Llegó a la laguna y nadó durante unos diez minutos, pero cuando iba a salir para volver a casa, imprevistamente, salió un saco que lo atrapó y alguien lo agarró para, luego, llevárselo al molino. Spike gritaba por ayuda, pero no fue oído. El secuestrador abrió la puerta del molino, entró y la cerró, sacó a Spike y ató una cuerda en su cuerpo y sus tobillos.

—¡¿Quién eres, qué quieres de mí?!.— gritó interrogativamente, con bastante miedo y sin poder ver nada, por lo oscuro que estaba.

—Después de atraparla a ella, los comeré a ambos.— dijo una voz que sonaba como malvada, con una felicidad de maldad.

Spike sintió terror al reconocer esa voz.

—¡¿Eres tú?!.— preguntó, con inmenso terror al reconocer la voz del secuestrador.

Una luz se encendió y pudo ver la cara del que lo llevó hasta ahí.

—¡LOBO!.

—No te servirá de nada gritar, ella no te escuchará. Ahora mismo iré por ella y no hay nada que puedan hacer.— dijo él, con felicidad malvada en su voz, con una sonrisa y mirada malvadas, siendo verdad la primera parte y pudiendo haber alguna posibilidad de no ser cierto lo segundo que dijo.

El lobo tomó una hoja de papel, una pluma y un frasco de tinta y comenzó a escribir. Luego salió con la hoja a buscar a Twilight.

—Ya que ella es una unicornio, le arrancaré el cuerno y así no podrá luchar.— dijo el lobo, estando totalmente seguro de que podrá atrapar a Twilight con facilidad.

El lobo llegó a la casa casi cinco minutos después y golpeó la puerta.

—¿Quién es?.— preguntó ella con voz normal, sin sonreír y sin pensar ni sospechar, pero tampoco pensando que pudiera ser Spike, por no ser necesario para ninguno golpear la puerta por ser su casa.

El lobo fingió otra voz.

—Un mensajero. Traigo una carta para la señorita Twilight Sparkle.— dijo el lobo, con voz normal y fingiendo una voz diferente para evitar despertarle alguna sospecha.

Pasó la carta por debajo de la puerta y ella la levitó a la altura de su cara.

—"Querida Twilight, estoy en peligro, sigue al mensajero para que te lleve donde estoy. Te quiere Spike.".— la leyó en susurro.

Ella frunció el ceño y sintió la furia más inmensa que nunca sintió en toda su vida. Al mismo tiempo, con su magia hizo transparente la puerta para mirar quién era el mensajero y vio que era el lobo. Supo por verlo y por la carta, que él secuestró a Spike, puesto que Spike solamente la llama "Mamá". Deshizo esa magia y se dirigió sigilosamente a la palanca de la trampilla.

—¿Vas a venir conmigo?.— le preguntó el lobo, manteniendo la voz falsa.

Ella fingió una voz de preocupación.

—Ahora mismo salgo.— dijo ella, simulando una voz de preocupación.

El lobo habla para sí mismo en voz baja.

—Excelente, se lo ha creído.— dijo, creyéndose la simulación de Twilight, y por ende, creyendo que la engañó y cayendo él en la trampa.

Ella jaló la palanca y el lobo pasó por el conducto hasta llegar a la silla. Ahora, ella habla con su voz furiosa.

—¡¿Dónde está mi dragón?!.— le preguntó exclamativamente, mostrando lo verdaderamente furiosa que está y ya sabiendo que el lobo le mentirá incontables veces.

—¿Tu dragón?, no sé quién es.— mintió él, con voz y cara enojadas.

Su respuesta llegó al detector, que al identificarla como mentira, hizo que se abriera la puerta derecha, los silbatos sonaran y la máquina le enjabonó la boca.

—¡¿Dónde está mi dragón?!.

—¡No lo he visto!.

Los silbatos sonaron de nuevo.

—¡Es mentira!.

