gracias por todo el apoyo que me han dado en esta historia.


Capítulo 8: El fin de seguir lo que el mundo quiera de mí.

Después de bañarse y limpiarse bien su cuerpo, aun sentía un leve molestar pero por lo menos no le dolía su cadera, se puso su uniforme, se la arreglo por completo, al verse decente, salió del cuarto privado de su pareja; siseo para despertar a su basilisco, este al verlo se subió hasta su cuello.

-'Debes esconderte Odín'.-le dijo acariciándole su cabeza.

-'Pero padre, es aburrido'.-se quejó lamiéndole sus dedos.

Ríe un poco divertido.-'Lo se Odín, pero solo será un tiempo, ya pronto podremos hacer lo que quedamos'.-le reconfortó.

-'Esta bien padre'.-obedeció y se escondió entre sus ropas.

Viendo que no le quedara nada salió sin primero revisar si había gente a su alrededor, sería raro salir de allí a esas horas, al tener todo despejado salió de la oficina del mayor, camino hasta llegar a la sala común, siendo esperado por Draco y Daphne, que lo habían esperado como si fuera sus padres pillándolo de una escapara con el novio

Alzo la ceja cruzándose de brazos.-¿Pasa algo chicos?.-pregunto indiferente, aunque en el fono estaba cansado y avergonzado.

-Vamos Harry ¿Que nos escondes?.-pregunto esta vez Draco frunciendo levemente el ceño.

-Nada.-se encogió de hombros, escuchando la risita de la rubia, rodó de los ojos.-Es mejor tener esto para mí mismo, no creo que sea recomendable decirlo.-suspiro cansado.-En todo caso debo empezar a repartir el hechizo que vamos a utilizar con nuestros compañeros, ya tengo el apoyo de Hufflepuff y dos de Gryffindor, sería la guinda del pastel la ayuda de Slytherin, Ravenclaw no lo sé, no conviví con ellos como para dar esta guerra.-comunico.

Los dos asintieron, después de todo la cena ya había acabado hace rato, sin dudarlo el azabache iba conversando con los alumnos que más conocía entre susurros, igualmente hablo con sus antiguos compañeros de primer año, cada uno daba su idea al respecto, pero aceptando que ya no querían ser manipulados por esta guerra de años, solo querían vivir sus vidas sin temor a ser cazados, ya siendo la hora de dormirse, cada uno fue a su cuartos, a descansar, ya que pronto necesitarían sus energías, Harry estaba preocupado, no podía negar eso, ¿Que le pasaría a su Severus? Había sido precavido y las memorias de Snape jamás se verían claras cuando se trata de él, ni de su relación ni sus planes serian revelados ante su enemigo, quería conservar su vida muchas gracias, también hace tiempo no hablaba con Remus aunque aún no era el momento, ni mucho menos ahora que tenía una locura que hacer, no sabía muy bien su viviría o se sacrificaría, tampoco se rendiría eso lo tenía claro, lucharía por como todo el mundo quiso, seguiría los deseos egoístas de esos magos y brujas por última vez, después tal vez desaparezca del mundo mágico o simplemente elegiría vivir como una persona normal o trabajaría como medimago o profesor, no deseaba ser auror, ya suficiente tenía con todo sus años en Hogwarts, era muchas luchas sin sentido, ugh ni hablar de Dumbledore.

Harry tenia metas, metas que ya no tenían ni que ser de alguien como su director que solo le ha mentido para su propio beneficio, no había un "para el bien mayor" solo era para su egoísta y retorcida fama, el hombre ya no era apto para la lucha y él como Voldemort le tenian claro ese asunto, pero preparar a consciencia a un chico que era huérfano, sin experiencia y que antes no creía que la magia existía, era caer muy bajo y más si nombraba a sus padres como chantaje, eso le repugnaba.

Sin mirar a los demás pensaría más en él y en su vida como se le plazca, tarareo por lo bajo mientras hacia su tarea faltante, Theodore, su compañero y mejor amigo, le miraba mientras tenía su libro en sus manos.

