agradezco el apoyo en la historia y me disculpo de antemano por si hay falta de ortografia, que lo disfruten
Capítulo 2: Cámara de los secretos y ¿Un huevo?
Fue a cenar con Nicolás y Elizabeth, les contó sobre su viaje por el callejón diagon, omitiendo algunas cosas que creía que no eran importantes, luego de ello en el postre pregunto cómo fueron las clases, sus compañeros de primer año le respondían con algo aburrimiento la clase de Historia de la Magia, aunque afirmaban que el profesor de Defensa contra las artes oscuras era competente, Harry asistía mientras comía y soltaba uno que otro comentario al respecto, Severus mirada desde la mesa de profesores como las cosas se disolvían en la mesa de sus serpientes.
-¿Severus cómo te fue?.-preguntó Dumbledore con voz amable y curiosa a la vez que le miraba.
El nombrado miro de reojo al director antes de encogerse de hombros.-El señor Potter fue muy callado y obediente al respecto, aunque preguntaba por sus dudas como todo niño que visita por primera un lugar mágico.-le respondió indiferente por lo sucedido. Prefiriendo guardarse para sí mismo lo sucedido hace no mucho.
Albus asistió algo complacido antes de volver a su postre de dulce de limón, Minerva estaba callada aunque en su rostro se mostraba muy lejos de estar complaciente.
Terminando la cena Harry fue con Nicolás animadamente en una conversación sobre pociones, siguiendo a los otros alumnos de Slytherin, al estar en la sala común se encontró con Stella.
-Señor Potter, empecemos sus clases por una hora antes de que vaya a descansar o ¿Ya lo está?.-preguntaba la chica con leve amabilidad en su voz.
-Claro, me gustaría empezar inmediatamente si es posible.-aclaro seriamente, se disculpó con su amigo antes de seguir a la mayor a un lugar un poco alejado de la sala común, sentándose en una mesa de estudio, siendo visto por algunos alumnos.
-Claramente empezaremos con su escritura, para que los profesores pueden leer lo mejor posible sus trabajos.-dijo mientras sacaba de su túnica unos pergaminos y pluma.-Tiene que sujetar de esta manera la pluma.-desde allí le estuvo enseñando como usar una pluma como también sacarle punta y tinta, con ello tratar de escribir en el pergamino con el mejor de los cuidado de no ensuciar con gotas de tintas, al principio le fue bastante difícil pero estaba tomándole el truco al asunto haciendo que la linda chica le sonriera encantada, pasando así la hora comenzando a vaciarse el lugar, Stella noto eso y el cansancio se apoderaba del menor.-Bien, creo que eso es todo por ahora Potter, vas bien, si te despiertas temprano puedes practicar un poco, mañana tendrás dificultades en tu reaparición en clases, pero creo entender que uno de tus compañeros te ayudara a integrarte a clases.
El de ojos verde asistió.-Si, los chicos pensaban que el día siguiente a ese es fin de semana podríamos ir a la biblioteca a estudiar y me ayudarían a saber lo que me he perdido y darme sus apuntes.-dijo guardando todo.-Gracias por la ayuda.
-No es nada, no es la primera vez que se hace esto. Solo no olvides que si necesitas ayuda avisamos a uno de los alumnos superiores ya que sabeo muchas cosas y trucos que podrían servirte, estaremos encantados de ayudar después de todo los Slytherin siempre nos ayudamos mutuamente, que descanses Potter.-se despidió para irse a sus habitaciones.
La miro irse y con nueva determinación fue a su cuarto a descansar siendo visto por unos ojos que estaban en la sala común, en ese momento solo deseaba caer sobre su cama con impaciencia para empezar un nuevo día y ver magia, sus nervios estaban a mil y estaba temeroso aunque lo ocultaba muy bien, él no se mostraría débil ante la gente.
-Él es completamente diferente.-hablo Theodore al estar ellos solos en el lugar.
-Sí, ¿Que mierda sucedió? Desde que le cayó la poción y su cambio-el rubio trato de buscar mejor las palabras.-Él haya caído en nuestra casa y perdido la memoria.
-Potter parece más agradable.-comento Pansy mientras se miraba las uñas con interés.-También es divertido como humilla esos leones.
Bufo Zabini.-No puedo negar aquello, es muy Slytherin...
-¿Que haremos?.-pregunto Vicent.
-Ahora nada, él realmente quiere mostrar su valía en Slytherin, hay que respetar eso en ese loco de Potter.-dijo Draco.-Él ahora es un Slytherin y hay que tratarlo como tal.-afirmó sus palabras antes de levantarse y ir a su habitación a dormir igual que todos al ser tarde y mañana tenia clases a primera hora en la mañana.
