las dos entradas, las cuales conducían a una cocina y a un pasillo con otras tantas habitaciones.
Sentada en el sofá se encontraba Zafiro, quien vestía una larga y cómoda camisa holgada de mangas cortas, la cual le llegaba hasta las rodillas y tenía escrita la frase "*Chill out" en frete. Ella parecía relajada y tranquila, pero al mismo tiempo transmitía un aire de impaciencia, ya que no veía la hora de que su pareja volviera y se sentase a su lado.
-¿Te falta mucho, Rubí?- Preguntó la Gem azul, con un tono feliz y algo inquieto, dirigiendo su voz hacia la cocina.
De la entrada de la misma salió Rubí, vistiendo un short y una camisa mangas cortas simple, la cual tenía escrito "*2 Hot 4 U". La chica sostenía con una de sus manos el mango de un paquete de palomitas, de esos que vienen en forma de sartén y se colocan directamente sobre el fuego de la cocina, mientras que con la otra aplicaba calor a la parte de abajo y esperaba a que se terminaran de reventar los últimos granos de maíz en el interior.
-No mucho. Solo le aplico un poco más de calor y…¡Listo!- Exclamó ella al momento de terminar de hacer el bocadillo para la velada. Sin perder el tiempo, la Gem roja se dirige hasta el sofá y se sienta al lado de Zafiro. –La comida está servida. Come un poco, cariño.- Dijo la chica al momento de ofrecer el refrigerio a su pareja.
-Tal vez después.- Se limitó a contestar la Gem azul mientras negaba ligeramente con la cabeza.
-Ok. Más para mí entonces.- Contestó Rubí al momento de tomar una palomita, llevársela a la boca y masticarla. –Y dime, ¿Por qué no fuimos hoy para hacer el programa? ¿Acaso ya te aburriste de él?- Preguntó la Gem roja.
-Por supuesto que no, me encanta hacer el programa, solo creí que sería bueno tomarse un descanso de él por hoy y así poder relajarnos aquí en casa.- Respondió Zafiro mientras recostaba su cabeza en el hombro de Rubí.
-No podría estar más de acuerdo con esa idea, Zaf. Un descanso de vez en cuando siempre viene bien.- Dijo entonces Rubí mientras rodeaba con su brazo el cuello de la chica. –¿Ya elegiste la película que vamos a ver?-
-Oh, por supuesto. Hoy veremos una pequeña historia de amor entre una pareja joven e insegura.- Explicó brevemente Zafiro.
-Así que es una romántica, ¿Eh? Ya tengo ganas de verla.- Contestó la Gem roja.
-Espero que te gusté.- Dijo finalmente Zafiro al momento de presionar el botón de Play del control remoto y observar como el video comenzaba a reproducirse en la pantalla del televisor.
Posibilidad 050: Jugador Nº2 (Idea sugerida por Jorge Flores, Blogger)
Sadie caminaba por la calle con una bolsa de plástico entre sus manos. La chica acababa de realizar una compra que le había obligado a pasar varias horas en una interminable fila, pero la espera había valido la pena ya que por fin tenía el artículo por el que tanto había esperado.
Cuando salió de la tienda ya había oscurecido y no era demasiado tarde, pero de todas maneras la chica debía ir a otro lugar antes de poder volver a su casa. Fue por esa razón que ella se encontraba en camino a la casa de la persona que le había rogado tan insistentemente para que realizase la compra por él. Al llegar a la casa de dicha persona, Sadie toca la puerta pero no recibe una respuesta por parte de ninguno de los habitantes de la misma.
-¿Hola? ¿Hay alguien aquí?- Preguntó ella mientras seguía golpeando la puerta principal.
La chica siguió insistiendo hasta que estuvo a punto de rendirse y marcharse del lugar, pero finalmente recibió una respuesta proveniente uno de los cuartos del segundo piso de la casa.
-La puerta está abierta. Sube.- Le indicó una voz masculina desde la ubicación antes mencionada.
