FRAGMEN CAELUM
6
Remus observaba el majestuoso jardín con calma, sentado en una bella silla de herrería negra, algo alejado de la muchedumbre que se congregaba en grupitos aquí y allá, ¿Qué hacía ahí un simple hombre lobo? Si no fuera porque era un cumpleaños especial, Remus nunca se habría planteado poner un pie en una fiesta tan llena de gente.
Aunque las leyes que discriminaban a los de su "clase" habían avanzado bastante, aun había gente que los trataba con la punta del pie, como si fueran criaturas contagiosas a punto de arrancarte la cabeza. Hace varios años quizás Remus les hubiera dado la razón, odiando su maldición y su propia persona, recordaba con pena y un deje de asco al adolescente que se escondía de las miradas ajenas y bajaba la cabeza ante las muestras de desprecio, aquel que deseaba que la muerte se lo llevara.
Un bufido molesto lo saco de sus pensamientos, los brillantes ojos dorados de Fenrir lo miraron con molestia. Parado a su lado como un fiel guardia, receloso de los desconocidos que los rodeaban, el alto y fiero Fenrir lo tomo del mentón de manera algo brusca y lo obligo a mirarlo a los ojos.
-Por Morgana, deja de tener esos pensamientos o nos largamos de aquí.-
Remus sonrió conciliador, antes de tomar la mano de Fenrir fuertemente. Frecuentemente lo olvidaba, al estar vinculados, el lobo de Fenrir podía captar pensamientos esporádicos de su pareja, sobre todo aquellos que el lobo de Remus tomaba como un signo de alarma. Gracias a Merlin, su esposo no sabía usar Legeremens, si de por si era molesto (y algo incómodo) que su mismo lobo lo saboteara y le mandara sus pensamientos al de Fenrir de tanto en tanto, no quería ni imagina lo que sería tener al hombre hurgando en sus pensamientos cada dos por tres. Fenrir soltó una risa entre dientes y Remus bufo, estúpido Lunático de seguro le había mandado eso último.
Lanzando un suspiro Remus sintió una pequeña patada llamarle la atención, soltando la mano de su esposo, comenzó a acariciar su muy abultado vientre mientras tarareaba una nana. El pequeño dentro volvió a patear, reclamando toda su atención.
-Dile a tu hijo sé que calme- Le exigió a Fenrir, el alto hombre solo se limitó a sonreír de lado-
-Lo latoso lo saco de ti, a mí ni me veas- Remus lo fulmino con la mirada y la sonrisa de Fenrir se ensancho – No me veas así, yo no era el que terminaba en el despacho la anciana cada mes.- Fenrir dio una última mirada alrededor, antes de agacharse y comenzar a susurrarle algo al pequeño no nato.
El castaño lo miro sonriente, Fenrir era un buen padre aunque a primera vista su intimidante altura y la mirada fiera indicaban lo contrario. El niño se calmó y Fenrir volvió a adaptar la misma posición.
-¿Estás seguro que no quieres sentarte?-
- Estamos rodeados de desconocidos, ¿tú crees que te dejaría vulnerable en ese estado? Somos hombres lobo, y aunque Tom se aseguró de limpiar las listas de invitados no deseados y lleno el lugar de guardias pelirrojos nunca se es lo suficientemente precavido.-
-Eres un paranoico-
-Llámalo instinto de alfa.-
Remus rodo los ojos con fastidio.
-¿En dónde están tus hijos?-
- Con suerte, fastidiando a alguien que no soy yo.-
Un piano se comenzó a escuchar al fondo, las suaves notas de un piano inundaron el jardín, era irónico, que en una fiesta llena de magos, la melodía de Chopin resonara con gracia.
-Chopin opus 9, número dos, ¿No es así? –
-¡Vaya! ¿Quién te lo enseño? ¿Lucius o el Lord?-
-La reina de drama por supuesto, es el único que se indigna cuando no te sabes el nombre de las tantas canciones que ponen en las fiestas de riquillos, dice que es "necesario".-
-Cuando dices reina del drama no sé si te refieres a Lucius o Sirius.-
-Tienes razón, corrijo, fue la reina del drama rubia.-
Remus rio alegremente, nunca comprendió del todo la dinámica que tenían Lucius y Fenrir, siempre tirándose pullas entre ellos y fastidiándose cada que podían, pero el rubio tenía razón, el lobo necesitaba aprender a manejar a la socia lité del mundo mágico, incluyendo aquellos pequeños pero tontos detalles.
Actualmente, el mundo mágico estaba pasando por una transformación iniciada por Lord Slytherin, las criaturas mágicas semi-humanas consideradas peligrosas comenzaban a ser incluidas en la sociedad mágica quitándoles el estatus de "bestias", es ahí donde entraba Fenrir.
Él que de por si tenía una manada de tamaño inusitado, cuando esta "revolución" inicio fue considerado como el más indicado para liderar a las manadas de hombres lobo de Gran Bretaña, no fue algo que todos aceptaran de buen grado, Fenrir tuvo que pelear por el lugar contra todos aquellos alfas que creían considerarse más aptos para el puesto, pero los venció, a todos y cada uno de ellos, ahora todos los líderes de manadas tenían que rendirle cuentas a él, a Fenrir el Garm.
