Disclaimer: El mundo de Harry Potter no me pertenece, todo es obra de J.K Rowling. Este fic tampoco es de mi autoría, es una traducción autorizada del fic escrito por Colubrina. Este capítulo no ha sido beteado.
LA VARIANTE EQUIVOCADA
(The Wrong Strain)
por Colubrina
Capítulo diez: La Noche
Hermione no solía usar calcetines para dormir, pero decidió hacer una excepción para este experimento. No le gustaba la idea de quedarse dormida solo para despertar si su pie rozaba el de Malfoy y consumirse por lo bello que era, o lo mucho que le gustaría lamerlo.
Aún no podía creer que lo había lamido. Esperaba que nadie lo hubiera visto. Pero, por la forma en que había transcurrido la noche, Pansy probablemente había conseguido una foto y esta aparecería como el artículo principal en la sección de chismes. Heroína de Guerra Contrae un Raro Virus Veela. Pansy lograría hacer que el artículo pareciera más compasivo que malicioso, así la gente no se sentiría demasiado sucia mientras husmeaban los detalles más privados de su vida. Se dirían que eran sus fans, que solo estaban preocupados. Solo estaban interesados en ella porque era una figura pública. Los menos comprensivos dirían que era lo que ella se merecía por haber pasado la noche con una Veela. "Acuéstate con Kneazles, levántate con pulgas", diría alguien.
Se preguntó si Molly seguiría sintiendo simpatía por ella después de leer el artículo de Pansy. La historia sugería que no.
Al menos, Malfoy no parecía disgustado por su salivación por él. Había sido admirable, considerando todas las cosas. A Hermione no le agradaba deberle a Malfoy, y cada día que pasaba le debía más. Le debía su vida, le debía su existencia libre de dolor, le debía este precioso apartamento y los croissants que tenía cada mañana para el desayuno. Parecía que incluso le debía por cubrir su falla de registro en el Ministerio.
¿Y qué hizo ella a cambio? Lo lamió.
Malfoy también tenía buen sabor, aunque ella estaba bastante segura de que era solo la locura de la Veela. Se ató el pelo en una trenza y se miró al espejo. —¿Podrías no alocarte? —se preguntó—. ¿Por favor?
Su reflejo no tenía nada útil para contribuir a la conversación, y ella decidió que era mejor así. Lo último que necesitaba ahora era un espejo mágico encantando para ofrecer consejo psicológico. No pensó que le gustaría lo que sea que ese espejo dijera. "No confíes en él", tal vez o, quizás peor, "¿Por qué tienes tanto miedo de confiar en él?"
Cuando él apareció por su puerta entreabierta, vio que Malfoy había adoptado una estrategia de ropa similar a la suya. Ella no sabía lo que él usualmente usaba para dormir, pero estaba agradecida de que él haya optado por unos pantalones de pijama que llegaban al suelo y una camisa de manga larga. Había descubierto su piel lo menos posible. Como siempre, estaba todo de negro.
—Pareces un cuervo —dijo.
Tiró del borde de la camisa muy negra y la miró como si nunca antes hubiera considerado eso. —Los cuervos son aves inteligentes —dijo—. Me han llamado cosas peores.
Ella lo sabía. Lo había llamado peor. Pero, él la hubiera insultado mucho peor, así que supuso que estaban iguales.
—¿Haremos esto? —preguntó ella.
Malfoy hizo un gesto hacia la cama y ella se subió. Ella sabía que se mantenía rígida cuando él la siguió, pero la seducción no era su objetivo. Ella sólo quería ser inmune a él, o al menos acostumbrarse. Se conformaría con acostumbrarse.
Podía sentir su aliento en la parte posterior de su cuello y eso hizo que su corazón se acelerara, pero él mantuvo sus manos sobre su ropa y lentamente se acercó hasta que ella pudo sentir el calor de él presionando a lo largo de su espalda y piernas. Se quedaron en un tenso silencio que pareció una eternidad, pero no pudo haber pasado más de un minuto, cuando él preguntó—: ¿Estás bien?
Ella consideró la pregunta seriamente. Su sensación de desconfianza y precaución se desvaneció lentamente y, cuanto más tiempo permanecían allí, más contenta se sentía. Ella, sin embargo, no tenía ninguna necesidad de lamerlo y decidió que esto era bueno. Todavía se mantenía calmada, y si tenía un impulso casi irrazonable para confiar en Malfoy, bueno, él no se había comportado de ninguna manera para sugerir que ella no debía confiar desde que toda esta prueba había iniciado. Tal vez ella debería escuchar al imaginario espejo psicólogo en su cabeza y sólo tener un poco de fe que él quería decir si no "bien" que al menos "lo suficientemente bien". Se sentía bañada en un placer relajado, como en la primera mañana de vacaciones de verano. Ella no tenía ninguna preocupación, nada importante que hacer, y se estiró muy perezosamente contra él. Si esto era todo su efecto en ella, podría manejar esto. Ella podría amar esto. —Creo que sí —dijo.
—¿Cómo te sientes? —preguntó él.
—Bien —respondió—. Me siento bien. —Giró sobre su espalda y lo miró. —¿Estoy creyendo que eres guapo por esto de la Veela, o realmente eres así de atractivo?
