Capítulo 21

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Si esa noche creyó que no podía dormir por la vergüenza que le provocó la mala actitud de su novio, Emma nunca pudo predecir que un acto tan sencillo pero ardiente por parte de "Cenicienta" la dejaría durmiendo profundamente. Un calor exquisito quemaba la zona donde ella presionó sus labios con firmeza, un calor que pareció darle tranquilidad suficiente para acomodarse en el colchón inflable, formar un ovillo y dormir. Eso no podía estar pasando, no podía aceptar ese hecho como algo normal, era una mujer y porque tenía un novio a quién amar y respetar, pero quizás ahora no tenía el ánimo para sentirse culpable, solo se rindió ante el sueño pensando que después lidiaría con las consecuencias, ahora por un segundo se daría el placer de disfrutar entre sueños ese beso en la zona lateral de su cuello.

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El martes pasó sin ningún problema, el grupo de los fenómenos trataba de evitar lo máximo posible el contacto con los amigos de Emma. Realizaron algunas actividades como paintball donde Regina no pudo participar debido a la lesión de su brazo, se limitó a ocupar el tiempo en el SPA para que le dieran un masaje ¡Lo necesitaba! Así llegó el miércoles, los alumnos después del desayuno se acercaron hacia una plataforma donde un monitor les estaba dando las instrucciones de lo que harían a continuación.

-Chicos, hoy haremos un paseo todo el día en caballos por el parque hasta llegar hacia el lago donde podrán fotografiarse, les pedimos tengan cuidado porque los riesgos siempre están... deben saber que el paseo es entre dos personas por caballo y en la jornada de la mañana irán los alumnos de último año, después de almuerzo será el turno de los de tercer año.

–¡Eso es injusto!-. Gritó alguien del público reunido allí.

-Es la única forma que tenemos para que todos disfruten por igual, solo hay disponibles 50 pura sangre en este complejo… Mientras un grupo está en ese paseo, el otro se reunirá con unos maestros que les enseñarán arte en greda, así que… repito, los de último año pasen a los establos.

El rostro de Regina reflejaba preocupación, sus amigos la miraron con una sonrisa para no desalentarla más. En su generación no tenía con quién interactuar realmente, de hecho tenía "enemigos" anotados, pero en los de tercero tenia a las personas que estimaba demasiado. Tuvieron que obligarla prácticamente a darse la vuelta y emprender camino al establo, claro, sin antes decirle que no podía perderse una atracción como esa, debía aprovechar cada oportunidad que el campamento en el Parque Yosemite brindaba. "No puedes hacerme esto, será la única actividad sin nosotros amiga así que ve tranquila" dijo Tinker que fue quién le regaló el paseo.

Sin muchos ánimos metió la mano izquierda en su bolsillo y siguió al resto del grupo, su teléfono era lo suficientemente bueno para sacar fotos, aunque lamentaba no hacerlo con "sus fenómenos".
"Si estoy sola disfrutaré del paisaje, lo haré por mi madre y hermana" pensó un poco más entusiasmada.

Los monitores empezaron a asignar a las parejas, no fue coincidencia que Killian con Emma estuviesen juntos en un caballo porque eran pareja. Lo que sí sorprendió a todo el mundo y causó expectación fue que Regina tuviese que subirse a un equino con Mary Margaret.

-¡Esto es una mierda! ¿Cómo lo haré con ella si está enyesada?-. Reclamó Mary Margaret.

-Lo siento pero así armaremos los grupos, será la única señorita en no ir…-. Con desconfianza la pelo pixie miró a Killian, a los demás, luego a Regina y gimió lamentándose de su mala suerte –Tendrá que dirigir usted las riendas.

-"Prefiero ser vomitada por titanes"-. Regina moduló enfadada. Todos fueron montando sus animales y recibiendo instrucciones, pero las cosas entre Mary Margaret y "Cenicienta" no iban muy bien.

