Aclaraciones: Los personajes de InuYasha no me pertenecen, si no que a la fantástica Rumiko Takahashi que creo este genial anime/manga.

Hago este fanfics por diversión propia y de los fans de esta historia.

Use nuevamente en una parte el narrador protagonista.

La leyenda mencionada en una parte del fanfics es CREACIÓN MÍA, no sé si coincida con alguna que exista en Japón, se me ocurrió de repente para darle un toque más misterioso al nombre que le puse al río.

Ahora si.

Let Go!

Tan Sólo tres meses

Inicio

Se sintió horriblemente acalorada, podía también sentir el pijama mojado de sudor apegado a su cuerpo como una segunda piel y la mano de él entrelaza con la suya por sobre su vientre.

Abrió los ojos lentamente y se encontró con la transparente y a la vez misteriosa mirada del muchacho de orbes doradas. Se vio reflejada nítidamente en ellas y un sonrojo se alojo en sus mejillas sin piedad, abrió sus labios y dio un leve grito para luego esconderse debajo de las frazadas.

"Kagome"-le llamó él suavemente tanteando las frazadas, sintiendo el frío en su mano al dejar de sentir el cálido tacto de ella-"¿No crees que hace mucho calor como para abrigarse tanto?"-su voz sonó divertida.

Ella se arrastró como pudo por la cama rodando para alejarse de él.

"¿Kagome?"-InuYasha se sentó en la cama sin entender bien-"¿Qué haces?"-él la vio levantarse de la cama llevándose la frazada para cubrir su rostro y parte de su pequeño cuerpo.

"Es todo los días lo mismo"-le dijo ella abriendo un poco la frazada dejando ver solo sus ojos.

"No entiendo… ¿A qué juegas?"-InuYasha tiró las sabanas que estorbaban en sus pies hacia atrás y se levantó de su lugar para ir donde ella.

"No, no, no"-Kagome retrocedió unos pasos cuando lo vio aproximarse.

"Te estas comportando raro"-Kagome entendió que él estaba comenzando a enfadarse cuando las cejas de él se fruncieron.

"Sólo no me veas a la cara hasta que haya ido al baño"-se apresuró a decir pasando por su lado lo más rápido que pudo pero InuYasha siendo más fuerte y veloz alcanzó a sujetarla de un brazo que más parecía una masa uniforme con la frazada cubriéndolo.

"¿Qué demonios te pasa?"-exigió saber atrayéndola contra su cuerpo semi-desnudo.

"Tú tienes la culpa"-dijo ella ofendida sin abrir más de lo necesario la frazada de su rostro.

Él hizo un gesto exasperado.

"Si la tengo al menos quisiera saber el por qué"-le trató de tirar hacia atrás el molesto y pesado material pero ella firmemente lo tenía sostenido-"Kagome"

"Es sólo que…"-ella inclinó su rostro hacia el lado derecho y desvió su vista de la de él-"Es sólo que desde que nos casamos (una semana atrás) tú siempre… siempre… amaneces tan… tan hermoso, siempre eres atractivo…"-apretó sus ojos-"Y yo soy tan normal…"-Kagome se aferró más a la frazada con sus delgados dedos-"Tú cuando despiertas hasta con tu cabello despeinado y las marcas de la almohada en tu rostro eres adorable"-su voz sonó como si estuviera hablando de lo más fascinante que existía en su vida, es que para Kagome simplemente InuYasha lo era todo-"Y yo… si era normal… cada vez soy peor…con esto, ya sabes…"

InuYasha esperó a que terminara con suficiente sorpresa en su rostro, no imaginaba que Kagome se sintiera de esa forma ante lo que ella decía era por su '¿Belleza?' reconocía que era guapo, sin embargo para él Kagome siempre había sido preciosa… quizás no se lo dijera demasiado, pero eso iba por su personalidad, pero la forma en que ella lo describía a él era como él la veía a ella.

Perfecta hasta cuando se despertaba.

Quizás el amor cegaba y te hacía ver a la otra persona tan o más grande que tú que se te hacía como un radiante sol que anhelabas y sentías que jamás lo alcanzarías…

"No seas estúpida"-aplicando un poco más de fuerza que lo normal logró tirarle la frazada que aterrizó sobre el suelo alfombrado de un lindo color burdeo oscuro.

"¡InuYasha!"-gritó ella algo enojada tapándose con las manos su rostro-"Que malo eres"-El joven la tenía prisionera entre su fornido cuerpo, encarcelándola con sus brazos.

