Capítulo 20
"EL PUENTE ENTRE AMBOS MUNDOS"
-¿Su hijo? ¿Cómo es que su hijo llegó al reino crepuscular?, eso es imposible- Comentó Night Eye incrédulo de las palabras de la princesa de la amistad.
-Ambos somos prueba clara de que no es así, padre- Respondió Night Strike con un gran nudo en su garganta, tenía varias emociones chocando en su interior, ira, duda, felicidad, no sabía cuál de ellas seguir al ver a su padre que dio por muerto desde que era un potrillo junto con su hermano.
-Lo siento Night Strike pero somos la prueba de que el reino crepuscular puede llegar a este lugar, no de que alguien de Equestria pueda viajar hasta ese reino- Contestó de manera seria el padre del pegaso verde –lo que me devuelve a mi pregunta inicial ¿Cómo es que su hijo llegó a ese reino? Si es que es verdad lo que me dice, porque la verdad me es muy difícil creer que alguien de este reino posea los métodos para poder llegar hasta ese lugar por su cuenta- Comentó algo incrédulo Night Eye, no concebía lo que estaba pasando en este momento.
-Bueno, eso es porque él no llegó a ese mundo por cuenta propia- Dijo Applejack acercándose al pegaso negro.
-¿Qué significa eso?- Preguntó intrigado y curioso Night Eye.
-Fue… fue raptado…- Respondió Twilight con dolor en sus palabras y agarrando su pecho con su casco mientras bajaba la cabeza en señal de tristeza.
-¿Qué?- Preguntó sorprendido Night Eye -¿Por qué querría el reino crepuscular llevarse a un Equestre por la fuerza? Carece de todo sentido- Respondió el pegaso negro un poco más convencido de lo que los demás le contaban.
-Porqué ese pequeño que fue raptado es más que un Equestre, mucho más- Dijo Rainbow Dash retomando el vuelo sobre el pegaso negro.
-Padre, ese pequeño que fue raptado es también mi…- Night Strike estuvo por decir todo pero el sonido de alguien tocando la puerta en ese momento los detuvo.
-No nos molesten por favor, estamos tratando asuntos importantes aquí- Dijo Shining Armor respondiendo al sonido de la puerta.
-Lamento interrumpir solo quiero saber si aquí se encuentra mi padre- Mencionó la voz desde fuera de la puerta, Night Eye al oír eso se puso de nuevo los lentes rojos que le daban ahora un color café a su mirada.
-¿Padre?- Se preguntó todo el mundo al escuchar esa voz y con asentimiento de Twilight Shining Armor abrió la puerta.
Por esta pasó un pony terrestre de color café oscuro, de crin verde atravesada por un mecho negro, casi lo mismo que Night Strike y de ojos color dorados, con una CM de un libro abierto siendo escrito por una pluma de ave.
-¿Se puede saber cuál es tu nombre?- Preguntó Shining Armor al pony terrestre.
-Mi nombre es Pure, Night Pure (Noche pura)- Respondió el pony terrestre con una sonrisa –Solo buscaba a mi... Padre aquí estabas- Comentó Night Pure hacia Night Eye lo cual dejó aún con un mayor shock a todo el mundo.
-Padre… te llamó padre…- Dijo Night Strike con ojos de incredulidad y un tono de sorpresa tan grande que se quedaba mudo.
-Pure Night, Hijo, ya estoy por terminar aquí, vuelve a la habitación por favor- Respondió el pegaso negro con seriedad.
-Uh, este de acuerdo padre, con permiso- Contestó el pony terrestre y así como entro a la habitación salió de ella.
-Tienes… ¿otra familia?- Preguntó Night Strike estando en Shock por lo acontecido.
-Creo que esto debe quedarse hasta aquí por ahora, mañana en la tarde, les contaré todo lo ocurrido y por favor les pido que hagan lo mismo- Dijo el pegaso negro mirando a su hijo y luego hacia los demás.
-Me… me parece lo indicado por ahora- Respondió Twilight, no era lo que quería pero las cosas ya estaban muy turbias en ese momento, había mucho que procesar y necesitaban descansar para poder calmarse, sobre todo Night Strike, estaba en un gran shock por lo ocurrido ¿una nueva familia?
-Night Strike ¿Estas bien?- Preguntó Spike acercándose al pegaso verde que se había retirado hacia la pared del cuarto.
-Estoy, estoy bien- Respondió él de manera cortante y con nudo en su garganta.
-Debemos descansar un poco ¿no creen?- Preguntó Fluttershy al ver como estaba todo el mundo, había mucho que pensar.
-Sí, Fluttershy tiene razón, creo que nos hace falta una buena noche de descanso a todos- Comentó Rainbow Dash mientras daba un bostezo, no tenía sueño pero eso trataba de aparentar para que todo la siguieran.
-Cierto, un descanso es bueno, a mí me ayuda a mantener mi belleza, así que creo que es hora de dormir- Comentó Rarity poniéndose una mascarilla lo más rápido que pudo con su magia además de un par de rodajas de pepino en los ojos.
-Bien, en ese caso todos a nuestras camas buenas noches- Dijo Applejack quitándose su sombrero para poder descansar.
-Nosotros estaremos en la habitación de aquí junto, si se les ofrece algo solo toquen la puerta y responderemos- Comentó Spike mientras abría la puerta.
-Sí, vamos Night Strike, ¿Night Strike?- Mencionó Shining Armor y al voltear vio al pegaso verde aun en la pared de la habitación –Night Strike, andando, es hora de descansar- Comentó Shining Armor hacia Night Strike quien al escuchar que lo llamaban volteó hacia Shining.
-¿Qué?, Oh cierto, vamos, que tengan buenas noches- Respondió el pegaso verde un poco alterado aun, de hecho muy alterado, chocó con algunas cosas antes de poder salir de la habitación.
-Shining- Llamó Twilight a su hermano antes de que el capitán de la guardia saliera de su habitación.
-¿Sí Twilight? ¿Se te ofrece algo?- Preguntó el unicornio blanco volteando hacia ella.
-Mantén vigilado a Night Strike, esto puede ser mucho para él también, por favor- Le pidió la princesa de la amistad a su hermano.
-Así lo haré Twilight, tu descansa, déjame a mi ocuparme del resto- Respondió Shining Armor y entró de nuevo a la habitación un momento –Twilight, recuperaremos a Silver Shine, ya lo verás, recuperaremos a tu hijo- Le dijo el mientras tomaba sus cascos y luego la abrazaba, Twilight asintió ante esto, Shining Armor se retiró y Twilight se recostó para descansar.
-Silver Shine…- Dijo Twilight mientras volteaba la cabeza y miraba hacia afuera los edificios de la gran ciudad de Manehathan, había muchas cosas para distraerse pero en ese momento sus pensamientos se centraban en solo rescatar a su hijo a toda costa.
