Capítulo 4: Cayendo en la tentación.
Desde que hablo con Cedric, comenzó a entretenerse con el mayor que parecía un hermano mayor, cosa que le divertía, también se llevaba mejor que nunca con sus compañeros de casa, a veces hablaba con Theo en la biblioteca o en la sala común, sus amigos se les unía de vez en cuando aunque jamás se alejaba de ellos al estar en los pasillos de Hogwarts, también le alegraba que los leones que siempre molestaban ya dejaran de hacerlo, quizás eso era culpa de su jefe de casa, había disfrutado la extraña sensación que le había dado el mayor, pero no se atrevía a pedirle que lo volviera ha hacer, solo esa semana su vida en la escuela se había vuelto agradable.
-Harry debemos ir a herbologia.-hablo Nicolás mirando a su amigo que estaba distraído.
-Uh si, vamos, no me gustaría ir tarde.-se levanto de donde estaba, agarro su bolso.-¿Hoy es una clase aburrida?.-pregunto a su amiga.
Bufo la chica.-A veces eres tan olvidadizo.-río un poco al ver logrado sonrojado.-Hoy la profesora Pomona nos enseñara un nuevo hechizo para las plantas que odian la luz.
-Oh lumos solem.-dijo el azabache.
-¿Lo conoces?.-pregunto Elizabeth.
-Uh no, pero se el nombre, lo leí en el libro duh.-sonrió divertido hasta llegar al que era el salón de clases, se sentaron a esperar, cosa que no fue mucho, la clase fue relativamente tranquila, repasaron una y otra vez el hechizo hasta que salía de forma más decente para satisfacción de la profesora,
Al terminar las clases fueron a la próxima que reñían ese día que era adivinación, clase que casi nunca tenían y era relativamente aburrida a opinión del azabache, no había visto a su profesor favorito en el desayuno cosa que le desanimaba un poco, toco su túnica donde guardaba el huevo con todo el cuidado para que nada malo pasara, sintiendo que pronto rompería el cascaron, cosa que le emocionaba, quizás debía ir nuevamente hacia la cámara de los secretos hablar con el señor Salazar, al estar la mitad del día con clases, fue en busca de su jefe de casa, ansioso y nervioso, ya más familiarizado por los pasillos fue hasta el despacho de su profesor de pociones, tocó la puerta esperando encontrar al guapo profesor, no tuvo que esperar mucho para que la puerta fuera abierta.
-¿Señor Potter?.-le miro expectante por la repentina aparición del menor.-¿Ha sucedido algo?.
-N..no profesor.-negó con la cabeza, se mordió el labio inferior.-¿Puedo entrar?.-preguntó mirando de reojo su alrededor.
-Por supuesto.-se hizo a un lado para dejarlo pasar, al estar adentro cerró la puerta detrás de el, se crudo de brazos.-¿Dígame a que viene su visita señor Potter?.
Harry se removió avergonzado, dudando de si decirle o no, Snape notaba aquella actitud del niño, suspiro internamente aun recordando la familiaridad con Cedric, oh como estuvo tentado a castigar al mocoso de forma placentera, marcarlo para que recordada de a quien pertenecía, muchas ideas habían corrido por su mente en ese momento, los celos hacían un buen trabajo e incentivo.
-¿Y bien? No tengo todo el tiempo del mundo Señor Potter.
-Y..yo yo.-le miro tímido y sonrojado.-Y..yo quiero sentir esa agradable sensación de nuevo profesor.-dijo rápidamente, aunque sus palabras de igual forma fueron claras para el mayor.
"¿Qué?" pensó para si mismo el espía, alzo una ceja curioso por tal arrebato "Bueno, puedo aprovecharme de esto, tomarlo como un buen benefició" sonrió ante sus propios pensamientos.
-Tendrá que ser más específico señor Potter, porque no logro comprenderlo de todo.-dijo malicioso mientras se sentaba en el sofá contemplando al niño.
-Quiero que me toque.-se sonrojo.-Y...y me bese, se siente m...muy bien, por favor profesor Snape.
Trato de no sonreír.-Podría ser bondadoso y cumplir lo que estas pidiendo Harry.-le miro ocultando su excitación de tocar nuevamente al mocoso que tenía en frente.-Pero tendrá que ser en mis condiciones.
-¿C..condiciones?.-ladeó la cabeza confundido y ansioso.
-Sí, podría tocarte y besarte todo lo que quieras siempre y cuando sea a mi manera.-le sonrió.-Es algo simple, solo debes quitarte la ropa y quedarte con solo tu ropa interior.-explico, " Podría acostumbrarlo al placer antes de hacerlo completamente mío " pensó disfrutando de las reacciones del menor.