"Kagome"-le dijo en su oído-"Te lo dije ante… y supongo que tendré que volver a repetirlo"-su voz sonó como si estuviera fastidiado por volver a decirlo, y la verdad que lo estaba porque toda la situación le parecía algo ridícula-"Eres perfecta para mí, lo eras tanto que perdí dos años en decirte lo que sentía, imagínate…YO… que me creía un sexy seductor, fui un cobarde y no me atreví a decirle que la amaba Señorita Higurashi, perdón… ya no es Higurashi, es Señorita Taisho"-sonrió ampliamente sintiendo las palabras dulces en su boca y ella bajo sus manos parar mirarlo embobada y con la cara roja.

InuYasha se acercó para besarla y Kagome se dio cuenta que él había aflojado los brazos alrededor suyo, aprovecho eso y se deslizo hacia abajo corriendo hacia el baño.

"No hasta que me haya lavado los dientes"-le gritó desde dentro.

"Genial"-se tiró sobre la cama aspirando el olor de la almohada donde había estado la cabeza de ella recargada-"Eso fue tan psicópata"-se dijo para si mismo sin aun quitar la sonrisa de sus labios.

Pero no le importaba si parecía raro actuando así, pero quería grabarse todo eso de Kagome, no olvidarlo jamás… no soportaría olvidar su aroma.

"¡Kagome!"

"¿Qué?"-se escuchó algo distorsionada su voz por el cepillo de dientes en su boca.

"¿Qué perfume usas?"-enterró más su rostro en la almohada.

"Ese de la Tv… Rosas silvestre… ¿Por qué? ¿Quieres usarlo?"-Él se giró y la observó cerrar la puerta del baño con una sonrisa en su cara algo traviesa-"¿Acaso cuando yo no esté te harás Gay?"-bromeó ella dirigiéndose al armario para sacar algo lindo que ponerse.

"No bromees con eso"-dijo él serio.

"¿Ah?"-Kagome lo miró sin entender muy bien.

"No bromees con lo que pasará después…No lo hagas"-InuYasha miró fijamente el rostro de ella que estaba totalmente desconcertado, vio la sorpresa… luego la tristeza…el dolor-"Kagome"

"Esta bien…tienes razón"-Ella sonrió falsamente-"Sólo quería hacerlo más ameno"-Kagome se dio vuelta para sacar un vestido lila.

"Disculpa"-le dijo él.

Kagome se volteó y lo vio sentado en la cama con la cabeza cabizbaja, el flequillo cubría sus ojos, sus hombros estaban caídos y su mentón tenso.

"InuYasha…"

InuYasha otra ves ¿Disculpándose?. Kagome no sabía si acercarse o dejarlo a solas con sus pensamientos por unos momentos, finalmente opto por la segunda opción.

"No te preocupes"-le dijo ella y se dirigió al baño a darse una rápida ducha y cambiarse su pijama sudoroso por el vestido ligero.

Cuando salió del baño InuYasha estaba mirando por el ventanal con aire pensativo.

"¿Qué te gustaría hacer hoy?"-Kagome respiró hondo cuando lo escuchó hablarle con el ánimo de siempre.

"Vaya… hemos hecho tantas cosas todos estos días que creo que estoy ya falta de ideas"-rió suavemente.

"¿Alguna otra cosa que siempre hayas deseado hacer?"-InuYasha abrió sus brazos invitándola a refugiarse en ellos y ella inmediatamente accedió.

Soy tan fácil.

Pensó fugazmente cuando estaba ya protegida ahí.

"Sabes, me gustaría un paseo en bote por el río Kiseki"-Kagome rodeo con sus brazos el cuello de InuYasha-"Ya sabes el famoso río milagros donde una doncella lloró por el regreso de su amado y sus lágrimas crearon el río y su samurái regreso"-le dijo ella contándole a grandes rasgos la leyenda entorno al río.

"Oh, con que el río Kiseki"-se acercó y le beso los labios-"Supongo que podría ser"-dijo con voz plana.

"¿Cómo que supongo?"-se apartó un poco y le golpeo el brazo-"Dijiste que haríamos lo que yo quisiera"-le recordó alzando una ceja.

"Cierto, cierto"-se rió de ella-"Deja cambiarme de ropa entonces"-le besó la frente y fue hacia el baño a darse una ducha.

