Capítulo 22

"La llegada al reino crepuscular"

EN EL REINO CREPUSCULAR

-¿¡Acaso te ha vuelto demente Diana!?- Gritó Mía después de escuchar la petición de su amiga.

-Shhhh, Baja la voz Mía, si alguien te escucha gritar así todo se echará a perder- Respondió la princesa tapándole la boca a su amiga.

-Diana no, no puedo hacer eso, ¿Tienes idea lo que te harían ahí? Prácticamente me estas pidiendo que te lleva a tu cárcel- Contestó Mía algo alterada y con su casco en la frente, aun no creía que la princesa le pidiera eso.

-Mía, no tenemos más opción, mi madre ha ido demasiado lejos con esto, no podemos esperar ni un momento más, mientras mi primo siga aquí mi madre no dejará de atormentarlo y luego lo matara, Mía por favor te lo ruego, tienes que llevarme a ese lugar cuanto antes, te lo pido como amiga, por favor, es por el bienestar de Silver y por el reino- Las palabras de la princesa le crearon una confusión a Mía junto con varias dudas, ¿llevar a su mejor amiga a un lugar donde seguro intentarían matarla?

-Bien lo haré- Contestó al final la pegaso blanca de mala gana –Diana con todo respeto, estás loca- Agregó ella con una sonrisa entre burlona y un gesto de gran preocupación.

-Supongo que es de familia- Comentó la princesa del crepúsculo poniendo su casco en el hombro de Mía.

-De acuerdo vamos, sígueme- Dijo la pegaso blanca y ambas salieron de la habitación real para dirigirse ahora a la habitación de Mía.

Ambas ponys se aseguraron de que nadie las siguiera, fueron muy cautelosas, esperaron al cambio de guardia para realizar su escape, una vez seguras de que nadie las había visto abrieron el panel secreto de la habitación de Mía y pasaron por un corredor hasta la parte baja del castillo, apenas arriba de los calabozos, después de seguir en línea recta por al menos 1 hora llegaron por fin a una especie de cueva que conectaba con ese pasadizo, una cueva a las afueras del castillo y de la ciudadela misma; Mía quitó un par de ramas y maderas que cubrían la puerta secreta y ambas se vieron ahora en el interior de esa cueva, oscura y por el sonido que se escuchaba repleta de murciélagos.

-¿Cuánto nos falta Mía?- Preguntó la princesa Diana.

-Descuida, el camino es más corto por aquí, solo tenemos que seguir las flechas y llegaremos en menos de lo que canta un gallo- Respondió la pegaso blanca mientras pisaba el suelo algo fuerte con sus patas hasta romper una parte de este, en el hoyo había una caja de la cual Mía sacó una antorcha -¿Puedes encenderla por mí? Es que yo no tengo magia jeje- Dijo la pegaso a la princesa.

-Tengo una mejor idea- Diana cargó un hechizo en su cuerno creando una esfera de luz que iluminaba más que cualquier antorcha.

-¡No Diana vas a…!- No hubo tiempo de advertir, la luz era fuerte y si les alumbraba bien el camino, para mala suerte de ellas y por causa del desconocimiento de Diana, la luz que creó con su magia espantó a los murciélagos que había en la cueva, los cuales, al sentir ese cegador destello en sus ojos salieron volando a toda prisa, eran cientos y cientos de esos animales alados.

-¡Murciélagos!- Gritó Diana al ver a los mamíferos alados y creó, con desesperación, un gran escudo de magia para protegerse a ella y a Mía, la pegaso blanca mirada desde dentro del escudo de magia como los murciélagos volaban hacia el exterior de la cueva, asustados por el grito de Diana y esa luz tan cegadora que hizo con su magia; por su parte Diana estaba en el suelo cubriéndose la cabeza con la capucha, temblando de manera fuerte y muy asustada a pesar de estar dentro de su propio escudo mágico.

-Bien, ya se han ido- Comentó Mía después de ver como el último de los murciélagos seguía al resto del grupo pero se dio cuenta de que amiga seguía en suelo, temblando cual potrilla asustadiza, manteniendo aun su escudo activo –Diana ya se han ido, puedes bajar el escudo- Agregó la pegaso blanca pero Diana seguía cubierta la cabeza con su capucha.

-¿Ya se han ido esas pestes aladas?- Preguntó la princesa asomando solo un ojo fuera de su capucha.

-Sí, ya se han ido, vaya no sabía que te daban miedo los murciélagos jeje- Dijo la pegaso blanca riendo un poco.

-Miedo no, me dan terror, ¿Qué tal si uno de ellos me chupaba la sangre? O ¿Qué tal si alguno de ellos me volaba encima de mí para luego hacer su nido en mi cabello?- Preguntaba la princesa Diana muy alterada e incluso paranoica.

-Diana, cálmate, solo eran murciélagos, ya deja de leer historias de vampiros, recuerda, los bat-ponys no existen, son solo una leyenda- Mencionó Mía tomando a su amiga de los hombros para tranquilizarla pues ella estaba muy asustada (Los bat Ponys no existen en el reino crepuscular).

-Sí, tienes razón Mía, sigamos- Contestó la princesa Diana ya más calmada y después de dar un profundo suspiro para tranquilizarse ambas siguieron su camino.

-Aun no puedo creer que vayas directo al lugar donde sabes que te pueden encarcelar y torturar por ser de la realeza pero le tengas miedo a unos cuantos murciélagos- Agregó Mía mostrándose intrigada por la muestra de valor y cobardía que la princesa dejaba ver al mismo tiempo.

-Jura que no se lo vas a mencionar a nadie- Dijo la princesa a lo cual Mía se lo prometió.

Quince minutos después ambas por fin arribaron a una especie de callejón sin salida o eso parecía, Mía dio un gran silbido que recorrió la cueva gracias al eco que resonaba en la pared y solo un par de instantes después una piedra se movió de la pared de roca frente a ellas no del todo ya que solo se abrió un poco.

-La rebelión surgirá- Dijo una voz misteriosa proveniente del otro lado de esa roca.

-Y la corona de muerte caerá- Respondió Mía al instante.

-Somos los oprimidos de su cruel gobierno- Contestó la voz.

-El cual es tan rudo con el invierno- Dijo Mía.

-Los pobres hemos sido olvidados por la realeza- Volvió a decir la voz.

-Para la reina somos del reino la vergüenza- Respondió Mía dando un paso adelante e indicando a Diana que se quedará dónde estaba.

-Royal Shine trae a nosotros mortandad- Mencionó la voz.

-Nuestra lucha nos dará, en vida o muerte, la libertad- Con firmeza lo dijo Mía.

-Viva la rebelión- Dijeron ambos, al terminar de hablar la puerta se abrió por completo mostrando a un pony que hacía de guardia.

-Puedes pasar camarada- Dijo el pony con una sonrisa ocultado su rostro con una capucha y su cuerpo con una capa aunque se podía notar lo pelaje verde como pasto y su crin negra.

-Gracias camarada, ella viene conmigo- Respondió Mía al saludo, el pony observo a la acompañante de Mía, era muy alta de inmediato sospecho algo y no parecía que fuera a dejarla entrar –Viene a ayudarnos, confío en ella- Agregó Mía.

-Todo aquel que luche contra la injusticia de la corona es bienvenido a nuestro refugio, adelante- Contestó el pony abriendo por completo la entrada secreta dejando a ambas entrar.

-No te separes de mí en ningún momento Diana- le susurró Mía a la princesa que solo asintió con la cabeza y la siguió dentro de la base rebelde.

