Disclaimer: El mundo de Harry Potter no me pertenece, todo es obra de J.K Rowling. Este fic tampoco es de mi autoría, es una traducción autorizada del fic escrito por Colubrina. Este capítulo no ha sido beteado.
LA VARIANTE EQUIVOCADA
(The Wrong Strain)
por Colubrina
Capítulo once: El Artículo
—¿Cómo te sientes?
Hermione se sentó en el borde de la silla al lado de la cama de Ron y escondió una sonrisa ante su quejido. —Miserable —respondió Ron—. Creo que todos mis huesos duelen.
—Al menos te perdiste la fiesta —dijo Harry.
—Lo siento —contestó Ron. Miró a Hermione, medio dormido, y ella pudo verlo tratando de encontrar una manera discreta de preguntar cómo había sido. Hasta un día antes del evento había estado diciendo que mantendría a raya a los malvados amigos de Malfoy, y que había aprendido una o dos cosas en el entrenamiento de Auror en el Ministerio. Después enfermó de fiebre y sarpullido y, a pesar de que Molly aparecía en la casa con pociones y sopa, no pudo salir de la cama. En algún lugar de la parte posterior de su cerebro una voz susurró que esperaba que Malfoy fuera una mejor persona enferma porque después de un año de dolor no tendría mucha paciencia para esto.
Ella sofocó ese pensamiento. El día ya había sido bastante incómodo. Ella y Malfoy se habían sonreído durante el desayuno. Habían probado su reacción ante él, y ella lo había mirado con adoración algo menos embelesada y habían acordado que valía la pena continuar durmiendo juntos, aunque solo unas pocas noches a la semana. Ninguno había mencionado la forma en que él se había ido en medio de la noche. Ninguno había mencionado la fiesta.
—No te perdiste mucho —le dijo Hermione a Ron—. Y estoy segura de que leerás todo sobre lo más destacado en la columna de chismes de Parkinson.
—Puf —dijo Ron—. ¿Estuvo allí esa arpía?
—Pues sí —afirmó Hermione con sequedad—. Ella y Malfoy son amigos.
—O lo fueron —dijo Harry. Ella lo miró, curiosa. No habían tenido la oportunidad de hablar sobre lo sucedido después de que Malfoy la había dejado en su cama para que recupere la sobriedad, y, en realidad, ella prefería olvidarlo todo. Sin embargo, ese fueron, debía tener una historia detrás. —No viste la expresión de su cara cuando la echó —continuó Harry—. Pensé que podría matarla allí mismo.
—¿De veras? —Ron se sentó, dejó escapar un sonido dramático para hacerles saber que sufría, y, con los ojos en blanco, Hermione acomodó su almohada para que pueda apoyarse contra su cabecera con comodidad. Se había convertido en una maestra de arreglos de almohadas y también podría usar las habilidades. —¿Qué pasó?
—Pansy me empujó contra Malfoy y pasé a Veela completa —dijo Hermione.
—¿Veela completa? —preguntó Ron. Él sonaba casi emocionado y ella se preguntó qué significaba eso. ¿Pensaba que se había vuelto tan bonita como Fleur? ¿Que Malfoy había quedado hipnotizado por ella y no al revés?
—Veela completa —reafirmó. Todavía podía sentir la adoración hipnótica como un eco o una canción lírica que no podías olvidar por más que lo intentaras. No ayudó que le gustara la canción.
—¿Te salieron alas y bolas de fuego y chamuscaste el pelo de la maldita perra?
Hermione lo miró por un momento y luego comenzó a reír. Entonces eso era lo que él había querido decir. —Eso hubiera sido bueno —comentó—¿Puedes imaginar la expresión de la cara de Pansy?
—Me lo estoy imaginando ahora —dijo Ron—. Maravilloso.
—Ella quedó completamente embobada por Malfoy —agregó Harry—. Le dijo que era bello.
—Agg —dijo Ron.
—Él es bello —afirmó ella. Los dos la miraron y ella se encogió de hombros—. Estoy un poco conectada para verlo de esa manera, ya sabes.
