Capítulo 45
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Se miró al espejo fijamente después de haberse dado una ducha, su cabello húmedo caía sobre los hombros y como le incomodaba se lo amarró en un moño sobre la cabeza. No parecía la prestigiosa periodista que gran parte del país conocía, más bien lucía como una mujer común con una lucha interna que no podía resolver. Ayer había llegado de Francia y solo se dedicó a dormir todo lo que no pudo hacerlo allí, ahora cuando el reloj marcaba las 5 de la tarde estaba decidida a escribir la nota sobre la participación de Regina Mills en el Paris Fashion Week.
Se sentó sobre la cama con las piernas cruzadas y el notebook entre ellas, abrió el Word y después de colocar el tipo de tamaño y fuente correcta se quedó mirando la pantalla en blanco.
¿Cómo podía partir cuando no se trataba de una desconocida sino de su ex novia? Tecleó unas cuantas palabras, borró unas tantas, cuando llevaba una línea todo desaparecía. Fastidiada gimió antes de estirarse por completo y mirar el techo de su habitación. Vivía en un lujoso departamento de New York, en la cima de un edificio donde nadie podía molestarla y con la máxima seguridad, esos eran los privilegios de ser hija de figuras importantes. ¿Pero de qué le servía esa riqueza si no podía comprar la tranquilidad ni la creatividad para hacer una nota?
-Piensa en ella solo como una clienta... Piensa Emma-. Volvió a posicionarse de una manera más cómoda decidida a no dejar que se crearan más lagunas mentales que le impidieran hacer esto. Tenía plazo hasta la noche para entregarlo. Trató de visualizarla en su cabeza para partir describiéndola, la recordó cuando entró a su oficina y ella giró el asiento de cuero negro de tal forma que cualquier persona se hubiera caído de rodillas ante su presencia. Los dedos de sus manos empezaron a viajar tecla por tecla con rapidez y vida propia –"Enigmática, poderosa, creativa y elocuente ¿Qué otras palabras calzan mejor con la personalidad de la nueva potencia en la moda, llamada Regina Mills? A decir verdad me lleve una sorpresa cuando estuve en..."
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Lunes 19 de agosto, Francia
Sabía que alguien estaba tocando pero no era capaz de despegar los ojos del boceto que tenía entre manos, las ideas fluían con claridad en la pieza que podía ser la primera de la nueva colección que lanzaría con la tienda que había firmado para exponer sus prendas. Pero los golpes no cesaron y gruñendo alzó la voz para decir roncamente "Vous pouvez entrer" (puedes entrar). Apareció David con su Tablet a mano, lucía bien y tranquilo porque de todas las personas en este edificio era el que más la conocía y quién no se sentía intimidado por ello.
Regina continuó con lo suyo, nadie podía interrumpirla con esto. Estaba empeñada en hacer una línea para la mujer moderna y ejecutiva temporada invierno, tardaría como mucho en terminar los dibujos esta semana para presentarlos a los representantes de la tienda. No se negarían, sabía que no lo harían.
-¿Haciendo volar tu imaginación?
-Quiero hacer algo que las mujeres modernas deseen usar, que acentúe su figura y las haga lucir perfectas-. Lo indicó con el lápiz grafito –¿Qué quieres?-. David cambió totalmente su rostro, parecía dolido o preocupado, quizás las dos cosas.
-Yo siempre reviso las noticias de Estados Unidos para saber cómo está la realidad de mi país, me encontré con esto que te puede parecer interesante... No espera-. Por el tono de su voz, Regina apartó el boceto y lo miró con el ceño fruncido –¿Realmente confías en mí?
-¿Eso por qué lo dices?
-Por esto querida amiga, por esto-. Dejó el Tablet sobre la mesa –CNN international, la nota que destaca tu participación en el Paris Fashion Week y que te deja como... bueno, mejor léelo tú misma-. Al verla palidecer bajó el tono de su voz –¿Por qué no me dijiste que Emma estuvo aquí?-. Regina no miraba la Tablet, lo miraba a él.
-Porque no tenía relevancia en lo más mínimo, solo vino a reemplazar a una colega, me vio, después de unos intentos me hizo la entrevista y no la he vuelto a ver... fin del tema-. Trató de tomar el boceto pero David lo apartó primero –Venga, estoy hablando en serio.
-A mí no me engañas Gina, por Dios, es Emma Swan y no cualquier periodista sino también una potencia del mundo de las comunicaciones... además tú sabes lo que significó en tu vida y tú en la de ella como para que este casual encuentro haya sido de lo más relajado.