Sadie comprueba lo que aquel chico le había dicho, gira el picaporte de la puerta y vio como está se abrió sin más. Ella entonces entra a la casa y sube al cuarto de Lars, el cual era el que la acababa de llamar.
-Bien Lars, me tomó unas 7 horas de fila pero por fin pude…- Estaba diciendo Sadie, poco antes de ser sorprendida por una escena inesperada.
El cuarto de Lars, el cual por lo general estaba desordenado y sucio, se encontraba relativamente arreglado, sin ropas tiradas por todos lados, con la alfombra limpia y con la fragancia de un aromatizante flotando en el ambiente.
-Wow…tú…¿Arreglaste tu cuarto?- Preguntó la chica, sin poder creer lo que veían sus ojos.
-Sí, un poco. Pero eso no importa. Dime, ¿Lo pudiste conseguir?- Dijo Lars, incapaz de resistirse a preguntar.
-Oh, sí. Disculpa. Aquí lo tienes.- Contestó Sadie al momento de entregarle al chico la bolsa de plástico que había traído consigo.
Lars toma la bolsa con emoción, la abre y saca de su interior una caja que contenía el nuevo juego de su franquicia favorita "Army of War".
-No lo creo. ¡En verdad lo conseguiste! ¡Y justo el día de su lanzamiento!- Exclamó el muchacho mientras su alegría se desbordaba al tener el juego entre sus manos.
-Heh. No fue nada. De ve…- Estuvo a punto de decir ella, antes de ser rodeada por los brazos del chico, el cual comenzó a agradecerle de manera incesante.
-¡Gracias, Sadie! ¡Muchas, muchas gracias!- Dijo el muchacho, inconsciente de lo que estaba haciendo.
-¡E-está bien! ¡No fue nada! ¡D-de veras!- Exclamó Sadie con el rostro ruborizado mientras el chico seguía pegado a ella.
-Oh, es verdad. Te compre algo para darte las gracias por esto. Dame un momento.- Dijo Lars al momento de soltar a la chica y tomar una pequeña caja que estaba sobre su mesa de noche. –Aquí tienes.- Dijo tras entregarle una caja de galletas a la chica.
-¿Esas son…galletas de ostión?- Preguntó Sadie al observar detenidamente las galletas.
-Si. Dijiste que eran tus favoritas, ¿Verdad?- Contestó Lars, apenado de mencionar que recordaba ese detalle acerca de la chica.
-Sí, lo son. Me sorprende que lo recordarás. Creo que solo te lo mencione una vez.- Dijo la chica luego de tomar la caja de galletas en sus manos.
-Sí, bueno. Cualquiera recordaría un gusto tan raro como ese.- Respondió Lars luego de entrecruzar los brazos.
-¡Ha! Supongo que es verdad.- Exclamó Sadie luego de recibir una respuesta como esa. –Bueno, gracias por las galletas. Creo que…ahora vas a querer quedarte a solas con tu juego, así que yo ya me voy.- Continuo diciendo ella mientras se encaraba a la salida del cuarto.
Ante ese hecho, Lars hizo sorpresivamente un comentario.
-E-espera. Mis padres salieron a algún raro viaje por el fin de semana. ¿N-no te gustaría quedarte un poco más conmigo?- Preguntó mientras se rascaba la parte trasera de la cabeza y desviaba ligeramente la mirada.
Sadie se quedó pensando por un par de segundos antes de finalmente contestar.
-B-bien, mi madre organizo un juego de cartas con el Sr. Universe y la madre de Crema Agria, así que yo tampoco tendría nada que hacer si me voy a casa.- Mencionó Sadie mientras se frotaba el brazo.
-Entonces…¿Te quedas?- Preguntó nuevamente Lars.
-Claro. Así podré ver que es lo que tanto te gusta de ese juego.- Respondió ella mientras le ofrecía al chico una sonrisa cálida y sincera.
