Aclaración: Los personajes de InuYasha no me pertenecen, si no que a la cool señora Rumiko Takahashi, hago este fanfics por mera diversión mía y de los/las fans de este anime/manga.

Tan sólo tres meses…

Recuerdos

Kagome le mantuvo estoicamente la mirada, los ojos de InuYasha se veían ausentes pero esto era acompañado por una expresión algo incrédula… la muchacha se sintió perdida en aquellos ojos tal cual como la primera ves que lo vio en aquella fiesta, ella con sus recientes diez y ocho años entró con aire tímido a la discoteca donde se realizaba la fiesta de bienvenida a los nuevos estudiantes de la universidad en aquella sede.

En verdad ella había ido sólo por curiosidad porque no conocía a casi nadie, salvo a Miroku y Sango que también estudiaban algo relacionado con medicina, pero había mucha gente y el lugar estaba muy poco iluminado, Kagome descartó la idea de llamar a Sango por el celular, ya que con la música tan fuerte era imposible que pudiera la joven castaña escuchar el ruido de su rigtone…

Suspiró sintiéndose perdida, y se maldijo por decirles 'no se preocupen en esperarme… los encontraré', se acercó a la barra a pedir una bebida mientras trataba de ver si podía encontrar a sus dos fieles amigos.

"Aquí tienes"- le dijo el barman con cierta coquetería, Kagome le regaló una sonrisa de pura cortesía, no es que el sujeto fuera poco atractivo, si no que él no era de su gusto.

"Quiero una cerveza"-aquella voz era cortante, algo fría y con un aire de superioridad que hizo a Kagome querer saber de quien provenía, movió un poco su rostro y entonces se quedó absolutamente embobada cuando ambas miradas se conectaron, jamás había visto aquel color de ojos en una persona, eran ojos absorbentes, atrayentes y misteriosos, aquel dorado era único. Kagome se sintió desnuda ante aquella mirada, como si estuviera viendo su alma.

"¿Qué?" ¿Jamás viste a alguien tan atractivo como yo?-le habló con voz divertida acompañada de una sonrisa extremadamente arrogante.

La verdad era que Kagome le hubiera respondido que si, porque era total y absolutamente cierto, jamás en su corta vida había visto tal belleza en un rostro masculino, era demasiado perfecto.

"¿Bromeas? He visto mejores caras que la tuya"-mintió, Kagome hizo una expresión de desprecio y tomo un sorbo de su bebida con sabor a naranja.

"Interesante…"-se limitó a decir él, recibió su cerveza y la tomo entre sus grandes manos-"Soy Taisho InuYasha"- le regalo una sonrisa algo presumida pero sincera, Kagome lo miró algo confusa ante su cambio repentino de creído a algo más ¿amable?

"Bonito nombre"-le dijo tratando de hablar con naturalidad, aunque su corazón estaba latiendo muy rápido, no era de esas muchachas que llegaba y hablaba con un desconocido, estaba nerviosa… pero no por tratar con él… si no por la fuerte presencia que emanaba.

"¿No deberías haber dicho tu nombre?"-le reclamó el joven tomando de su cerveza.

"Cierto… soy Higurashi"

"Higurashi ¿qué?"

"Kagome"-suspiró.

"Ops"

"Lo sé, es un nombre poco común, solo a mí mamá se le hubiera ocurrido ponérmelo"-sonrió.

"Nah, es mejor que sea original, yo diría que mi nombre si es bastante singular…"-luego hubo un silencio algo incomodo…Kagome se concentró en su vaso de bebida-"¿estas sola?"-fue su siguiente directa pregunta.

"¿Estas solo?"

"Oye, yo pregunte primero"-reprochó InuYasha haciéndole una mueca.

"¿Para que quieres saberlo?"

"Curiosidad"-ella alzó una ceja-"Oh, esta bien, te diré la verdad, soy un psicópata asesino demente y eres mi siguiente víctima"

"Wow, que honor"-ella rió cómodamente, no era difícil hablar con él, más bien sentía como si lo conociera de siempre, si no fuera porque era tan… tan endemoniadamente atractivo…

"Tuve suerte…"-comentó distraído.