-Le dije lo que tenía que decirle de la forma más diplomática que pude, no le he contado ni la mitad de lo que tuve que pasar pero sí le dije que no me interesa tenerla en el presente y toda la culpa que siente es el castigo que debe llevar... ahora si me disculpas tengo que terminar esto antes que las ideas se me vayan a la mierda.
-Que te quede claro que no la estoy defiendo para nada, solo que me molesta que como tu mejor amigo no me hayas considerado en lo más mínimo para contarme lo que pasó, porque quieras admitirlo o no, sé que no fue agradable...
Antes de irse miró disimuladamente la Tablet que dejó en el mueble, si la curiosidad en Regina era fuerte se atrevería a leer la nota. Como había dicho David, no estaba poniéndose del lado de Emma, lo único que quería es que Regina se sincerara consigo misma porque aunque no albergara sentimientos por su ex novia, era evidente que el "accidente" del pasado no lo había superado.
Cuando su oficina quedó abandonada y nadie más que Regina estaba en ella, efectivamente la curiosidad llegó a tocar la puerta. De lado miraba la Tablet mientras hacía los bosquejos. Tuvo que pausar un poco sino terminaría por arruinar el dibujo si no prestaba atención a lo que hacía.
-Al diablo-. Masculló y tomó la Tablet de su amigo para mirar el portal de CNN con la noticia recién publicada. No estaba mal si se atrevía a leer lo que ella había escrito ¿O sí? Después de todo su presencia causó bastante molestia acá –Te juro Emma Swan que si has escrito algo que no me parece pondré una demanda en tu contra por injuria... "Enigmática, poderosa, creativa y elocuente..."
Con atención siguió leyendo cada una de las palabras que había escrito Emma para asimilarlas bien. Se le apretaba el estómago al darse cuenta que tenía el don para expresarse al menos por escrito, al terminar la nota no sabía que decir. Jamás escribió algo negativo en su contra, de hecho se deshizo en elogios sobre su empresa, los empleados, su participación en la semana de la moda y el efecto que su colección tuvo en los presentes. Había descrito de forma exquisita cuales habían sido sus prendas favoritas y recomendaba en un 100% que se aseguraran de adquirirlas cuánto antes porque "La llamada Evil Queen era lo que todos llamaban, La Evil Queen de la moda". Regina sonrió de forma engreída.
-Miren, miren en lo que esa imbécil, pobre y muda "Cenicienta" se ha convertido... ¿Increíble no?-. Si cada uno de las personas que la miró en menos en el pasado leyera esto o en todas las noticias que estaba apareciendo, sabrían que había surgido a la cima. Dio vuelta la Tablet antes de continuar con el boceto que tenía al lado, pero al darse cuenta de la hora lo guardó en una caja de seguridad, se cambió de ropa y salió de allí rápidamente.
El fino reloj sobre su muñeca marcaba las 6:14 pm, en 15 minutos más había acordado juntarse con Violet en la cafetería favorita de ambas. A la mierda todo, esta iba a ser la última tarde que pasarían juntas porque mañana la menor se embarcaría hacia Estados Unidos donde finalmente eligió estudiar. Como sus calificaciones eran perfectas y se había recibido con honores en Francia, el director de su escuela escribió una carta de recomendación a cada universidad de Europa y Norte América donde la joven postuló. Al principio aceptar la decisión de Violet había sido un poco difícil porque no le agradaba la idea de tenerla lejos, menos que estuviese en Estados Unidos cuando significaba tanto dolor. Pero ¿Quién era ella para negarle cumplir sus sueños a su hermana? Tenía mucho miedo con dejarla partir pero tenía los recursos gracias a Dios para establecerla en comodidades y seguridad, además de que tenía transporte privado para trasladarse a Francia y viceversa cuando quisiera.
Esta vez Regina manejó hacia la cafetería, de vez en cuando le gustaba sentirse independiente y manejar su Audi.
Cuando estacionó la vio parada mirando hacia ambos lados de la calle, llevaba una blusa roja y pantalones blancos ajustados, en cambio Regina logró cambiarse a una tenida casual que no representaba exactamente la posición que tenía. Un gorro gris, lentes de sol Ray Ban y una camisa celeste pálida la hacían lucir relajada como realmente no lo estaba.
-¡Gina!-. Extendió sus brazos junto a una enorme sonrisa para recibirla por completo, su heroína y "mejor amiga" lo era todo para la menor.
