Capítulo 23
"Un tercer encuentro con el destino, cuando dos mundos se topan"
Después de varios días de buscar una forma, por fin lo han logrado, un grupo de 13 ponys ha llegado al reino crepuscular con un solo propósito, buscar y rescatar a Silver Shine del destino que le espera.
Después de no poder conseguir la ayuda que esperaban de los rebeldes, Mía Y Diana pensaban que no tenían ya nada en que confiar, pero otro encuentro por los azares del destino les daba una nueva oportunidad.
-Usted ¿Es una princesa?- Preguntó Diana al acercarse más a Twilight.
-Sí, lo soy y veo por tus alas y tu cuerno que tú también lo eres- Respondió la princesa de la amistad.
-Sus ojos no la engañan alteza, y por el color de los mismos se ve que no son de aquí, a excepción claro de ustedes, capitanes- Contestó Diana ahora dirigiendo su mirada hacia Night Strike y Blue Knife.
-Ha pasado un largo tiempo princesa- Dijo Night Strike bajando la cabeza en reverencia.
-¿No se suponía que usted estaba muerto?- Preguntó Diana algo confundida de verlo.
-Bueno, creo que seis años desaparecido es suficiente tiempo para darme por muerto, aunque tengo curiosidad ¿Quién es el que le comentó sobre mi muerte?- Contestó el pegaso verde con la duda.
-El mismo que dijo que el capitán Blue Knife estaba cautivo- Comentó Mía en tono molesto y de decepción.
-Colen- Dijo Blue Knife –Aun intenta protegernos- Pensó luego el pony azul.
-No debería sorprenderme que Colen haya mentido- Comentó Diana en un tono de decepción y tristeza.
-Siento romper esta reunión pero, hemos venido aquí por una razón- Dijo Shining Armor acercándose al grupo.
-No sé quiénes sean ustedes, pero estoy segura de qué sé por lo que han venido- Contestó la princesa del crepúsculo y se acercó a Twilight –No tengo que mirarla dos veces para saberlo, ha venido por su hijo ¿No es así?- Preguntó la princesa Diana.
-¡Silver!, por favor se lo ruego ¡lléveme a dónde él esta! Se lo imploro- Comentó Twilight desesperada al escuchar las palabras de la princesa del crepúsculo.
-Twilight- Comentó Shining sorprendido al ver a su hermana tan alterada.
-Por favor dígame ¿se encuentra él bien? ¿Le han hecho algo? ¿Dónde lo tienen? ¿Qué es lo que planean hacerle? ¿Por qué no me responde nada por favor?- las preguntas de Twilight eran rápidas y sin dar tiempo a Diana de responder.
-Por favor mantenga la calma- Comentó Mía apartando a Twilight de Diana con facilidad.
-Oh, ella es fuerte- Pensó Applejack sorprendida.
-Gracias Mía, por favor deben escucharme, su hijo, se encuentra bien, o al menos en su mayoría…- Comentó Diana con un tono algo culpable.
-¿De qué habla? ¿Qué le hicieron a mi pequeño?- Preguntó asustada Twilight.
-Lo siento, traté de evitarlo pero… mi madre, mi madre lo ha torturado tanto física como mentalmente, ella incluso llegó a encajarle un arma en su casco por furia… y le ha mostrado otras cosas, le ha dicho la verdad de su origen, la verdad sobre todo lo que él es- Respondió Diana con lágrimas en sus ojos; todo el mundo se quedó con una expresión de incredulidad y Twilight parecía haber entrado en Shock.
-¿T…Twilight?- Preguntó Shining Armor acercándose a ella pero la princesa de la amistad no respondía, -Twilight, Twilight respóndeme por favor- Shining le dio la vuelta y el semblante de Twilight parecía el de un muerto, sus ojos habían perdido el brillo y las lágrimas salían de estos sin parar pero en una sola línea que recorría todo su rostro hasta juntarse en su barbilla y caer al suelo.
-Oh my, Twilight- Dijo Fluttershy asustada al verla así.
-Mi… Mi hijo… Silver… Yo… fallé…- Dijo ella en voz casi inaudible y frente a todo el mundo se desmayó.
-¡TWILIGHT!- Gritó todo el mundo y se acercaron a ella preocupados.
-¡Princesa!- Dijeron los Wonderbolts al ver la escena.
-Fue demasiado para ella, tenemos que llevarla pronto a… a… a un… necesita ayu…aaaa- Decía Shining Armor sosteniéndola en sus cascos pero de manera repentina el también perdió el conocimiento y cayó al suelo.
-¡Shining no es momento para estar… ju… jugando y… me siento mareada…- Applejack trató de decir algo pero de igual manera se desmayó.
-Sienten como si… todo diera… vueltas y…- Acto seguido Soarin cayó al suelo inconsciente.
-¡Soarin! ¿Estas…?- Igualmente Spit Fire de desmayó seguida de Fleetfoot y Rainbow Dash.
-¿Qué me pasa?- Pregunto Dash antes de desmayarse por completo.
-Rainbow ¿estás bien? Qué… OH- Fluttershy también cayó desmayada, y así siguieron Flash, Rarity y por último Pinkie Pie.
-Esto se siente divertido… voy a dormir un poco…- Comentó la pony rosa antes de casi caer al suelo pero fue sostenida por Blue Knife.
-¿Qué les pasa?- Preguntó Night Strike al ver a todos lo ponys desmayados.
-Parece ser que la energía del este mundo es demasiado para ellos, entraron de golpe y sin prepararse, por eso se desmayaron, la energía es diferente a su mundo por eso se han desmayado- Respondió Diana después de recordar que en uno de sus libros hacían mención sobre la presión de energía que se sentía en el reino crepuscular.
-Entonces ¿solo están desmayados?- Preguntó Mía levantando a Flash Sentry como si este fuese un muñeco de trapo viejo.
-Sí, despertaran en un par de horas, quizá les tome un par de días, espero que no, Silver no tiene mucho tiempo- Comentó Diana preocupada ya que no había visto a alguien de otro reino entrar al crepuscular antes.
-Debemos ponerlos a salvo, princesa por favor se lo ruego- Dijo Blue Knife acercándose y arrodillándose ante ella –Por favor, ayúdenos a ponerlos a salvo, se lo suplico- Pidió el pony azul con un tono de ruego; Diana estaba pasmada, Blue Knife tenía fama de ser un asesino de sangre fría que cumplía las ordenes y disfrutaba de dar muerte a otros ya hora lo veía suplicando por ayuda y la vida de alguien más con sinceridad y humildad, era como si el asesino nunca hubiera existido.
-Capitán…- Respondió Diana sorprendida -¿Qué es lo que le hizo cambiar así?- Preguntó la princesa pues estaba muy interesada en saber lo que hizo cambiar a un asesino como él.
-La amistad, amistad y cariño de una pony, algo que jamás había tenido antes- Respondió el pony azul y volteó su mirada hacia Pinkie Pie, recordó momentos en esos pocos días con ella que lo hicieron cambiar de manera tan radical, sonrió un poco al tener esas memorias y Diana lo notó, era una verdadera sonrisa, una como ella solía darle a Colen; Mía notó esto también y de igual manera quedó sorprendida.
-¿Acaso usted siente algo por ella?- Preguntó Mía al pony azul.
-Ah, bueno yo…- Respondió Blue Knife nervioso y sonrojándose un poco.
-Lamento interrumpir pero debemos llevarlos a un lugar que sea seguro- Comento Night Strike e hizo que todos retomaran el tema original.
-¿Pero dónde?, los rebeldes no nos ayudaran y no podemos hacerlos entrar al castillo sin que alguien lo note- Respondió Mía mientras pensaba un poco.
-La torre del bosque, es un lugar abandonado pero es perfecto para escondernos por ahora- Respondió el pegaso verde al recordar ese lugar donde su maestro le entregó las armas cuando se disponía a matar a la reina hace ya seis años.
-Sí, es perfecto- Respondió Diana –Bien hay que llevarlos ahí de inmediato, Capitán… digo, Night Strike guíenos por favor- Respondió la princesa y uso su magia para levantar a los Wonderbolts, incluida Rainbow Dash.
-Sí, solo ayudaré con… ugh… con ellos y… ¿por qué me…? Oh…- Para sorpresa de todos Night Strike se desmayaba al igual que los otros ponys.
-¿Qué rayos le pasó?- Preguntó Mía al verlo caer -¿No se supone que él es de este lugar? ¿Por qué se desmayó?- Preguntó la pegaso al verlo tendido en el suelo.