"¿Ah?"

"No quería venir a la barra, pensé que serías de esas chicas que apenas me ven se me insinúan cosas sin importarles un poco su dignidad, y hoy no quería lidiar con eso, pero tampoco las culpo, ya sabes… soy irresistible"-finalizó dandole una de sus mejores sonrisas y miradas matadoras, Kagome esquivó sus ojos tratando de ignorar la fascinación que el rostro de él le producía.

"Pues… yo paso"-sonó tan convincente su voz que hasta ella misma se creyó.

"ah..."-bebió su cerveza de forma pausada.

"¿Qué estudiarás?"

"medicina"

"Wow, yo también"-le dio una amplia sonrisa mientras cruzaba sus piernas, InuYasha observó ese gesto con disimulo, Kagome no parecía estarle coqueteando, eso lo tenía algo relajado pero también se sentía una parte de él desilusionada…

"Nos toparemos en las clases entonces, Kagome"-arrastró el nombre de ella con cierta dulzura, con cierta pasión, Kagome se quedo embobada mirandolo ante la forma en que pronuncio su nombre… pero en ese momento él no la estaba mirando.

"Supongo"-sonrió.

"Kagome ¡Aquí estas!"- un joven de azulina mirada, alto, cuerpo atrlético y cabello negro abrazó a la muchacha animadamente.

"Miroku"-Kagome correspondió al amistoso abrazo-"creí que no los encontraría… me alegra que tú lo hicieras"

InuYasha carraspeó, Kagome lo miró y se separó levemente de Miroku, quien mantuvo un brazo alrededor de los hombros de Kagome de forma protectora.

"Ops… Miroku él es…InuYasha"-InuYasha hizo un movimiento de cabeza como saludo-"InuYasha ya sabes, él es Miroku"

"Su novio"-aclaró este con una risita.

"Cállate Miroku, no digas tonterías"-le golpeó torpemente el hombro divertida.

"Sólo bromeo"-aclaró este-"en verdad… ella siempre me rechaza"-dijo Miroku tapando su cara con sus manos y haciendo sonidos de llanto.

"Si como no"-Kagome blanqueo los ojos con una sonrisa.

"¡Kagome!"-Una muchacha de cabello café, ojos del mismo color y piel blanca se acercó al pequeño grupito-"menos mal que te encontró Miroku"

InuYasha observó a las tres personas frente a él... parecían simpáticas, además la personalidad de la chica de oscuros cabellos le había llamado la atención… ¡Hey! Pero sólo un poco… se veían divertidos conversando entre ellos.

Esa noche InuYasha pasó el resto de la noche con Sango, Miroku y Kagome, encajó bien con ellos.

Kagome no dejaba de admirar aquella cara tan hermosa, tan sacada de un mundo distinto a este, o quizás exageraba, pero eso le producía mirarle. Si tuviera que definir en ese momento al hombre físicamente perfecto sin duda diría sólo una cosa.

InuYasha.

Pasaron tres días y entraron oficialmente a la universidad, un ritmo de vida distinto.

Kagome entró a la sala donde le tocaba su primera clase, aun no llegaba el profesor, se sentó en el primer asiento que vio desocupado, el cual estaba al lado de la ventana y se concentró en mirar por ahí el paisaje que ofrecía ese tercer piso.

Sintió un escalofrío agradable y esa sensación de que alguien te esta observando directamente, se volteó rápido y lanzo un pequeño gritito al encontrarse con aquellos orbes dorados mirándola abiertamente sentando a su lado.

"Oye, no es para tanto, muchas chicas dicen que soy muy guapo"-y ahí estaba otra vez aquella sonrisa arrogante y atractiva.

"Bien para tu ego"

"Bien para mi cuerpo"

"No quiero saber tanto detalle"-le dijo poniendo una cara de desaprobación.

"Ja,ja, sólo bromeo Kagome"

"Si…como no"

"En serio, la verdad… soy muy tímido en eso"

"Si, como no"-repitió monótonamente, InuYasha puso una expresión triste aguantando su sonrisa.