La forma en como había dicho su nombre hizo "clic" en su mente de forma instantánea.
Flash Back
Dejó de lado los cubiertos porque era incapaz de seguir comiendo. Violet apartó su plato y se estrelló contra el cuerpo de su hermana para romper en un llanto que llevaba aguantando todo el día para hacerse la fuerte, pero era niña y como tal no podía reprimirse o pretender ser adulta de golpe. Regina apretó sus labios para no derrumbarse, si una de las dos tenía que ser la fuerte lo sería ella por ser la mayor. ¿Cómo estar bien si era el primer almuerzo que tenían después del funeral de su madre, acá en Francia? La casa estaba vacía, el silencio era abrumador justamente para recordarles a ambas que tenían que valerse por sí mismas. Ya no más besos ni abrazos por parte de ella, esa mujer estaba muerta.
-¡Gina! yo quiero a mi mamá, quiero a mi mamita acá-. Violet la miraba con tanto dolor e insistencia que fue imposible seguir jugando a ser la fuerte de la casa. Con lágrimas y los labios temblando moduló un "yo también", antes de sentir que su pobre hermanita volvía a llorar con desesperación contra su cuerpo. Esto era solo el comienzo de noches en vela consolándola, noches acompañadas de un dolor más fuerte que todo lo que pudieron imaginar.
Fin Flash Back
Abrazadas de lado entraron a la cafetería y se acomodaron al lado de una ventana que tenía vista a la calle. Las personas caminando y el matiz del cielo veraniego creaban un ambiente exquisito. Pidieron lo de siempre, mocachino y pastel de manzanas que devorarían apenas se lo llevaran a la mesa, si querían crear lindos recuerdos el pastel no podía faltar.
-Te ves hermosa así, tan casual... Usualmente siempre andas con vestidos ajustados y elegantes.
-Lo sé pero como jefa y diseñadora no puedo andar con ropa de "calle", debo estar a la altura-. Le guiñó el ojo y enterró el tenedor en el pastel para quitar una rebanada. Alzó los ojos y vio los igualmente marrones de su hermana -Violet... no crezcas más que me duele-. La menor escondió un mechón de cabello tras su oreja observando el pastel.
-No pienses en eso, Gina, el día que tengas una hija será mucho peor.
-No tendré hijos... No-. Violet le puso mala cara e ignoró el comentario, su hermana hablaba de esa manera porque no había conocido a la mujer digna para ella, digna de merecer ese título de "futura madre" –En este momento solo me importas tú y el cómo te irás a Estados unidos... es... es como si se me partiera el alma.
-Gina...-. Se le quebró la voz, fue todo lo que pudo decir, los ojos de aquella mujer que siempre mostraban frialdad ahora reflejaban sus sentimientos, un brillo inocente y perdido por lo que se vendría, una separación.
-No me malinterpretes-. La miraba fijamente, Violet ahora lucía igual a Henry, el padre de ambas –Es solo que cuesta mi niña, cuesta admitir que eres mujer, que al fin podrás ingresar a la universidad a convertirte en lo que deseas... que la misión que me impuse cuando se murió mamá está dando fruto-. Sus ojitos marrones ya estaban anegados en lágrimas, con Violet no podía levantar el muro de piedra que hacía con el resto, ella era su debilidad –Le dije que daría todo de mí para verte crecer, para que nada te faltara... Si estás yendo a Estados Unidos es porque ahí debes estar... me duele mucho, sigues siendo una pequeña, me duele pero te estaré apoyando y seguiré trabajando para que nunca nada te falte... eres mi más grande orgullo y sé que el de nuestros papás también.
-Gina...-. Violet torció la boca antes de empezar a temblar.
Fue todo lo que dijo antes de acercarse a Regina y abrazarla con toda la fuerza que sus brazos le daban. Todo el mundo la conocía como una terca ególatra o mujeriega empedernida, pero ella conocía el otro lado de la moneda y sabía la realidad que se escondía tras esa personalidad. Nadie tenía derecho a juzgar a su heroína, nadie lo haría, nadie se atrevería. Se sacaría la mierda estudiando horas y horas para demostrarle a todo el mundo que las personas que parten de abajo logran cosas importantes si se lo proponen.
-Lucharé por seguir siendo tu orgullo
-Ya lo eres Violet-. Susurró contra su cabellera negra –Ya lo eres...