-No lo sé, no sé qué pueda ser- Respondió Diana acercándose al pegaso verde.
-Quizás sea el hecho de que ha vivido en el Reino de Equestria por más de 6 años, no soy un genio pero, tal vez tanto tiempo en ese lugar lo hizo desacostumbrarse a la energía de este mundo- Comentó el pony azul mientras lo tomaba a él y a Shining Armor y los colocaba en su espalda para cargarlos.
-Eso tiene sentido, ¿puede guiarnos a la torre capitán Blue Knife?- Preguntó la princesa mientras levantaba de nuevo a los Wonderbolts con su magia y también a Twilight.
-Sí, y por favor, ya no más capitán, renuncio a un título que solo me asocia con la muerte- Respondió el pony azul tomando también a Flash Sentry pero en lugar de ponerlo en su espalda lo empezó a arrastrar un poco.
-Oh, bien eso lo entiendo, por favor guíenos entonces- Contestó la princesa Diana cediendo el paso para Blue Knife.
-Sí, solo en silencio, no queremos que algún animal salvaje nos escuche- Respondió el pony azul tomando liderazgo del grupo.
-Yo llevaré al resto- Comentó la pegaso Blanca y como si fueran simples almohadas cargo al resto de las mane en sus cascos –Casi no pesan nada- Pensó ella al sentir el peso de las demás.
-Mía, no vayas a hacer malabares con ellas como con aquellos guardias en esa ocasión- Comentó Diana dirigiéndole una mirada seria a la pegaso blanca quien, de hecho, estaba por hacer eso con las ponys que cargaba.
-Aaaaa, sí este, no te preocupes ni siquiera se me pasó eso por la mente- Respondió Mía con una sonrisa nerviosa y acomodó bien a las ponys que cargaba.
-Saliendo de la cueva, será por la senda directa, no nos llevará más de 10 minutos llegar a la torre, por aquí vamos- Mencionó Blue Knife mientras Mía y la princesa iban detrás de él.
-La verdad me parece increíble que tantos ponys hayan venido a este lugar por el pequeño- Comentó la princesa Diana la ver de nuevo al grupo que había llegado al reino crepuscular y que por el momento se encontraba fuera de sí.
-Yo tampoco lo hubiera creído si no hubiera estado en aquel reino, no se imaginan las cosas que uno puede aprender- Respondió el pony azul dando una sonrisa de nuevo recordando los ratos de diversión que tuvo en Ponyville.
-Veo que ese lugar lo ha cambiado de una manera muy radical, si no lo conociera podría jurar que usted no es el que una vez conocí como capitán Blue Knife- Respondió Diana observando el cambio de aquel capitán -¿Cómo pasó?- Preguntó la princesa.
-Ni yo mismo lo sé- Respondió el pony azul –Creo que, algunas veces tienes que creer en las cosas, incluso si cuando no puedes explicarlas- Agregó Blue Knife mientras veía de reojo a Pinkie y daba una gran sonrisa.
-Tal vez deberíamos enviar a tu madre a ese lugar Diana- Comentó Mía entre risas.
-Ni aunque la enviáramos al paraíso cambiaría- Respondió sin expresión la princesa del crepúsculo; solo pensando en las terribles cosas que su madre había hecho a lo largo de los años y que, sin duda, seguiría haciendo.
-Estamos cerca, síganme- Comentó blue Knife al ver la entrada de la torre.
-No puedo creer que este lugar alguna vez haya sido el primer castillo crepuscular- Dijo Mía al ver el estado de la torre.
-Bueno, eso fue hace siglos, tú conoces bien la historia- Mencionó Diana a la pegaso blanca.
-Cómo no saberlo, me hiciste aprender esas lecciones de historia contigo- Respondió la pegaso con un tono de fastidio pues la historia era la materia que más le aburría –Según recuerdo después de la guerra entre las 10 naciones originales de la tierra de Ankalia, el castillo original quedó en tan mal estado que tuvo que ser demolido y construyeron otro en su lugar, el actual, después de un tiempo la ciudadela se formó- Explicó Mía al saber toda la historia casi de memoria.
-Sí, y esa cueva era al parecer las grutas dónde estaban los prisioneros del calabozo y más atrás se pueden ver los restos del viejo castillo, bases de torres y pisos algo adornados, Pinkie de seguro haría una gran fiesta en este lugar jeje- Comentó el pony azul viendo que la parte trasera era muy amplia para una fiesta.
Los tres ponys entraron al lugar y con cuidado acomodaron al grupo en el suelo de la torre, seguían sin responder, pero aun respiraban por lo que era cuestión de tiempo antes de que despertaran.
-Diana, se hace tarde y debemos volver al castillo o tu madre sospechara- Le comentó Mía a la princesa quien vio en efecto la hora por la luz del reino y notó que no pasaría mucho antes de que iniciara un nuevo día y su madre la mandara llamar, aún tenía que arreglarse puesto que encima traía el olor del escondite rebelde y el aroma de los huevos podridos que usó.
-Tienes razón pero, no podemos dejarlos así nada más- Respondió la princesa al observar a los 13 ponys que habían ido.
-Descuiden, yo me encargo de protegerlos, juro que esta vez no fallaré- Respondió el pony azul con decisión, cada vez se veía que sus palabras eran sinceras.
-De acuerdo, gracias por su valor, enviaré Mía pronto con medicinas y ropas del reino, así podrán pasar desapercibidas, o al menos eso espero, están bajo su cuidado, confiamos en usted- Contestó la princesa Diana dando su voto de confianza; Blue Knife asintió con la cabeza y tanto Mía como Diana se retiraron, regresarían a la cueva y luego de vuelta al castillo por el pasadizo secreto.
EN EL CASTILLO CREPUSCULAR
En medio del salón del trono una luz resplandeció y en el mismo lugar dónde había desaparecido volvió a aparecer Royal Shine con el arcillo del tiempo en su oreja, sin embargo su mirada era triste, melancólica e incluso se veía algo de culpa; retiró el arcillo de su oreja y lo guardó en la caja original. Una lágrima brotó de su rostro y recorrió su mejilla hasta caer y mojar un poco la caja.
-Mi reina- Se escuchó la voz de un guardia entrar; Royal Shine recobró la compostura, limpió la humedad de la lágrima y dio la vuelta.
-¿Qué es lo que sucede?- Preguntó la monarca.
-El potro de color plateado está despertando y bueno el médico dice que usted debe ver lo que ha ocurrido- Respondió el guardia real lo cual confundió un poco a Royal Shine quien después de guardar la caja del arcillo se dirigió a dónde estaba Silver Shine.
En la habitación donde tenían a Silver Shine algo entre las sábanas se movía, totalmente cubierto y sin que se notara pero era más que obvio para cualquiera que dentro de encontraba el unicornio de color plateado, pero, había una pequeña diferencia esta ocasión.
-¿Qué? ¿Qué me pasó?- Se preguntó el unicornio viendo algo borroso y sacando su cuerpo de las sábanas –Me siento raro- Pensó Silver Shine al notar que algo estaba diferente en su cuerpo, se levantó de la cama y sintió algo diferente -¿Eh? El suelo está… ¿más abajo?- Comentó al notar un cambio de altura, vio sus cascos más retirados de sí y notó su crin más crecida, al grado que tapaba un poco su vista.
Asustado por esto y algo desequilibrado Silver Shine buscó un espejó, vio uno colgado en una de las paredes y con magia lo transportó hacia él, al ver su reflejo el unicornio plateado no lo podía creer en lo absoluto.
-¿Eh? ¡¿Qué me pasó?!- Su relejo en el espejo asustó algo al unicornio era más grande que antes parecía haber crecido 3 años más, su altura aumentó, su crin y cola se hicieron largos como si no los hubieran cortado en mucho tiempo, parecía alguien de 9 años, sus cascos eran un poco más grandes e incluso a pesar de ser pequeño parecía tener un poco de musculatura -Este no puedo ser yo…- Pensaba Silver Shine pero sus ojos seguían siendo dorado y rojo, eso lo convenció, de alguna manera había crecido 3 años en apenas un par de horas.
-¿Qué es lo que me dijeron que ha…?- Royal Shine entró a la habitación y vio como el potro había crecido y no solo eso, pudo ver que las heridas del cuerpo del unicornio plateado habían sanado por completo, no había siquiera una cicatriz en él -¿Qué ye ha pasado?- Preguntó ella confundida.
-Yo… no lo sé… desperté y… ¿Qué es lo que soy yo?- Dijo el unicornio tomándose la cabeza con sus cascos asustado y confundido.
