Aclaración: Los personajes de InuYasha no me pertenecen a mi, si no que a la cool mangaka Rumiko Takahashi, hago esta historia por mera entretención mía y de los/las fans de el anime/manga InuYasha.
Tan sólo tres meses…
Ahora o Nunca…
Kagome pestañeo varias veces para que la picazón en sus ojos pasaran, aunque sabía que los ojos se le estaban poniendo rojos… apretó con más fuerza la tela de la falda tratando de llevar su atención a ello, a la textura de la tela… no quería llorar, Dios, había llorado demasiado ya, no quería llorar, y menos frente a él… la noche del viernes había estado derramando lágrimas hasta el amanecer, el día sábado había sido exactamente igual… recién había logrado calmar algo su alma el día domingo… pero aquel dolor era tan fuerte, tan punzante, que le atravesaba el corazón una y otra ves, se enterraba en el y volvía a salir para volver a meterse con más fuerza causándole mayor angustia, mayor agonía…
Dolía demasiado saber que iba a morir tan pronto, pero era extraño, uno siempre es consiente de que va a morir, pero nunca piensa que puede ser luego, uno lo ignora, lo lleva a un plano de 'a mi aun no me sucederá' y de pronto esta hay… más presente que nunca.
"Kagome ¿por qué me preguntas algo así?"-InuYasha después de lo que le había dicho no había escuchado ningún comentario de ella, sentía que algo no estaba bien… le molestaba eso, conociendo a Kagome en condiciones normales ella al escuchar lo que él le había respondido tiernamente lo hubiera abrazado. Pero ese abrazo no llego, y eso lo confundió.
InuYasha estaba comenzando a enfadarse.
"Oye Kagome si vas a estar callada todo el rato mejor me largo"
"N...no...Es que… yo… no...Ag..."-no logró hilar absolutamente nada, apenas hablaba su voz temblaba y las lágrimas se escapaban, Dios como odiaba llorar…
"Kagome mírame"-le ordeno tan seguro, que nadie se hubiera negado a ello pero…Kagome no lo hizo.
"yo…no…n...yo..."-su garganta se hacía un nudo, la vista se le estaba nublado y su cabeza le estaba doliendo demasiado.
"Kagome no te lo estoy pidiendo te lo estoy ordenando"-le dijo mientras movía un poco su hombro.
"Mi cabeza…"-logró decir.
"¿Tú cabeza que?"
"Duee…due…le"-Kagome de pronto perdió la orientación, las lágrimas empapando sus ojos obstruían más cuando trato de enfocar su vista al rostro de InuYasha, levantando al fin la cabeza.
"¿Por qué lloras?"-InuYasha ahora con su mano libre también apretó el otro hombro de ella, InuYasha se sorprendió al verle la cara.
"Duele…"-Kagome frunció las cejas, sentía mil agujas clavarse en su cabeza, sentía como si le hubieran golpeado con un martillo…-"Mi... ca..."-Kagome finalmente vio todo oscuro y cayó inconciente sobre el pecho de InuYasha, quien en su rostro apareció el desconcierto y el nerviosismo.
"¿Kagome? Kagome si es una broma no es divertida…"-InuYasha la movió un poco brusco pero ella no reacciono, él se desesperó…"¿Kagome?... Kagome vamos…"-inquieto miro a los lados y pudo divisar a unos pocos metros unas señoras que conversaban mientras sus hijos jugaban…tenía que pedir ayuda, jamás alguien se había desmayado en sus brazos-"¡Señoras!"-gritó muy fuerte, las mujeres inmediatamente voltearon su rostro hacia la dirección donde fueron llamadas-"¡Ayúdenme por favor, mi amiga se desmayo!"-su voz se escuchó como la de un niño pequeño que hizo alguna maldad y necesita ayuda para que no lo pille su mamá.
Las mujeres corrieron junto a él.
"Iré a comprar un agua sin gas eso la re-animará"-dijo una de ellas, quien corrió al negocio que estaba al frente.