Harry durmió relajadamente esa noche contento por todo lo que había pasado al lado del profesor Snape, al siguiente se levantó con energía y emoción que ocultaba medianamente bien, cosa que ponía orgullo a las serpientes sabiendo que el heredero Potter se sintiera cómodo en la casa de los serpientes, iba conversando con Elizabeth sobre sus clases.
-Así que tendremos Encantamientos, Pociones y Herbologia este día.-dijo para aclarar.
-Si Harry.-dijo bufando divertida la chica, de cabellos castaño pardo y ojos azules.
-Solo era para aclarar Eli.-dijo encogiéndose de hombros cuando estaban caminando hasta el gran comedor, notando algunos alumnos mirándoles y susurraban, Potter se dio cuenta haciendo que frunciera de forma sutil el ceño, sin notar que una persona se les acercaba.
-Solo ignoramos Potter.-recomendó Malfoy, los dos menores le miraron antes de asistir.
-Difícil pero no imposible.-dijo con confianza, por lo tanto, tomo la mano de su amiga y se fueron más rápido de los pasillo, el rubio los vio partir, levanto su ceja de forma interrogante a los alumnos presentes por su forma de aconsejar a su enemigo, le quito importancia para irse por el mismo lugar que los otros iban, por otro lado, Harry comía posteriormente de tomar sus pociones asignadas para él por la medi-bruja, revisó su bolso por seguridad de no haber dejado nada importante en su cuarto, estaba impaciente.
-Vamos amigo, estas siendo paranoico.-se atrevió a decir Leo Juston, era el más alto del grupo, era rubio ceniza y ojos ámbar.
-Lo siento.-de repente se sintió avergonzado de aquello, suspiró para ocultar eso, tomo un poco de leche y algo de tarta de melaza, disfrutando del dulce, tenían tiempo, así que se llenaría todo lo que podía, se sentía tan incómodo de vez en cuando al sentir miradas sobre su persona, levantando molesto la mirada de su comida notando que esas mirarás eran hechas por la mesa de los leones, alzo su ceja interrogante, no obstante, ellos creían que él era estúpido, entre cerro los ojos indignado, recordando las palabras de Malfoy, prefirió ignorar esas miradas, quizás en un futuro más cercano de lo posible se acostumbrara aquello, y solo llevaba qué ¿Dos días? Siendo un mago y la gente no dejaba de verlo como un animal exótico o algo por el estilo, como si fuera un fenómeno en un circo, bufo por sus pensamientos, tomándose su tiempo en comer su desayuno se levantó luego de escuchar a Leo decir que era mejor irnos para enseñarles el camino, levantándose todos los alumnos de primero, en el momento que salían del gran comedor, Harry le tomaron del brazo de forma brusca deteniendo su caminata, sorprendido saco su varita apuntando a aquella persona y sus amigos al darse cuenta se pusieron hostiles. El de ojos verde esmeralda vio a una castaña de cabello algo esponjoso y de ojos castaños, llevaba el uniforme de Gryffindor, ella era una de que les miraba.
-Harry...-hablo la castaña.
-Lo siento, pero no me gusta que me llamen con tanta confianza.-siseo un tanto molesto.-Así que discúlpeme señorita que yo tengo clases y no quisiera perder mi tiempo con estúpidos leones.-quito el agarre de la chica antes de darse cuenta.
-¡Pero!.-la chica chillo reclamando.-No puedes hacernos esto.
-¿Que sucede aquí?.-habló un profesor, todos les miraron, Harry le miro con leve curiosidad.
-N..nada profesor Flitwick.-hablo Hermione.
El jefe de los Ravenclaw notaba lo hostiles que estaban siendo los Slytherin y la mueca en los labios de Potter le hacía dudar de la Gryffindor.
-Lo que pasa profesor es que esta joven, me ha agarrado del brazo deteniéndonos de ir a su clase, debo decir que me tomó por sorpresa su agresividad.-dijo sobando un poco su brazo donde fue agarrado, debía admitir que tenía una fuerza.
El profesor asistió, miro a la leona con pena.-Entiendo, señorita Granger por molestar a alumnos le tendré que quitar 30 puntos a su casa.-la chica estaba a punto de llorar.-Señor Potter ¿Esta bien su brazo o necesita ir a la enfermería?.
-Estará bien, el dolor se ira rápidamente.-dijo ocultando su leve molestia en su brazo, había sido asustadizo pero no mostraría debilidad, Slytherin no era débil.-Si no es molestia Profesor aun no me aprendo mucho los encantamiento de su clase.-hablo de forma cortes.-¿No le molestia hablarme de ello mientras vamos a su clase?.-le miro con algo de esperanza.-Así aprovechó de saber el camino hacia su salón.