EN EL REINO CREPUSCULAR (NACIÓN DEL FRÍO)
Esta es otra de las regiones de este otro mundo, al norte, más al norte del reino crepuscular, más allá de las montañas nevadas, más allá del gran páramo de hielo, esculpida en las laderas de la peña helada que es azotada por una gran ventisca, aun así a sus habitantes no les molesta en lo más mínimo, una gran montaña hecha de pura y sólida roca helada, no hielo, roca helada, el mineral primario de la raza del invierno, todo esculpido al estilo barroco de las épocas, como una gran ciudad en la montaña que sube y sube hasta llegar al más grande palacio en la cima, este es el lugar principal de la nación del Frío, lo llama Heilia, en honor a su diosa.
En la entrada del palacio, en el centro se encuentra una estatua de su diosa, Heilia, madre del hielo y diosa de las nieves, es una pony terrestre grande con crin larga pero rígida así es como la describen, su CM son 5 copos de nieve rodeando una estrella, en sus cascos sostiene una especie de lanza de dos picos y con un copo de nieve en la parte de abajo, la forma en que esta esculpida la hace parecer que controla la tormenta (Todo pony de esta raza es terrestre).
Junto a la entrada principal se encuentran puestos dos estandartes, cada uno sosteniendo una especie de tela, resistente al frío para evitar que se congele con las ventiscas, la tela tiene un color azul claro y en ambas se encuentran dibujados el mismo símbolo, símbolo de la nación del frío, Dos pony que sostenían ambos uno frente al otro dos picas de hielo formando una X, debajo de esa X un copo de nieve de 4 picos y sobre ella una imagen de su diosa.
Los pasillos de este palacio son de la roca helada en si estado más puro, sus paredes tienen vitrales que relatan la historia de la nación del frío, y otros acontecimientos históricos como la guerra que hubo en esa tierra hace tanto tiempo, columnas sostienen el techo del gran lugar y por el camino al salón principal se encuentran esculpido en estatuas de hielo todo gobernante de esa tierra pero a los lados de la puerta principal dos estatuas de dos ponys terrestres, uno con una gran roca halda en su espalda y otro rompiendo una con sus casco, estos son Hilios y Gelio, hijos de la diosa que ellos veneran según su cultura e historia.
Guardias como la escolta del príncipe de nieve cuidan cada pasillo a cada momento del día y noche, nada pasa sin que ellos se enteren.
La arquitectura es impresionante pero dejando a un lado todo el esplendor que se ve hay un asunto que no le parece mucho al gobernante de esta helada tierra, el emperador de la nación del Frío, Ice King IV.
-¡¿QUÉ DEMONIOS DICES?! ¡ABSOLUTAMENTE NO COLD BLOOD, ESO NO LO VOY A PERMITIR!- Gritó el rey Ice King IV después de haber escuchado los planes de su hijo que pensó al salir de la celebración en el reino crepuscular -DE NINGUN MODO ACEPTARIA YO TAL RESOLUCION, ¿ACASO QUIERES LA DESHONRA PARA NUESTRO PURO LINAJE?- Volvió a gritar iracundo el rey que era un pony terrestre de color azul pálido, crin, cola y una barba de color hueso por los años que tenía, su CM era un Acámbaro de hielo.
-Pero padre, ella es la yegua con la que he soñado siempre, si la hubieras visto sabrías de lo que hablo y entenderías porque he tomado esta decisión- Respondió el príncipe Cold Blood con serenidad, sabía que devolver los gritos a su padre no solucionaría nada, sobre todo con la actitud del rey.
-¿ACASO HAS PERDIDO TODA LA RAZÓN Y CORDURA? ¿CÓMO PUEDES SI QUIERA PENSAR EN MANCHAR LA SANGRE DE NUESTRO GRAN LINAJE AL MEZCLARLA CON LA SANGRE DE UNA CREPUSCULAR? DE NINGUNA MANERA COLD BLOOD- Volvió a gritar el emperador de la nación del frío con gran cólera pero al sentir un dolor en su costado, respiró profundo y después de unos momentos se pudo en calma de nuevo.
-Padre por favor, te suplico que me lo permitas, no me niegues el deseo de mi corazón por ella- Suplicó el príncipe de nieve, su padre comenzó a ver algo distinto en él, algo que no había visto nunca en su hijo.
-Hijo ¿Qué acaso no puedes escoger alguna de las doncellas de la corte de nuestra nación? ¿Alguna hija de nobles en el palacio? Doncellas que han sido preparadas para el día en que elijas esposa, por Heilia, incluso permitiría que eligieras a una de las heleiras (ponys de clase baja que trabajan el hielo para hacer y vender pequeñas estatuas de la diosa Heilia) como esposa para que se siente en el trono que alguna vez ocupó tu madre, hijo por favor, acaso quieres que alguien fuera de nuestra nación se siente aquí y los gobierne, a tu pueblo tu raza, tu nación mi hijo- Respondió el rey de las nieves a su hijo tratando con toda palabra de hacerlo desistir pero en el fondo sabía que no lo podría lograr ya que esta vez observaba un brillo en los ojos del príncipe de nieve que no había observado antes, uno de determinación e incluso, de amor.
-Padre por favor te lo ruego, te lo suplico en verdad, ninguna doncella de aquí en nuestras tierras es como ella, es única, padre por favor entiéndelo, mi corazón está perdido por ella al igual que mi cabeza, su belleza me ha cautivado por completo, pude sentir el calor que tanto anhela nuestra raza, al estar cerca de ella siento que me derrito en el corazón, podrá ser una crepuscular pero es la yegua con la cual he resuelto casarme, hacerla mi esposa y aunque no te guste, la próxima emperatriz de las nieves, padre no podrás hacerme cambiar de decisión por más que lo intentes, solo que me mates será la única forma de alejarme de ella, de la hermosa pegaso que ha robado mi corazón, su nombre su precioso nombre, Mía, por quien mi corazón ha sido cautivado- Respondió el príncipe de nieve tocando su pecho el cual se iluminó un poco en el lugar donde está su corazón, el rey lo notó y supo que lo que su hijo sentía era amor verdadero, una vez que el pecho de un habitante de la nación del frío se ilumina por alguien, significa que siente algo verdadero hacia él o ella y no hay nada más que la muerte que lo haga desistir.
-Muy bien, haz como te plazca, yo ya soy viejo y muy pronto me uniré a la ventisca junto con nuestros antepasado, los vientos que lleva Heilia donde descansan nuestras almas, y el imperio necesita de una reina para mi hijo, haz como bien te parezca, tu llevarás ese peso, no yo pero recuerda, nuestros corazones se iluminan pero el de ella es diferente, habrá robado tu corazón pero tú debes de ganar el suyo, te deseo suerte mi hijo ya que no te será una tarea sencilla- Respondió el rey Ice King y tosió un poco, ordenó entonces a su hijo retirarse el cual con una reverencia abandonó el lugar.
