Eso es mis muy queridos seguidores, he vuelto después de siglos. Una disculpa por no actualizar pero he tenido muchos problemas de salud, por lo que no me he dado tiempo de actualizar y a parte la universidad es pesada.

Sobre el capitulo: La verdad mucho de este capítulo fue "improvisado" por que no me gustaba el camino que tenía la historia, muy monótono y a mi no me gusta seguir el modelo de "tragicomedia romántica". Por lo que sí, hay cosas un poco inesperadas.

La historia va en su recta final, creo que he alargado mucho la historia y si sigue así se le va a perder la esencia que tenia en un principio, así que los dejo disfrutar, perdonen si tengo errores de redacción u ortografía (no se puede ser perfecto).


Fue una eternidad para Scarlet, ella tenía la esperanza de que Deidara saliera de esta, pero la cantidad de sangre la había asustado y lo mejor que pudo hacer para ayudar a sus compañeros de trabajo fue dejarlos solos para dejarlos operar al chico, se había llevado a Shukaku consigo, para mantenerlo fuera de peligro y no lo soltó en toda la noche.

Mientras ella se hacía un ovillo en la sala de estar, durante ese tiempo no se atrevió a mirar el procedimiento quirúrgico por miedo a entrar en pánico y la hacía sentirse como una cobarde, algo que no le agradaba para nada.

En algún punto de la madrugada Gaara y Kankuro entraron topándose con el trio de akatsuki, lo que originó conflicto entre los dueños del departamento e Itachi; Gaara estaba furioso, sabía que si las cosas se pondrían graves tendrían que reunir cuentas con la policía por algo de lo que ni siquiera estaban ligados. El Uchiha sabía que tenían la razón, pero no iba a dejar morir a su compañero, por lo que les pidió a Kankuro, Gaara y Scarlet que salieran al pasillo para poder terminar el trabajo sin interrupciones.

El pelirrojo caminaba de un extremo a otro del pasillo mientras hablaba por teléfono, estaba tan molesto que el celular parecía estar a punto de quebrarse ante la presión que el chico ejercía sobre el aparato.

- ¡Yahiko no pueden hacer esto, están poniendo en riesgo a todos, si algo sale mal a todos nos va a llevar la mierda! ¡¿por qué carajos se te ocurrió hacer esto y de esta forma?!- Gritaba mientras Kankuro y Scarlet se encontraban recargados sobre una pared cansados y de mal humor.

Scarlet se dejó caer al piso -Esto es una pesadilla- murmuró -No puedo ni pensar con claridad.

Kankuro se sobo las sienes -No eres la única, si esto sigue así Gaara va a hacer un agujero en el piso- miro hacia la chica y noto que esta estaba pálida - ¿Todo en orden?

-Tengo antojo de un dulce, pero dudo que sea por el embarazo, creo que la impresión fue muy grande.

-Tenemos galletas de avena, iré por unas, mientras vigila a Gaara- Kankuro se encaminó en busca de algo para comer a pesar de que Itachi le advirtió de no interferir con su trabajo. Apenas abrió la puerta se encontró con los tres descansando, Deidara en la mesa de la cocina e Itachi en los sillones de la sala, mientras Konan colgaba la bolsa de sangre en una de las alacenas.

-¿Qué fue lo que pasó? -preguntó el Shabaku sin rodeos mirando a Konan con una expresión molesta.

La mujer le sostuvo la mirada con la misma dureza mientras se cruzaba de brazos frente a el -¿Por qué no dejamos que Itachi nos explique mejor? después de todo el y Nagato planearon todo- al terminar de decir aquello ambos fijaron su vista en Itachi, el cual no estaba de humor para reclamos; se levantó de golpe emanando un aura de maldad.

-Asumo mi responsabilidad como líder, se que esto no debió pasar, pero todos sabemos que era una posibilidad y como adultos que somos todos estuvimos de acuerdo con ello- Hablo Itachi con una voz neutra.

Kankuro dio un paso al frente -En eso tienes razón, ¡pero cuando aceptamos ayudarte no sabíamos a qué extremo podría llegar Madara! -el chico inhalo tratando de no perder los estribos -No solo pones en riesgo a tu grupo, también a nosotros, ¿qué pasaría si alguno de los vecinos los vio llegar con Deidara? ¿o si este tipo no hubiera sobrevivido a la operación?

-No fue tan grave- dijo Konan

-¡Eso no lo sabes!- grito Kankuro -Scarlet era la única en casa, también a ella la estas poniendo en peligro ¡¿no ves que está esperando un bebé!?.

