FELIZ NAVIDAD! espero que lo esten disfrutando estas fiestas, asi que disfruten de este maravilloso capitulo ;) que sea de su agradooo, ya pronto tendra fin quedan pocos capitulos.


Capítulo 5: La poción termina.

Había disfrutado la noche toqueteando al chico a su antojo, disfrutar su suave piel, escuchar como jadea, como caía ante el placer que le otorgaba sus manos y sus labios, comenzaba a corromper al niño con su propio deseo, ya no le importaba que fuera hijo de su peor enemigo y de su antigua mejor amiga, que sea el supuesto héroe que debía derrotar a su señor. Ya no le importaba nada del mundo, solo lo quería a él. Luego de llevarlo a su cuarto, veía con excitación como el menor se quitaba la ropa tan lentamente que eso le encantan, ver cada detalle de su cuerpo, memorizarlo por completo, se lamió los labios en anticipación, dejando que se acercara comenzó a jugar con sus pequeños pezones, escuchando como jadeaba por ello, le beso lentamente sintiendo como Harry le abrazaba por el cuello.

-Ngh P..profesor.-jadea entrecerrando sus ojos.

-¿Te gusta?.-murmuro bajando y lamiendo uno de esos botoncitos recibiendo un gemido como recompensa.

-S..si ah se siente bien.-respondió sonrojado.

Seguía jugando con sus pezones hasta aburrirse, llevando uno de sus manos acariciar el pequeño miembro del menor, comenzando a masturbarlo, concentrado invoco una pequeña botella de lubricante, la esparció en su mano antes de llevarlo a la pequeña entrada del menor, notando como se tensaba de repente.

-No te preocupes.-murmuro en su oído.-No haré nada aun, solo...te estoy preparando Harry.

-¿Preparando?.-levanto la mirada para ver a su profesor, curioso por aquello.

-Sí, ¿Te gusta lo que hago no?.-al ver como el menor asentía sonrió lujurioso.-Bueno, aquí.-toco la entrada del menor.-Se sentirá mucho más, lo que sentías más que ahora, solo confía en mí.

Siguió preparándolo con lentitud para no incomodarlo más, le besaba jugando con la lengua del menor con gula, metió uno de sus dedos dentro de las entrañas del chico, era tan estrecho, movía lentamente tratando de acostumbrarlo, al pasar el tiempo ya llevaba dos dentro penetrándolo y escuchando como gemía entre placer y incomodidad, las reuniones siguieron en toda una semana, preparando al niño Slytherin, aunque no quitaba el hecho que el menor hablaba con Cedric o sus amigos, siempre hacían sus reuniones en la noche, Severus seguía sus clases con ansias de que se hiciera de noche para volver a saborear esos labios tan apetecibles de su ahora niño de plata, Harry conversaba con Theo cuando volvió a ver a esa pelirroja Gryffindor.

-Harry.-hablo Ginny con anhelo

-Weasley ya deja de llamarme así.-dijo el azabache molesto, miro a Elizabeth que se acerca a donde estaban ellos, le sonrió suavemente.-Eli.

-Harry vamos, Leo y Nicolás nos esperan.-dijo tomando su mano.-Siento interrumpir Nott.-miro al mayor.

-Ah no te preocupes, ustedes aún tienen clases antes de la cena, ya vayan para no llegar tarde.-dijo el de ojos azules con indiferencia.-Te veo más tarde Harry.

-Si Theo.-asintió y sin darle una segunda mirada a la chica loa dos menores se fueron.

En ese momento la serpiente miro a la leona con leve diversión.

-¿Aun persiguiendo algo que no tendrás?.-preguntó sonriendo de forma socarrona.

La Weasley gruño.-Y eso que te importa, Harry volverá a mi cuando esa cosa que le llego lo vuelva a la normalidad.-con esa convicción se alejó.

En otra parte Remus paso al despacho del profesor de pociones, nervioso, el tiempo pasaba y Harry aun no volvía a ser como antes, el chico era educado, le veía como un desconocido, Sirius aun andaba desaparecido, no sabía si el enemigo sabia de aquello, lo más probable es que si, no sabía que más hacer, busco al espía para poder quedar tranquilo.

-Lupin aunque sé que esto es inesperado, el joven Potter es mi estudiante ahora, deja de perseguirlo, lo estás incomodando.-dijo al momento de verlo de reojo.