-No… no puede ser…- Dijo Royal Shine en voz baja pero Silver al escuchó.
-¿Qué es? ¿Qué es lo que no puede ser? Por favor dígame- Silver Shine se desesperó un poco y por el miedo activó su magia con la cual creó una onda expansiva que mandó todos los muebles hacia las paredes del lugar con mucha fuerza, varios de estos se rompieron por el impacto, Royal alcanzó a cubrirse con un escudo de magia pero este casi se destruye por el impacto.
-¿Cómo? ¿Cómo fue que esto pasó?- Pensaba Royal Shine al ver a Silver, se podía observar que no solo estaba intrigada, sino que también tenía algo de miedo por el repentino crecimiento y aumento de poder del unicornio plateado –Escúchame, no te alarmes, creo saber cómo puedo explicar lo que te ocurrió, pero por favor, quédate aquí y no salgas para nada, solo espera por favor- Comentó Royal Shine hacia el unicornio plateado quien algo asustado todavía asintió con la cabeza sin decir nada y siguió mirándose al espejo aun si poder creer lo que le estaba pasando.
-¿Qué rayos pasa conmigo?- Pensaba Silver Shine al verse en el espejo.
Royal Shine caminaba por los pasillos del castillo nerviosa y alterada, su paso era casi un trote o carrera, estaba muy preocupada por lo ocurrido, regresó a su salón del trono y pidió al bibliotecario del castillo que le trajera los escritos referentes a los distintos clanes del reino crepuscular, pero hizo énfasis en aquellos referentes al clan de los Shine y al de los Night.
-Que nadie me moleste- Dijo la reina y cerró el salón del trono con fuerza; guardias fueron puestos afuera de la entrada al salón y se le dio a un tercer guardia la orden de correr la voz de esto entre las unidades del castillo, hasta que llegó a odios de Colen quien algo decidió por tanto regresar a la habitación de Mía para revisar si había regresado ya junto con Diana.
Colen llegó a la habitación de la pegaso blanca y entró solo para cerciorarse de que nadie estaba dentro del lugar, en efecto aun no regresaban y el cuarto estaba en silencio; Colen revisaba esa habitación en busca de algún indicio del paradero de la princesa o de Mía, pero nada podía encontrar, después de unos momentos tomó asiento frente al espejo y por pura curiosidad abrió uno de los cajones del ropero de la pegaso blanca, revió algunas cosas de ella y entre unas cuantas joyas, regalo de Diana a ella, encontró en el fondo un viejo brazalete de cuerda gastada, al tomarlo un recuerdo pasó por la mente del comandante de las fuerzas crepusculares.
FLASHBACK 4 AÑOS ATRÁS
-Esta será su habitación desde ahora- Decía una más joven princesa Diana abriendo la puerta de esa misma habitación –Entra, no seas tímida- Dijo la princesa con voz amable y por la puerta del lugar entró la pegaso Blanca observando lo grande que era ese cuarto en comparación a dónde vivía antes.
-¿Qué te parece Mía?- Preguntó Colen.
-Es muy grande, más grande que la casa de la abuela- Respondió la pegaso mirando hacia los muros y el techo -¿De verdad va a ser mi cuarto?- Preguntó Mía.
-Por supuesto, puedes decorarlo como tú quieras, ¿por qué no pruebas la cama?- Comentó la princesa Diana y al oírla Mía saltó con cuidado sobre el mueble y empezó a rebotar para jugar un poco.
-Gracias Diana, gracias por lo que estás haciendo- Agradeció el gran pony a la princesa.
-No tienes que, lo hago porque es lo correcto- Respondió la princesa con una sonrisa, Colen también dio un gesto igual pero de inmediato se borró al recordar lo que había hecho antes.
-Lo correcto ¿eh?, Algunas veces me preguntó qué es lo correcto- Pensó el pony con seriedad, Diana estuvo a punto de preguntarle por su expresión pero una intervención de Mía hizo cambiar el tema.
-Me encanta, este lugar es genial- Comentó la pegaso saltando de la cama y aterrizando sobre Colen con fuerza, tal fue esta fuerza que hizo un pequeño cráter que por poco traspasa el suelo –Lo siento- Se disculpó la pony.
-Auch…- Comentó Colen y empezó a reír al igual que Diana y Mía.
-Perdón Colen- Se disculpó de nuevo la pegaso y ayudó a Colen a levantarse.
-Descuida Mía, solo para la próxima controla bien tu caída, casi atravesamos el suelo- Respondió el pony sobándose la espalda -¿Mía qué tienes en tu casco?- Preguntó Colen al notar una cuerda atada al casco de la pegaso blanca.
-Oh bueno… es la vieja cuerda de la abuela…, ella me contó que cuando era niña su abuela se la dio a ella y como ella no pudo tener nietos… me la dio a mi…- Mía derramó unas lágrimas del hecho de que la abuela no estuviera con ellos ahí en el castillo, ella se rehusó a ir con ellos y se quedó en la parte baja de la ciudadela esperando a las tropas del reino que de seguro la matarían por la orden de Royal Shine al no encontrar al traídos.
-Mía, no llores, mira, mientras tengas esta cuerda contigo ella siempre será parte de ti, siempre será tu familia, al igual que yo, te prometo que siempre estaré para protegerte y que no te fallaré nunca- Dijo Colen con mucha decisión y una gran sonrisa en su rostro.
-Gracias Colen, eres mi héroe, porque siempre haces lo correcto- Respondió la pegaso muy alegre y le dio un gran abrazo a Colen, las risas de ese día volvieron a resonar en la mente del comandante de las fuerzas crepusculares mientras su recuerdo terminaba.
DE REGRESO EN LA ACTUALIDAD
-¿Cuándo será el día en que mi estupidez no rompa una promesa?- Se preguntó a sí mismo el gran pony de color morado al darse cuenta de que cada promesa que había hecho a las personas que eran importantes para él nunca eran cumplidas de su parte.
Unos pasos como de eco se escucharon provenir de las paredes de la habitación al igual que las voces de Mía y de la princesa Diana; sin embargo Colen no sabía de dónde provenían, sin pensarlo mucho se escondió en el armario más grande de la habitación y esperó ahí unos momentos.
-¿Mía, Diana dónde están?- Pensaba el comandante de las fuerzas crepusculares al no poder ver el lugar proveniente de las voces. No tuvo que esperar mucho para descubrirlo ya que una de las paredes se movió y reveló el pasadizo secreto del castillo, Colen quedó algo sorprendido de que eso hubiera estado ahí todo el tiempo y nunca lo haya notado antes.
-¿Estarán seguros ahí Diana?- Preguntó Mía a la princesa.
-Descuida Mía, lo estarán, pero debemos darnos prisa, ve a verme en mi habitación en una hora, te daré las cosas para que se las lleves a la torre- Comentó la princesa.
-¿La torre? ¿Acaso hablará de…?- Pensó Colen al oírlas a las dos mencionar la torre que estaba en medio del bosque.
-De acuerdo Diana, solo espero que ese tal Blue Knife sea de confianza- Respondió Mía lo cual sorprendió aún más a Colen.
-¿Blue Knife? Pero él está en ese otro reino ¿Cómo?- Volvió a pensar el comandante Colen.
-Pude ver un verdadero cambio en él Mía, podemos confiarle la protección de los que ahí están y también estoy segura que con la ayuda del grupo con el que vino, podremos ayudar a mi primo- Contestó la princesa Diana y ambas ponys dieron una sonrisa; Diana regresó a sus aposentos para ducharse antes de que alguien notara su olor a huevos podridos, sobre todo su madre, Mía mientras tanto decidió hacer lo mismo y darse una ducha en el cuarto de baño dando a Colen la oportunidad para escapar rápido de ahí antes de que Mía o Diana lo descubrieran.
-¿Cómo? Blue Knife de vuelta en el reino y con un grupo también, imposible, ¿Acaso habrá venido con esas ponys y Night Strike?, No, pero es imposible, debo asegurarme de eso- Comentó para sus adentros el pony morado pero se detuvo al dar unos cuantos pasos –Pero si me voy ellas sospecharían, tch, ya lo tengo- Dijo el comandante e hizo que uno de los guardias llamara a los dos nuevos capitanes, por nada del mundo pensaba decirle sobre esto a Hard Shield, sabía que eso solo traería más problemas.
-¿Llamó comandante?- Se presentó el capitán Rissing Spell.