Al decir esas palabras Konan dirigió su mirada a Itachi, sabiendo que él no estaba al tanto de la situación de la chica.

-¡¿Que?!- grito el moreno, miró a la chica a su lado mientras esta hacía una mueca de disgusto -¿Lo sabías?- preguntó a Konan, la joven apartó su vista y se cruzó de brazos.

-Necesitaba ayuda- fue lo único que dijo antes de mirar a ambos con seriedad.

-No te pregunte eso Konan, ¿quien lo sabe?.

-Los hermanos Shukaku, Nagato, Yahiko y yo, espero que se mantenga así.

Kankuro soltó una risa sarcástica -Una cagada después de otra, de verdad que los Akatsuki son un desastre.

Konan le dedicó una mirada fulminante -Te reto a que repitas eso.

-Ustedes dicen buscar la justicia, pero no son más que unos jóvenes que quieren jugar a la mafia. Hace 3 años que tratamos de hundir a Madara para que no vuelva a dañar a ningún otro ser humano pero el tiene la delantera, nosotros le robamos un porcentaje de sus fondos y el le dispara a uno de los nuestros, así no se le puede vencer, esto es patetico.

Konan comenzó a enojarse en verdad, pero itachi la detuvo poniendo una mano en el hombro de la chica.

-Debemos tener paciencia, esta es nuestra única oportunidad.

Itachi habló con tanta seguridad que el Shabaku no pudo articular ninguna palabra. Con un resoplido se alejó de ambos akatsukis para ir hacia la cocina.

-¿Qué haces?-inquirió Konan.

-A Scarlet se le bajó el azúcar por el susto, le voy a llevar unas galletas.

Al mencionar a la peliblanca, Konan pensó en salir para acompañar a la chica, pero pensó que su presencia haría el ambiente más incómodo al encontrarse con Gaara, así que desistió de la idea y prosiguió a lavar las manchas de sangre que se extendían por todo el pasillo. Itachi sin embargo prosiguió a tomar los signos del rubio que seguía dormido en la mesa, luego se dirigió a la sala para descansar un poco no sin antes pensar en lo del embarazo de la chica, unos minutos más tarde se quedó dormido.


Mientras tanto en un callejón cerca del puerto, Kakuzu y su compañero Hidan tenían acorralado al último tipo que había contratado Madara para poder detener los planes de Pein. El hombre pensaba que si podía reunir la información recabada del grupo de un puerto a otro antes de que se dieran cuenta, los jóvenes estarían en problemas para hacer su trabajo, los que no tomó en cuenta fue que en Akatsuki no solo estaba conformado de estrategas que olieron la jugada a kilómetros, sino que también muchos de sus integrantes eran capaces de mandar a la morgue a cualquiera que les pusiera en el camino, como en el caso de aquellos dos integrantes.

-Oye Kakuzu esto se esta poniendo aburrido, el jefe dijo que podíamos divertirnos pero esto parece un juego de niños, Madara nos subestima.

-Ese es el plan idiota- contestó Kakuzu mientras le rompía el cuello al tipo que estaba en el suelo -El debe entender que no vamos a dejar que nos pisen tan fácil; dentro de unas horas alguien encontrara los cuerpos y la noticia llegara a los oídos de Madara, es allí donde Nagato comenzará el plan.

La jugada comenzó.

Hidan lanzó un escupitajo al suelo -Tres años para esto, cuando esto termine me voy a largar de aqui, estoy harto de seguir las órdenes de Pain, me comprare un puto yate con el dinero que tenga e iré a Brasil, dicen que allí las putas son excelentes- soltó una carcajada ruidosa que fue interrumpida por el sonido de sirenas llegando al puerto.

-Serás idiota ¿no puedes cerrar la boca ni por cinco minutos?- dijo Kakuzu mientras ambos corrían hacia la salida.

-¡CALLATE! esos inútiles no nos alcanzarán nunca, Tobi seria mejor policía que ellos.

Mientras Hidan discutía, Kakuzu sacó de su bolsillo un teléfono móvil y envió un mensaje a su líder antes de arrojarlo contra el suelo haciendo que se rompa en mil pedazos. Ambos hombres corrieron lo mas rapido que podian para poder alejarse de la costa, no tenían auto ya que eso les daba una ventaja al poder esconderse fácilmente en cualquier inmueble. El resto de la madrugada fue una cacería para ambos akatsukis, se ocultaban debajo de puentes, casas abandonadas y cualquier otro lugar que les permitía pasar desapercibidos en las calles.