-Llamad mi carro más rápido- Dijo el príncipe de nieve al salir del salón del trono –Poned ahí la ropa más fina de nuestras tierras y la joyería que se reserva a las doncellas de la corte del palacio, llevad también flores de hielo que no se derriten nunca y entregadle esta carta a la doncella llamada Mía que sirve en el castillo del reino crepuscular, decidle que el príncipe de nieve ha quedado cautivado con su belleza y que es mi deseo verla pronto si a ella le place- Agregó a sus órdenes y de inmediato los sirvientes y guardias hicieron como el príncipe lo mandó –Mía, ganaré tu corazón- Se dijo a sí mismo y regresó a su habitación principal en una de las torres del castillo.
Un corazón de hielo.
(Canción del príncipe de nieve)
*letra original*
En mi helado corazón, que en mi pecho siempre esta
No se siente el calor, que otros seres siempre dan
Dicen que una doncella, de mi corte he de tomar
Pero no tienen idea, que solo interés ella tendré.
CORO:
Mi corazón de hielo es, y aun así puede brillar
Pues a mi amada encontré, y ella lo hace palpitar
Mi corazón de hielo es, pero no evitar mi sentir
Un gran calor yo siento aquí, pues por ella el late así.
Ser un príncipe, no es nada para mí
Pues felicidad, no hay aquí
El hielo es todo lo que hay
Pero de una manera, me hiciste vibraaaaar.
CORO:
Mi corazón de hielo es, y aun así puede brillar
Pues a mi amada encontré, y ella lo hace palpitar
Mi corazón de hielo es, pero no evitar mi sentir
Un gran calor yo siento aquí, pues por ella el late así….
Hoy por ella… yo canto… Así…
EN EL CASTILLO DEL CREPÚSCULO
Limpiado su cuerpo dentro de su habitación real se encontraba la princesa Diana Star, a pesar de lo cálido del agua su semblante no mostraba ninguna expresión sino tristeza y decepción, terminó su baño y con la sedosa bata secó su cuerpo y crin, arregló su peinado pero su rostro se mantenía triste, Diana seguí sin creer lo que Colen, el pony del cual se había enamorado y con el que estaba comprometida, había hecho.
Llamaron a la puerta y ella dejo pasar a quien se encontraba fuera, no era nadie más que Mía, quien regresaba para realizar las labores de limpieza como era su trabajo en el castillo.
-Buen día princesa- Saludó Mía con reverencia, su semblante también se encontraba decaído y triste.
-Hola Mía ¿Qué es lo que se te ofrece?- Preguntó la princesa Diana, ambos tonos de voz eran idénticos, ambos tristes y decepcionadas por el mismo pony.
-Yo, solo vengo a realizar la limpieza como es costumbre Diana- Respondió Mía mientras sacudía el polvo de los muebles y como era costumbre levantaba aquellos que necesitaba para limpiar por debajo.
-Cierto, gracias Mía- Respondió la princesa mientras se miraba al espejo y daba un suspiro, ninguna de ellas habló en el tiempo que Mía limpiaba.
-He terminado, con su permiso princesa, me retiro- Se despedía Mía mientras guardaba los utensilios de limpieza en una cubeta de madera y se disponía a salir de la habitación.
-Mía- Llamó Diana a la pegaso antes de que ella se retirara de la habitación.
-¿Qué se le ofrece majestad?- Preguntó Mía haciendo reverencia.
-Haz... ¿Haz hablado con Colen?- Preguntó ella inexpresiva, Mía simplemente se detuvo y guardó silencio unos momentos.
-No- Respondió ella fríamente después de dar un suspiro -¿y Tú?- Preguntó ahora la pegaso a la princesa Diana.
-No, tampoco- Respondió la princesa del crepúsculo igual de inexpresiva que su amiga.
-¿Algo más?- Preguntó Mía por más instrucciones de la princesa.
-Mía, ¿Si pudieras salvar al pequeño, lo harías?- Preguntó ahora la princesa del crepúsculo, Mía se quedó confundida ante tal cuestionamiento de la princesa Diana, no sabía que responder así que solo volteó a verla algo confundida.
-¿De qué estás hablando?- Preguntó Mía.
-Mía, no puedes ocultarlo, sé lo que tú haces, sé a dónde vas casi todas las noches- Comentó la princesa Diana y con su magia cerró la puerta lo cual puso nerviosa a la pegaso.
-¿Diana qué es lo que haces?- Preguntó Mía más nerviosa.
-Mía, soy tu amiga, y tú también eres la mía, puedes decírmelo sin miedo, yo ya lo sé, sé que formas parte del grupo rebelde que intenta derrocar a mi madre- Respondió la princesa del crepúsculo, Mía no supo que decir, quedó sorprendida de esto, en efecto, Mía pertenecía al grupo de rebeldes pero pensaba que lo tenía bien oculto de Diana, ahora estaba nerviosa si Diana lo sabía podría ser que alguien más lo supiera también.
-Yo… yo no… yo…- Respondía nerviosa la pegaso pues comenzaba también a asustarse de pensar que Colen o la reina misma supieran eso.
-Tranquila Mía, si mi madre lo supiera, ¿Crees que seguirías con vida?- Preguntó ella, no era la mejor forma de explicar la situación pero era verdad, si Royal Shine supiera de eso Mía ya estaría en un calabozo siendo torturada para que confesar la ubicación de los rebeldes o ya estaría en camino a la ejecución junto con Silver Shine al terminar los días de la celebración de paz.
-Entonces nadie lo sabe ¿estas segura de eso Diana?- Preguntó la pegaso ya un poco más tranquila.
-Sí Mía, solo yo lo sé, Ni mi madre ni… Colen lo saben estas a salvo conmigo mi gran amiga- Respondió la princesa del crepúsculo con una sonrisa sincera y ambas se dieron un abrazo de confianza.
-Pero ¿Desde cuándo lo sabes?- Preguntó la pegaso intrigada.
-Desde hace un par de años, pero descuida tu secreto está a salvo conmigo amiga- Respondió la princesa del crepúsculo guiñando su ojo.
-Pero no lo entiendo ¿por qué?- Preguntó de nuevo la pegaso más intrigada que antes.
-Mía, esto no es sencillo para mí, pero mi madre ha cruzado el límite, ha ido más allá desde hace mucho tiempo y ya es suficiente, no puedo permitir que ella siga haciendo esta clase de cosas, matar a un potrillo, intentar matarlo cuando era un bebé, arrebatarlo de la tierra donde se encontraba, eso va más allá de la maldad, no puede seguir así, Mía, tú y el grupo de rebeldes deben de salvar a ese pequeño- Respondió la princesa del crepúsculo mirando de frente a Mía.