"Que mala eres"-suspiró

"Oh, lo siento, no quería causarte traumas severos"-le dijo ella, InuYasha apoyó su mentón en una de sus manos y mantuvo su vista en Kagome un momento… luego la desvió al pizarrón.

"Me agradas"-soltó de forma normal, en eso el profesor entro as la sala.

"Tú también a mi"-le susurró.

De ahí en adelante estar con InuYasha se convirtió en un vaivén de emociones: aprecio, cariño, enojo, rabia, amistad, celos… amor, no fue fácil asumir que estaba enamorada de InuYasha Taisho, aunque a veces chocaban un poco sus personalidades le agradaba mucho estar a su lado, y cuando estaban a solas él podía ser muy amable…

InuYasha la hacía sonreír.

InuYasha la hacía enojar.

InuYasha la hacia amar única y devotamente a él.

Kagome… estas completamente enamorada de InuYasha…se dijo un día que habían ido los dos a comprar unas cosas para un trabajo que debían realizar… y al despedirse de él sintió unos deseos enormes de abrazarlo… pero se tuvo que conformar con una sonrisa de despedida y verle la espalda por detrás cuando se alejaba de ella de forma pausada.

Aquellos recuerdos pasaron de forma fugaz pero clara en su cabeza… aun esperaba la respuesta de él… pero mientras más se demoraba en decirle algo más crecía aquel dolor punzante en su corazón…

¿Por qué se demoraba tanto en responder?

¿Por qué la miraba de esa forma entre fría y con cautela?

¿Por qué? ¿Por qué?

InuYasha se levantó de forma precipitada de su lugar y comenzó a caminar dejando a tras a Kagome, dando grandes zancadas, ella no tuve la suficiente fuerza como para llamarlo o intentar detenerlo, aquella había sido la silencio respuesta de InuYasha.

ÉL la había rechazado… InuYasha no la amaba y nunca la amaría… pensó con tristeza.

Kagome lo vio alejarse… se conformó entonces con mirarlo de espaldas un momento más al instante en que su cabeza procesaba aquello… la vista estaba tan hermosa, el mar se mecía con quietud… y sólo quedaba un rayito de sol comenzando a ocultarse en el agua… hacia arriba el cielo tenía varios matices de colores entre morados, anaranjados, celestes, azules, y rojizos.

Respiró hondo para no llorar, no quería llorar otra vez, pero dolía, dolía mucho, mucho más que saber que iba a morir, era como si ahora mismo estuviera muriendo… pero era su ilusión que había mantenido por cierto tiempo la que finalmente había llegado a su fin, ya no existía… nunca debió existir.

Tomó una porción de arena entre sus manos y la apretó fuertemente.

"Al menos… lo intenté"- dejo caer la suave arena de sus manos-"y no me quedare con la duda…"-trató de consolarse-"que tonta… soy…"-el dolor de su cabeza volvió más fuerte que nunca, tanto que se le hizo imposible poder abrir los ojos… Kagome nuevamente se desmayó… en la casi vacía playa… él último rayito de sol había desaparecido.

"Me estoy preocupando"-exclamó Sango cuando terminó de guardar las cosas que habían llevado para la playa.

"Kagome esta con InuYasha, deben estar pasándola bien"-le dijo con aire divertido y pervertido Miroku.

"Si pero…"

"Oye compré estas galletas para el viaje de vuelta, estaban en oferta ¿no es genial?"-Sango y Miroku observaron a InuYasha atónitos… la castaña buscó a Kagome detrás de él pero no la encontró.

"Y Kagome?"-preguntó.

"¿No ha vuelto con ustedes aun?"-InuYasha puso una expresión sería y las palabras le salieron de forma suave…

"Maldita sea InuYasha, como se te ocurre dejarla sola ¡Menos así!"

"¿Así como?"-quiso saber confundido…

Sango guardó silencio tratando de controlar su enojo.

"No puedes llegar y dejar a tu amiga sola"

"Sólo nos separamos por un momento"-trató de defenderse sin mirarla a los ojos.

"Tonto, ha pasado más de una hora desde que se fueron-"maldición, ¿en donde estaban?"-exigió saber con las cejas fruncidas y las manos en las caderas, nunca había visto a Sango tan molesta.