Por primera vez Dina pudo ver el escondite secreto de las tropas que buscaban derrocar a su madre. El lugar no tenía muchas condiciones higiénicas, había alimentos siendo preparados pero la mayoría de ellos casi negros, suciedad de murciélago se notaba en las paredes, techos y pisos del lugar lo cual hacía que Diana se sintiera muy nerviosa respecto a esto, al caminar más ella se distrajo ya que empezó a notar las miradas de los ponys ahí reunidos, ellos miraban su manera de caminar algo elegante aunque tratara de disimularlo y su altura, escucho los murmureos que hacían y empezó a ponerse nerviosa al grado de que dejó de ver a Mía por unos segundos, suficientes para que ella la perdiera y chocara con un pony.

-¡Fíjate por donde vas ciega!- Mencionó el pony con un tono violento.

-Disculpe usted buen caballero- Respondió Diana al pony que solo le gruño un poco lo cual puso a la princesa nerviosa, retrocedió unos pasos y por accidente piso a otro pony.

-¡Ten cuidado escoria!- Gritó este pony y empujó a Diana haciendo que ella casi cayera al suelo.

-No había necesidad de emplear la fuerza bruta de esa manera- Contestó ella algo indignada, aún era realeza y por momentos olvidaba que iba disfrazada.

-¿Qué dijo esta?- Se preguntó el pony moviendo su cabeza de lado a lado.

-No la entendí muy bien pero creo que nos ha insultado- Comentó un segundo pony enojado mientras tomaba un palo con su casco.

-¿Quién te crees que eres para insultarnos bruja?- Dijo el primer pony que era un unicornio tomando con su magia una pieza de metal al mismo tiempo que más ponys se juntaban con ellos agarrando más palos y piedras.

-No, disculpen no era mi intención insultarlos de verdad…- Diana trataba de disculparse con ellos por el malentendido. Un potro se puso detrás de ella y con su casco hizo tropezar a Diana; Ella rodó por el suelo un poco causando que su capucha se bajara y se revelara su CM; fue en ese momento que los ponys la reconocieron –Esto no está bien- Pensó Diana al notar su CM descubierta.

-Me engañan mi ojos por la vejez o estaré loco pero juro por lo que me queda de vida que esa es la marca de la princesa- Dijo una anciana pony en shock por lo que había visto.

-La princesa ¿Aquí?- Se preguntó otro pony.

-Muerte, ¡ha venido a traernos la muerte!- Gritó un pegaso desde lo alto; Con un salto aterrizó con gran fuerza, su pelaje era rojo y su crin negra al igual que su cola, en su rostro un parche cubría su ojo derecho aun así una cicatriz en forma de línea salía de este hacia su frente y su mejilla, su otro ojo, color dorado como el de todos en el reino y tenía una CM de un escudo blanco.

-No, se equivocan yo no he venido a eso- Respondió la princesa un poco asustada al verse rodeada por tantos ponys.

-¿Pretendes que te creamos no es así?, asesina, ella es una asesina al igual que su madre, y nos ha llegado la hora de la muerte a todos nosotros, si ella está aquí significa que los guardias reales no tardaran en venir- Decía el pony rojo a grandes voces hacia una multitud que comenzaba a entrar en pánico.

-Debemos huir entonces, que todo el mundo se prepare- Comentó un pony vestido con una vieja armadura real hecha de bronces.

-No hay necesidad de eso, la tenemos a ella y si la usamos como reen podremos sobrevivir, Royal Shine no querrá que algo le pase a su heredera y eso nos pone a nosotros al mando- Contestó el pony rojo con una sonrisa algo macabra.

-Se los juro por mi vida, no he venido a darles muerte, he venido por su ayuda- Respondió la princesa del crepúsculo tragando saliva.

-¿Nuestra ayuda dices? JAJAJAJAJA, Esa es la más grande estupidez que jamás haya escuchado en toda mi vida, sé que a los Shine no se les puede matar tan fácil, pero su cuerpo puede ser dañado como el de cualquier otro- Mencionó este pony sacando una navaja oxidada, Diana tenía tanto miedo que su propia magia comenzó a fallarle y no se activaba.

-No, por favor- Suplicaba ella asustada.

-Eso mismo pedí cuando las tropas mataron a mi hija frente a mi hace seis años, le devolveré a tu madre el favor- Dijo el pony iracundo y levantando su casco al aire con esa navaja dispuesto a dañar a Diana.

El pegaso rojo soltó el golpe pero su casco fue detenido a un par de centímetros del rostro de la princesa, al voltear vio a la pegaso blanca de crin negra sosteniendo su casco y por más fuerza que hacía el pegaso rojo no podía soltar su casco, Mía entonces dobló hacia atrás el casco del pony rojo quien gritaba por el dolor nadie más intervenía si ver a la princesa les había causado un shock, ahora ver a uno de los suyos defendiéndola era algo aún más sorprendente y raro.

-Si le haces un rasguño por más mínimo que este sea, yo misma te romperé cada uno de los huesos de tu miserable cuerpo- Dijo ella con un enojo que intimido al pegaso rojo, soltó su navaja y solo para que el mensaje fuera claro Mía usó su otro casco para empujarlo hasta una carreta con fruta y vegetales podridos -¿Alguien más quiere intentar algo?- Preguntó ella hacia la multitud que veía la escena, de inmediato todo el mundo tiró sus piedras y palos –Así está mejor- Extendió su casco a su amiga.

-Gracias Mía, estuvo cerca- Agradeció aliviada la princesa.

-Te dije que no te separaras de mi Diana- Respondió Mía dando un suspiro al ver que la princesa de encontraba a salvo.

-¿Qué es este escándalo que escucho?- Se escuchó decir a una voz ronca y profunda.

De entre la multitud que habría paso surgió un pony terrestre de pelaje color negro de crin y cola cortas de color marrón, ojos dorados y un CM de una bandera rasgada.

-Capitán Moon señor- Dijo Mía saludando cual militar al pony.

-En descanso Mía, ¿Qué es lo que ocurre aquí?- Preguntó el capitán Moon, por el respeto que los demás ponys le mostraban se notaba que él era quién estaba al mando de todo lo que ocurría en ese lugar.

-Señor, me presento ante usted, vengo en paz- La voz de la princesa Diana se hizo presente y el capitán quedó sorprendido de lo que veían sus ojos.

-La princesa del crepúsculo… aquí…- Dijo con voz cortada al ver a Diana -¿Cómo?- Preguntó él.

-Yo la he traído capitán- Respondió Mía.

-Pero solo porque yo se lo he pedido, capitán Moon ¿cierto? Le aseguro a usted y a todos lo que aquí se encuentran en este momento aquí que ningún mal les ha de venir, no por mi casco ni por el de mi madre, he venido en paz, he venido porque… porque mi madre…- Decía Diana con voz cortada y un gran nudo en su garganta a pesar de que ya se había decidido, sabía que lo que estaba haciendo era una tracción a su madre, a su sangre, la yegua que le dio la vida.

-Sí, Moon, Darío Moon, Hablemos de esto en privado- Mencionó el capitán Moon, líder de la rebelión –Mía, la próxima vez que pienses en traer a alguien del castillo a nuestra base, que no sea la hija de la reina por favor, nunca sabes quién podría estar siguiendo- Murmuró él a la pegaso blanca quien solo asintió con la cabeza mientras los tres avanzaban a un cuarto privado para hablar.

CUARTO PRIVADO

-Ahora, princesa, ¿Qué es lo que la realeza quiere platicar con nosotros? Asumo que no ha sido enviada a negociar una paz con nosotros ¿cierto?- Preguntó el general Moon mientras encendía un par de levas para darle más iluminación del lugar y hacía que Mía sirviera un par de vasos de agua, algo sucia, a los presentes que solo eran de hecho ellos tres.

-Creo que ambos sabemos que mi madre nunca haría tal cosa- Respondió la princesa rechazando con amabilidad el vaso de agua.