La silla lo cambió de posición, un cepillo salió detrás de él y le golpeó la cola. Luego la silla volvió a estar como antes. Twilight le sacudió el casco izquierdo empuñado.

—¡¿Dónde está mi dragón?!.— le preguntó una vez más, sabiendo que él confesaría, aunque tardíamente.

—¡No lo...!.

Miró la casita y supo que volvería a sufrir si mentía, así que miró a Twilight, de inmediato inventó otra mentira, pensando tontamente que funcionaría y habló con una voz y cara serenas.

—Escúchame, chica, te estás equivocando. Yo soy tu amigo.— mintió, con una falsa tranquilidad.

Los silbidos sonaron y otro cepillo empezó a golpearlo en la cabeza ocho veces, al mismo tiempo que el cepillo enjabonado se restregaba en su boca. En tanto, desde que se fue, Spike ha intentado zafar sus brazos de sus ataduras, lo cual ha sido demasiado difícil. Solamente ha perdido fuerzas, pero aún puede luchar. Sigue intentando, hasta que por fin logra soltar su brazo derecho, luego suelta el izquierdo, se quita las cuerdas de encima, se desata los tobillos y sale corriendo de ahí a la casa. En tanto, el lobo sigue siendo torturado por lo que parece durar toda la eternidad.

—¡SOCORRO, SOCORRO, SOCORRO...!.— gritaba el lobo, sin poder seguir aguantando la tortura.

Por último, está siendo golpeado en la cabeza otra vez.

—¡YA BASTA, CONFESARÉ, CONFESARÉ, DE VERDAD QUE CONFESARÉ!.

Salió el pájaro a cantar tocando el arpa y la máquina se detuvo, permitiéndole al lobo jadear y jadear.

—Está en el,, el molino viejo.— dijo, con voz cansada.

—El molino viejo.— dijo ella, con voz y cara normales por un segundo.

Ella se paró delante de él y esperó hasta que terminó de jadear. Él abrió los ojos, encontrándose con la mirada fríamente asesina de ella, muchísimo más fría y asesina que la que tuvo Rarity en el capítulo "The Best Night Ever".

—Ahora escúchame muy bien, bastardo, no quiero volver a verte cerca de mí ni de Spike nunca más en la vida. Quiero que te vayas a cualquier otro lado fuera de aquí, lo más lejos posible. No quiero encontrarme nunca con que volviste, no quiero que vuelvas nunca, porque el día que te vea, esta tortura será muchísimo peor. Así que te irás de aquí ahora mismo, yo traeré a Spike si no ha escapado, pero no quiero saber nunca que volviste.— le dijo, con una voz ligeramente baja, con una mirada asesina de ojos entrecerrados con ceño furioso.

Lo rodeó de magia y lo levitó, haciéndolo atravesar las paredes hasta afuera como fantasma. Luego apagó la máquina. Y pocos momentos después, Spike entra corriendo a la casa.

—¡AYÚDAME, MAMÁ, EL LOBO ME TENÍA EN EL MOLINO, PERO ME ESCAPÉ!.— gritó Spike con terror, corriendo hacia su mamá al verla.

Apenas lo escuchó, toda su furia se disipó por completo, ella giró inmediatamente hacia él, solo para sentirlo abrazarla, como cuando volvió después de derrotar a Nightmare Moon en el segundo capítulo de la serie. Ella se sentó para poder abrazarlo y darle palmaditas en la espalda con una bella sonrisa.

—Calma, hijo, calma, todo está bien. Ya me ocupé del lobo, lo torturé como dije que lo haría, y lo hice decidir irse lo más lejos posible de aquí y nunca volver, así que jamás lo veremos otra vez.— le dijo ella, con los ojos cerrados tranquilamente, con su sonrisa, su tranquilidad y su alegría totalmente restauradas y hablando otra vez con su voz suave y amorosa.