-¿Pero por qué? No lo entiendo sé que Colen lo trajo aquí pero ¿por qué tu madre lo quiere muerto? ¿En qué le puede afectar la vida de ese pequeño?- Seguía preguntando la pegaso cada vez entendía menos las cosas.
-Mía, escucha con claridad esto, ese pequeño, ese pequeño es el legítimo heredero al trono del crepúsculo- Respondió Diana Star mirando a todos lados para asegurarse de que nadie la escuchara.
-¿¡QUÉ!?- Preguntó Mía con sorpresa.
-Así como lo oyes, ese pequeño es hijo de la media hermana de mi madre, mi tía al parecer tuvo un amorío con uno de los antiguos capitanes y ella dio a luz a un hijo varón y según las leyes de nuestro pueblo, el varón gobernará aunque haya una Alicornio en el trono, aunque ella este con vida, a la edad de 20 años ese pequeño puede tomar el trono- Explicó Diana dejando a Mía sin habla.
-Entonces ese pequeño pertenece al mismo clan que tú- Contestó Mía para poder aclarar su duda.
-Exactamente Mía, él también es un Shine, ese pequeño es mi primo, y tenemos que ayudarlo o más bien, ustedes lo harán- Comentó la princesa Diana con una sonrisa.
-¿Y cómo haremos eso?, todo está muy vigilado, he podido salir del castillo pero ese pasadizo es muy pequeño para que todo el mundo pase sin ser visto por eso los rebeldes no han tomado aún el castillo, además estamos en gran desventaja, no poseemos las armas necesarias para tomar el castillo- Mencionó Mía algo dudosa de lo que ella le decía.
-Es por eso que lo salvaran, verás Mía, logre escuchar que mi madre planea hacer algo para darle la "bienvenida" al pequeño, no será bien recibido, eso te lo aseguro, pero pude ver que unos guardias lo llevaban a una de las habitaciones en la zona este, todo estará vigilado pero hay una oportunidad, escucha Mía hay un cambio de guardia cada 4 horas tienen una ventana de 5 minutos, suficiente para poder salvarlo- Dijo la princesa con una sonrisa.
-Diana, no podremos, recuerda que todas las tropas están aquí en el castillo, ninguno de los rebeldes podría entrar, no vamos a salvarlo así de fácil, y tú lo sabes también- Respondió Mía y tenía razón la seguridad era demasiada e incluso esos 5 minutos no serían suficientes para salvar al pequeño Silver Shine.
-Entonces nosotras lo salvaremos- Dijo la princesa Diana con mucha seguridad.
-¿Cómo?- Preguntó Mía.
-Tenemos 28 días para hacerlo, escucha, Mía, tenemos que lograr esto, ese pequeño no merece morir en los cascos de mi madre- Comentó la princesa viendo directo a Mía.
-Tienes razón, tenemos que salvarlo, lo tengo, el pasadizo, si logramos sacarlo de esa habitación podemos llevarlo por el pasadizo que está en la mía- Respondió Mía con alegría.
-Eso podría funcionar, Mía, si hacemos esto, podríamos meternos en serios problemas, mi madre no perdonaría esta traición, podría matarnos- Respondió la princesa del crepúsculo con algo de preocupación.
-Diana, deja eso en mis cascos sé que podemos hacer, te lo explicaré luego- Dijo la pegaso mientras salía corriendo de la habitación.
-¿Y ahora qué piensas hacer Mía?- Se preguntaba la princesa del crepúsculo –Ese pequeño, debemos sacarlo de aquí y ponerlo a salvo, volver a la tierra de donde fue tomado no es muy buena opción, mi madre lo sabría de inmediato, debe haber un lugar donde pueda estar más seguro, es la única forma, Mía los ayudaré, los ayudaré a derrocar a mi madre, su maldad ha llegado a su límite- Se decía a si misma Diana Star mientras pensaba en cómo ayudar al pequeño, sentía duda por lo que acababa de decidir y a la vez estaba intrigada por lo que Mía planeaba hacer.
EN OTRA PARTE DEL CASTILLO
Descansando en una habitación bien arreglada se encontraba dormido el pequeño Silver Shine, su cama era cómoda y su almohada igual, pero ni toda esa comodidad mantenía su mente tranquila, Silver Shine comenzaba a tener pesadilla, las pesadillas que creyeron haberse ido, volvían, el veneno había afectado un poco sus impulsos eléctricos en el cerebro y había dejado escapar ciertas memorias que habían sido boqueadas hace tiempo.
-NO!- Gritó el pequeño despertando de súbito muy asustado, miró a su alrededor y se vio en esa habitación -¿Do… dónde estoy?, ¿Por qué no estoy en mi fiesta?... Mi fiesta- Dijo Silver Shine recordando algo de lo ocurrido, ese pony de color rojo una explosión y luego todo blanco.
-Mamá… ¿Dónde estás mamá?- Se seguía diciendo el pequeño Silver Shine y en eso alguien aparición frente a él - Mr. Squitz- Dijo el pequeño al ver al ratoncito frente a él –Mr. Squitz que bueno que usted está bien, escuché debe ir rápido a buscar a mi mamá o alguien que nos ayude, por favor- Le comentó el pequeño unicornio plateado al ratoncito que tenía ahora de macota, el ratón asintió con la cabeza y usó un agujero de la pared para salir de esa habitación sin ser notado.
-Oh vaya, veo que ya has despertado pequeño- Se escuchó una voz desde la puerta que se estaba abriendo, Silver Shine se ocultó bajo sus sábanas y empezó a temblar de miedo –No debes temerme pequeño, no te voy a hacer ningún daño- La voz que se escuchaba en ese momento era la de Royal Shine, con mucho temor Silver levantó un poco la sábana solo para ver a esa Alicornio, verla por alguna razón le recordó a la princesa Celestia pero Silver notaba que algo no andaba bien en todo esto.
-¿Quién es usted?- Preguntó asustado el pequeño unicornio plateado.
-Yo, bueno, yo, soy tu tía, tu verdadera tía- Respondió ella con una sonrisa que indicaba que algo tramaba.
-¿Mi tía?- Preguntó el pequeño unicornio plateado un poco confundido.
-Sí pequeño, hay mucho que debes saber, Silver Shine- Comentó la reina del crepúsculo con un tono entre amable y sospechoso –Hijo de mi media hermana, es hora de que sepas la razón de todo esto- Pensó la reina mirando al pequeño de manera detenida mientras le sonreía tratando de ganarse su confianza le hizo traer comida, pero el pequeño estaba todavía asustado como para comer y solo preguntaba por su madre.
-No, yo a usted no la conozco- Respondió el pequeño Silver Shine y creo un escudo alrededor de él con su magia.
