Este es el final.
Gracias por seguir la historia :3
−Explícale lo que está pasando y ella…
−Si piensas que ella abandonara a sus seres queridos en su momento de mayor necesidad es más que evidente que no la conoces del todo, Severus.
−¡Estoy seguro que si ella sabe que soy la fuente, ella..!
−¿O acaso piensas que después, de que ella se quede sola, ira hacia ti? Me das asco Severus.
−¡Yo nunca…!- suspiro exasperado- Escóndalos a todos. Proteja… Protéjalos a los cuatro. Por favor.
−¿Y qué me ofreces a cambio, Severus?
−¿A… a cambio? –Snape se quedó con la boca abierta, sus ojos negros parecían desesperados −Lo que usted quiera ¡Entonces protégelos, protégelos a todos!
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Primrose. Fue el anhelo que soltó su corazón cuando la vio.
La preciosa mujer se moviliza de un lado a otro con gran rapidez, bueno, con toda la rapidez de la que ella era capaz, su uniforme de San Mungo se adapta muy bellamente a ella dándole cierto toque angelical que ninguna otra mujer le podría igualar. Verla así era un gran alivio para el corazón de Severus.
Ya que era consciente que, en unos pocos días, ella y Lily se irían a la clandestinidad.
Pero si todo sale bien, ambas estarían bien, todos estarían bien y volverían a reunirse como en los viejos tiempos.
Primrose lo perdonaría.
Lily volvería a verlo a la cara.
Sí, todo estaría bien.
Todo volvería hacer como antes.
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−Primrose.
La llamo y pudo observar cómo se tensaba antes de voltear a verlo. Sus grandes ojos azules verdosos parecían cansados, no estaba ese brillo que normalmente él apreciaba, parecía triste y estresada, inconscientemente dio un paso al frente con la intención de abrazarla, pero ella lo detuvo levantando sus brazos hacia delante, evitando así cualquier tipo de avance de su parte.
−No, Severus.
Por una extraña razón sonaba como una súplica, eso era otra cosa que diferenciaba a las hermanas, Prim tendía a suplicar mientras que Lily era demasiado orgullosa como para hacerlo. Severus sintió una punzada en el corazón (cosa que nunca había sentido antes) cuando comparo a amabas mujeres. Cosa que lo irrito.
¿Se estaba volviendo débil?
−¿No? ¿No qué?- ella no le contesto, de hecho, evito verlo a los ojos y retrocedió unos pasos, cosa que lo enojo. -¿Qué ocurre? ¿Por qué actúas así? ¿No habías dicho que me amabas? ¿Qué lo único que querías en esta vida era estar a mi lado? ¿Qué lo único que era necesario era amo-…?
−Era inmadura, ya me di cuenta que a veces el amor no es suficiente. −Exclamo ella interrumpiéndolo, sin levantar su vista del suelo.
Su parecía rasposa, como si estuviera conteniendo las ganas de llorar.
Se estaba volviendo a enojar. No entendía lo quería decir o porqué actuaba de esa forma.
−¿Pero qué dices? Yo-
¿Por qué ahora lo estaba rechazando?
−Se necesitan de dos, Severus, se necesita de dos personas para mantener cualquier tipo relación. ¡Se necesita que las dos partes trabajen juntas para…!
Lagrimas corrían de sus ojos, ella por fin le regreso la mirada y Severus deseo que ella no lo hubiera hecho pues parecía buscar algo que él no sabía si tenía.
−¿Qué quieres decir? −Pregunto, la pregunta que salió con un tono frío e indiferente de sus labios, cosa común en él, pero se encontró muy sorprendido cuando la mujer delante de él lo vio con gran desilusión.
¿Había dicho algo malo?
−Que ya me canse de ser la única que lo intente.
Ella ya no explicó más y se quedo callada por un rato, ¿Esperando una respuesta? Posiblemente, pero Severus no sabía si la tenia.
Los minutos pasaron, soltando un resoplido por primera vez delante de él, Primrose se dio la vuelta y comenzó a alejarse mientras que sacudía la cabeza de un lado a otro. Aun desde la distancia, Severus era capaz de ver la tensión su postura y el temblor en sus hombros. Él sintió el impulso de ir tras ella, sintió la necesidad de abrazarla, de retenerla, pero ignoro todo eso, ¿Por qué él debía de rebajarse a eso? Fue ella quien tomó la decisión, así que, sin más, él también comenzó a alejarse. Trato de olvidarse de ese desventurado encuentro, pero su mente traicionera no lo dejaba.
¿Por qué ella lloraba tanto?
Si no estaba feliz, entonces no debió de haberse separado de él, ciertamente él no la obligo a nada.
Todo fue su decisión.
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−Mi señor, me gustaría…
Sin embargo, a pesar todo... aún así pidió por ella.
−Oh calla Severus, estoy al tanto de tus errores, pero venir a mí para suplicar por una sangre sucia, ciertamente, esto no es algo que esperaba de ti, pero como me has sido más útil que la mayoría de mis mortifagos, creo que pudo concederte una pequeña recompensa.
− ... Lo aprecio mi señor.
−Pero toma consciencia, Severus, que hay mejores brujas con las que podrías relacionarte.
Y, con eso, él se fue.
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−El señor Oscuro fue a eliminar a los Potter.
Se le informo y sintió como se le revolvía el estomago
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Prim, Lily, Prim, Lily, Prim, Lily, Prim, Lily, Prim, Lily, Prim, Lily, Prim, Lily, Prim, Lily, Prim, Lily…
Su mente cantaba esos nombres, pero en poco tiempo uno de esos nombres sobrepuso al otro con gran facilidad.
¡Prim, Lily! ¡Prim, Lily!
Su corazón latía con fuerza mientras que avanzaba con prisa por las calles del viejo pueblo y se detenía súbitamente enfrente…
Dioses… por favor no…
Rogó por primera vez en su vida. La casa donde los Potter se habían escondidos se encontraba en ruinas.
Pero ellos debían de estar bien, ¿No? Se lo habían prometido.
Lo habían pactado.
Por lo menos ella debía de estar bien… pero ahora no sabía a quien deseaba que estuviera bien…
−¡HAARRYY! ¡PPRRIIMMRROOSSEE!
El grito desgarrador de Lily lo hizo saltar.
Rápidamente se dio la vuelta y vio como una hermosa pelirroja entraba corriendo a la casa en ruinas mientras que Potter hacia un patronus (que salió disparado en otra dirección) antes de seguirla en su interior a gran velocidad.
Cuando la pareja desapareció de su vista sus piernas cedieron y se derrumbó sobre sus rodillas.
Lily estaba viva, eso era bueno ¿No?
Ella estaba viva…
Ella se encontraba bien.
Entonces, ¿Por qué se sentía tan furioso en vez de aliviado? ¿Por qué su boca se movía pero no emitía sonido alguno? ¿Por qué su visión se estaba nublando? Su estomago le dolía y sentía que no podía respirar.
¿Qué son todos esos sentimientos?
¿Por qué deseaba desesperadamente ver a Prim?
¿Por qué Potter y Lily no estaban en su casa?
¿Cómo los encontraron?
Tenía tantas preguntas y tan pocas respuestas, que comenzó a sentirse mareado.
Trato de volver a centrarse.
Lily siempre fue su prioridad, Lily estaba bien, Lily estaba viva…
−¡PPRRIIMM!
Y entonces su corazón se rompió en varios pedazos.
Poco después aprecio la orden del fénix.
Pero eso a él ya no le importaba nada.
Se necesita de dos personas, Severus.
Si, se necesitan dos, pero ahora ya no estas aquí.
