Gracias por seguir leyendo este pequeño fanfic que está dedicado a todas y todos los lectores de la categoría de South Park sub categoría Spanish, este pequeño capítulo está dedicado ah SilverHOSS espero que te guste chica y sin más por el momento me retiro recordándoles que cualquier comentario pedido o sugerencia por favor dejar un pequeño Reviews sin más disfruten su lectura
Kenny simplemente se limpio el labio inferior ante la golpiza que le había dado el novio de Jennifer, por volver a coquetear con su novia, sonrió mirándose al espejo mientras podía ver esa sonrisa de ángel algo desfigurada, ese maldito troglodita le había dejado una marca que tardaría unos cuantos días en sanar, mascullo un insulto en latín y escupió algo de sangre en el fregadero
Kenny carajo sal del maldito baño ahora — grito su compañero de vivienda con pocas ganas de continuar esperando afuera
Voy — dijo el rubio desganado mientras continuaba intentando curarse el labio
Que voy ni que madres con un maldito carajo llegare de nueva cuenta tarde por tu culpa, así que hazte un lado — reclamo el azabache dándole una fuerte patada la puerta y abriéndola sin más esfuerzo — mierda ¿qué diablos te paso? —
No es de tu incumbencia Marsh — gruño el rubio mientras intentaba ponerse algo de alcohol en la herida
Traer acá — enfatizo el azabache quitándole el algodón ensangrentado y preparando otro nuevo — siéntate en el inodoro ahora —
No se te hacia tarde para ir a trabajar — inquirió el rubio sonriendo
No se te hace tarde para decir estupideces — contraataco el azabache — Kenny con un demonio cuantas veces hemos tenido la misma discusión, deja en paz a las novias de los demás –
Pero ellas me buscan —
Oh y tu como buen samaritano no las puedes dejar sin amor verdad —
Tú no eres mi jefe — gruño el chico — carajo me haces daño —
Kenny eso amerita unas puntadas sube al auto ahora —
Pero —
Camina — replico el más alto llevando al rubio casi arrastras al automóvil — Si Antonio soy yo Stan — repuso el chico abriendo la puerta del auto — llegare un poco tarde, mi compañero de departamento tiene el labio roto y lo llevare a urgencias — exclamo mientras se sentaba y abría la puerta del pasajero — con un demonio el no es mi novio — gruño algo sonrojado, cosa que no paso desapercibida para el rubio
Algunos meses después, el rubio lógicamente no le había hecho caso a su compañero, si nunca había seguido una regla sobre respetar a las novias de los demás, porque lo iba hacer porque su amigo se lo pidiera, no él nunca dejaría pasar una oportunidad para remojar el fideo en la salsa
Miro su reloj era casi las cuatro de la mañana y Stan no había llegado, está bien que no se preocupaba mucho por el azabache, como aquel se preocupaba por él, pero en cierta medida poco a poco algo en él había cambiado desde que Stan le había dicho que era lo más cercano que había tenido a un mejor amigo, desde que su hermanastro Craig hubiera muerto combatiendo en Libia, miro angustiado su reloj, era tarde era demasiado tarde generalmente él era el que siempre llegaba a altas horas de la noche
Un leve sonido de su celular lo espanto — Si bueno — contesto — ¿Cómo voy para allá? — dijo mientras tomaba su chaqueta
Miro angustiado a su amigo el cual estaba en cuidados intensivos, gracias a un cristal de observación, se veía tan frágil tan pequeño, el chico que generalmente ayudaba a todo mundo, en realidad ahora si necesitaba que lo ayudaran
Eres algo del paciente — pregunto el médico mirándolo seriamente
Su compañero de departamento — inquirió nerviosamente el chico, aun que no sabía por que
¿Tiene el teléfono de los padres del joven? —
Si creo que sí, pero viven en Frankfurt ¿hay algún problema doctor? —
Vera el joven sufrió varios golpes contundentes con un objeto metálico en especial en la parte de la columna, según mi experiencia y la de mis colegas tenemos que operar para intentarle salvar la medula espinal, pero es una operación riesgosa y ahí un veinticinco por ciento de probabilidad que el joven no vuelva a caminar —
Tan grave es —
Si, es por eso que necesitamos la autorización de un familiar —
Está bien doctor yo los llamare —
La angustia le hacía sentir demasiadas cosas en su mente, remordimiento, soledad miseria y otros sentimientos que no sentía o creía poder sentir en su vida, tener que ver ah un chico que prácticamente había sido para él también su mejor amigo, perder mucho de lo que a sus ojos le hacía único, ya no podría entrenar al equipo de beisbol de la cuadra, ya no irían a nadar ni de campamento, verlo en esa silla, observando el firmamento le hacía sentir un nudo en la garganta, en ese instante
Yo te cuidare había dicho casi como una súplica, y desde ese día había estado prácticamente al lado del azabache día y noche, aun que era obvio que el incidente le había roto más que sola función de caminar
Stan tienes que hacerlo — dijo el rubio mirándolo preocupadamente — recuerda a un ahí posibilidades de que vuelvas a caminar —
Ja caminar de que me serviría ahora, ve heme no soy más que una masa de carne sin utilidad en si —
No digas eso que ahí de tu libro —
Lo termine antes de quedar parapléjico —
Tus amigos —
Me dejaron incluso Star me abandono, entiende Kenny perdí todo, todo lo que en verdad quería en el mundo —
Yo sigo aquí Stanley — susurro el rubio sintiendo un nudo en la garganta
Kenny no quise decir es..— intento decir el azabache antes de que el rubio saliera corriendo de la habitación
¿Por qué había dicho eso? ¿Por qué se había sentido tan mal cuando Stan había dicho que ya no tenía nada de lo que de verdad le importaba en el mundo? ¿Por qué ya no podía imaginar su vida sin Stanley Randy Marsh?
Unos brazos lo rodearon levemente en la cintura, y sus lagrimas simplemente dejaron de correr, estaba en el balcón, y no había escuchado la silla de ruedas rechinar, eso significaba QUE
No te pienso también perder a ti — susurro el azabache llorando levemente contra su espalda, sin darse por enterado que había caminado prácticamente solo o algo parecido casi unos doscientos metros sin contar el escalón para bajar al balcón
Ni yo pienso dejarte solo Stan — susurro el rubio mientras levemente giraba para verlo a los ojos y sentir todo el amor que estaba por darse a conocer entre los dos — nunca más te pienso dejar solo —
