Aclaración:
Los personajes de InuYasha no me pertenecen, son de Rumiko Takahashi,
los he tomado de 'barsa' que soy XD!
Hago este fanfics por
entretención propia y de los fans de este genial anime/manga.
IMPORTANTE
ANTES DE LEER: Al igual que en el capítulo pasado, ahora lo hice con
la versión de Kagome sobre algunas reflexiones que el personaje a
echo para que la puedan entender mejor.
Let
Go!
Tan sólo tres meses.
Desistir
Se
miró al espejo con aire ausente, estaba desnuda frente a él, había
temido hacerlo antes pero finalmente se había decidido para darse
ánimos ante los cambios que estaba
recibiendo su cuerpo por
causa de la enfermedad.
Su piel definitivamente ya no era del
trigueño brillante y vivo que solía poseer, más bien aquel color
tierra desabrido ya se había apoderado completamente de su cuerpo,
fijo
sus cosas en la zona de las costillas y el abdomen.
"Oh"-exclamó al darse cuenta de que había bajado
de peso de una forma abrupta. No era que ella tuviese sobre peso, su
contextura por naturaleza era delgada, pero nunca se
le habían
notado tanto las costillas como ahora, y no sólo las costillas si no
que otros huesos se marcaban más en su cuerpo que antes como la
clavicula, sin duda sobresalía
mucho más, y aquel hundimiento
gracioso que se formaba entre la unión de ambas estaba mucho más
profundo que antes.
Kagome suspiró resignada,
cuidadosamente tocó su cabello y entonces vivió lo que esperaba, al
deslizar sus dedos por el sedoso pelo se arrastraron con sus manos
una cantidad
de mechones considerables.
Cerró sus ojos apretándolos con fuerza, tan sólo había pasado una semana desde que comenzó el tratamiento y tan evidente estaban siendo los resultados.
Subió ambas manos a cada costado de la frente y
apretó con fuerza ahí, refregó con insistencia una de sus manos
contra la parte de su ojo, nariz y mejilla como si tratará de
borrar cualquier pensamiento que pudiera perturbarla. El otro
brazo lo bajo abrazándose así misma pasándolo por sobre su
vientre.
Inhalo y exhalo aire.
Había pasado lo que había previsto.
Había pasado y ella sabia que haría.
"Lo siento"-susurró frente al espejo que mostraba aquella vacía expresión.
.
-
La miró por largos segundos que parecieron horas con
aquella expresión: Los ojos abiertos de un tamaño casi imposible,
la boca abierta de sorpresa, y las cejas alzadas
más de lo
normal.
"¿Aun me estas escuchando?"-le preguntó por tercera ves Kagome pasando su mano delante del rostro de la joven sin tocarla para ver si reaccionaba-"Sango no es gracioso..."-comenzando ya a molestarse-"De todas las reacciones que me esperaba departe tuya no pensé que fueras a quedar en ¿Shock?"-suspiró.
Sango pareció darse cuenta
de que Kagome le estaba hablando y cambió un poco su posición,
luego dio un grito muy fuerte y se lanzó a abrazarla dándole el
abrazo de oso más
grande que hubiera tenido Kagome alguna ves en
su vida. Sin contar que no estaba logrando respirar por ello.
"De verdad ¡De verdad se casarán!"-chilló apretándola aun más.
"Sa-Chan...oh..no respiro"-logró decir con dificultad cuando ya sentía sus pulmones arder ante la necesidad de tomar aire.
Sango se alejó un poco de ella aun con aquella expresion sorprendida y contenta.
"Es que no me lo puedo creer"-volvió a chillar con más fuerza.
"Imagínate a mi..."-entornó los ojos.
"Otra ves, cuentame otra ves como fue"-pidió con ojos emocionados.
"De acuerdo"-sonrió-"Estaba yo comenzando
asustarme, porque me miraba de una forma tan absorbente, te juro...
pensé que me perdería en sus ojos..."-suspiró sonrojándose
inmediatamente-"De la nada se levantó, me tomó el brazo
haciéndome levantar a mi también, y ahí pensé un montón de
cosas... incluso que rompería conmigo... pero vaya
que esa
opción era la más alejada...y cerré los ojos algo nerviosa y
cuando los abrí estaba hay el anillo... y apenas lo vi entendí
todo"-Kagome dio un aplauso como dando
terminada la
historia, se sentó en la silla cuando la vista se le desenfocó...
Pero Sango estaba demasiado distraida pensando en la situación de su
amiga para notar aquel incidente.
"Me das un poco de agua"-pidió Kagome tratando de sonar natural.