-Sí, tiene razón en eso entonces, dijo que necesitaba nuestra ayuda ¿Por qué la princesa del crepúsculo, la segunda pony más poderosa de todo el reino, necesitaría la ayuda de un grupo de rebeldes que sabe bien, no solo quiere derrocar a la soberana actual sino también a su descendencia?- El capitán Moon interrogaba a Diana como si ella fuera cual criminal de guerra, sus ojos puestos sobre ella en todo momento causando en Diana la reacción de sentirse algo intimidada.

-Como usted lo ha dicho he venido a solicitar su ayuda, mi madre ha cruzado la línea de la maldad antes pero ahora ha llegado al extremo de levantar su casco contra su propia sangre y no hablo de mí, es de conocimiento de toda la tierra de Ankalia (Así se llama la tierra de ese lugar) que ella me presenta como la futura gobernante del reino crepuscular- Ante las palabras de Diana el capitán solo asintió con la cabeza afirmando que esa información ya era de su conocimiento previo –Lo que le vengo a pedir, es su ayuda, su ayuda para derrocar a mi madre de una vez por todas- Al decir esto, el capitán regresó un poco del agua que bebía y tosió un poco, Mía le dio un par de golpes, ligeros, para que el capitán pudiera recobrar el aire que había perdido.

-Le pido una disculpa- Tosió de nuevo –Gracias Mía, decía princesa, la verdad me tomo por sorpresa, nunca pensé que usted pretendiera tomar el trono por la fuerza, debo decir que esto me ha tomado desprevenido por completo- Al capitán Moon le parecía algo gracioso ya que según platicas que Mía había tenido con él Diana había sido descrita de una manera diferente.

-Pero no quiero el trono para mí- interrumpió la Alicornio –Mi madre sigue diciendo que yo he de gobernar, pero eso no es verdad, Yo no soy la legítima heredera al trono del crepúsculo, el verdadero heredero está en el castillo crepuscular en este momento, desaparecido por más de seis años, raptado de una tierra muy diferente y al mismo tiempo similar a la nuestra dónde fue llevado para estar a salvo, sus ojos muestran el legado de ambas tierras, mi primo, Silver Shine, el último hijo varón nacido en el clan de los Shine, en otras palabras…- Ahora era el capitán Moon quien hablaba durante la descripción de Diana había despertado la curiosidad del capitán.

-…El último hijo del crepúsculo…- Interrumpió el capitán quedando en shock, parecía saber algo que ellas ignoraban -¿Podrá ser?- Pensó para sí mismo.

-¿Capitán, está usted bien señor?- Preguntó Mía mirando confundida al capitán que tenía su cabeza en dirección al suelo y giraba de un lado para otro su rostro pareciendo intrigado.

-Dígame más acerca de este, supuesto heredero al trono majestad- Le pidió el capitán Moon a la princesa del crepúsculo quien confiada empezó a platicar con él.

FUERA DE LA HABITACIÓN

Vendándose por sí mismo su casco lastimado, el pegaso rojo parecía muy molesto por lo ocurrido, su expresión mostraba rencor por ahora ambos, la corona y la pegaso que la defendió, este pegaso rojo no había visto con buenos ojos a Mía desde el día que ella se unió a la rebelión, por trabajar al servicio de la princesa y tener acceso tan cercano a ella y a la reina, le parecía traición que Mía no hubiera acabado con la vida de alguna de ellas siendo que Royal Shine había matado más de mil ponys de ellos.

-Primero no las mata a las dos cuando tiene la oportunidad, y ahora la defiende de los que queremos la igualdad, esa asquerosa niña me las pagará algún día- Gruñó el pony mientras terminaba de envolver su casco en una venda vieja y luego lo movía para asegurarse de no haber sufrido mayores daños, además de quitarse pedazos de fruta podrida del cuerpo.

-Por lo visto la consentida del capitán te dio una paliza Red Rage- Dijo un unicornio apareciendo con magia junto a él.

-¡Ah!, maldita sea Spell Storm, casi me matas de un susto- Respondió el pegaso rojo a este unicornio de color durazno de crin y cola azul, ojos dorados y una CM de una especie de nube morada con un par de rayos blancos saliendo de esta.

-Perdona amigo, no era mi intención, veo que esta vez te dejó un casco lastimado- Mencionó a manera de burla Spell Storm.

-Me tomó con la guardia baja, maldita sea, estuve cerca de vengar a mi familia y esa entrometida me lo arrebata- Respondió enojado Red Rage.

-Si lo que tú digas, escucha yo me siento igual que tú, por un momento pensé que lograrías matarla- Continuó Storm con una sonrisa de burla hacia Rage.

-Si adelante, sigue burlándote de mí si quieres, sabes bien que no hay manera de matar a un Shine así de fácil- Respondió Red molesto con Storm.

-Es verdad, ojala tuviéramos una de esas armas, sería de gran ayuda, pero descuida, sé de buena mano que esta rebelión terminará pronto- Comentó Storm mientras caminaba hacia una afuera de la entrada secreta.

-¿A qué te refieres con eso Storm?- Preguntó confundido Red Rage.

-Obviamente a que esta rebelión terminará pronto y al fin habrá una recompensa por todo este trabajo duro que se ha orquestado por cuatro años- Dijo Spell Storm en un tono algo sospechoso –Nos vemos Red, tengo algunas cosas que hacer antes de ir a dormir- Agregó el unicornio de color durazno cruzando la entrada secreta.

-Sí, nos vemos Storm- Contestó el pegaso rojo a la despedida de su amigo y una vez vendad su pata se dirigió a descansar –Algo no está bien aquí- Pensaba Red Rage al caminar, aunque cojeando un poco de su pata, Mía si lo lastimó un poco.

EN EQUESTRIA (Cabaña de Fluttershy)

Mientras en el reino crepuscular daba lugar la reunión de la princesa con el capitán, en la tierra de Equestria el espíritu del caos y la desarmonía, Discord, hacía una visita como de costumbre mensual a Fluttershy y su familia, como siempre ella se alegraba de verlo al igual que su pequeña hija, sin embargo no así a Lightning Sparks a quien Discord disfrutaba de hacer bromas y molestar desde el día que lo conoció.

-Y en ese momento me di cuenta de que en lugar de leche con chocolate invoque por estar distraído una lluvia de café, estas cosas pasan a veces- Relataba Discord flotando en aire sirviendo una taza en su té, sí no té en su taza, una taza en su té peló la tetera como una naranja parte por parte y masticó el líquido que ahí había.

-Jeje, que gracioso eres tía Discord- Comentó la pequeña Blossom entre risitas, le agradaba mucho que Discord los visitara a pesar de lo que decía su padre.

-Eso es muy interesante Discord pero la verdad es que hay un asunto de lo que debo hablarte- Comentó Fluttershy tratando de poder ahora tener ella la palabra ya que durante la última hora Discord había estado solo relatando historias de sí.

-Espera, tienes que escuchar lo que encontré la otra vez que por accidente abrí un portal de esta dimensión a otra, oh la expresión de su rostro al verme, como si nunca hubieran visto algo como yo antes, de hecho creo que no, por eso su rostro valió la pena en ese accidente jajajaja- Rio el espíritu del caos y la desarmonía.

-Discord, si al menos escucharas lo que mi esposa tiene que decir por un segundo te darías cuenta de que ella está intentando decirte algo de suma importancia- Comentó Lightning Sparks algo molesto con Discord, sin embargo el chasqueó sus dedos e hizo que la tetera le escupiera un poco de té en la cara –No sé ni por qué lo intento, yo sabía que él iba a hacer eso- Comentó Lightning resignado.

-Aquí tienes papi- Dijo la pequeña Blossom entregándole a su padre una toalla para que se limpiara la cara.

-Gracias mi niña- Respondió Lightning secándose su rostro y frotando la crin de su hija.

-Si por favor me dejan hablar ya- Comentó Fluttershy algo molesta.

