Mags, Distrito 4
-¡Finnick Odair!
Oh, Finnick. Cuando da un paso al frente no veo al atractivo hombre que es. Veo al niño de catorce de hace diez años que iba por primera vez al Capitolio por los Juegos y mi corazón se oprime.
Sé que los otros vencedores también están tristes pero a la vez aliviados de que no tengan que volver a una arena. Incluso a los más profesionales no se los prepara para una situación así. Lo que sí saben hacer es mantenerse calmados y en perfecto estado para las cámaras. Excepto Annie, ella está en completo estado de shock que es lo que probablemente la frene de ponerse a chillar.
Incluso nuestra escolta Clorox se ve decaída por el nombre que acaba de decir. Puede que sea nueva y que aún no me acostumbre a su piel blanca papel pero sí que se encariño rápido con el Distrito 4. Puede que ella misma se haya dado cuenta de eso y por eso se apresura a sacar los otros nombres.
-¡Marina Duocoralli!
El silencio incomodo que aparece indica que es de las secciones más jóvenes. Como sospechaba, Marina tiene doce. La chiquilla se parece a otras del distrito con sus ojos color mar y piel bronceada. Su cabello es rojo y su cara está llena de pecas. La pobre llega al escenario donde es intimidada por la apariencia de Clorox quien se dispone a sacar el nombre de su compañero.
-¡Douglas Mousse!
Douglas por suerte es mayor, sale de la sección de dieciséis. Por su físico me doy cuenta que no es uno de los chicos de la academia y que no es un profesional. Aparte de eso tiene pelo negro y ojos azules en los que no encuentro expresión alguna. Ni siquiera se inmuta ante Clorox y sus palabras finales.
No puedo evitar pensar en el plan y como nos afecta. Solo un puñado de nosotros, incluidos Finnick y yo, sabemos de el por lo que debo ir de mentora si queremos que funcione.
Tengo el terrible deseo de que Katniss vaya a los Juegos solo para que tengan una chance de escapar. Es horrible pero es mi esperanza.
Porter, Distrito 5
-¡Porter Millicent Tripp!
¿Por qué? ¿Por qué yo? Quizás este distrito no tenga muchos vencedores pero cualquiera de esos pocos son mejores que yo. Ellos lo saben. El distrito entero lo sabe. Pero no, tenía que ser la del cuello roto. Cuando en el Capitolio me pusieron el aparato, dijeron que solo sería temporal y que lo arreglarían pero han pasado casi treinta y siete años y duele como el primer día.
No me preocupo tanto por mi (morir sería un alivio) sino por lo pobres tributos que no podrán volver a casa por eso. Pronto sabré sus nombres.
-¡Ángela Minos!
El nombre paraliza a todo el distrito salvándose solo nuestro escolta, tal vez porque no es consciente de lo que acaba de hacer. Y con razón, cosecho a la hija del alcalde.
Dicho hombre, sentado junto a los vencedores, le dirige una mirada asesina que me hacer desear no tenerlo tan cerca.
Por otro lado, la sección de dieciséis se abre para dejar paso a la chica. No puedo evitar comparar a Ángela con Finch del año pasado o con su padre, lo que me hace dar cuenta de sus diferencias. En los ojos de la tributo del año pasado veía una astucia incrementada por sus facciones y su larga cabellera rojiza. En Ángela, en cambio, con su mirada decidida y su corto cabello rubio dejaba ver a una guerrera. Lo único que podía llegar a delatar debilidad era su piel caucásica típica de los comerciantes.
Una vez arriba evita mirar a cualquiera de nosotros solo dirige su mirada al público. Ahí es donde escogen al otro.
-¡Reiki Okane!
¿En serio? Mundo ¿por qué me odias? Reiki grita desesperado apenas se da cuenta de que es su nombre. Apenas lo hace los Agentes de la Paz van por el la sección de catorce. Lo traen sin que el pobre oponga mucha resistencia.
Reiki Okane es el nieto de una de las más antiguas (y escasas) vencedoras del Distrito 5, Rabenda Okane la cual está sentada detrás de mí. El hecho de que esa a mujer este ahí me da escalofríos. Por lo que sé, Rabenda tiene la custodia sobre Reiki y este hecho hace preocuparme más por su apariencia.
El muchachito era pequeño y muy delgado como muchos otros niños del distrito; lo cual es raro pues sé que puede permitirse comer bien. Su piel completamente pálida y cabello negro despeinado no hacen más que acrecentar la idea de enfermedad.
Un niño como él no dura en los Juegos. Recuerdo que ninguno de ellos iba a ganar de todas formas y me siento peor.
Estoy acostumbrada a que mis tributos mueran por mi negligencia, pero esta vez morirán exclusivamente por mi culpa.
Rials, Distrito 6
-¡Rials Bermello!
Bien, soy yo. Es horrible pero tal vez sea lo mejor teniendo en cuenta que mis compañeros están hasta arriba de morfina. Son buenas personas (creo) pero a la hora de los tributo yo soy el mejor, soy más útil para el plan. Además soy el que mejor luce para las cámaras; mientras ellos se ven cadavéricos, yo me veo saludable con mi piel bronceada y cabello naranja.
El plan. Todos somos conscientes de él. Otra ventaja de mía es que mientras ellos esperan no tener que involucrarse; yo en cambio sé que Everdeen será elegida. Solo necesito un par de tributos útiles y cumpliré mi parte. Lo que uno hace para derrocar a un gobierno.
-¡Samanta Nevy!
La elección me toma desprevenido y me preocupa. Samanta, o Samy para los amigos, es la líder del movimiento rebelde juvenil y la he visto en un par de reuniones rebeldes. Estoy seguro de que no fue al azar.
Es una buena líder aunque su aspecto diga lo contrario; es de baja estatura, con mejillas de ardilla, un cabello rubio fresa corto y ojos azules. Cualquiera diría que es hija de comerciantes y se preguntaría como llegó a ser líder rebelde. No tienen idea.
Lo bueno es que ya sabe del plan y a sus dieciocho es lo bastante madura como para entenderlo. O por lo menos esa es la cara que me da cuando está a mi lado en el escenario.
-¡Dominico Sónico!
Yo no lo conozco pero Samy al parecer sí, su rostro se llena de horror. Lo lamento Samy pero me has dado una maravillosa idea.
Le hago señas a uno de los camarógrafos para que graben su reacción y espero a que el chico venga.
Debe ser de la misma edad que Samy aunque es un poco más alto. Tiene pelo oscuro un tanto oscuro y ojos verdes. Viene con un paso demasiado confiado.
-No te contengas con él- le digo lo más disimulado que puedo a Samy
Apenas Dominico llega, ella se cuelga de su brazo.
Algo que me enseñaron los Juegos fue a siempre tener un plan de respaldo. No sé si matarán a Everdeen al primer día y mande el plan al garete, pero sí que quiero salir de la arena.
Antes de acabar el capítulo me gustaría decir unas cosas. Debido a los pocos vencedores conocidos me estoy inventando unos. Estos son Cable, Rials y varios más que van a aparecer. Por otro lado, por lo que tengo entendido, Porter sí es una vencedora canon pero con la poca información de ella también estoy inventando cosas.
Sé que en un sitio como Fanfiction esto es muy común, pero vale la pena aclararlo.