-Dime Silver, ¿Te has preguntado por tu padre?- Preguntó Royal Shine, lo cual llamó rápido la atención del pequeño.
-Mi… mi papá fue un pony muy valiente… y me quería mucho…- Respondió Silver Shine acorde a lo que Twilight le había contado pero Royal Shine notó la duda en su voz.
-Oh, no sabes quién es, ya veo, y dime pequeño ¿Por qué tienes tu ojo de ese color?- Preguntó nuevamente la monarca del crepúsculo.
-No lo sé, mi mamá me dijo que soy un pony especial y por eso tengo mi ojito así- Respondió de nuevo Silver Shine con duda en su tono de voz, esto no pasaba desapercibido por parte de Royal Shine.
-Dime pequeño Silver, ¿Te gustaría saber quién es tu padre? O te gustaría saber más sobre la historia que nunca te han contado, sobre el legado que llegas en tu sangre, sobre, el lugar del que provienes, sé que tienes muchas dudas pequeño y yo puedo aclarar todo en tu mente, darte las respuestas que siempre has buscado- Comentó la monarca del crepúsculo fingiendo un tono de amabilidad para hacer caer al pequeño en su trampa.
-Usted… ¿Sa… sabe quién soy?- Preguntó el potrillo bajando su escudo de magia.
-Por supuesto pequeño, yo sé todo lo que tú quieres saber, solo tienes que venir conmigo- Contestó Royal Shine con un todo dulce y una sonrisa, ambos falsos por supuesto.
-Es… está bien- Respondió el pequeño unicornio plateado bajando de la cama pero antes tomó un poco de fruta del platón que le habían servido, ya que el hambre se hacía presente.
-Perfecto, acompáñame- Dijo ella dándole la espalda y dando una sonrisa siniestra –Hijo de mi media hermana, juro que tu morirás por mi casco tan pronto la paz terminé, por ahora ganar tu confianza, es primordial- Pensó la monarca con toda malicia y ambos salieron de la habitación, anqué Silver cojeaba un poco por la herida en su pata por lo cual tuvieron que ponerle una especie muleta alta que sostenía su casco para que pudiera avanzar junto con Royal Shine. Algo planeaba la monarca con todo esto.
DE REGRESO EN EQUESTRIA
Era ya la mañana siguiente, todo el mundo se encontraba en el comedor del hotel, esperando por la llegada del pegaso negro, Night Eye, los había citado a todos ahí con un mensaje escrito, dijo que ahí todo sería resuelto por fin, la verdad por fin sería revelada para ellos.
-¿Cuánto más nos va a tener esperando aquí?- Comentó Rainbow Dash un poco harta de esperar al pegaso negro.
-Calma tus caballos Rainbow, no debe de tardar- Dijo Applejack mientras usaba su sombrero para echarse un poco de aire.
-Pero ya tardó demasiado- Respondió la pegaso celeste un poco más molesta.
-Siento la tardanza- Se escuchó la voz del pegaso negro –Tuve que inventarme algo para que nadie nos molestara en este momento- Continuó mientras tomaba asiento y pedía solo una taza de café para tomar.
-Tienes muchas cosas que explicar, padre- Comentó Night Strike inexpresivo.
-Díganos por favor la forma en que llegó a Equestria, se lo suplicamos- Pidió Twilight con angustia, nada pasaba por su cabeza más que su hijo.
-Ya escuchó empiece a hablar- Dijo Shining Armor algo amenazante.
-Sí, les diré todo, pero por favor antes respóndanme algo- Contestó el pegaso negro y tomó un sorbo de su café.
-¿Qué quiere saber?- preguntó Spike.
-Mi otro hijo… tu hermano, Shadow Night ¿Esta aquí también?- Preguntó el pegaso negro por Shadow Night, todos cambiaron su semblante y desviaron la mirada, eso le indicó al pegaso la respuesta que buscaba pero para cerciorarse preguntó -¿El… esta…?-….
-Me temo que así es padre… el murió hace 6 años, víctima de una persecución, persecución ordenada, por Royal Shine- Respondió Night Strike lo cual dejó a Night Eye en shock.
-¿Cómo es eso posible? Por favor hijo, debo saberlo- Pidió saber el pegaso negro con su corazón acelerado.
-Padre, escucha, el hijo de la princesa Twilight, es mi sobrino, hijo de mi hermano y de la princesa Radiant Shine, mi hermano tuvo un amorío con la princesa y ese pequeño fue el resultado de ese amor, cuando ella dio a luz y vieron que era un varón la Reina quiso matarlos, Mi hermano y la princesa huyeron pero fueron casados como animales salvajes hasta que llegaron aquí- Le contó Night Strike a su padre que no podía creer lo que escuchaba, entonces Twilight tomó la palabra.
-Luego de eso, encontré al pequeño, por medio de un mensaje en una piedra dentro de un collar que el pequeño traía fue que me enteré de todo y sus padres me pidieron que lo cuidara, y eso es lo que he hecho durante los seis años pasados, hasta que…- Decía ella pero en eso el recuerdo de como su hijo le fue arrebatado fue demasiado para ella y volvió a romper en llanto, se recargó en el hombro de Applejack mientras Rarity continuaba.
-Hasta que unos ponys de ese reino llegaron aquí y descubrieron que el pequeño estaba vivo, su misión hace seis años era asesinarlo pero fallaron y ahora regresaron y se lo llevaron de vuelta a ese lugar, para, bueno, usted imaginará para que- Terminó de decir la unicornio blanca y bebió un poco de té que estaba en su taza.
-¿Lo ves padre? ¿Ves por qué necesitamos que nos digas cómo llegaste aquí? Ese pequeño es más que un simple potrillo, es tu nieto, el hijo de mi hermano es tu sangre también- Comentó Night Strike volando frente a su padre y confrontándolo con una mirada agresiva.
-Mi nieto… el hijo de Shadow Night… la reina, bien, se los diré, les diré todo lo que yo sé- Respondió el pegaso negro tragando un pesado nudo de saliva por su garganta y dando un respiro profundo para luego exhalar.
-Se lo agradecemos de verdad- Comentó Fluttershy.
-Night Strike, escucha bien, todos ustedes, escuchen bien, porque esta es la historia de cómo llegué aquí y de cómo y tal vez, solo tal vez, puedan ir al reino crepuscular- Mencionó el padre de Night Strike y todo el mundo puso atención.
-Por favor, síganos todo lo que sepa- Dijo Twilight suplicante.
-Sí, miren esta es información de mi próximo libro, que llamo "El puente entre ambos mundos", verán, los objetos de los Shine, con los que estoy seguro que están más que familiarizados no son la única manera que hay para llegar a ese reino, existen de hecho algunas "entradas naturales" brechas entre ambos mundo que se pueden utilizar para cruzar de un lado a otro, pero es casi imposible encontrarlas y menos aún pasar por ellas, yo tuve suerte, escuchen bien porque esto es lo que ocurrió- Mencionó de nueva cuenta el pegaso negro dando otro sorbo a su café y se dispuso a hablar de nueva cuenta.