Escuchó unas risitas de los alumnos de primero, Harry les miro haciendo un puchero, Filius sonrió y asistió, miro a la Gryffindor que miraba a Harry con gran tristeza.
-Claro. Me alegra que tome mi clase en serio Señor Potter.-se despidió de Granger antes de caminar acompañado de las pequeñas serpientes dándole pequeños resumen de las clases perdidas al niño nuevo, teniendo rápidamente su atención.
Hermione apretó su mano en forma de frustración, notando como había algunos alumnos que habían visto su vergonzosa actuación, viendo unos chicos de Ravenclaw y Slytherin mirarla divertidos, acababa de ser pisoteada por su antiguo mejor amigo.
Las clases del día habían sido agradables para Potter, quien agradecía profundamente a los profesores de repasar todo lo que habían hecho en las semanas de inicio, eso ayudaría que comprendiera mejor a sus amigos más tarde, habló con ellos al terminar las clases ya que le decían si tenía dudas, siempre podía venir a preguntarles a su oficina, cosa que tomaría el fin de semana luego de su hora de estudio con los chicos y antes de sus clases con Stella. Lo único extraño en ese día fue aparte de la chica estuvo unos gemelos de igual a esa casa, levantó su ceja interrogante cuando fue nuevamente detenido antes de entrar a la biblioteca con Leo y Nicolás.
-Potter ¿Nos das unos minutos de tu valioso tiempo?.-preguntó Fred con seriedad.
Harry lo considero pero ellos parecían agradables, miro a sus amigos quienes se encogieron de hombros.-Bien, Leo, Nicolás guárdenme un lugar ¿sí?.
-Claro amigo.-hablo Leo frío pero preocupado, él y el de ojos violetas se miraron antes de alejarse para darles privacidad.
-¿Que quieren de mi señores?.-pregunto cruzándose de brazos.
Los dos Weasley se miraron un segundo antes de asistir.-Mira Potter, sabemos que no nos recuerdas, cosa que vamos a respetar.-comenzó George.
-Pero no queremos que nos veas como enemigos.-siguió Fred mirándole.
-De igual manera queremos conocer este nuevo Harry Potter.-concluyeron al mismo tiempo.
El azabache les miro parpadeando, ajusto sus lentes, ladeaba su cabeza pensativo, ¿le convenía? Notando los nerviosos que estaban los mayores.
-¿Que quieren de mi realmente?.-pregunto con cautela.-Se bien que perdí la memoria, se bien que no es mi edad actual, cosa que siento que está bien.-dijo sinceramente.-¿Que beneficio me trae confiar en ustedes?.
Los gemelos rieron por lo bajo.-Siguiese siendo tan Slytherin.
-¿Disculpa?.-les miro desconcertado.
-Siempre fuiste algo eh Slytherin.-aclaro Fred divertido antes de ponerse serio.-Bueno, si de algo ayuda siempre te apoyamos y creímos en ti cuando nadie lo hacía.
-Hubo muchos conflictos en tus años en Hogwarts, pero jamás dudamos de ti.-continuó George.-Pero dejaremos que eso lo decidas tú, si necesitas algo puedes hablarnos o enviar a tu lechuza.
-Lo pensare.-asistió antes de darse vuelta, les miro de reojo.-Uhm y por cierto, espero que hayan usado bien esos galeones.-dijo dudoso antes de entrar a la biblioteca dejando a dos pelirrojos con la boca abierta.
-Impresionante.-murmuro uno de ellos.-¿Crees que?...
-¿Que recuerde cosas?.-le termino la pregunta.-Es una posibilidad, pero conocemos a Harry, él había podido escapar de la poción.
Los Weasley se alejaron con duda, pero dejar esas dudas para ellos mismos, mientras tanto Potter iba a su lugar con sus amigos.
-Bien amigo, empecemos con encantamiento, y luego con los demás del día de hoy, tienes la materia aun en tu cabeza.-hablo Leo Juston.
-Claro.-asistió poniendo toda la atención que podía.
Enfrascados en el estudio ignoraron las miradas de algunas personas allí presentes menos de su propia casa, por lo menos tenían la decencia de no interrumpirlos, luego de dos horas Harry suspiro, se estiro con elegancia, haciendo reír a Nicolás.
-Pareces un gato.
El chico le miro interrogante.-Bueno por lo menos los gatos son elegantes.-murmuro sonrojándose.
-Me gusta tu nueva varita Harry.-comento el rubio.
-A mi igual. Es perfecta.-les sonrió con satisfacción.-Puedo hacer magia más fácil-dudo un poco de sus palabras.-Muy extraño, por lo que me han dicho es que nunca había pasado que la varita no me aceptara, pero con esta me siento más completo.-hizo una mueca pensativo, sus ojos verdes se opacaron un poco, miro a sus amigos.-¿Creen que hay algo malo en mí?.