-Severus por favor, dime que encontraste una cura.-dijo desesperado ignorando las palabras del otro.

Severus suspiro y dejo lo que estaba haciendo, para mirar al licántropo.-Lupin, mira, aunque sepamos la mayoría de los ingredientes, aun no sabes que fue lo que fallo, pudo ser las cantidades, el color, un objeto, y sabemos que algo más cayo en la poción de Potter, aunque lo intentamos no tenemos buenos resultados y es mejor no probarlas en nadie ya que no sabemos si es la poción correcta, podríamos traer más problemas de lo que ya estamos, además también está la causa de su amnesia y su núcleo.-frunció el ceño un poco.-Sólo nos queda esperar que la poción se borre de su sistema o pierda el efecto en su cuerpo.

-¿Pero si nunca regresa?.

-Si eso pasara, ¿Que importa? Crecerá nuevamente con nuevos recuerdos, y no me mires así Lupin, ya han hecho que un niño sin conocimientos de su legado tenga que matar a un loco señor oscuro la primera vez en la escuela, dejarlo disfrutar la infancia que le hemos arrebatado con esta guerra.

Remus no pudo objetar con aquello, suspiro derrotado, miro a su compañero de trabajo antes de despedirse y salir del despacho, miro los pasillos de Slytherin, sonrió a algunos alumnos serpientes que pasaban, algunos chicos eran de cierta manera agradables a veces, además después de volver a incorporarse a la escuela, fue a revisar algunas tareas para estar desocupado en la noche, pronto sería luna llena y debía tener todo preparado como todos los meses, Cedric conversaba con sus compañeros de casa, seguiría los planes de Harry, cuando leyó la carta estaba impresionado, era un plan tan meticuloso y convincente, haría lo que fuera para acabar esta guerra, también el Harry que conoció pedía que cuidada su versión infantil, quien hubiera pensando que Harry Potter era tan astucia y ingenio por como ideo las cosas, practicando con los Hufflepuff los hechizos que le había recomendado el chico, toda su casa sabia más o menos lo que pasaba, el castaño esperaba que todo salía como estaba predicho, miro el objeto que venía con su carta, el antídoto de todo el problema que había causado el niño que vivió, suspiro pasando sus dedos por su cabello, miro la fecha, mañana debía hablar con él para esto.

En la noche, Severus espero como siempre al chico que al ingresar le sonrió tan contento que se tiro a sus brazos para darle un abrazo que el mayor gustosamente correspondía, al principio le daba pequeños besos antes de intensificarlos, los desvestía con ansias al menor, besando su cuello con cuidado de no dejar marcas, llevándolo a su cuarto, cargando al chico, que sin resistencia se dejó llevar, acostado en la cama de Snape miro a su profesor gimiendo por las acostumbradas sensaciones, abriendo sus piernas para más, ya acostumbrado por los dedos, quería probar aquello que su profesor decía que era mucho mejor, Severus río por lo bajo sacándose su ropa, dejándose llevar por sus impulsos, besaba lamiendo los labios del menor mientras se masturbaba a sí mismo, luego preparo como siempre a su niño, al tenerlo listo para él, lo observo queriendo contemplar las reacciones que el chico de ojos verdes tenia ante su toque, le separo bien las piernas antes de penetrarlo con cuidado, veía cara expresión de su niño que gemía entre el placer y el dolor, soltó unas pequeñas lágrimas corrían por sus mejillas, Severus gruñía un poco al sentir la estrechez en su miembro.

-Y..ya pasara Harry te lo prometo.-susurraba consolando al menor, le masturbó para distraerlo e igualmente que unos besos por el pequeño cuerpo, espero paciente en lo que cabía para poder moverse, quería que los dos lo disfrutarán.

Harry por su parte jadeo, miraba entrecerrados a su profesor, movió un poco sus caderas al pasar el dolor, Severus tenía razón, el dolor había pasado, al tomar la iniciativa el de ojos negros comenzó a moverse lentamente, escuchando los gemidos sin ocultarse, aferrándose a las sabanas, ahogados en la pasión Snape miraba a Harry.

-Ngh ah ah! Profesor.-gemía el menor, eso excitaba tanto al hombre.

-Ll...Llámame por mi nombre Harry Ngh.

La pequeña serpiente siseo con su mente en blanco, abrazo a su profesor favorito.-s..sev ahh ah Severus.-Oh como le estaba encantando como el pequeño cuerpo del antiguo león se flexionaba y su movimiento de cadera hacia qué entrada más profundo en su pequeño interior.