-Era un día como cualquier otro, regresaba de mi trabajo para descansar en mi hogar, como sabes hijo, yo también era guardia real pero nunca llegué al grado de capitán como otros, en fin, ese día…- Comenzó a relatar su historia Night Eye.
HACE VARIOS AÑOS EN EL REINO CREPUSCULAR
-Vaya día, cuantos problemas por esa fuga de prisioneros, bueno todos están al menos de vuelta en sus celdas y con mayor seguridad- Decía un pegaso de color negro vestido con una armadura del reino crepuscular que se dirigía hacia la zona baja de la ciudadela.
-Oye Night Eye- Dijo otro guardia real que iba pasando para llamar la atención del pegaso negro.
-¿Qué sucede?- Preguntó el pegaso negro.
-Tenemos un reporte, al parecer uno de los prisioneros que re-capturamos volvió a escapar- Comentó este otro guardia real que era un pony terrestre de color verde con crin amarilla y ojos dorados como el resto de sus habitantes.
-Oh dime que estas bromeado- Respondió Night Eye tomando un papel que le entregaban acerca de uno de esos prisioneros.
-Lo siento pero así son las cosas, su majestad ha ordenado que se le persiga de manera inmediata, me ordenó juntar un grupo y aquí bueno, sabemos que tú conoces mejor que nadie el bosque- Respondió este pony tomando de nuevo el papel del pony fugitivo –Listo en 5 minutos, toma lo que necesites y vamos, que debemos de darle alcance lo más pronto posible- Agregó el pony dándole la espalda y caminando hacia el castillo.
-¿Puedo al menos avisarle a mi familia? Se supone que iba a pasar el día con ellos- Pidió Night Eye al pony terrestre.
-Bien, pero date prisa- Contestó el pony algo molesto y regresó por su camino.
-Esto es maravilloso- Dijo con sarcasmo y entre dientes Night Eye mientras hacía algunos gestos de desacuerdo por eso.
Llegó a su hogar más rápido al acelerar su paso y poder regresar a tiempo para iniciar la persecución.
-Night Eye, querido que bueno que has regresado- Comentó una unicornio de color verde que tenía una crina azul y como todo el reino, ojos de color dorado.
-Hola querida- Respondió Night Eye dándole un beso a la unicornio verde y en ese momento comenzó a guardar sus cosas.
-¿Qué haces Night Eye?- Preguntó la unicornio con intriga al ver a su esposo tomar un par de espadas y su yelmo de la guardia real.
-Una persecución, me han llamado Star Wing, perdona- Respondió el pegaso negro con remordimiento, apenas llegaba a su hogar y ya lo llamaban para salir en otra misión.
-¿De nuevo?- Preguntó ella algo desconsolada.
-Sí, de nuevo, ordenes de su majestad- Respondió el pegaso poniéndose el yelmo.
-Entiendo, cuídate, Shadow Night y Night Strike estarán algo tristes de todos modos- Respondió ella mientras empezaba a cocinar algo para cenar, no tenían mucho pero hacían lo que podían con lo poco que tenían.
-Descuida, volveré para el amanecer, dile a ambos que volveré pronto- Respondió el pegaso negro y con un beso se despidió de Star Wing, su esposa –Aquí vamos- dijo una vez más el pegaso negro y salió volando de su hogar para reunirse con el grupo que ya estaba en la entrada de la muralla que rodeaba la ciudadela.
-Te tardaste Night Eye- Comentó el mismo pony de hace unos momentos.
-Perdón, pero ya estoy listo- Respondió el pegaso negro poniéndose en formación dentro del otro grupo de ponys, eran al menos 15.
-Bien, entonces andando todos, debemos adentrarnos en el bosque, el criminal es alguien sentenciado a muerte, así que si lo matan no habrá ningún problema, ha robado también un objeto preciado de los Shine así que debemos ir de inmediato tras él, muévase ya- Ordenó el pony de la guardia real y todo el mundo se movilizó camino al bosque.
HORAS DESPUÉS
Todo el grupo de 15 ponys seguía buscando en aquel bosque, cada vez se adentraban más y más dentro de aquella maleza, ya muy apartados de la ciudadela, la poca luz no los dejaba ver tanto y menos en ese bosque lleno de tanta maleza en todos lados, encendieron antorchas y procedieron con la búsqueda, pero mientras más se adentraban más se daban cuenta de que no estaban solos, las miradas de varias criaturas se observaban desde la oscuridad, vigilándolos pero sin acercarse, como si estuvieran esperando algo.
-Esos ojos no me dan muy buena espina- Comentó uno de los guardias en la compañía.
-A ninguno de nosotros, pero no se preocupen son solo carroñeros, van por las sobras y los ya muertos, si fueran algo más grave ya nos hubieran atacado- Contestó el pony que los guiaba mientras tomaba su espada –Bien, nos dividiremos grupos de 3, ningún pony solo- Ordenó el terrestre y todos se separaron.
El grupo donde se encontraba Night Eye fue hacia más el sur hasta que toparon con una vieja cueva oscura y lúgubre.
-¿Creen que pueda estar aquí dentro?- Preguntó uno de los guardias algo dudoso de entrar a la cueva.
-Puede ser, debemos asegurarnos- Respondió el otro guardia que sostenía una lámpara de aceite con su magia pues este guardia era un unicornio.
-Adelante, vamos- Dijo ahora Night Eye y los tres guardias entraron a esa cueva.
Los tres ponys caminaron dentro de aquella cueva, mirando hacia todos lados, no podían ver demasiado por la misma oscuridad y la lámpara que el unicornio cargaba se iba apagando cada vez más, si acaso tenían suficiente aceite para unos 15 o 20 minutos como máximo.
-No creo que aquí haya algo, será mejor que nos retiremos- Comentó el pony que iba frente al grupo.
-Estoy de acuerdo contigo, además de que ya casi no me queda aceite y en cualquier momento nos quedaremos a oscuras y nos será más difícil encontrar el camino de vuelta- Contestó el unicornio al notar que la lámpara bajaba la luz -¿Tú qué opinas Night Eye?- Preguntó el unicornio al voltear la linterna hacia el pegaso negro cuyo color se confundía con la oscuridad de esa cueva.
-Creo que es lo mejor por aquí no hay rastro de… ¿eh?- Interrumpió su hablar el pegaso negro al notar un destello de color verde en lo profundo de la cueva y tomando la lámpara de aceite del unicornio se dirigió un poco apresurado hacia esa dirección, al ver que le arrebataron la lámpara de aceite el unicornio siguió a Night Eye y por no querer quedarse solo y abandonado el último de los ponys fue tan bien tras ellos.