Deidara tenía frío, fue lo primero que sintió antes de poder abrir los ojos lentamente y darse cuenta de que estaba en un lugar en el que nunca había estado antes, la madera del techo y los muebles que lo rodeaban no los tenía cualquier persona. Trato de levantarse pero un dolor fulminante se lo impidió haciendo que el rubio soltó una maldición. Miro superficialmente la estancia donde se encontraba, pero el cuarto estaba sumido en la obscuridad y las ventanas estaban cubiertas, miro su brazo y noto el medicamento y el suero que estaban conectados a él, de inmediato pensó en Konan, era la única que podría curar heridas de bala con tanto cuidado.

-¿En dónde estoy?- murmuró Deidara con una voz ronca.

-Con los Shabaku- contesto Konan surgiendo desde las sombras. -aun esperamos a que nagato nos de indicaciones.

-Hum, de seguro tus hermanos no han movido el trasero en lo que va de la noche.

-¿Te atreves a insultarlos después de que te salvamos la vida?

-Solo digo lo que pienso, a veces creo que es mejor desaparecer del mapa a enfrentarnos a Madara.

-esa es tu idea? huir?

-Tal vez sea nuestra única salida.

-Así que vas a abandonar a tu familia? que paso con lo de devolver el dinero que le robó a toda esa gente, a tus padres? vas a dejar que se quede con todo?

Deidara no respondió.

-Ese hombre robó los ahorros de miles de personas, lo mínimo que merece es pudrirse en prisión. Por su culpa tus padres se quedaron en la ruina, necesitas hacerles justicia después de todo el sufrimiento que pasaron.

El joven abrió los ojos y trato de replicar, pero fue inútil, apenas se movió cuando comenzó a toser -Tu, no lo entiendes, estuve a punto de morir hoy, el miedo que sentí fue más poderoso que los deseos de venganza que he tenido en todos estos años.

Konan se acercó a él para que no se sobreesforzara,

-Pero sabes, tienes razón, no voy a dejar que ese imbécil nos tumbe a todos con unas cuantas balas, ese cabrón va a pagar por lo que hizo.

El teléfono de los Shabaku comenzó a sonar, a lo que la mujer se apresuró a contestar.

-Nagato, gracias al cielo llamaste.

La llamada no fue larga, estuvieron a lo mucho 30 segundos al teléfono, pero para cuando ella colgó, Itachi había regresado junto a sus compañeros.

-¿qué sucede?-pregunto el Uchiha.

-Está hecho, en unas horas se sabrá la verdad de ese malnacido.

-Crees que se acabe con esto?

-No, pero al menos nos dará la oportunidad de empezar de nuevo.


Dieron las 8 de la mañana cuando Scarlet despertó, se había dormido sobre el hombro de Kankuro mientras abrazaba al mapache.

-Kankuro-san, ya es de dia.

El chico murmuró algo mientras abría los ojos y miraba a la peliblanca -¿que hora es?

-no lo se, ire a revisar adentro, no s quedamos dormidos en el suelo y Gaara-san se fue.

La peliblanca abrió la puerta muy despacio, tratando de no molestar a los akatsuki.

-despertaste- murmuró una voz a su izquierda.

-Itachi, yo… estaba preocupada, como van las cosas por aquí?.

-Podría ser peor.

-Ya veo.

Itachi dirigió su mirada al vientre de la chica, ahora se daba cuenta de que estaba ligeramente inflamado, ¿como no lo había pensado antes?. Recordó el hecho de que la chica se había quedado afuera toda la madrugada y se sintió mal por todo lo acontecido, es decir, ella no tenía idea de nada de lo que estaba pasando, debía de estar asustada después de ver todo el acontecimiento que involucró a Deidara.

El chico tomo su sudadera -Ven, te invito a desayunar.

-No es necesario Itachi-san, Temari tiene aquí ingredientes para un omelette.

-Vamos, ha sido un a noche difícil, no quiero cocinar ni lavar trastes ahora, además se me antoja algo dulce y se que aqui no hay nada que se le parezca.

La chica sonrió con pesar y asintió.


A dos cuadras de la casa de Temari, había un pequeño restaurante estilo americano, como los que te encuentras en la carretera. Apenas Itachi abrió la puerta, el olor a café inundó a Scarlet. Tomaron un lugar al fondo del local y les dieron la carta.

