Fems que se encontraran de ahora en adelante;
Fem Severus Snape es Selene Snape.(Gano :3 por la mayoría)
Fem James Potter. (votación:)
Janet: 2 Jamie: 5
Fem Remus Lupin es Rene Lupin. (Se queda)
Fem Sirius Black. (Votación)
Mirzam: 0 Venus: 3 Sirrah/Sirah: 2
Fem Peter Pettigrew es Petra Pettigrew. (Por petición de una lectora)
Fem Regulus Black (votación:)
Rigel: 2 Regina: 2 Regulus: 3 Hombre: 4 Mujer: 4
N/A: Una merodeadora aparecerá en próximo capitulo! Y posiblemente la sigan las demás ja ja, ¿Me pregunto cual sera +3+?
Bien, ya no los molesto y los dejos leer!
Disfruten de su lectura!
Harry no pudo evitar sentirse nervioso, o más bien, más inquieto que nervioso, con la llegada de la profesora McGonagall. Una parte de él quería gritar de pura felicidad y arrojarse a los brazos de la versión más joven de la profesara de Transfiguración, mientras que la otra, la racional, no estaba del todo seguro si debía de ir a Hogwarts, no es que no quería ir con Lily y la versión femenina, y adorable, de Snape (ya que era todo lo contrario) pero sabía que si iba, había grandes probabilidades (demasiado grandes para su gusto) de que terminara obteniendo atención no deseada por ambos lados de la guerra. Ya que un talento, y más uno prodigioso, siempre terminaba por deseado por todos.
Y él no tenía ganas de ese tipo de atención. Aunque también sabía que podría hacerse el tonto y problema resuelto, pero no quería darle la satisfacción a "los pura idiotas" de considerarse más listos que un hijo de muggles como tampoco quería avergonzar a sus hermanas y padres por sus baja calificaciones.
Se mordió levemente el labio y apretó con fuerza dos varillas de la escalara, bien, ya se acabo la vida tranquila y sin complicaciones. Ya no más vagancias. Era momento de trabajar.
"Eliot, ¿estás bien?"
La pregunta de Petunia provoco que Eliot parpadeara unas cuantas veces. Entrar en los recuerdos de Harry Potter era cada vez más difícil y requerían más concentración. Meneo la cabeza varias veces para despejar por completo su mente. Una vez en sí se topó con los bonitos ojos azules de Petunia que lo veían con alarma. Se forzó a sonreír antes de contestar:
"¡Claro que estoy bien, Tuny!" dijo tratando que su voz sonara alegre, "Es solo que estoy nervioso, Sely no me menciono que otro miembro de la sociedad mágica fuera a venir tan rápido a visitarnos. Es todo!" le aseguro.
Como era esperarse, Petunia se creyó su mentira y volvió a prestar atención a las dos mujeres adultas que hablaban en la sala. Ninguno de los tres niños Evans le pasó por alto los movimientos incómodos de su madre mientras que ella escuchaba atentamente la introducción de la Profesora McGonagall.
Petunia sintió un leve punzada en su pecho al verse excluida.
Su rostro herido no paso inadvertido por Eliot, que se molesto. Si sus padres debían de entrarse y tener una buena explicación, ¿Por qué no su hermana también? Ella también era parte de la familia, él se había esforzado mucho para que Petunia no se sintiera inferior y aislada del resto de la familia que no iba a permitir que comenzara a sentirse así ahora.
"¡Eliot! ¡Lily!" grito Rose desde su lugar en sala, ella sabía que sus hijos se hallaban en la parte alta de las escaleras "¡Bajen por favor! ¡La profesora McGonagall quiere hablar con ustedes!"
Una vez termino, Lily se puso de pie de un salto y corrió escaleras abajo, su emoción era palpable. Petunia bajo la vista y agarro con fuerza la tela de su vestido que se encontraba en encima sus muslos y considero la opción de ir a su habitación, pero no llego ni apararse cuando una mano fue extendida delante de ella, provocando que levantara su mirada.