-¿Algo bueno Harry?.-pregunto con tono burlón.

El nombrado sonrió de forma misteriosa.-Quizás amigo mío, pero también es tan agotador todo esto.-hablo de forma distraída a la vez que anotaba algo de un libro.-Digo, me alegro mucho estar en Slytherin, pero también es incómodo las miradas de Gryffindor, sé muy bien que todos sólo me querían por ser el buscador o por mi fama y mis actos "valientes".-bufo por lo último, igual que su compañero, sabían muy bien que era más que nada un suicida con mucha suerte.-Sin hablar de Hermione y Ronald, ugh al principio no me creían que quería hacer otros amigos, igual que Ginebra, no entiendo como pude enamorarme de ella.-suspiro.-Contando que supe por su hermano que estaba obsesionada por mí por lo dicho por su madre, de verdad odio fans que no saben de mi vida, solo por lo que todos creían de mi.-gruño rompiendo su pluma, miro el objeto en sus manos y con un simple hechizo no verbal, la arreglo con facilidad, Theo asentía y comparecía a su amigo.-Pero hay cosas que uno no maneja.

-¿Crees que todo vaya bien?.-le pregunto algo preocupado.

El de ojos verde esmeralda miro al de ojos azules, le sonrió confiado.-Si, Voldemort no sabrá quién lo golpeo.-miro a su basilisco que estaba recostado en sus almohadas de la cama.-'Odín'.

La criatura se despertó rápidamente levantando su cabeza.-'¿Si padre? ¿Quieres que muerda a alguien?'.

Negó con la cabeza notándola más grande.-'Pilla al observador'.-siseo molesto.

Asintiendo se fue arrastrando para salir del cuarto por un agujero, a los segundo se escuchó a alguien caer, el castaño se sobresaltó, tomando su varita igualmente que Harry, saliendo del lugar, vieron en el pasillo a un hombre, un seguidor del quien no debe ser nombrado, entre los dos lo levitaron y entraron, el ruido pudo haberse escuchado en todas las habitaciones de los hombres, y no quisiera problemas, al entrar y dejar seguro la única salida del hombre, Odín se subió hasta su cuello, su peso le reconfortaba un poco, miro al hombre con curiosidad, quizás un subordinado de baja categoría, se encogió de hombros antes de mirar a su amigo.

-¿Lo conoces?.-pregunto, él no sabía cuántas familias mágicas había en Gran Bretaña.

El chico miro detenidamente al intruso para luego asentir.-Es el lord Crass, no tiene herederos y solo quera él en la familia.

Crass quería gritarles o insultarles pero no podía moverse, solo podía mover sus ojos, esos ojos prometían tortura.

-Hee que tal Lord Crass me presento, soy Harry Potter.-sonrió al notar que tenía toda la atención del hombre.-Ya conociste a mi basilisco Odín.-dijo moviendo su mano hacia su criatura notando el miedo en esos ojos, le sonrió divertido.-Si, ¿No es bello? Ya sabré que hacer contigo, pero antes.-tomo su brazo donde estaba la marca tenebrosa, sintiendo lo tenso que estaba Nott.-Aunque no se va a mover, uno nunca sabe, Theo vigilado.

-Muy bien.-aun con su porte defensivo miraba al intruso con recelo.

Miro la marca unos segundos para luego concentrarse un poco.-'Hey yo Harry Potter te he llamado como un hablante interesado, quiero tu propósito'.-siseo serio, viendo cono la serpiente se paseaba por la calavera y detenerse un poco.

-'Estoy conectado con quien me invoco, quito su vitalidad del portador para llevarlo a mi maestro, si notamos traición, el maestro nos usara para inyectar veneno en el portador'.-siseaba solemne.

-'¿Estas siempre conectada al invocador?'.

-'Si, así ayudamos a saber dónde están todos'.-afirmó.

-'¿Cómo esta Voldemort?'.-pregunto curioso.

Se movió un poco.-'Enfermo, el maestro está debilitado pero no lo nota, su magia se está volviendo débil'.

