Un fin de semana que debió ser como cualquier otro en las pequeñas aldeas del País del Hierro. Extraños sucesos que tan solo son el inicio de un plan marcado por el rencor del exilio.

Los personajes y jutsus de Naruto y Boruto son propiedad de Masashi Kishimoto.

El concepto del Fic, los personajes y jutsus creados para esta historia me pertenecen (*).

Capítulo 3: Un día antes de la final, la primera gran caída.

A pesar del frío clima, Mitsunari entrenaba hasta altas horas de la noche para llegar a ser tan fuerte como su padre y abuelo. Considerando que faltaban pocas primaveras para que terminara su adolescencia, ya era todo un experto en el uso de la wakizashi heredada por su abuelo que, en los años de su juventud, sobrevivió a los ataques de shinobis del país de la Tierra. Como todas las mañanas, Mitsunari se levantaba temprano para ejercitar su cuerpo, en las tardes adiestraba su mente y en las noches exigía al máximo su inquebrantable espíritu.

Los fines de semana el aspirante a Samurai cuidaba a su hermana diez años menor, la dulce Omi, cargando su linda muñeca, lo visitaba en el pequeño templo que se encontraba un poco alejado de la Aldea donde ella vivía con su madre. Aunque Omi quería mucho a su hermano, no olvidaba lo genial que sería volver a observar en acción a su Kunoichi favorita, Tenten, luego de presenciar lo habilidosa que era al manipular una gran cantidad de armas que uso en un abrir y cerrar de ojos, para capturar con vida a los mercenarios del clan Azai, culpables de múltiples robos y extorciones a dignos empresarios que buscaban ampliar sus negocios en el lejano País del Hierro.

—De prisa hermano, recuerda que mamá preparó tu comida favorita.

—Ya voy Omi—respondió Mitsunari tranquilamente—, no vayas a olvidar tu muñeca. Recuerda que mañana iremos de visita al País de las Aguas Termales, quizá luego podamos ir en tren a la Aldea de la Hoja.

— ¿Podré ver de nuevo a Tenten? —Los ojos de Omi brillaban como dos luceros del alba horas después del atardecer.

—Puede ser, recuerda que es una kunoichi muy fuerte y puede que se encuentre en una misión ninja.

— ¡Los shinobis son geniales! También los Samurai—agregaba Omi rápidamente antes que su hermano mayor cambiara la expresión de su rostro.

—Ya está todo listo ¿Guardaste tus shuriken de madera?

—Sí, estoy mejorando mucho mi puntería.

—Perfecto, volvamos a casa.

Un domingo más frío de lo habitual, Mitsunari y Omi regresaban tranquilamente al pueblo donde los esperaba su madre, pero mientras más se acercaban, sentían una atmósfera extraña, algo difícil de describir con palabras.

—Hermano, no encuentro mis otros guantes.

—Creí que estaba en tu mochila, ¿no los olvidaste en el templo verdad?

—Sé que estaban en el bolsillo pequeño. Creo que los encontré, sí, sabía que no los había olvidado, estaban dentro de…—Antes que Omi terminara su frase, frente a ella yacía un cuerpo cubierto de nieve, un varón de avanzada edad que ella y su hermano conocían.

— ¡Señor Taira! —gritaron ambos hermanos, Mitsunari trató de socorrer al viejo leñador que solía ir por ese camino con destino al bosque.

— ¡Hermano! —A unos cuantos metros, otro cuerpo se divisaba oculto entre la blanca y fría nieve.

— ¡Señora Obore! ¡Señora! ¡Despierte por favor! ¡Ayuda!

No tenían pulso, no había rastro de heridas o de haber sido atacados, incluso permanecían con sus pertenencias y cosas de valor; la entrada al pueblo estaba a unos cuantos metros. La asustada Omi derramaba lágrimas al ver inmóvil y con una expresión triste al señor que amablemente le regalo sus shuriken de madera, por su parte Mitsunari aunque conmocionado, trataba de entender lo que estaba sucediendo.

— No hay signos de violencia y es poco probable que ambos murieran de forma natural —cavilaba en silencio, considerando que la señora Obore era mucho más joven que el señor Taira—, por la cantidad de nieve sobre los cuerpos pareciera que llevan un par de horas o más en este lugar ¿Por qué nadie los encontró? —Mitsunari trataba de razonar ignorando a su hermana menor que lo jalaba del pantalón, hasta que la pequeña dijo algo dejándolo más helado que la nieve sobre el camino.