-Pide lo que quieras, yo invito- dijo Itachi.

-por esta vez lo aceptaré, muero de hambre y deje mi billetera en casa- dijo Scarlet con una sonrisa.

Una vez tomada la orden, los dos se sumieron en un silencio incómodo. Itachi sabía que le debía explicaciones a la chica y aquel parecía el momento adecuado.

-Escucha yo…

-No tienes que decirme algo, que no quieres -El chico se sorprendió de sus palabras- Se que ustedes están en algo peligroso y se que entre menos sepa, estaré a salvo, solo quiero saber si será mejor que me vaya a otro lugar.

Itachi miro a la chica con un poco de tristeza y preocupación.

-Mereces saber lo que pasa -Itachi hizo una pausa antes de comenzar la historia, miró hacia los lados asegurándose de que nadie los escuchara. -Has oído hablar de Madara Uchiha.

La chica asintio -Se que tienen el mismo apellido y que él se dedica a ser empresario, pero eso es todo.

Itachi entrelazo las manos antes de proseguir -Hace unos años, cuando mis padres fallecieron, tomó el control de la empresa y nuestra custodia y lo uso para su propio beneficio, le hizo mucho daño a mi familia durante ese periodo y no solo eso, sino que hizo varios fraudes con bancos con los que consiguió robarse el dinero de sus clientes.

Algunos de los miembros de Akatsuki provienen de familias cuyo dinero fue robado y no pudieron hacer nada al respecto. Por eso nos unimos, vamos a exhibir a Madara para que se haga justicia por todo lo que hizo.

-¿Por eso sempai esta asi?

-Arriesgamos nuestras vidas para poder hacer justicia, estamos al tanto de ello.

-¿Qué hubiera pasado si Deidara no se hubiera recuperado?¿Tenían un plan de respaldo?

Itachi tenso su expresión al recordar que ya había tenido una conversación similar hace unas horas.

-No pense que pasaria esto tan pronto.

-Osea que no tenían nada.

-Si

Scarlet suspiro cansada, todo su cuerpo estaba tenso a causa de las últimas doce horas de tensión, no dejaba de pensar en el "que hubiera pasado si…" , viendo todo lo que ha pasado era sorprendente que no hubiera llegado la policía al departamento, o peor aún, matones contratados por el Uchiha mayor.

-¿Al menos lograron su cometido?

Itachi la miro a los ojos y sonrió de una forma apenas perceptible. Alzó la mano para llamar la atención de la camarera, cuando esta se acerco al chico él le murmuró unas palabras al oído.

-Por supuesto- La camarera se alejó hacia la cocina mientras Scarlet trataba de entender lo que pasaba.

-A esta hora ya debe estar el noticiero de la mañana- Comentó el moreno.

La televisión se encontraba a espaldas de donde se ubicaba Scarlet, por lo que la chica tuvo que voltearse para ver lo que Itachi quería mostrarle. La pantalla mostraba a la conductora de las mañanas, con una expresión seria y a un lado una fotografía de Madara Uchiha.

-Oye Ayame, sube el volumen de esa cosa -Gritó un hombre en la barra.

-...Se dio a conocer hace unas horas y de forma anónima los libros de contabilidad y archivos detallados sobre el capital de el actual director de la empresa Uchiha. Fuentes cercanas han corroborado que existen cuentas en el extranjero a nombre de empresas fantasma, donde el dinero de los derechohabientes ha sido transferido de forma ilícita y sin el consentimiento de los clientes, en estos momentos…

Scarlet no podía creer lo que estaba pasando, rápidamente se dio la vuelta para ver la expresión del Uchiha; Su rostro aparentemente se mantenía serio, miraba fijamente las noticias como si esperara que en ese momento la foto de su tío saliera de la pantalla.

-A eso te referías- murmuró la chica para si misma.

El teléfono de Itachi comenzó a sonar -Ire a contestar, comienza sin mi -y salió por la puerta trasera para atender a su compañero.

-La policía acaba de llegar a la empresa, pero no está- Hablo Nagato con un tono molesto.

-Alguien debió de darle un aviso, probablemente esté en su mansión o en el aeropuerto tratando de huir

-Tenemos poco tiempo para reunir al equipo y pasar a lo siguiente- El pelirrojo hizo una pausa -¿aun tienes a tu contacto en la policía?.

-Una vez que lleguen a la mansión de Madara le di instrucciones a Kakashi de en donde puede estar el testamento, una vez que lo tengamos podremos empezar con el proceso legal. - Itachi contuvo la respiración.