La manada habitaba en las profundidades del bosque de Rothiemurchus, Escocia, bajo montones de Hechizos anti-muggles.
Remus se pasaba una mano por el hinchado vientre de manera distraída cuando una joven pareja, un hombre y una mujer, se acercaron, Fenrir rápidamente se colocó frente a él. Ella era pequeña y menuda, con el cabello castaño increíblemente corto caminaba decidida a ellos, ignorando olímpicamente la mirada amenazadora que Fenrir le estaba dando, el hombre por el contrario, era alto y de cabello castaño casi rubio completamente desordenado, caminada un par de pasos atrás de ella, murmurado en voz baja y nervioso, parecía querer salir de ahí. Remus sonrió con semejante combinación y entonces noto algo.
-Ojos dorados-
Fenrir se tensó, era cierto, el chico tenía ojos dorados pero no era el mismo dorado, a él le faltaba algo ¿Qué era? No tardó en darse cuenta, la traza de magia que lo rodeaba era diminuta, casi inexistente.
-Un Squib- A su espalda, Remus se paró y coloco una mano en su antebrazo, como pidiéndole que no estuviera tan a la defensiva, aquellos dos no podrían atacarles o por lo menos no tan fácilmente, ella no tenía magia ¿una Muggle? ¿Cómo en el nombre de Merlín un Squib y una Muggle habían entrado a la mansión del Lord Slytherin?
La pequeña mujer se paró enfrente de Fenrir, con los brazos en jarra y el ceño fruncido, el lobo estaba más que seguro que de haber sido una licántropo ella habría sido una buena alfa.
-Estoy buscando a Fenrir el Garm- dijo ella y se irguió tan alto como le permitía su exigua altura, la mirada desafiante y el porte decidido.
-¿Para qué? – Y aunque la voz de Fenrir salió más como un ladrido, áspero y ronco, ella no retrocedió, por el contrario, una enorme sonrisa adorno sus facciones.
-Yo soy Jean Granger, este es mi esposo Mark Granger- señalo al hombre a su lado, este sin embargo no miro a Fenrir a los ojos, era como si algo dentro suyo le dijese que ese hombre tenía mucha más autoridad que la suya, aunque no lo conociera de nada- Nos gustaría su ayuda, mi hija es una bruja y como se podrá dar cuenta ni mi esposo ni yo tenemos magia, no podremos guiarla correctamente en este mundo
-¿Y porque yo habría de ayudarlos? Dime mujer ¿Qué ganaría?-
Mark levanto la mirada, sus ojos dorados conectaron con los de Fenrir – Jam…. El consorte Slytherin nos comentó que era lo más adecuado, como se dará cuenta yo tengo sangre licántropo, pero no magia, mi hija si y también heredo trazas de licantropía….
No tenemos mucho – prosiguió Jane decidida- no somos más que simples médicos muggles, pero tendrán nuestra lealtad, ayudaremos en lo posible a cualquier miembro de su manada a moverse en el mundo muggle o integrarse a él de ser necesario.
El Garm los taladro con la mirada, pero ninguno de los dos se amedrento.
-De verdad Fenrir ¿Cuánto tiempo más planeas seguir con tu actuación de matón escolar? - Remus salió de detrás del alto hombre, sorprendiendo a la pareja.
-Maldita sea Rem, acabas de joder mi imagen de Alfa grande y poderoso-
- Podrás jugar al Alfa grande y oloroso con tu manada, en casa.-
-Dije grande y poderoso maldita sea, no grande y oloroso-
-Lo que sea- Remus desestimo su diatriba con un gesto de mano, Fenrir bufo molesto y murmuro algo sobre "esposos desconsiderados" - Mucho gusto Jean, Mark, mi nombre es Remus, sería un placer tenerlos en la manada.-
¡Hola! ¿Como han estado? si, yo se que ha pasado una eternidad desde la ultima actualización y de hecho no pensaba subir el capitulo por aquí, ahora ando agregándolos Wattpad y muy probablemente mude todas las historias para allá para que (al fin) sean continuadas, pueden encontrar este Fic bajo el mismo nombre en la plataforma si gustan, de igual forma estoy trabajando en otro capitulo de "Amor de madre" en la versión de Narcisa para quien le gustara ese One shot.
¡Muchas gracias por haber leído y disculpen la falta de actualizaciones!
Garm o Garmr es el terrible perro que guarda las puertas de la morada de Hela en el Niflheim. Éste se presenta con el pecho ensangrentado frente a Odín cuando el dios Aesir intenta llegar hasta la Vala para conocer el futuro de su hijo Baldr. En el Ragnarök se enfrentará con Tyr.
Garm podría ser visto como el equivalente nórdico del Can Cerbero en la mitología griega, el perro de tres cabezas que protege la entrada al inframundo
El bosque de Rothiemurchus o Rothiemurchus Forest Highland Escocia forma una de las regiones más apreciadas del Parque Nacional Cairngorms. Su esplendor natural de bosque y montaña ha atraído visitantes durante siglos. Originalmente pensaba poner la Isla San Kilda o Doggerland, pero supongo que los usare después.
