Capítulo 16
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Hace un tiempo atrás...
Regina sonreía mientras golpeaba sus manos al ritmo de la música, la ventana baja no solo dejaba entrar un viento que disminuía el calor que sentía, también le permitía asomar el rostro para cantar a todo pulmón. Henry sonreía, si su hija optaba por la carrera musical de seguro le iba bien porque tenía una voz preciosa y siendo adolescente ya poseía una voz adecuada para hacerlo ¿Cómo sería siendo adulta? Le tocó el hombro, con ese estado de ánimo tan bueno su hija merecía escuchar la nueva noticia.
-Cariño... ¿Qué pensarías si te dijera que dejo el supermercado?-. Regina palideció, su sonrisa desapareció y volteó el rostro hacia él.
-¿Te des... Despidieron papá?-. Sintió culpa al ver la preocupación en su hija, sabía que no tenían la mejor situación económica pero hacía lo que podía, no quería que pensara cosas que no eran –Papá si quieres yo trabajo el doble y...
-No cariño, no...-. Regina podía ver su sonrisa, aquel gesto la tranquilizó –Es verdad, dejaré de ser un simple reponedor y todas esas cosas, porque mis jefes me inscribieron en un curso de administración para tener en el futuro un puesto mejor.
-Dios ¡¿Esto es enserio?!-. A ambos los ojos le brillaban emocionados –Pero ¿Y el sueldo?
-Lo seguiré recibiendo... todo sea por el bien de nuestra familia, me encantaría ser alguien en la vida... que tú, mi pequeña Violet se sintieran orgullosas de mí y tu madre, incluso si ocurriera el milagro que Neal lo pensara así...
El viaje inicialmente se había pensado para ir de pesca para tener tiempo de "padre e hija" pero ahora que había revelado la noticia, desviaron el camino para pasar a una tienda y comprar cosas para hacer una cena y contarle a los demás. Henry no tenía más de 45 años, sus rasgos eran preciosos y Regina era la que definitivamente más se le parecía hasta en la personalidad. Subieron el volumen de la música, ambos empezaron a cantar a todo pulmón hasta que Regina comenzó a notar que un auto frente a ellos empezaba a dibujar un zigzag sobre el camino. Apenas tuvo tiempo de gritarle que desviara hacia la derecha, pero había sido tarde porque el vehículo impactó al costado donde manejaba Henry.
El auto que abordaban empezó a rodar por la avenida pasando a llevar otras cosas. En el momento preciso de haber sido impactados sintió su cabeza estrellarse con algo, no sabía si era metal o parte de la cabina pero sabía que aquel golpe era algo pequeño comparado con todo el infierno que sucedía en realidad. Todo comenzó a oscurecerse, un profundo líquido sabor metálico inundaba su boca y cuando quiso gritar por su padre aun cuando el auto seguía moviéndose, cayó en un estado de inconsciencia profunda. No tenía como enterarse que era la única persona viva en el auto, su padre había muerto instantáneamente.
...
Hoy...
Camino al hospital Regina se había desmayado por el dolor pero mucho más por el impacto que significaba para ella un accidente físico sobre todo una fractura. Producto del accidente (2 años atrás) había tenido múltiples daños, las fracturas más graves habían sido las expuestas como la de su muñeca izquierda y parte de su parrilla costal derecha que perforó su pulmón del mismo lado provocando una hemorragia interna que casi le costó la vida. Claro, lo de ahora no era grave pero ¿El daño emocional?
Emma no quería que supieran que había causado esto porque no había deseado que esto resultara así, mas, era inevitable que las personas comentaran y mucho peor, que sus padres lo supieran.
Inmediatamente en el hospital se comunicaron con Cora para que supiera lo que le había pasado a su hija, palideciendo con la noticia porque también le hacía recordar el episodio más fuerte de su vida cuando la llamaron para comunicarle el trágico accidente.
James hablaba coquetamente por teléfono con su esposa cuando sintió golpes fuertes en la entrada de su oficina en casa. Murmuró algo en secreto, cortó la llamada y abrió la puerta encontrándose con Cora que apenas podía hablar. Solo pudo entender "hospital, Regina, fractura", pero no fue necesario atormentarla más para ofrecerse y llevarla donde estaba su hija. Era esperable su reacción, Regina le había confesado lo del accidente para que entendiera porque era "muda", así que podía comprender la magnitud emocional para ella.
Una vez allí lo único que pidió fue hablar con un médico para que le informara de lo que realmente estaba pasando porque Cora era incapaz de hablar, estaba pálida y sentada en un asiento con las manos cruzadas mientras oraba en silencio.