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-

"Wow"-Ella se acercó a la orilla aferrándose con una mano al borde del bote, luego inclinó su cuerpo y con la otra mano toco la fría agua.

"Te caerás"-le dijo él tratando de controlar su tono preocupado por la proximidad de ella al borde del bote.

"Sé nadar"-respondió de la manera más obvia.

"¿A sí?"-InuYasha hizo un extraño movimiento con los remos y el pequeño bote se movió de forma brusca haciendo tambalear a Kagome quien grito al ver su rostro aproximándose al agua, cuando creyó que se caería él la sujeto desde atrás.

"InuYasha, pero que bruto"-lo reprendió-"Me asustaste"

"Uy si, se nadar"-se burló de ella con su sonrisa perfecta, ella ignoro el comentario de él solo por esa hermosa sonrisa, Kagome bufó, resopló y se acomodo en su lugar-"Oh… yo esperaba algo más de diversión"-agregó poniendo cara de desilusionado.

"No soy tu entretención"-se cruzó de brazos evitando mirarlo, no quería derretirse ante él y esa...encantadora… perfecta…sonrisa…

No lo mires

No lo mires

No lo mires

No…

Kagome…

No lo hagas…

Se decía así misma.

"Vamos Kagome, solo estaba bromeando"-InuYasha dejo los remos a un lado deteniéndose el pequeño bote y se movió con cuidado hasta llegar a su lado-"Sólo bromeaba Señora Taisho"-le tomó el rostro entre sus manos y la obligó a mirarlo pero ella bajo la vista.

No lo mires..

No sedas

No, no y no…

¡Rayos ya no puedo más!

Fijó su vista en la de él y como era de esperarse se sintió perdida.

"Eres malvado y siniestro"-Disimuló una risita.

"Que malvada lengua"-Y la sonrisa continuaba tan perfecta como siempre.

"InuYasha no hagas eso"-Puso sus brazos alrededor de la cintura de él.

"¿Hacer qué?"-preguntó con aire inocente ampliando más su sonrisa.

"Sabes a que me refiero"-se quejó abrazándolo y rindiéndose ante él-"Me preguntó cuánto habrá llorado la Doncella esperando a su amado…para llenar este gran río"-dijo con aire ausente enterrando su cara en el pecho cálido de él.

"Sabes que solo son leyendas"

"Me parece más divertido pensarlo así"

"Keh"

"InuYasha"-pronunció el nombre del muchacho de forma lenta.

"Kagome"-la imitó, pero ya no tenía en su cara la amplia sonrisa.

"No quiero que estés como la Doncella"

"¿Qué quieres decir?"-La miró pero solo pudo ver su cabello que se movía con el viento… Seguía con el rostro en su pecho.

"Que quiero que seas feliz…por cuanto dure tu vida"-Él comenzó a enfadarse nuevamente.

¿Por qué tenía que volver a tocar el tema?

Se apresuró a abrir su boca para reprocharla pero ella había levantado su cabeza y lo miraba de forma seria y totalmente abierta. Entonces él prefirió callarse y escucharla.

"InuYasha se que no quieres oír este tipo de cosas, pero es la realidad, sólo quiero que seas feliz eso es todo"-Sonrió reconfortantemente.

¿Cómo mierda puedo ser feliz sin ti?

¿Cómo?

Pensó desesperado apretándola más contra sí.

La escuchó quejarse y creyó que la estaba abrazando muy fuerte así que suavizo sus brazos alrededor de ella, pero Kagome continuó jadeando.

"¿Kagome?"

"Mi cabeza…duele"-gimió.

"¿Quieres volver?"-Preguntó con cautela.

"No te preocupes… se me pasará"-le sonrió débilmente-"Quiero llegar a la otra orilla y volver ¿sí?"-le guiño un ojo, con una mano sujeto los cabellos rebeldes que chocaban contra su rostro por el viento.

"De acuerdo"-aceptó algo desanimado.

¿Debería volver en seguida en vez de llevarla hasta donde quería?

¿Y si solo era una falsa alarma?

¿Y si de verdad podría empeorar?

La enfermedad era impredecible y ya habían llegado al último mes… aun que Kagome no se veía tan débil, era notable su baja de peso y que ya no tenía tanto ánimos como siempre.

De echo la Kagome normal hubiera estado chillando y haciendo cosas divertidas, moviéndose en el bote de un lado a otro y hablándole de muchas cosas… Pero su Kagome de ahora hablaba lo necesario, no gritaba tanto y era mucho más tranquila.