-Ngh me aprietas tan bien Harry.-gruño excitado, tomando las caderas del chico.

Le besaba el cuello llevando un camino de besos hasta los pequeños pezones, aumentando la velocidad de penetraciones disfrutando de la sensación que le daba aquella pequeña entrada, después de un rato no pudo más y una rápida y fuerte embestida se corrió dentro del menor gimiendo, le masturbó para que se corriera, jadeante se quitó del chico, mirando como su semen corría por las pequeñas piernas sonrió ignorando su moral, su consciencia, lo abrazo viendo cómo se quedaba dormido en sus brazos.

A la mañana siguiente, Snape despertó primero, miro a la persona que estaba a su lado y sonrió orgulloso, aunque trataba de no pensar más cosas por ahora, miro su marca, el señor oscuro no lo había llamado desde el inició del año, nunca preguntó a Malfoy o a otro, prefería que así se quedara por un rato más, desde luego que debía andar con cuidado, miro a Harry que aun dormía, miro la hora con un tempus, agradecía que fuera fin de semana, así que no toda la gente estaría despierta tan temprano, fue a ducharse antes de despertar a su huésped, luego de media hora, ya vestido había recogido la ropa del menor, fue a su cuarto y comenzó a despertarlo, durante unos movimientos el chico despertó, abriendo sus brillantes e encantadores ojos, beso suavemente sus labios.

-Harry.-murmuro suavemente.-Despierta, debes ir a tu sala común antes de que tu compañero se dé cuenta que no estas.

-Ngh me duele mi cuerpo Sev.-murmuro adolorido por su parte baja.

-Si lo sé, pero debes bañarte y luego te daré una poción para el dolor ¿De acuerdo?.-acaricio los cabellos rebeldes de su niño.

Asintió adormilado, con la ayuda de su profesor de pociones pudo bañarse, vistiendo la ropa que uso ayer, tomo la poción que le era ofrecida, suspiro encantado, le sonrió de forma brillante a su Severus, con un último beso en los labios se separaron, no sin antes revisar los pasillo, al verlos vacíos, Potter salió de la oficina, caminaba algo cojeando por los pasillos hasta llegar a su sala común, murmuro la contraseña, miro la sala común solo había dos personas de séptimo, los saludo y se fue a su habitación, vio a Nicolás seguía durmiendo, suspirando busco ropa informal, miro su huevo, acariciando con cariño, sentía que pronto vería a su familiar, tomo su varita y salió, no tenía sueño, así que iría a la biblioteca por algo de leer, al llegar a su destino, no le extrañaba ver gente madrugadora, busco un lugar perfecto para leer, tomo uno de los libros de pociones avanzadas y se hundió en la lectura, el tiempo paso y fue interrumpido por uno de sus amigos.

-Harry te estuvimos buscando.-dijo serio su amigo.

-Lo siento Leo, me desperté muy temprano y no quise molestar a Nicolás así que vine a leer para pasar el tiempo.

-Bueno, ya lo has logrado, vamos, los demás fueron al comedor, el destino se está sirviendo.

Asintió haciendo una mueca al levantarse.

-¿Estas bien?.-pregunto Leo preocupado.

-Sí, sí, solo que me golpee con la mesa hace un rato, quizás me hice un moretón, pero no es nada grave, vamos ya que has nombrado el desayuno ya me dio hambre.-guardo el libro en donde lo encontró para luego seguir a su compañero.

Más tarde de comer, Cedric pedía que le acompañara, confiando en el chico, ya llevaba más de dos meses y medio con su nueva vida, tenía una buena relación con el Hufflepuff y los dos salieron del lugar, sin antes prometer que ya volvería rápidamente, se fueron a un lugar desolado, Potter siguió sin preguntar nada por las precauciones, no había visto a su profesor desde la mañana, miro al castaño al momento de encontrar un salón desocupado.

-Bueno Harry, llego el momento de regresar.-dijo serio, directo al tema.

El nombrado lo miro curioso, después frunció el ceño.-¿Qué quieres decir?.

Suspiro.-Aunque eres lindo así.-logro sonrojar al menor.-Pero hay que seguir el plan, ya no puedes aplazar esto.-saco de su túnica un pequeño frasco con el contenido de color azul pastel.-Tienes que beberlo.