-De acuerdo Fluttershy, ¿Qué es lo que tienes que decir? Somos todo oídos- Dijo Discord e hizo aparecer orejas aún más grandes a todos en la sala, Lightning Sparks se volvió a molestar, Blossom rio un poco y Fluttershy dio una mirada molesta pidiendo a Discord regresarlos a la normalidad, lo cual él hizo.

-Bien, lo que quiero decir es que…- Un ruido azotó la puerta de la casa dejando entrar de golpe a la princesa Twilight con todos los que la acompañaban.

-¡Discord!- Gritó Twilight entrando de golpe a la sala; al verla entrar Discord dio un grito de pánico y de inmediato creo con su magia una barricada militar, se puso un traje militar y apuntó a Twilight y compañía con un disparador de tartas.

-No se acerquen a mí, si dan un paso más les juro que les dejaré la cara cubierta de merengue- Respondió Discord cargando una tarta en su arma, al ver que Twilight dio un paso mirándolo de manera seria Discord disparó.

-No, ¡Twilight!- Gritó Pinkie en cámara lenta y se lanzó en frente de la princesa de la amistad recibiendo ella el impacto de la tarta en su cara, quedó en el suelo pero a los pocos instantes se levantó con la cara embarrada de merengue y relleno de tarta y se lamió por completo su rostro en menos de un segundo –Yomi cereza- Dijo la pony y feliz regresó saltando con los demás.

-Discord no hay tiempo para esto- Mencionó Twilight acercándose a él.

-No ni lo pienses, aún tengo más de donde vino esa, ahora aléjate de aquí tú y tu pequeño unicornio extraño- Respondió él cargando otra tarta en su lanzador.

-Jeje, nunca me cansó de esto- Dijo Rainbow en forma de burla.

-¿No se supone que él tiene poder suficiente para abrir puertas a otras dimensiones y ahora veo que tiene miedo de un potro de seis años?- Preguntó Blue Knife confundido, Pinkie había descrito a Discord como uno de los seres más poderosas de toda Equestria y verlo así para nada confirmaba las palabras de la pony rosa.

-Lo que pasa aquí es que por alguna razón la magia de Discord no tiene efecto sobre Silver Shine- Respondió Rarity en forma de susurro.

-¿Bromean verdad?- Preguntó sorprendido Blue Knife.

-Para nada, parece que algo de Silver Shine nulifica por completo la magia de Discord, por eso le tiene tanto miedo, o al menos prefiere estar lo más lejos que le sea posible de él- Comentó Applejack explicándole la situación a Blue Knife quien ahora estaba sorprendido más que nada por el poder de los Shine o al menos su energía.

-Discord por favor, escúchala, es lo que intentaba decirte yo también- Le pidió Fluttershy a Discord quien con un suspiro accedió a escucharlos.

-¿Puedo tomar esto prestado?- Preguntó Pinkie sujetando el lanzador de tartas.

-PINKIE- Gritó todo el mundo enojado.

-No has cambiado en nada Pinkie- Pensó Night Eye al ver a la pony rosa dispararse a sí misma varias tartas en la boca y tragarlas todas de un bocado.

-Muy bien ¿qué es lo que quieren? Por cierto ¿Dónde se encuentra esa pequeña amenaza de mi caótica naturaleza?- Preguntó Discord refiriéndose al unicornio plateado.

-No lo sabes pues no estuviste en su fiesta de cumpleaños, pero, Discord…- Decía Twilight tratando de responder, sin embargo el dolor la invadió de nuevo y comenzó a llorar recargada en el pecho de Spike.

-Tranquila Twilight, respira- Decía el dragón para calmar a la princesa de la amistad.

-Okey y ahora ¿Por qué todo este emotivismo de repente? No estamos en una novela por si no se han dado cuenta- Mencionó el espíritu del caos y la desarmonía algo confundido de no ver a Silver Shine, ya que Twilight siempre lo llevaba con ella, y del repentino llanto por parte de la princesa de la amistad.

-Claro que no, estamos en un fanfic ¿No lo ves? Ahí está él leyendo y el también y ella y él también- Comentaba Pinkie Pie señalando a cada uno de los que leían la historia.

-Discord, lo que mi hermana trata de decir es que Silver Shine ha sido secuestrado y necesitamos tu ayuda para recuperarlo de inmediato- Mencionó Shining Armor lo cual sorprendió a Discord.

-¿Cómo pasó eso?- Preguntó Discord.

Los presentes ahí le explicaron toda la situación a Discord, le contaron acerca del origen de Silver Shine, el reino crepuscular, Night Strike, Blue Knife, Night Eye, los ojos dorados y sobre la llave que usó Night Eye para llegar a Equestria.

-Bueno, eso explica la extraña sensación que sentía cada vez que me acercaba a ti- Respondió Discord señalando a Night Strike –Veamos, en resumen necesitan mi ayuda para ir a ese reino crepuscular y traer de vuelta al pequeño príncipe, bueno es cierto que no me agrada mucho ese unicornio plateado pero nadie tiene el derecho de tomar a alguien de su familia, yo ayudo, sin embargo si ese reino tiene la misma energía que Silver, mis poderes serán inútiles ahí así que no podré acompañarlos- Respondió Discord accediendo a ayudar.

-Está bien, solo tienes que abrir el portal y listo, Night Eye nos llevará hasta el sitio donde llegó por primera vez a Equestria de ahí en adelante, nosotros nos encargamos del resto- Comentó Night Strike con decisión, aun enojado con su padre y sin llamarlo de esa manera.

-Pero necesitamos tiempo para prepararnos y debemos descansar un poco- Sugirió Applejack.

-No, no hay tiempo, cada día que esperemos es un día más que acerca a mi hijo a la muerte, ya estamos aquí, solo un par de horas, tomen lo necesario de sus hogares y véanme en el castillo en 3 horas máximo, Discord, vienes conmigo y esperaremos a que ellos estén listo- El tono de Twilight asombró y asustó un poco a todos, su estado alterado y decidido era una peligrosa combinación, aun así la obedecieron y cada quien fue a su hogar respectivo a prepararse, solo Discord, Shining, Spike, Night Eye fueron al castillo a esperar, Blue Knife por su parte quedó bajo la custodia de Shining Armor quien para evitar algo le puso una cadena en el cuello como a prisionero y lo llevó al castillo ante el descontento de Pinkie Pie.

HOGAR DE NIGHT STRIKE

-Night Strike ¿No hay nada que pueda hacer para detenerte verdad?- Preguntó Trixie al ver como su esposo se colocaba su vieja armadura que le fue proporcionada ya que sus cosas habían sido hurtadas por Colen el día de la fiesta de Silver Shine.

-Me temo que esta vez no querida- Respondió el pegaso verde con un suspiro y guardando un poco de comida y agua en un morral de cuero que ya cargaba, tomó entonces un par de shurikens que fue todo lo que Colen no se llevó y una cadena algo oxidada –Esto es lo que tengo que hacer-

-Night Strike…- Trixie derramó lágrimas al no saber qué decir, sabía que era probable que su esposo no regresara de esa misión tan peligrosa –No vayas por favor, Sparkle puede hacerse cargo de esto junto con sus amigas como siempre lo hacen, no tienes que verte en vuelto en todo esto- Comentó ella algo desesperada, no soportaba la idea de que Night Strike arriesgara su vida de esa manera.

-Ya lo estoy Trixie, lo he estado desde aquel momento en que tontamente escogí la lealtad sobre mi familia, estoy marcado, no puedo hacer nada, además, ese pequeño es nuestra familia también, lo mismo que hago ahora lo haría por nuestra hijas si alguien osara llevárselas, lo siento Trixie, pero no pienso darle la espalda a la familia, no otra vez- Respondió el pegaso verde y con muchas lágrimas Trixie aceptó sus decisión sin ambos saber que los estaban observando.

-¿Papi?- Se escuchó la voz de la pequeña Spring Shine seguida de su hermana mayor.