"E..eso es muy vergonzoso" pensó Harry, se mordió un poco el labio pensativo, él realmente ansiaba sentir la extraña pero agradable sensación, con algo de duda murmuro un 'si' antes de comenzar a quitarse con mucha vergüenza su ropa, sintiendo la mirada de su profesor, estremeciéndose por el frío filtrándose hacia su cuerpo, se acercó a su profesor al terminar, obedeció la petición de sentarse en el regazo del mayor, abrazando a su profesor en busca de calor suspiro encantado por la caricia en su espalda, levanto la mirada encontrándose con ojos ónix, que tenían una mirada extraña que el no conocía, se aferró a la ropa del contrario luego de sentir los labios agrietados de su profesor en sus labios, correspondiendo el beso más que gustoso sintiendo nuevamente esa rara sensación, Snape aprovechándose de la distracción del menor, llevo sus manos hasta sus glúteos masajeándolos a su gusto, sintió como se estremecía, se separó viéndolo, se relamió los labios al ver como tenía sus ojos brillantes y sus mejillas rojas, sus lentes algo torcidos, se agacho lamiendo un poco su cuello escuchando claramente un jadeo, sin poder detenerse más bajo un poco más hasta llegar a los pequeños pezones del menor, lamió uno escuchando un gemido por parte del chico, sin dejar de acariciar los muslos o los glúteos del pequeño, estuvo así por unos minutos antes de separarse.
-¿Te es suficiente?.-preguntó algo excitado, el niño sabia como provocarlo, aunque este no se diera cuenta.
Jadeante Harry miro a su persona favorita.-M..me siento raro allí abajo.-dijo con vergüenza.
Alzo una ceja divertido.-Oh aquí.-llevo una de sus manos hasta la entrepierna del menor, tocando un pequeño bulto.
-Nghh s..si.-se aferró a Severus.-Profesor... E..es algo doloroso.-quiso llorar, sintió un pequeño beso en sus labios.
-Yo puedo ayudarte a que ya no duela Harry.-murmuro cerca del menor.-¿Quieres que te ayude?.
Asintió rápidamente.-P..por favor profesor ya no quiero sentirlo...
-Bien.-como lo lamentaría después, un poco de remordimiento por utilizar esa inocencia, pero Severus no le importan en ese momento, metió su mano bajo el bóxer para luego tocar directamente el miembro del menor, comenzando a masturbarlo de forma pausada.
El de ojos esmeraldas gemía y jadeaba por la sensación extraña recorriendo por todo su cuerpo, arqueando su espalda mientras se aferraba al profesor de pociones.-Ngh ahh! Mm P...profesor.
-¿Quieres que pare?.-preguntó malicioso.
-Ngh ¡no! Por favor ah ah no se detenga.-jadeo negando con la cabeza repetidas veces.
Siguieron así hasta que Harry se estremeció corriéndose en la mano de su jefe de casa, Snape saco su mano notando como el menor miraba la sustancia que tenía en ella.
-¿Q...que es eso?.-le preguntó aun jadeante.
-Esto, se llama semen, muestra que lo que hice se sintió bien.-sonrió burlón.-Ahora vístete, quiero que vayas a ser tus tareas, necesito ir a mi próxima clase Harry.
El nombrado asintió bajándose del regazo del mayor antes de recoger su ropa antes de empezar a vestirse, arreglo su corbata antes de ver a Severus aun con sus mejillas rojas.
-Nos vemos Profesor.-se despidió.
-Adiós Harry.-suspiro tratando de calmarse.
Desde ese día no habían dicho o hecho algo sobre el tema, Harry se concentraba en sus estudios o conversaciones con Cedric con algunos Puff, no es que no quisiera volverse a sentir bien por los toques de su jefe de casa, pero no tenía tiempo sin que sus amigos le dejaran sola, además ya se había adoptado al mundo mágico y a las clases, el mes pasaba rápido, Severus por otra parte se había masturbado después de que el niño se hubiera ido de su despacho, si hubiera hecho algo más terminaría follandose al chico allí mismo, pero tenía más autocontrol, también quería disfrutar de a poco ese cuerpo tan pequeño y delicioso, suspiro tratando de no pensar en ello en momentos donde estaban los profesores reunidos o en el gran salón, a veces miraba de reojo al chico en la mesa de Slytherin, ah se veía tan encantador, una noche Severus escuchó que tocaban la puerta de su despacho, gruñendo por lo bajo fue abrir la puerta, sorprendiéndose de ver a su niño.
-¿Harry?.-le miro curioso dejándole entrar y cerrando la puerta rápidamente.-¿A qué vienes a esta horas? Pronto será toque de queda.
-Yo vine porque extraño al profesor.-murmuro sonrojado.
Alzo una ceja divertido.-¿Así que vienes por eso?.-oculto su leve diversión, el menor asintió sin mirarle a los ojos.-Bueno, ya sabes que debes hacer, pero mejor vayamos a mi habitación... No seremos interrumpidos allí.-tomo la mano de Potter y llevarlo a otra puerta donde le llevaría a su cuarto, no podía negarse, no podía negar la tentación de tocar de nuevo ese exquisito cuerpo.
