Pues aquí estamos mis queridos seguidores, tratando de actualizar en cada oportunidad que se me presenta. Para esta ocasión he decidido comenzar la verdadera trama de la historia (que no tenía pensado incluir al principio) y espero sea de su agrado.
También quisiera aprovechar la oportunidad para agradecer a todos los followers de esta historia, que me apoyan y me dan sus muy bonitos reviews:
Andromeda Stone, Daiiki Uchiha, Deefth, GabyUchiha15, Harmonie Roux, JennAizawa, LxLawliet, Moon-aishiteru, Namikazee, Neilayos, Neri15, SA10, Skadi The Goddess of Winter , Tsubaki Hyuga, Yukiko17, cerezo23, danielapmatute, kuroko1918
Muchas gracias por tomarse la molestia de estar leyendo mis locuras de Naruto :3
-Por ahora no debe de haber problemas, estas por comenzar el segundo trimestre de embarazo así que los síntomas van a empezar a aumentar con el tiempo, por ahora intenta no estresarte- menciono la doctora Shizune mientras escribía en el recetario algunos complementos vitamínicos.
Scarlet contuvo un suspiro de alivio, al menos todo iba con normalidad.
Había pasado un mes desde que entro a Akatsuki y el trabajo era menos pesado que en un inicio, pero comenzaba a haber dudas en los miembros a pesar de que no hablaran con ella y es que con el cuarto mes empezando, la panza saldría a relucir en cualquier momento.
Por supuesto siempre había la posibilidad de fingir locura e inventar una indigestión, tal vez usar ropa holgada y no pararse en frente de sus compañeros por mucho tiempo.
-Dos pastillas al día de ácido fólico y nada de comida chatarra, mucho menos picante ni nada que te pueda irritar el estómago, opta por las cosas con fibra, pero si tienes un antojo no te contengas, normalmente es porque son nutrientes que necesita él bebe.
- ¿Y las náuseas?
-Tampoco las contengas, si algo no te da buena espina aléjate de eso.
Scarlet asintió.
-No te quedes mucho en el frio, esta navidad se pronostica temperaturas menores a -4°C cúbrete los pies en la noche o comenzaras con unos dolores terribles en los tobillos.
-Ok
La peliblanca se disponía a levantarse, pero…
-Doctora
- ¿Si?
La peliblanca señalo su vientre.
- ¿Sobre la comezón? es que a veces es insoportable- comento incomoda.
Shizune sonrió y asintió con un movimiento de cabeza.
-Te recomendare una crema de aloe vera, esta marca tiene una consistencia muy espesa pero así es mejor.
Una vez termino de anotar todo lo necesario, tomo la hoja y la separo del resto del recetario para dárselo.
-Pedí que te hicieran un descuento por ser madre soltera, pero será mejor que saques algún apoyo del gobierno.
-Lo intentare, pero ahora el trabajo me tiene abrumada y no sé si tendré tiempo entre semana.
-Aun así, hazlo.
Ambas extendieron las manos en señal de despedida para que luego la peliblanca saliera del consultorio con un peso menos encima.
-Son $20 dólares por favor.
"Lentamente se van mis ahorros", pensó mientras lloraba internamente pues siempre se consideró una persona tacaña.
De camino a casa compro una rebanada de pastel y otras galletas y es que la doctora tenía razón en cuanto a los antojos, no los tomo en cuenta hasta hace poco, pero ciertamente había picado muchas cosas dulces en la última semana. Haciendo un recuento, en ese periodo de tiempo llevaba ocho tabletas de chocolate grandes, tres rebanadas de pastel, diez cupcakes (Que Itachi le dio al no haberse vendido) y desayunaba un yogurt con cereal cada mañana.
"¿Desde cuándo le pones cereal al yogurt? - pregunto Temari mientras la veía desayunar con ímpetu.
-Hum… No lo sé, solo se me antojo algo diferente para variar".
