Capítulo 26
"La locura de Royal Shine"
EQUESTRIA, HORAS ANTES DEL REGRESO
Eran las horas del atardecer en la tierra de Equestria, todo estaba en más silencio de lo normal, parecía otro día común pero la ausencia de las portadoras de la armonía se notaba, no había ningún movimiento en el castillo de la amistad, Carrousel Boutique estaba ya cerrado, en la granja Big Mac se encargaba de toda la cosecha por el momento mientras que en Sugar Cube Corner faltaban las sonrisas, un atareado Lightning Sparks trataba de mantener el control de las mascotas con la ayuda de Blossom y el lugar de Rainbow estaba vacío en los aires.
Por los puestos de verduras de Ponyville iba caminando Trixie, realizaba las compras necesarias para poder preparar la cena para sus hijas y para ella, lucía muy preocupada y fuera de sí, no era para menos pues solo pensaba en el bienestar de su esposo que se encontraba en aquella tierra de la cual había huido hace tantos años.
-Eso serían 5 bits- Le dijo un pony vendedor a Trixie entregándole una bolsa con zanahorias.
-Gracias, aquí tiene- Respondió ella entregando los bits y tomando con su magia la bolsa de zanahorias que acomodó en una de las bolsas de sus costados donde ya llevaba más vegetales y frutas.
-Vuelva pronto- Contestó el pony despidiéndose de ella y empezó a guardar sus cosas puesto que ya estaban cerrando varios puestos.
-¿Ahora qué hago? Todo está cerrando y no tengo leche para la mañana, supongo que si me levanto más temprano podré tenerla antes de que las niñas se vayan a la escuela- Pensaba ella al revisar su lista de víveres y ver qué era lo que le faltaba por comprar.
Regresó a su hogar con una expresión algo decaída en el rostro, sin embargo antes de entrar puso un rostro de más ánimo, lo hacía para que sus hijas no la vieran triste también, tenía que mostrar lo fuerte que era a sus hijas para que ellas también fueran fuertes y esperaran el regreso de su padre.
-Ya estoy en casa, Aqua Night, Spring Shine ¿Hijas dónde estás?- Preguntó Trixie al entrar a su casa.
-En la sala mamá- Respondió la voz de Aqua Night; Trixie caminó hasta la sala y encontró a sus dos pequeñas, Spring Shine dibujaba en el suelo con una expresión algo triste mientras que Aqua Night se mantenía viendo hacia afuera de la ventana mirando de un lado para otro todo el tiempo, esto no extrañó a Trixie pues la pequeña pegaso celeste se la pasaba en ese lugar todo el tiempo que tenía libre desde que su padre partió.
-¿Cómo están hijas?- Preguntó Trixie a ambas.
-Bien…- Respondió inexpresiva Spring Shine y siguió dibujando en el suelo cambiando de crayón.
-Papá volverá pronto ¿verdad?- Preguntó Aqua Night seria.
-Sí hija, el volverá- Respondió Trixie a su hija pero la pequeña solo volteo a la ventana de nueva cuenta.
-Mamá… ¿Por qué esos ponys se llevaron a Silver?- Preguntó Aqua Night lo cual también llamó la atención de Spring Shine, ambas pequeñas miraron a su madre que no sabía exactamente cómo responderles.
-Niñas- Dijo finalmente ella después de dar un suspiro –En este mundo hay ponys buenos como los hay malos, algunas veces son más malos de lo que podemos esperar, esos ponys buscaban a Silver porque… bueno porqué es un príncipe y hay muchos que solo buscan lastimar a los demás y no les importa si son o no príncipes- Respondió ella lo mejor que pudo pero como siempre su respuesta no convencía mucho a las pequeñas quienes solo la miraron con algo de duda y regresaron a lo que hacían.
-Papá… vuelve pronto… Silver…- Pensaba la pequeña pegaso celeste.
-¿Qué dibujas hija?- Preguntó Trixie a la pequeña Spring Shine.
-Algo para papá- Respondió la pequeña unicornio y Trixie pudo ver como la pequeña intentaba dibujar a toda la familia de ellos junta.
-Estoy segura de que a tu padre le encantará- Contestó Trixie y le dio un beso en la mejilla a su hija, esto provocó que la pequeña sonriera un poco y siguiera dibujando de manera más alegre.
La lluvia empezó a caer y Trixie notó como Aqua Night seguí mirando hacia afuera por la ventana, su mirada seguía buscando cualquier señal del regreso de su padre a pesar de como la lluvia golpeaba la ventana.
GRANJA APPLE
-Apple Crisp, ¿Dónde estás?- Gritó Miss Cheerilee desde la puerta de la casa en la granja buscando a su pequeño hijo –Big Mac ¿Has visto a Apple Crisp?- Le preguntó ella a su esposo que venía de dejar unas manzanas en el pueblo.