Era lamentable que quien decidió desligarse de los Mills (Neal) no pudiese formar parte de esta escena pero... ¿Quién dice que no se volverían encontrar? A veces pueden volver de las formas más inesperadas...
...
Apretó los labios cuando como por quinta vez durante esa tarde asomó el rostro en la habitación de Violet. Debía resignarse que esto no funcionaría ni ella aparecía por arte de magia así que cerró la puerta con cuidado. La jovencita se había ido hace una semana atrás y apenas tocó suelo en el aeropuerto de New York llamó a su hermana mayor para comunicarle que estaba bien. Era imposible, realmente imposible acostumbrarse a su ausencia en aquella enorme casa del siglo 17 ubicada el noroeste de la ciudad. Era amplia y decorada de forma exquisita al igual que el jardín y patio que poseía, pero era tanto su tamaño que en ese minuto se sintió aislada casi como una reina que llena de riquezas vive sola apartada del mundo. Tenía espacio para guardar su propio Audi, la limusina y el auto de Violet, por eso le gustaba pero estaba pensando buscar un lujoso departamento en el centro de la ciudad.
Se sentía destrozada como si le hubieran arrancado un pedazo de su alma, a pesar de eso sabía que Violet estaría bien, ya había puesto a su disposición un guardaespaldas, pero más allá de eso la niña (ahora mujer) había pasado por muchas cosas fuertes como para crear una personalidad intuitiva y así confiar en las personas correctas, además de ser fuerte para resistir los altos y bajos. Sin ella ¿Con quién conversaría en casa?
-Con tu reflejo, imbécil-. Masculló y caminó hacia su oficina para revisar su mail porque sabía que tenía correo nuevo con gente de la marca "Valentino".
La cosa había quedado así, durante la semana pasada estuvo dibujando piezas para una colección que les entregaría pero cuando se dio cuenta que cada una de ellas quedó perfecta, le dio lástima desperdiciar algo así en una tienda que no era suya ¿No era obvio? "Valentino" era una marca famosa ¿Por qué venderían prendas de un diseñador de la "competencia"? firmó un acuerdo para vender su ropa por la temporada otoño-invierno pero a cambio ellos tendrían el 35% de las ganancias, después de todo para ellos era otra marca en su propia tienda. Al final lo que vendería sería los diseños que expuso en el Paris Fashion Week porque era lo que acordaron en un principio.
Cuando terminó de leer el mail sus dedos de inmediato teclearon " ", no era una persona curiosa pero como estaba sola y los pensamientos llegaban como dardos, no tenía otra opción.
Tecleó en la barra "Emma Swan, CNN" y con un resultado bastante contundente, fue a "Imágenes" para ver qué cosa la podría sorprender.
Contrajo la mandíbula cuando pasaba una imagen tras otra, no eran cuentos sin fundamento sobre la importancia que tenía en el mundo del espectáculo, habían muchas imágenes que demostraban cuantos famosos conocía, ella misma en el set de CNN el noticiero nocturno, con fans. Luego cambió a los links de "web" para saber qué cosas se hablaba de ella de forma online. La mujer que logró pisotearla en el pasado se convirtió en una de las periodistas más famosas del país, con casi 28 años había logrado cosas que otros no lo habían hecho
-Eso es fácil cuando tu "papito" es un Swan-. Masculló antes de cerrar la ventana y quedarse mirando la nada. Vaya, fue totalmente una mala idea haber visto cosas de ella pero ¿Por qué lo había hecho? –Simplemente porque quieres averiguar quién realmente te hizo esa entrevista, las personas suelen mentir...-. Conforme con su respuesta salió de allí para entrar desnuda en la ducha. Si Emma la había investigado Regina podía hacer lo mismo, quería saber en qué se había convertido después de 10 años, aunque si de haber sido el caso contrario y Emma fuese un completo fracaso, no le importaría.
Cuando salió de la ducha escuchó como sonaba el teléfono, por suerte alcanzó a contestar antes que la persona del otro lado decidiera cortar.
-¿Bonjour?-. Miró el suelo bajo sus pies, estaba llenando de gotas por todas partes porque ni siquiera había alcanzado a poner una toalla alrededor de su cuerpo, era la vista que cualquiera quería tener –"oui, oui...mais l'e mail dit le contraire?" (El mail dice lo contrario), Mmm-. Mientras le hablaban estaba tratando de saber que tan copada estaba su agenda, en realidad esa era tarea de su secretaria –"Ma secrétaire va vous informer demain" (la secretaria le informará mañana)... "oui, bonsoir"
De inmediato marcó a su secretaria, no le importaba que podía tener agendado para el 3 de septiembre porque lo que "Valentino" le estaba ofreciendo era interesante ¡Podría estar cerca de su hermana por unos días!