Eso fue hace dos semanas, los atracones de comida dulce se habían vuelto parte de ella sin que se diera cuenta, bueno, al menos hasta esta mañana, sin dudas una vez terminara el embarazo quedaría peor que una ballena.
Pero ahora había otros temas que necesitaban importancia, la renta con Temari estaba cubierta gracias a su trabajo, pero no quería tener que dejarlo por haber mentido a la hora de hacer su curriculum, seguramente Kakuzu se molestara de tener que pagarle a una empleada que no trabajara por unos meses, solo de pensar en lo que le dirá le daba escalofríos.
-Al menos tengo esos suéteres horribles que me servían para pasar desapercibida con los chicos – suspiro cansada -Un baño caliente y dormiré como si nada.
-¿Listos? -Pregunto Itachi por el intercomunicador.
-Todo listo cuervo rojo, aquí "Búho" preparados vamos a entrar.
Al apagar la comunicación Deidara y Sasori entraron por unos conductos de ventilación a la empresa de los Uchiha. El plan era simple, una vez que los dos integrantes de Akatsuki entraran, Itachi los dirigiría por el edificio que conocía como la palma de su mano hacia el cuarto de bases de datos, por suerte Nagato era experto en informática sabía que era capaz de echar abajo todo lo que había logrado Madara en los últimos seis meses, pero para su fortuna no era lo que buscaban. En su lugar Nagato se dedicó a crear una forma de entrar a un sistema sin ser detectado por los servidores, su objetivo era saber qué clase de cosas había hurtado la otra noche o mejor aún, conocer sus planes más a fondo.
Con una destreza impresionante, Sasori logro introducirse a la computadora mientras su rubio compañero vigilaba la entrada.
Itachi vigilaba a través de las cámaras de la empresa que Nagato había enlazado a su laptop. Como compensación a su falta de fuerza física su trabajo consistía en ver cada movimiento con precisión, gracias a su memoria fotográfica y a su gran intuición sabia cuando algo no marchaba bien en sus planes era capaz de saber si algo andaba mal.
Por ahora solo se limitaba a el piso de la planta baja.
Cámara 1: sin cambios
Cámara 2: sin cambios
…
Cámara 22… "Mierda"
-Deidara date prisa, se acerca un guardia y calculo que solo quedan segundos para que los descubra.
-Creía que usaríamos los nombres en clave todo el tiempo- contesto el rubio con indiferencia.
-Olvídate de eso ¿cómo va Sasori.?
- ¡Maestro!
Sasori chasqueo la lengua -Un poco más, Deidara quiero que te encargues del resto, no podemos dejar esto a medias.
Itachi que estaba en constante comunicación con el resto decidió intervenir.
-Solo déjalo inconsciente y no dejes que vea tu cara.
El rubio sonrió de lado -Solo no me culpes si me paso un poco de la raya, ahora mismo estoy de malas.
Como todo buen Uchiha, Itachi estaba preparado para todo, tomo su celular de su pantalón y marco rápidamente al teléfono que sabía de memoria.
"Vamos, rápido conteste quien sea"
La línea se abrió y pudo escuchar la respiración de su jefe.
-Nagato, sé que aproximadamente en dos minutos alguien va a hacer sonar la alarma y necesito que el otro transporte esté listo.
-Entendido, toma tu equipo y sal de allí nos vemos en el puente- El hombre hiso una pausa e Itachi sabía que por su tono de voz estaba tenso por la preocupación de ser descubiertos – Corta todas las líneas que tengas abiertas, yo me encargare del "Búho" y "La Marioneta".
-A la orden- Dicho esto, Itachi con gran habilidad se lanzó de la parte de atrás de la camioneta hacia el asiento del conductor para conducir por la ciudad por un rato antes de comprobar que no lo están siguiendo.
Deidara apenas vislumbro al guardia de seguridad se abalanzo sobre el para aplicarle una llave China con el objetivo de dejarlo sin oxígeno solo por unos segundos y de esta forma dejarlo inconsciente sin más.