-Sí, quiero que tú y el otro capitán vayan a la torre en medio del bosque y me digan lo que está ocurriendo ahí, tengo la sospecha de que algo raro y de posible peligro para el reino esté ocurriendo, así que no podemos confiar en nadie, pasadme el reporte a mí y yo lo haré saber a la reina en cuanto ella se desocupe, no arruinen esto ¿entendido?- Explicó el comandante de las fuerzas crepusculares y Rissing Spell asintió con la cabeza para luego ir a buscar a su compañero y dirigirse al bosque, por otras instrucciones del comandante ellos realizarían esta búsqueda en las horas de la madrugada diciendo que harían sus rondas a las afueras de la ciudadela –No puedo permitir que alguien amenace la integridad del reino, proteger a la realeza es mi deber, sí, es lo…, correcto…- Fue lo que dijo Colen y regresó a su trabajo pero con muchas más dudas morales en su ser.
EN LA TORRE DEL BOSQUE
Vigilando desde la ventana más alta de ese lugar se encontraba el pony de crin café oscuro y pelaje azul, Blue Knife no apartaba su vista del sendero del bosque que llevaba hasta la torre ni de los alrededores, de vez en cuando volteaba a ver al castillo crepuscular o a la una que se iba escondiendo, incluso se daba el lujo de cerrar los ojos por algunos instantes para reposar, ya que si su vista se cansaba su agudo olfato le advertían de cualquier peligro o pony que se acercara desde kilómetros de distancia, también de igual forma al ser un Wolf-pony su oído era más fino que uno normal.
-Esta por amanecer pronto, no deben tardar en despertar- Pensó el pony azul recostado en el filo de la ventana como si de un gato bien equilibrado se tratara; su oreja se dobló hacia abajo ya que escuchó los quejidos de alguien en el suelo de la torre –Como lo pensé- Se dijo a sí mismo Blue Knife y fue en dirección hacia el suelo tomando de apoyo para bajar algunas de las piedras que estaban desacomodadas y maderos de otras columnas que apenas si aguantaban su peso, pero gracias a su agilidad Blue Knife bajaba sin problemas de ese lugar tan alto.
-¿Qué demonios pasó?- La voz que se oyó fue la de Night Strike, el pegaso verde de crin negra fue el primero en despertar del grupo, su vista era algo borrosa al principio pero después de parpadear y mover su cabeza de un lado a otro por unos momentos su vista se normalizo.
-Finalmente despiertas, ¿dormiste bien?- Preguntó Blue Knife estando frente a él extendiendo su casco para ayudarle a levantarse, sin embargo Night Strike le alejó el casco con un ligero golpe.
-Se podría decir- Respondió el pegaso verde con voz algo molesta, ante el ligero golpe de Night Strike, Blue Knife solo dio un suspiro, era entendible que el pegaso verde aún no confiara en él -¿Qué hora es?- Preguntó el pegaso verde.
-Temprano en la madrugada, recuerda que aquí no tenemos la luz del sol suficiente para crear un tiempo como el que hay en Equestria- Respondió Blue Knife.
-Cierto- Contestó con simpleza el pegaso verde, se veía que no quería tener una conversación con el pony azul.
-Sabes, me sorprendió verte en Ponyville, nunca pensé que siguieras con vida después de lo ocurrido- Comentó Blue Knife tratando de romper con el incómodo silencio que estaba entre ellos mientras los demás miembros del grupo seguían inconscientes.
-Lo que me sorprende es que no nos hayas entregado a Royal Shine en el momento en que atravesamos ese portal- Respondió de manera fría el pegaso verde lo cual volvió a poner silencio entre los dos hasta que el pony azul se animó a volver a hablar.
-Night Strike, escucha, sé que me odias, sé que no confías para nada en mí y que quieres matarme tanto como lo querías hace 6 años- Empezó a decir el pony azul –Sé, sé que no puedo hacer nada para enmendar lo que hice, no tengo perdón de nada, Yo, yo solo quiero decir que de verdad, de verdad lamento lo que hice en el pasado, antes de aquella semana en Ponyville jamás hubiera pasado por mi cabeza el remordimiento por las cosas que he hecho desde hace mucho, pero, lo veo ahora, todas esas muertes, todas las persecuciones que dirigí, los asesinatos, los encarcelamientos injustos, las masacres que realizaba, por Gadnios (dios de los habitantes del reino crepuscular) no hay manera en que pueda enmendar todo eso- La disculpa del pony azul llamó la atención de Night Strike quien solo volteó su cabeza para verlo de reojo, Blue Knife prosiguió –De verdad lo lamento, lamento todo lo que he hecho, antes de Equestria, nunca había conocido lo que era la compasión, la diversión sana, la alegría que da el ayudar a otros incluso con una simple sonrisa, nunca pensé que podría hacer algo a parte de llevar muerte- Seguía diciendo el pony azul y ante la sorpresa de Night Strike vio a Blue Knife llorar sollozante.
-Y ¿Qué te hizo tener esas nuevas ideas?- Preguntó el pegaso verde saliendo de su silencio.
-La amistad y sonrisa de la primera amiga real que he tenido en mi vida, la primera pony que me ha mostrado el otro lado de la vida, el lado donde la felicidad de otros te da tu propia felicidad- Respondió Blue Knife volteando de nuevo hacia Pinkie Pie y dar una sonrisa grande, Night Strike para sorpresa de sí mismo dio una ligera risa que disimuló antes de que Blue Knife volteara de nuevo hacia él –Nunca podré cambiar lo que he hecho en el pasado, lo que hice con tu hermano, con la princesa, contigo fui parte de los que te quitaron todo la primera vez, entiendo si nunca me perdonas, pero no pido tu perdón, solo pido que me des una oportunidad de probarte a ti y a ellos que esta vez, por una vez en mi vida, haré las cosas como es debido, haré lo que es correcto- Terminó el pony azul apretando sus casco y mirando a Night Strike con mucha decisión.
-Una oportunidad, ¿de verdad me lo pides?- Contestó el pegaso verde con un tono inexpresivo –Después de que cazaste a mi hermano, a la princesa y a mi sobrino como si fueran cualquier animal salvaje, después de todas las veces que has matado por tu propio beneficio, después de invadir Equestria y tratar de hacer lo mismo una vez más a todos nosotros ¡¿esperas que yo lo entienda y que te dé una oportunidad?!- Las palabras de Night Strike hicieron temer al pony azul quien bajó la cabeza estando avergonzado, hasta que pasando un par de segundos sintió un casco en su hombro.
-Por qué yo sí- Respondió Night Strike a lo cual Blue Knife se alejó y quedó un poco confundido.
-¿Por qué lo harías?- Preguntó intrigado Blue Knife.
-Por qué lo mismo que tú me pides ahora, es lo que se me dio a mí en Equestria, una nueva oportunidad, verás, no eres el único que sentía remordimiento, recuerda que fuimos compañero por un tiempo junto con los demás y bueno, tampoco era muy diferente a ti o a los otros, ni mi hermano ni yo lo éramos, en Equestria mis primeras noches estuvieron llenas de pesadillas producto de mi conciencia culpable por todos aquellos que yo había lastimado, al igual que tú, pensé que jamás podría tener la paz que buscaba y que mi destino era ser atormentado por esos recuerdos hasta el día de mi muerte- Respondió el pegaso verde relatando su experiencia después de dejar el reino crepuscular hace tanto tiempo.
-Pero parecías muy tranquilo cuando Colen y Yo te encontramos ¿qué pasó?- Preguntó el pony de pelaje azul.
-Mi esposa, mi esposa y mis hijas, al igual que tú, yo encontré a alguien que me dio paz y tranquilidad y me dio una nueva oportunidad de vida, estando con ella sé que aún por las cosas que hice en el pasado puedo tener un futuro diferente, no debemos vivir en el pasado Blue Knife, no podemos cambiarlo, pero si seguimos vivos es porque aún se nos da una oportunidad de tener un mejor futuro, recuerda el pasado y no cometas los errores, aprende de ellos y fórjate un mejor futuro, ya que como veo, has encontrado a una pony que puede ayudarte a ser alguien mejor- Respondió el pegaso verde con una sonrisa y le dio una palmada en el hombro a Blue Knife quien contestó con una sonrisa y asintió con la cabeza.
-Gracias Night Strike, de verdad te lo agradezco- Contestó el pony azul con un tono de voz tranquilo, como si la respuesta de Night Strike le hubiera dado un poco de la paz que buscaba.
-No hay de que, viejo amigo- Respondió el pegaso verde con una sonrisa.
"Perdona a nuestro amigo" (se escuchó de la nada).