Eliot…
Su dulce hermanito se encontraba enfrente a ella con una mano extendida y una dulce sonrisa en su rostro. Sonrisa que prácticamente decía: 'No pienso ir a ningún lado sin ti'
Petunia sintió como su corazón se calentó con esa sonrisa. Avergonzada por su reacción, escondió su rostro debajo de su cabello rubio, dejando que este lo cubriera, a la vez que su propia mano se aferrara a la mano del pelirrojo con una fuerza un tanto excesiva. Casi como si su vida dependiera de ello. Oyó como Eliot soltó una risita entre dientes al momento que emprendía marcha al piso de de abajo y, posteriormente, a la sala.
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Minerva alzo legamente una ceja mientras los vio interactuar entre sí. Vio como la niña pelirroja, Lily, quien fue la primera en bajar, se acercaba su madre siendo seguida por los otros dos niños.
La profesora vio con ojos curiosos a la pareja de hermanos que descendían las escaleras al mismo tiempo y lentamente. El niño era pelirrojo (como la joven que había llegado antes que él) y la otra niña era de cabello rubio. Si juzgaba por la estatura, la rubia vendría siendo la hermana mayor y los dos pelirrojos eran, obviamente, los niños por los que había venido.
Otra cosa que le llamo la atención vendría siendo la manera en que los hermanos se trataban, las dos niñas no parecían llevarse bien entre ellas pero las dos parecían ser muy unidas con su hermano, la mayor parecía tratarlo con mayor cariño que su hermana al igual que la hermana pequeña parecía celosa de ella por la intima unión de manos con la cual bajaron por las escaleras. Los hermanos pequeños…
Trato de concentrarse en su magia, decidió empezar con la niña, Lily, ella desprendía una magia inocente (como cualquier otro niño de su edad) también era fuerte (un poco más que la mayoría de los niños puras sangre, lo cual la dejo impresionada), ella sería una bruja prometedora cuando fuera más grande, no cabía la menor duda. Entonces paso su mirada al hombre…
Los ojos de McGonagall se abrieron el doble de su tamaño debido a la sorpresa.
¡La magia de ese niño era abrumadora!
Tal vez era incluso superior a la del Director Dumbledore en sus años de estudiantes, pero trato de contener cualquier inicio de reacción que pudiera preocupar a la madre o los niños, o ambos. Trato de calmarse y se sorprendió a si misma dándose cuenta que había estado conteniendo el aliento desde hace algún tiempo. Disimuladamente exhalo el aire contenido y volvió a concentrarse en el niño en cuestión.
Era un niño hermoso… si, se volvería un hombre muy atractivo, estaba segura. Y su magia solo provocaba que su belleza incrementara. Decidió tratar de concentrarse únicamente en su magia, como esperaba, era muy asombrosa (casi llegando a ser abrumadora) pero a la vez era muy cálida, llena de bondad y de un sentimiento de protección. No se sorprendería si en el futuro estuviera rodeado de mujeres y hombres por igual. Ya que también parecía un niño muy encantador.
"… y ella vino a hablar con ustedes sobre las cartas que recibieron esta mañana." Finalizo la voz suave de Rose Evans, Minerva ni siquiera se había dado cuenta había estado hablando todo ese tiempo.
Ella volvió a sorprenderse cuando comenzó a sentirse incomoda al momento que el niño de apenas once años se volteo a verla, ahora dedicándole toda su atención. Se removió un poco en su lugar antes de poder formular cualquier palabra coherente.
Algo en su interior le dijo que iba a ser una larga mañana…
Pero… por alguna razón, no le importo.
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Rose parecía muy empecinada en conseguir la mayor contenida de información que fuera posible de McGonagall, la cual no dudo en dársela. Las preguntas iban y venían tan rápidamente que ninguno de los tres niños pudo seguirlas del todo, ya que la rapidez de Rose para formular preguntas era sorprendente. Eliot, Lily y Petunia solo pudieron ver a la mujer que era su madre con admiración y leve temor.