—Hermano, busquemos ayuda y vayamos a casa a ver a mamá—Él sabía que las dos personas encontradas de camino al pueblo estaban muertas.

Cuando llegaron, el escenario que vislumbraron era espeluznante y al mismo tiempo confuso. Los habitantes del pueblo parecían estar bajo un profundo sueño, una falsa quietud, la muerte se había robado todo rastro de vida en la aldea; los pensamientos en la cabeza de Mitsunari no llegaban a una conclusión coherente.

Cargó a su hermana sobre su espalda y se dirigió raudamente a casa, luego de abrir nerviosamente un par de puertas sin pronunciar palabra alguna, encontró a su madre descansando en la silla ubicada al lado de la ventana, donde siempre solía reposar después de preparar el almuerzo, esperando a sus hijos. Omi se las arregló para bajar de la espalda de su hermano, intrigada por la repentina inmovilidad.

— ¿Ma… mami?—intentó pronunciar la pequeña al mismo tiempo que estiraba su brazo para alcanzar a su progenitora—. Mamá despierta, ya… llegamos—con voz baja pronunciaba Omi, aunque para ella eran gritos desesperados, esperando ver a su madre despertar y recibir el cálido beso que alegraba sus días.

— ¡Mamá! ¡Despierta!—Luego que su cuerpo se negara a dar un paso más desde el escaso medio metro que las separaba, la triste niña rompió en llanto, su grito hizo estallar la burbuja de tranquilidad en la cual estaba encerrada la habitación, la casa, el pueblo entero, pero su voz se apagó en pocos segundos. Bastó que su hermano tocara su hombro para silenciarla, elevó su mirada llorosa buscando la de su hermano, encontrando un rostro pálido, nervioso, triste, pero sin lágrimas; Mitsunari estaba destruido por dentro.

No se atrevió a buscar signos de vida, evitó conseguir el mismo resultado que tuvo con los anteriores 2 cuerpos encontrados en el camino. Omi intentó acercarse a su madre, abrazarla como siempre lo hacía, pero su cuerpo no obedecía. Mitsunari retiró la mano del hombro de su hermana y se arrodilló para orar. Imitando a su hermano, ambos se tomaron unos minutos para despedir a su último familiar, ahora los dos lloraban en silencio.

Culminando con el triste adiós, Mitsunari, aunque abatido y confundido, tomó rápida y cuidadosamente alimentos, ropas, algo de dinero y junto a su hermana partieron en dirección al Puente Samurai; tenía un muy mal presentimiento. Embarcó a Omi junto a su muñeca en un pequeño bote dándole una nota que explicaba lo ocurrido en el pueblo, consoló a la sollozante niña pidiéndole ser fuerte hasta llegar al país de las Olas.

— ¿Por qué hermano? ¿Por qué nos tenemos que separar? Déjame ir contigo o acompáñame en el bote, no quiero estar sola por favor.

—Omi, no llores hermanita. Iré lo más rápido posible por ayuda, luego te alcanzaré con un segundo bote,

—Pero puedo ir contigo, así volvemos y nos vamos juntos en un solo bote, no me dejes sola.

—Imagina que ya eres una kunoichi, a veces tendrás que hacer misiones por tu cuenta, como Tenten del País del Fuego. Es necesario que pidamos apoyo de otro país, quizá puedas encontrar a la amiga de mamá—el no recordar el nombre de la señora y verse obligado a nombrar a su madre provocó unos segundos de triste silencio—, ella tenía una tienda cerca del puerto. No tardaré Omi, te lo prometo.

Aunque geográficamente la mejor opción eran el País Helado o el País de las Aguas Termales, el bote tendría que ser tripulado por un adulto para surcar sus turbulentas aguas, mientras que el camino al País de las Olas era en aguas más calmadas y se encontraba protegido por una leve niebla. Una vez cerciorándose que el bote partiera en buena dirección, pensó en volver a su alejado templo, pero sabía que más importante era acudir con los Samurai.