-Mmm…si, bueno. T-te lo mostraré.- Dijo Lars al momento de girar su cabeza en dirección a la televisión, para así evitar que Sadie viese su rostro en ese momento, ya que sentía un ligero calor en sus mejillas ante la idea de haberse quedado a solas con la chica.
…
Pasaron algunas horas. Lars había superado varios niveles del juego mientras Sadie observaba y comía con mucho gusto las galletas que le habían regalado. Llegado a cierto punto, Lars se tenía que enfrentar a un difícil jefe de nivel, el cual ya había vencido a su personaje unas 20 veces seguidas.
-¡Demonios! ¡Me mato otra vez!- Grito con frustración el chico luego de haber perdido nuevamente.
-Ya, tranquilo. Estuviste muy cerca está vez, seguro que en la siguiente lo derrotas.- Dijo Sadie, a modo de palabras de aliento.
-(Suspiro) No lo creo. Esta cosa es difícil. Y la estúpida IA de los personajes de apoyo no me ayuda en nada. Sería más fácil si alguien me ayud…- Mencionó el chico antes de ser iluminado por una idea. -¡Eso es! Necesito que alguien sea mi segundo jugador. De esa forma uno puede disparar a los puntos débiles mientras el otro lo confronta de frente.- Explicó antes de voltearse para ver a Sadie.
-Oh, no. Yo no creo que pueda…- Intentó negarse la chica luego de adivinar lo que Lars estaba por pedirle.
-Sera mucho más rápido y sencillo si lo hacemos entre los dos.- Insistió el chico.
-No lo sé. No soy muy buena en esto de los videojuegos.- Confesó Sadie.
-Aun así te pido que lo hagas…sé mi jugador Nº2.- Termino de decir Lars al momento de juntar sus dos manos y hacer una expresión de súplica.
Al ver eso, Sadie suspira y luego responde.
-Está bien. ¿Dónde está el otro Joystick?-
-¡Gracias! Tiene que estar en alguno de los cajones de por allá.- Exclamó Lars con agradecimiento, mientras señalaba el mueble contra la pared.
-Ok, iré a buscarlo.- Dijo la chica al momento de ir hacia donde le había apuntado Lars.
Sadie abre uno por uno los cajones del mueble hasta finalmente terminar en el último del borde, en el cual encuentra el otro Joystick.
-Aquí está.- Pensó la muchacha poco antes de llevar sus manos hasta el aparato y sacarlo del cajón, revelando algo curioso que se encontraba escondido debajo de él. -¿¡Pero que…!?- Preguntó internamente Sadie al momento de sacar el objeto del cajón y observarlo con mayor cuidado.
-¿Ya lo encontras…te?- Preguntó Lars al momento de voltearse en dirección a la chica y quedar helado por lo que estaba viendo.
Ante sus incrédulos ojos, el chico observo como Sadie había encontrado un vergonzoso secreto suyo, una revista "Noice", una publicación que mostraba mujeres robustas en lencería o en posiciones sugestivas para el disfrute de un público específico.
-¡Wah! ¡E-eso es…! ¡N-no sé de donde salió!- Gritó de manera nerviosa Lars al momento de ponerse de pie y correr hasta donde estaba Sadie para quitarle el hallazgo que había hecho. El chico se las arregla para recuperar su peculiar revista antes de seguir hablando. -¡N-no es lo que piensas! ¡Un amigo me prestó esta cosa! ¡Y-yo jamás podría…!- Intentó justificarse el chico mientras la vergüenza y la histeria se apoderaban de él.
-Lars…- Comenzó a decir Sadie mientras miraba al piso y juntaba las puntas de sus dedos índices. –A ti…¿Te parecen lindas esa clase de mujeres?- Termino de preguntar ella, al mismo tiempo que su rostro se cubría de rubor por hacer dicha pregunta.
-Ehm…¿Qué?- Alcanzó a preguntar el chico, cuestionándose si había escuchado bien.
