Disclaimers: Ben 10 no me pertenece, solo escribo este fic usando sus personajes por diversión y sin gozo de paga.

Somos Raíces, Somos Amalgamas

Capítulo Dos: Soy Mago, Soy Híbrido

Ben empezaba a despertar cuando vio alrededor de la habitación y vio que, en efecto, Kevin no estaba por ningún lado. Sin saber por qué le causaba algo de alivio, tal vez porque el menor sentía incomodidad al saber, porque de hecho se dio cuenta cuando el pelinegro se metió en la cama, que éste se encontraría en ropa interior al despertar. No pudo evitar sentir su cara arder al imaginar al mayor en interiores, ni mucho menos sentir un escalofrío al darse cuenta que lo ponía nervioso ver así a Kevin.

Se dispuso a tomar su ropa, darse un baño y arreglarse, cuando notó, colgando de un perchero cerca de la puerta, un gancho con un uniforme idéntico al que usaban Kevin y el resto de las Amalgamas, y en el piso justo debajo del uniforme había un par de botas igual idénticas al del resto. Pegada al traje con un alfiler se hallaba una nota, Ben la tomó quitándole el seguro y se sorprendió al ver que era de Kevin.

Benji

Aquí te dejo tu nuevo uniforme, no puedes ser parte de las Amalgamas usando tu camiseta blanca con negro. También te traje ropa interior para que no tengas que volverte a poner la que llevas puesta. Yo y el resto fuimos a una misión rápida, volveremos en media hora, espero que te hayas alistado para cuando volvamos, muero por ver como te queda el traje.

Kevin

Aunque quiso controlarlo, Ben no pudo evitar que le diera un escalofrío por el aparente doble sentido que Kevin había puesto en el último comentario. Queriendo olvidar el sentimiento provocado pro la nota del pelinegro, Ben se metió a bañar en el baño privado que había en la habitación, y minutos después se reunía en el cuarto de juegos junto con Helen, Alan y Argit, y apenas lo vio entrar la Kineceleran de un suspiro se puso frente a él.

-Bueno días, Ben, me da gusto que amanecieras bien, ¿ese es tu nuevo uniforme? Te ves fantástico con él, ahora veo por qué a Kevin le molestaba la idea de irse antes de verte con tu traje-dijo la muchacha con su vertiginoso entusiasmo.

-¿Kevin dijo que le hubiera gustado verme antes de irse?-preguntó Ben sintiendo su cara arder.

-Verte con tu uniforme para ser más exactos-respondió Helen-algo de llevarse una linda imagen mental mientras él, Manny y Pierce están de misión-agregó. Fue el comentario de la niña Kineceleran lo que hizo que la cara de Ben ardiera todavía más.

-¿Y a dónde fueron Kevin, Pierce y Manny?-preguntó Ben.

-Fueron a conseguir cosas para que tú aprendieras a usar tus poderes Anoditas-explicó Alan.

-Dijeron que no tardarían más que un par de horas máximo en volver-secundó Helen-ni se llevaron el vehículo-agregó encogiéndose de hombros.

-Esta bien-fue todo lo que pudo decir el castaño, antes de sentarse en uno de los cómodos sofás del cuarto de juegos-¿y el Proctor hizo traer todo esto para nosotros?-preguntó, viendo todos los increíbles objetos que decoraban el lugar. En su mayoría eran cosas que a él le hubiera gustado tener en su propia habitación, pero sus padres naturalmente no podían permitirse comprarle.

-Si, así tenemos con qué entretenernos entre los entrenamientos-explicó Alan.

-¿Entrenamientos?-preguntó Ben curioso.

-Van desde prácticas con nuestros poderes hasta misiones relativamente sencillas para entrenar nuestro trabajo en equipo-explicó Helen con una sonrisa.

-Ya veo-fue todo lo que pudo decir el castaño-¿y él también será parte del equipo?-preguntó señalando con el pulgar a Argit, que se hallaba en el mismo lugar donde se Ben lo vio cuando llegó con Kevin el día anterior. Helen hizo como que pensaba la idea.