-¿Qué demonios?, ¿Dijiste algo Blue Knife?- Preguntó Night Strike.
-No, yo no- Respondió algo confundido el pony azul.
-Oh de acuerdo- Comentó Night Strike confundido –Podría jurar que escuché una voz-
"Perdona a nuestro amigo" (Se volvió a escuchar).
-Bien esto ya es raro, debe ser por lo cansado que estoy que oigo cosas- Se dijo a sí mismo el pegaso verde moviendo su cabeza.
EN EL CASTILLO CREPUSCULAR
-¿Qué quieren decir con que no puedo pasar?- Preguntó la princesa Diana, ya por completo aseada y mudada de ropajes para ser de nuevo una princesa, a los dos guardias que custodiaban con rigor la puerta del salón del trono.
-Lo sentimos de verdad majestad, pero la reina ha ordenado que nadie entre en el salón sin excepción alguna- Respondió uno de los guardias reales.
-Bien, avisadme cuando mi madre haya terminado sus asuntos- Dijo ella antes de retirarse a lo cual los guardias asintieron con la cabeza mientras ella se retiraba; Había pensado en insistir más pero la noticia de que su madre estaba ocupada le dio la idea para aprovechar el momento e ir a ver por primera vez a Silver Shine, su primo.
-¿Por qué? ¿Por qué es que esto me está pasado?- Se preguntaba Silver Shine viéndose aún al espejo, intentó dormir un poco más para calmarse pero todo fue inútil –Primero descubro que mamá no es mi mamá y ahora esto ¿Quién soy en realidad?- Decía Silver Shine algo sollozante en un par de días su mundo se había venido abajo, su realidad ya no existía y se sentía como un completo desconocido sobre todo para sí mismo –No es justo, ¿Por qué mamá… por qué ella me mintió? Kyyyy ¡NO ES JUSTO!- Gritó el unicornio plateado y rompió el espejo lastimando de nuevo su casco dando un pequeño grito de dolor, el cual mitigó al escuchar la puerta abrirse de nuevo, Silver pensó que se trataba de nueva cuenta de Royal Shine y que venía a informarle de lo que hubiera encontrado, pero en su lugar se topó con la sorpresa de quien lo visitaba en el momento era la princesa Diana a quién aun no conocía.
-Silver Shine- Hablo la princesa al ver al unicornio.
-¿Usted quién es?- Preguntó el unicornio plateado algo confundido al observar a la princesa del crepúsculo.
-Soy la princesa de este lugar, mi nombre es Dianalicia Lauret Álani Star Shine- Se presentó la princesa del crepúsculo con su nombre real –Pero puedes llamarme Diana- Acortó ella.
-¿Princesa?- Se preguntó el unicornio –Si eres una princesa quiere decir que eres la hija de la Reina que conocí antes- Razonó el unicornio plateado.
-En efecto Silver y bueno, supongo que sabes algo más de ti y sabiendo eso, pues, sí, soy tu prima- Respondió ella con una sonrisa algo forzada ya que el momento era algo incómodo para ambos.
-¿Una de verdad? U ¿Otra falsa como mi vida entera?- Preguntó poniéndose algo depresivo nuevamente Silver Shine.
-Bueno yo, escúchame por favor Silver Shine, lo que pasa aquí es que… un momento ¿No eras más pequeño?- Se detuvo Diana e intrigó cuando notó la nueva apariencia de su primo.
-¡No tengo idea, ya no sé quién soy, mi cuerpo se hizo más grande, mi madre es una falsa y toda mi vida es una mentira!- Contestó gritando el unicornio de pelaje plateado, su enojo fue tal que no se dio cuenta de que descubrió su casco que estaba algo sangrado.
-¿Qué pasó con tu casco?- Preguntó preocupada la princesa del crepúsculo mientras tomaba algo para limpiar a Silver.
-Creo que… me enojé y rompí el espejo- Respondió el pequeño dejándose atender por Diana, puedo notar que ella era alguien gentil y no sentía esa extraña vibra que tenía cerca de Royal Shine a pesar de que Diana era su hija.
-Interesante, sus heridas se curan más rápido que incluso las mías, aun para ser un Shine, se hizo estas heridas hace poco y pareciera que están a punto de cicatrizar- Pensaba Diana al ver cómo las heridas más pequeñas de Silver sanaban rápido, lo cual intrigaba también a la princesa del crepúsculo.
-¿Y la reina ya encontró lo qué ocurre conmigo?- Preguntó el unicornio plateado.
-¿Disculpa?- Respondió Diana confundida.
-Sí, dijo que buscaría lo que explicara mi condición actual, traté de descansar pero no pude, todo esto es mucho para mí- Contestó Silver Shine sobando el casco que recién le habían vendado.
-No debe tardar- Le respondió Diana –Entonces eso es lo que hace encerrada- Pensó la princesa del crepúsculo al poner las piezas en su lugar –Esta podría ser mi oportunidad para llevarlo con su madre pero… su estado emocional también ya es demasiado frágil, tendré que esperar un poco más, además de que debo hacerle saber esto a la princesa de ese otro reino, se sorprenderá si lo llega a ver en este estado, podría no reconocerlo incluso, no lo creo pero nunca se sabe, debo llamar a Mía de inmediato, quién sabe que esté haciendo mi madre en estos momentos- Resolvió la princesa Diana dispuesta poner en marcha ese plan –Me debo retirar por el momento pequeño, por favor quédate aquí y descansa, procuraré regresar lo más pronto posible- Respondió Diana saliendo por la puerta.
-Oh, de acuerdo- Contestó Silver Shine sin mucho tiempo de despedirse -¿Por qué lo hiciste mamá?- Se preguntó el unicornio recostándose en su cama para tratar de dormir un poco y descansar su cuerpo.
-Un momento, eso en el mueble era uno de los…- Diana se dio cuenta del arcillo del tiempo en el mueble junto a la cama de Silver Shine, recordó que su madre traía puesto el otro así que en definitiva estaba segura de que el que vio era el par faltante, Diana dio una sonrisa y entró al cuarto de Silver de nueva cuenta y con un hechizo hizo transportar el arcillo con ella, cerró la puerta con cuidado y se dirigió personalmente a buscar a Mía, no quería que nadie sospechara de nada. Sin embargo en su camino se topó con alguien que no esperaba o más bien, que no quería ver.
-Saludos, Diana- Quien saludó fue Colen, Diana al verlo solo pasó de largo de él empujándole con desprecio –Diana, por favor, tienes que entender que lo que hice…-
-¿Qué? ¿Qué debo entender? ¿Qué de nuevo vuelves a ser aquel asesino de sangre fría? ¿Qué de nuevo escoges tu estúpida lealtad a mi madre que la vida misma? Cole ¿Qué demonios sucede contigo? ¿Por qué no puedes decidir lo que quieres hacer? Trajiste a un pequeño a un mundo donde sabes bien que le espera la muerte, se lo arrebataste a alguien que de seguro está en estos momentos llorando por la pérdida de su hijo, tú eres el verdadero monstruo Colen y lo peor es, es que, es que aun así mi madre piensa desposarme contigo, te odio, y juro que nunca voy a volver a cometer el mismo error de amarte, ahora… desaparece de mi vista… Comandante de las fuerzas crepusculares…- Diana no se guardó ninguna palabra, Colen se quedó mudo, la ira, culpa y tristeza invadía su ser, nada lo había golpeado tan fuerte en su vida, las palabras de Diana fueron simplemente devastadoras para él.
-Yo también odio mi ser… Lo siento…- Replicó el comandante mostrando algo que no mostraba muy a menudo, lágrimas y se retiró del lugar, lo hizo en voz baja creyendo que nadie lo escucharía pero Diana logró oír sus palabras.
-No… no importa lo que haya dicho… Yo… Yo aún te amo… Colen…-Pensó Diana con mucho dolor en su corazón y por unos momentos entro a una habitación vacía a llorar por Colen, a pesar de todo, aún lo amaba y sabía que él la amaba a ella. Diana se recuperó de ese golpe emocional y fue a la habitación de Mía, el amanecer estaba cerca y estaba un poco cansada por no haber dormido durante la noche pero seguía en pie.
-Majestad- Reportó un guardia.
-¿Qué se le ofrece soldad?- Preguntó Diana.
-Hay un carruaje en la puerta de la ciudadela que solicita entrar a nuestro reino- Comentó el guardia crepuscular.
-¿Y cuál es el problema?- Volvió a preguntar Diana.
