Siento mucho si hay errores ortograficos, en todo caso esta historia ya esta llegando a su fin, entre dos o tres capitulo mas, con ello dicho, que disfruten del capitulo!


Capítulo 6: ¿Que sientes en realidad?.

Harry salió de la enfermería, en su demoraba por dejar que pasara el dolor de cabeza, así que pensó la situación un poco aprovechando que nadie estaba presente en ese momento para molestarlo, tenía suerte que no estuviera la medi maga, no quería un interrogatorio en esos momentos, unos cuantos pasos fuera de la enfermería se dio cuando una interceptado por una persona que reconocía por completo, sonrió malicioso.

-Oh joven Diggory.-hablo divertido.

El nombrado rió entretenido por la situación.-Me alegra verte como siempre oh joven Potter, su escandalo jamás se olvidada en las historias de Hogwarts.-dejo su brazo caer en los hombros del azabache, antes de ponerse serios.-¿Cómo te sientes?.-pregunto preocupado por el chico sabiendo más o menos como recuperaría sus memorias.

-Como si me hubieran roto el cráneo para luego reconstruirlo de mala manera.-siseo con mal humor.-Tener la combinación de recuerdos es molesto.

Asintió comprensivo.-¿Vas a estar bien? Ya todos están yendo al gran salón para el desayuno.-comunico mirando a su alrededor pero sabía que nadie podía estar aquí con un paciente supuestamente delicado.

El azabache miro a su amigo, sus ojos brillaron de emoción.-Por supuesto, todo mi plan cae como es debido, este año por fin terminaremos esta guerra.-acaricio a su serpiente que siseo encantado por las caricias.

-Bien, entonces me adelanto, quiero ver bien el espectáculo.-se alejó de su compañero, dejándolo completamente solo en el pasillo.

Negó con la cabeza divertido.-Por cierto, gracias por la ayuda.-aprovecho que aún no estaba lejos de él.

Cedric le miro antes de guiñarle.-No hay de que, te la debía después de todo.

El Hufflepuff se alejó dejando por completo solo al chico que acaba de volver, ocultando su sonrisa fue a sentarse donde pudiera ver mejor las reacciones de sus compañeros, actuó como siempre, tomo su desayuno y conversaba distraídamente con sus compañeros de casa, mientras tanto Potter espero unos minutos en su lugar para estar seguro que nadie estaría en los pasillos, iba a pasos elegantes, su rostro no expresaba nada, mira indiferente el lugar, saco su varita nueva, apunto su muñeca donde estaba su familiar, pronuncio un Protego, las cosas podrían ponerse tensas al ingresar y no quisiera que su compañero saliera lastimado, guardó su varita antes de abrir las puertas, todos estaban en sus cosas, algo que agradecía, camino directo a su casa, dirigió su vista a uno de sus amigos y se sentó, este no lo noto, por ahora sería algo sutil, ya que aún nadie notaba su presencia, a excepción de Cedric que había mirado hacia la puerta, sabiendo que esperaba su llegada, se sirvió un poco de jugo de naranja, tenía bastante sed, miro unos bollos de canela pero no estaban en su alcance, sonrió internamente.

-Theo, ¿Me puedes pasar los bollos de canela por favor?.-pidió a la persona que estaba a su lado.

El de ojos azules le entre lo que pedía.-Claro, aquí tienes Harry.-luego de eso siguió su conversación con Draco, solo fueron unos segundos que proceso la información, se giró rápidamente abriendo sus ojos con sorpresa.-¡¿Harry?!.-exclamo, haciendo que la mesa Slytherin detuviera lo que hacía, para dirigir su mirada por el alboroto, pero al ver a una persona que reconocían todo el mundo, haciendo que las cosas se pudieran más difíciles para las otras casas ignorar el alboroto, por los murmullos de las personas más calladas en la hora de comida.

Estando comiendo el dulce, miro a la persona que le llamaba, con expresión aburrida.-¿Si?.