Portando temblorosamente su wakizashi, Mitsunari fue en dirección a la torre Samurai, el escenario era muy distinto a lo ocurrido en el pequeño pueblo. Decenas de cuerpos yacían tirados en cada piso de la torre, ensangrentados, algunos mutilados, con agujeros en el centro del cuerpo de considerable diámetro, como si las armaduras que aun portaban esos inertes seres no hubieran servido de protección alguna. Desde el último piso de la torre se observaba toda la destrucción causada por un solo hombre. A los pies de Mitsunari se hallaba partida en dos la famosa Kurosawa, la espada de Mifune. Pese a su gran destreza en combate, el fallecido y otrora general del País del Hierro se encontraba empotrado en la pared, con los brazos mutilados y el repetitivo agujero en el pecho que también se encontraba en el resto de Samurai. Sin poder sostener firmemente su espada, Mitsunari no tenía idea de que hacer. ¿Acudir al País del Silencio que limitaba al sur de su ubicación, a pesar que no formaba parte de los Países de la Alianza Shinobi? ¿Ir en un segundo bote al Pais de las Olas para pedir asilo junto a su hermana? Antes de decidirse por la segunda opción un sonido lo dejó petrificado. No muy lejos de su posición escuchó como una espada quedaba incrustada en la pared del cuarto siguiente. Sabía que si los Samurai fueron vencidos con relativa facilidad él no sería un contrincante digno, lo más lógico era pedir ayuda pero, cuando intentaba bajar las escaleras sigilosamente, sintió un gran dolor en el brazo izquierdo. Vio caer por las gradas su extremidad que fue arrancada con sangre fría por una enorme cadena dorada, la misma que segundos después atravesaría su estómago dándole fin a su vida.

Okisuke, quien tiempo atrás había sido el escolta de Mifune, hoy solo era un cuerpo más que se aferraba a su último aliento de vida. Nunca se hubiera imaginado que ese distintivo tatuaje de Dragón que tenía en la cabeza daría origen al oscuro desenlace que presenciaba, el final de la era Samurai. Alejándose confiadamente, El despiadado asesino mediante el «ojo de Kagura» confirmó que ni un solo habitante del País del Hierro había quedado con vida.

El asesino se ubicó al centro del país y estuvo concentrando gran cantidad de chakra en su cuerpo por unos diez minutos, era hora de marcar una herida más grande a la gran alianza shinobi. Detrás del pelirrojo emergieron raíces negras que rápidamente formaron un cuerpo humano que tenía una sonrisa macabra.

—No creí que los Samurái te causaran tantos problemas—Shizeki mencionaba estas palabras con evidente soberbia.

—Tengo entendido que había un grupo selecto llamado las 'Lanzas de Hierro' al cuidado de la torre, creí que serían más pero solo Mifune y otro par de samurái retrasaron un poco la misión. —Ciertamente, "personaje x", "persona y" y Mifune lograron forzar al Uzumaki a emplear más cadenas de las que utiliza regularmente en batalla.—Acepto que no imaginé encontrar en este País a oponentes que lograran retrasar la misión, tampoco imaginé que dejarías escapar a un aldeano y que éste llegaría hasta la torre—con voz calmada Hariken devolvía el intento de burla de Shizeki—, e incluso permitiste que una niña escapara en dirección al País de las Olas, no es algo común para el Líder del clan Hagoromo ¿Me equivoco? —esta vez fue imposible que Hariken disimulara esbozar una fugaz sonrisa.

—Siempre vigilante, siempre audaz, es por eso que entre todos eres…

—Al que siempre hay que vigilar ¿Cierto?—el rostro de Hariken cambio nuevamente a una expresión de seriedad.

—Eso debería decir yo ¿Por qué usar tu jutsu de rastreo y enfocarte en la niña que intentaba huir y no en los Samurai que tenías que derrotar?

—Yo me encargaría de los Samurai y tú de los aldeanos, quería verificar que la misión fuera un éxito. —Esta vez ambos sonrieron, acto seguido, el cuerpo de Shizeki cambiaba a negras raíces que desaparecían por la tierra.

Efectivamente, como Shizeki advirtió, Hariken se percató de la huida de Omi. A pesar que en ese momento aún no terminaba de asesinar a todos los samurái, pensaba utilizar un ninjutsu espacio temporal para cumplir la misión y eliminar a la hermana de Mitsunari, pero desistió al sentir el chakra de Shizeki cerca de la niña que, en sus últimos segundos de vida apretaba fuertemente su muñeca, deseando que ese domingo fuese como cualquier otro, riendo junto a su hermano y abrazando a su madre.

Luego del silencio incómodo que ocasionó el intercambio de sonrisas y posterior retiro de Shizeki del lugar, Hariken expandió su jutsu «estilo de viento: Destrucción de 4 huracanes cardinales» devastando completamente el País del Hierro, dando por concluido la primera de muchas misiones que se ejecutarían a lo largo de los Países conformados por la Alianza Shinobi.

A primeras horas del lunes en el País de las Olas, Inari junto a dos pescadores inspeccionaban un pequeño bote que impactó con los grandes barcos que transportaban materias primas al País de la Nieve. Solo hallaron una misteriosa carta solicitando ayuda que se encontraba oculta en el bolsillo de una muñeca. El pequeño bote había llegado sin problemas, sin alguna persona a bordo y con una promesa que jamás se cumplirá.