"Pobre muchacha, a lo mejor esta estresada"-comentó la otra a un ausente InuYasha que no dejaba de ver el rostro ido de Kagome, su piel se había puesto pálida… pero con un extraño y leve color café… o quizás era casi amarillento.
"Kagome…"-musito triste.
"¿Es tu novia?"
"¿Ah?"-Inuyasha se sonrojo levemente.
"Démosle de beber suavemente"-llegó la otra señora corriendo, enseguida abrió la botella, InuYasha movió un poco el mentón de Kagome para poder abrirle los labios y entonces la dama puso la boquilla de la botella en su boca, luego, suavemente dejo pasar el agua… la otra señora le levantó un poco la nuca a Kagome para que no se ahogara… La muchacha reacciono lentamente haciendo una mueca con su boca.
"Kagome"-pronunció feliz.
Ella se comenzó a incorporar lentamente, separándose del cálido pecho de InuYasha, abrió sus ojos perezosamente, primero vio tres figuras desenfocadas, pestañeo unas cuantas veces y entonces pudo ver bien, habían dos mujeres de alrededor de treinta y tantos años mirándola con una sonrisa amable, deslizó sus ojos a los de InuYasha, y su corazón fue regocijado por ese calor que solo él le producía… InuYasha estaba atento a cualquier movimiento que ella hiciera.
"¿Estas bien niña?"
"Si… gracias"-Kagome tocó levemente su cabeza, aun dolía… pero no tanto, era tolerable.
"Tu novio nos llamó muy alterado, deberías haber visto su cara"
"Si, se nota que te quiere mucho"
"Menos mal que despertaste o si no a lo mejor se hubiera vuelto todo un loco"-agregó la otra mujer riendo con su amiga.
El sonrojo fue inminente en InuYasha, Kagome lo miró algo confundida.
"Están hablando de más"-les dijo empezando a enojarse.
"¡Mamá me dio hambre, quiero ir a casa!"-una niñita de unos seis años se acercó a una de las mujeres y la tiró del brazo suavemente.
"De acuerdo amor… ¿vamos?"
"Si, Adiós muchachos, cuídate chica"
"eh… si… gracias por ayudarme"-contestó Kagome aun con la mano en su cabeza…
"Nunca te has desmayado desde que te conozco… siempre has sido muy sana"-InuYasha se cruzó de brazos fijando su vista al frente.
"No quise preocuparte"
"Y quien ha dicho que lo estoy"-atacó.
"Las señoras dijeron…"
"Ja… son unas exageradas, no podía llegar y dejarte, no soy tan malvado"
"mmm… entiendo"-Kagome observó sus zapatos con ojos desconformes y tristes… miró su reloj y decidió que ya era hora de irse… al fin de cuentas era demasiado cobarde como para decirle sus sentimientos, quizás era mejor que las cosas se quedaran así como estaban, si él la rechazaba no sabía si pudiera sobrevivir feliz esos tres meses…-"Debo irme ya"-anunció finalmente levantándose del asiento, aunque apenas lo hizo creyó volver a caer… el piso se le movió… solo a ella. InuYasha fue rápido y logro tomarla de un codo.
"Te acompaño"
"No es necesario, no quiero molestar"
"¡Y quien ha dicho que molestas!"-le dijo alterado-"no seas tonta, además si te dejo ir así y te pasa algo tú mamá no me lo perdonará"-InuYasha le tomó la mano algo brusco-"Así que vamos y sin reclamos"
Ella se sonrojo un poco, era estúpido sonrojarse porque él le tomara la mano… muchos amigos lo hacen pero… ella no quería tomarle la mano como amiga, quería tomársela como novia… Kagome cerró su mano en la de InuYasha y por ese momento fantaseo con que eran novios, de todas formas la gente a su alrededor no sabía que eran amigos… esa idea le agradó… y la apretó aun más fuerte.
