Hola minna-san!, lamento la tardanza, pero he estado ocupada en casa hacendo los deberes y bueno, hasta ahora tengo momentos de paz, muchas gracias por sus reviews y por su apoyo.
Deefth: te agradesco tu apoyo y los reviews, por cierto si me fue bien en los examenes ¡arigato!
Inviernosinluna: como dije lo prometido es deuda ahora intente hacerlo más largo espero no fallarte, pero ten un poco de compasion T_T, con Lal sama entrenandome me es dificil sobrevivir el dia a dia XD.
Les dejo con el capitulo y les recomiendo no leerlo si estan comiendo un pan tostad (en serio o se van a ahogar) (lo digo por experiencia)
Disclaimer: Naruto no me pertenece bla... bla... bla... es de Kishimoto bla... bla... Tv tokio es un maldito bla... bla... digan no al narusaku bla...bla...
-¡Maldito bastardo! -sonido de un golpe
-¡cállate infeliz!-un cristal rompiéndose contra la pared.
Todo tipo de golpes e insultos de los que había escuchado en toda su vida, se oyeron en diferentes idiomas, tonos y volumen en menos de una hora, que era lo más o menos que llevaba despierta, "supongo que me acostumbrare" se dijo a sí misma, pero no estaba en sus planes en quedarse para siempre en ese lugar, el hotel a pesar de ser tan "humilde", no dejaba de ser un hotel, tenía que pagar por ello, y el dinero no era eterno, tenía que encontrar un trabajo para al menos sobrevivir con lo básico, además de que debía de darse prisa por la preocupación del bebe en camino, necesitaba una mejor alimentación que ramen instantáneo de hace unas horas.
Se levantó de la cama rascándose los ojos y luego miro hacia la pequeña ventana circular que estaba en la pared, todavía era de noche, probablemente la una de la mañana, su estómago gruño y se llevó una mano para sobarlo, se giró para tomar un poco del dinero debajo del colchón, sus llaves y salió de su cuarto para comprar un poco de comida decente.
Bajo por las escaleras sin hacer ruido y fue a la recepción para dejar encargada sus pertenencias con Temari, parecía que había llegado en buen momento ya que la rubia se encontraba jugando solitario en la computadora (y eso solo pasa cuando se corta la conexión a internet) la ojijade levanto la mirada para encontrarse con la peliblanca.
-Hola, buenas, ¿ya tan temprano estas despierta?
-Hablas en serio, con esa pareja de alcohólicos de al lado, uno podría pensar que esta un concierto de Skillet por la noche- respondió con sarcasmo.
La rubia solo sonrió mientras le guardaba la llave.
-por cierto, me dio curiosidad saber… ¿por qué tu cabello es blanco?, digo no es nada personal es solo que es un toque un tanto diferente- pregunto Temari.
-Um ¿esto?- señalo su cabello- en realidad es porque desde que tenía trece años me obsesione por los tintes, en especial los colores como el violeta, anaranjado, rojo, amarillo, verde… y de tanto ponérmelos se me descoloro, pero así me gusto y desde ese entonces siempre me lo pinto de planco- decía mientras sostenía un mechón, se mostraba orgullosa de lo que decía en su tono de voz.
-Oye, por cierto ¿a dónde vas a estas horas?, no sales de tu cuarto en todo el día y de pronto a las dos de la mañana te levantas y sales apresurada a la calle!?- dijo poniéndose las manos a la cintura dando la sensación de una madre regañando a su hija.
Un hombre ya ebrio se levantó del piso por el grito de la rubia pero rápidamente recobro el sueño.
-En realidad voy a la tienda, a comprar algo de comida porque desde que llegue he comido solo ramen instantáneo- dijo avergonzada y rascándose la nuca.
La mayor soltó un suspiro al estilo "dame paciencia señor", y se dirigió al teléfono que tenía a un lado marcando a un número que sabía de memoria, mientras le daba a la chica una señal de que esperara con la mano. Pasaron unos segundos hasta que contesto alguien de la otra línea y por el tono de voz que alcanzo a oír Scarlet era un hombre de quien se trataba.
-Hola, soy yo, si, si sé qué hora es, pero por eso te llamo, necesito que cuides el hotel y quiero ver tu trasero en esta silla en tres minutos exactos, me importa un comino si tenías un sueño húmedo con Matsuri, te quiero aquí en este momento - dicho esto último con un aura asesina, colgó el teléfono dándole un fuerte golpe que hizo que temblara el escritorio frente a ella.
La verdad es que hasta Scarlet se quedó quieta al escuchar el lenguaje de la chica que hace unos segundos parecía su ángel de la guarda.
-vamos, iré contigo, no dejare que una niña vague sola a estas horas y mucho menos sino ha comido, solo deja que venga mi hermano menor a cuidar el lugar e inmediatamente nos vamos
-¿Viven juntos?- pregunto sorprendida
-si, al lado del hotel en un departamento en la planta baja, soy la mayor por lo que yo me hago cargo del hotel mientras estudian, pero a veces se pasan de listos y me dejan toda la noche-
Se abrieron las puertas de la entrada del hotel dejando pasar a un muchacho no mayor que Scarlet, de cabello pelirrojo, ojos jade y piel blanca, con un extraño tatuaje en la frente con el signo "amor", vestía unos vaqueros deslavados y una camisa blanca que seguramente utilizaba de pijama.
-Si temari, ¿qué es lo que querías?- dijo mientras soltaba un bostezo
- que cuidaras por el resto de la noche, tengo que comprar comida y esta chica me va a acompañar, además de que creo que me tomare mi descanso, y no te preocupes con tu cara de ahora no creo que nadie te moleste mientras estas allí- señalando el lugar con el dedo.