-Tal vez el Proctor nos deje conservarlo como la mascota del equipo-respondió en broma. Ben rio ante la broma.

-Ha-ha-rio Argit con sarcasmo, matando a la Kineceleran y al humano con la mirada.

-Y, ustedes, ¿cómo llegaron aquí?-preguntó Ben con curiosidad, esperando que sus nuevos amigos no se ofendieran con su pregunta.

Helen y Alan se miraron el uno al otro antes de suspirar divertidos, y empezar a contarle a Ben sus respectivas historias, como el hecho de que Helen y Pierce habían crecido juntos en el mismo orfanato, luego de que el padre de Pierce, su único pariente vivo, murió de un ataque al corazón, y la madre de Helen, una adolescente, la diera en adopción, o el hecho de que Alan se fugó de su casa, en un triste y abnegado intento de disminuir los gastos en su cuantiosa familia, también se molestaron en contarle la historia de Manny, su vida yendo de pandilla en pandilla en las calles de Filadelfia antes de recibir una "oferta de trabajo" de parte de Servantis y las Raíces e incluso le contaron el pasado de Kevin, a través de lo cual Ben descubrió que contrario a lo que había creído el pelinegro era originario del mismo pueblo que él, que tras un incidente con su familia el robó una bicicleta, cuyo candado era el que ahora decoraba su cuello, y huyó hacia la Gran Manzana; Ben, si bien ahora sabía que el mayor le había mentido sobre el qué había pasado con su familia, no podía evitar sentirse mal pues no le costaba adivinar que el chico mayor se expresaba de su familia como lo hizo cuando se conocieron porque seguramente era lo que creía que ellos pensaban de él, y para hacer justicia también les habló a sus nuevos amigos sobre él. Finalmente, Argit ofreció contar su historia, solo para ser ofendido con un "no gracias" de parte de los otros chicos.

Sin darse cuenta, se habían pasado unas dos horas charlando, pues cuando se dieron cuenta el chico mitad erizo, el híbrido Tetramand y el pelinegro ya entraban por la puerta del cuarto de juegos. Cabía agregar que entre los tres llevaban Manny era el que llevaba más peso, llevando hasta tres gruesos tomos en cada uno de sus brazos, mientras Kevin y Pierce apenas llevaban uno cada uno bajo en brazo, además de que el pelinegro llevaba una mochila al hombro. El pelinegro esbozó una sonrisa de medio lado cuando vio que el castaño se encontraba en la habitación.

-Día de regalos, Benji-declaró con una sonrisa, mientras alzaba el libro que llevaba bajo un brazo y descolgaba la mochila del hombro opuesto, dejando que colgara en su sangría (N/a: el huequito del interior del codo).

-¡¿Regalos? ! ¡Denme!-exclamó Argit emocionado, corriendo desde su lugar en la pared hasta quedar enfrente de Kevin con las manos alzadas. En respuesta Helen se puso a toda velocidad a su lado y le dio un zape.

-¿No oíste que los regalos son solo para Ben?-le regaño la mitad Kineceleran. El erizo solo se encogió molesto por haber sido regañado.

Inseguro, Ben se acercó a Kevin, tomando el libro que traía en su mano y, mientras él abría la mochila, revisó el libro. Parecía antiguo, pero lo bastante bien preservado para no ser tan delicado, y si bien no podía entender ninguna de las palabras, si podía leerlas pues estaban escritas en alfabeto romano con un estilo gótico. Tras unos dos minutos hojeando el libro, halló algo que le llamó la atención.

-Noasmi Ol Ollog (Pronunciación: Noeismai Ol Olog) (1)-dijo en voz alta, y detrás de ellos un tazón de palomitas se vio envuelto en un aura de luz rosa y salió volando hacia las manos de Ben, golpeando a Argit detrás de la cabeza en el camino, noqueando a la rata erizo.