Sonrió victorioso.-'¿Sabes cuándo atacara la escuela?'.

-'Dentro de dos semanas'.-respondió seguro.

-'Bien, vuelve a tu posición'.-ordeno alejándose.-Curioso.-ríe por lo bajo antes de sacar su varita.-Mm esto jamás paso.-lo dejo inconsciente, con cuidado removió sus memorias.

Al pasar unos minutos suspiro cansado, se sentó en su cama, su compañero de cuarto le miro expectante.

-Sólo veía la marca, es una serpiente después de todo, así que pensé si le hablaba en parsel me respondería y así fue.-sonrió divertido.-Va bien como pensé, pero debemos llamar al profesor Snape, no podemos sacarlo así como así, seria sospechoso.

-Ya veo.-se levantó.-Yo iré, ya vuelvo.-salió del cuarto.

Despeino su cabello agotado.-Esto me está cansando, dos semanas.-dijo pensativo.-Solo tenemos dos semanas.-sintió a su basilisco darle un abrazo.-Si, sabré del ataque con la ayuda de los chicos, quizás le dirán que ataquen en algún momento, eso podría ayudar, le debería decir a Cedric.-escribió el mensaje a su amigo Hufflepuff, al estar satisfecho, miro a su búho.-Cleopatra dale esto a Cedric Driggory.-pidió amarrándole la carta dejándola irse, en ese momento llego Nott con el jefe de Slytherin.

Snape miro a Crass sorprendido, había estado apuntó de dormirse después de la reunión con su señor, había inspeccionado en sus recuerdos, pero se sorprendido cuando no encontró nada que valiera la pena, estaba impresionado, estaba temeroso que viera su relación con su chico, ahora estaba aliviado que no lo haya visto, cuando escucho que tocaban su puerta, iba a regañar a la persona que venía a esas horas a molestarlo, al ver al joven Nott algo nervioso.

-Profesor.-hablo nervioso.-Había un hombre en nuestro cuarto.

Eso le preocupó, asintió siguiendo al chico hasta las habitaciones de los hombres, al entrar miro a su chico y amante sentado mirando al hombre inconsciente, notando quien era gruño molesto, le levito sin demora.

-Yo me encargare de esto, así que ahora los quiero a los dos durmiendo cuando regrese.-ordenó molesto.

-¡Sí!.-dijeron unísono.

Harry decidió irse a dormir que continuar con su tarea, igual que Nott, muchas emociones al terminar el día sí que necesitaba recuperar energías. Dejando que su profesor de pociones arreglara ese problema.

Los días pasaron rápidos para el chico, sus tareas listas, con buenos amigos serpientes y los planes ya listos, todo estaba listo para el ataque cuando un día Draco corrió hacia él.

-Oye oye Draco, respira.-dijo con algo de humor al verlo cansado por la corrida estando en mitad del pasillo.

-Maldición Potter.-gruño algo avergonzado, le entro la carta para recuperar bien el aliento.

Leía con mucho cuidado, abrió sus ojos por la noticia.-Bien, gracias por esto Draco le diré a Cedric y a los gemelos, dile a los que están en la sala común lo que hablamos.-pidió para irse a otro camino con un sólo objetivo, demoro un poco pero encontró a la persona que buscaba.-¡Cedric!.

El nombrado dejo de hablar con su novia, que al ver su expresión dejo de sonreír.-¿Que pasa Harry?.

-Lo que hablábamos el otro día, se hará en el almuerzo ¿bien?.-dijo sin ir mucho con el tema.

-¡Claro! Yo les digo.-dijo algo tenso.

-Gracias, nos vemos después.

Desde allí fue en busca de los gemelos, cosa que no demoro mucho.

-¡Hey Harry!.-dinero al unísono.

Sonrió algo tenso.-Hola chicos.-miro a sus acompañantes antes de negar con la cabeza, ese no era el momento.-Solo vengo a decirles que la propuesta de esa travesura se haga entre el almuerzo.

Los dos chicos abrieron sus ojos, captando el mensaje, se miraron unos segundos hablando entre ellos antes de asentir.-Claro.-hablo Fred.