Kagome…

Kagome…

Kagome…

"Oye InuYasha"-Ella llamó su atención y él inmediatamente se la dirigió apartándose de sus pensamientos.

"¿Qué?"

"Si te concedieran un deseo ¿Cuál sería?"-Ella esperó su respuesta curvando sus labios hacia arriba pacientemente.

"Vivir eternamente contigo"-Respondió antes de lo esperado por Kagome.

Parece que ese sería un día para sentirse sorprendida. InuYasha podría ser muy bruto, tonto e idiota para expresarse normalmente, pero en ese tipo de situaciones siempre lograba decir la palabra exacta para hacerla volar.

"¿Por qué pones esa cara?"-Quiso saber al verla con sus enormes ojos abiertos más de lo normal.

"Yo solo…había pensado lo mismo"-sonrió tímidamente.

"Es que tengo el don de leer la mente"-le explico confiado.

"Si tú y cuantos más"-Puso sus ojos en blanco y luego se rió.

Ups…. Otro dolor en la cabeza, logró disimularlo tosiendo o eso creyó.

"¿Se te pasó el dolor a la cabeza?"-Kagome evitó el rostro de InuYasha mirando hacia la orilla que estaba a solo un minuto.

"Si"

"Genial"

Llegaron a la orilla y se bajaron para caminar un rato por alrededor, Kagome se aferró firmemente al brazo de él, la vista estaba comenzando a fallarle… de echo cada vez veía todo más borroso…

Maldición.

¿Estaba perdiendo la vista?

"Kagome me estas enterrando las uñas… y duele"

"Lo siento"-dijo casi gimiendo.

"¿Qué pasa?"

"No te asustes…"-se escuchó decir casi llorando-"Es que… no puedo ver"

Él se quedo reteniendo la respiración.

"¿Es…Estas segura?"-Pasó su mano delante de la pequeña cara de ella pero Kagome no reacciono.

"InuYasha ¿Qué hago?"-Las lágrimas se deslizaron de forma tormentosa por sus mejillas-"InuYasha"-le dijo con voz histérica.

"Debemos volver"

"InuYasha"-suspiró ella desvaneciéndose en los brazos de él.

"¿Kagome?...Kagome… ¡Kagome!"

.

.

.

-

(Kagome de Taisho ON)

Si existe algún lugar donde vamos después de morir realmente no lo sé, ahora mismo me siento flotar, y no sé donde estoy… o quizás sí pero no lo quiero asumir.

Todo esta tan silencioso, tan pacífico… ¿Realmente aun sigo viva? Sólo preguntarme eso debería provocarme desesperación pero por una extraña razón no logro ponerme nerviosa e histérica.

¿Está bien eso?

Sin duda mi cuerpo se siente ligero… ¿He olvidado algo? ¿Por qué siento como si me faltara algo?

He vagado bastante tiempo por aquí pero el túnel no parece tener fin aunque todo está algo desolado y tenebroso tampoco logro asustarme.

No me entiendo.

Y… ¿Qué es lo que me falta?

Es como si hubiera olvidado todo de mí.

"Tienes que volver"

¿Qué fue eso?

"No puedo sin ti"

Mis pies no tocan el suelo, elevo mi cabeza, me doy vuelta.

¿Fue eso una voz?

"¿Qué hare sin ti?"

Su voz me perturba… y toda la paz esta desapareciendo.

Duele…

"Te amo"

Amor…

¿Por qué me siento débil?

¿Por qué el no recordar que me falta me hace volverme inquieta?

Eso me molesta.

"Despierta"

¿Despertar?... debo hacerlo…. ¿Debo hacerlo?

Todo estaba muy tranquilo aquí… aunque aun no llegaba a ningún lugar en particular.

"Maldición ¡Kagome!"

Oh esa voz ya no es amable, esa voz me esta llamando, esa voz me necesita.

Amor…

"Te amo"

InuYasha.

Su nombre ha vuelto a mí…

Y me siento completa.

¿Era eso lo que me faltaba?

InuYasha.

Siento como si me estuvieran jalando desde lo más profundo del mar unos brazos y me hacen subir y subir sin poder encontrar la superficie en concreto.

De pronto soy consciente de mi alrededor, he llegado al final, he salido a flote.

"¿Esta… Esta despertando?"-Escuchó una voz femenina que trata de ocultar un gimoteo.