-Que si…¿Te gusta ese tipo de chicas? Ya sabes…robustas.- Volvió a preguntar Sadie, aún más avergonzada que antes. -…Como yo.- Acotó finalmente, casi como un susurro, el cual Lars fue perfectamente capaz de escuchar
-Yo…ahm…N-no sé. No sabría que decirte.- Dijo Lars al no estar seguro sobre que responder. –Es decir, digamos hipotéticamente tengo un ligero interés en esa clase de chicas, no podría decir exactamente si me gustan o no sin haber estado con alguien así.- Terminó de decir él, pensando que esa sería la mejor manera de evitar responder sinceramente a la pregunta de la chica.
-Oh, ya veo. Dices que necesitarías intentarlo antes de estar seguro ¿No es así?- Preguntó entonces ella, ligeramente desanimada por no haber conseguido otra respuesta.
-Sí, creo que eso podría decirse.- Contestó Lars mientras se frotaba la parte trasera de su cabeza, a la vez que un silencio incomodo se hizo presente en la habitación. –C-como sea, ¿Qué te parece si nos olvidamos del tema y jugamos a…?- Propuso él, en un intento de dejar de ahondar en el tema, pero dicha propuesta fue rápidamente interrumpida por Sadie.
-¿No te gustaría…probar eso…conmigo?- Preguntó de manera imprevista e impulsiva Sadie, sintiendo un arrepentimiento casi inmediato luego de que Lars se volteara para verla. -¡D-digo, sería como hacerte un favor y así sacarte la duda! ¡N-no sería nada serio! ¡S-solo una amiga ayudando a uno de sus amigos!- Explicó de manera nerviosa mientras su rostros estaba rojo como un tomate.
-Oh, sí, claro. Es decir, e-eso me ayudaría y sería…muy…amable de tu parte, pero…- Respondió el chico mientras intentaba pensar en una buena excusa, ya que creía que hacer eso podría arruinar su actual relación con Sadie.
-¿Pero…qué?- Preguntó entonces Sadie, con un rostro encantador que demandaba aceptación.
-P-pero…pero…- Dijo de manera entrecortada Lars al ser incapaz de hacer frente a esa mirada.
Mientras seguía tartamudeando, su espalda se fue arqueando y sus labios lentamente se fueron acercando hacia los de Sadie. La chica correspondió ante ese acto y también fue acercando sus labios hacia los de Lars. Finalmente ambos se besaron de manera tierna, posando sus manos en las mejillas del otro o rodeando su cuello con sus brazos para hacer más profunda la unión de sus bocas. En medio de aquel despliegue pasional, una de las manos del chico lo traicionó y descendió de manera descarada hasta el trasero de la chica, al cual apretó sin previo aviso. Al sentir eso, Sadie instintivamente abrió ampliamente sus ojos y se separó del chico.
-¿Q-que pasa? ¿Acaso hice algo malo?- Preguntó Lars, aun sin ser consiente del lugar que estaba sujetando.
-N-no…pero…- Respondió Sadie al momento de girar su cabeza y hacerle notar a Lars lo que estaba haciendo con su mano.
-¡P-perdona! ¡Y-yo no quise! ¡Ella lo hizo por su cuenta!- Se justificó el chico luego de levantar sus dos manos en el aire.
-D-descuida, está bien. Eso me sorprendió un poco pero…no me molesto.- Confeso ella mientras desviaba su mirada. -¿Hay…algún otro lugar…que quieras tocar?- Preguntó mientras estiraba la parte delantera de su camisa, invitando al muchacho para que jugara con sus pechos.
Lars quedó en shock luego de escuchar el ofrecimiento de la chica, pero tenía una cosa muy en claro en este punto, la excitación acababa de hacerse presente en ambos, y esa noche le darían rienda suelta.
…
Luego de que la lujuria se apoderara de ellos, ambos se movieron a la cama y comenzaron a demostrar el deseo mutuo que se tenían.