-Por supuesto que no compañero.-dijo convencido Nicolás.-Quizás es por lo que sucedió ese día.
-Es probable, nos contaste que no han sabido que fue lo que causo esto en esa poción.-hablo Leo seguro.-Pero no te preocupes estamos para ti.-Harry les sonrió más tranquilo.
Lo que quedaba de semana paso rápido, con sus lecciones y estudios, tuvo una que otra conversación con los gemelos, eran agradables, aunque también estaba el hecho que era seguido por dos personas muy insistentes que gracias a su profesor Snape sabía que se llamaban Hermione Granger y Ronald Weasley, gracias a muchos de sus compañeros de casa ellos estaban comenzando a alejarse aunque sospechaba que algo trababan, sus clases con Stella iban mucho mejor de lo esperaba, tenía más conocimiento de etiqueta y modales, mejoro en su escritura después de practicar varias veces en sus momentos libres para así aprender y lograr hacer su tarea de la mejor manera posible, el tiempo pasaba entre burlarse de los leones mayores, ignorarlos o interactuar con uno otro Ravenclaw o Hufflepuff siempre y cuando estuvieran sus amigos o una serpiente cerca, era cauteloso con ellos pero no todo era desconfianza, Harry se mostraba tan inocente en muchos casos que causaba sonrojos y avergonzaba a muchos alumnos, tenía ese toque de elegancia e inocencia tan equilibrados que cautivaba a muchas personas, Dumbledore buscaba con ayuda del maestro de pociones el antídoto del cambio, era difícil ya que todo el residuo de la poción había desaparecido y también Severus no era mucho de ayuda.
Snape tenía sentimientos encontrados, cada vez que conocía más y más a su antiguo enemigo. No podía odiar más al niño sabiendo que le había contado como era tratado por sus parientes, además era un buen estudiante, tuvo que reconocerlo al ver como preparaba la poción de curación de Forúnculos, daba puntos aquí y allá a sus alumnos, mientras a los Hufflepuff o les daba consejos con insultos o solo quitaba puntos, la clase era tranquila y agradecía que no hubiera explosiones, pidió los viales antes de retirarse, Harry vacilo un poco nervioso.
El de ojos color ónix noto aquello, haciendo que algo estaba pasando con el chico después de todo estaba muy apegado con su casa cosa que le hacía sentir orgulloso, de igual manera el señor Oscuro había estado muy callado desde volvió a surgir. Había pasado dos semanas con relativa tranquilidad para el heredero Potter y las serpientes, que eran cortes y serviciales con el niño que se ganaba su corazón, muchos dudaban si atacarían al niño que vivió cuando hubiera guerra, sus lealtades estaban cambiando, pese a que todo iba mayormente bien, el de los ojos color esmeralda siempre había algo que le molestaba y eso era la multitud de veces que esos tres leones en particular lo ahogaran en palabras vacías para él, los dos pelirrojos menores de la familia Weasley y la sangre sucia de Granger, incluso él tenía sus límites de paciencia y termino explotando en frente de muchas personas que fueron testigos de ello.
-Saben, yo no los conozco, ni tengo el tiempo y el motivo de hacerlo.-hablaba distante hacia Hermione y Ron.-Han estado hostigándome todo los días cuando tienen oportunidad, me siguen tratando de no ser obvios, pero ¡Son muy obvios! He tratado de ser cortes con ustedes y dejarles en claro todas las veces que dejen de molestarme, no necesitó estar con ustedes porque así lo quieran ustedes, no soy un objeto por merlín.-gruño molesto, sus ojos brillaron de irritación.-Déjenme tranquilo, yo tengo una vida muy feliz en mi casa, estoy orgulloso de estar en Slytherin, no me importa que piensen ustedes, no soy ese Harry Potter, y esperó no ser lo cuando todo se vuelva a la normalidad si tengo que estar a su alrededor, prefiero estar en Slytherin que volver a Gryffindor, por lo menos no soy hostigado por ellos, soy sólo un chico que disfruta sus clases, compartir con sus compañeros de casa y disfruto de mi reservada y tranquila vida, no vuelvan a molestarme, porque a la próxima no me importara hechizarlos.-siseo antes de darse vuelta y caminar hasta un lugar seguro, escuchando murmullos de lo sucedido, ignoro todo, estaba molesto, fue hasta el cuarto de las lechuzas, respiro hondo, mirando desde lo más alto el paisaje, comenzando a relajarse, miro a su lechuza nívea, sonrió un poco acariciando sus plumas.
-Hola Cleopatra.-sintió los picotazos de cariño en sus dedos, rió un poco.-Si, gracias.