-Hijas… vayan a dormir por favor- Respondió el pegaso verde sin darles la cara a las pequeñas, planeaba irse sin despedirse ya que sabía que sería muy duro para él y para ellas, sin embargo las pequeñas escucharon la conversación en secreto.

-¿A dónde vas papá?- Preguntó Aqua Night al ver a su padre vestido en armadura.

-Hija, haz caso a tu padre y vuelvan a la cama- Contestó Trixie limpiando sus lágrimas para que sus hijas no notaran su llanto.

-¿Vas por Silver?- Preguntó Aqua Night pero su padre no respondió.

-Papi, tráelo de vuelta por favor- Ahora fue Spring Shine la que comentó, Trixie y Night Strike se sorprendieron de esto y más cuando ambas corrieron hacia su padre y lo abrazaron.

-Lo extrañamos papá, por favor, trae a Silver de vuelta- Pidió Aqua Night con lágrimas, Night Strike devolvió el abrazo y luego entregó a las niñas a Trixie.

-Les prometo que así será hijas- Respondió el pegaso verde con gran determinación, besó a Trixie y se dirigió a la salida de su hogar.

-Night Strike espera, olvidaba darte algo- Mencionó Trixie y subió a la habitación de ambos; del ropero sacó una gran caja de metal y con su magia la llevó hasta abajo –Esto es para ti, no pensé que alguna vez la fueras a usar de nuevo, pero algo en mi interior me decía que lo creyera yo o no, la necesitarías algún día, costó un poco pero aquí la tienes- Mencionó Trixie y abriendo la caja mostró a Night Strike un par de katanas como las que tenía antes.

-¡Trixie…! Esto es…- Dijo el pegaso verde tomando una de ellas.

-La espada rota, la mandé a arreglar y también pedí que hicieran una copia de ella- Respondió Trixie, Night Strike sonrió y dio unos cuantos espadazos al aire mostrando que aún tenía su maestría en armas muy bien desarrollada, sus hijas lo vieron y tomaron gran confianza en su padre que demostraban con una gran sonrisa.

-Son perfectas- Respondió el pegaso verde poniéndolas de vuelta en sus fundas y partiendo hacia el castillo de la amistad.

GRANJA APPLE

-Lo siento Sugar cube, pero no esta vez, es muy peligroso para un pequeño como tú- Comentó Applejack saliendo de la casa de su granja con su sobrino rogando que lo llevara.

-Pero tía, por favor, quiero ayudar, quiero ayudar a recatar a Silver, es mi amigo- Alegaba el pequeño pony rojo, de verdad quería ayudar.

-Sé que de verdad quieres ayudar Apple Crisp, pero es demasiado peligroso incluso para nosotros los adultos, el lugar al que vamos, no es sitio para un pequeño, lo siento pero la respuesta es, No- Respondió Applejack de forma seria –Además necesito que te quedes aquí y cuides la granja ¿Puedes hacer eso por mí? ¿Por tu tía Aj?- Preguntó la pony naranja al pequeño que asintió con la cabeza pero de forma no muy entusiasta.

-Ese es sobrino, creo que te mereces esto- Dijo AJ quitando sus sombrero de su cabeza y colocándolo al pequeño Apple Crisp –Cuídalo hasta que yo vuelva ¿de acuerdo?- Mencionó AJ con una sonrisa.

-Lo haré tía, te lo prometo- Respondió Apple Crisp, dio un abrazo a su tía y regresó con sus padres.

-Los veré pronto a todos- Dijo la pony naranja despidiéndose del resto de la familia –Si es que sobrevivo a esto- Agregó en voz baja mientras se ponía un par de mochilas que llevaban mucha comida y como armas, tomó un hacha del granero y un tridente para ponerse luego en marcha al castillo de la amistad.

CABAÑA DE FLUTTERSHY

-Es hora de irme- Dijo Fluttershy levantándose de la cama y arreglándose el cabello.

-Lo sé, te lo pido por favor Fluttershy, déjame ir contigo- Comentó Lightning Sparks saliendo de la cama también, hora antes ambos habían tenido un encuentro en su lecho por si esa era la última vez que estaban juntos, se unieron de nuevo en amor el uno con el otro antes de que Fluttershy partiera en la misión de rescate.

-No Lightning, Blossom necesita a su padre- Respondió ella poniéndose solo una capa con capucha verde.

-También a su madre- Contestó Lightning y tomó el casco de su esposa.

-Lo sé, y regresaré, no planeo dejarlos solos a ambos, ¿Cómo sobrevivirían un día sin mí?- Preguntó ella dando una ligera risa.

-Cierto, te amo, cuídate- Respondió el esposo de Fluttershy dándole un beso mientras ella salía de la habitación y de su hogar.

CARROUSEL BOUTIQUE

-Asegúrate de que el vestido de la señora cake le sea entregado a tiempo, que Miss Cheerilee recoja su sombrero y que los materiales estén listos para hacer los vestido de las princesas para la próxima gala del galope- Mencionaba Rarity dándole instrucciones a Sweetie Bell sobre los asuntos pendientes de la Boutique.

-Aun no entiendo por qué no me dejas ir contigo- Respondió Sweetie Bell.

-No puedo ponerte en riesgo, por favor Sweetie, necesito que mantengas este lugar en orden hasta que yo regrese- Le contestó Rarity.

-No es justo Rarity, ya no soy una potrilla, he crecido, madurado y quiero ayudar, ¿Por qué me sigues tratando como una niña?- Comentó Sweetie Bell algo molesta porque a pesar de todo lo que había pasado, Rarity la trataba como eso, una niña pequeña.

-Sí, has crecido, dudo un poco acerca del aspecto de maduración pero tienes razón en eso, no eres más una potrilla te has vuelto más grande, obtuviste tu CM, has salido adelante tu sola y me siento muy orgullosa de ti, al igual que papá y mamá- Contestó Rarity y sus palabras calmaron un poco a Sweetie Bell, Rarity sonrió una vez más y con su magia sacó de un cajón una vieja capa, muy especial de hecho -Aún recuerdo cuando recortaste mi tela especial dorada para hacer las capas para ti y tus amigas- Respondió Rarity con unos ojos tristes pero una sonrisa en su rostro al sostener en sus cascos la capa del club de las CMC de hace años y la entregó a Sweetie Bell.

-Recuerdo eso, Cutie Mark Crusaders- Respondió Sweetie Bell dando una pequeña sonrisa.

-¿Recuerdas la carrera de hermanas?- Preguntó Rarity.

-Como podría olvidarlo, fue la primera vez que te vi ensuciarte de esa manera, jamás pensé que lo harías- Contestó Sweetie Bell acercándose a Rarity -¿A qué viene todo esto Rarity?- Preguntó la unicornio.

-A que no importa que hayas crecido o incluso madurado, para mí siempre, y digo siempre, serás mi pequeña hermanita y haré lo que sea para protegerte Sweetie Bell, porque esa, es la responsabilidad de una hermana mayor- Respondió Rarity con ojos llorosos, ambas no pudieron contener más sus lágrimas y emociones y se echaron a llorar abrazándose una a la otra con fuerza.

-Vuelve pronto, no te perdonaré jamás si no regresas- Comentó sollozante Sweetie Bell.

SUGAR CUBE CORNER

-Gracias por todo lo que ha hecho por mí señor y señora Cake- Comentó Pinkie Pie saliendo del negocio de ambos.

-Esto es para ti Pinkie, sé lo mucho que te gustan- Dijo la señora Cake entregándole a la pony rosa una caja con Cupcakes.

-Gracias de verdad señora cake- Respondió Pinkie y los abrazo a ambos.

-Despídanme de los pequeños por mí, pero díganles que pronto volveré- Mencionó la pony rosa terminando el abrazo.