El hecho sorprendió de sobremanera a los seis jóvenes, haciendo que Manny, Pierce y por poco Ben soltaran los libros que tenían en sus manos y Kevin dejara de curiosear en la mochila para mirar al alienígena que ahora yacía noqueado en el piso. La burlona y característica risa entre dientes de Servantis hizo que fijaran su atención en la puerta, donde en efecto el Proctor se encontraba acompañado de Swift y Leander, con los brazos detrás de la espalda.

-Veo que el Agente Tennyson ya empezó a familiarizarse con su material de estudio-dijo el Proctor con una voz que a Ben le pareció burlona.

-No fue mi intención, solo leí la frase y el tazón salió volando, lo juro-trató de excusarse, pues sentía que el híbrido no era alguien a quien debía hacer enojar.

-No me sorprende, no solo por su… ímpetu, Agente Tennyson, sino porque no creo que esté familiarizado con el lenguaje enoquiano-nuevamente le "calmó" el hombre.

-¿Enoquiano?-preguntó Ben confundido.

-Un lenguaje artificial supuestamente elaborado por un ocultista llamado Dr. John Dee, aunque éste afirmaba que era la lengua que utilizaban los Ángeles y los hombres antes de la edificación de la mítica Torre de Babel-explicó el Proctor mientras se acercaba a Ben-aunque ciertas sociedades secretas afirman tener textos que utilizan este dialecto, no es considerado lenguaje oficial en ningún nación en la Tierra, por lo que no me extraña que le parezca nueva-agregó, mientras con "amabilidad" le arrebataba el libro al castaño y se dedicaba a hojearlo hasta al parecer hallar la página que buscaba-hágame un favor, Agente Tennyson, lea éste conjuro-pidió mientras le mostraba la pagina al menor. Ben leyó la página que el híbrido le había mostrado.

-Christeos Ollog Bams Lonchos Mad Laiao (Pronunciación: cristios olog bams loncos meid leiao) (2)-pronunció el castaño, y de pronto el libro levitó de las manos de Servantis, y se hojeó a toda velocidad de principio a fin mientras las páginas brillaban levemente, iluminando el rostro sorprendido del ojiverde. Tras unos minutos el libro dejó de brillar, se cerró y cayó suavemente en las manos del niño.

-Ahora, Agente Tennyson, dígame todo lo que sabe de éste tomo-pidió el Proctor con una sonrisa de medio lado.

-El libro data del siglo XVI, es un tomo perdido escrito por el mismísimo John Dee, el mismo doctor confió que solo él mismo y sus más allegados comprenderían el significado de las palabras, lo escribió usando caracteres romanos porque eso volvía el texto, a ojos de los que no lo conocían, en un montón de garabatos sin sentido-recitó el castaño como en un trance, sorprendiendo y asustando a sus amigos, y tras parpadear un par de veces antes de reaccionar-Wow, ¿cómo supe todo eso?-preguntó confundido, sintiendo un leve dolor de cabeza por lo ocurrido.

-Por lo que entiendo, lo que hizo fue conjurar un hechizo que le permitió acceder a los secretos del tomo, desde un punto de vista científico, lo que sucede es que usted utiliza las palabras como una especie de gatillo para que su cerebro, inconscientemente, manipule el maná de su cuerpo-explicó el Proctor como el científico que era.

-¿Y espera que aprenda así todos los libros?-preguntó Ben preocupado, pues usar el hechizo para apenas aprender todo del libro que tenía en sus manos le produjo un dolor de cabeza, no creía poder hacer lo mismo con los otros trece libros que los tres chicos le habían traído.

-No creo que sea necesario, Agente Tennyson- le "tranquilizó" el mayor agitando la garra como restando importancia al asunto-de hecho creo que el hechizo más que perjudicarlo le dio las herramientas para que pueda entender mejor los otros tomos-agregó volviendo a su posición al entrar al tiempo que se inclinaba, dedicándole una de esas sonrisas que hacían que a Ben se le erizara el vello de la nuca.