"Haya… en las rocas…"

"¡Que!"-le grito asustada, no espero a otra respuesta de InuYasha y comenzó a correr a las rocas que estaban a una lejanía considerable. Sólo esperaba que Kagome estuviera bien.

"¿Por qué demonios se pone así?"-InuYasha arrugó la nariz-"tu novia esta muy irritable"

"InuYasha jamás has dejado sola a Kagome desde que la conoces…"

"No es de tu incumbencia Miroku"-le aclaró él inmediatamente.

Miroku ignoró la respuesta de él y siguió a Sango, ella no solía actuar de esa forma tan impulsiva, prefirió acompañarla.

Al llegar Sango buscó con la vista en las primeras rocas pero no encontró nada, se acercó con cuidado de lastimarse, se subió en una de ellas y entonces la vio.

Kagome tenía todo el cuerpo recostado en una roca pero su cabeza colgada hacia atrás de una forma muy poco cómoda… sus manos también estaban caiadas a cada costado.

Sango no necesito de mucho para darse cuenta de lo que había pasado, de forma precipitada se giró hacia Miroku que venía un poco más atrás.

"¡Apúrate Miroku!"-le gritó histérica.

Sango saltó un par de rocas y pudo entonces estar al lado de Kagome, con cuidado levanto la cabeza de ella con una de sus manos, y con la otra rodeo su hombro por sobre su pecho atrayéndola contra sí.

"Tranquila Kagome… todo estará bien"-se dijo más para si que para la inconciente muchacha.

"¿Qué le paso"-Miroku tomo en brazos a Kagome, le llamó la atención entonces el color de su piel…aquel tono entre amarillento y café pálido… recordaba haberlo visto antes… intentó descartar la idea que pasó en su cabeza.

"Debemos llevarla al hospital, maldición dejé mi celular en el bolso"

"¿Al hospital?"-repitió él-"con agua despertará"

"No, no, no, prefiero asegurarme"-le contradijo indicándole que se apurara, Sango se volvió a adelantar corriendo a donde habían dejado todas sus cosas.

InuYasha que esperaba sentando en la arena cuidando todo lo que tenía vio acercarse Sango apresurada con los ojos algo vidriosos, una alarma en su ser le hizo ponerse alerta.

"¿Qué pasa?"-le dijo cuando ella estaba ya a su lado registrando su bolso.

"Se desmayó"-al fin encontró su celular y marcó el número de emergencias.

InuYasha se paro precipitado y vio a unos cuantos metros más lejos a Miroku con Kagome en los brazos… se maldijo mentalmente… si hubiera sido más valiente, y no hubiera escapado de aquella pregunta podría haber estado con ella cuando hubiera sufrido aquello… tal como la otra ves…

"Con agua se reanimara"-trató de parecer calmado.

"No, no, con eso no me quedaré conforme… no así como esta"-al fin le contestaron del otro lado-"si por favor, estamos en la Playa Shikon… si…si, gracias"

"¿Por qué dices así como esta Kagome?"-le citó InuYasha poniendo una expresión extraña en su rostro, Miroku la recostó sobre la arena con cuidado.

Sango no le respondió, sólo le dirigió una última mirada y acarició la cabeza de la muchachita.

La ambulancia no se demoró en llegar, llegaron al hospital rápidamente y llevaron a Kagome a la zona de urgencias. Sólo para poder atenderla mejor.

Sango se dedico a telefonear a la madre de Kagome para avisarle como estaban las cosas, la mujer inmediatamente se asustó y dijo que iría en seguida.

"Sango no me has querido responder, si se trata de un simple desmayo ¿por qué demonios la trajimos al hospital? ¿por qué demonios no dejas de repetir 'así como esta'?

Ella lo miró por sobre el hombro y suspiró.

"Primero dime ¿Por qué dejaste a Kagome sola ahí? Y quiero la verdadera razón"-le advirtió.

"Ella me dijo que yo…"

"InuYasha ¿la rechazaste?"-exclamó asustada Sango sin dejarlo terminar, era evidente con aquel sonrojo en sus mejillas, y sabiendo los sentimientos de Kagome…. Debería comenzar a pensar rápido en algo para animar a Kagome cuando despertara, maldición eso quizás le desanimaría mucho más sus ganas de vivir.