-No nos lo perderíamos.-continuó George.

Asintió comprensivo, sin más que decirles se despidió, dejando que los leones arreglaran su mentira ante sus compañeros que se amontonaron por la supuesta travesura que harían en el almuerzo.

Comenzando a prepararse, fue a su sala común sin más distracción, escucho las voces de unos leones pero para él ya nadie importaba, debía estar listo antes del almuerzo, creía que Voldemort estaba desesperado y que captó que se estaba haciendo más débil, quizás ya Salazar sabía lo que estaba a punto de pasar dentro del castillo, así que no pensó en avisarle, tenía a su compañero debajo de su ropa, aferrado en su abdomen en alerta, ya sintiendo lo tenso que estaba y aún faltaban dos horas para el ataque y el final de ese destino que jamás quiso. No podía ver a su amante en ese momento, aunque quisiera ya estaría con su señor o avisándole a Dumbledore, no lo sabía y era mejor no saberlo con todo los nervios a flor de piel en su cuerpo, también estaba extasiado, muchos sentimientos contradictorios, podría ponerle fin a todo esta absurda guerra, que solo ha causado dolor y perdidas a gente inocente y no tan inocente.

Cerró los ojos, estaba ya en su cuarto mentalizando todo lo que pasaría y que hechizos lanzaría. Odín siseaba emocionado, pensó en sus padres, nunca sabría cómo era una familia, el amor de una madre y un padre, ni siquiera podía imaginar cómo habría sido su vida con ellos a su lado, pero aun así los amaba, los anhelaba, haría lo que fuera para hacerlos sentir orgullosos de él. Al escuchar que tocaban la puerta ingresando Theodore y Blaise.

-Ya es hora Harry.-hablo el moreno nervioso.

El nombrado abrió sus ojos con determinación, levantándose de su cama, acomodo su ropa y miro a sus amigos, les sonrió para tranquilizarlos.

-Todo ira de acuerdo al plan.-dijo seguro de todo ello, bajaron viendo a toda Slytherin allí mirándole.-Haremos que esta guerra acabe, hoy solo somos alumnos, hoy tendremos nuestra libertad, le mostraremos a Gran Bretaña que los Slytherin no hay gente con magia negra, mostraremos que nosotros mismos elegimos nuestros destino. Confiemos en el uno y en el otro, apoyémonos junto a Hufflepuff, hoy es el final de la guerra.-hablo serio, confiado y seguro animando a sus compañeros.-¡Por la libertad!.

-¡Por la libertad!.-gritaron unísono.

-No olviden poner a los menores atrás.-dijo comenzando a salir de forma normal, como si esto no fuera una guerra, querían quitar sospechad de algo pasaba en la casa Slytherin, así que todos iban a su tiempo, se sentaron como siempre hacían al llegar al Gran Salón, miro de reojo a Hufflepuff, estaban inquietos pero serios, suspiro su actitud como la de su casa, era algo sospechosa pero como estaban en unidad, pensaban que habían otro riña de casa, algo normal en Hogwarts, dirigió su vista en la mesa de los profesores, noto a Snape mirándoles, desvío su mirada en los demás, no quería rebelar nada, por ello su rostro era indiferente con todo, una máscara perfecta, comieron sin más, hasta que se escuchó el sonido de una aparición masiva, levanto su varita negro azulada igual que muchos al seguir su ejemplo, todos los alumnos se alejaron de la puertas del Gran salón, algunos asustados y otros levantaban sus varitas para poder protegerse. Al abrirse la puerta entró Voldemort con sus seguidores, sonriendo y a su lado estaba su serpiente Nagini.

-Harry Potter es hora de tu muerte, has las cosas más fáciles y entrégate.-dijo divertido.

Los profesores se acercaron liderados por Dumbledore.-Tom, ya basta de todo esto.-dijo decepcionado.

El nombrado gruño.-No me llamas por ese absurdo nombre viejo chocho.