-¿Que demo...-dijo Draco, viendo al recién llegado.

Con todo lo que pasaba en la casa de las serpientes, todos los estudiantes de las demás casas miraban lo que estaba sucediendo por curiosidad, algunos se atragantaron, otros escupieron sus bebidas, otros simplemente abrían sus bocas aunque ningún ruido salía de sus labios.

Los profesores levantaron la mirada por el jaleo de los alumnos, dirigieron sus miradas hacia el objetivo de la provocación, estaba en Slytherin Harry Potter, Dumbledore se levantó como todos los profesores, acercándose al chico, Severus por otra parte, miro al chico, se veía algo diferente, su piel era más pálida que antes, sus labios parecían suaves y de color cereza, sus ojos brillaban más verde que nunca, su cabello largo hasta los hombros, algo revoltosos pero le quedaba perfecto, todo estaba en silencio, menos el producto de toda la conmoción, ya que seguía comiendo como si nada, levantó la mirada, mirando a sus profesores, alzo una ceja curioso.

-¿Sucede algo?.-su voz algo ronca y a la vez suave surgió.

-Mi muchacho, me alegra que volvieras, pero ¿Por qué estás en Slytherin?.-pregunto el directo con voz de abuelo, aunque en realidad quería fruncir el ceño, no entendía que sucedía.-Deberías a ver ido a la casa que fuiste seleccionado.

-¿Perdón? Debo disculparme Director.-se acomodó en su lugar antes de exponer una sonrisa pequeña.-Por lo que se, fui seleccionado en Slytherin cuando tenía once años ¿No me equivocó?.-su sonrisa creció un poco más.-Y por lo que se, mi uniforme tiene el color verde y plata, creó que usted puede sumar dos más dos, estoy en la casa que pertenezco.-fijo su vista en Dumbledore.-A menos que mi vista me falle, aunque eso no es así.

Nadie hablo, Dumbledore no podía refutar aquello, no sabía que pasaba, menos los demás profesores y estudiantes, pero no era lugar para hablar.

-Harry cuando termine el desayuno ven a mi oficina, tenemos que hablar.-pidió Albus alejándose haciendo que los profesores le siguieran, también sabían que no era lugar para hablar del tema.

Con ello todos volvieron a sus lugares, aunque una persona trataba de no reírse por la situación. Los Slytherin aun miraban al chico con dudas, Theodore que estaba a su lado no dejaba de mirarlo.

-¿Tengo algo en la cara Theo?.-preguntó viendo de reojo al chico.

El nombrado rió por lo bajo antes de negar con la cabeza.-Para nada Harry, sólo tengo algunas dudas.

-...Si quieres te responderé después-vacilo un poco mientras tomaba lo que quedaba de su desayuno-Aun debo saber dónde dormiré dentro de la casa, así que debo ir con el director para aclarar las cosas.-se levantó con aburrimiento.-Ya te veré en la sala común Theo.-hizo una leve reverencia antes de salir del gran comedor, siendo observado por todo el mundo, Dumbledore y los dos profesores de dos casas lo siguieron a su oficina, Harry miraba el camino con indiferencia, sentía como su serpiente se movía en su muñeca.

-'Tranquilo Odín'.-murmuro siseando.-'¿Quizás tengas hambre?'.-levanto su brazo para ver aquellos ojos amarillos de su familiar.

Rió al sentir la pequeña lengua de su amigo como afirmación, los siseos que soltaba el animal eran incomprensibles, pero eso no sería un problema para unos días, con Salazar ya habían resuelto ese problema, "Debería ir a verlo" pensó para sí mismo, suspiro, miro a su alrededor, murmuro por lo bajo, ya llegando a su habitación sacaría la comida de serpiente que tenía guardado en su baúl, al llegar a su destino ya estaba Dumbledore en la entrada, que rápidamente dijo la contraseña, subieron las escaleras en silencio, al entrar a la oficina del director, Potter noto a McGonagall y a Snape, miro de reojo a su profesor de pociones, solo fue un vistazo para luego ignorarlo, se sentó en frente de los tres adultos con aburrimiento pero dentro de sí mismo estaba cauteloso y divertido, las cosas se harían a su manera, a la fuerza o no.