—Podrías haberte ahorrado los detalles —dijo Ron. Antes de que ella pudiera decirle que se calle, una lechuza apareció en la ventana, golpeando imperiosamente. Olfateó con tanto desdén aviar como Hermione había visto anteriormente al premio que ella le había ofrecido antes que se fuera, El Profeta fue dejado en el alféizar de la ventana. Harry lo agarró antes que ella lo haga y se dirigió hacia la columna de chismes. Hermione miró el rostro de Harry para ver qué tan malo era, pero él escaneó la página una vez, y luego otra. Parecía confundido y se encogió de hombros y se lo entregó.
Miembro del Wizengamot en un Amorío decía el título del artículo de Pansy. Ella le echó una ojeada rápidamente y luego lo volvió a leer más despacio, tratando de entender. Algún político insignificante del que nunca había oído hablar había sido atrapado con una bruja lo bastante joven como para ser su hija, una mujer que no era su esposa de setenta y ocho años. La fotografía que acompañaba la historia mostraba a una mujer joven riéndose al lado de un hombre con túnicas pesadas y un poco atractivo vello facial. El artículo no solo había puesto un dedo en la piscina del cotilleo salaz, sino que se zambulló y nadó en él. Hermione casi se sintió mal al leerlo, pero no había mención de ella. La fiesta, el trance, la forma en que había lamido a Malfoy: nada de eso merecía una mención.
—Él lo encubrió —dijo en voz alta. Tanto Harry como Ron la miraron como si hubiera perdido la cabeza, pero ella sabía que era verdad. De alguna manera, el plan de Malfoy para manejar todo el asunto no solo había incluido sacar a sus amigos de su casa y dejarla recuperarse en paz. También había evitado que Pansy armara su artículo.
—Tal vez ella ya había archivado esto —dijo Harry dubitativo—. O te dejaste llevar por esta historia y publicará la tuya mañana.
—Tal vez —comentó Hermione, pero sabía que no era eso—. Debería irme —dijo ella—. Necesitas descansar.
Ron se deslizó de vuelta a la cama y ella se fue. Caminó por los gastados escalones de Grimmauld Place, y puso un pie delante del otro mientras avanzaba por la ciudad, pero en todo lo que podía pensar era Malfoy, Malfoy, Malfoy. Se detuvo ante una florería muggle y miró fijamente, casi sin expresión, las flores. Claveles, rosas y lirios salían de las macetas y rogaban que las llevaran a casa, pero eran los lirios los que le gustaron. La mayoría eran de colores vivos, pero ella quería el único negro. La chica detrás del mostrador lo envolvió, diciendo—: No a muchas personas les gustan esos, pero tenemos algunos bulbos por si tiene un jardín en el que los quiera plantar.
—No tengo jardín —señaló Hermione—. Las propiedades inmobiliarias son demasiado caras en la ciudad.
—Dígamelo a mí —coincidió la chica, y luego estaba caminando otra vez, con su impulso de compra entre en sus manos. Para cuando llegó a su departamento y pasó junto al burlón portero, había empezado a arrepentirse de ese impulso. Seguramente Malfoy pensaría que había perdido lo poco que le quedaba de cordura y decidió, mientras abría la puerta, que simplemente pondría la flor en agua y por si preguntaba le diría que había pensado que era bonita. Ella no necesitaba decirle que la había comprado para él.
Malfoy echó a perder ese excelente plan al estar en casa y al alzar una ceja, ella estaba segura de que él había rasgado el papel de la florería. —¿Ahora la gente te regala flores, Granger? —preguntó—. ¿Los fanáticos de tu heroísmo te detuvieron en la calle con muestras de gratitud?
La insinuación de amargura detrás de su apacible burla la empujó hacia él. —Para nada —dijo ella—. La traje para ti.
Malfoy cubrió su sorpresa casi de inmediato, pero ella la había visto. Un momento de vulnerabilidad había temblado detrás del escudo de cejas levantadas y el gesto burlón de su boca y eso la hizo alegrarse de haber admitido que era para él. Para un hombre con suficientes amigos para llenar su departamento, estaba extrañamente sorprendido de que le dieran algo. Él se puso de pie con la gracia agotada y desprendida, y tomó la flor. —Si no la pones en agua, morirá —dijo—. A veces me pregunto por qué te decían lista en la escuela, Granger.