Harry apretó su varita, había sido escondido por sus compañeros por la conmoción, asintió a todos al dejarlo pasar con pasos seguros hasta ponerse en medio de todos ellos, sorprendiendo a todo el alumnado y profesores, antes que alguien le detuviera él hablo. Después de todo, quienes sabían del plan sólo esperaban la señal.

-Ha pasado tiempo Voldy.-dijo aburrido, una pose ociosa pero sus ojos decían lo contrario, estaba ardiendo en odio.

El señor oscuro estaba rojo de ira, habían insultado su nombre con ese apodo tan ridículo, pero ante toda esa ira noto el cambio del chico.

-¡¿Desde cuando eres Slytherin?!.-grito disimulando su confusión.

Quienes seguían al hombre también le miraban sorprendidos porque esa información jamás fue dicha por sus hijos, había pasado algo y ninguno de ellos lo sabían, si salían de esta sufrirían la ira de su señor.

Sonrió un poco.-Oh esto.-dijo viendo la insignia de su casa.-Desde el inicio del año, digamos que cambie lealtades.-se encogió de hombros, como si no fuera nada, sus ojos brillaron de diversión.-Pero no has venido a ver qué uso ¿Cierto?.-dijo burlón levantando su varita con elegancia.-Has venido con un propósito.-dijo desafiante.

El hombre sonrió arrogante levantando también su varita, ignorando de mejor manera el cambio de acontecimientos.-Si, a tu muerte Potter, después de eso matare cada uno de esos alumnos y por fin gobernare. Esta vez no escaparas mocoso.

Soltó una risita.-Eso suena muy bien, pero hay algo en tu plan que falla.-le dijo sonriendo.-Que eso no podrá ser posible.-cambio su postura.-¡Ahora!.-grito.

Sin demora alrededor de Voldemort y sus seguidores apareció una barrera, dejándolos atrapados, también dejándolos sorprendidos.

-¿No te lo esperamos?.-hablo divertido por la reacciones.

Tom grito frustrado, algunos trataban de aparecerse pero no podían, en verdad estaban encerrados, Voldemort miro quienes eran los causantes de esto, notando alumnos de Slytherin y Hufflepuff, tanta traición que solo quería matar a todos.

-¡Mátenlos!.-ordeno ya hundido en la venganza y traición.

Siguieron sus órdenes pero los hechizos no traspasaban la barrera frustrando más al señor oscuro.

-Para deshacer el hechizo, debes derrotar a quien lo invoca, pero son muchos ¿no? Debes derrotarlos a la vez y por lo que yo conté ustedes son minoría.-dijo Harry teniendo la atención de los malos.

-Entonces me han dejado acabar contigo chico.-hablo mirándole con sus ojos rojos.

-Si es que puedes Voldy.-desafío sin dudarlo.

-'Nagini muérdelo'.-siseo.

Harry miraba a la serpiente acercándose rápido, sin dudarlo siseo a su criatura mágica.

-'Mátala Odín'.

Antes que el señor oscuro comprendiera lo que pasaba de la ropa del chico salió una serpiente que creció al tamaño de su Nagini, al ver esos ojos amarillos, Nagini quedo paralizada comenzando a convertirse en una piedra, al instante la otra criatura la envolvió a su cuerpo presionándola y rompiéndola como un cristal, nadie hablo, sorprendidos.

-¿Te gusta mi compañero? Es un basilisco~.-escucho jadeos por tal información.-Claro solo de segunda generación, pero fuerte como la primera.-miro a su serpiente que les miraba a todos cosa que muchos desviaban la mirada no queriendo el mismo destino que la serpiente de Voldemort.

-'Odín, paraliza a todos quienes tienen la marca dentro de la barrera, el jefe me encargó yo'.-siseo mirándole.

-'A la orden padre'.

Creció al tamaño de un perro para comenzar su cacería, los mayores gritaron asustados, tirando hechizos al azar, el basilisco blanco esquivaba sin dudarlo comenzando a paralizar con su mirada a los hombres miedosos. Voldemort por otro lado miraba las sobras de su compañera, el otro trozo de su alma había vuelto, se sentía tan asquerosamente humano, apretó su varita con enojo tirando hechizos al chico.