No se había dado cuenta que había sido seguido por un chico, le miraba un poco preocupado.
-Potter.-hablo con tranquilidad para no asustarlo.
El nombrado dirigió su mirada hacia la voz, reconociendo a Theodore Nott, asistió en reconocimiento.-¿Que deseas Nott?.
Alzó su ceja interrogante.-Bueno acabo de ver ese agradable espectáculo.-dijo divertido.
-Ni me lo recuerdes.-hizo una mueca, miro al de ojos azules.-Así que ¿Has venido a ver qué hago Nott? Muy sospechoso debo decir que vengas solo por eso.
-Bueno, eres una serpiente y estar solo y en ese estado es mejor estar precavidos.-se encogió de hombros.
-Muy extraño.-suspiro un poco, se sentó en el piso cansado, recogió sus piernas para rodearlas con sus brazos, pareciendo agotado.-Sabes Nott, solo quiero ser Harry.-sonrió con tristeza sin mirarle.-No entiendo mucho lo que pasa, sé que estoy en quinto año y era Gryffindor...
Theodore se sentó a su lado con cuidado.-Comprendo que estés confundido Potter, creo que todos los estamos. Siempre te hemos visto diferente...te comportabas diferente que ahora.
Rió sin ganas.-Puedes tener razón, si no estoy equivocado nosotros somos enemigos de los Gryffindor, entonces ¿Por qué preocuparse por mi Nott?.-pregunto incrédulo.
El nombrado trago sorprendido, miro al menor a los ojos y suavizo su mirada.-Porque no eres ese Harry Potter, no podemos tratarte de igual manera, eres diferente Harry, nosotros apreciamos que hagas tu esfuerzo y pareces muy orgulloso de estar en Slytherin, si alguien me hubiera dicho que estaría en nuestra casa años atrás, creo que hubiéramos sido muy buenos amigos, pero el caso es que ni siquiera recuerdas todo lo que hicimos pensamos que podíamos recompensar eso.-miro hacia su alrededor.-Eres muy astuto Harry, si llega el día que regresas a tu edad real esperó que seamos amigos.
-Claro que si.-aseguró.-Prefiero mantenerme en Slytherin como creo que me has escuchado, ustedes son mejores que Gryffindor.-dijo mirando a la nada.-Sabes quién es ¿Cedric Diggory?.-preguntó cambiando de tema.
-¿Por qué quieres saberlo?.-le miro extrañado.
-Tengo algo para él... Eh digamos que entre baúl había una carta con ese nombre, preferiría entregársela. Aunque no la he leído hasta yo mismo se es algo bueno.-aclaro antes de levantarse, sacudió su túnica, acomodo su rebelde cabello.-¿No te molesta llevarme ahora Nott?.
-Como quieras.-se encogió de hombros con indiferencia.
El de ojos azules y el azabache iban conversando de cómo era Hogsmeade, le pregunto si podía comprarle unos pergaminos y tinta al mayor en su próxima salida, cosa que el heredero Nott acepto divertido, escuchando uno que otro comentario sarcástico del menor sobre los Gryffindor molestos. Iban hacia la sala común de los Hufflepuff, encontrándose con Hannah, la chica les miro curiosa.
-¿Si?.-había salido de su sala común.
-Lo siento señorita, ¿Esta Cedric Diggory?.-pregunto educadamente Harry, un tanto impaciente.
La rubia le miro sorprendida al contrario de negarse les sonrió con cariño al menor.-Por supuesto Harry, ¿No te molesta que te llame así?.
Negó sonrojándose.-Oh no es molesto, mientras no sean Gryffindor.
La de ojos marrones río divertida antes decir la contraseña para ir a buscar a su amigo, demorando dos minutos, salió con el castaño que les miro curioso.
-Gracias Hannah.-agradeció Cedric.
-No es nada, cuidarse serpientes.-se despidió alegre.
-Bueno...-miro el uno con el otro.-¿Que sucede?.-estaba desconcertado, no había hablado con el azabache desde que regresaron con mucha suerte luego del ataque.
-Un gusto.-saludo Harry.
-Oh cierto.-le sonrió nervioso, olvidando que el chico no le recordaba.-Es un gusto verte bien Potter.
-Puedes llamarme Harry si gustas.-dijo inocentemente, estando relajado con Nott a su lado, busco entre sus cosas la carta.-Ten, no sé qué dice, lo encontré entre mi baúl mientras buscando mis ingredientes de pociones, pensé que deberías tenerlo aun en estas circunstancias.
Cedric le miro ahora completamente interesado tomando la carta.-Gracias, mm ciertamente eres incesante Harry.
Parpadeo incrédulo.-Lo tomaré como un cumplido.