"Me estas enterrando tus garras"
"Ops… lo siento"-Kagome siguió observando sus manos tomadas perdiéndose la sonrisa amable de InuYasha.
. . . . . . . .
"¡Kagome!"
"Lo siento mamá"
"Kagome como se te olvida la pastilla, sabes que aparte de todo son caras…"
"Lo sé"
"Pero lo más importante es por tu salud…"
"¡Mamá igual voy a morir!"-le gritó… y al instante se sorprendió de si misma y se arrepintió al ver a su madre con los ojos inmediatamente llorosos.
"Kagome nunca debes dejar de creer en las esperanzas"
"Mamá por favor… No se porque mierda me toco esto"
"Kagome tu lenguaje…"
"Lo siento mamá… pero yo, maldita sea ¿por qué Dios me mando esto? ¿Porqué mamá?-le dijo angustiada.
"Y… ¿Por qué NO a ti Kagome? ¿Por qué NO a nuestra familia?"- le respondió con voz suave la mujer, Kagome la vio sentarse a su lado… y aunque le costara entendió su respuesta…
¿Por qué a mí? Pero también ¿Por qué NO a mí? Porque uno siempre cree que a los demás le pasan ese tipo de cosas, no a uno, como si fuéramos inmortales…
Kagome recapacito lentamente aquello… Su madre había apoyado su mejilla en el hombro de ella.
"Lo superaremos ambas, todos juntos, el abuelo, Souta tú yo…Porque somos una familia"
"Si mamá…"-Kagome cerró sus ojos disfrutando ese momento con su madre… logrando sentirse tranquila… como hace meses, desde que empezaron los exámenes para ver que tenía no se sentía.
. . . . . . .
Ese pasillo oscuro se le hacía conocido y la luz que veía en el fondo también… caminó algo dubitativa… se sentía más frío que la ves anterior, un viento inexplicable que llegaba a calarle los huesos, una figura apareció en aquella luz… ¿Quién era? Lo había visto la ves anterior… pero no recordaba… le quedaban unos pocos metros para llegar a la persona… y cuando le llamó para saber quien era su corazón latió rápido y el frío desapareció…
INUYASHA…
Kagome trató de apurarse para llegar a su lado… pero mientras más corría más se alejaba la figura con el rostro sonriente de él.
"No"-trató de decir pero la voz de su boca nunca se escuchó-"¡InuYasha!"-le llamó desesperada, pero fue inaudible y la figura de él desapareció por completo… ¿o quizás era ella quien había desaparecido?
Kagome abrió los ojos enderezándose en la cama con el cuerpo transpirado y temblando levemente.
"InuYasha…"- Kagome observó entonces la foto que tenía enmarcada en su pared donde aparecía Sango, Miroku, InuYasha y ella sonriendo sentados en la arena… aquella ves que habían ido a la playa la habían pasado muy bien… entonces una idea se cruzo en su mente-"No sería mala idea repetirlo"
La semana había pasado rápido y nuevamente estaban en un fin de semana, aun las personas que sólo sabían lo que le sucedía eran su familia y Sango…
"Alo…"-se escuchó una voz de mujer al otro lado del teléfono.
"Sa-chan soy Kagome"
"Si sep… ¿Qué pasa Kag?... ¿te sientes mal?"
"No… no… nada de eso, se me ocurrió una idea"
"Dime"
"¿Por qué no vamos a aquella playa de la otra ves?"
"¿Te dieron ganas de ir?"-rió Sango.
"Sip… ¿puedes?"
"Obvio… le avisaré a Miroku, tú avísale a InuYasha"
"a InuYasha"
"Oh vamos... sabes que quieres avisarle tú"-la molestó Sango.
"Sango… esta bien"
. . . . . .
El sol estaba muy fuerte… se podía sentir como quemaba el cuerpo, la playa por suerte no estaba demasiado llena, así que encontraron fácilmente un buen lugar para poder pasar el día.
Miroku e InuYasha instalaron las dos quita-sols que habían llevado, mientras Sango y Kagome se dedicaban a poner las toallas en la arena que estaba caliente.