-Te matare Potter.-grito moviéndose.

-Como si pudieras.-contesto esquivando el hechizo punzante.-En toda mi vida en Hogwarts yo siempre he ganado.-tiro un Expelliarmus , fallando.-Admítelo Voldy jamás me has ganado, ni siquiera te diste cuenta que cuando fue el juego de los tres magos, maldije mi sangre.

-¿Qué?-detuvo unos segundos sus ataques, pero seguía tirando protego, gracias a los inútiles de sus seguidores que de apoco iban cayendo.

Jadeo un poco, expulsando un poco de magia no verbal, para protegerse, ignorando los gritos de sus compañeros y de sus profesores.-Si, sabía que algo tramabas, Salazar Slytherin me lo comento, te reto Tom Riddle por el título de Lord Slytherin.-reto sin dudarlo mirándolo a los ojos sin temor.

-¿Salazar? Hablaste con el fundador de mi casa.

-Oh si.-dijo sin dudarlo-Me lo encontré y hablamos, sabía que eras uno de sus descendientes, pero saber lo que has hecho.-esquivo otro ataque.-Estaba tan asqueado y decepcionado de su sangre, que habría amado que yo fuera su heredero.

Voldemort estaba más que enojado pero aceptó el reto, cada vez se sentía más cansado, al pasar los minutos solo quedaban él y el mocoso, el basilisco estaba cerca de su amo, pero se encogió para no ser tomado con la guardia baja.

-¿Cansado?.-río el joven Slytherin.-Eso es lo que hace mi sangre, desde que renaciste, mi sangre ha actuado y te ha estado matando lentamente.-dijo recuperando un poco el aire.-Pero eso se acaba ahora Voldemort, hoy será el día que el destino que me han impuesto se acabe, hoy vengare a cada persona inocente de tus actos y hoy me vengare por todo el sufrimiento que me has hecho.-levanto su varita sin dudarlo igual que el contrario.

-Muere mocoso, si muero morirás conmigo.

-¡Avada Kedavra!.-gritaron al unísono.

El famoso hechizo de color esmeralda, iban en la misma dirección, cada uno tiraba más de su magia para acabar con el otro, sin dejar de dar el brazo a torcer, gritaron dando sus fuerzas al hechizo.

Harry estaba concentrado, saco de su túnica con el brazo disponible otra varita.-Adiós cabrón.-como podía la apuntó.-Avada Kedavra.

Las fuerzas de Harry eran más fuertes, concentrado en acabar con esto, notando como su hechizo se hacía más fuerte y le ganaba al de Tom, fue solo un segundo, pero le escucho gritar, le vio convertirse en cenizas, jadeo cansado, mágicamente y físicamente, cayo de rodillas viendo como su antigua varita se rompía, después de todo habían sido varitas gemelas, sintió a Odín escalar y envolverse en su cuello de forma protectora.

La barrera comenzó a bajar, ahora escuchando claramente los gritos de la gente, nadie se acercaba, quizás por su acompañante en su cuello, deseaba dormir y descansar pero eso aún no se podía, quería terminar todo de una buena vez.

-M..mi muchacho.-hablo Dumbledore.

Gruño cansado.-No jodas.-jadeo.-Snape.-llamo.

-Debes descansar joven Potter.-regaño McGonagall.

Miraba de reojo todo el alrededor, escuchaba los siseos amenazantes de su basilisco, al ver lo terco que estaba, el profesor Snape se acercó.

-Potter...

Sin dejarle decir nada, le tomó del brazo haciendo que cayera y todos se callaran, tomando el brazo con la marca, levanto su varita, presionándola a la marca, sintiendo como su profesor se estremecía.

-'Escucharme, soy Harry Potter quien ganó la batalla del título de lord Slytherin, soy tu maestro ahora'.

Los profesores quienes más cerca estaban de lo que hacían se sorprendieron al ver como la marca respondía. Aunque algunos les seguía sorprendiendo que Harry hablara parsel.

