Capítulo 2

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Entró con los hombros tensos al igual que sus puños. Se sentía patética pero lo que más le molestaba no era eso, la falta de tacto y la manera en la que su hermano se había referido a la situación económica de su familia le dolió en el alma. Cora, su madre, se esforzaba tanto para darles lo que podía ¿Cómo podía negar aquello? Además ¿Qué culpa tenía el accidente como para usarlo de argumento para no ser más un Mills?
Se sentía observada pero no volteó a ver, solo se dedicó en silencio (no había otra forma) en preparar cada uno de los pedidos. Generalmente tenía muy buen ánimo, su "discapacidad" no le suponía ningún mal humor, pero ahora no andaba contenta ni tenía paciencia para soportar otra chorrada de parte de algún cliente como la cabeza hueca de cabello pixie.

Eric le preguntó si estaba bien, esta solo asintió. Podía oír todo, solo era muda y estaba en tratamiento. ¿Los motivos? Más adelante podían ser explicados.
Cuando dejó el chocolate caliente sobre la barra, frunció el entrecejo al ver a la mujer que estaba allí. La observaba con preocupación ¡Cómo no! Había observado como su hermano le gritaba aunque de seguro no tenía idea de lo que ella quería decirle a Neal con el lenguaje de señas. Quería decirle "Aquí tienes, disfrútalo" pero solo asintió con educación.

-Gracias, yo ah-. La rubia quería decir algo pero ¿Qué iba a decirle? ¿Qué por qué discutía con ese hombre? ¿Si acaso se sentía bien?
-¡Emma vámonos! Me duelen mis pies y tengo que cambiarme de zapatos, gracias a esa mujer con la que hablas es que quedé con los dedos pegajosos ¡Santo cielo!-. Hizo un movimiento con sus manos tan dramático que Swan sintió vergüenza, sonrojada volteó a la empleada "Mills" pero esta estaba dada vuelta mirando otra cosa, solo podía ver su perfil y las cejas fruncida.

-Está bien-. Susurró cogiendo el vaso de chocolate caliente y mirándola con curiosidad ¿Por qué lo había pedido si ya se había bebido uno? Había tenido la necesidad de estar cerca de esa pobre mujer a la que, primero su amiga la había insultado y segundo, otro hombre le había gritado.


POV. REGINA

Poco después cuando el reloj marcó la 1 de la tarde, fui hasta al baño para cambiarme de uniforme, mi segundo empleo empezaba a las 14 horas en punto. Me despedí de los demás con la mano, mañana estaría aquí a la misma hora de siempre. Me subí a la bicicleta y me fui tranquilamente por la ciclovía que estaba al lado de la playa, las palmeras, todo aquello sobre la arena. Mi mente comenzó a perderse en cosas desagradables, recuerdos del accidente hace 3 años, las palabras de Neal esta mañana, el hecho de dejar sola a mi hermana en sus vacaciones, un sinfín de cosas que se mezclaban entre sí. Meneé la cabeza agotada y presté atención a mi alrededor antes de chocar con un peatón o un perro y su dueño. A diferencia de mi hermano mayor, yo amaba de donde venía, mi familia, mi hogar, era lo que me había rodeado toda la vida y lo que me hacía ser quien soy ahora, mas, a pesar de todo y la fuerza para salir adelante, no podía mentir, me estaba agotando estos últimos días más de la cuenta.

Estacioné la bicicleta y la amarré con la cadena, los ladrones podían estar a la vuelta de la esquina y no era una boba para permitir que me quitasen mi medio de transporte.

-Hola Mills ¿Quieres almorzar?-. Murmuró Peterson, un colega de quién aun no aprendía su nombre -Ve atrás ¿Sí?-. asentí

Mi segundo trabajo era un restaurante de comida rápida, vendían papas fritas, hamburguesas, tacos, pero la especialidad de la casa era el pollo en 3 variedades: alitas, pollo frito y nuggets. Yo me encargaba de muchas cosas pero al igual que Starbucks, no tenía mucha interacción con los clientes porque no podía hablarles, tampoco podía llevar un cartel sobre mi cabeza que dijera "Soy muda, soy especial". Luego de terminar de almorzar y usar el cepillo dental, cerré los ojos, respiré profundamente y me dije a mi misma que no iba a permitir que el desagradable episodio de la mañana arruinara lo que me daba sustento económico.
...

Cuando llegó cansada a las 11 de la noche a casa, Violet corrió a abrazarla fuertemente. Era una niña bastante cariñosa e inocente aunque muy enterada de lo que pasaba a su alrededor. Regina suspiró agotada pero con una sonrisa dando gracias a Dios que su hermana había "sobrevivido" otro día sola en casa. Entusiasmada sostuvo su mano y la jaló hacia la mesa para mostrarle lo que había hecho. Orgullosa empezó a recitar los ingredientes que contenía el sándwich además de repetirle mil veces a esos preocupados ojos marrones que no había empleado nada de fuego.
-La especialidad de la casa, pruébala, aquí te dejé té servido como sé que te gusta-. Le quitó el bolso de la espalda y lo fue a dejar a su habitación –Iré al baño y me sentaré a comer contigo-. Gritó desde su pequeña habitación.
Cuando dio el primer mordisco, los ojos de ella se llenaron de lágrimas. ¿Cómo no amar y luchar por su familia? A pesar de todo Violet era una niña feliz y sana, en su escuela era muy buena estudiante, no importaba la hora que llegase porque siempre le estaría esperando con algo para darle de comer.
"Neal de mierda, algún día volverás a tu familia" pensó molesta. Si él poseía dinero y no era capaz de cooperar en nada a casa, lamentablemente no iba a insistirle más. Si no quería que lo buscara, bien, pero cuando Neal se diera cuenta que estaba equivocado, quizás fuese muy tarde.