Para empezar, Sadie se encontraba desnuda y recostada boca arriba en la cama. Lars, igualmente desnudo, se hallaba sobre ella lamiendo y frotando ligeramente sus senos mientras oía los ligeros gemidos que la chica soltaba cada vez que sus labios y lengua hacían contacto con sus pezones. Pasado un cierto tiempo, una de las manos del chico fue descendiendo por el vientre de la chica hasta finalmente acabar en su intimidad, a la cual empezó a acariciar de manera ligera y amable.
-¡Ah! ¡Lars!- Dijo Sadie entre gemidos mientras las manos del chico continuaban atendiéndola.
-¿Qué pasa? ¿Lo estaba haciendo mal?- Preguntó el chico luego de separarse del pecho y detener el movimiento de sus dedos.
-N-no, se sentía bien, pero…pasemos a lo que sigue.- Alcanzó a decir ella, tras percatarse de que ya no podía esperar para sentir al chico dentro de ella.
-Oh, ¿Tú quieres que…?- Preguntó él, recibiendo una afirmación con la cabeza de la chica antes de que terminara de formular la pregunta.
Lars no hizo más comentarios al respecto, sol trago un poco de saliva y comenzó a ponerse en posición.
-Muy bien…- Dijo luego de apuntar la punta de su pene a la entrada del coño de la chica. -Aquí voy.- Terminó de decir al momento de mover sus caderas e introducir su miembro viril en el interior de Sadie.
Ambos jóvenes se vieron abrumados por el placer que sentían en su primer encuentro sexual, por lo cual solo se pudo escuchar como sus respectivos gemidos y jadeos resonaban en las paredes del cuarto a medida que el chico movía de atrás hacia adelante sus caderas. Al cabo de unos pocos minutos, Lars hizo un anuncio.
-¡Ah! ¡Sadie! ¡Me corro!- Exclamó él, a la vez que retiraba su pene del interior de la chica y soltaba su semen sobre el estómago de la misma. Una vez hubo acabado, Lars dejo salir otro par de gemidos mientras observaba su orgasmo derramado en la blanca piel de la muchacha, lo cual finalmente lo hizo decir. –L-lo siento…-
-No digas eso. Para mí fue maravilloso.- Le contestó Sadie con una sonrisa.
-¿De veras?- Preguntó con incredulidad Lars.
-De veras.- Respondió ella antes de inclinar su cabeza en búsqueda de otro beso del chico.
…
La noche continuó para nuestra pareja, y en su segunda ronda probaron una nueva posición. Esta vez, Lars era el que se encontraba boca arriba sobre la cama y Sadie era la que estaba encima de él. Más precisamente se podría decir que ella se encontraba sentada sobre las caderas del chico, en una posición conocida como "La vaquera". La chica le había insistido para probar esta posición, ya que quería ser ella la que se moviera y marcará el ritmo esta vez, para asegurarse de complacer por si misma al chico.
-¡Oh, cielos! ¡Esto se siente genial! Dime, ¿Tú también lo sientes? ¿Te gusta?- Preguntó Sadie mientras continuaba sacudiendo sus caderas, haciendo que el pene del chico entrara y saliera.
-S-sí. Se siente muy bien. Sigue así.- Respondió Lars, mientras observaba la forma en que los pechos y algunos pliegues en la corpulenta figura de Sadie saltaban cada vez que la chica se dejaba caer hacia abajo. –Que vista más hermosa.- Pensó al deleitarse de dicha escena.
En un momento, los movimientos de la chica se volvieron más intensos y frenéticos, a medida que el placer que sentía iba aumentando cada vez más y más hasta que finalmente…
-¡Ahhh! ¡Me corro! ¡Me corro!- Declaró ella al momento de sentir una descarga eléctrica recorriendo todo su cuerpo desde los pies hasta la cabeza, pasando por el interior de su vagina, el cual tembló y se agito con ligera violencia, ciñéndose alrededor de la polla del chico.
Lars hizo todo lo que pudo para sobreponerse a esa absorbente sensación de placer y abstenerse de acabar dentro de Sadie, y haciendo uso de un esfuerzo sobrehumano, lo logro. Él consiguió aguantar hasta que la chica retiro el miembro de su interior y lo ayudo a terminar usando sus manos, haciendo que el segundo dispara saliera desperdigado por varias partes de la cama y algunas partes de Sadie.