"No es que yo... la haya… yo"

"¿Señorita Sango?"-le llamó el doctor, el mismo que las había atendido la otra vez.

"¿Cómo esta Kagome?"

"No se preocupe esta bien, es algo típico de la enfermedad"

"¿Enfermedad?"- preguntó InuYasha que se había puesto al lado de Sango, esta hizo un gesto al doctor para que guardara silencio y él comprendió.

"Eh… si… esta algo agripada"-mintió el doctor con una falsa sonrisa.

"Ahh"

"InuYasha quiero hacerles unas preguntas al doctor en privado"

"Como quieras"-él la miró extrañado… parecía como si estuviera actuando a su espalda, pero tampoco le gustaba ser entrometido… se dirigió a un gran ventanal que había en un pasillo.

"ahora si doctor… disculpe por hacerle mentir"

"Esta bien… seguramente la Señorita Higurashi aun no quiere que lo sepan muchos"

"Si"

"Ella esta bien ahora, pero creo que debemos aumentarle la dosis de sus pastillas porque las otras parecen ser demasiado suaves para ella, por eso los dolores de cabeza se le terminan haciendo insoportables y le provocan los desmayos"

"Entiendo"

"Kagome se puede ir esta misma noche"

"La vendrá a bucar su mamá… ¿puedo pasar a verla?"

"Claro"

Sango camino por el pasillo blanco, y entró en la puerta que le mencionó el doctor, al entrar pudo ver los pies la cama, luego al pasar totalmente pudo ver a Kagome de espaldas, estaba en posición fetal mirando hacia la ventana.

"Kagome…"

Esta no se movió.

"Me rechazó"

"Me contó…"

"Duele más que los dolores de cabeza, duele más que saber que moriré, duele más que haberme dañado con una de las rocas haya en la playa al estar desmayaba… duele más que nada…duele mucho… y esto al igual que mi enfermedad no tiene cura"-sollozó ocultando su rostro en la almohada-"lo siento… no querías que me vieras llorar"

"Kagome soy tu mejor amiga…"-Sango rodeo la cama para poder verle el rostro…-"Kagome déjame consolarte"- le musitó suavecito acariciándole el pelo.

"Que tonta… habían actitudes… cosas de él que me hacían pensar que me quería… pero…. Yo me engañé"-volvió a gemir abrazándola.

"Yo…"

"Esta bien Sango… no es necesario que digas algo… me consuela que estés aquí a mi lado"-logró decir entre lágrimas…

Se había perdido otra tarde por haberse desmayado, y aquella noche las lágrimas nuevamente no le habían dejado ver nada… Kagome sentía que cada día era una cuenta regresiva… una cuenta regresiva inminente y dolorosa… al menos si él le hubiera correspondido hubiera sido su felicidad y su apoyo para poder enfrentarlo… pero aquello la había destrozado… y lo peor era que no sabía como volver a mirarle a la cara sin sentir aquella tristeza.

"Te quiero pedir un favor"-le dijo cuando estaba por subirse al auto junto con su mamá.

"Lo que quieras Kag-chan"-le dijo firmemente.

"Quiero que se lo cuentes a Miroku"

"¿Estas segura?"

"Completamente, PERO sólo a él, no quiero que se entere InuYasha"

"¿Por qué?"

"No quiero que sienta lástima por mi, si de pronto vuelve y me dice que siente algo por mi y sabe lo que me esta pasando… pensaré que sólo lo hace por compasión"

"De acuerdo"

"Gracias"

Kagome se subió al auto, y su mamá puso el motor en marcha, pudo divisar a lo lejos a InuYasha apoyado en uno de los pilares de la entrada del hospital observándola profundamente… cuando su mamá hizo mover el carro… dejo de verle…. Aquella mirada había sido de esas que la capturaban y la dejaban flotando… pero esta ves sintió un triste vacío al recibirla.

Continuará…

NO todo es lo que aparenta, este capítulo se que a muchos las dejo WTF? Pero todo tiene su razón, así que tranquilícense n__n…

Espero feliz sus comentarios.

Besos!