-Si, señor-fue todo lo que pudo decir el ojiverde-si se me permite preguntar, ¿de dónde sacaron Kevin y los demás estos libros? ¿Y qué busca Kevin en la mochila?-preguntó, viendo que el pelinegro, tras calmarse la cosa por lo del segundo hechizo de Ben, había vuelto a centrar su atención en la mochila que traía al llegar.

-Respecto a de dónde salió todo esto, digamos que lo conseguimos de un donador involuntario-explicó el pelinegro dándole a Ben una sonrisa de medio lado.

-Las robaron-fue la deducción del menor quien miró molesto a los otros chicos.

-Oye, el que tenía estas cosas no las consiguió que se diga legalmente, y ya sabes lo que dicen, "ladrón que roba a ladrón tiene cien años de perdón"-respondió el pelinegro divertido-además, esa nena de pelo plateado no se portó que diga muy bien con nosotros-agregó, volviendo a centrar su atención en la mochila.

-¿Cabello plateado?-preguntó Ben extrañado antes de reaccionar-¿Charmcaster? ¿Te metiste con Charmcaster?-preguntó Ben sorprendido.

-Conque así se llamaba la nena de pelo plateado, ¿Celoso, Benji?-preguntó Kevin sonriéndole a Ben prepotentemente, ganándose una mirada furiosa del castaño-tranquilo, solo peleamos un rato con ella antes de que Pierce la noqueara con una de sus espinas-explicó el pelinegro, mientras el mencionado sonrió de medio lado orgulloso por lo hecho-y mientras ese bombón tomaba su siesta aprovechamos y tomamos algunos de sus libros, además de un par de cosas-prosiguió, mientras extraía de la mochila lo que parecían amuletos, joyas y varias cosas que Ben comprendió al saber su procedencia tendrían alguna característica mágica.

Pero si ver los artefactos mágicos que Kevin y los otros chicos habían "conseguido" de Charmcaster sorprendió a Ben, ver lo último que el pelinegro lo descolocó. Una bolsa tipo saco de tela gamuza, con una solapa en la boca, un botón cocido y una cruz de costura a modo de "ojos", y una cremallera de ojal a modo de "boca".

-¿La bolsa de Charmcaster?-preguntó Ben sorprendido, pero reaccionó-esperen, no es la misma bolsa-declaró, y era cierto, tras estudiarla bien vio que los "ojos" estaban al revés, siendo el botón el ojo izquierdo y la cruz de costura el derecho, además en las partes que recordaba que la bolsa de la hechicera era café, esta tenía negro.

-Creo que estaba trabajando en esta, tal vez para tener más de una bolsa, ¿quién entiende a las chicas?-preguntó divertido el pelinegro.

-¡Oye!-se quejó Helen quien se había puesto a curiosear entre las cosas que los chicos habían traído.

Para sorpresa, y naturalmente susto, de todos, menos al parecer del Proctor que se había quedado mirando mientras Kevin le mostraba a Ben lo que le había traído, el bolso empezó a moverse como si estuviera poseído, saltó de las manos del castaño y empezó a buscar una salida. Swift y Leander se prepararon cada uno para darle un disparo de energía a la bolsa, pero el Proctor los detuvo alzando un brazo antes de mirar a Ben y dedicarle una mirada severa. Ben, intimidado por la mirada severa que le dedicaba el híbrido, solo pudo pensar en el hechizo que usó cuando hojeó el libro la primera vez, así que tras unos segundos serenarse miró al bolso que intentaba escapar y alzó una mano hacia el.

- Noasmi Ol Ollog-citó nuevamente, y como pasó con el tazón de palomitas el bolso se vio envuelto en un aura magenta y voló a las manos de Ben como si éste tuviera un iman-Hami Olani Oai Mad Ge-Iad Om Hchlph Mad Fisis Ol Nazpsad (Pronunciación: heimai oleinai oai meid gue-iad om echsiechelpiech meid fisis ol nazpiseid) (3)-citó el joven una vez que tuvo la bolsa en la mano, sorprendiendo a todos, menos al parecer al Proctor y los otros dos adultos, no solo por lo rápido que pronunció las palabras sino lo limpiamente bien que las pronunció.