Sin lugar a dudas era toda una madre oso.
Las conversación entre la mujeres se alargo hasta tal punto que, ni ellas o los niños, se dieron cuentan el momento en que Robert Evans llego a casa.
El señor Evans no sabía que pensar cuando abrió la puerta de su hogar y encontrarse con una señora desconocida (y extrañamente vestida) sentada en su salada rodeada de su familia. Rose parecía inquieta y algo preocupada, cosa que la hizo ponerse en alerta.
Su esposa siempre parecía tener un sexto sentido para ese tipo de cosas. Para saber si algo estaba mal o algo iba a suceder en futuro que cambiaria la vida de todos, sobre la de ellos. Y con el tiempo él supo cuando hacerle caso y cuando su esposa lo hacía para hacerle una broma y, por el momento, él sabía que lo que sea que ocurría en su sala era algo muy importante.
Sobre todo cuando su esposa volteo a verlo con alivio escrito en su rostro.
Y la señora desconocida (que también se había dado cuenta de su presencia) parecía sorprendida pero no manera desagradable, sino que parecía como si lo hubiera estado esperando.
Así pues, con la cabeza en alto, entro en la habitación.
Estaba dispuesto a encontrar respuestas de que ocurría en su casa.
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Eliot se encontraba fascinado por cómo McGonagall parecía manejar a los padres muggles claramente preocupados por la seguridad de sus hijos como si fuera un juego de niños. ¿Posiblemente ya tuviera algún tiempo de práctica?
Como sea, era algo increíble de ver.
Sus antiguos abuelos se turnaban para ser todo tipo de preguntas que abarcaban desde el tipo de educación hasta los tipos de cuidadores. Al inicio había actuado con recelo pero ahora se podía oír la fascinación evidente en sus voces.
Mientras más duraba la plática, más tensión sentía sobre Petunia y Lily parecía saltar sobre su asiento de la emoción. Eso no estaba bien…
"… -los tendrán ir a Hogwarts, como les dije con anterioridad, es un internado y su localización es secreta pero puedo informales que se encuentra en Escocia."
Petunia presiono su mano con más fuerza y su expresión parecía aterrorizada. Eliot no dijo nada mientras que Lily soltó una exclamación de asombro, Rose y Robert callaron con eso, voltearon a verse antes verlos a ellos y regresar la mirada a ellos otra vez. Teniendo una discusión silenciosa entre ellos si debían o no, dejar a sus hijos en sus manos. Rose obviamente parecía estar en contra de ello pero Robert ya había tomado la decisión.
"Dejamos a nuestro hijos a su cuidado."
Dijo, y Petunia perdió su agarre sobre su mano y tenía una mirada perdida, Rose parecía derrotada, Lily parecía emocionada y Robert pareció dudar si había tomado la decisión correcta.
Él (como niño) solo pudo observar.
El destino no podía detenerse.
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McGonagall asintió complacida, su tarea había finalizado.
"Por supuesto señor Evans, nos comprometemos a cuidar a sus hijos mientras que estén bajo nuestro cuidado." Señaló cortésmente. No le pasó invertido como la mano de la esposa hacia presión sobre el codo de su marido y como este le apretaba la mano en forma de consuelo.
Curioso…
"Ahora señor Evans, como se habrá dado cuenta, ninguno de los artículos en la lista de materiales se puede encontrar en una tienda muggle normal, ¿verdad?" él hombre asintió mientras que la mujer apretó los labios, ¿Qué le pasaba? "Tendrá que ir a un lugar especial para adquirirlos, el callejón Diagon es la mejor opción, ya que Gringotts está cerca y ha tenido trato con muggles antes, si quiere, yo puede llevarlos y-"
"Descuide profesora," una tierna voz, pero firme, la interrumpió, "Pero nosotros ya tenemos una amiga que es bruja y su mamá también, ella recibió su carta y esta esperándonos para ir juntos. Hicimos una promesa de ir todos juntos."
