Suspiro observando a su gemelo, tendido sobre la arena de esa playa solitaria, era obvio a donde iría a esconderse, oh al menos lo era para ella, camino sin saber bien como saludarlo, quizás un simple hey sería lo mejor, porque dudaba mucho que Dip estuviera de humor para algo más.
Se sentó al lado de su hermano mirando el oleaje, o al menos li intento dado que la luna menguante no ayudaba en mucho, y las estrellas estaban ocultas por algunas nubes de tormentas, una noche algo siniestra a su parecer, pero ya de por si había pasado algunas cosas siniestras en su vida, y hasta el momento vivía para contarlas no.
Volvió a mirar a su hermano, sin obtener respuesta de parte suya, extraño Dipper tenía un sexto sentido para sentir a la gente aproximándose hacia él, casi como un sentido arácnido, rio bajito ante la comparación.
Un bufido fue lo único que le respondió que su mellizo estaba al tanto de su presencia.
- ¿Por qué Dip? – Pregunto la chica intentando sonreír - ¿Por qué le pegaste a Nicolás? – la chica en realidad necesitaba algunas respuestas, era complicado entender el arrebato que había tenido su hermano hacia algunas horas en la preparatoria.
- Porque era un imbécil – gruño el chico poniéndose de pie – todo esos chicos que andan tras de ti son unos imbéciles – remarco mirando a su gemela con los ojos rojos y sin brillo, antes de recibir una cachetada de parte de la única chica en ese lugar.
- Volviste a tomar la pócima – recrimino seriamente – eres un imbécil – replico furiosa mientras se alegaba de ese lugar - un completo imbécil – gruño antes de ver aparecer a su hermano delante de ella con una sonrisa algo tétrica – quizás – susurro el chico fríamente – pero – afirmo tomándola entre sus brazos – valdrá la pena si eso te alega de esa bola de imbéciles que solo te quieren par . . . – un rodillazo en sus testículos basto para liberar a la chica.
- De verdad me crees una pendeja que a la primera oportunidad abriría las piernas – grito la chica mirándolo fijamente mientras su hermano intentaba aguantar el gigantesco dolor testicular – no soy Pacifica para tu información - - ni esa puta de Wendy por la que siempre estas babeando – reafirmo escupiendo a su hermano, mientras sacaba un extraño medallón y se tele transportándose lejos de ahí.
Grito furiosa, algo de verdad le molestaba era que Dipper siempre intentara protegerla, se estaba volviendo algo molesto, miro el atardecer mientras gruñía un poco, sonrió tétricamente cuanto tiempo tenia que no había formado un huracán, miro su medallón mientras flotaba sobre las cálidas aguas del golfo de México, si su vida era una mierda era gusto que la vida de los demás fuera una mierda peor.