Ante las palabras dichas por el castaño, el bolso dejó de debatirse en sus manos y, para sorpresa de los chicos, a brillar. Cuando el accesorio embrujado dejó de brillar, vieron que había cambiado: ahora lucía dos ojos de botón verdes, y donde había tenido café un momento antes ahora lucía verde. Ahora parecía hecha justamente para Ben. El castaño, una vez terminado lo que hizo, se llevó la bolsa a la cintura y la ciñó a su cadera.

-¿Pero qué acaba de pasar?-preguntó Manny sorprendido.

-Hice un hechizo para atar la bolsa a mí de la misma forma en que lo está la bolsa de Charmcaster a ella, ahora me debe lealtad completa como un perro a su dueño-explicó el castaño mientras daba un par de golpecitos a la bolsa.

-¿Y el cambio de apariencia?-preguntó Pierce confundido.

-Tampoco van a decir que copié a esa maga de fiesta infantil de Charmcaster, si esta bolsa va a ser mía debía hacerle un par de cambios-explicó el castaño mientras arqueaba una ceja, como si su argumento fuera más que válido. Los demás no pudieron evitar reírse por el comentario del castaño; los únicos que permanecieron serios fueron los adultos.

-Acabada esta pequeña muestra de la habilidad del Agente Tennyson, creo que es hora de que ustedes coman, luego tendremos entrenamiento-avisó el Proctor mientras salía de la habitación, seguido de Swift y Leander.

Justo como ordenó Servantis, los seis jóvenes y el colado se sentaron a la mesa a comer, y naturalmente de nuevo los Agentes mayores y el Proctor no los acompañaron a comer, claro que ahora Kevin no tenía que mirar feo a Argit cada que quisiera robarse la comida de Ben, pues una vez que lo intentó el castaño convirtió su tenedor en una batidora inalámbrica, que por así decirlo le dejó mal sabor de boca al erizo al encenderse apenas éste se la metió a la boca. Cuando terminaron, iban a disponían a dirigirse hacia donde entrenarían con sus poderes cuando Servantis pidió a Kevin y a Ben que fueran a su laboratorio. Cuando Ben y el pelinegro arribaron al laboratorio del híbrido, empezó a sentir una especie de corriente recorrerle el cerebro, y de ahí se sintió muy cansado antes de que todo se volviera negro.

Kevin no podía creer que apenas él y Ben habían llegado al laboratorio de Servantis, éste usara sus poderes electro-telepáticos para noquear al menor, y ahora veía como el Magistrado Leander cargaba en brazos a Ben y lo ponía en una de las planchas de operaciones, la misma en la que él con sus poderes había convencido al Proctor y al resto de las Raíces en híbridos, y lo aseguraba con las correas a la plancha. Por otro lado, Swift entraba por la puerta opuesta del laboratorio, llevando a rastras a un pequeño alienígena de piel blanca, con líneas rojas en el pecho y alrededor de sus grandes ojos rosas, similares a las de un instrumento musical y pelo rosa a juego tanto con sus ojos como del collarín que traía en el cuello donde comenzaba su pecho (N/a: para verlo vayan a deviantart /art/Ben-10-FA-No-33-Heartstrings-318065825).

-Proctor, ¿qué pasa aquí? ¿Qué están haciendo?-preguntó Kevin preocupado, mientras veía como Swift llevaba al pequeño alienígena a otra de las planchas, amarrándolo a esta con las correas, dejando solo la de en medio, la que Kevin sabía era para él, desocupada.

-Una pequeña… mejoría, para el Agente Tennyson-fue la sencilla respuesta de Servantis.

