Día veintitrés, martes:
Golpearé a Cormac. El estúpido ha osado tocarte sin tu permiso y no puede quedar impune. ¡Pagará el haber intentado robarte un beso que ya habías rechazado! No quieras justificar su acto. Tu no es no y punto.
Alguien tiene que enseñarle a respetar.
Y de una vez te aviso que mañana lo verás en la enfermería, no por nada soy…
Atte.: Tu vengador.
