Kenny sintió su corazón encogerse, ante ese abrazo inesperado, al cual se aferro como si no viera un mañana, desahogando todas sus penas e ilusiones frustradas.
¿Por que no podía ser feliz? ¿Por que la vida se ensañaba en hacerlo miserable? Sollozo, sintiendo como la otra persona lo continuaba consolado, ante ese mal de amores.
Después de todo, que mas podía hacer Stan, por su mejor amigo, ante el hecho consumado que su novia le pusiera el cuerno con su propio hermano el dia de san valentine.
Expulso un bufido de fastidio, mientras abrazaba a un mas fuerte de su mejor amigo, el cual continuaba desmoronándose ante sus ojos, como un castillo de naipes construido en el cielo, tan bello y frágil a la vez.