—Fue un año aburrido —dijo Hermione. Se dejó caer en su silla y observó a Malfoy examinar los armarios en busca de un jarrón. Por supuesto que había un jarrón. Y, por supuesto, parecía ser cristal. —No tuve mucha competencia para la mejor estudiante.
—Estuve en tu año —dijo Malfoy.
—Lo recuerdo —contestó ella. Podía sentir lo que debería describirse como una sonrisa burlona en sus labios mientras llenaba el jarrón con agua. La florista había incluido un pequeño paquete con polvo para aumentar la vida de flores y él lo miró con curiosidad antes de abrirlo y verterlo. La flor se recostó contra un lado del jarrón un poco amplio para un solo tallo con unos tristes y elegantes pétalos.
—¿Tendremos otra sesión? —preguntó Malfoy.
La sonrisa incipiente de Hermione se desvaneció y suspiró, pero cuando él se sentó a su lado, ella envolvió su mano alrededor de su muñeca y dejó que la euforia la inundara. Él simplemente era tan maravilloso. No podía creer que él la había protegido de Pansy y esa inesperada amabilidad solo hizo que lo adorara mucho más. Ella recostó su cabeza en su hombro e inhaló.
Maravilloso.
—¿Por qué hiciste eso? —Las palabras salieron de él casi espontáneamente.
—Porque hueles bien —dijo—.Como...
—No —cortó antes de que pudiera entrar en rapsodias sobre la forma en que olía, la cual era realmente muy buena y ella estaría feliz de explicar por qué—. La flor.
Oh. Eso. Eso era mucho menos interesante que su olor. —Para decir gracias —confesó—. Por lo de Pansy. —Ella no quería soltar su muñeca, pero usó su mano libre para acariciar el negro de sus pantalones. —¿Por qué siempre vistes de negro?
—Estoy de luto por mi vida —dijo secamente.
Él era tan inteligente. Muy inteligente. ¿Cuándo comenzó a leer dramaturgos muggles? Tendría que preguntarle alguna vez, pero ahora no, cuando el suave algodón de su camisa la atrajo. Ella frotó su rostro contra ese algodón y dijo—: Chéjov. La gaviota. Masha.
Él se apartó y la miró de reojo. —¿Tu cerebro todavía está trabajando allí, Granger?
Ella lo golpeó en el muslo. Que ella lo adorara no la volvía estúpida. —Eres del buen tipo de lealtad —dijo—. Harry. Amo a Harry, pero él hace esta clase de cosas abstractas donde salva todo. Casi nunca es personal para él.
Malfoy gruñó, aunque no estaba segura de si estaba de acuerdo o se burlaba. Pero, era cierto. Harry los había salvado a todos de una comprensión casi abstracta de que el mal no tenía permitido florecer. Fue increíblemente noble y valiente y desinteresado. Malfoy había intentado salvar a sus padres porque los amaba. Egoísta.
—Siempre fui leal a Harry —dijo ella—. Él era mi amigo. —Ella miró a Malfoy y le ordenó que entendiera. —Eres como yo.
Él se apartó de Hermione. —Creo que es suficiente por ahora —terminó. Ella lo miró mientras el trance de Veela comenzaba a desvanecerse. ¿Qué había dicho que le molestara tanto? —Iré a mi habitación y acostarme. Creo que tengo un poco de dolor de cabeza. ¿Si me disculpas?
Malfoy cogió el jarrón y desapareció en su habitación, la puerta, como siempre, se cerró detrás de él.
N/T: Si bien ya no habrán actualizaciones seguidas (obvio porque terminaron mis vacaciones) no quiere decir que abandone la traducción, bueno, eso por si notan una gran ausencia de mi parte :)
Por cierto, tengo dos capítulos de la otra traducción Siete Veces (Seven Times) que envié a fines de diciembre a mi beta—que aún no los corrige :( —y no sé si ustedes estén de acuerdo en que los suba ya-ya (uno por semana) o esperar a que sean corregidos, no sé :V díganme sus opiniones en sus comentarios?
Actualizaciones, proceso de traducción y mensajes en mi fb:Aoi Apfel, es la forma más rápida de contactarme :)
01/04/2018