Nagato se quedó en silencio del otro lado de la línea.

-Hidan y Kakuzu tuvieron que matar a unos cuantos hombres de Madara y Deidara está delicado, espero que todo esto haya valido la pena.

-Madara no saldrá impune de esto, no esta vez, eso te lo puedo asegurar.


Eran alrededor de las 12 del dia cuando Hidan y Kakuzu llegaron a la entrada de la biblioteca pública de Konoha, era el último lugar donde los buscaran a ambos. Vestidos como motociclistas y con los brazos cubiertos de tatuajes, los dos abrieron se adentraron encontrando el lugar completamente vacío dado que apenas empezaban las vacaciones de diciembre.

-Odio este lugar- se quejo Hidan.

-Eso ha quedado muy claro- Mencionó Kakuzu inexpresivamente -Ella dijo que nos vería a estas horas, mas le vale que no nos haga esperar, odio eso.

-No seas tan impaciente, tuve que hacer varias cosas para que puedan quedarse aquí- Hablo Sakura Haruno bajando de una escalera de madera que se sostenía de un estante.

-¿La policía nos persigue y quieres que me calme? No tienes mucho sentido común.

Hidan se carcajeo -Y eso lo dice la persona que prefiere robar dinero que salvar su vida?

Kakuzu se volteo matando a su compañero con la mirada.

-No me retes imbécil.

Sakura golpeo con fuerza uno de los escritorios, con tanta fuerza que los hombres creyeron se rompería el mueble.

-Estoy aquí por un favor de Itachi, no la vayan a cagar- Dijo seria la pelirosa.


En la residencia Shabaku, Deidara y Konan desayunaban con el resto de la familia de la arena, todos estaban absortos con la noticia, sobre todo la familia de el pelirrojo por el plan que surgia gracias a akatsuki. El joven rubio se recuperaba rápido, y con la noticia que aparecía en pantalla se sentía mucho mejor, el grupo debía reunirse al anochecer en la biblioteca de la ciudad, para ese entonces se sentiría mucho mejor.

Nagato y Yahiko se hallaban junto con Tobi, Sasori y Zetsu en una habitación de hotel que Zetsu había apartado desde semanas para ese momento, esperando al igual que el resto del grupo a que se ocultara el sol.


Itachi no sabía relacionarse con otras personas, podía ser empático y sagas sobre todo a la hora de hacer negocios o dar una conferencia, pero para hablar con una mujer fuera del trabajo y que era igual de tímida que él, eso era otro cantar. Scarlet y el Uchiha caminaron después del almuerzo, la peliblanca necesitaba un poco de aire fresco y el joven no iba a dejarla sola dadas las circunstancias, así que optaron por darle una vuelta a la manzana con la intención de relajarse, pero en lugar de ello ambos se sentian incomodos, el hecho de que probablemente Madara enviara a alguien a dañarlos los hacía estar alerta todo el tiempo y esa misma paranoia era la excusa perfecta para no dirigirse la palabra.

Cada vez más personas sabían de su embarazo, es decir no pensaba ocultarlo todos esos meses, pero hubiera preferido un poco más de tiempo.

Scarlet recordó eso que dicen sobre la opinión de los demás, que no se le debe tomar importancia, que lo que importa es la opinión de uno, pero ella sabía que eso era una vil mentira, casi toda la población del mundo incluida ella se dejaban guiar por el "qué dirán" de los demás y lo peor de todo es que esto se hacía inconscientemente. Con eso en sus pensamientos la chica no dejaba de imaginarse qué imagen de ella tenía el mayor de los Uchiha; Probablemente la vería como la fácil de la escuela o la que solo buscaba engancharse a un hombre con un bebé, Dios en verdad estaba harta de todo ello.

Y entonces fue cuando el Uchiha dio la estocada final.

-Te conozco, tú estudias en la superior de arte.

Y allí Scarlet supo entonces que el plan de que nadie supiera de ella, sobre todo Itachi el todopoderoso Uchiha supiera de su vida pasada, se fue directito a la mierda.

"Por favor tragame tierra"

Y pues hasta aquí mis queridos saltamontes, espero actualizar aproximadamente hasta el 30 de febrero, ya saben, comentarios, sugerencias, felicitaciones se agradecen mucho para esta humilde escritora.


Nos leemos y que tengan una linda noche :3 (Aquí en México es de noche así que no me digan nada)