Fanbook N°3

Personaje/técnica existente (#)

Personaje/técnica creada (*)

Origen del nombre o jutsu (•)

Personajes sin rango ninja:

(*) Omi: Nacida en uno de los 12 pequeños pueblos pertenecientes al País del Hierro. Deseaba ser shinobi y especializarse en armas en honor a la kunoichi Tenten. Murió tras el jutsu de absorción de Shizeki Hagoromo.

•Nombre basado en una antigua provincia de Japón, proviene de la palabra awaumi "mar de agua dulce".

Armas: Shuriken de madera (para prácticas de puntería).

Familia:

Mitsunari - Hermano mayor (fallecido)

(*) Mitsunari: Aspirante a Samurái, era un experto en el uso del wakizashi, murió por las cadenas de chakra de Hariken Uzumaki.

•Su nombre se basa en un samurái japonés que comandó al ejército del oeste en la Batalla de Sekigahara.

Armas: Wakizashi

Familia:

Omi - Hermana menor (fallecida)

(*) Clan Azai: Una familia dedicada a la delincuencia y asesinato, fueron contratados antiguamente por Gatou en distintas oportunidades, actualmente todos sus miembros están recluidos en la prisión del país Helado.

•El nombre es en honor al clan Azai del periodo Sengoku que se opuso a Oda Nobunaga.

(*) Hariken Uzumaki: Shinobi nieto de Ashina Uzumaki (líder del clan), vivía en la aldea de las Aguas Termales y era amigo de Okisuke hasta los 5 años, luego ascendió a la aldea oculta del Ocaso y actualmente es la mano derecha de Shizeki Hagoromo.

Naturaleza de chakra: Viento – Yang - Yin

Clan: Uzumaki

Familia

Ashina Uzumaki – Abuelo

Samurai

(#) Mifune: General del País del Hierro, usuario de la espada Kurosawa, de acuerdo a sus subordinados los años no mermaron su capacidad de batalla, murió por las cadenas de chakra de Hariken Uzumaki.

Armas: Kurosawa, espadas.

(#) Okisuke: Fue escolta de Mifune en la reunión de los 5 kages y posteriores reuniones, era calvo y tenía un tatuaje de dragón en la cabeza, dicho tatuaje fue el medio por el cual Hariken ingreso sin ser detectado al País del Hierro. Murió por las cadenas de chakra de Hariken Uzumaki.

Armas: Espadas

(*) Katou Kiyomasa: Miembro de las Siete Lanzas de Hierro, junto con Katou Yoshiaki y Mifune forzaron a Hariken Uzumaki a utilizar más «Cadenas reforzadas de Diamantina Dorada» de las que emplea usualmente.

•Basado en el samurái que comandó tropas durante las invasiones japonesas a Corea, miembro de Siete Lanzas de Shizugatake.

Armas: Espadas

(*) Katou Yoshiaki: Miembro de las Siete Lanzas de Hierro, junto con Katou Kiyomasa y Mifune forzaron a Hariken Uzumaki a utilizar más «Cadenas reforzadas de Diamantina Dorada» de las que emplea usualmente.

•Basado en el samurái que comandó la flota de Hideyoshi durante su invasión a Corea, miembro de Siete Lanzas de Shizugatake.

Armas: Espadas

Jutsus

(*) Jutsu secreto: Sello de Samadhi: Permite dejar un sello sobre cualquier persona para usarlo como medio de espionaje, se inyecta chakra con el contacto y se vuelve indetectable, en caso de usarse en alguna persona, el chakra se adapta a ella. Hariken uso esta técnica cuando era niño en el tatuaje de dragón de Okisuke.

•El nombre Samadhi proviene de distintas religiones asiáticas como el budismo, hinduismo, jainismo, entre otros, es un estado de conciencia de meditación, contemplación o recogimiento.

Usuario: Hariken Uzumaki

Tipo: Ninjutsu – Fuinjutsu

Alcance: Corto

(*) Jutsu secreto: Sello de Samadhi - liberación: Técnica espacio temporal que sirve de infiltración y defensa, una vez iniciado el jutsu el cuerpo del usuario es intangible hasta desaparecer por completo y aparecer en el objeto o persona en la cual se aplicó el sello de Samadhi.