-Bien mi muchacho, queremos que nos expliques que te sucede ¿Un mal efecto de la poción Severus?.-pregunto este último mirando al espía.

El pelinegro observo a su estudiante con firmeza, aunque estuviera estar bastante nervioso por dentro.-Parece que no, aunque aun así es extraño su comportamiento, quizás sea un efecto secundario.

-Por favor.-dijo molesto el alumno.-No hablen como si yo no estuviera, pregúntenme directamente.-entrecerró los ojos algo molesto por la conversación, sintió como su serpiente se removía en su muñeca notando su disgusto, suspiro para calmarse.-No es un efecto secundario, solo he pensado que dejare de actuar.

-¿Actuar?.-pregunto curiosa McGonagall, viendo a su alumno favorito.

-Ah lo siento profesora McGonagall pero eso es secreto.-se cruzó de brazos antes de bufar.-Pero no venimos por ello en verdad, sólo quiero aclarar algo, el mismo punto que hemos hablando en el comedor, soy Slytherin, no un Gryffindor.-gruño por lo bajo, antes de que alguien continuara su negativa.-Por lo que se, el sombrero seleccionador me dejo elegir nuevamente mi casa cuando tenía once años, me dijo que fui un Gryffindor, pero esa era mi segunda opción, la primera siempre fue Slytherin.-explico sacando pelusas imaginarias en su túnica escolar, pensó en que debía cambiarse con ropa más informal al volver a su cuarto.-Sinceramente, deberían dejar las cosas como están, si mi yo más joven disfrutó sus meses como Slytherin, quiero seguir allí, solo díganme como recupero mis clases pérdidas.-sonrió divertido.-Esperó que esta vez escuchen mi opinión, deseo estar en Slytherin.

Severus miraba a su niño con confusión, no comprendía nada, esa actitud diferente del Harry Potter que alguna vez conoció no se mostraba, quizás tenía los recuerdos de su amnesia y cambio, si fuera así construyo su nueva personalidad con el menor, casi se estremece, si su hipótesis podría tener lógica, el chico recordaría que le estuvo haciendo, trago silenciosamente, eso era malo, oh por merlín que era malo para él, esperaba que no tuviera represarías. McGonagall empezó a protestar, estaba perdiendo a un buen estudiante de su casa y el mejor buscador, iban a perder la copa. Albus suspiro cansado, ya no tenía edad para esto, algo le decir que el joven Potter sabía lo que pasaba con los anterior acontecimientos. Pero no tenía fuerzas para esta discusión, asintiendo resignado fue por lo más fácil.

-Minerva, querida el joven Potter tiene razón, no podemos ir contra el poder del castillo. Sus ropas lo dicen todo, él es un Slytherin, como tal se le acomodara un cuarto con Theodore Nott, ya que él y dos alumnos más usan una habitación. Sus clases, creo que eso lo vamos a discutir pronto, cuando dichos profesores vengan, así que venga el lunes en la mañana y le contare lo que hará, por ahora creo que Severus le acompañara a su sala común, debería descansar un poco o ir a la enfermería si no se siente bien mi muchacho.

Asintió por cortesía se alejó de la oficina siendo acompañado por su jefe de casa, iban por los pasillos en silencio, un silencio incómodo por parte del maestro de pociones, Harry por otro lado iba pensativo, ignorando las nada sutiles miradas en su persona, miro de reojo a su profesor, en mitad de camino fueron detenidos por dos personas, Harry miro a sus viejos amigos.

-¡Harry! Me alegra verte nuevamente.-exclamo Hermione, sonrió encantada igual que su pelirrojo acompañante, antes de fruncir el ceño.