Nott no pudo evitar reírse.-Harry eso es un cumplido.-dijo para avergonzarlo, logrando su objetivo al ver a Potter sonrojarse.
El castaño sonrió aguantando su risa.-Aprecio que me hayas traído esto Harry, te responderé cuando la lea.-le prometió.
-S..si, si cuando quieras Diggory.-movió sus dedos nervioso sin mirarle a la cara, sintió como despeinaban su cabello.-Hey!
Cedric reía divertido.-Vamos pequeña serpiente eres adorable.
-¡N..no soy adorable!.-se quejó aumentando su sonrojo antes de escaparse de allí, escuchando la risas de aquellos dos y la mirada enternecida de Hannah Abbott.
En su caminata termino tropezando y en consecuencia, votando a la persona que iba por allí, cayendo encima de aquella persona, cerró los ojos por inercia, al escuchar un gruño molesto, miro a la persona desconocida para poder disculparse, aunque alegre de que no hubiera gente viendo su actuación, se sorprendió más al saber que era su profesor Snape con quien había caído, el color rojo le llego por todo su rostro.
-P...profesor Snape!.-grito asustado.
-Potter.-murmuro fastidiado, abriendo sus ojos. Contemplando la escena, parpadeo confundido antes de sentarse llevando consigo al niño haciendo que se sentara en sus piernas, ahogo su sorpresa teniendo el niño en su regazo, ocultando sus emociones se levantó como podía cargando al chico hasta dejarlo.-Debe tener más cuidado señor Potter.
El azabache avergonzado asistió.-Si, no volverá a pasar señor.-desvío la mirada.-Uh ¿Profesor Snape?.
-¿Si?.-alzó una de sus cejas interrogante por la extraña y adorable timidez del niño.
-¿Dónde está la cámara? He tenido un sueño extraño.-comento mirándole de reojo.
-¿De qué trata su sueño? Si se puede saber.
-No lo sé con exactitud.-frunció el ceño pensativo.-Solo escuchó un siseo.
Snape ahogo una exclamación "¿Sera otro basilisco?" pensó para sí mismo ahora preocupado, habían tenido muchos problemas con el anterior.
-Bien. Es mejor investigar, venga conmigo Potter.-arreglo su túnica para después darse vuelta e ir hacia el segundo piso donde se encontraba la entrada de la cámara.
Iban los dos en silencio, Harry iba pensativo, le agradaba esos siseos, siempre le gustaron las serpientes y más cuando hablo con esa agradable serpiente en el zoológico, había esperado que pudiera haber llegado a su destino, al estar en el segundo piso entraron al baño de mujeres, desconcertando el menor le siguió un tanto sonrojado por la intromisión.
-Bien, por lo que supe aquí está la entrada.-dijo Severus ignorando a la fantasma que les observaba ofendida por interrumpir su hogar.
Harry observo el baño antes de mirar los lavados, sentía que este lugar lo había visitado.
-'¿Hola?'.-siseo confundido.
-'¿Uh? Maestro ¿Que hace por estos lados?'.-Harry escuchó un siseo, miro los lavados hasta encontrar a una con una serpiente tallada en ella.
-'Deseo ingresar a la cámara, si no es mucha molestias'.-pidió mirándola.
-'Por supuesto maestro'.-le respondió antes de abrir el lugar.
Snape y Potter vieron como el lugar cambiaba para ver un pasadizo, con algo de temor por el menor y excitación por el mayor bajaron hasta la cámara, Severus miraba el lugar con varios sentimientos, notando cadáveres de animales por allí hasta llegar a una entrada grande donde habían dos serpientes, escucho como el chico siseaba, jamás comprendería que decía pero en el chico sonaba tan bien, era casi hipnótico. Escuchó como la puerta se abría, lo primero que vio fue que la cámara es una habitación grande como un templo con pilares decorados con serpientes. Hay una gigantesca estatua de Salazar Slytherin en el centro. Snape contemplo el lugar para luego notar el basilisco fallecido cerca de la estatua, parpadeo extasiado.
-Potter, debo recordarle que usted mato a la criatura.-comento el maestro de pociones mirando más de cerca al basilisco, pensando en los ingredientes que podría hacer con ello, pero también reconocía que el menor merecía saber que era propietario de ello.-Por las leyes usted al matar a una criatura de este nivel le pertenece, ¿Sabe qué hará con ello?.
Harry por otra parte recordaba difusamente lo sucedido en esas paredes, de igual forma estaba escuchando a su profesor, le desconcertaba la nueva información, no entendía por completo aquello, pero recordaba una de sus clases con Stella sobre algunos leyes después de estar curioso sobre el tema, la chica había sido muy amable en explicarle fácilmente aquello, miro a su profesor.