...
Sábado 31 de agosto 2019 marcaba el calendario.
Emma estaba sentada leyendo una propuesta que le habían hecho en otro canal para el próximo semestre. Era interesante y le pagarían mucho más que acá pero no sabía que hacer porque su visión estaba proyectada en una periodista seria como lo era en CNN, en cambio acá FOX le daba la oportunidad para tener su propio Talk Show en horario estelar todos los miércoles y sábado. Dio un gran suspiro antes de que una idea interesante llegara a su cabeza. Si le gustaba las comunicaciones como la prensa ¿Por qué no pedía un espacio en el canal FOX NEWS en algún noticiero? Podría hacerlo los días que no estaba enfocada en el Talk Show, sabía manejar muy bien sus tiempos y de seguro aceptarían, quisieran o no ella atraía al rating.
-Mmm-. Se estiró en el asiento con una sonrisa satisfecha –El que puede, puede y el que no...-. Se asomó su jefe por la puerta.
-¿Puedo pasar?-. Era demasiado tarde para decirle que no, solo asintió antes que el hombre caminara hasta frente de su escritorio –Supe que FOX te está pidiendo ¿Qué piensas hacer? ¿Te irás?
-Estoy viendo eso señor, necesito tiempo para pensar-. Los gestos del hombre lo delataban, no venía solamente por un asunto –¿Necesita algo más?
-Sea cual sea tu decisión necesito pedirte un favor-. Empezó a jugar con los dedos de su mano –La nota sobre Regina Mills y su participación fue bien recibida por los lectores, muchos han llamado para preguntar cómo pueden adquirir sus prendas y esas cosas pero... Quiero que cubras otro evento sobre ella.
No sabía cómo interpretar las reacciones de su periodista estrella, pero la mujer estaba pálida y apenas podía respirar. No tenía como saberlo pero la experiencia en Francia fue lo bastante desagradable como para desear experimentarla de nuevo, no quería ser humillada ni maltratada pero si se negaba quizás su jefe haría su salida de CNN mucho más difícil. Recordaba muy bien esos ojos marrones mirarla con desprecio e ira, además de las duras palabras "no me interesa lo del pasado porque este es mi presente y como tal tú no formas parte de él". Apenas asintió él le dejó unas hojas para que leyera sobre qué trataba su próximo trabajo y hasta quizás el último bajo el canal CNN.
Cuando su jefe se fue, Emma llevó las manos a su boca para que no oyeran su grito desesperado, esto no era cosa de niños ni alguien caprichosa, el dolor que sentía era tan fuerte que le dolía el pecho con solo respirar. Miró el techo con sus ojitos llenos de lágrimas, tenía miedo... Por supuesto que lo tenía.
-No, Dios, no de nuevo... No le hará bien a ninguna de las dos...-. Si tan solo supiera la respuesta que le tenía. Miró las hojas, las sostuvo entre sus manos y leyó una por una –Que sea la última vez Mills, la última vez que te veo-. Las cerró de golpe y llamó a su secretaria –Belle quiero que me agendes una cita con mi estilista... no, no ando de buen humor... mira... está bien, el martes a primera hora de la mañana
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Martes 3 de septiembre 2019, New York, USA
Cuenta hasta 10, respira profundamente y vuelve a contar hasta 10. Regina sabía que era un buen método para estar tranquila y sí, funcionaba perfectamente. Allí en pleno centro de NY estaba la tienda "Valentino" donde se reunirían los más altos cargos de la marca además de algunos personajes del medio artístico. Conversaría con ellos, les mostraría las colecciones y daría algunos consejos tanto a hombres como para mujeres sobre qué atuendos les vendrían mejor a sus cuerpos. Maldijo por lo bajo, había llegado esta mañana a Estados Unidos y no tuvo tiempo de pasar a New Haden (Connecticut) para ver a Violet, además la menor tenía clases pero la esperaría mañana para compartir con ella todo el día, era lo que más ansiaban.