-Es un carruaje de la nación del frío, no estamos seguros de lo que sea y como su majestad Royal Shine nos ordenó que no le molestásemos entonces recurrimos a usted para su decisión- Reportó el guardia real.
-Ya veo, bien, dejadlos pasado y yo los recibiré en la entrada principal del castillo- Contestó Diana y asintiendo con su cabeza llevó la respuestas a los demás guardias.
Una media hora después Diana y Mía, pues Diana pasó por ella a la habitación, estaban paradas en la puerta del castillo junto con algunos de los guardias reales del lugar; El carruaje tirado por dos ponys de hielo se detuvo frente a ellas y el vocero del carruaje bajó y saludo a la princesa con respeto quien devolvió el saludo con una reverencia.
-De parte del príncipe imperial de nieve, su majestad y heredero al trono de la nación del frío por la bendición de nuestra diosa Helia y sus hijos, me ha de permitirme dirigirme a la doncella del castillo cuyo nombre es Mía- Al decir esto ambas ponys se sorprendieron y se miraron una a la otra, estaban algo confundidas así que al final Diana le dio un pequeño empujón a Mía para que avanzara.
-Soy yo- Dijo ella al no tener otra opción.
-Mis saludos doncella del castillo del crepúsculo, he traído para usted presentes del parte de su majestad, el príncipe de nieve, el príncipe desea poder verla pronto y que acepte una invitación real a conocer el castillo de nuestra nación, para usted- Comentó el mensajero real de la nación del frío arrodillándose ante Mía como si ella fuera una princesa, cedió a Mía la carta de parte del príncipe y una invitación real a la gran gala de la estrella del norte, la celebración más importante de la nación del frío, después de los acontecimientos reales como bodas de la realeza y alumbramientos de la familia real.
-¿Espere qué?- Respondió Mía confundida.
-La invitación es para usted y un invitado de su elección my lady- Respondió él con respeto y aun arrodillado, lo mismo que los ponys que tiraban del carruaje; Ni Mía ni Diana lo entendían pero los ponys de hielo sí, el rumor de que el príncipe de nieve elegía a una crepuscular como reina se había corrido en la nación del frío como un incendio en verano en un bosque seco.
-Yo, este yo no sé qué…- Mía estaba confundida así que fue Diana quien con su magia tomó la carta y la invitación.
-De nuestra parte, denle a su majestad las gracias por su tan generosa invitación- Respondió Diana haciendo reverencia.
-¿Dónde podemos acomodar los presentes para la doncella?- Preguntó el mensajero real de la nación del frío.
-En la misma habitación de la doncella, Guardias, guíen a nuestros invitados a la habitación de Mía y luego al comedor real para darles una bienvenida y despedirlos en paz- Respondió la princesa y los guardias asintieron.
Del carruaje real bajaron 3 sirvientas del castillo, las tres con su pelaje blanco y cristalino, crines y colas celestes y bien arregladas, vestidos bordados con tela fina que no se congelaba y zapatos que parecían de cristal, sus cuerpo despedían una pequeña brisa fresca seguida de escarcha, por un momento los guardias reales del reino crepuscular se quedaron perplejos de la belleza de estas ponys de la nación del frío hasta que la princesa los hizo reaccionar, cargaban algunas cajas de joyería mientras que los que guiaban el carruaje y los guardias reales cargaban algunos baúles.
-Esto se me pidió que se le entregara personalmente my lady- Habló el mensajero presentando un collar que tenía en este un cristal de hielo en forma de estrella, la cadena era de hielo que no se derretía ni estaba frío, no era gran cosa, pero la estrella que era el único adorno era el detalle más fino que jamás habían visto, esa estrella esa la viva imagen de una brillando en el cielo –Forjado de un trozo de estrella fría caída del cielo en los inicios de nuestro pueblo, parte de las tres joyas reales de nuestro reino, y el príncipe se la entrega a usted mi lady- habló el mensajero ofreciéndola.
-Yo… Yo… no sé qué decir…- Mía estaba muda de la impresión, recordó como el príncipe le habló en la celebración de la paz y la rosa helada que le arrojó, creí que eran palabrerías y charlatanerías de él pero, empezaba a pensar diferente, tal vez, de alguna manera las palabras del príncipe de nieve eran verdaderas.
-Mía, tómalo- Habló Diana y algo indecisa Mía tomó el collar, lo observó por un momento antes de cerrar el joyero y quedarse en silencio total el resto del tiempo sumergida en sus pensamientos y sentimientos que empezaban a brotar en ella.
-Su hospitalidad es como siempre la mejor su majestad- Comentó el mensajero volviendo dentro del carruaje real de la nación del frío.
-Su presencia siempre es bienvenida- Respondió la princesa del crepúsculo con reverencia –lamento que mi madre no haya podido recibirlos pero se encuentra en una situación de… alta prioridad- Agregó ella disculpando a su madre por la ausencia a pesar de haber recibido la noticia de la llegada de los representantes de la nación del frío.
-No se preocupe por ese detalle su majestad- Respondió el mensajero y dirigió sus palabras ahora hacia Mía –El príncipe de verdad espera poder volver a verla My lady, con su permiso, nos retiramos ¿Algún mensaje que desee darle a su majestad imperial?- Preguntó el mensajero.
-Ah bueno yo… gracias por los presente y… estoy considerando de verdad asistir a su evento- Respondió ella algo insegura e hizo reverencia.
-Al príncipe le alegrará el saber eso- Respondió el mensajero y con una última reverencia a ambas se despidió para regresar a la nación del frío.
-¿Cómo te sientes Mía?- Preguntó Diana al ver la actitud callada de la pegaso blanca quien la acompañaba volando hacia su habitación.
-Yo… no lo sé, me siento confundida, pensé que era un patán narcisista pero, no puedo creer que…- Mía estaba confundida sobre lo que debería pensar acerca del príncipe de nieve en ese momento –Diana ¿Qué debo hacer?- Preguntó la pegaso blanca.
-No te preocupes Mía, aun eres algo joven para esto, mira, iré contigo a la gala de la estrella del norte cuando sea el evento y prometo que te ayudaré en lo que sea y quién sabe, tal vez el príncipe sea alguien que te llegue a agradar- Respondió Diana dando una sonrisa y un abrazo a Mía –Pero por ahora, debemos enfocarnos, la visita inesperada de ellos nos hizo desviarnos un poco del tema, ya tengo todo listo aun así- Agregó ella y entregó a Mía algunas cajas de provisiones y ropajes del reino para que los llevara al grupo de Equestria.
-Tienes razón- Respondió Mía dejando el joyero en el peinador de su habitación y cargó las cajas como si fueran almohadas para luego pasar por ese pasadizo secreto de su habitación e ir hacia la torre.
-Ya es la hora de la mañana, deben estar por despertar, espero- Pensó la princesa del crepúsculo y con el sueño que tenía decidió dormir ahí mismo en la habitación de Mía para esperarla y que la despertara a su regreso –Algunas veces me gustaría poder estar tanto tiempo despierta como Mía- Dijo la princesa para sí misma antes de dormirse.
-Espero llegar rápido- Dijo Mía mientras avanzaba por el pasadizo.
EN LA TORRE DEL BOSQUE
-Entonces, mi maestro también murió y… Colen le dio muerte…- Comentó Night Strike ya que en el tiempo que estaban ahí Blue Knife lo puso al tanto de casi todo lo acontecido en el reino crepuscular durante los seis años de ausencia del pegaso verde.
-Sí, lo siento Night Strike- Contestó el pony azul con vergüenza.
-No, descuida- Respondió el pegaso verde con un nudo en la garganta.
-Ohhh… ¿Qué nos pasó?- Se escuchó una de las voces desde el suelo, quien se levantaba algo mareada era Applejack –Me siento como si hubiera montado el toro más alocado del rodeo- Dijo ella sacudiendo su cabeza.
-Oh cielos, ¿Acaso tomé una cidra fuerte?- Dijo Rainbow Dash despertando.
-¿A qué hora terminó la fiesta?- Preguntó Pinkie Pie levantándose y de inmediato Blue Knife se acercó a ella y le extendió el casco para ayudarle.
-¿Qué nos pasó?- Preguntó Shining Armor.
-¿Qué lugar es este? Es tan lúgubre y triste, necesita una completa remodelación y redecoración- Mencionó Rarity siendo lo primero que pensó al ver el estado de la torre.
-Sí, se ve un poco tenebroso- Dijo Fluttershy un poco nerviosa por el lugar.
-Wonderbolts ¿están bien?- Preguntó Spit Fire.
