La masa cayó al piso, mientras sus labios, sentía el contacto de otros por primera vez, un calor reconfortante, inundaba su cuerpo, emanando desde lo más profundo de su alma
Sabes a chocolate — logro articular con dificultad su hermano, completamente sonrojado.
Y tú a masa para galletas — dijo al instante de volver a poseer esos labios, que tanto ansiaba probar, sonrió mentalmente al sentir un leve respingo de Dipper, cuando puso su mano sobre su culo, subió un poco hacia su espalda, tendría tiempo de sobra para todo y tal vez un poco más.
