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Kuon no era un hijo que compartía mucho de él con sus padres, pero esa tarde, ellos encontraron en él algo diferente. Fue en ese entonces, cuando fue sentenciado a confesar todo, absolutamente todo, al menos, lo que él estaba dispuesto a revelar.
No es que no quisiese contarles sobre ella, al contrario, por primera vez estuvo a gusto hablando con ellos de la amiga que había conocido en el tren. Si no fuese por la mirada tan atenta y ciertamente extraña de sus padres, no estaría del todo atento a lo que dijese. Así lo pensaba..., pero sin darse cuenta, hablaba más y más de ella.
La pareja Hizuri se miraron uno al otro, y esbozaron una sonrisa que a Kuon le extrañó.
— Kuon, hijo —le dijo su padre palmeando su espalda — El hombre tiene una gran responsabilidad, sabes, hay que ser paciente, un año más estaría bien…
— Honey — seguía su madre con una amplia sonrisa. Sus ojos brillosos parecían estar cerca de las lágrimas — Our Kuon is becoming a man *Nuestro Kuon está convirtiéndose en un hombre* —decía enardecida— Kuon, hoy iremos a Darumaya. Tenemos que saludar formalmente a los dueños. ¡Ya quiero conocer a Kyoko-chan!
Cuando su madre decidía, no había quien la parará.
Si sus padres no estuviesen con esas extrañas sonrisas en sus rostros, o si no lo dejasen en incógnita con esas palabras tan fuera de sentido, él no estaría en contra, y lo estaba; de solo verlos tan efusivos presentía que su visita se haría muy larga...
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Del como terminó en una mesa, con sus padres, y con Kyoko a su lado, le resultó un tanto...tenso.
Podía sentir la mirada del Taisho sobre él, resultó así cuando lo conoció, pero en ese momento parecía como si su mirada se hubiese vuelto mucho más fulminante y amenazadora.
No lo entendía. Después de que su madre se hubiese adelantado, y luego de que ellos hayan llegado, encontraron a todos mirando hacia ella, la Okami la hablaba, el Taisho no parecía de buen humor, y Kyoko estaba sonrojada...estaba diferente...estaba...
— Kuon, ¿no crees que Kyoko-chan está muy linda con el vestido que elegí? — recién percatándose de que se hallaba mirando a la joven, Kuon, volvió su vista a su madre, sorprendido de escuchar decir que ella eligió la prenda — Kyoko-chan, mira que Kuon no puede dejar de mirarte, ¡es que estás tan linda!
— Ma...No, no es... —Kuon miró hacia Kyoko, que estaba roja como un tomate. No podía creer que se estuviera avergonzando, y más que su madre le estuviera haciendo pasar por ello —Ella lo está —admitió fingiendo quietud, mirando a otro lado y bebiendo un vaso de agua.
— Cariño —dijo Kuu a su esposa — Les estás avergonzando. Por cierto, Kyoko-chan, estás muy linda. Jullie ha elegido, pero yo también la ayude. ¿Te gusta? —sonrió, mientras agarraba del plato de entrada que la Okami le ofreció por la espera. El hambre le era inmenso.
Kyoko asintió y agradeció con una pequeña reverencia desde su asiento, algo avergonzada después de tanto elogio. Miró de reojo a su padre, él le parecía mucho a Kuon, aunque su madre también lo hacía. Los tres eran demasiado...bellos y atractivos, además de eso, llamaba más atención que ellos fueran extranjeros.
— ¿Acaso...ustedes ya se conocieron antes? —preguntó Kuon refiriéndose a los dueños del Daruyama.
— Así es, ¿no es mucha coincidencia? —dijo sonriente Julie — Ya vinimos aquí antes a comer, la comida realmente es muy deliciosa, así que Okami y Taisho saben del estómago de tu padre. — Kuu asintió con la cabeza mientras comía — Nos encontramos de casualidad, ellos estaban buscando un regalo para Kyoko-chan, así que les ayude a elegir. —su vista volvió a la joven de ojos ámbar— La Okami me habló mucho de ti, Kyoko-chan... ¡Así como Kuon no paraba de hablar de ti! ¡Él gusta mucho de ti!
Un silencio se presentó durante unos segundos, solo el ruido de unos masticadas se hizo presente. Julie sonreía, el rostro de Kyoko se encendía mirando asombrada, Kuon no podía reaccionar y sentía como ese alguien que desde hace rato le observaba de cuanto en cuanto, parecía querer fulminarlo.