-¿Por qué sigues con el color de las serpientes rastreras amigo?.-pregunto Ron.

Alzó una ceja inquisitivo.-Bueno, creo que había sido directo.-se ajustó sus gafas.-Me quedó en Slytherin, si nos disculpan necesito ir a mi sala común.-paso de ellos, y detrás de los leones había un tejón que le esperaba, sonrió un poco.-Ah Cedric.

-Harry.-asintió miro de reojo a los Gryffindor antes de negar con la cabeza y concentrarse en su amigo que en todo momento el profesor de pociones ha estado en silencio mirando y escuchando todo.-¿Puedo acompañarte?.

-Por supuesto.-asintió lentamente, al tener al castaño a su lado siguieron caminando.-¿Cómo estuvo?.

Diggory rió divertido, sin ocultar lo que había pasado hace unos minutos.-Hombre, nadie ha parado de decir que pasaba con tu actitud, has despertado muy agresivo Harry.

Bufo rodando los ojos.-Oh vamos como si no te divirtiera todo mi espectáculo.-le sonrió malicioso.-Por cierto, gracias por la ayuda.

-Nah fue divertido y además cuando te volviste niño te veías mas adorable.-le guiña.-Cierto, ya hice lo que pediste en todos estos meses.

Asintió.-Gracias, ya te diré que más hacer.-estaban llegando a las mazmorras.-Nos vemos más tarde.

-Claro, en el mismo lugar de siempre mañana después de clases, adiós profesor Snape.

El nombrado solo fruncía el ceño, tenía muchas preguntas con esa pequeña conversación, pero eso lo haría más tarde, entraron a la sala común, había muchos alumnos, como quería rodar los ojos pero se contuvo, Snape les miro a todos antes de hablar.

-El señor Potter se integrara a la clase de quinto y su horario aún no está listo, pido que le ayuden en las clases que se perdió estos meses, también el señor Potter será a la habitaciones de quinto y compartirá habitación con Theodore Nott, sus cosas deben estar ya allí, ya deben notar que el señor Potter se quedara en Slytherin y como tal será tratado como un Slytherin.-comunico cruzado de brazos, se dio la vuelta.-Y señor Potter venga después de la cena a mi oficina para aclarar algunas cosas.-le miro desafiante.

Asintió sin mirarle.-Por supuesto profesor.-se encogió de hombros, se dirigió hacia la mesa donde estaban unos chicos de primero, se sentó sonriendo perezosamente.-Hola chicos.

-¿Nos recuerdas?.-pregunto Leo curioso.

-Si, por completo-sonrió levemente.-Recuerdo todo lo que hice de niño.-les guiña.-Si necesitan ayuda en algo pueden decirme, seguimos siendo amigos.-levantó su varita, murmuro por lo bajo y en frente de los tres niños apareció tres collares de serpiente, al ver la sorpresa de los chicos rió.-Soy bueno, esto es un regalo.

-Gracias Harry.-Nicolás miro el objeto antes de ponérselo.

Sonrió tímida.-G..Gracias.-Elizabeth miro el objeto con admiración.

-Sí, gracias amigo.-se puso el collar con una sonrisa.-Así que ¿Hablaras con los leones?.

-¿mm? Siendo sincero no.-miro a su serpiente que se removía inquieto.-Debo ir a ver mi dormitorio, ya nos veremos chicos.-se levantó yendo a las escaleras buscando el que le correspondía, al ver su nombre entró, no le impresiono ver a sus antiguos enemigos estar allí, alzo una ceja curioso.-Oh ¿Quieren que vuelva más tarde? .-pregunto dándose la vuelta para irse del lugar.

-No, Potter.-gruño molesto el rubio.

-¿Podrías decirnos lo que te sucede?.-pregunto más calmado el castaño.