-Sí señora, solo un poco aturdidos y mareados- Respondió Soarin sacudiendo la cabeza.
-¿Qué tal tú Fleet Foot?- Le preguntó ahora a la otra Wonderbolt.
-Bien, solo un poco mareada eso es todo- Respondió ella conteniendo las ganas de vomitar.
-¿Qué lugar es este?- Preguntó ahora Flash Sentry limpiándose el polvo de la arrastrada que le dio Blue Knife.
-Estamos en la antigua torre del reino crepuscular- Respondió Night Strike.
-No se preocupen, aquí estamos seguros- Agregó blue Knife.
-¿Y la princesa?- Preguntó Spit Fire.
-Twilight, sigue dormida- Respondió Fluttershy un poco preocupada al ver a su amiga en el suelo, sin saber que ella estaba en una visión más profunda.
SUEÑO DE TWILIGHT
-¿Qué? ¿Dónde estoy ahora?- Se preguntó la princesa de la amistad al verse en un cuarto oscuro –Esta sensación… no me había sentido así desde hace… seis años- Se dijo a sí misma al poder ver su cuerpo a pesar de lo oscuro de la habitación.
-Nos da gran regocijo verla de nuevo princesa- Las voces que se oyeron fueron reconocidas por Twilight al instante, a pesar de que habían pasado 6 años desde que las escuchó.
-Ustedes… Ustedes son- Dijo ella con voz cortada al ver que de nueva cuenta aparecían frente a ella dos figuras de dolor completamente dorado y de ojos blancos.
-Su majestad- Dijeron ambos mientras se arrodillaban frente a ella, Twilight los observó un momento y no pudo evitar el ponerse a llorar.
-Lo siento… de verdad lo lamento… no puede…. No pude cumplir la promesa que les hice… les he fallado, a todos, a ustedes a mí misma y lo más importante… le fallé a Silver… le fallé a su hijo- Se disculpó ella sin dejar de derramar las amargas lágrimas que salían de su rostro y recorrían sus mejillas mientras mantenía su cabeza abajo con gran vergüenza.
-Levante su cabeza, no es propio para una princesa el humillarse cuando no es necesario- Respondió la voz masculina.
-Cierto, no ha fallado en lo absoluto princesa, ha hecho justo lo que nosotros le pedimos que hiciera y más, ahora estoy convencida de que no pude hacer hecho mejor elección acerca de a quién dejarle el cuidado de Silver Shine- Complementó la voz femenina sin decir palabra ya que ambos hablaban directamente a la mente de Twilight.
-Pero… no lo mantuve a salvo… por eso…- Decía ella pero fue interrumpida.
-Por eso está aquí, en nuestro reino de origen, este lugar que por mucho tiempo ha estado gobernado por la muerte y la violencia, usted ha venido aquí a pesar de todo, ha venido a salvar a Silver Shine- Comentó la figura masculina.
-Si hubiera podido mantenerlo a salvo, no habría necesidad de esto, Silver ya está sufriendo por causa de la monarca de este lugar y todo es por mi culpa, por mi debilidad- Respondió ella aun llorando hasta sentir el casco de la figura femenina en su hombro.
-No sea tan dura consigo mismo princesa, estaba destinado a pasar, es algo que nunca quise aceptar mientras estaba en vida, aun cuando dejé a Silver Shine en su castillo hace seis años, sabía que este día llegaría, pero también sabía que usted haría lo imposible por salvarlo, haría todo lo que estuviera dentro de sus posibilidades y mucho más allá de estas con tal recuperarlo, princesa Twilight, ha hecho un trabajo maravillo con Silver Shine, lo hemos estado vigilando desde el plano astral y no podríamos estar más orgullosos de él y de usted, ha hecho lo que nosotros nunca hubiéramos podido, le ha dado una vida- Respondió la figura de la princesa Radiant Shine ahora tomando de golpe su imagen de cuando ella vivía, lo mismo hizo la otra figura mostrándose como Shadow Night.
-Pero…- Decía Twilight levantando su rostro con algunas lágrimas.
-Miré- Dijo Shadow Night ahora moviendo su boca y entre ambos hicieron aparecer un portal donde le mostraban a la princesa de la amistad todo lo que ella había hecho por Silver, desde el primer día que llegó a su vida, la ida al hospital, el compartirle su sangre para salvarle su vida, llamarlo su hijo, criarlo y cuidarlo como tal, las noches de desvelo, la ternura que le daban y las lágrimas por él derramadas en los momentos tristes y felices, los cuantos en las noches, las fiestas de cumpleaños y más reciente la ida a la escuela y su nueva motivación para que Silver pudiera hacer más amigos como él lo quería.
-Silver Shine- Dijo Twilight derramando otra lágrima pero ahora de nostalgia por ver esas escenas frente a ella.
-Ha hecho un trabajo más que excepcional princesa, y no lo ha hecho porque se lo hayamos pedido o porque se sintiera obligada, lo ha hecho por algo más que eso, princesa Twilight, lo ha hecho porque Silver Shine, porque ese pequeño, es, su hijo- Dijo Radiant Shine con un tremendo nudo en la garganta y derramó lágrimas doradas.
-Usted es su familia- Comentó Shadow Night igual derramando una lágrima dorada.
-Silver Shine, mí… mi hijo- Repitió Twilight y supo que era verdad, tal vez ella no lo creía del todo por la misma promesa que hizo, por el compromiso que se hecho sobre sí misma años atrás pero ahora lo veía bien y sin ninguna duda, ella no dio a luz a Silver Shine, pero ese unicornio plateado al que amaba tanto lo amaba por eso, él era su hijo, su hijo.
-Usted ha sido una madre excelente, mejor de lo que yo jamás pude haber sido y estoy orgullosa de ver a mi hijo con tal excepcional yegua a su lado, princesa Twilight, gracias, gracias por ser la madre de Silver Shine- El espíritu de Radiant Shine abrazó a Twilight con fuerza y se empezó a desvanecer poco a poco al igual que el espíritu de Shadow Night.
-Una última petición princesa- Dijo la voz de Shadow Night –Un mensaje para mi hermano, por favor sígale esto, dígale que… perdone a nuestro amigo- Fue lo que se escuchó decir a la voz de Shadow Night.
-¡Se los prometo, no, se los juro que Silver Shine estará a salvo, lo encontraré así tenga que dar mi vida para ello, se los juro!- Gritó ella a los espíritus que se desvanecían en el cuarto oscuro y se echó a llorar de nuevo.
-Es una verdadera bendición el poder verte al fin Princesa de la amistad- Se escuchó decir a una voz tan cálida y de naturaleza excepcionalmente tranquila que Twilight de inmediato sintió una tremenda paz en su interior, por momentos olvidó toda preocupación.
-¿Quién eres tú?- Preguntó la princesa de la amistad al voltear y ver una imagen dorada vestida de blanco que sostenía un báculo con una esfera en la parte superior de color plateada rodeada de un rombo azul.
-Llámeme Soul Watcher, pues es lo que soy- Respondió la figura –He venido aquí movida por la gran muestra de afecto y sacrificio que ha hecho por su hijo, tenga confianza, tenga confianza porque siempre habrá esperanza, ahora, despierte- Mencionó la figura tocando el cuerno de Twilight con su báculo y desapareciendo ese lugar al instante.
DE REGRESO A LA REALIDAD
-Oh Twilight, que alegría me da ver que despiertas hermanita- Comentó Shining Armor abrazando a Twilight.
-Oh Sugar cube, de verdad nos tenías preocupadas- Dijo Applejack secándose el sudor de su frente.
-De verdad Darling, debes dejar de preocuparnos de esa manera- Comentó Rarity.
-¿Cómo te sientes Twilight?- Preguntó Fluttershy.
-Estoy, bien- Respondió ella y se levantó –Escúchenme, sé que esto será peligroso, no sé a qué nos iremos a enfrentar pero no importa lo que sea, tenemos que hacerlo, por Silver Shine- Comentó ella con mucha decisión, parecía haber recuperado toda la compostura y la confianza en sí misma.
-Oh sí, tiempo de la acción- Dijo Rainbow Dash de manera muy animada y lista.
-Solo denos la orden y actuaremos de inmediato princesa- Mencionó Spit Fire al igual que el resto de los wonderbolts.
-Pueden contar conmigo también- Se escuchó decir a Flash –Lo sé, todos me odian aquí y lo merezco, pero les prometo, que haré no que sea para que Silver Shine este a salvo- Agregó el pegaso ante la mirada algo dudosa del resto, Shining Armor estuvo por decirle algo pero Twilight ganó la palabra.