-Cuidado Mary Margaret, tengo el presentimiento que la vas a pasar súper bien-. Killian obviamente era sarcástico. Aunque no siguió comentando cosas el día de ayer, entre él y la "muda" no había mejorado la situación, se sentía la hostilidad de parte de Jones a Mills. Emma tenía el rostro preocupado, la frecuencia respiratoria había aumentado porque no le causaba gracia tener que ver como Regina iba a ser fastidiada todo el camino.

A Regina un monitor la ayudó a subir primero, dándole este una mirada significativa a la rubia cuando ya estaba montanda al animal. "No me mires así" pensó "Sé que te causé esa fractura, por favor no me mires así". Gruñó desviando los ojos hacia Mary Margaret que era ayudada por otra persona para sostener las riendas del caballo. Regina sabía que si no colocaba la mano en la cintura de Mary Margaret terminaría cayéndose y no quería una tetraplejia. Respiró y contó hasta 10, decidiendo agarrarse de la cintura de ella lo más firme que podía.
"Cuando llegue de vuelta me levaré con jabón 500 veces" pensó nerviosa.

Todos miraron la escena, Mary Margeret que iba a protestar se quedó quieta, podía odiar a la "muda" pero no podía obviar el hecho que fuese atractiva. El roce de su brazo izquierdo y el tacto de la mano sobre su vientre provocaron el aumento de la frecuencia de sus latidos. Miró hacia atrás y pudo ver más de cerca sus ojos marrones. No santa mierda ¡No podía responder así!

-Te sobrepasas con tu agarre y te golpeo ¿Entendido? Te odio y esto lo hago solo por razones obligatorias-. Dijo Mary Margaret.

"Como si me gustara tocarte, imbécil" pensó. Mary Margaret empezó a conducir el caballo cerca del de Killian y Emma.

Así fueron emprendiendo la caminata por los prados, todo era precioso, el césped que se extendía hasta que los ojos de ellos alcanzaban, árboles, rocas, el sonido de animales exóticos como las aves de colores. Regina trató de equilibrarse ejerciendo fuerza en sus muslos para tomar fotografías, era un pecado perderse semejante maravilla natural y obviamente toleraría por su bien el estar así de cerca con Mary Margaret.

-Todo es magnífico-. Emma cerró los ojos y se dio el placer de respirar el aire puro que no había en Los Ángeles. Regina disimuladamente miraba su rostro, sentía su garganta apretarse al igual que la boca de su estómago, desvió la atención hacia el cielo porque sabía que estaba entrando a un terreno peligroso con respecto a ella.

Todos descendieron de los caballos para acercarse al lago y las lanchas que los esperaban. Supuso que podía elegir con quién estar o apartarse de todos ellos, pero los monitores los obligaron a reunirse en grupo y con las mismas personas que cabalgaban. Killian frunció el ceño, no creía haber pecado de tan cruel forma como para que el destino quisiera castigarlo con ponerle a la "muda" todo el tiempo a su lado y peor, al de su novia.

-¿Te duele la mano? ¿Cómo ha mejorado?-. Emma le hablo preocupada a la morena.

-"Debo evitar mojarla pero he evolucionado bien"-. Sonrió sin ganas, ya empezaba a dolerle la cabeza.

-Yo no sé cómo puedes comunicarte así ¿Cuándo vas a mejorar?-. Regina solo le dio una mirada a August antes de dedicarse a tomar fotografías hacia todas partes –Hey te hice una pregunta-. Le dio un codazo en las costillas.

-No se muevan tanto que nos caeremos todos al lago-. Protesto Mary Margaret, era una lancha segura con 8 personas dentro, todos traían los chalecos salvavidas puestos. Los ojos de Mary Margaret se quedaron un rato en Killian y como él atraía a su cuerpo a Emma mientras besaba su mejilla. Le dolió el estómago ¿Eran celos? –¡Dejen eso para cuando estén a solas en su carpa! Oh santo Dios ¿Alguien ha tenido problema con los mosquitos en la noche? Creo que le diré a mi papá que llame a las fuerzas armadas para que me saquen de aquí.