-Noup- Respondió el pony rojo.
-¿Podrías ir a buscarlo por favor? Ya está empezando a llover y no quiero que se enferme si se llega a mojar- Le pidió ella a Big Mac.
-Eyup- Respondió el pony rojo y dejando la carreta tomó un impermeable, un paraguas y salió en búsqueda de su hijo.
-Gracias querido, eres un amor- Respondió ella con una sonrisa y volvió a dentro del hogar para ayudar con la cena.
-Apple Crisp- Dijo Big Mac llamando a su hijo, la lluvia comenzó pero por suerte Big Mac divisó al pequeño cerca de la vaya que daba con los árboles de manzana.
Apple Cris se encontraba subido en la vaya con la ayuda de una canasta para recoger manzanas, el sobrero que le dio su tía Applejack le quedaba algo grande y por suerte lo cubría de la lluvia que empezaba a caer.
-Tía… Silver amigo… por favor vuelvan pronto, los extraño- Pensaba el pequeño muy triste y viendo solo como las gotas de agua golpeaban la tierra, así se mantuvo hasta que una sombra lo cubrió y el volteó para ver a su padre.
-Apple Crisp, vamos a casa, tu madre te está buscando- Dijo el gran pony rojo y el pequeño asintió con la cabeza, bajó de la canasta, se amarró un pañuelo y acomodó el sombrero que le dio su tía.
-Papá, la tía Applejack y Silver Shine van a volver… ¿verdad?- Preguntó el pequeño pony terrestre algo triste.
-Eyup- Respondió Big Mac dándole una palmada en la espalda a su hijo y una sonrisa, por alguna razón esa simple palabra de su padre lo hacía alegrarse un poco aunque no podía dejar de pensar en su tía y su amigo.
CABAÑA DE FLUTTERSHY
-Vuelve aquí conejo malagradecido- se escuchaba la voz de Lightning Sparks volando a través de la casa persiguiendo a Ángel –Cuando te ponga los casco encima- Dijo de nuevo ya que el conejo se había burlado de él al hacerlo caer en la basura.
-Papi- Dijo con timidez la pequeña Blossom, pero su voz era tan baja que su padre no la lograba escuchar.
-Ya te tengo- Casi gritó Lightning Sparks cuando creyó tener acorralado al conejo pero este se metió en un agujero de la pared y provocó que el pegaso se estrellara de cara contra el muro –Odio tanto a ese conejo…- Pensó Lightning Sparks sobándose el rostro, se levantó para volver a perseguirlo pero lo vio muy calmado en los cascos de Blossom.
-Ángel, no deberías causarle esos problemas a papá, sabes que a mamá no le agrada que te comportes así pequeñín- Le decía la pequeña pegaso al conejo blanco; Lightning Sparks dio una sonrisa enternecido, por un momento le pareció ver a Fluttershy por la forma en la que su hija trataba a los animales y estos a ella.
-Eres igual a tu madre hija, tienes su misma alma bondadosa, su actitud y ese gentil trato hacia los animales, estoy tan orgulloso de ti y ten por seguro que tu madre también lo está- Comentó Lightning Sparks acariciando la crin de su hija.
-Gracias papi, te quiero mucho- Respondió ella dándole un abrazo a su padre -¿Van a volver pronto verdad? Mamá, mis tías y Silver ¿Cierto papá?- Preguntó ella un poco triste al recordar sus ausencias.
-Sí hija, ellos volverán pronto- Contestó el pegaso abrazándola más fuerte –Tiene que…- Pensó con algo de preocupación, no podía ocultar la angustia que sentía por su esposa.
CAROUSEL BOUTIQUE
-Sin clientes hoy tampoco y ya empezó a llover… será mejor que cierre…- Dijo Sweetie Bell mirando por la ventana de la Boutique, en los días que se había ido Rarity ningún pony se había pasado por el lugar, más que sus viejas amigas en una tarde y Spike que la visitó una noche pues al estar el dragón atendiendo los asuntos del castillo y ella el negocio de su hermana no habían tenido mucho tiempo para estar juntos.
Salió del negocio un momento solo para cambiar el letrero del lugar y pasar de abierto a cerrado y regresó dentro para cerrar las ventanas y apagar las luces del lugar, cada día terminaba cansada por atender sola la Boutique y le gustaba tomar un baño después de terminar el trabajo.
-Uf, no sé cómo es que Rarity logra poner en orden este sitio cada día y aun así tiene tiempo para otras cosas, creo que debo darle más crédito a mi hermana- Pensó ella mientras tomaba una ducha caliente para aliviar un poco el cansancio, terminó y salió para ver que aún seguía lloviendo, acomodó su crin y se dispuso a descansar –Hermana… vuelve pronto por favor- Pensó ella mientras lloraba un poco pues había tenido un mal presentimiento hace poco.