Minerva se sorprendió, por un momento, creyó haber visto un hombre completamente adulto en lugar de un niño cuando fijo su vista en Eliot Evans. Tenía intención de hacerle ver lo ridículo de su propuesta cuando ahora tuvo que parpadear varias veces antes de tener la completa seguridad que no se había equivocado. No, podía ser verdad, ¿tal vez era el cansancio haciendo mella en ella?
"Señor Evans… ¿está seguro de quiere hacer eso?" pregunto ahora viendo padre de los jóvenes magos. No estando segura de que pasaría si trataba de ver a Eliot de nuevo a los ojos.
El hombre mayor vio a su hijo, con quien compartió una mirada, antes de volver a ella y decir: "Si, estamos seguros."
Minerva no tuvo más remedio que suspirar: "Esta bien, entonces, supongo que mi trabajo a terminado. Los esperamos el 1 de septiembre, por favor no lleguen tarde. El tren no espera a nadie."
Con eso último se fue, la señora Evans la acompaño hasta la puerta, aunque ella sintió que fue por pura cortesía. Le dio una despedida algo fría, y la trataba como si ella hubiera llevado algún mal sobre su familia…
Curioso, muy curioso en realidad.
Pero en fin, no tenía tiempo para ese tipo de cosas, tenía mucho que hacer.
Ya que, posiblemente, podía ser únicamente su imaginación.
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Cuando fueron a darle la noticia a Selene, ella parecía muy complacida. Acordaron que harían su visita el 20 de agosto, hacia tendrían tiempo para estudiar un poco y no tendrían que preocuparse si algo llegaba a pasarle a sus cosas. Como era de esperar, Eliot estuvo de acuerdo, viendo la lógica en su argumento, mientras que Lily protesto, ya que ella no quería esperar más tiempo.
Claramente no les dijo de previa excursión al callejón Diagon en compañía de su madre y abuelos. Ellos no tenían porque saber, ese era su secreto.
Suyo y de su madre.
Además, no quería que Eliot supiera que sus abuelos lo despreciaban y sobre todo a sus padres. No quería ofenderlo, pero su abuelo estaba en los cierto. Los muggles eran horribles, solo tenía que mirar a su padre para saberlo.
Su abuela le dijo que ella debía de casarse con un mago de "buena" sangre para así tener una buena vida con un final feliz, lo que su abuela no sabía es que ella ya tenía un mago con quien quería casarse siendo más grande.
Ella se casaría con Eliot nomas llegara el momento.
Es decir, Eliot la amaba.
Era obvio, ¿no? Siempre estaba a su lado y la cuidaba
La protegía de su padre y cualquier otra persona que quisiera hacerle daño.
Incluso su madre se daba cuenta de ello.
Eliot era el mejor. Siempre estaría ahí para ella sin importar que.
Además, era la única chica que lo conocía lo suficiente como para ser su esposa, Lily no podía porque era su hermana, y la única cosa que pudiera darle las gracias a las leyes muggles era que no podía casarse con su hermano, muggles no toleraban esa clase de relaciones entre miembros de la misma familia.
Eso era lo único positivo.
Ya que de haber sido deferente, Eliot y Lily podrían ver terminado juntos. Porque los magos puros de sangre aprobaban lo que sea mientras les permitiera mantener su sangre sin la menor mancha. Cosa que Lily hubiera tomado ventaja de haberlo sabido. Ahora lo único que tenía que hacer era mantener a Eliot lejos de las demás niñas y todo iría bien para ella.
Nadie iba a quitárselo.
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El 20 de agosto llego más rápido de lo que hubiera querido Eliot.
Lily lo había despertado saltando encima de él para que se levantara, cosa que logró, pero que después no quiso levantarse. Al parecer disfrutaba estando encima de él, para escalofrió de Eliot.