"Si"-Sango caminó hacia el lava platos, abrió la llave y sacó un vaso del estante...lo llenó sin prisa y al voltearse sin intenciones se le cayó de la mano-"¡Kagome!"-La muchacha estaba desvanecida en su sitio. Tenia la cabeza sobre la mesa y los brazos caían a sus costados totalmente muertos-"¡Kagome!"-gritó agudo la joven olvidando el desastre del suelo y corriendo el poco espacio hacia su amiga-"No otra ves... no otra ves"-musitó frustrada y asustada.
Trató de reanimarla echándole viento con la mano pero no resulto, la acomodó mejor en el asiento apoyando la espalda de la chica en e respaldo, y teniendo cuidado de que la cabeza quedara bien firme ahí.
Sacó otro vaso y lo llenó del líquido, se acercó con el corazón latiendo rápido.
"Vamos...vamos"-el agua recorrió la garganta de Kagome sin ahogarla, pero no resultó, seguía inconsciente. Sango desesperada le echo un poco de agua en la cara pero tampoco funcionó. Miró el teléfono con tono severo y sin dudarlo más se acercó al mesón marcando el número de la ambulancia.
Esto no estaba para nada bien.
.
-
"¿Estará bien?"-escuchó a lo lejos.
"Claro que lo estará, Kagome es fuerte"-una voz masculina arremetió contra esa pregunta de forma algo brusca. No las escuchaba del todo bien, parecían chocar en su cabeza.
"Debemos dejarla descansar, ya despertará"-escuchó una tercera voz.
Con dificultad abrió los párpados, sentía que le pesaban demasiado... pero un dolor atravesó su cabeza. Los tuvo que cerrar enseguida.
(Kagome
Higurashi ON)
No
entiendo muy bien en donde estoy...pero estoy segura que me encuentro
recostada en una cama, no quisiera aceptarlo pero este olor que
detesto pertenece al hospital.
No recuerdo muy bien que fue lo
que me pasó... o como llegué aquí.
"Parece que esta reaccionando"-dice una voz femenina que conozco pero que mi cabeza no le da nombre porque simplemente no tengo fuerzas para hacerlo.
"Kagome..."-suspira una profunda voz, 'alguien' me ha tomado la mano de forma sumamente delicada.
Me esfuerzo por tratar de abrir los ojos... pero siento que los párpados son como cemento, y que cuando trato de abrirlos el ardor que provoca aquella acción tan simple sube por mi cabeza hasta transformarse en una gran punzada. Arrugo mi ceño.
Si no fuera tan débil.
¡Odio ser humana en este momento!
"Kagome ¿Qué te duele?"-su voz es tan dulce, jamás pensé escuchar la voz de InuYasha de una forma tan amorosa... Me resigno a mantener los ojos cerrados enojándome conmigo misma por perderme ver su hermoso rostro.
"Nada... estoy bien"-mi voz suena asquerosamente pastosa y aspera.
"Si como no"-puedo casi adivinar que a puesto los ojos en blanco.
"De verdad..."-sonrío, siento el agarre de su mano aumentar considerablemente. Pero no me importa, no me hace daño, si no al contrario, me da fuerzas para seguir batallando.
"Kagome ¿Recuerdas lo que pasó?"-ahora puedo reconocer todas las demás voces perfectamente...
"No mucho Sango"-logro decir con cierto esfuerzo que espero no se note... detesto que se preocupen por mi. No quiero darles más problemas.
"Lo importante
es que el doctor dijo que fue una reacción que esperábamos ante la
quimioterapia...pero estarás como nueva otra ves"-Miroku se
acercó a mi y me
beso la frente con total amabilidad, puedo
adivinar que esta sonriendo de forma tranquila.
Lo intento
una ves más... lucho con abrir los párpados... sólo logro entre
abrirlos, el rostro de InuYasha lo aprecio de forma desenfocada pero
el sólo echo de sentir su mirada sobre
mi es la suficiente
energía que necesito.
Me aborrezco profundamente por
haber esperado tanto tiempo a decirle mis sentimientos, si hay algo
que debo agradecer a esta maldita cosa que estoy padeciendo es la
posibilidad
que me dio de poder armarme de valor y poder contarle
cuanto le amo...
Poder estar así con él... entregándome puramente a InuYasha ha sido lo más maravilloso de toda mi vida.
Me perdí durante mucho tiempo sus exquisitos besos, sus deliciosas caricias...
Por eso se que puedo morir ahora tranquila... aun así... creo que si reencarnara nuevamente en un futuro decidiría vivir el ahora con toda energía y entusiasmo y no dejarme derribar por tonteras que uno mismo las hace grandes cuando a veces la solución es tan sencilla.