-Yo...yo no entiendo mucho aquello profesor, sé que ahora es mío ¿no?.-al ver que asistía el mayor. Miro nuevamente la criatura.-No sé muy bien en que me serviría.-hablo con sinceridad.
-Bueno le explicare.-hablo con seriedad.-Al matarlo por derecho será suyo, la piel de basilisco es muy resistente para ropas, su sangre sirve para varitas y su veneno como sus órganos sirven para pociones exclusivas, aunque también he sabido que los goblins disfrutan la carne de basilisco, una exquisitez para ellos.
El de ojos verdes asistió comprendiendo aquello, tenía una mina de oro, frunció el ceño pensativo, después vería que haría, miro el lugar buscando algo, su magia vibraba en un lugar, camino siendo observado por su profesor, hasta que sacó su varita y toco unos ladrillos, cosa de segundos se abrió una puerta cerca de la estatua, entro curioso siendo seguido por su profesor de pociones que iba con su varita en mano por seguridad. Al entrar se encontraron con una pequeña biblioteca que conllevaba una chimenea y arriba de ella estaba una pintura del fundador, que les observaba atento, Severus se atragantó con su propia saliva al ver la pintura, eso era un sueño hecho realidad para él, ahora podía morir en paz.
-Pequeña serpiente disfrazada de león, hace tiempo no volvías.-hablo luego de unos minutos.
El menor parpadeo confundido, miro la pintura.-Lo siento señor Slytherin, pero creo que ya nos hemos conocido ¿no? Me disculpó por mi falta de presencia, creo que usted nota que no soy esa persona.-hablo con respeto, era el fundador de su casa después de todo.
Salazar rió encantado.-Eso veo, he escuchado como Harry Potter fue convertido en un niño de once años y ha caído en la casa de Slytherin, estoy impresionado niño, lograste tu objetivo.
Las dos personas fruncieron el ceño ante aquellas palabras, "Está tratando de decir que Potter hizo que la poción fallada" pensó Severus teniendo un hilo de pensamientos. Por otra parte Harry hizo un puchero de indignación por esas palabras.
-Por cierto, ahora pequeña serpiente ¿Qué haces aquí y acompañado? Tú nunca traías gente.
El pequeño Slytherin se sonrojo.-Él es profesor de pociones y jefe de casa de Slytherin, Severus Snape.-presentó a su jefe de casa avergonzado sin saber porque.-Hemos venido porque he tenido un sueño en la cámara y he escuchado siseos.-explicó su visita.
-¿Siseos?.-dijo impresionado.-Podría ser...-miro alrededor pensativo.
-¿Usted sabe de ello señor Slytherin?.-dijo con voz algo emocionada.
-Tengo una suposición de eso pequeña serpiente.-le sonrió con cariño.-Ve hasta el nido de mi basilisco. Allí debes encontrar lo que ha estado llamándote.-dijo divertido.
Sin decir nada más salió del cuarto para ir al lugar que el fundador de las serpientes decía, dejando la pintura con su profesor.
-¿Cómo le está yendo a mi chico señor Snape?.-pregunto curioso.
-El señor Potter le ha estado llevando bien, considerando su falta de memoria, oculta bien los malos tratos de sus parientes, es un digo Slytherin..
La persona de la pintura sonrió orgullo.-Ese chico es muy astuto.-murmuro, miro al hombre que cuidaba a sus alumnos.-Cuídelo bien, él es una persona que lograra sorprender a muchos.-hablo con sabiduría.-Si quieres saber mi relación con el chico, debes ganarte mi respeto.-dijo con seriedad, sabiendo que ese hombre deseaba saber lo que pasaba.
Dejando callado al maestro de pociones, miro un poco la biblioteca después de hacer una reverencia en la pintura, notando como algunos libros habían sido reparados "Entonces el chico si venía aquí" pensó tomando alguno para ojearlo.
En esos minutos que leía se sorprendió de escuchar la melodiosa voz del menor.
-Señor Salazar ¿Lo puedo tener?.-pidió emocionado mostrando un pequeño huevo un poco más grande que un huevo de una gallina.
El nombrado le miraba con cariño, le sonrió divertido.-Por supuesto pequeña serpiente, él te ha llamado, debes llevarlo contigo siempre, dejarlo tomar tu magia.-le explica con suavidad.
-Está bien.-le sonrió a la pintura.-Cuidare muy bien de él.-prometió con seguridad antes de guardarlo en el bolsillo de su túnica, ya vería como sería más cómodo.-Gracias.
-No es nada pequeño, mi basilisco era hembra, no me extrañaría que tuviera un huevo.
-No lo comprendo, los basilisco salen de un huevo de gallina incubado por un sapo.-dijo desconcertado Severus.