Para cuando deposito al guardia en el piso, Sasori estaba detrás de él sosteniendo una mochila.
-Nos vamos- lanzo esta hacia el rubio y luego ambos salieron corriendo a través de los pasillos buscando el conducto de ventilación que les había llevado a su objetivo.
Pero…
La alarma comenzó a sonar de un momento a otro.
"Carajo"
-Deidara- grito Sasori del otro lado del pasillo, pues el rubio estaba tan nervioso que no noto que su Sempai ya se había adelantado y ahora buscaba otro punto de salida.
En eso, los comunicadores comenzaron a sonar dando a entender que tal vez Itachi ya estaba al tanto de la situación y buscaba la manera de sacarlos de allí.
- ¿Itachi? - Pegunto Deidara esperanzado.
-Habla Pein- Menciono Nagato en un tono cortante.
- ¿¡Lider!?- grito el rubio llamando la atención de su compañero. A lo que él lo reprendió con la mirada para que bajara el volumen de su voz.
-Deidara dirígete hacia las escaleras y una vez estés allí sigue bajando hasta el sótano.
Leyendo sus labios Sasori comprendió hacia donde debían de ir. Encontrarlas no fue un problema pues ambos habían memorizado las rutas básicas de escape para casos como ese.
Bajaron alrededor de tres pisos hasta hallar la puerta que conducía al estacionamiento, pero la alarma había cerrado aquella salida y ahora estaba bloqueada. Tendrían que tener a la mano una tarjeta de empleado para abrirla.
El rubio sonrió con satisfacción antes de sacar de sus bolsillos una masa de color blanco.
-A un lado maestro Sasori, finalmente es el turno de lucirme- Y dicho esto preparo una mezcla especial a la que adhirió al dispositivo de la puerta.
Al mismo tiempo ambos se alejaron lo suficiente para que la arcilla explotara dejándoles vía libre para el encuentro con Pein.
-30 Segundos – grito Sasori para presionar al joven a su lado.
- ¡No tienes que recordármelo a cada rato, ya lo sé Danna!
A lo lejos vislumbraron la camioneta negra idéntica a la de Itachi, una vez se dirigieron hacia ella la puerta se abrió dejando ver a Zetzu cubierto con un pasamontaña que les ofrecía la mano a ambos mientras la camioneta arrancaba hacia la salida improvisada que construyeron con anterioridad.
- ¡Agh, maldita sea! - Grito Deidara a todo pulmón.
-Shhh, quieres callarte – murmuro Zetzu con molestia – Nos van a descubrir si sigues gritando así.
-Es que eso fue peligroso Zetzu, creí que no la contaríamos. ¿No es así Danna?
-Por supuesto que no.
- ¿Que?
-Eso no fue nada, el peor escenario hubiera sido que en lugar de un solo guardia hubieran sido veinte armados hasta los dientes y que aparte de eso nos hubieran encerrado en el mismo cuarto de máquinas. ESE si sería el peor escenario, así que no te quejes que esto fue prácticamente un día de campo.
A sabiendas de que su sempai tenía más experiencia que el en ese campo prefirió no decir nada.
-Itachi nos espera en el puente, una vez lleguemos le entregaran la memoria con los registros alterados- Menciono Nagato con seriedad.
Zetzu mientras tanto se asomaba por las ventanas y espejos cada cinco segundos asegurándose de que no los siguieran -Esos tipos me ponen nervioso, burlaron la seguridad de nuestro almacén, no debí tomarlos tan a la ligera- El akatsuki parecía avergonzado por sus acciones y suspiro cansado mientras se acomodaba en el asiento del copiloto.
-Todos somos responsables Zetzu- Dio pausa para tratar de poner en orden sus ideas y dejar a un lado la preocupación de ser descubiertos en medio de la carretera por Madara -Puede que Madara nos halla robado el equipo de espionaje y las armas de contrabando, pero aún tenemos fondos para seguir con el plan de hundir a ese Uchiha con sus propios negocios ilegales.