-Pero le prometieron que no mezclarían su ADN con ADN alienígena ¡yo se lo prometí!-recalcó el pelinegro, colérico de que el Proctor estuviera dispuesto a romper su palabra de dejar intacto el ADN del castaño.

-En primera, Agente Levin, le recuerdo que soy su superior, así que no tengo por qué darle explicaciones-le recalcó el híbrido, mirando a Kevin con desdén-además, me permito recordarle que, técnicamente, nunca prometí nada, ni a usted ni al Agente Tennyson, solo dije que estimé que no era necesario, pero me he dado cuenta que él necesitará estas mejoras-declaró, esbozando esa arrogante sonrisa de medio lado que Kevin empezaba a odiar.

El pelinegro, por su parte, estaba que sentía hervir su sangre. Incluso lamentaba que Ben ya no tuviera el Omnitrix en la muñeca, pues podría mutar en cualquier combinación de los alienígenas que el castaño tuviera disponible y moler golpes a Servantis, a Swift y a Leander, pero también recordó que en ese estado sería capaz de lastimar al menor y a sus compañeros de equipo. Solo se limitó a matar al Proctor con la mirada, que pareció importarle poco al científico puesto que ni siquiera se inmutó ante la mirada que Kevin le dedicaba.

-Ahora, si ha terminado el berrinche, Agente Levin, pase a alistarse para el procedimiento-pidió el híbrido, sin quitar esa desagradable sonrisa de superioridad.

Kevin solo dedicó otra agria mirada al Proctor antes de pasar a la plancha de operaciones de en medio, donde a él siempre le tocaba colocarse para estas "operaciones" como sabía que Servantis llamaba a sus experimentos. Por primera vez, desde que había empezado a ayudar al híbrido con sus experimentos, Kevin pensó que Servantis le mintió sobre que tales eran permitidos por los Plomeros, y que de hecho el abuelo de Ben estuviera al tanto de que él estaba con las Raíces, porque una cosa era reclutar niños de la calle y mutarlos genéticamente, eran niños sin familia que por poder ayudar a la gente aceptaron con gusto los cambios que el híbrido les hizo, pero Ben era nieto de un Plomero, de un Magistrado como Leander, y además estaban haciendo esto con él inconsciente… no había forma en que el abuelo Tennyson, y más importante en este caso la Magistrata, aprobaran ese procedimiento.

Una vez puesto y asegurado a la plancha de operaciones, Swift le puso la banda conductora que usaban para usarlo de forja para el proceso de Amalgamación, con cables que lo conectaban a las bandas que tanto el pequeño alienígena, a su derecha, como Ben, a su izquierda, ya usaban. Servantis inició el proceso, y Kevin sintió el común dolor que sentía mientras la energía genética del alienígena pasaba por su cuerpo en dirección a Ben. Aguantando el dolor, el pelinegro abrió un ojo y miró al castaño inconsciente en la plancha que se hallaba a su lado, siendo envuelto por un aura eléctrica roja, señal de que recibía la energía que el mayor le pasaba, mientras en aparentes sueños se revolvía, al parecer a causa del leve dolor que dicha energía le causaba, cosa que preocupaba al pelinegro.

-"Por favor, Ben, no mutes, por favor, tú no, no soportaría cambiarte a ti"-rogaba el pelinegro en pensamientos, deseando que sus ruegos fueran escuchados. Finalmente, el aura eléctrica que envolvía al castaño se disipó, y para alivio de Kevin el castaño seguía luciendo humano.

Ante lo ocurrido, Servantis frunció el ceño, al parecer confundido de que el procedimiento no hubiese cambiado al castaño, así que se tras hacer que Swift les retirara las bandas y que Leander desatara tanto a Ben como a Kevin, se acercó al menor y usó de nuevo sus poderes electro-telepáticos para despertarlo. Aún afectado por la primera racha, Ben se mostró atontado al despertar.