-¿Night Eye qué te sucede?- Preguntó el unicornio guardia real pero fue callado por un SSSHH del pegaso negro quien con la vista les señaló hacia donde la cueva tenía una desviación y ambos lograron ver de forma clara el resplandor verde que Night Eye había visto.
-¿Qué es eso?- preguntó el otro guardia real.
-Creo que encontramos lo que hemos venido a buscar- Contestó Night Eye y regresó la lámpara de aceite al otro unicornio.
Delante de una pared con símbolos extraños y una especie de grieta en forma diagonal y de manera irregular se encontraba aquel pony que buscaban, la luz verde hacía que su pelaje se confundiera pero el peinado y la CM de un pergamino enrollado delataban su identidad.
-No hay duda, es él a quien buscamos- Susurró el unicornio al ver con la luz de su lámpara el retrato del pony en el papel de "se busca".
-¿Qué es lo que hace y de dónde viene ese resplandor verde?- Preguntó el otro pony en susurro y con intriga.
-Debe ser del objeto que robó, ustedes dos vayan de regreso e informen de lo que ocurre, yo me quedaré aquí para ver lo que trama y ver cuál fue el artefacto de los Shine que hurtó- Dijo Night Eye y ambos ponys asintieron con su cabeza y regresaron lo más rápido posible para buscar la salida y encontrar a los demás ponys del grupo con el que venían para capturar a este pony ladrón que había escapado durante la reciente fuga.
-Ahora veamos lo que tramas compañero- Mencionó Night Eye para sí mismo y con mucho sigilo se acercó un poco para poder ver y escuchar al pony que estaba frente a esa grieta.
-Finalmente lo encontré, todos estos años de estudio por fin han rendido sus frutos- Decía el pony frente a la grieta con un aire como de orgullo y satisfacción –Al fin podré salir de este lugar de una vez por todas y esto es mi boleto a otro lugar, uno mejor que este- Dijo el pony con una sonrisa y dio una pequeña risa que denotaba su felicidad, Night Eye mientras tanto seguía observando al pony en silencio mientras se preparaba para detenerlo por sorpresa.
-Aquí esta, la llave del viajero- Dijo mientras sacaba una especie de collar que tenía forma circular hecha de oro y con una piedra transparente que se asemejaba a un diamante en forma de estrella de 4 picos.
-¿Una llave?- Se preguntó Night Eye y espero un poco más para ver qué era lo que ocurriría.
-Llegó el momento- Dijo el pony y sacó un cuchillo, Night Eye casi se le abalanza pues creyó que ya se había dado cuenta de su presencia sin embargo este pony lo que hizo fue cortarse su pata delantera y sosteniendo con su casco el collar dejó caer en ese diamante 5 gotas de sangre se sabía que eran 5 pues las contó detenidamente, al hacerlo el collar cambió su brillo a uno de color morado el anillo de oro que rodeaba al collar comenzó a hacerse para atrás pero el diamante no se movía hasta que quedó completamente a la orilla del anillo que antes lo rodeaba de tener una apariencia de O Pasó luego a tener una apariencia de dos c puestas de espaldas una contra la otra de esta manera )( el diamante también cambió, dos de los picos se hicieron hacia abajo y quedaron pegados con el pico que estaba ahora pegado en medio de esas dos letras )( Solo un pico apuntaba hacia el frente, ese collar se había trasformado en una llave.
-No puedo creerlo- Pensó Night Eye muy impresionado y no fue nada comparado a lo que luego ocurrió.
El pony tomó esa llave y la puso en medio de la grieta, sin soltarla ni un momento, la giro hacia la derecha y mágicamente la llave comenzó a soltar energía de color morado, el mismo de la sangre, a través de la grieta la cual comenzó a iluminarse dejando la llave suspendida en medio, un resplandor ahora iluminaba esa parte de la cueva, Night Eye quedó paralizado por lo sorprendido.
-La puerta a otro mundo ha sido abierta, lo logré, LO LOGRÉ- Dijo el pony frente a la grieta con gran felicidad y mucha emoción y comenzó a reír como si estuviera celebrando una especie de victoria o se hubiera vuelto completamente loco pero antes de que terminara su celebración Night Eye lo derribó de una gran tacleada, confundido el pony miró hacia arriba para ver al guardia real frente a él.
-Por orden de su majestad Royal Shine, quedas arrestado por el delito de robo a la corona y traición a la misma, por lo cual con la misma autoridad del reino crepuscular, te pongo bajo arresto quien quiera que seas y he de confiscar todo objeto que tengas en tu posesión, incluyendo este artefacto- Comentó Night Eye mientras acercaba su casco hacia la llave.
-NO, NO LA TOQUES- Gritó exaltado el pony y se lanzó sobre Night Eye, pero no tomó en cuenta el entrenamiento del pegaso negro quien esquivo la tacleada del pony y lo pateó con sus cascos traseros hacia una pared, el pony se levantó y tomo su daga con la que se había cortado y trató de encajarla en Night Eye el pegaso lo detuvo y le dobló su casco para poder arrebatarle esa daga, dolido el pony se retorció en el suelo solo para engañar al pegaso negro quien al acercarse recibió un golpe en el rostro, aturdido retrocedió, el pony se levantó y tomó su daga, derribó a Night Eye y trató de asesinarlo, Night Eye pudo detenerlo y forcejearon unos momentos, Night Eye logró impulsarse con sus alas y ando una vuelta sobre su eje arrojó al pony de nueva cuenta contra una de las paredes pero ahora con mucha más fuerza, tanta que fue suficiente para que unos picos de piedra que estaban en el techo se tambalearan y cayeran, el pony no pudo hacer nada ni quedó atravesado, Night Eye solo vio esto con algo de remordimiento, no era su intención matarlo pero no pudo evitar que el pony muriera.
-Lo lamento, de verdad de verdad lo lamento- Dijo el pegaso negro y mirando el cuerpo una vez más, se dio luego la vuelta para observar la llave que seguía como flotando frente a esa grieta, un extraño poder parecía provenir de ese objeto –Mmm, ¿me preguntó de qué hablaba él? La puerta a otro mundo, la llave del viajero, así lo llamó, tal vez debería esperar a que los demás vengan, aún no me han dicho qué es lo que este objeto puede hacer podría ser algo peligroso, aunque, quizás debería tomarla, solo, solo para estar seguro de que no representa algún tipo de peligro, no, no debo, es pertenencia de los Shine, esperaré- Se dijo así mismo el pegaso negro pero cada vez que volteaba a ver la llave ahí la curiosidad aumentaba hasta que por fin un destello llamó su atención la grieta se abrió un poco más y le mostró al pony una tierra completamente diferente a la suya, quedó pasmado con la claridad de la noche tal como no se podría encontrar en el reino crepuscular –Es, es hermoso- Dijo de nuevo Night Eye y movido por la curiosidad y la intriga además de motivado por la noche que veía, tocó la llave, pero al tocarla algo ocurrió Night Eye, junto con la llave, desaparecieron al instante al ser absorbidos por la luz de la grieta y la luz que destellaba se apagó por completo dejando solo su casco en el suelo de la cueva cuya oscuridad volvió a ocultar todo.