Deidara miro hacia su líder con una mueca de cansancio. -Recuérdenme por que hacemos esto en vez de solo irnos del país y dejar a ese malnacido que se pudra en su mierda.
- ¿Otra vez Deidara? -replico Sasori con hastió de la actitud del chico – Nos utilizó directa e indirectamente para sus propósitos, que eran… robar joyas, dinero en efectivo y hackear cuentas bancarias para su beneficio dejándonos migajas a nosotros, luego cuando ya no le servimos nos acusó ante la policía.
-A eso me refiero maestro, de eso hace cinco años, estoy comenzando a cansarme de jugar al gato y al ratón con un tipo como el- Un silencio cargado de tensión creció dentro de la camioneta, el rubio sabía que eso solo significaba que los demás esperaban una respuesta incorrecta para mandarlo a callar o propinarle un golpe en la cara.
-Lo recuerdo bien Sasori, recuerdo las veces que me escapaba de clase solo para conseguir un maldito maletín lleno de efectivo que los mafiosos le dejaban a Madara como pago a sus servicios, a mí, un niño de quince años que no conocía nada del mundo que arriesgaba su vida solo por el capricho de un hombre. -Nadie dijo nada, solo se escuchaba el ruido del motor al pasar por la carretera, era más que suficiente para poner tensos a todos los miembros del equipo.
-Ya llegamos- hablo Nagato mientras conducía.
No era un secreto, cada uno de los Akatsuki fue manipulado por y para Madara sin obtener beneficios y en cuanto se aliaron hace unos años se juraron a sí mismos el acabar con Madara a cualquier costo por pura venganza. Cada uno tenía su forma particular de desquitarse, pero Deidara el más joven del grupo estaba tambaleando en cuanto a su meta, aun así, era entendible, él tenía toda su vida por delante y fue salvado de cometer un error terrible por Sasori quien lo encontró en medio de una matanza entre mafiosos por culpa del Uchiha.
Después de aquello el pelirrojo lo llevo bajo la protección de Akatsuki pero aun así sus vidas siempre se encontraban tambaleando por culpa de aquel hombre.
-Toma- Dijo Nagato entregándole la USB a Itachi.
El joven la tomo y con un rápido movimiento de manos la oculto en el bolsillo de su chamarra.
-Es todo- Miro al resto con una expresión fría- Ustedes váyanse de aquí, necesito que estén descansados para atender mañana el negocio, mientras Nagato y yo nos quedaremos hasta la madrugada.
-De acuerdo, solo ten cuidado- comento Sasori con cansancio.
-Entonces nos vemos…
El pelirrojo fue interrumpido por el sonido de una bala que estuvo a nada de darle en la pierna si no fuera por sus reflejos.
-¡RETIRADA!- Grito Nagato a los demás.
Sin necesidad de otra advertencia, los hombres salieron corriendo una parte a la camioneta y otra hacia el callejón más cercano en busca de resguardo.
- ¡ITACHI! - Grito Nagato desde la camioneta.
- ¡SAL DE AQUÍ!
Dado que Nagato estaba paralizado de miedo en el interior de la camioneta, Zetzu tomo el mando y salió del lugar pisando el acelerador hasta el fondo.
El Uchiha suspiro aliviado una vez que la camioneta se alejó sin ningún contratiempo, ahora solo quedaban él y Deidara ocultos detrás de una pared de ladrillos evitando algunas de las balas dirigidas al resto de miembros de Akatsuki, eran aproximadamente dos francotiradores sin mucha experiencia, pero aun así era arriesgado tratar de probar su suerte al salir huyendo de su escondite improvisado.
-Mierda- murmuro Deidara por lo bajo.
Itachi se asomó por sobre encima de su hombro solo para encontrarse con el rubio herido por una bala en un costado del abdomen.
-Esto va a ser molesto.
El mayor tomo un trozo de tela de su ropa para cubrir la herida.