-'Lo comprendo maestro ¿Que necesita de mí?'-pregunto removiéndose por la calavera.

-'Quiero que llevas a los seguidores a la mansión Slytherin y que no salgan del lugar hasta nuevo aviso, deja a estos aquí'.-Ordeno serio.

-'A la orden maestro'.-después de eso se dejó de mover.

Soltó a su profesor sentándose cansado.-Llamen a los aurores.-dijo desordenando su cabello.

-No, claro que no usted ira a la enfermería señor Potter.-dijo preocupada Pomona.

Frunció el ceño.-Háganlo.-gruño-Le he ordenado a la marca tenebrosa retener a todos los seguidores de Voldemort en la mansión Slytherin, quisiera dar el permiso a la mansión y dar temporalmente su locación antes de desmayarme por completó.-dijo agotado.

Filius al verlo asintió y salió para ir a la oficina del director y llamar a los aurores, los demás profesores sacaban a los alumnos hacia sus habitaciones, Harry jadeaba de vez en cuando, mirando el piso, nadie se le acercaba por temor a la criatura mágica que le envolvía y les miraba de forma amenazante, sin olvidar que dicha criatura es un basilisco.

-Deberíamos matar al basilisco es peligroso.-dijo Dumbledore apuntando su varita.

-Lo haces y me vengare Dumbledore.-dijo Harry levantando su mirada junto con su varita.-Odín es mi basilisco, mi familiar, además soy el único lord de Hogwarts presente, te echare y te prohibiré el lugar para siempre.-hablo serio.-'Odín hazte más pequeño'.-pidió.

La serpiente mágica asintió volviéndose más pequeño y ocultándose en su maestro.

-Por cierto Potter.-hablo Snape masajeando su brazo, aun en el suelo.-¿Qué fue lo que hicieron?.

Rió un poco-Lo planee el año pasado, le pedí ayuda a Cedric con los Hufflepuff.-comenzó a explicar mirando al profesor de pociones.-No fue muy difícil, él preparo eso en que sucedió ese accidente.-todos sabían que se refería lo que le convirtió en un niño.-Ya cuando recupere mis memorias, hable con los Slytherin y ellos me apoyaron, con el poco tiempo que tenía les enseñe el hechizo en parsel que convertí en latín, se llama "Obice" que significa barrera, forma como se dice una barrera, pero tiene un fallo, que tiene un límite de tiempo y como le dije a Tom, debes atacar al invocador del hechizo, por eso siempre se hacía de dos, además habían muchas personas que hablaban parsel en la época de Salazar aunque eran muy celosos de sus secretos, no era conocida, por eso nadie podía salir, eran tantas personas diciéndola que era difícil reconocer quien la lanzo y eran tan poco que aunque se unieran todos sería imposible romper la barrera.

-Eso...eso es muy ingenioso.-murmuro Remus sorprendido.

En ese momento llegaron los aurores con el profesor se encantamientos. Muchos de los llegados se sorprendieron al ver seguidores con la marca tenebrosa, pero primero asegurarse de que no escaparan y después preguntarían lo que había pasado. Uno se acercó a Potter con duda.

-Ten.-le entrego un pergamino anotando la dirección, le pego con la varita unos segundos.-Solo puedes sacar a los seguidores de Voldemort, si tratan de sacar algo de la casa, morirán.-aviso.

Se estremeció comprendiendo la amenaza.-Como ordené señor Potter.

-Venga ahora señor Potter.-dijo Snape levantándose y ayudando al chico a hacerlo también.-Ahora debe descansar.

-Oiga Snape.-dijo adormilado, escucho un sonido de afirmación.-Creo que debes atraparme.-sin poder más cayo inconsciente.