-Lo aprecio, gracias Flash- Comentó Twilight asintiendo con su cabeza al igual que Flash Sentry.
-¿Y ellos nos vienen a ayudar?- Comentó Pinkie estando en aquella ventana de la torre.
-¿Qué dem…?- Dijo Night Strike al verla ahí –Para llegar ahí uno debe ser pegaso, unicornio o haber tenido un entrenamiento de mi experiencia y ella lo hace como si fuera un juego de niños, además he pasado 6 años en Equestria y jamás he entendido cómo demonios puede hacer eso- Pensaba Night Strike al ver la facilidad de Pinkie para realizar esas acciones.
-¿De quienes hablas Pinkie?- Preguntó Blue Knife.
-Veo a dos que vienen en camino- Dijo ella señalando hacia el sendero de la torre.
-Soarin, reconocimiento- Comentó Spit Fire.
-A la orden- Respondió el pegaso miembro de los Wonderbolts y salió de la torre con cautela en su vuelo para divisar lo que Pinkie había dicho, por un momento fue el primero en ver el cielo con el color del crepúsculo al instante pero se reubicó en la misión.
-¿Y bien?- Preguntó Shining Armor.
-Tiene razón, se acercan dos ponys, armados al parecer y con armaduras de un color algo oscuro, creo que son una especie de guardia real- Respondió Soarin.
-¿Qué hacemos ahora?- Preguntó Fluttershy preocupada.
-Somos más, digo que les demos la paliza de sus vidas- Mencionó Rainbow Dash chocando sus cascos.
-No, es muy arriesgado, vienen con armaduras oscuras, lo que significa que son capitanes- Comentó Night Strike y buscó algo en la pared.
-¿Qué tan peligrosos pueden ser dos capitanes?- Preguntó Fleet Foot.
-Si soy quienes creo que son están casi a mi nivel y el de Night Strike, por ahora nuestra mejor opción es salir de aquí- Comentó Blue Knife.
-Oh vamos, somos 13 contra 2- Se quejó Rainbow Dash -¿Además cómo saldremos de aquí?- Preguntó ella algo molesta.
-Por este sitio- Mencionó Night Strike abriendo el panel secreto debajo en el suelo de la torre –Si la suerte está con nosotros nos llevará a la casa de mi viejo maestro, dentro de la ciudadela- Respondió el pegaso verde.
-No se diga más, en marcha- Ordenó Twilight y uno a uno pasaron por ese panel secreto; Antes de entrar Night Strike abrió una puerta de madera de la pared de piedra de la torre y sacó una armadura.
-Esta vez, será diferente- Se dijo así mismo entrando al camino secretó y movió la piedra para que el suelo se cerrara antes de que llegaran los otros dos ponys a la torre.
EN EL CASTILLO CREPUSCULAR
-¿Dónde? ¿Dónde? ¿Dónde?- Decía Royal Shine mientras movía una gran cantidad de libros y pergaminos de historia de las razas, se veía por lo desordenado del salón del trono que había pasado horas estudiando todos esos libros que tenía ahí –¡Ah!, finalmente algo que me puede servir, habilidades correspondientes a cada clan- Dijo ella al leer el título de uno de los libros.
CAPÍTULO 5 "Crepusculares y sus razas"
"En la región de Ankalia situada al este de la tierra se encuentra ubicado el reino crepuscular, su nombre deriva del eterno crepúsculo que cubre su reino a diferencia de los otros dos reinos de la región, gobernado por una monarquía en la cual el poder reside en…
…al clan Shine se le conoce como el clan de la luz resplandeciente, en este clan solo nacen unicornios y Alicornios, raro es el caso y es prácticamente inexistente el nacimiento de un Shine pegaso o terrestre, sus increíbles habilidades en magia y aura no se comparan con ninguno de los demás clanes, gracias a la naturaleza de su aura son inmunes a los ataques que pudieran ser potencialmente mortales para las otras razas, esto incluye también venenos y enfermedades por igual; Solo pueden ser asesinados por magia o aura del mismo tipo así que, por ende, solo un Shine puede matar a otro Shine; una nota particular es que los nacidos en el clan adquieren esta inmunidad hasta su primer año, durante ese tiempo son tal vulnerables como cualquier otra cría. Vale la pena la espera ya que además de su inmunidad también poseen una recuperación más rápida que los demás clanes por lo que el recibir una herida no necesariamente significa que esta sea fatal para el Shine por otra parte…
…se encuentra en tercer lugar el clan Night, conocido por ser el clan de las sombras, son los mejores en cuanto a sigilo y velocidad, no hay quienes se les comparen en estos dos aspectos, pueden acceder a un tipo de aura parecida a la del clan Shine, pero esta solo aparece por unos momentos en situaciones de extrema necesidad y solo durante las noches de luna llena dada a la conexión que se dice que este clan tiene con el astro menor.
Poseen además una habilidad que es única en toda la tierra de Ankalia, extraordinaria en verdad, los miembros del clan Night poseen la habilidad de aumentar todas sus capacidades después de recuperarse de algún daño de gravedad, los efectos varían dependiendo de la raza pero básicamente para todos es una especie de aumento considerable; en unicornios su magia se vuelve más poderosa, capaces de realizar hechizos de mayor grado de dificultad con un cierto grado de facilidad, para aquellos que son pegasos su velocidad se ve beneficiada de este aumento lo que los vuelve rivales de cuidado y aquellos que son pegasos reciben más fuerza y velocidad terrestre que los anteriores…"
-Entonces, es eso- Dijo Royal Shine al sacar su deducción –Ese hijo de mi media hermana tiene las dos sangres, la sangre de su padre le permite aumentar sus fuerzas y magia y la sangre de un Shine le da una recuperación más pronta, nosotros los Shine ya somos fuertes y no dudaría de que ese aumento de fuerzas también incremente su aura, pero… ¿Cómo es que ha crecido? ¿Cómo?, su curación también es mucho más veloz que un Shine normal GRRRR…- Royal Shine se sentía ya frustrada y asustada por Silver Shine, sabía que con las capacidades de ambos clanes en su sangre, en poco tiempo podría volverse más fuerte de lo que ella era y sería tarde para querer actuar en su contra –No tengo opción, los días de paz aún están vigentes, pero esto es una situación de emergencia máxima, hijo de mi media hermana, tú morirás lo más pronto posible, si es el caso entonces…- Miró hacia la ventana y vio el amanecer que se transformaba en crepúsculo –En este mismo día tú morirás y dejarás de ser una amenaza para mi reino y mi legado y también, no serás amenaza para mi hija y su legítimo derecho a gobernar juro por mi sangre que así será- Royal Shine tumbó todos los libros de su mesa con su magia mientras tenía una mirada asesina, el tiempo para Silver Shine era más corto de lo que se esperaba.
CONTINUARÁ EN EL CAPÍTULO 24…. "El rescate, para obtener algo, debes dar algo a cambio"
Hola a todo el mundo, los saluda como siempre su amigo de la noche, bueno antes de pasar a lo que de verdad vengo a decir quiero decir esto:
Ejem, Hay algunos que me han preguntado sobre mis otros fics que no ha sido continuados, bueno, la razón para eso pensé que la había explicado en otro de mis caps anteriores pero los leí de nuevo y me di cuenta de que no fue así, bueno, error mío jeje, así que lo diré esta vez, la razón por la que no ha habido actualización de los otros fics es porque decidí primero terminar con UHC ya que es el más solicitado y el que está más cerca de su final, EYUP, así como lo han escuchado, estamos ya en los capítulos finales de esta historia, estén atentos y gracias por su apoyo.
Para aquellos que les gusta la historia y quieren saber más de ella he decidido que haré un extra al final de la historia en el cual les voy a responder cualquier pregunta que tengan sobre el fic sin spoilear nada de la secuela que vendrá, EYUP, les confirmo que habrá una secuela de la historia jeje, así que desde este momento vayan pensando en sus preguntas, pueden ser tantas como lo deseen y les garantizo que las responderé, lo que no entiendan o lo que quieran saber, se los puedo explicar y dado al gran apoyo de parte de ustedes pues he decidido que realizaré un concurso al que llamaré….
"CREA TU PERSONAJE DE ANKALA" Más informes sobre esto en el siguiente capítulo de "El último hijo del crepúsculo" así que, estén pendientes, Yo soy tu padre, digo eso no :v, quiero decir, Yo soy su Amigo de la noche Big Silver Note que les dice como siempre….
IMAGINATION! Hasta la próxima.