-Te he dicho cuándo vas a empezar a hablar ¿Hablas como abuela? Hey-. August empezó a tirar de su ropa, la mirada de Killian fue complaciente –¿Qué piensas tú Killian?

-Que quizás debe haber sido una ayuda a la humanidad el que se haya quedado muda.

Por cómo tenía su rostro, Emma supo que Regina estaba recordando imágenes de su accidente. Enfadada y sin poder disimularlo se volteó hacia su novio. Él era un hombre ejemplar, increíble, si tenía celos no tenía fundamentos (aparentemente) además estaba pasando a ser hiriente y habían limites que no podía cruzar.

-Killian deberías cerrar la boca, escúchate, en serio que esto está mal ¡Tú sabes todo lo que pasó!-. Emma se puso de pie, los de la lancha acuática y algunos compañeros que pasaban cerca en el suyo, miraron la escena. Jones sintió su rostro enrojecerse, que ella defendiera a Cenicienta frente a todos era muy humillante. Nunca antes había tenido celos de una persona, siempre le gustó que los demás admirasen por su novia porque sabía que solo él podía tenerla, pero no podía entender por qué con Regina era diferente la cosa, actuaba sin pensarlo –¿Podríamos tener otro tema que no sea sobre si ella es muda o no? Hey miren el paisaje es muy lindo y…-. En ese momento la lancha dio un giro tan brusco que su cuerpo en vez de irse hacia adelante y caer en las piernas de su novio, la espalda se fue hacia atrás golpeándose con el borde de la lancha y el gran chorro de agua que había tras esta. Había estado tan distraída que su chaleco salvavidas lo colocó mal y al impacto saltó lejos desinflándose.

-¡Santo cielo!-. Killian gritó desesperado.

Regina iba a lanzarse para salvarla pero no podía porque se sentía atascada en el lugar donde estaba sentada. Cuando miró el rostro de la rubia gimió porque mucha sangre caía del costado de su frente, de pronto el lago comenzó a llenarse de un color rojo y el cuerpo de la chica comenzó a sumergirse al fondo.

Quería gritar su nombre y salvarla pero todo era imposible porque la voz no salía de su garganta.

De un segundo a otro se despertó un poco atolondrada, rayos solares bañaban sus ojos y poco a poco la imagen empezó a hacerse nítida, allí se dio cuenta donde estaba acostada. Estaba en la orilla del lago esperando que los demás terminaran el paseo ¿Es que acaso no había subido? Recordó que, después de bajarse del caballo le indicó a un monitor que prefería sentarse a mirar el paisaje desde acá porque no podía arriesgarse a caerse y mojarse el brazo enyesado. No sabía que pensar de la pesadilla, se dio cuenta que el corazón seguía latiéndole tan fuerte como si siguiera durmiendo, todo se centraba en Emma y como un accidente la ponía en peligro. Posó los dedos sobre sus labios recordando el beso que dejó en su cuello, si no se hubiera controlado, si no hubiera puesto límites, eso habría terminado en algo pasional sobre la roca.

"No me puede gustar, Emma no me puede gustar" pensó angustiada al mismo tiempo que hundía el rostro entre sus manos, reconocerlo sería traspasar los límites que sus clases sociales les imponían. Mientras más pensaba en la pesadilla, más le dolía, si algo le sucedía a esa "mimada" y ella no estaba para salvarla...

"Mierda" pensó, alzando asustada los ojos hacia Emma y la lancha en el lago, "Si algo te pasa no me lo perdonaría"

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APUESTO A QUE MUCHAS(OS) PENSARON QUE ESE SUEÑO ERA REAL.

EN EL PRÓXIMO SE VIENE ALGO DIFICIL PARA REGINA.

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