-Señor Swan, la paciente Mills está en una sala donde le realizan una intervención quirúrgica porque tuvo una fractura de Monteggia... se fracturó el radio y ahora le pondrán placas con tornillos lo que llamamos osteosíntesis temprana, es bastante probable que tenga que usar por seguridad un yeso pero-. Miró a Cora –Debe calmar a la madre de la paciente, no tiene ningún tipo de riesgo vital por si lo piensa, solo fue una fractura que debe ser tratada de forma inmediata para que no tenga problemas después con la movilidad…
-Por favor, todo costo de esta intervención y estadía que sea cobrado a mi nombre-. James apretó su mano –Muchas gracias por la información…-. Se sentó al lado de Cora para hablarle con calma las cosas –¿Habló con su hija Violet?-. La mujer se secó las lágrimas.
- No, si se entera se pondrá a llorar y nadie podrá calmarla hasta que la traigan a este lugar para ver a su hermana, solo le dije que Regina está ocupada y llegará más tarde... cuando vea a mi hija, volveré a casa para decirle a Violet lo que pasa en verdad pero no ahora...
James entrecerró los ojos al ver a un hombre de rasgos asiáticos y algo fornido que caminaba de un lado a otro con impaciencia. Al reconocerlo se acercó.
-¿Señor Lee?-. Inmediatamente se le iluminó el rostro, varias veces lo había visto en Heidelberg caminando –Un gusto verlo aquí... ¿Le sucedió algo?
-No, a mí no pero a una alumna sí, ingresó con una fractura y...
-Espere, espere... ¿Habla de la alumna Mills? La conozco, estoy aquí acompañando a su madre porque soy su jefe ¿Me podría decir que pasó? Es demasiado extraño que llegue con una fractura así...
El asiático miró la nada por unos segundos. Sabía que el hombre frente suyo era el padre de la alumna Swan. ¿Cuál era la conducta que un profesor debía tomar frente a una situación como esta?
...
Nerviosa observaba la pantalla de su computador portátil porque, ante todo, la opinión pública para ella era importante. Se encontraba navegando por Facebook, era necesario saber ahora que comentarios hacían en la página de chismes de Heidelberg además del grupo de los alumnos de último año. Lo que quiso que no fuese noticia era ahora lo más comentado entre sus compañeros. "¡Chicos! ¿Supieron? La muda pobretona se quebró un hueso en Tae Kwon Do (:-o)", "Bravo, Emma, sabíamos que la competencia con ella era fuerte pero ¿En serio tú lo hiciste?", "¿Suspenderán a Emma por esto? Sería una pena :(" y un sinfín de comentarios donde se alegraban por la situación pero sorprendentemente muchos donde comenzaban a especular preocupados del estado de la morena e incluso como lograría comunicarse. ¡Mierda!, la rubia gimió antes de caer de espaldas con las manos sobre su rostro mientras sollozaba angustiada. Le había quebrado el antebrazo derecho ¿Cómo podría comunicarse si ni escribir, ni con el lenguaje de señas era posible? Recordó por un instante cuando ambas se encontraban en el baño el primer día de clases y ella modulaba cerca de su cara cosas. Sintió sus labios calentarse al igual que el sitio más sensible entremedio de sus piernas. Sus labios modulando, la lengua entre sus dientes destacando cada frase, esa lengua que era cálida y poderosa para besar...
Asustada cerró el computador y miró hacia el frente. Si no le hubiera tocado con ella en la case de Tae Kwon Do, si sus sentidos no le hubiera jugado una mala pasada cuando colocó una palma sobre su pecho que latía rápido con ella. Si se hubiera detenido un segundo para pensar antes de actuar violentamente para defender su orgullo. Por supuesto quería restregarle en la cara que se había equivocado, que Emma Swan era experta en artes marciales pero ¿Regina Mills había estirado su mano para molestarla? ¿Haría eso recién allí cuando tuvo muchas oportunidades de hacerla quedar mal? ¿Y si tan solo quería ayudarla a pararse?
-Mierda... mierda...-. Si antes la relación entre ambas era mala, ahora sería un desastre sin poder resolver. Su teléfono móvil sonó, al ver que era su padre no pudo calmarse, menos al escuchar su tono de voz –Ah papá, hola ¿Qué... qué pasa?
-Estoy en casa, baja inmediatamente a mi oficina-. No recordaba en su vida haberlo oído tan ronco y enfadado.
Tragó saliva, si no bajaba ahora sabía que él subiría buscándola y no quería aumentar más su enfado. Temblando bajó peldaño por peldaño una de las escaleras ¿Qué exactamente le diría? ¿Se habría enterado del accidente? La puerta de la oficina estaba abierta apenas un poco para que entrase y la cerrara tras su espalda. Tragó el nudo en su garganta al ver a su padre apoyado en su escritorio con los brazos cruzados y las cejas fruncidas, era imposible avanzar más porque la tensión era palpable en el ambiente.
-En este instante me pregunto que hice mal con tu madre-. Miró hacia los lados –Está ocupada trabajando pero estoy seguro que cuando se entere de esto te dará una charla al igual que la mía.
-Papá...
