Stan termino de anotar todo lo que necesitaba en su lista de compras, revisando que no olvidara nada, en verdad con este clima, era preferible hacer viajes cortos al centro comercial, dado que en cualquier momento una nevada podría sorprenderlo en mitad del camino.

Vivir en esa pequeña localidad del norte de Idaho, no era tan diferente a su pequeño pueblo natal en Tennessee, la misma gente rural, los mismos problemas de olvido gubernamental, entre otras cosas, por eso apreciaba poder vivir casi a las afueras del pueblo, era algo noche cuando regresa, cuando noto alguien caminando bajo la ligera nevada, otro vagabundo quizás, de los que solían recorrer los caminos de la nación, tal vez no se viera detenido si no viera visto mejor su forma de vestir, la ropa ligera no era la adecuada para ese clima, por lo mismo la ligera chamarra mas adecuada a un clima otoñal y el pantalón corto.

Detuvo su vieja camioneta a un lado del camino — hey amigo — replico no muy seguro de lo que estaba haciendo, quizás era un simple drogadicto perdido, y lo mejor seria llamar a la policía, dejando que las autoridades hicieran lo suyo.

O al menos eso pensó al ver al chico delante suyo, definitivamente necesitaba ayuda, bajo como pudo de su camioneta y se apresuro alcanzar al chico que seguía caminado como un zombie por la nieve, tomándolo del brazo segundos después.

Espero algo de lucha espero algún golpe, pero solo obtuvo una mirada cansada, acompañada por una sonrisa de derrota y un cuerpo inerte entre sus brazos, del cual tendría que hacerse cargo en esos momentos.

Algunas horas mas tarde.

— Por fin despiertas — repuso el dueño de la casa con una pequeña sonrisa — ¿te encuentras bien? — pregunto mientras se acercaba a la cama — ¿quieres que te traiga algo de comer o un poco de agua? — su invitado parecía estarlo analizando en silencio.

El ocupante de la cama, intento lanzarse sobre del extraño que estaba hablándole, justamente para ser tacleado en el acto — no intentaría eso de nuevo — gruño Stan — ahora si te calmas un poco y me explicas quien eres — continuo mientras seguía inmovilizando a otro hombre — quizás podría ayudarte — finalizo soltando muy lentamente al chico que se volvió a desmayar, por el sobre esfuerzo realizado.

Stan dejo salir un bufido de fastidio ante esa situación, seria un muy largo fin de semana.

Continuara.

Por medio de este pequeño capitulo, planeo continuar con este proyecto olvidado, poniéndome al día e intentando sacar varias ideas que rondan mi cabeza, nos leemos pronto, y gracias por leer.