Diría con más
frecuencia 'te quiero' a la gente que valoro, y sin duda si amara a
una persona sería clara y también se lo contaría y demostraría...
para no volver a pasar por lo
mismo, para no pensar en un 'si
hubiera echo aquello' o un '¿Qué pasaría si hubiera tomado tal
decisión?' porque todo se resume en: La
vida es para vivirla de forma alegra y también valorarla y
respetarla, sin excesos ni sin abusos, si no que con la mágica
palabra: Amor.
"Y...¿Mamá?"-finalmente ya no me duele tanto los párpados y los abro totalmente. InuYasha tiene una expresion de preocupación tan acentuada que me hace sentir mal. Le ofrezco una sonrisa mientras trato de sentarme en la cama, él me ayuda y me besa fugazmente los labios.
"Esta hablando
con el doctor"-Sango se apoya en el marco de la puerta tiene el
rostro casi idéntico al de InuYasha pero un poco más relajado.
Miroku se encuentra a mi lado izquierdo,
y adiviné bien, tiene
su expresion tranquila y un aire sabio. Verle siempre me ha dado
cierta paz, claro, excepto cuando se pone con sus cositas de hombre
mujeriego.
"Se debió poner como loca seguro"-trato de decirlo con humor, creo que no da resultado, ninguno cambia su expresion.
"Si... Souta y el viejo están con ella
afuera"-dice InuYasha mientras me acaricia la mejilla de forma
lenta con el dedo pulgar. Me alegra darme cuenta que ya no le
incomoda
expresarse de forma más atenta y cariñosa. Porque
cuando lo conocí, Dios, era insoportable...-"¿Por qué
sonríes?"-me dice en un tono algo sorprendido.
"Sólo pensaba algo..."-me río suavemente, pero no se si el sonido que sale realmente de mi es una risa, parece más un esfuerzo de risa.
"Sango acompáñame a tomarme un café abajo"-Le
dice Miroku de la nada a Sango quien asiente sin dejar de
mirarme-"Volvemos más rato Kag-Chan, procura no armar una gran
fiesta
en nuestra ausencia o no te lo perdonaré"-me
advierte Miroku en tono bromista.
"Oh, es el sueño de
mi vida hacer una en un hospital mientras tengo el suero en el
brazo"-le contesto en el mismo tono. Él solo me sonríe y toma
de la cintura a Sango para salir
con ella... creo que si Miroku
no hubiera echo eso, Sango no hubiera sido capas de caminar por si
misma.
Lo siento.
"Pobre Sango"-musito volviendo mi vista a InuYasha.
"¿Qué era lo que pensabas?"-ataca él. Lo miro confundida-"Recién, cuando sonreías..."-me recuerda, su rostro se acerca más al mio.
Dios, debo lucir fatal... que vergüenza... y él tan perfecto. No es justo.
"Yo..."-Se que me estoy sonrojado, lo sé por lo caliente que siento mis mejillas.
"Kagome..."- besa mis labios de forma tan lenta,
demoro en responderle... me encanta esta sensación de que solo
existimos nosotros dos y nadie más, esta es la ocasión cuando
desearía tener super poderes y así lograr detener el tiempo. Su
boca se torna más insistente, más desesperada, y Dios, yo comprendo
totalmente su devoción en aquel beso, le correspondo con la misma
intensidad... porque sólo quisiera besarle así para siempre. Me
conformo con eso para ser feliz-"Dime que pensabas"-me
ordena suspirando alejándose
un poco de mi boca.
"Pensaba que..."enderezo un poco mi cabeza para alcanzar sus labios nuevamente pero solo consigo darle un leve rose porque echa hacia tras su rostro con su expresion seria.
Lo se... no me dejara en paz hasta saber lo que pensaba.
"Pensaba
que ahora estas más demostrativo en cuanto a tus
sentimientos...antes eras muy arisco y la mayoría de tu comentario
eran sarcasmos..."-Me ve con las cejas algo
fruncidas, pero
tiene puesta en su boca aquella sonrisa arrogante que me fascina.
"¿Tú crees?...¿Y eso es bueno o malo?"-vuelve a tomar mi mano y la aprieta con fuerza pero nunca para que me duela. Es solo su forma de decirme 'estoy contigo'.
"Bueno, por supuesto..."
"Pero te enamoraste de el InuYasha arisco, orgulloso y sarcástico"-me dice con voz plana.