-Sí, lo sé, soy tu papá... Tú eres mi hija, Emma, pero me duele decir en este minuto que la única hija que tengo me ha decepcionado de forma profunda-. No había variación en su tono de voz, salvo que en la última frase había cargado la palabra –Te hemos dado de todo pero aun así te hemos inculcado valores como que el dinero no lo es todo o cuando tienes debes compartirlo... ¿Cuál es esa enferma necesidad de tener que demostrar cuan rica eres frente a todos? ¿Te sientes bien humillando a los demás?-. Emma con la voz temblando respondió apenas.
-Si fuera por eso ¿Por qué vivimos en una mansión? ¿Por qué me mandas al mejor colegio y tengo lo mejor en todo?
-Sabes a lo que me refiero, puedes disfrutar de lujos pero la actitud hija, la actitud no debe hacerte en una persona vil… Creí que eras así pero hoy me duele saber que lo que con tu madre y yo te hemos inculcado no lo has aprendido ¿Qué mierda te hizo Regina para que empezara esta guerra de ego?
-¡Eso no es cierto!
-¡No mientas Emma Marie Swan!-. Emma sentía sus ojos llenos de lágrimas y aunque a James le angustiaba hacer esto a su hija, no debía ceder ante los sentimientos –Nunca te he llamado la atención porque siempre fuiste impecable incluso para pórtate de niña, pero llega Regina a este mundo y te transformas ¿Me puedes explicar por qué le fracturaste el brazo cuando solo quiso levantarte del suelo?
-Yo no lo sabía...
-¿Por qué le aplicaste un movimiento de Judo en una clase de Tae Kwon Do sin permiso de tu profesor? De hecho ¿Por qué no estuviste en el hospital para ayudarla?
-Tenía miedo... yo... papá, yo no quería herir su cuerpo, me confundí, usé fuerza desmedida y... fue un accidente debes creerme.
-Sé que no querrás dañarla de esa forma pero como es eso de ¿"No te soporto cenicienta"? ¡Deberías llamarla por su nombre y no un apodo denigrante!-. Golpeó su escritorio sobresaltando a su hija además de provocarle el llanto –Nunca te he regañado, mi vida, pero debes entender que cuando cometes un error pagas por él... sabes que fui pobre como una rata, te lo confesé, a ella la ayudo porque quiero que tenga oportunidades, es una genio ¿Estás celosa? Tienes de todo ¿Le llamas cenicienta porque crees que está jugando en un cuento?-. Se acercó a ella con la barbilla alta –Si sigues con esa actitud no llegarás a ninguna parte... soy tu padre mi amor y como tal-. Acarició su rostro –Te digo la verdad, te conozco, sé que la ves como una competencia... ahora, tendrás que dimensionar el error y hacerte responsable de las consecuencias porque si te suspenden ni tu abuelo, ni yo ni tu madre vamos a intervenir... eres inteligente y bonita pero este mundo que te rodea no es el real como el de allá fuera, personas como Regina llegan a ser grandes en la vida…-. Le indicó la salida –No solo reflexionarás Emma, te encargarás de ayudar a Regina por el daño que le causaste, porque una fractura para una persona no es algo grande pero alguien como ella que casi perdió la vida en un accidente automovilístico, alguien que usa sus manos para comunicarse, esto es fuerte... y no quiero quejas porque si ella no quiere dirigirte la mirada, la entenderé... ahora sal de acá y espera que tu madre llegue porque será quien mejor dictamine tu castigo...
A Emma se le rompía el alma en pedazos ¿Desde cuándo sus padres se habían atrevido a hablarle de esa forma? Quizás nunca y ya era hora de hacerlo...
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HOY ESTUVE ARREGLANDO LOS CAPÍTULOS Y POR ALLÁ EN EL 22 ME VAN A QUERER MATAR POR ALGO QUE LE OCURRE A REGINA. Y ESO MISMO SERÁ LO QUE NECESITE EMMA PARA DEJAR DE SER UNA ESTÚPIDA MIEDOSA.
AHORA LA COSA. SI NO LES GUSTA EL FIC POR COMO ES EMMA, PUES NO LO LEAN. ES ASÍ DE FÁCIL. PERO SE PERDERÁN EL CAMBIO DE LAS PROTAGONISTAS.
LO QUE LES MUESTRO EN ESTE FIC. NO ES EL TÍPICO. EN EL QUE SE ODIAN EN UN CAPITULO Y AL SIGUIENTE SE JURAN AMOR ETERNO Y SON AMORES VERDADEROS. NO. LO QUE MUESTRO ES UN POCO DE REALIDAD. DONDE LAS PROTAGONISTAS SE ENAMORAN LENTAMENTE. COMETEN ERRORES Y TIENEN SUS PROPIOS MIEDOS.
DICHO ESTO. ES SU EECCIÓN SEGUIR LEYENDO. DÉJAME UN COMENTARIO.