-Lo haremos Pinkie, suerte- Respondió el señor Cake. Pinkie guardó la caja de cup-cakes en su mochila y saltando se dirigió de igual manera al castillo de la amistad.

EN EL CASTILLO DE LA AMISTAD

-Listo Twilight, ya he enviado las cartas a la princesa Celestia y a la princesa Luna, también la que Shining me dio para Cadence, comenzaré a empacar para irnos pronto- Comentó el dragón después de haber usado su fuego para enviar esas cartas sin embargo Twilight lo detuvo con su magia.

-Lo siento Spike, pero tú no irás- Dijo la princesa de la amistad lo cual confundió al bebé dragón.

-¿Cómo? pero Twilight- Replicó el dragón confundido.

-Spike, necesito que alguien se quede aquí para reguardar el castillo y mantener todo en orden, solo en ti confío para esa labor, además, necesito que cuides de mis padres mientras tanto, que veas que mi madre reciba la atención que necesita, por favor Spike te lo pido- Las palabras de Twilight pudieron más que el dragón.

-Bien Twilight, me quedaré aquí- Respondió Spike algo desilusionado pero aceptando lo que le mandaba la princesa de la amistad.

-Gracias Spike, ¿Dónde está Shining Armor?- Preguntó ella al no ver a su hermano en la sala.

-Aquí estoy Twilight- Respondió el unicornio capitán de la guardia real entrando por la puerta de la sala del trono ahora vestido con una armadura colorada, la más resistente de todo capitán, su Yelmo brillaba un poco y cargaba una gran espada en su costado –Estoy listo-

-Bien Shining- Respondió Twilight aun algo inexpresiva.

-¿Ha estado así todo el tiempo?- Preguntó Discord en voz baja a Night Eye.

-Eso me han dicho, no te imaginas el dolor que siente perder un hijo- Respondió de manera seria el pegaso negro.

-Entiendo- Respondió Discord y con un chasquido de su dedo sacó un periódico para distraerse pero no para leer, sino para comer.

-Tú eres una criatura de verdad única- Se escuchó decir a la voz de un encadenado Blue Knife a quién Twilight tenía ahí como si fuera un animal salvaje y en cierto modo no estaba tan equivocada.

-Lo dice un pony que viene de otra dimensión- Respondió Discord jugando con un portal propio de dimensiones y apareciendo tras Blue Knife.

-Ja, touché- Contestó Blue Knife riendo un poco y luego volteó a ver a Twilight –Princesa, sé que no tengo perdón por lo que hice, pero le pido una oportunidad para enmendar las cosas, sé que nunca confiará en mí, pero no le pido eso, tampoco su perdón no lo merezco, he hecho cosas terribles en el pasado, incluso peor que esta, siempre pensé que esa era la única opción que tenía, pero aquí en esta tierra, he encontrado algo que haya nunca tuve, muchas cosas, Libertad, libre albedrío, la capacidad de elegir sin ninguna orden, lo que de verdad se hace por los seres queridos y la amistad de una maravillosa pony cuya voz es tan dulce como cualquiera de las golosinas que prepara- Todos miraron a Blue Knife y vieron en sus ojos la verdad, aunque Twilight a un dudaba un poco sin embargo sin que se dieran cuenta, los demás, a excepción de Rainbow Dash, habían llegado y escucharon lo que Blue Knife dijo.

-Blue Knife ¿de vedad crees eso?- Fue Pinkie Pie la que habló y se acercó al pony azul aun encadenado.

-Pinkie ehm ¿Qué tanto escuchaste?- Preguntó apenado Blue Knife.

-Bueno, tú también eres alguien dulce- Eso respondió la pregunta de Blue Knife quien se sonrojo al igual que Pinkie Pie, todo el mundo sonrió hasta que vio a Twilight levantarse de su trono y cargar magia en su cuerno mientras caminaba hacia Blue Knife con una mirada inexpresiva, todos listos para su posible reacción y ante la cara de sorpresa de todos, se mostraron las cadenas caer al suelo, Twilight lo estaba liberando.

-Será mejor que no nos estás mintiendo- Fue lo único que dijo la princesa de la amistad.

-Gracias- Respondió Blue Knife sobando sus cascos por las cadenas que estaban algo apretadas; pasos se escucharon tras él y al darse vuelta Night Strike se encontraba ya frente a su persona -¿Vas a matarme?- Preguntó el pony azul.

-No, necesitamos toda la ayuda que podamos tener y puedes sernos de utilidad, conoces bien los pasillos del castillo- Night Strike se quitó una de sus espadas y se la entregó a Blue Knife –No me hagas arrepentirme de esto-

-Por mi vida te juro que no será así- Respondió el pony terrestre tomando la espada.

-Aquí tienes- Dijo Spike entregándole a Blue Knife una armadura de guardia real de Equestria y que el pony azul se negó a volver a ponerse su armadura del reino crepuscular, había escogido un lado, el lado de Equestria.

-¿Ahora dónde está Rainbow Dash?- Preguntó Applejack al no ver a la pegaso celeste por ningún lado.

-Es cierto, solo ella falta- Comentó Rarity.

-Si no llega en 5 minutos nos iremos sin ella, Discord y Night Eye, listos también- Respondió Twilight con seriedad y firmeza.

-Pero, Twilight necesitamos toda la ayuda que podamos tener- Mencionó Fluttershy con un poco de timidez por la actitud de Twilight.

-Pero no debemos perder tiempo tampoco si no llega…- Antes de que ella terminará de hablar una ráfaga arcoíris entro por una de la ventanas del castillo y haciendo una gran pirueta en el aire se mostró Rainbow Dash en su traje de Wonderbolt.

-No se preocupen, Rainbow Dash está aquí- Dijo ella moviendo sus alas para hacer un aterrizaje.

-¿Dónde estabas? Casi nos vamos sin ti- Comentó Pinkie Pie.

-Sí Dash, y además ¿Por qué llevas puesto tu traje? No se supone que ese está en los cuarteles generales de los Wonderbolts?- Preguntó ahora Spike al verla llegar vestida así.

-Bueno es exactamente de dónde vengo, además si esos ponys crepusculares nos van a ver, haré que sepan que fuer Rainbow Dash de los wonderbolts quienes les pateó en trasero Hayaa!- Gritó ella con entusiasmo y haciendo un par de movimientos de karate.

-Entonces volaste a los cuarteles solo para poder ir por tu uniforme, y pensaba que Rarity era la única que hacía eso con sus atuendos- Mencionó Applejack lo cual molestó un poco a Rarity.

-Hey, no solo fui para eso, también traje refuerzos- Respondió ella dejando a todos intrigados hasta que desde la misma ventana entraron tres figuras voladoras una detrás de la otra en perfecta sincronía y acrobacia aterrizando perfectamente una detrás de la otra, eran los wonderbolts Spitfire, Soarin y Fleetfoot –En el momento en que supieron del secuestro de Silver Shine decidieron venir conmigo- Comentó Rainbow dando una sonrisa confiada ante la impresión de todos.

-Wonderbolts reportándose para el deber- Dijo Spitfire dando un saludo militar, lo mismo hicieron Soarin y Fleetfoot.

-¿Tienen la menor idea de lo que estamos a punto de afrontar?- Preguntó Twilight a los tres Wonderbolts ahí.

-Lo sabemos princesa, bueno algo así, no lo entendemos la verdad, aun tratamos de entender lo que Rainbow Dash nos explicó, pero si hay un miembro de la realeza en peligro y nosotros podemos hacer algo, pueden contar con nuestra ayuda- Respondió Soarin rascando un poco su cabeza pero luego seguro de su decisión.

-Entonces ¿Cuándo nos vamos?- Preguntó Fleetfoot.

-En este mismo instante, Discord, llévanos a dónde Night Eye diga- Respondió Twilight para luego mirar a Discord.