Rápidamente le atrapo, bufo molesto pero le acomodo en sus brazos para irse acompañado de Remus y la medimaga, lo atendieron y vieron que solo era agotamiento, tuvieron cuidado de no hacer nada estúpido, ya que veían a esa pequeña serpiente rodear el cuello del chico. Cuando ya terminaron, Odín se agrando envolviendo a su maestro, quedándose dormido junto con él. Harry dormía sin saber todo el alboroto que había provocado en todo el mundo mágico en Gran Bretaña, Severus se quedó a su lado, tomándole de la mano preocupado, aunque conmocionado por cómo había ido las cosas, sabia un poco los planes del chico, después de las explicaciones que deseaba había algunas que solo eran ocultas y acepto eso, cada uno tenía sus secretos y eso lo respetaba.

Al día siguiente Harry despertó aun agotado, sintiendo a su basilisco moverse al notarlo despierto volvió a encogerse.

-'Padre, estaba preocupado'.-siseo molesto lamiéndole la mejilla.

Sonrió cansado.-'Lo siento, no pensé que me desmayaría'.-parpadeo notando otra persona en el lugar, sus ojos se encariñaron al ver a su pareja allí a su lado comenzando a despertar.

-¿Mm? ¿Harry?.-murmuro sentándose mejor, lo abrazo al quitar todo el sueño que había tenido, había estado tan preocupado.-No vuelvas a hacer eso, mocoso del demonio.-le regaño.

Rió divertido dejándose abrazar.-Si, lo prometo Sev.

Se besaron con lentitud, disfrutando del momento hasta que tuvieron que separarse, aun querían que su relación fuera en secreto.

Conversaron un poco antes de que Madame Pomfrey lo dejara irse, después de eso, fue algo confuso para el azabache, hubo reporteros, arrestaron a todos los seguidores de Voldemort, dejaron libre a los hijos e incluso solo quitaron una cierta porcentaje por la ayuda de la guerra, las ataduras comenzaban a irse y en los años que le quedaban, había una armonía agradable dentro del castillo, gracias a que los Hufflepuff y los Slytherin ayudaron en gran medida por la lucha de lord Voldemort y esta vez de forma definitiva, al respeto a su familiar, le dejaron sin muchas disputas, después de todo, gracias a él pudieron acabar la guerra de sin que hubiera tanto daño, también se había sabido que era el Lord Slytherin, cosa que ha Harry no le importaba, era algo que ya había esperado, desde allí también mejoro su relación con sus nuevos amigos en la casa de los serpientes, e igual que su relación iba muy bien con Severus que dos años después, decidió alejarse y tener unas merecidas vacaciones, desde luego, Harry fue con él, deseaba por lo menos tomarse un año de descanso de toda esa locura mágica, así que recorrieron el mundo, por el lado mágico, disfrutando de solo ellos dos.

Cuando termino ese año, decidió estudiar para profesor de defensa contra las artes oscuras, Odín se burlaba de él por la ironía de las cosas.

Pero tuvo que tomarle la palabra, sabía que Tom habría querido ese puesto en su juventud, pero él era distinto, no estaba solo, a veces tenía visitas de Theo o de Daphne y su esposo Draco, fue feliz al ser padrino del primer hijo de su mejor amigo Nott, igual se escribía con Cedric y los gemelos, aunque lamentaba que su relación con su padrino se haya dañado un poco, aun recordaba cuando contó su relación con Severus, los viejos amigos de su padre no se lo tomaron muy bien, por ello ahora solo era una relación tensa, pero no lamentaba nada. Beso los labios de su pareja después de estar sentados leyendo en el sofá.

-¿Harry?.-miro al chico, que le había desconcentrado de su lectura.

-Lo siento.-río por su travesura.-Sólo pensaba algunas cosas.-se puso en su regazo, picoteando sus labios para tentarlo, sintiendo las fuertes manos del mayor en su cadera.

-No juegues mocoso.-gruño divertido.

Se apegó a su cuerpo.-Te amo Severus.

Sonrió con tranquilidad.-También te amo Harry.

Sellaron sus palabras con un beso lento, lleno de amor, sabían que aun había obstáculos que pasar, pero siempre que estuvieran juntos, podrían lugar contra el mundo.

Harry estaba feliz de cambiar de un estúpido Gryffindor a un astuto y alegre Slytherin.

Fin.

Gracias por leer!