"Lo sé, me gusta tal como eres InuYasha, no necesitas cambiar...sólo me agrada esa nueva parte tuya que surgió"-le sonrío y él me devuelve la sonrisa de una forma tan radiante.
"¿Entonces no surgió un nuevo Yo señorita Kagome?"-me pregunta con la voz más animada.
"Nop, surgió una nueva partecita en el Señor InuYasha y me encanta"-se ríe ante mi comentario la cual llena todo el lugar.
Disfrutar.
Esa palabra se me viene a cada momento cuando estoy con él.
Disfrutar
cada momento con él, sin arrepentirme de nada.
Arrepentirse
solo trae remordimientos innecesarios y definitivamente no los quiero
en el último mes que me queda de vida.
Entonces recuerdo... he tomado una decisión que se que no le agradara pero debo hacerlo.
"InuYasha"-le llamo suavemente, sus ojos están clavados en mi rostro de forma directa, levanto mi mano y con las puntas de los dedos toco su mejilla izquierda"-He tomado una decisión..."
"¿No te estarás arrepintiendo de casarte conmigo?"-su voz suena preocupada y consternada.
"No tonto, no es eso"-toma mi mano que estaba acariciando su mejilla y la besa suavemente.
"Entonces ¿qué es?"-suspiro preparándome para lo que me vaya a decir ante mi nueva decisión.
"InuYasha he decidido desistir de la quimioterapia...no, no... escuchame"-le digo rápidamente al ver que se disponía a decirme algo-"Mira como estoy... me siento débil, mi pelo se estaba comenzando a caer... Yo sabía que sucedería, solo lo realicé para que ustedes vieran que lo había intentado, pero no me siento feliz así... prefería estar sin nada de esto, sólo tomando los calmantes del dolor... NECESITO que me entiendas... InuYasha ya te lo dije antes, quiero estar lúcida, quiero que sea tu hermoso rostro, tus hermosos ojos lo último que yo vea de esta tierra..."-InuYasha me ha mirado todo el tiempo sin pestañear... Un nudo se arma en mi garganta... si no es porque mis pulmones los siento ardiendo...casi olvido respirar...
InuYasha sin poder evitarlo a dejado escapar una lágrima... una sola lágrima. Veo como trata de aparentar que no se a deslizado.
"Estúpida alergia"-trata de excusarse pasándose de forma brusca la mano por los ojos.
"InuYasha..."-musito triste... no hay nada que me cause más dolor que ver aquella expresión en su perfecto rostro...
"Esta bien Kagome...si es lo que tú quieres..."-me sonríe falsamente... pero esta bien, por esta ves dejaré pasar aquella sonrisa desabrida.
"Te amo"-le digo desde lo más profundo de mi ser.
(KAGOME HIGURASHI OFF)
"Lo sé"-InuYasha se pasa una mano por la cabeza despeinándose.
"¿No deberías haber dicho Yo también te amo?"-Kagome pone los ojos en blanco con una torcida sonrisa.
"Supongo"-El joven se acercó al rostro de la muchachita pasando un brazo por la espalda de Kagome la atrae contra si-"Te amo"-Le susurró en el oído de forma suave pero intensa...
La muchacha dio un suspiro largo abrazándolo también con la misma fuerza.
"Sobre el matrimonio"-comienza el chico de ojos dorados.
"¿Pasa algo con eso?"-le sonríe.
"El doctor dijo que hoy te daba de alta... he hablado con un sacerdote y bueno... nos casaremos pasado mañana"-le anunció de forma calmada, como si le estuviera contando algo poco relevante.
Kagome pestañeó varias veces ante de asimilar la noticia del todo. Se removió un poco en el abrazo acomodándose mejor.
"Pasado mañana"-repitió con cierto quiebre de voz.
"¿Esta mal?"-le preguntó él con algo de angustia en sus ojos.
"No...no, para nada..."-Kagome le sonrió, se acercó más a su rostro anulando los milímetros que quedaban de distancia-"Me parece perfecto... sólo estoy emocionada"
Continuará...
Capítulo breve, digamos que es un capítulo de transición.
Desde el siguiente capítulo hacia adelante comenzará a volverse todo más torcido y angustiante.
Esta historia esta comenzando a llegar a su fin.
Gracias por los comentarios. Realmente estoy agradecida.
Besos !
Katys Camui
PD: LES RECUERDO QUE COMO NO ESTOY ESCRIBIENDO EN MICRO OFFICE PORQUE MI PC LO RECHAZA, LO HAGO EN WORPAD POR LO TANTO NO SE SI EL FORMATO SALGA BIEN DURANTE TODO EL TEXTO.