La grita en la cueva se volvió a abrir con ese resplandor morado y por ella apareció, siendo arrojado a tierra, el pegaso negro, aturdido, desorientado y sin la menor idea de lo que había ocurrido, caminó torpemente hasta poder encontrar la salida de la cueva, sus pasos lo guiaron hasta lo que el creyó que era una granja, no sabía cuánto había caminado pues estaba muy desorientado, con su vista borrosa e imposibilitad de ver claramente siguió su andar hasta chocar con la cerca de ese lugar y finalmente caer al suelo, en sus últimos momentos de conciencia notó como dos figuras se acercaban hacia él.
DE REGRESO EN EL COMEDOR DEL HOTEL
-Después de eso me encontré siendo atendido por dos ponys que eran los dueños de ese lugar, se imaginaran mi sorpresa cuando vi por primera vez el sol de este mundo y descubrir que estaba en otro mundo, al principio pensé que todo había sido un sueño pero ellos me entregaron algo, la llave del viajero, les agradecí por la hospitalidad y regresé a la cueva, hice lo mismo que aquel pony que había robado el artefacto hizo, pero descubrí que no funcionó, lo intenté varias veces, casi pierdo la conciencia por la pérdida de sangre, al final me di cuenta de que no funcionaría, me di cuenta de que estaba, varado en este mundo, por al parecer varios meses más permanecí en esa granja junto con esa familia y sus hijas, quienes me enseñaron más sobre este mundo, era todo lo que podía hacer ahora, aprender y tratar de vivir, no hubo una noche en la que no lamentara el estar lejos de mi tierra, de mi familia, de ustedes Night Strike, Lo siento hijo, debes saber que lo he intentado pero nunca pude volver, para cuando me di cuenta era un granjero de rocas, interesante trabajo la verdad, hasta que un día les agradecí por todo y salí a esta nueva tierra, Equestria, el resto es simple, me volví a casar… me enamoré de otra pony de este mundo y el que vieron anoche es mi hijo… tu medio hermano Night Strike, mi esposa está ahora visitando parientes en Appleloosa, el libro que poseen lo escribí hace 7 años, una forma de recordar mis viejo días en el reino, una forma de sentirme aun conectado con mi hogar- Fue la explicación que dio Night Eye, nadie dijo nada, la historia de este pegaso era más de lo que habían escuchado antes, Night Strike solo miraba a su padre sintiéndose confundido hasta que por fin se levantó de su asiento y acercándosele dijo.
-Todos estos años… te maldije por abandonarnos… lo que me dijeron a mí, a mi hermano y a mi madre fue que habías muerto… mi hermano fue fuerte pero madre… madre murió de la tristeza un par de meses después de la noticia… y tu… estabas aquí… todo el tiempo estuviste aquí…- Respondió el pegaso inexpresivo y de un momento a otro le soltó un gran golpe en el rostro a su padre.
-¡Night Strike tranquilízate!- Dijo Shining Armor y sujetó al pegaso verde.
-Viejo, no hagas una locura- Dijo Spike ayudando a Shining a sostener a Night Strike.
-Qué barbaridad- Comentó Rarity poniendo su casco en su frente exagerando su dramatización.
-Señor, ¿Se encuentra bien?- Preguntó Fluttershy ayudando a Night Eye.
-Vaya golpe que recibió- Dijo Rainbow Dash algo impresionada y fue Applejack quien con un golpe a sus costillas la hizo comportarse.
-Rainbow Dash, ¿Cómo puedes decir algo así?- Comentó la pony naranja.
-Me disculpo por esto Señor Night Eye- Mencionó la princesa mirando algo molesta hacia Night Strike quien dando un suspiro se calmó y tanto Shining como Spike lo soltaron.
-No, está bien, me lo merecía- Respondió Night Eye mientras sobaba su mejilla y usaba una servilleta para limpiarse la sangre morada que salía de su boca –Dime Night Strike, ¿Cómo llegaste tú aquí?- Preguntó el pegaso negro a su hijo –Ya les he dicho mi historia, ahora quiero saber la tuya, hijo- Comentó Night Eye y con un poco de desacuerdo Night Strike relató a su padre lo ocurrido hace seis años, el reino, su intento de venganza, el escape y como fue ayudado por Trixie y ahora su familia y vida en Equestria.
-Bueno, al parecer padre, tenemos una historia similar- Dijo el pegaso verde inexpresivo.
-Así que ese pequeño que secuestraron no es el único nieto que tengo, hay dos más- Comentó Night Eye algo sorprendido –Tal parece que nuestros mundo se hacen cada vez más cercanos- Dijo de nueva cuenta y tomó un sorbo de café.
-Señor Night Eye- Dijo Twilight y todos centraron su atención en la princesa quien para sorpresa de ellos se puso en el suelo –Por favor, se lo pido por favor, llévenos a esa grieta de la que nos habló, se lo pido, muéstrenos, esa puede ser la última esperanza para mi hijo- Twilight literalmente rogó por eso, incluso ofreció la mitad de su tesoro como pago por su ayuda.
-Por la familia, uno haría lo que sea, no quiero su oro princesa, yo los ayudaré, los llevaré a esa grieta pero antes quiero pedir una cosa- Comentó el pegaso negro.
-¿Qué es lo que se le ofrece?- Preguntó Shining Armor.
-Mi única petición es que se me ver a mis nietas- Dijo el mirando hacia Night Strike quien se dio la vuelta y apretó sus dientes, pero después de mirar a Twilight y recordar a Silver Shine aceptó, con la condición de que ellas no supieran quién era él en verdad y tenía que ir él solo, sin esa otra familia de la que hablaba, Night Eye, aceptó estos términos y para el siguiente día, ya estaban de regreso en un tren hacia Ponyville, antes no pudieron puesto que no había boletos disponibles, Night Eye envió a su hijo de Equestria con su madre explicando que había asuntos pendientes que tenía que atender, su hijo no lo entendió muy bien, pero de todas maneras obedeció a su padre y tomó ese tren directo a Appleloosa.
-¿Listo?- Preguntó Night Strike inexpresivo a su padre antes de abordar el tren.
-Estoy Listo- Respondió su padre y dando un suspiro subió al ferrocarril para iniciar su regreso a Ponyville.
CONTINUARÁ EN EL CAPÍTULO 21… "CUANDO LO OCULTO SALE A LA LUZ"