-¿Qué es?.-estaba algo desconfiado pero a la vez sentía que era mejor beberla sin preguntar.

-Es el antídoto de todo este embrollo.-le sonrió divertido.-Vamos, que quiero ver cómo termina todo tu espectáculo amigo.

El menor miro a su amigo, luego miro el frasco, con un puchero la tomo y bebió de un trago, hizo una mueca de disgusto, parpadeo unos segundos.

-No ha pasado nada.-se cruzó de brazos infantilmente.

Cedric rió un poco.-Si, en la tarde tomara efecto. Así que no te extrañes si empiezas a tener sueño o cansancio.

Asintió comprendiendo.-Es mejor no ir sólo por allí, no quisiera desmayarme y no este nadie.

-Tienes suerte de que es fin de semana, habrá mucha gente por los pasillo, pero ve mejor con tus amigos, hablamos mañana Harry.-con ello se despidió.

El Slytherin suspiro, miro su ropa y ya habiendo aprendido usar el encantamiento, tiro hechizos para cuando creciera no rompiera su ropa, seria vergonzoso que de forma repentina su cuerpo creciera y quedar desnudo, no gracias, con elegancia busco a sus amigos, extrañaría pasar tiempo con ellos, al encontrarlos, propuso ir al lago negro, conversaron de cualquier cosa, reían y pasaron el día, hasta que los niños notaron como su amigo azabache se ponía pálido.

-¿Harry?.-hablo la única chica del grupo preocupada.

-N..no me siento bien.-murmuro jadeante, le dolía la cabeza.

Los otros tres se moraron y asintieron en silencio.

-Vamos amigo.-Nicolás y Leo lo levantaron por cada lado, ayudándolo a caminar, teniendo miedo de que se cayera.

En mitad del camino, sin soportar nada más, el heredero Potter se desmayó.

-¡Harry!.-gritaron los tres, teniendo suerte que había gente mayor que se acercaron.

Un Ravenclaw de sexto cargo sin problemas al desmayado.

-Llamen al profesor Snape y al director.-comunico alejándose.

El rumor se esparció rápido de la caída de Harry, los profesores iban casi corriendo a la enfermería, al entrar Pomfrey estaba sonriendo y a la vez estaba asustada.

-¿Cómo esta Madame?.-pregunto preocupada McGonagall.

-El señor Potter está bien, mejor dicho ya tenemos buenas noticias.-al ver la duda de los profesores corrió la cortina.-Volvió a su cuerpo original, aunque ya he visto que nada malo ha pasado con su núcleo, no sé en el aspecto psicológico, solo hay que esperar que se despierte.

-Maravilloso.-dijo contento Dumbledore, ya todo estaba en su curso original.

McGonagall sonrió pensando que había recuperado a su alumno, Remus estaba aliviado de que su cachorro volviera, por otra parte Severus tenía sentimientos encontrados, justo cuando era feliz se lo quitan, trato de ahogar aquellos sentimientos que empezaban a surgir, además no sabía si el chico recordaría todo.

Sin poder hacer nada, dejaron que el paciente descansada, nadie podía venir a molestar, aunque el profesor de pociones quería estar allí para quitar sus dudas, al día siguiente, era de madrugada cuando Harry abrió sus ojos lentamente, miro a su alrededor antes de soltar un quejido por el repentino dolor de cabeza, masajeo su frente unos momento antes de levantarse y buscar su ropa, vio el uniforme, se vistió con cuidado, parpadeo recordando el huevo de basilisco, lo saco con cuidado temiendo haberlo roto, Salazar estaría tan enojado, pero al verlo sonrió escuchando como el cascaron se rompía, miro una pequeña serpiente blanca y ojos amarillos, la pequeña criatura era tan pequeña, le acaricio su pequeña cabeza con cariño.

-'Hola precioso'.-siseo encantado.-'Te llamare Odín'.-murmuro divertido.

Sabiendo que aún era pequeña, por lo que sabía crecería rápidamente ya que estuvo alimentando con su magia por casi tres meses completo, seria paciente, quizás en una semana o dos ya tenga el metro que había dicho Salazar, suspiro dejando que su nuevo amigo se enrollada en su muñeca, con cuidado la miro antes de levantarse. Se estiro un poco.

-Bien, que empiece el juego.-sus ojos brillaron de emoción.-Vamos Odín, creo que hay salir de aquí.-camino saliendo de la enfermería, los dolores de cabeza se habían detenido.