Malfoy se apoyó en un codo y la miró. —No eres especialmente buena para mi ego, Granger —dijo—. Realmente soy así de atractivo.
—No lo creía en la escuela —expuso. Debes haber madurado bien.
—Yo era bastante desagradable contigo —dijo—. Tendrías que haber sido una masoquista para desearme.
Hermione podía darse cuenta de que él todavía estaba esperando una explicación de cómo su presencia la estaba afectando, y trató de encontrar una forma de expresarlo en palabras. —No estoy tan descerebrada como cuando tocas mi piel —dijo.
—Estás manteniendo una conversación, así que me di cuenta de eso —comentó Malfoy, pero sonaba entretenido y complacido en lugar de molesto por quedarse sin palabras y la traicionera parte Veela de su alma se retorció de placer por eso—. Aunque lo hiciste mejor de lo que creía antes.
—Es difícil que importe cuando estás perdida en el encanto de lo increíble que eres... —comenzó.
—Y soy increíble —estuvo de acuerdo, pero ahora sonaba como si estuviera reprimiendo una risa.
—...pero aún puedo escuchar —dijo—. Solo estoy un poco sorprendida de que leas filosofía muggle.
Señaló la fotografía de humo rojo. —El arte es arte, Granger.
Ella no sabía qué decir. Pensó en un millar de preguntas, pero dudaba que él respondiera a cualquiera de ellas. "Odiabas a los muggles", quería decir. "¿Cuándo se detuvo esto, o todavía lo haces y solo aprecias la genialidad no importa de dónde venga? ¿Es esto una especie de excepcionalismo grosero, o realmente te deshiciste de esos prejuicios como una serpiente en movimiento? ¿Y me desprecias por ser una nacida de muggles, por ser una criatura, por ser tan dependiente? Todo lo que ella dijo fue—: En verdad mantienes las cosas interesantes.
—Lo intento —dijo.
Ella frotó su pie contra el de Malfoy y suspiró de placer. Esto podría haber sido Ron, pensó, quien nunca leía nada fuera de los manuales necesarios para el trabajo y las revistas de Quidditch. —Esto es agradable —dijo—. No debería serlo, pero lo es.
—¿Te importaría ser más clara?
—Solo me siento bien —respondió—. Real y gloriosamente bien, podría besarte por hacer esto mejor.
—No. —La palabra fue mordaz y ella se alejó de él como si fuera una bofetada. —No me gustan las mujeres drogadas —dijo. Sonaba como una disculpa por la respuesta automática a la sugerencia de un beso, incluso como una expresión. Ella decidió tomarlo como una disculpa y consuelo.
—Eso es bueno, supongo —indicó.
—Vete a dormir, Granger —dijo Malfoy—. Parecía agotado por ella, por esto, por todo—. Podemos probar si estás en trance por la mañana después de una noche completa juntos.
—Sólo quiero disfrutar esto —dijo. Las palabras eran demasiado blandas para contar como conversación, pero tenía la sensación de que él estaba escuchando con avidez. —Estuve sufriendo por tanto tiempo, sabes. Lo dejas de notar después de un tiempo. La gente me preguntaba cómo me sentía y yo respondía "bien" porque el dolor no era lo bastante malo como para mantenerme en la cama ese día. Y luego me topé contigo en una tienda y durante unos segundos todo el dolor desapareció y recordé lo que se sentía ser normal Y luego te fuiste y todo se vino abajo y yo apenas pude pararme. Empecé a llorar ante el impacto de lo mucho que me dolía. Harry tuvo que aparecernos en mi casa.
—Entonces fue así como lo averiguaste —dijo.
—Suerte —dijo—. No lo razoné ni encontré la respuesta en un libro ni lo deduje con lógica e investigación. Solo me tope contigo.
—Suerte la tuya —dijo. Su voz era extrañamente tensa y ella sintió una tristeza rastrera bajo la agotamiento. Suerte para ella, tal vez. Desafortunado él. Nadie en su sano juicio quería estar en su posición. Él estaba tan atrapado como ella, y ni siquiera se sentía volar.
—Supongo —dijo ella. Se volvió sobre su lado y él envolvió un brazo alrededor de ella con más cuidado de lo que había esperado. Ella se hundió en el sueño y cuando soñó, estaba de pie en un campo de cuervos, negro contra la blanca nieve. Todos le graznaban, pero ella no entendía a ninguno de ellos, por más que lo intentara. Por fin, uno de ellos puso una mano contra su mejilla y una parte de su cerebro se preguntó desde cuándo los cuervos tenían manos, pero eso era lógica de los sueños. El cuervo la observó con sus ojos grises y estables como si esperara una respuesta, pero en lugar de darle una, ella se sumió más profundamente en el sueño.
Cuando despertó en medio de la noche, la habitación todavía estaba oscura, pero Malfoy se había ido. Cuando puso una mano en el lado de la cama donde había dormido, estaba frío y supo que se había marchado horas antes. Deseaba que eso no la hiciera sentir tan sola.
N/T: Gracias por agregar a favoritos y seguir la traducción, pero aún un mayor agradecimiento a quienes dejan un review (me encorazona).
Ahhhh y también desde hace unas semanas la traducción de Prostetirótica está disponible en wattpad.