-Solo rozo la bala, no daño ningún órgano, pero aun así tienes que ir a un hospital.
El aludido soltó algo parecido a una risa sarcástica mientras comenzaba a respirar con dificultad.
-Ambos sabemos que, si vamos a un hospital, Madara enviara a alguien a darme el tiro de gracia- Dicho esto comenzó a toser moviéndose de tal forma que la herida no tardaría en abrirse más de la cuenta.
El moreno comenzó a levantarse y con el llevaba cargando como podía al rubio.
-Te llevare a un lugar seguro, tal vez allí pueda coser la herida.
- ¿Tienes algún lugar en mente?
-Podría decir que si, reza por que todo salga bien.
Abrió la puerta del departamento mientas se sacudía la nieve de su ropa, mientras avanzaba se fue despojando de las prendas que la protegían del frio del exterior y se iba acercando más a la pequeña chimenea del departamento. Unos días antes Temari le había enseñado a encenderla y le resulto muy fácil por lo que no tuvo problemas en encender el fuego y acomodarse a un lado de está disfrutando del calor tan acogedor.
Aquella mañana Temari aviso que ninguno llegaría a casa hasta después de media noche por diversos asuntos. Así que sin nada más que hacer comenzó a preparar su baño para luego dormir con tranquilidad después de su visita al médico.
Después de una ducha de agua caliente se unto la crema que le recetaron y sintió un alivió al ya no tener tanta comezón en la zona del vientre y los pechos, pero sus pensamientos fueron interrumpidos por unos ruidos del exterior, mas especifico del pasillo fuera de los apartamentos. Temari ya se lo había dicho, el lugar donde se ubicaba el edificio era una zona peligrosa y pensando lo peor Scarlet se armó con un bate de béisbol que hallo en la habitación de Gaara y se posiciono en una zona donde nadie del exterior pudiera verla, si alguien abría la puerta lo primero que haría sería propinarle un golpe certero a la cabeza.
Pero no tuvo que esperar mucho, la puerta se abrió con una patada que casi hace un agujero en la madera y Scarlet casi le da un infarto de la sorpresa. Lo primero que vislumbro fue un sujeto vestido de negro con pasamontañas que cargaba a lo que deducía seria su compañero por estar vestido de la misma forma. Al entrar lo primero que sonó fue el quejido del chico que estaba siendo cargado.
-Nos va a matar en cuanto nos vea.
-Lo sé, pero al menos estarás mejor- Hizo una pausa para recargar a su compañero en una de las sillas del comedor- Hola ¿hay alguien en casa? - Llamo Itachi mientras se quitaba el pasamontañas.
- ¿¡Itachi!?- casi grita Scarlet al aludido - ¿¡Que haces aquí!? ¿¡Y quien es…?! ¡Deidara-sempai!
Scarlet se fue hacia el rubio que sangraba de su costado izquierdo debajo de las costillas, calculaba que se había perdido menos de un litro de sangre por lo que su fatiga estaba justificada.
-Te explicare luego… necesito la bañera, toallas y un botiquín de primeros auxilios, por ahora.
-Tienes suerte, acabo de bañarme por lo que la tina debe estar limpia.
-Llénala con hielos de la nevera y me avisas cuando esté listo para llevarme a Deidara.
-Ok
Sin hacer preguntas Scarlet comenzó a llenar la tina con cubitos de hielo e incluso botellas de helado para mantener la temperatura lo más fría posible, mientras Itachi salía al exterior con una cubeta en mano para volver al departamento con nieve de la calle.
Entre ambos Akatsuki llevaron a Deidara al baño y lo recostaron con cuidado en la tina a lo que el joven soltó un quejido.
-Estoy comenzando a marearme, no durare mucho.
-Te necesito consiente.
-Olvídalo Itachi, mi visión esta borrosa y no siento mis piernas, si vas a hacer algo hazlo rápido.
El moreno se giró hacia la chica.