Usuario: Hariken Uzumaki

Tipo: Ninjutsu – jutsu espacio temporal

Alcance: Todos

(*) Cadenas reforzadas de Diamantina Dorada: Una versión más poderosa que las cadenas de diamantina ordinarias. Hariken es capaz de utilizar un máximo 16 cadenas al mismo tiempo logrando una distancia máxima de 500 metros pero consume mucho chakra. Es un jutsu tanto defensivo, ofensivo, restrictivo, de barrera y de sellado. La cadena culmina en picos tan afilados que pueden atravesar duras armaduras sin mucho esfuerzo.

Usuario: Hariken Uzumaki

Tipo: Hijutsu - Ninjutsu - jutsu de Barrera - Fuinjutsu

Alcance: Todos

(#) Ojo de la mente Kagura: Técnica de detección que permite rastrear el chakra de todo lo que se encuentre en un radio de 5 km. En el caso de Hariken, usando más chakra puede incrementar el radio de búsqueda. Empleable para interrogación o detectar si alguien (incluso el mismo usuario) se encuentra bajo el efecto de algún genjutsu.

Usuario: Hariken Uzumaki – Karin Uzumaki - Ashina Uzumaki

Tipo: Hijutsu, Ninjutsu

Alcance: Todos

(*) Apertura dimensional de la mente Kagura: Técnica espacio temporal que permite abrir un pequeño portal dimensional frente al usuario, el segundo portal se abre en alguna localización cercana al enemigo para proyectar técnicas. Se usa conjuntamente con el Ojo de la mente Kagura para realizar ataques a gran distancia. Como desventaja las técnicas que se use en los portales pierden mucha velocidad. Es el jutsu que Hariken pensaba usar al detectar que Omi escapaba con dirección al País de las Olas, queriendo transportar su cadena entre los portales para asesinarla. Aplicando más chakra al jutsu se puede incrementar el radio de la técnica e incluso pueden transportarse personas, pero significa un gran cansancio para el usuario.

Usuario: Hariken Uzumaki

Tipo: Hijutsu, Ninjutsu - Jutsu espacio temporal

Alcance: Todos

(*) Nurikabe Kekkai Fuuin: Poderosa barrera que puede abarcar una área muy amplia. Hace indetectable todo el territorio donde se aplique la técnica. El Rinnengan supremo o el ojo de la mente Kagura no pueden detectar la barrera o lo que ocurre dentro de ella.

•El nombre proviene del Yokai Nurikabe que se manifiesta en forma de muro.

Usuario: Hariken Uzumaki

Tipo: Hijutsu, Ninjutsu - Fuinjutsu - jutsu de barrera

Alcance: Todos

(*) Estilo de viento: Destrucción de cuatro huracanes cardinales: Usado para destruir pueblos, ciudades o un país entero, el usuario necesita concentrarse en posición de meditación por 10 minutos y reunir el chakra necesario para emplear el jutsu. Iniciado el proceso emergen 4 huracanes que se posicionan al rededor del usuario y avanzan en dirección a los puntos cardinales destruyendo todo lo que se encuentre en su camino. Una vez culminado el jutsu cae una fuerte lluvia. Se necesita mucho chakra y una vez terminado el jutsu el usuario queda muy cansado.

Usuario: Hariken Uzumaki

Tipo: Hijutsu, Ninjutsu

Alcance: Todos

Elemento: Viento

(*) Shoku Yo Shokubutsu (Planta del demonio devorador): Habilidad del Shimaneki que consiste en implantar una pequeña semilla en el cuerpo del oponente para que se alimente de su fuerza vital hasta causarle la muerte. Solo se aplica a personas que no desarrollan el chakra para luchar (civiles).

El jutsu fue usado en los habitantes del País del Hierro, en el caso de Omi se implantó antes que llegara al País de las Olas, su cuerpo se sumergió en el mar.

Al terminar el proceso Shizeki obtiene un fruto que al ser ingerido otorga la misma cantidad de años de la persona a la cual se implantó la semilla.

Usuario: Shizeki Hagoromo

Tipo: Kekkei mora - Ninjutsu

Alcance: corto

Elemento: Yin Yang

(*) Raíz Efímera: Habilidad del Shimaneki que permite viajar a grandes distancias en cuestión de segundos incrustando una pequeña raíz que brota generalmente del pie del usuario conectándolo con la tierra. El movimiento es tan rápido que incluso se vuelve casi indetectable para el Ojo de la mente Kagura. Shizeki lo usa a menudo para ubicarse a espaldas de Hariken.

Usuario: Shizeki Hagoromo

Tipo: Kekkei mora - Ninjutsu

Alcance: Todos

Elemento: Yin Yang