Lo llevó a la cama, se acostó de espaldas, con él encima suyo y luego creó mágicamente una pantalla holográfica en la que le mostró toda la tortura del lobo hasta cuando lo sacó de la casa.

—Como te dije antes, haría cualquier cosa por mantenerte a salvo, hijo mío.— le dijo ella, con voz amorosa y suave, mirándolo a los ojos con una sonrisa luminosa y pudiendo sentirse tranquila y feliz, porque su hijo está ileso y con ella.

Él sonrió con agradecimiento.

—Ahora se queda corto decir "Muchas gracias", pero es todo lo que puedo decir para expresarte mi gratitud.— dijo él con sinceridad, con voz suave y feliz, con una sonrisa acompañada de ojos entrecerrados con ceño triste y sintiéndose totalmente tranquilo otra vez.

—No es necesario que digas nada más que lo agradecido que estás, mi amor. Además, sabía que no podías ser tú el que golpeaba, porque viviendo los dos solos, no tenemos por qué golpear para entrar y porque tú solo me llamas "mamá".

Ella le sonrió con los ojos hermosamente entrecerrados.

—Ven, mi amor. Junto a ti yo voy a estar y nunca más te han de hacer mal. Tus ojitos de luz el llanto no ha de nublar. Ven aquí, mi dulce amor, nadie nos ha de separar. Como un sol, tú me das luz y das calor a mi vivir.

Ella comenzó a acariciarle la nuca.

—Intencionalmente, le infundí miedo hacia mí, así que sé que nunca volverá. Desde ahora y para siempre, cuando vayas solo a nadar, podrás ir sin preocupación, pues él nunca se acercará ni a ti ni a mí, y le irá muchísimo peor que ahora si me entero que volvió a secuestrarte o que siquiera volvió aunque nunca nos haga daño.— dijo ella, sin sentir nada de enojo.

—Gracias, mamá, pero a pesar de que nunca vuelva, igualmente prefiero ir a nadar solamente si tú me acompañas. Nunca te insistiré en que nades conmigo ni en que vayamos cuando no quieras, te dejaré elegir libremente si irás y nadarás o no. Cuando no quieras nadar, entonces nadaré solo. Y aunque ahora sea innecesario mantener seguridad, igualmente por seguridad, me quedaré siempre en la casa cuando tú no vayas a la laguna conmigo.

—Está bien, mi amor. Y gracias por tu comprensión.— comprendió ella y le agradeció con sinceridad, por su sincera comprensión.

—De nada.

—¿Quieres una manzana o unas uvas?.

—Ahora que las mencionas, quiero un tazón de uvas.

—Te lo traigo ahora mismo.

Fue a buscarlo y volvió en pocos segundos.

—Aquí tienes, amor.

—Gracias. Si deseas, te las comparto para que también comas.

—Muchas gracias, hijo, pero no tengo hambre ahora.

—Como quieras.— aceptó comprensivamente.

Tomó una uva y se la metió a la boca. Luego fue otra, luego otra y así sucesivamente.

—¿Mamá?.

—¿Sí, tesoro?.

—¿Cuándo nadaríamos juntos?.

—Cuando tú quieras y yo acceda a nadar.

—Entonces ¿puede ser mañana, después del almuerzo?.

—Está bien, lindo.

—Gracias.— le agradeció, sonriendo y habiendo hablado con su voz suave, feliz y amorosa durante todo el tiempo desde que se tranquilizó.

—De nada, mi precioso.— le dijo ella, con la misma sonrisa, el mismo tono amoroso, feliz y con la misma sonrisa luminosa y amorosa que él.

Spike siguió comiendo sus uvas por unos buenos y relajados minutos. Desde ese día, ambos vivieron en completa paz, felicidad y amor, Twilight conservó el detector de mentiras y gracias a que el lobo nunca volvió, la armonía pacífica y la felicidad eternamente total reinaron en sus vidas por siempre.

FIN