Kagome se quitó rápidamente la ropa, lo único que quería sentir era el agua marina en su cuerpo refrescándola y dándole paz, siempre la playa… el sonido de ella le había dado una tranquilidad, o la ayudaba a pensar y aclarar ideas…
No se percató de la penetrante mirada que le dio InuYasha al verla en su bikini, Kagome no tenía el mejor cuerpo, pero lo tenía bonito, sus pechos no era muy grandes pero para su tamaño estaban bien, tenía una pequeña cintura muy privilegiada y un apretable trasero… al menos eso último fue el pensamiento que tuvo InuYasha por unos segundos.
"InuYasha"-ella lo miró con cara divertida-"vamos al agua"-le dijo tirándolo de la mano…
La tarde fue divertida… casi tan divertida como la ves anterior a la que habían ido todos juntos… quizás hubiera sido más alegre si de ves en cuando el pensamiento de que su muerte estaba cerca no hubiera existido… Miroku se llevo varios insultos de Sango por estar mirando los senos de otras mujeres… aun que eso en si siempre les sacaba risas una ves ella le golpeaba la cabeza. Digamos que era lo típico de una salida con Sango y Miroku.
Kagome miró a InuYasha de re-ojo, quien parecía interesado en como el sol comenzaba a ocultarse en el mar. Ella sintió su corazón acelerarse… este era el momento, debía hacerlo.
"¿InuYasha vamos a caminar un rato por la orilla del mar?"-trató de sonar lo más normal posible.
"ah… si"
"InuYasha atácala"-bromeó Miroku, lamentablemente para él se gano una mirada asesina de el chico de ojos color miel, y un gentil codazo de Sango.
Caminaron largo rato sin decir nada, la playa estaba ya bastante desocupada… llegaron cerca de unas rocas y Kagome tomó la iniciativa de sentarse en una de ellas, no era un lugar peligroso… el agua casi ni llegaba ahí, él la imitó con semblante sereno.
Kagome se decía mentalmente…
Es ahora o nunca.
Es ahora o nunca.
Debo hacerlo.
Puedo hacerlo.
Quiero hacerlo.
No quiero llevarme este sentimiento a la tumba…
Él debe saberlo…
O si no me quedaré con la duda para siempre…
INUYASHA….
"InuYasha…"
"Que pasa Kagome"-algo andaba mal hace días… él lo sabía, había dejado ver ese característico brillo en los ojos de Kagome, solo había apreciado últimamente en ellos un dejo de nostalgia… una tristeza que no sabía cual era su origen.
"Debo decirte algo… algo que puede cambiar muchas cosas"
"Eso parece sacado de un dialogo de novela"
"InuYasha puedes ser serio por favor"-no fue una petición, Kagome lo ordenó… si él salía nuevamente con alguna estupidez así no sería capas de decírselo, no sería capas de decírselo nunca y ese nunca solo estaba en tres meses…más.
"Lo siento"-se disculpó y le regalo una sonrisa amable, Kagome en ese momento creyó flotar… él jamás le había dicho un 'lo siento' tan sincero…
"Escucha yo…."
"Dilo ya"
"No es fácil"
"No creo que sea para tanto"
"Para MI si es para tanto"
"Entonces dilo"
"Eso estoy tratando"
"¿Y que esperas?"
"¡Tú me interrumpes!"
"¡Kagome!"
"¡InuYasha!"
"¡Que…YA dilo!"
"Me enamoré de ti…"
Continuará…
No es que sea mala… solo que encontré que esta era la parte ideal para dejarlo muajauajau …. ¿InuYasha le corresponderá Kagome? Chan chan chan chan..
Les agradezco MUCHO sus rewiew a todas, realmente me encantó que les gustara la idea, y si, se que de seguro muchas tienen experiencias cercanas a lo que es el llamado 'cáncer'.
Besos
Espero sus comentarios, son un agrado leerlos.