-Oh y así es.-afirmo Salazar.-Pero este basilisco es uno de segunda categoría, podría tener el poder de petrificar, pero tiene una membrana en sus ojos que la vuelve inofensiva a los ojos de la gente a menos que sea provocado, también solo medirí 10 metros como máximo y su piel debe ser más claro quizás un tono gris o blanco, como sus ojos seguirían siendo color amarillos, su veneno no sería tan poderoso como la de su madre, a su vez debo decir que puede tener poderes curativos con su mordida.-le explicó.-Son raros estos casos ya que no muchos pueden ser tan grandes como un basilisco normal y podría decirse que no tienen todo estos elementos que ya he nombrado por ello es visto como una simple serpiente mágica.
Decir que estaba impresionado era poco, Severus miro al chico que estaba encantado por la explicación, iba a tener algo que se consideraría una criatura mística, quería reír por la ironía, oh este chico traía más y más sorpresa con él, así que le tuviera respeto y quizás, sólo quizás algo de cariño, sonrió sin saberlo.
Se despidieron ya que habían demorado mucho en esa salida suya y ninguno de los dos quisiera ser interrogados por su pequeño lapsus de desaparición, al llegar nuevamente hasta el baño, Harry siseo para que se cerrada, al verla segura miro a su profesor.
-Eso fue divertido.-sus ojos brillaron encantados.-Si desea volver puedo abrirle la puerta cuando guste profesor.
-Se lo agradezco señor Potter, vaya a buscar a sus amigos, deben estar preocupados, y también supe sobre su espectáculo en los pasillos.-logro que el chico se avergonzada, antes de que pudiera excusas le interrumpió.-Comprendo cómo actuar señor Potter, no le castigare ni le daré un sermón, ellos tomaron toda su paciencia, de comprensible que llegara el momento de explotar, felicito su paciencia al soportar aquello. Pero trate de que no vuelva a suceder.
-Se lo prometo profesor.-le miro y sin poder entender sus acciones se había puesto de puntitas y tirando un poco a su profesor para besarle la mejilla, sonrojado por su acción huyo del lugar.
Sin saber que había despertado sentimientos que Snape había enterrado por completo "Que demonios" pensaba el profesor desconcertado sintiendo como su corazón daba una agradable sensación que pensó perdido "No...no puede ser" se decía a sí mismo, él sólo le tenía respeto al chico y quizás le agradaba...o por lo menos eso quería creer, no podía, se negaba a creer aquello "No puedo sentir atracción con el chico, maldita sea es Potter, su padre me hizo un infierno en mis años...aunque este Potter también lo hizo en sus cinco años" gruño molesto consigo mismo aun sintiendo como sus mejillas ardían, sabiendo que estaba sonrojado "Pero..." se quedó en silencio, miro a su alrededor para irse del lugar, sabía que aún tenía tiempo así que sin más fue a dar se clase para quinto año, frunció un poco el ceño recordando que esta clase la tendría con Gryffindor "Lo que me faltaba" tiro su cabello para atrás con molestia, lo que quedaba del día había estado de malhumor aunque disfrutó quitar puntos a la casa de los leones por hostigar a su pequeño, se detuvo de repente cuando se dio cuenta que llamaba a Potter 'su pequeño', después de cenar no tenía ganas de soportar a nadie más, así que solo se levantó para ir a su habitación, se alegraba que no encontrará a ningún chico saltándose la cena, había notado que Potter estaba sonrojado y no levantaba la mirada de su lugar, eso le había causado algo de ternura, estar solo en su habitación se sentó cerca de la chimenea después de servirse un vaso de Whisky de Fuego, se tomó de un solo trago, sintiendo el ardor en su garganta, miraba el fuego a la vez que se servía otro vaso ordenando sus pensamientos y sentimientos, cuando termino de reconsiderarlo todo lo que estaba pasando termino por aceptar que el chico le gustaba, "No puedo creer que he caído bajo" pensó molesto consigo mismo pero más y más lo pensaba y recordaba cómo era Harry Potter, no podía negar esa ferocidad, su amabilidad, obstinado, su ahora inocencia y timidez, le estaba enamorando sin darse cuenta, reconsidera que hacer después de todo ahora veía a otro Potter que hacía ver que de muchas maneras había estado equivocado, había visto el otro lado de la moneda, además el chico le había besado en la mejilla, eso no debería significar algo o ¿sí? Gruño sin saber qué hacer, pero un pequeño pensamiento llego a él de forma repentina, sonrió malicioso a la vez que bebía su licor "Oh pequeño Potter has despertado algo que no debías haber despertado en mí, quizás puedo tomar esto a mi conveniencia" pensó el profesor de pociones sonriendo. Quizás tener el chico a su alcance ni fuera tan malo...