Harry les miro unos segundos, camino con decisión hacia su baúl, siseo la contraseña ignorando el leve estremecimiento de sus compañeros, busco un pequeño frasco, sacando de allí bichos disecados, las chicas hicieron una mueca, antes de que alguien hablara el tomo un grillo dirigiéndolo hacia su muñeca allí vieron una pequeña serpiente tragar al bicho.

-¿S...serpiente?.-murmuro Blaise.

El azabache sonrió.-Si, mi familiar Odín.-movió su túnica del brazo, mostrando una serpiente blanca.

-¿Por qué es blanca?.-pregunto Pansy curiosa.

-Oh eso es porque es un basilisco de segunda categoría.-escucho jadeos sorprendidos.-Quieren la verdad, les daré un resumen, en realidad la poción fue planeado, sabía que Ronald y Malfoy pelearían, ayudara que tuviera a Neville como compañero, sabía que en algún momento podría explotar un caldero, solo espere que los dos chicos que se comportaban como niños de primaria empezaran a tirar cosas.-sonrió burlón, ignorando el sonrojo del rubio.-Al estar todos distraídos solo tuvo que echar dos ingredientes más a mi poción, con ya el exceso de lo demás, solo tuvo que actuar que no podía alejarme. Después de eso, solo tuve que dejar que mi yo de once años actuara por su cuenta, eso de la amnesia era real, de allí no sabía que haría pero fue bien.-se encogió de hombros alimentando a su compañero.-Hasta que Cedirc le diera el antídoto, ¿Eso explica las cosas?.

-No mucho.-fruncía el ceño Theo.-¿Tus motivos?.

-¿Mis motivos? Nunca pude decidir lo que quería.-comenzó mirando a la nada.-Tenía que ser Gryffindor porque así el mundo lo quiso, era influenciado por la gente era un niño ignorante en este mundo mágico, tenía que ser el héroe de la gente porque eso era, alguien quien botar para su propio egoísmo, tenía que ser como mi padre que fuera contra las reglas por él y mi padrino, esperaban mucho de mí, pero nadie me pregunto lo que yo quería, al principio yo iría a Slytherin, ese era mi camino, pero me convencieron que no fuera allí porque en ese lugar solo estaban los malos, ya era marginado en mi casa no deseaba lo mismo en este lugar.-suspiro sentándose en su cama.-Así que quise cambiar las cosas, ya no quería seguir actuando como el niño de oro, el niño que hace lo que le dicen porque es lo mejor. Idee esto para mí, para sentir más libertad que lo había tenido en años, haré lo que quiera y dejare de comportarme como un idiota, soy muy ingenioso cuando quiero.

Los chicos le miraban en silencio, este termino de alimentar a su familiar, cuando apareció una lechuza albina, le dejo posarse en su brazo, le acarició sus plumas con cariño.

-Hola Cleopatra, también te extrañe chica.-escuchó el ululeo contento de su lechuza.

-Ehm Potter.-hablo el moreno dudoso, encontrando su voz.

-¿Si Zabini?.-miro al chico.

-¿Que harás ahora?.

-Mm pues seguir lo que tenía planeado. Terminar la guerra.-les miro serio.-Tengo un plan, pero primero ¿Estarán conmigo?.

Empezaron a hablar, tomando todo el resto del día cuando salieron del cuarto felices, al bajar iba conversando con su ahora mejor amigo Theo y con Daphne al otro lado, iban a almorzar, había aprovechado en toda la discusión cambiarse de ropa, suspiro más cómodo con ropa más informal, saludo a Stella y le guiñe el ojo haciéndola sonrojar, salieron de la sala común. Conversando de las clases perdidas ignoraron la miradas sobre ellos, Harry ya más que acostumbrado solo bufo, sabía que en algún momento tenía que afrontar viejas amistades, frunció el ceño al ver a Granger y Weasley en la entrada del gran comedor, suspiro y miro a sus nuevos amigos, asintiendo se alejaron dejándolos solos, les hizo una señal para que le siguieran, no era el lugar para hablar, estar lejos de oyentes los afronto.