Vieron TV abrazadas en el pequeño sofá hasta que el sonido de las llaves en la puerta le indicó que Cora estaba de vuelta. Se veía pálida y con ojeras, podía engañar a Violet pero no a ella, porque los ojos de su madre no mentían, algo le había sucedido.

-"Violet ¿Puedes ir a la cocina a prepararle un té a mamá?"-. Le indicó con las manos, su hermana asintió. Desde el accidente es que los demás en casa aprendieron el lenguaje de señas -"¿Qué te pasó mamá?"-. Sostuvo su rostro con ambas manos para examinarla.

-Me siento cansada cariño, hoy no fue una cocinera, hubo una cena de la única hija del señor Swan y la familia de su novio...-. Suspiró -Entonces yo tuve que cocinar y lavarlo todo-. Su hija gruñó.

-"¿Eso además de todo lo habitual que tienes que hacer?"-. Apretó los puños y continuó -"Será mejor que comas mamá"

-¿Cómo estuvo tu día?-. Cora aceptó gustosa el sándwich que su pequeña le había preparado, además de una taza de té.

Al oír esa fatídica pregunta cerró los ojos. No podía decirle la verdad porque terminaría por romper el corazón de las 2 mujeres más importantes de su vida. Solo le explicó que había sido perfecto como siempre.

Esa noche fue muy extraña para Regina. Apenas había podido dormir y las pocas horas conciliadas fueron pesadillas influenciadas por recuerdos del accidente. El impacto de frente del camión contra el auto, las ventanas estallar, el golpe hacia adelante y con cada maldita vuelta que dio. El no poder haber hecho algo para salvar a su padre todo porque había quedado inconsciente. Pero quizás su poco sueño se debió al hecho de haber escuchado a su madre toser constantemente además de ir con la misma frecuencia al baño para vomitar. Si ella estaba cansada, Cora peor porque llevaba años marcados en su espalda y manos por su trabajo como ama de llaves. Cuando sintió que al fin se había quedado dormida, caminó decididamente de puntillas hasta su habitación y apagó la alarma del reloj en un mueble rústico al lado de la cama. La miró con un nudo atascado en la garganta mientras dormía.
"No voy a dejar que te sigas exponiendo mamá ¿O crees que soy idiota? tu salud está cayendo cada día más y no vas a parar hasta verte postrada en un hospital" pensó antes de retirarse de allí.

Se dejó caer en la cama mirando su teléfono celular, eran las 4:30 am, podía seguir durmiendo si lo intentaba hasta una hora más tarde cuando sonase la alarma.
...

Todo en la casa era silencio, Regina podía moverse tan ligeramente como una pluma si lo deseaba para no despertar a los demás. Eran las 6 de la mañana y en media hora había logrado ducharse y comer algo ligero. Observó el papel que dejó anotado sobre la mesa, rogando a Dios que su madre comprendiera porque hacía las cosas cuando lo leyera y que no cometiese el estúpido error de ir a buscarla. El encuentro con Neal le había hecho valorar aún más a las personas que amaba ¡No había vuelta atrás!
...

Suavidad, perfume femenino, tranquilidad y silencio. Emma poco a poco fue abriendo los ojos hasta que la imagen borrosa de su habitación se hizo nítida. El día de ayer había sido bastante curioso, desde el mediodía con lo del Starbucks pero luego la tarde cuando llegó su novio y su familia a cenar aquí en su casa. La cena había sido un poco formal porque los Swan y los Jones solían comer de esa manera todo el tiempo, habían hablado de política, la actualidad nacional, el mercado, la bolsa de valores y las enormes ganas de ver a Killian comprometido con Emma. ¿Acaso no era muy joven para eso?
Bostezó estirándose completamente sobre el colchón, todas las mañanas amanecía perfectamente al igual que los comerciales de la TV, incluso su cabello estaba ordenado y su aspecto impecable.

Sostuvo el teléfono del servicio doméstico y le comunicó a la primera mujer (todas tenían un rango asignado con un número) que quería su desayuno habitual justo al lado de la cama. Ingresó a la tina para darse un baño con sales perfumadas y mucha espuma.
Su día a día era perfecto, sin preocupaciones ni molestias, tenía horarios asignados y ordenados para cada cosa que quería hacer. Por ejemplo, hoy era martes 28 de julio del 2009, hoy su agenda electrónica le indicaba que tenía durante la mañana a las 11 clases de yoga, en la tarde a las 15 en punto práctica de tenis, a las 17 en punto práctica de golf en el campo precioso que poseían. Hacía muchas actividades dependiendo del día, su secretaria personal se encargaba de armarlo todo.

Emma Swan estaba relajadamente tendida allí disfrutando del agua caliente y el aroma de rosas, pero no tenía idea que cuando decidiera salir, sostener su bata de seda japonesa y abrir la puerta para tomar su desayuno, su mundo iba a cambiar completamente, pero no solo el de ella, el de Regina también.

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VEO QUE A VARIOS LECTORES LES GUSTÓ O LES LLAMÓ LA ATENCIÓN, ESPERO QUE ESTA HISTORIA LES GUSTE TANTO COMO A MI.

ESPERO COMENTEN QUE TAL