Tuvieron que pelear entre ellos durante media hora para que Lily se quitara de encima y se fuera a su cuarto. Cuando Eliot se termino de vestir descubrió que Rose también había terminado de arreglarse y que se encontraba haciendo el desayuno, Robert se bajo con Eliot las escaleras, los dos hombres Evans hablaron (más Robert que su hijo) de cómo Eliot se estaba volviendo un hombre y que era su deber cuidar de su hermana una vez que fuera a Hogwarts.
Cosa que Eliot acepto, ya que no veía ningún problema.
Desayunaron en silencio y toda la familia fue a la casa Snape para recoger a las dos únicas mujeres que vivan ahí. Selene no más verlos, bajo corriendo y se arrojo a los abrazos de Eliot. Este la recibió con un risita baja, sin darse cuenta del rostro de disgusto que tenían sus hermanas y su madre. Pero la de su madre era por otra cosa.
Algo en Selene había comenzado a cambiar y no le gustaba en lo más mínimo.
Eileen Snape tardo un poco más pero al final bajo con característico andar elegante. Los adultos intercambiaron unas cuantas palabras y pocas horas después, Eliot se encontró frente al caldero chorreante…
Ya era la hora.
Como era de esperarse, una joven Tom los recibió y les indico por dónde ir, a pesar que la señora Snape ya sabía el camino. Fueron a la puerta detrás y la bruja más grande empezó a dar unos cuantos golpes de manera simultánea a la pared de ladrillos, Eliot sintió nostalgia mientras veía como esta comenzaba a abrirse delante de él. No se perdió las exclamaciones ahogadas de sus familiares, quienes se encontraban impresionados.
Fue hasta que el último ladrillo dejo de moverse que la señora Snape y Selene entraron. Mientras que los Evans lo veían todo con los ojos abiertos.
"Vamos queridos, que no tenemos mucho tiempo" pidió Eileen con algo de urgencia.
Eliot tomó la mano de Lily (quien encantada le regreso el apretón) y la Petunia (quien hizo lo mismo que Lily, solo que con un sentimiento de apoyo en el suyo) la cual volteo a ver a Eliot a los ojos.
Los tres hermanos compartieron una mirada entre ellos.
Cuando todos asintieron dieron un paso adelante.
Los tres estaban juntos en eso.
Ya estaban en el mundo mágico.
GRACIAS POR LEER~!
Listo~ *Se quita el sudor de la frente* Uff~, bien, momento para contestar preguntas! *Abre otra viñeta en la laptop.* Veamos...
susi-san: Me preguntas ¿donde estaba? bueno, estaba en la escuela y sepultada en tarea! Ahí estaba, hoy aprovecho que tengo puente para actualizar mis historias :3
satorichiva: Ya sé, pero Eileen trata de hacer lo que ella considera mejor para su hija, tal vez no del mejor modo... por cierto gracias por seguirme desde mis humildes orígenes.
Alice3960: ¿Quién sabe~? ;3
cerezo. dulce11: Te entiendo, pero Harry/Eliot es un niño y no puede influir demasiado por el momento en las decisiones de los "adultos"!
Srita. Horan: No tengo idea de donde venga la magia de los hijos de muggles, J. K. nunca lo dejo claro, pero en mi caso yo deje una insinuación con mi OC de la abuela/madre de Harry/Eliot (Rose) sobre lo que creo! :3 y espero que guste como Eliot maneja a Petunia con su próximo distanciamiento. Eileen solo trata de hacer lo mejor para con su hija... y el encuentro con la primera Merodeadora se acerca! No preocupéis!
Core Nakisawa: Sip, si lo hay y Eileen ya esta en proceso de ser libre de Tobías ^3^
Ravelt Knightwalker: No eres la única! Eliot tendra amigos varones y te espantes y uno de ellos fue creado por lobita22, el cual aparecerá más tarde!
Nos vemos (leemos) luego~!
¡Eso es todo! ¡Soy libre! *Arroja la laptop aun lado y salta por la ventana... del segundo piso, mientras que ríe como loca y corre hacia al atardecer*