-Sabes, ponys educados lo piden por favor- Contestó Discord para solo recibir una mirada seria de parte de Twilight –Bien, todos a bordo del express del caos- Dijo el chasqueando sus dedos y haciendo aparecer una locomotora con su rostro enfrente, tiró de una especie de liana de la selva y se escuchó un sonido de claxon haciendo el ruido de "la cucaracha".

-¿Por qué tengo un gorro de maquinista?- Preguntó Night Eye al verse en la locomotora del tren.

-No más juegos, ya hay que irnos- Dijo Twilight sentada en esa especie de tren estilo Doc. De volver al futuro.

-En camino hacia la granja de…- Decía el espíritu del caos y la desarmonía.

-¡ESPEREN!- Se escuchó un grito seguido de un golpe que abrió con fuerza las puertas del salón del trono.

-¿Por mi plumas ahora qué?- Dijo Rainbow Dash algo enojada y desesperada.

-¿Tú?- Dijo Twilight al reconocer a quien había entrado aún y con la armadura encima, bajó del tren de Discord y le plantó cara -¿Qué es lo que quieres aquí…Flash?- Preguntó ella con un nudo en la garganta y enojo a la vez como guardando un fuerte resentimiento.

-Ha pasado un tiempo, casi 3 años, Twilight- Respondió el pegaso amarillo, este en efecto era Flash Sentry, quitó su Yelmo de la cabeza para mostrar su crin azul y al momento de hacerlo Twilight le propinó una bofetada que resonó en el cuarto, nadie hacía ningún ruido mientras veían la escena, Fluttershy tenía sus cascos en la boca, Applejack y Rarity mantenían una expresión de sorpresa al ver esa bofetada, por su lado Pinkie y Discord compartían una bolsa de palmitas de maíz junto con Rainbow Dash, el resto solo se limitaba a ignorarlo, mientras Shining Armor intentaba bajar, pero una mirada de Spike desde abajo del tren le hizo entender que no debía interferir en esto.

En Flash se podían notar las gotas de sudor en su frente y jadeaba un poco para respirar, se le veía my agitado y no era para menos, había volado casi todo el día desde el imperio de Cristal sin recibir algún tipo de ayuda y cargando esa armadura y una lanza.

-Princesa Twilight Sparkle para ti, o solo princesa Twilight, aunque te tardes- Dijo Twilight con voz seca y mirando a Flash con algo de rencor.

-Princesa Twilight, estoy aquí para ayudar, quiero ayudar a recuperar a tu hijo el príncipe- Respondió Flash Sentry haciendo reverencia ante la princesa.

-No te necesitamos, tenemos toda la ayuda aquí que requerimos, vete y no vuelvas más- Contestó la princesa de la amistad inexpresiva y sin mirarlo de frente.

-Sé que soy el último pony a quién tu quisieras ver, no tengo excusa por lo que hice antes, pero esta vez quiero enmendar lo que pasó, por favor, déjame ayudarlos, déjame ayudarte- Suplicó el pegaso guardia real, Twilight se dio la vuelta para no responderle más, la lágrimas empezaban a salir de sus ojos y si había algo que ella no permitiría sería que Flash Sentry la viera llorar.

-Sé que no es mi asunto pero…- Habló Blue Knife –Me han dado una oportunidad a mí que ni siquiera so de este mundo ¿Por qué no a él?- Fue todo lo que dijo el pony de pelaje azul, Twilight meditó las palabras del pony azul, dio un largo suspiro y volteó de nuevo hacia Flash.

-Bien, hay que irnos- Mencionó ella secamente y regresó al tren de Discord. Flash subió también al tren y se sentó junto a Shining Armor.

-¿Aun está enojado conmigo usted también capitán?- Preguntó el pegaso amarillo algo nervioso pues Shining lo miraba con ojos de querer asesinarlo él mismo.

-No tienes idea- Respondió con voz amenazante Shining a lo cual Flash trago saliva.

-Bien, andando antes de que nos vuelva a interrumpir una escena de novela mexicana- Comentó Discord y su especie de tren alzó el vuelo y desapareció al instante en el aire para reaparecer cerca en realidad de la granja de rocas de la familia de Pinkie.

-Me gustaría saludar- Mencionó Pinkie Pie viendo por el aire la granja.

-No hay tiempo Pinkie, tal vez cuando volvamos- Respondió Applejack haciendo que la pony rosa se sentara de nuevo en lo que el tren de Discord aterrizaba.

-Ahí está, la misma cueva de hace tantos años…- Comentó Night Eye señalando a la entrada de la cueva –Los años han pasado, pero este lugar luce como el primer día que llegué aquí- Dijo en tono de melancolía y dolor –Hasta aquí llego yo, les entregó la llave- Mencionó el pegaso negro dándole a Twilight la llave.

-¿Qué? Cobarde, ¿No vas a venir también? Es tu nieto después de todo el que está en peligro- Comentó enojado Night Strike al escuchar la respuesta de su padre.

-Estoy ya viejo para esto Night Strike, además, tengo que cuidar las cosas aquí ahora- Respondió el pegaso negro lo cual molestó mucho más al pegaso verde quien estuvo por irse contra su padre y atacarlo.

-¡Night Strike detente!, no vale la pena que lo hagas- Le decía Shining Armor mientras lo sujetaba con la ayuda de Blue Knife y de Flash.

-Bien, ¡Vete de aquí entonces! ¡Veté como lo hiciste aquella vez! No quiero volver a verte en mi vida…- Comentó el pegaso verde con lágrimas de odio y tristeza contra el pegaso negro quien solo recogió sus cosas y dio media vuelta mientras los demás entraban a la cueva –Adiós… padre…- Pensó Night Strike viendo de reojo a su padre alejarse una vez más.

-Adiós… mi hijo- Dijo el pegaso negro sin voltear a mirar al grupo, tan solo escuchó sus pasos resonar en el interior de la cueva.

EN EL CASTILLO CREPUSCULAR (HABITACIÓN DE DIANA)

-¿Diana? ¿Está Mía contigo? No puedo encontrarla por ningún lado- Decía Colen desde afuera de la habitación de la princesa del crepúsculo -¿Diana?- llamó de nievo el comandante de las fuerzas crepusculares y al no recibir una respuesta directa abrió la puerta, solo para ver la habitación vacía en su totalidad; De inmediato Colen bajó hasta la habitación de Mía para descubrir que igual estaba vacía, Colen se alteró un poco hasta que vio una nota con la caligrafía de Diana dirigida para él.

"Si aún queda algo en ti que comprenda lo que es la compasión y el valor de una vida no dirás nada de esto. Firma Diana. La que alguna vez te Amó"

La mente de Colen tuvo de nuevo un conflicto moral, trataba de averiguar a dónde había ido Diana junto con Mía aunque tenía una muy buena idea de a dónde habían ido ambas.

-Guardias- llamó Colen al salir de la habitación de Mía y cerrar la puerta.

-Ordene comandante- Respondió el líder de un grupo de 3 guardias al llegar.

-Que nadie moleste a la princesa, tiene un dolor de cabeza y necesita reposo absoluto, cualquiera que viole esa orden, responderá ante mí- Ordenó Colen ante lo cual los guardias asintieron y pasaron la voz a otros guardias del castillo –Esperó que sepas lo que haces Diana- Pensó Colen algo preocupado pero había demostrado que en el fondo, muy en el fondo quedaba algo de aquel Colen que se preocupaba por los demás.

DE REGRESO EN EQUESTRIA

-¿Están seguros de que este es el muro del cual Night Eye nos habló?- Preguntó Shining Armor tocando la pared con su casco.