— Ma... —Kuon dejo exhalar un suspiro— Eso que dices...en Japón puede ser algo...
— ¿Eh? Pero no es nada malo, hablar mucho de la persona que te gusta es... Get on like a house on fire...*es una expresión que se utiliza cuando desde un principio las personas se agradan, se llevan demasiado bien* It´s so beautiful *es muy hermoso*
— No, that...it can be misinterpreted *eso se puede malinterpretar*
— How? *¿Cómo?*
Kuon no supo como responder. La palabra pervertido seguía rondando por su cabeza, y aunque hubiese sido perdonado, creía que debía de tener más cuidado después de lo último que dijo. La frase sobre "lo linda que ella le era" lo rememoraba, y le era cercano a ser muy malentendido. Todo lo que decía su madre no le ayudaba, y no queriendo admitir, lo avergonzaba.
— Oh, don´t worry, Kuon. It's not like you think, I will not say anything about how much you like *Ah, no te preocupes, Kuon. No es como lo piensas, no diré nada sobre lo mucho que te gusta. *
— Wh...¿H-how? *¿C-cómo?*
— She is fourteen, and I have no problem for her to be your girlfriend. She is very cute, you just have to wait another year for the kisses, she will be fifteen then. *Ella tiene catorce, y yo no tengo problema para que sea tu novia. Ella es muy linda, solo tienes que esperar un año más para los besos, ella tendrá quince entonces*.
— M-mom... It's not like you think... She's just a friend. I do not see it that way *M-mamá...No es como lo piensas... Ella es solo una amiga. No la veo de esa manera*
— But you...*Pero tu...*
Kuu observaba mientras comía. Vio como la joven miraba hacia abajo, su rostro excesivamente rojo, parecía estar a punto de humear. Alzó sus cejas, y casi atragantándose, dejó por un momento su plato en la mesa.
— Uhm...Cariño, Kuon... Kyoko-chan entiende lo que están diciendo.
Unas cuantas palabras más en su idioma, y silenciaron, comprendiendo de lo que Kuu había dicho. Miraron a la joven, que estaba demasiado abochornada como para mirar arriba. Kuon bajo su rostro sobre una mano, cubriéndose del inmenso bochorno que lo ahogaba.
— So sorry...¡So-so sorry, Kyoko-chan! —Julie exclamó muy agitada— Do not misunderstand, you'll only accept Kuon if you want it *No me malinterpretes, solo aceptarás a Kuon si lo quieres*
Kuon agrandó los ojos, levantó su rostro, y trató de parar a su madre. Después de departir sobre malentendidos, arrepentimientos, descortesía, y mucho más, todos con cansancio callaron. Kuon se levantó de imprevisto, e hizo una reverencia en disculpas, Kyoko también entonces se levantó e hizo un asentimiento de cabeza, diciendo que todo estaba bien, su madre viendo la situación y sintiéndose afligida porque su hijo parecía molesto con ella, también se levantó a disculparse de la misma forma, y luego Kuu viendo que su esposa se paraba, la siguió y la rodeó con un brazo, tratando con palabras apaciguar el ambiente.
Mientras todos se hallaban parados, la Okami y el Taisho miraban extrañados la situación, sin entender nada de lo que decían o hacían. Ellos, siendo el centro de atención no solo por apariencia, sino por actuación, se sentaron, una vez enseguida llegó la comida, o bien, el gran banquete que debía saciar en especial a un estómago.
El ambiente se suavizó en instantes. Kyoko fue testigo de como el agujero negro se tragaba todo a su paso, por otro lado uno era totalmente lo contrario, mientras en otra parte movimientos elegantes y delicados eran destacados.
Sin lugar a dudas, fue todo un espectáculo y algo desconocido para la joven, pero la atención y el cariño que mostraron sus padres con su hijo, resaltaron la imagen de una familia feliz, una que para ella le resultaba algo distante.
Sonrió y meneó la cabeza, aunque estuvieran lejos, ella tenía a dos personas que la querían y se preocupaban tanto como unos padres.
— ¿Pasa algo, Kyoko-chan? —preguntó Kuon, viendo como ella en su ensimismamiento dejó de comer.
— Nada — respondió con una sonrisa— Solo...que tus padres son geniales.
Kuon la miró, una sonrisa fue esbozándose lentamente.
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N/A: Sinceramente, siempre gracias. Ya estamos cerca del final.