-Llama a Konan y dile que traiga equipo quirúrgico junto con sangre tipo AB.
- ¿Pero en donde planeas operarlo?, aquí no tendrás espacio y no esta desinfectado- replico con molestia Scarlet.
-Despeja la mesa de la cocina, que no quede nada encima ni alrededor, luego moja en un trapo un poco de alcohol para esterilizar el área.
Su memoria fotográfica fue lo que siempre lo caracterizo en todos los aspectos de su vida y lo que provoco elogios por parte de todos sus profesores hacia él. Era la razón por la cual se enfocaba en aprender de casi cualquier tema que se le pusiera en frente en caso de una emergencia de cualquier tipo el siempre sabría qué hacer, por ello cuando estudio lo básico en medicina aprendió como tratar una herida de bala en primera instancia pero ahora en la situación actual se sentía un completo inútil, si no se daba prisa Deidara moriría en cuestión de horas, Konan era su mejor opción, con una carrera en medicina ella extraería la bala sin ningún problema.
-Itachi- san, el sangrado no se detiene.
El aludido dejo a un lado sus pensamientos y se dirigió a la bañera que ahora estaba repleta de hielos y con Deidara encima de ellos, eso con la intención de mantener el cuerpo en buen estado mientras llegaba Konan.
Itachi tomo el pulso dándose cuenta de que este se hacía cada vez más lento.
-Esto no es posible- murmuro Deidara con una débil sonrisa- ¿una bala y estoy al borde de la muerte? ¿Qué clase de broma es esta?
El Uchiha sonrió de la misma forma gracias al humor de su compañero. Por supuesto la ironía de la situación sí que era obvia, el resto de Akatsuki había estado en situaciones mucho peores que aquella, pero allí estaban vivitos y coleando como si nada hubiera pasado.
Konan en cuanto recibió la llamada de Nagato supo que había problemas. Su hermano fue directo, habían conseguido la información, pero los atacaron en cuanto bajaron la guardia, un error que le estaba costando la vida en esos momentos a su integrante más joven, después de esto tendría que regañarlos.
Apenas asomándose por el pasillo noto la puerta astillada. Se acercó a ella y antes de que tocara los restos de la puerta, esta se abrió mostrando a una Scarlet asustada y manchada de sangre en las manos y parte de la ropa.
-Gracias a dios estas aquí Konan-sama.
- ¿Dónde están?
-En el baño al fondo del pasillo, Deidara-sempai está muy mal.
Sin perder tiempo, Konan prácticamente corrió hacia el cuarto de baño cargando el equipo médico en una enorme maleta.
- ¡Por el amor de Dios, Itachi ¿qué estás haciendo?! ayúdame a llevarlo a la mesa rápido antes de que se desangre.
Sin decir palabra los tres se encaminaron como pudieron a la "mesa de operaciones" improvisada, una vez allí Konan desenfundo el suero y la bolsa de sangre y conecto ambas cosas al cuerpo de Deidara, mientras Itachi se ponía los guantes médicos y Scarlet se materia al margen de la situación.
-Ponle un poco de anestesia, la suficiente para relajarlo pero que no se duerma o estaré en problemas- miro hacia ambos lados calculando el espacio en el que se encontraba antes de ponerse una bata de cirujana -Scarlet, te necesito, lleva el conteo de todo el instrumental y cuando termines no quiero que falte nada, lo menos que necesito es que se quede una gasa dentro del estómago de este inútil.
La chica asintió y con un poco de alcohol para desinfectar sus manos comenzó a anotar cada cosa que Konan sacaba de su mochila.
Scarlet nunca pensó que enfrentaría este tipo de situación, hace menos de dos horas estaba a punto de irse a la cama, tomando una tasa de chocolate y acurrucándose frente a la chimenea y ahora estaba en medio de una operación donde la vida de Deidara pendía de un hilo con toda la sangre que había perdido.
Lo que no sabía nuestra protagonista era que esto solo sería el inicio