-Despierte, Agente Tennyson-ordenaba en voz queda el Proctor-necesito que esté despierto para ver si la operación tuvo éxito-agregó sacudiendo al niño.

-¿Operación? ¿Qué me sucedió?-preguntó éste confundido.

-Una pequeña mejora, que decidí necesitaría junto a sus poderes Anoditas, algo que imaginé le sería de utilidad en las misiones en que ayudara a su equipo-explicó el mayor.

-Pero ¿qué me hizo, señor?-preguntó Ben aún confundido.

-Con ayuda del Agente Levin, le agregué ADN de nuestro pequeño donador-explicó mientras su mirada, seguida por la de Ben, se posaba en el pequeño alienígena, ahora desmayado, que Swift retiraba de la plancha de operaciones y se llevaba del laboratorio-Tres Nhotus (N/a: pronunciado Tre Notus), una especie por demás interesante, no solo poseen un oído exquisito y la habilidad de crear constructos de energía, algo útil teniendo usted habilidades Anoditas y, por tanto, una fuente de energía ilimitada, sino que su habilidad de usar dichos constructos para controlar el biorritmo de sus objetivos los hacen, a pesar de su apariencia, oponentes formidables-explicó el híbrido.

-¿Biorritmo?-preguntó Ben confundido.

-Significa que ahora puedes fortalecer o debilitar física, mental o emocionalmente a un objetivo-explicó Kevin, quien al parecer mantenía la mirada desviada hacia el muro, como si no quisiera ver al menor.

Ben, queriendo ver como funcionaba ese poder, se concentró en el pequeño alíen que vio a Swift llevarse del laboratorio, Tres Nhotus dijeron que se llamaba, y al dibujar un arco en el aire vio un pentagrama de luz verde, con varias notas también de luz verde, salir de su mano. Aún sorprendido, miró a Leander que seguía de pie detrás del Proctor, dirigió su mano hacia él y otro pentagrama de luz, más largo que el anterior, salió disparado hacia el hombre del casco, lo rodeo formando un circulo y, cuando Ben bajó la mano, el encascado pareció debilitarse pues se desplomó de rodillas al suelo como agotado.

-Lo siento-se disculpó el castaño, pero Leander solo lo miró inexpresivo. Servantis pareció satisfecho con lo ocurrido.

-Ya que hemos visto que la operación fue un éxito, creo que es hora de que ambos se retiren a cenar y de ahí a dormir, mañana temprano empezaremos oficialmente con el entrenamiento del Agente Tennyson-anunció, y ambos niños solo pudieron darle un saludo militar al Proctor, aunque Ben muy apenas pues seguía atontado, y salir de la habitación.

Si bien la cena no transcurrió en silencio, pues Ben, ya recuperado, aprovechó para mostrarles su nuevo poder a los demás, y demostrarlo en Argit, en toda la cena él y Kevin ni se miraron, pues cada que cruzaban sus miradas se rehuían. Luego de la cena se fueron al cuarto, y tras enfundarse Ben en su pijama y Kevin quedarse en bóxer, ambos se metieron en la cama. Pero lo que Ben no se esperaba era que Kevin lo haría voltearse y lo abrazaría.

-Perdóname… por favor, perdóname…-rogó el pelinegro mientras estrechaba al menor en sus brazos-no quise hacerlo… te lo juro, Ben… Servantis me obligó…-agregó como tratando de excusarse.

Ben no entendía y lo confundió más al oír al pelinegro sollozar: Kevin estaba llorando. Sin saber muy bien que más hacer, el castaño rodeó la cintura del mayor con sus propios brazos, correspondiendo el abrazo, y así los dos se quedaron dormidos en minutos…

Continuará…

(1): En enoquiano significa literalmente "ven a mí"

(2): En enoquiano significa: "déjame todos tus secretos"

(3): En enoquiano significa: "Criatura soy tu señor ahora cambia tu forma a mi palabra"

Otro capítulo de mi historia, ojala guste lo necesario y los anime a dejarme más reviews, saben que me motivan así.