"Kagome"-su voz llega a mi llenando de vida cada parte de mi ser, necesito abrir los ojos y ver su cara.

"Inu..."-no logro terminar su nombre, mi voz suena horrible, débil, pastosa y gruesa y la lengua me cuesta moverla. Mi boca esta tan seca.

"No te esfuerces en hablar"-¿Acaso su voz se quebró?

Espera, no pienso rendirme, quiero ver tu cara.

Con esfuerzo sobre humano logro abrir los ojos, ¿Quién pensaría que un simple abrir de parpados podría resultar tan difícil?

Mi vista esta desenfocada, recuerdo vagamente que no veía bien en el paseo en bote…

Veo un manchón que cada ves puedo notar mejor, son sus ojos los que me miran de forma tan devota, lo puedo sentir.

"Cuan…to"-maldición, sueno tan fatal.

"Cuatro días"-Me dice adivinando mis pensamientos-"Me alegra que despertaras..."-lo siento tomar mi mano…

Finalmente logro ver mejor… su cara tan perfecta como siempre… Entonces noto que estoy llena de tubos.

"Apesta"-puedo hilar al fin, él me sonríe.

"Lo sé"-Besa mi frente.

(Kagome de Taisho OFF)

"Kagome"-Exclamó la madre de la muchacha rodeando la cama para quedar al lado de ella y le tomó la mano-"Hija"-Sus ojos brillaban y la sonrisa en su rostro era tan feliz que Kagome no pudo evitar sentir un culpa.

No recordaba que había estado soñando.

"Mam…"

"No te esfuerces cariño, todo estará bien ¿si?"-Acarició el cabello de la jovencita.

Kagome dirigió su vista al resto de la habitación y entonces vio a Sango y Miroku abrazados en la esquina de la habitación contemplando con aire emocionado. Sango tenía los ojos rojos. Kagome les regaló una sonrisa.

El abuelo y Souta estaban al lado de la ventana y también la miraban fijamente.

"Hermana"-Souta se acercó a la cama y se puso al lado de su madre-"Te hice esto"-el niño le mostró lo que tenía en sus manos.

Era un barco de papel de color verde claro, en una de sus alas decía 'Te quiero', Kagome intentó tomarlo con su mano libre pero no tenía el suficiente dominio de su cuerpo, lo sentía casi inerte.

"Gracias"-dijo muy despacito.

Su pecho subió y bajo con extremada lentitud.

El doctor entró entonces a la habitación y miró algo sorprendido a la azabache.

"Es que el pensó que no despertarías, pero yo sé lo fuerte que es mi mujer"-le explicó InuYasha con una sonrisa arrogante.

El doctor no respondió a lo de InuYasha y se dedicó a revisarla.

"Si gustas Kagome, puedes volver a tu casa"-el hombre le sonrió.

"Señora Higurashi o… InuYasha ¿Podemos hablar?"-Pidió el médico de la forma más normal.

"Quiero…es…cuchar…"-Kagome se enojó por no poder mover su lengua bien, las palabras salían enredadas.

InuYasha vaciló un momento y luego se dirigió al doctor.

"Si Kagome quiere escuchar… entonces que sea acá"-le tomó la mano delicadamente y se sentó a su lado.

"Estoy de acuerdo"-coincidió la madre.

"Kagome…sólo hay que esperar"-Le dijo a ella, mirándola a ella directamente, las palabras fueron mordazmente sincera.

¿Por qué algo que era tan obvio dolía tanto?

Ella como pudo asintió.

"Lo sé"-logró decir-"Quiero…volver…"

"Pero Kagome"-interrumpió Sango-"Aquí te cuidarían mejor"-trató de razonar con ella.

"No…casa…mejor"-Le sonrió.

"Kagome"

"Ella tiene razón Sango"-le dijo Miroku acariciándole el pelo.

InuYasha miró a Kagome y se perdió en sus ojos casi sin vida.

Una parte de él se estaba desmoronando…

Continuará…

Uffffffffffffffffff Primera vez que hago un capítulo de 15 hojas, pero no sé, no podía parar de escribir y no encontraba la forma de finalizar el capítulo sin dejarlo demasiado "chan chan chan"

Solo uno o dos capítulos más. : $

GRACIAS por los Comentarios tan hermosos y dedicados que me escriben, sin duda han sido la fuente de inspiración para poder seguir.

Nos vemos en la siguiente actualización.

KatysCamui

(L)