-Oh no hay duda de eso, puedo sentir la energía dimensional cruzando por aquí, había encontrado fisuras dimensionales así antes, pero nada como esto, esto es de verdad poderoso y a la vez frágil, ahora discúlpenme- Explicó Discord mientras examinaba la pared al estilo Einstein –Retrocedan por favor y estén listos, este portal es un poco diferente a los demás por lo que solo podré tenerlo abierto un tiempo y solo podré enviarlos haya, una vez en ese lugar dependerá de ustedes encontrar la forma de regresar, ¿Capisci?- Explicó Discord mientras se colocaba esa llave como un collar para hacer que su magia recorriera su cuerpo.

-Hazlo- Dijo Twilight después de voltear a ver a los demás y ver que estos asentían con decisión.

-Buena suerte mis pequeños ponys- Comentó Discord y llenando sus garras con una energía partió esa pared en forma de Z para luego agrandarla más hasta crear un portal completo –Rápido, es más fuerte de lo que pensaba y la energía que pasa me debilita- Dijo una vez más haciendo un poco de esfuerzo para mantener dicho portal abierto.

-Aquí vamos- Dijo Twilight siendo la primera en entrar al portal, seguida de ella fueron sus amigas, luego su hermano, Flash Sentry, Blue Knife y Night Strike fueron los siguientes y por último los wonderbolts Spitfiere, Soarin y Fleetfoot. Una vez que todos cruzaron ese portal al reino crepuscular Discord soltó las paredes que lo sostenían y sopló su garra y palma para quitarse el humo que había en ellas.

-Ufff, eso sí que fue intenso, ahora ¿qué hago ahora? Uh Ya sé- Comentó el espíritu del caos y la desarmonía y con un chasquido hizo aparecer unas maletas y una camisa hawaiana –Siempre quise vacacionar en el castillo de Twilight- Dijo poniéndose unos lentes de sol y desapareciendo de esa cueva.

EN EL REINO CREPUSCULAR

-No puedo creerlo, simplemente no puedo creerlo- Se escuchaba una voz enojada y decepcionada a través de la cueva -Después de haber estado hablando por más de dos horas, no puedo creer que no hayan querido ayudarnos- Quien hablaba así era Diana, los rebeldes no habían tomado partido por ella y tampoco le aceptaron el brindarle ayuda para poder rescatar a Silver Shine.

-Lo sé, estoy tan decepcionada de ellos como tú, pero no podemos rendirnos aún, debe haber algo que aun podamos hacer, algo- Contestó Mía igual de desilusionada.

-Mía, no hay nada, mi madre duplicó la guardia en el castillo, Colen nos ha dado la espalda, no podemos confiar en Hard Shield ni en los otros capitanes y los rebeldes nos han dado la espalda, ellos eran nuestra última opción y ahora, no tenemos nada- Respondió Diana bajando la cabeza y derramando una lágrima de impotencia –Necesitamos más que un milagro para…- Ambas sintieron un fuerte viento que casi las arrastra hacia atrás.

-¿Qué? ¿De dónde vino este viento?- Preguntó mía mientras retraía sus alas para evitar ser llevada por la gran corriente de aire, golpeó el suelo de la cueva para tener un mejor agarre y sujetó a Diana con su otro casco.

-Este viento… no viene de afuera mira- Comentó la princesa señalando a una gruta de la cueva de donde se podía observar por la tierra y el polvo levantado la dirección proveniente del viento que las azotaba a ambas.

-¿Cómo es eso posible?- Preguntó la pegaso blanca; de pronto un resplandor verde se vio por unos instantes en la cueva y fue cuando Diana se dio cuenta de lo que ocurría, el resplandor se apagó y la inmensa ráfaga de viento cesó, ambas se relajaron un poco pero de inmediato Diana corrió hacia esa grieta, confundida Mía la siguió de prisa.

-¿Podrá ser?- Se preguntaba Diana en su mente mientras corría con prisa entre la grieta.

En un espacio algo pequeño los 13 ponys que habían atravesado el portal se encontraban en el suelo, algo mareados y aturdidos por el viaje dimensional, a excepción de Blue Knife quien ya estaba más acostumbrado a eso, Night Strike solo se sintió un poco desorientado mientras que Shining Armor no lo soportó y vomitó cerca de Flash Sentry.

-¿Lo logramos?- Preguntó Fluttershy algo aturdida.

-No lo sé, pero eso espero o si no, vomitaré lo que comí ayer- Respondió Applejack casi vomitando.

-¡No en mi AJ!- Gritó algo espantada Rarity.

-Mi estómago se siente gracioso jeje auuu- Mencionó Pinkie Pie mareada y con sus ojos dando vueltas.

-Wonderbolts reporten- Mencionó Spitfire sacudiendo su cabeza para volver en sí.

-Sorain aquí- Respondió el pegaso tocando su frente con su casco.

-Fleetfoot aquí también, todo en orden- Comentó la otro Wonderbolt tambaleándose un poco pero finalmente poniéndose de pie.

-Rainbow Dash aquí lista para lo que sea- Dijo la pegaso Celeste sacudiendo la cabeza.

-¿Estas bien Twilight?- Preguntó desde una esquina aun vomitando Shining Armor.

-Estoy bien- Respondió ella tratando de levantarse, Flash le ofreció su casco para ayudarla pero ella simplemente lo vio con desprecio y se levantó por sí misma.

-Nunca me perdonará- Pensó el pegaso sintiendo mucha culpa en sí mismo.

-Night Strike, ¿Es este el lugar?- Le pregunto la princesa de la amistad al pegaso verde.

-Para ser honesto princesa, No lo sé, han pasado seis años…- Respondió Night Strike con mucha melancolía y rabia mezclada por estar en ese lugar, en su interior sabía que ese era el reino crepuscular aunque no quisiera decirlo con sus propias palabras.

-Lo es, puedo sentirlo en mi pelaje- Mencionó el pony azul.

-Alguien viene- Dijo Flash Sentry al escuchar unos pasos hacia ellos, no había dónde esconderse en el lugar, la oscuridad podría ser su aliada pero quienes iban hacia ellos portaban una luz para iluminar el sendero, sin duda los verían.

-Todos listos- Comentó Shining Armor sacando su espada e iluminando su cuerno, Night Strike alzó vuelo y tomó su espada, Blue Knife se puso en guardia y sus dientes se volvieron algo filosos, Twilight y Rarity iluminaron sus cuernos, Applejack sacó el hacha y le dio el tridente de arado a Pinkie, por su parte Fluttershy tomó un sartén ante la mirada confundida de las demás y Rainbow Dash alzó el vuelo junto con los demás Wonderbolts formando una alineación diamante listos para enfrentar lo que viniera.

-Ya te lo dije Mía, estoy segura de haber visto un resplandor por… aquí- Comentó la princesa del crepúsculo e hizo pausa al ver a los ponys ahí listos para atacar.

-Diana ¿qué te…? Oh ya veo…- Mía también observó a los ponys que habían llegado y estaba muy confundida por eso.

-¡¿Princesa?!- Dijeron tanto Blue Knife como Night Strike al ver la figura de Diana gracias a la luz que ella creaba para iluminar el camino.

-¿Princesa?- Comentó el resto del grupo confundido.

-Ustedes… Capitán Blue Knife y… no puede ser… ¿Capitán Night Strike? Pero… se supone que usted está muerto y usted capturado- Se dirigió Diana a ellos con una gran sorpresa e incredulidad de verlos a ambos, era como si hubiera visto a un fantasma.

-¿Uh? ¡AH! Diana, una Alicornio- Comentó Mía sorprendida y casi en Shock al señalar a Twilight.

-¿Qué?-Dijo Diana y miró con impresión a Twilight –Creo que ya sé a lo que han venido- Agregó ella marcando así un silencio entre ambas partes.

Todo está por tomar su lugar, ¿Qué harán ahora que se han encontrado? La misión de rescate en el reino crepuscular ha comenzado ¿Lo lograran a tiempo?

CONTINUARÁ EN EL CAPÍTULO 23…. "Un tercer encuentro con el destino, Cuando dos mundo se topan"