…
Como última actividad de la noche, ambos se encontraban unidos en una nueva posición. Está vez, Sadie se encontraba parada con sus rodillas y manos sobre la cama. Lars se encontraba detrás, parado sobre sus rodillas, sujeto a las caderas de la chica y agitando desenfrenadamente sus caderas. Cada movimiento del muchacho hacía jadear a la chica y provocaba que sus pechos rebotasen una y otra vez. Ninguno de los dos pronunciaba palabra alguna, solo dejaban salir sus gemidos mientras saboreaban la manera en que el cuerpo del otro se abría para darle la bienvenida. Ambos siguieron de esta manera hasta que ocurrió lo inevitable. Sadie fue la primera en correrse, y las mismas sensaciones de antes se repitieron esta vez con una mayor intensidad, la cual la hizo caer sobre la cama una vez que termino. Lars por su parte se corrió unos segundos después que la chica y nuevamente se las arregló para retirar su pene y soltar su descarga en el exterior, esta vez sobre la espalda de Sadie.
…
Luego de esa última ronda ambos quedaron exhaustos. Ya era demasiado tarde como para salir, así que Lars le propuso a Sadie pasar esa noche en su casa. Sadie acepto e incluso insistió en dormir junto al chico en su cama. Ambos ahora mismo se encontraba recostados, abrazados y ligeramente cubiertos por una sabana. Ya estaban con los ojos cerrados y a punto de dormir, pero Lars tenía que decirle unas últimas palabras a la chica antes de eso.
-Sadie…- Susurro el muchacho mientras sus ojos permanecían cerrados
-¿Si?- Preguntó la chica, tras girar levemente su cabeza.
-Gracias.-
-No hay de que.-
-No, de veras. Eres la mejor "Jugadora Nº2" que alguien podría pedir.- Dijo finalmente Lars, antes de caer presa del sueño.
…
Esa última escena marco el final de la película que veían Rubí y Zafiro, por lo cual nos vemos obligados a reanudar los sucesos que acontecían desde aquel lado de la pantalla.
-(Sollozo) ¿No crees que fue una película hermosa, Rubí?- Le preguntó la Gem azul a su pareja, la cual se encontraba pegada a su torso a no más poder, mientras sus ojos luchaban por no dejar salir el torrente de lágrimas que se había estado formando a lo largo de toda la película. –Oh, ¿Acaso te pareció así de conmovedora?-
-N-no.- Respondió Rubí de manera poco convincente.
-¿Quieres que te dé una abrazo yo también, cariño?- Preguntó Zafiro, tras pensar la manera de calmar a su pareja.
-No…bueno, si…pero uno corto. Cuando me calme planeo hacerte sentir lo que yo siento ahora.- Contestó Rubí al momento de aumentar la fuerza del agarre que le hacía a Zafiro.
-Lo que no sabes es que yo cuento con que hagas eso. Adoro cuando te pones melosa.- Pensó Zafiro mientras correspondía al abrazo de Rubí con un par de besos en las mejillas y por debajo de los ojos, donde se estaban formando sus pequeñas lágrimas.
*Chill out: "Chill" en ingles puede traducirse como "Frio", pero "Chill Out" se traduce como "Relajarse".
*2 Hot 4 U: Esto puede traducirse como "Too Hot for You" si se lo traduce a partir de su pronunciación. Eso se traduciría al español como "Demasiado ardiente para ti".
Pues hasta aquí llego la edición de hoy, gente. Muchas gracias por tomarse su tiempo de leer este capítulo. Sé que llevaba tiempo sin actualizar esta saga, así que espero que este regreso no los haya decepcionado. Como siempre les recuerdo que se sientan libres de escribirme sus sugerencias para algún futuro capítulo de esta saga. Me despido de ustedes, hasta la próxima :3