Cuando salió de la limusina se sintió como una celebridad, había unos cuantos fotógrafos tomando imágenes de ella en su mejor ángulo. Muchas personas se colmaban a los alrededores, demasiada la verdad ¿Cómo no? Adentro de "Valentino" había celebridades bebiendo champagne y conversando de cursilerías mientras la esperaban, cualquiera que se apostara cerca podía tener una vista de alguien famoso, estrellas de Hollywood, autoridades además de que la curiosidad en ellos era grande para saber quién era la tal "Regina Mills".
Saludó apenas con la mano antes de entrar en la tienda donde los presentes la recibieron entre aplausos. Sonrió de medio lado, el lugar era increíble y moría por acercarse al sector donde tenían sus prendas para hacerse una idea de cómo sería un futuro no tan lejano donde expusiera sus diseños en una tienda propia con la marca H&C.
-Bienvenida a Valentino NYC, es un placer para todos nosotros tenerla acá.
-Merci-. Regina agachó la cabeza –Para mí es un agrado tener la oportunidad de estar esta temporada con ustedes, sé que New York tendrá el privilegio de gozar con anticipación los modelos.
Empezaron una pequeña charla en medio de la tienda que se había adecuado para la ocasión, muchos miraban todo con sus teléfonos a mano para tomarle fotografías a la invitada estrella y es que no solo llamaba la atención por ser una diseñadora exitosa del Paris Fashion Week, su belleza era muy comentada en las redes sociales. Cabello negro, ojos de un color marrón intenso, mirada penetrante y perversa como su sonrisa, cualquier hombre o mujer homosexual se derretía en su presencia.
-Queremos pasar al salón que hemos dispuesto para que se realice la rueda de prensa, luego haremos la inauguración oficial de la asociación H&C con Valentino ¿Me permite?-. Los invitados siguieron caminando tras ella porque habían asientos suficiente para todos los que no fueran los medios de comunicación invitados.
Una mesa larga cubierta por un mantel negro imprenta con el logo de Valentino y H&C estaba apostada al fondo del salón, allí había tres micrófonos dispuestos para ser ocupados, el del extremo derecho sería para el gerente de la tienda Valentino NYC, el del otro extremo sería para el que haría de mediador en la conferencia de prensa, y el micrófono del medio estaba destinado para la diseñadora "estrella" Regina Mills.
Recibida una vez más por aplausos se sentó con estilo al medio, esto a partir de hoy sería común porque después la llamarían de otra tienda "Valentino" en el mundo para hacer una inauguración, más adelante sería con sus propias tiendas, llegarían más invitaciones para eventos sociales y premiaciones donde su asistencia sería una atracción.
-La fama... la fama-. Susurró un poco preocupada sin que nadie la escuchara. Alzó los ojos hacia el frente donde varias cámaras profesionales la estaban enfocando al igual que los flashes y las luces del techo del salón.
-Damas y caballeros, autoridades presentes, bienvenidos a la conferencia de prensa sobre la inauguración de la asociación entre la marca "Valentino" y "H&C" temporada otoño-invierno 2019, es un honor presentar a nuestro gerente de Valentino NYC el señor...-. Regina sonrió al hombre que tenía sentado al lado –Además de nuestra querida invitada la señorita Regina Mills, dueña y diseñadora de la marca H&C...
Todos volvieron a aplaudir de forma cordia
l, debía acostumbrarse a este tipo de sonido y recibirlos con humildad si no quería que la fama la agobiara en un futuro. Ni siquiera el moderador había dado la oportunidad para que los periodistas hicieran sus preguntas, cuando en su cabeza algo le gritaba que estaba mal. Las palabras de la mujer a su lado se hicieron mudas, la presión comenzó a subirle al mismo tiempo que los latidos en su pecho. Sostuvo un vaso con agua pero mientras lo bebía, tuvo la ocurrencia de mirar la segunda fila de los periodistas invitados. Era como si tuviese un enfoque propio de luz que estaba llamando su atención. Allí sentada estaba Emma Swan, tenía los ojos puestos en los suyos pero no había sorpresas ni emociones, realmente había adoptado su papel de periodista sin dejar que el pasado interfiriera de nuevo en la entrevista.
Todo el mundo la miró con el ceño fruncido cuando escucharon claramente un jadeo escaparse de su boca.
No ella de nuevo... ¡No! ¿Y más encima tenía el atrevimiento de sonreír con sarcasmo?
Esto era una declaración de guerra ¿O no?
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GRACIAS POR LOS COMENTARIOS. SIEMPRE ME ENCANTAN.
DÉJENME UNOS CUANTOS TAMBIEN EN ESTE CAPÍTULO.