-¿Harry que sucede? ¡Tú nunca te juntarías con ellos, son nuestros enemigos!.-exclamo Ron.

Suspirando les miro.-Miren, no quiero problemas con nadie, recuerdo todo lo que hice por culpa de tu Ronald.-miro al pelirrojo molesto, mejor no decir que él era el responsable.-Pero las cosas cambiaron, lo siento, pero no quiero salir con ustedes, quiero verlo como una nueva vida, soy Slytherin espero que entiendan eso.-se dio la vuelta.-Así que no hagan una escena, es molesto, sean maduros y tómenlo como tal.-se alejó sin querer quedarse con ellos, al entrar, sintió la mirada de todos, suspiro para luego caminar hasta la mesa de Slytherin, negó al ver el interrogante de sus amigos.

-No vale la pena.-respondió sirviéndose un poco de todo.

El resto del día se la pasó en la sala común leyendo los libros, esa noche no fue a cenar, prefería terminar de leer, al convencerlos a todos, miro a todos los lados, se levantó de su sofá, acarició la contracción en forma de serpiente.

-'Comunícale a Salazar que ya he vuelto, iré en la noche del día siguiente'.-ordeno, al ver como se movía la serpiente suspiro, antes de dirigir su vista a la puerta.-No eres para nada silencioso Snape.

Al decir aquello en la sombra del lugar apareció el profesor, que le observaba, no tenía miedo de hablar con las serpientes ya que el mayor lo había oído hace tiempo, no tenía por qué esconder aquello, se giró para afrontarlo.

-Sabes, es de mala educación escuchar conversaciones ajenas.-sonrió divertido.

Bufo.-Deja de jugar Potter.-gruño molesto.-Quiero una explicación.

El de ojos esmeraldas parpadeo antes de reírse sin contenerse.-Oh vaya, ahora soy Potter. Es irónico cuando tú me solías llamar Harry.-se acercó silencioso viendo a su presa.-Recuerdo todo Sev, como me tocabas, me mirabas, era muy inocente ¿no?-sus ojos brillaron de malicia estremeciendo al mayor.-Se lo que hice, dije, pero sabes no me arrepiento, todo fue como yo quería.-casi siseaba encantado.-Pero.-empujo a su profesor en uno de los sofá, dejo caer su rodilla izquierda entre las piernas del hombre, se flexiono, dejando que su cara quedara a centímetros del contrario casi rozando sus narices.-No quiero saber de eso ahora, lo que quiero saber es que ¿Soy para ti Severus Snape?.-le miraba fijamente mientras hablaba, lo único que se escuchaba era un pequeño siseo, el azabache mayor dirigió su mirada por unos segundos al cuello del chico que le tenía acorralado, notando el basilisco blanco, que estaba rodeando el cuello del muchacho.-Responde Severus.-dijo algo molesto.

Queriendo una respuesta, sabían que tendrían un buen rato allí, después de todo, todo el alumnado y profesores estaban comiendo la cena, Severus volvió a dirigir su vista en el chico, notando esos ojos esmeraldas brillantes, tan diferentes a su vieja amiga Lily, tenía que ser sincero, era una gran oportunidad de tener nuevamente a su chico en sus brazos, sabia que en algún punto el menor volvería a su edad, y aunque ignoró aquello, ya no podía hacerlo, estaba ahora con el Harry Potter de quince, suspiro cerrando unos segundos sus ojos, al abrirlos, llevo sus dos manos acunar las mejillas del hijo de su antiguo enemigo y de su vieja mejor amiga, lo vio sonrojarse un poco, sonrió antes de acercarlo a sus labios, le beso casi de forma tímida, un beso corto, al separarse notó la sonrisa encantadora de su amante.

-Me enamore de ti Harry.-murmuro, sabiendo que era escuchado por el contrario.

-También te amo Sev.