Tomo el brazo de la chica para salir del lugar mientras que la peliblanca quedaba con una expresión de "póker face".
Casi llevándola a rastras por un callejón de uno de los costados del hotel, llegaron a un estacionamiento que se podría comparar con un basurero con todas las bolsas que se acumulaban en una esquina, la rubia la guio por la obscuridad hasta toparse con un auto spark de color rojo, la rubia desactivo la alarma y subió como si nada mientras la menos se debatía entre subir o no a el auto de una desconocida, Temari le hizo una seña para ver si había un problema -"estoy embarazada en que otros problemas podría meterme"- pensó para sí misma, le dirigió una sonrisa y subió a el asiento del copiloto.
-oye, sé que es un poco tarde para preguntar, pero ¿que no hay un mercado aquí en la esquina?
La rubia le dirigió una mirada de incomprensión, para luego hacer la cabeza para atrás sin dejar de apartar su mirada.
-No compraremos comida en ese mini mercado, ya lo veras, en cuanto lleguemos a nuestro destino, tendrás tanto de donde elegir que planearas tu comida por las siguientes dos semanas-
Scarlet miro el reloj frente a ella 5:36, se preguntó si no sería un poco extremo el llegar a esa hora, pero prefirió guardar silencio para no interrumpir al piloto.
Los primeros cinco minutos fueron un silencio incomodo, ninguna de las dos decía nada ni se volteaba a ver, la peliblanca tomo la palabra con el tema que la tenía angustiada desde que llego y que no le había dicho a nadie en todo ese tiempo.
-estoy embarazada- dijo mirando hacia el frente y con una voz monótona como si fuera lo más normal del mundo.
-lo sé- fue su simple respuesta.
Giro la cabeza para ver la expresión de la mayor, no había sorpresa o enojo o de ambos, soltó un suspiro cerrando sus ojos.
-qué alivio, en verdad creía que iba a ser algo mucho peor- dijo mientras paraba el auto en cuanto se puso la señal en rojo.
Ambas se miraron al mismo tiempo pero con diferentes expresiones, una con absoluta sorpresa y la otra con absoluta paz.
-Sí, la verdad es que hasta yo misma me sorprendo de lo que digo, o el cómo reacciono, pero uno no está en un hotel de mala muerte toda su vida y no aprende una o dos cosas de vez en cuando- una sonrisa apareció en su rostro cuando toco el verde en el semáforo.
El sol comenzaba a dar un poco de luz por entre las calles, dando un poco de calor a las casas y a la gente que iba caminando desde temprano para abrir sus negocios o ir hacia el trabajo.
-En el hotel como sabes no hay mucha variedad de donde escoger, siempre hay drogadictos, alcohólicos, prostitutas y uno que otro hombre divorciado a punto de suicidarse, y déjame decirte que he visto chicas de tu edad y es siempre la misma historia, así que no es sorpresa que eso también te pasara a ti- mantenía la vista fija en el camino mientras la menor intentaba leer su rostro- pero que bueno que al menos te preocupas por él bebe.
Ambas se sumieron en el mismo silencio de hace rato, pero a decir verdad, no les parecía incómodo.
El auto comenzaba a alejarse del centro de la ciudad, hasta llegar a la carretera que se encontraba despejada a esa hora, al ver las condiciones en las que se encontraba, no pudo resistir y se dirigió a la rubia con un tono de impaciencia.
-¡Oye! me estas asustando, ¿a dónde dices que vamos?- dijo casi gritándole como una niña de cinco años.
- Tú solo tendrás que confiar en mí
-Momento, la primera regla cuando huyes de casa y estás embarazada es que no debes de confiar en nadie
-¿Entonces por qué estás aquí?
-Tú me trajiste aquí
-Hum… ¡touche!- decia tranquilamente, "se notaba que no tenia ningun remordimiento".
La peliblanca se sentía como si de verdad estuviera hablando con su madre solo que más joven, la verdad es que no parecía mala persona, pero no debía de fiarse al 100%, había que mantener cierta distancia entre las personas como normalmente lo hacía antes de huir de casa.
En la escuela siempre se mantenía sola, no porque no quisiera, sino porque le gustaba apreciar las cosas a su manera, cuando estas con alguien tienes que dedicarle tiempo para escucharle hablarle y conocerse, pero en cambio a ella le gustaba apreciar el entorno, el paisaje, la naturaleza, cosas tan sencillas que pasaban desapercibidas para los demás, ella los admiraba, esa era la razón de que se inscribiera a el club de dibujo de la escuela, se pasaba horas y horas en el club plasmando todo tipo de objetos y seres en cuadernos que abarcaban toda su mochila, había ocasiones en las que llegaba tarde a casa todo por quedarse dibujando la luna desde la azotea de la escuela, esos pequeños momentos de paz, donde podía oler la briza de la noche, el viento soplando en su cara, eran los que más disfrutaba.
No sintio en que momento se quedo dormida, tampoco cuando paro el auto, ella solo abrio sus ojos despues de que un rayo de luz le cubriera la cara y el paisaje que contemplo era muy diferente al que vio cuando se quedo dormida...
Si ya se que me estoy tardando en poner a los Akatsuki, pero es que debo de encontrar el momento indicado para hacerlo, porfavor no me maten! T_T, les prometo que para la proxima ahora si saldran, dejen reviews que saben que son mis musas junto con la musica, se aceptan sujerencias, quejas y recetas de malteadas o postres, nos leemos! bye :3