SUGAR CUBE CORNER
En su habitación los pequeños cake no podían dormir, sus padres los habían acomodado hace unos 30 minutos pero ellos seguían despiertos, no podían dormir mucho sin la ayuda de Pinkie Pie ahí para que les contara una historia o los hiciera reír hasta que se cansaran tanto que quedaran dormidos.
-¿No puedes dormir Pumpkin?- Preguntó Pound Cake.
-No ¿y tú?- Preguntó ahora Pumpkin.
-Tampoco- Respondió Pound Cake.
-Extrañas a la tía Pinkie ¿verdad?- Preguntó Pumpkin.
-Sí, y a Silver también- Respondió Pound Cake algo triste.
-Yo igual, ojalá vuelvan pronto- Contestó igual de triste Pumpkin cake y se fueron a dormir.
CANTERLOT
La princesa Luna se encontraba en su balcón levantando la luna y enseñando a su hija la magia necesaria para hacerlo, estos pasados días ella había pasado todo el tiempo con su hija para mantenerla lo más distraída posible de la ausencia de Silver Shine.
-¿Observaste cómo lo he hecho Star Night?- Preguntó la princesa Luna pero todo lo que hubo fue un silencio -¿Hija?- Dijo de nuevo la princesa de la noche intrigada por no recibir respuesta por parte de su hija.
-Está lloviendo en Ponyville- Fue todo lo que dijo la pequeña Alicornio, su mirada posada en las nubes de tormenta que cubría el poblado.
-Aún a tu corta edad debes sentir esta clase preocupación, ningún pequeño debería tener esa clase de mortificaciones en su vida- Pensó la princesa Luna con preocupación, desde que la pequeña Star Night se enteró de la desaparición de Silver Shine entró en un estado de casi depresión, comía menos y se pasaba los días en desvelo, durmiendo solo cuando ya no podía aguantar el sueño.
-¿La princesa Twilight y las demás lo traerán de vuelta verdad mamá?- Preguntó la pequeña Alicornio sin quitar su vista del poblado de Ponyville.
-Hija, yo no conocemos el resultado de la misión, pero si hay algo que sabemos, es que no hay tarea que sea imposible para ellas, salir de situaciones difíciles a cada momento es lo que las portadoras saben hacer mejor- Respondió la princesa Luna con una sonrisa sincera –Vamos hija, es tarde, debes descansar un poco, no has dormido bien y necesitas energía, andando- Comentó ella entrando de vuelta a la torre.
-Sí mamá- Respondió la pequeña, dio un último vistazo a Ponyville y siguió a su madre adentro de la torre –Ojitos por favor… vuelve pronto…- Pensó la Alicornio recordando al unicornio plateado.
-Descansa hija- Dijo la princesa Luna dejando a la pequeña en su habitación para que durmiera un poco al menos y ella regresó al salón del trono, en el camino se encontró con su hermana que sostenía un poco de agua con su magia –Veo que el sueño tampoco está de tu lado hoy querida hermana- Comentó Luna al ver a Celestia levantada.
-Hablas con la verdad hermana mía, no dejo de pensar en las dificultades que deben estar afrontando nuestras valientes ponys es aquel lugar desconocido- Respondió la princesa Celestia para después beber el vaso de agua.
-Hace un par de días que nos llegó la carta de Twilight Sparkle, aun pienso que debimos haber enviado más ayuda- Comentó la princesa Luna.
-Yo igual hermana, pero Twilight tomó la decisión de hacer esto con un pequeño grupo, para mantener un bajo perfil y el elemento de la sorpresa, aun así no puedo evitar la preocupación, ese pony es demasiado fuerte, rompió nuestro escudo combinado a base de golpes y ellos dicen que hay ponys en su reino más poderosos que él…- Mencionó Celestia con preocupación, los golpes de Colen eran devastadores y aun con toda esa fuerza no se compara a un Shine.
-Si nos hubieran esperado al menos- Comentó Luna algo impaciente por ellas.
-Concuerdo contigo hermana, pero ya nada podemos hacer, solo esperar, esperar por su regreso, porque regresaran, ya lo verás- Respondió Celestia para darle ánimos a su hermana que se mostraba algo preocupada –Iré a descansar hermana, cualquier cosa que necesites puedes decírmelo- Agregó Celestia mientras daba un bostezo y se dirigía a su habitación.
-Descansa hermana, si surge algo te informaremos en seguida- Respondió la princesa Luna antes de entrar al mundo de los sueños para vigilar a los ponys durante la noche –Ponyville siento los sueños de varios pequeños algo inquietos, de eso no hay duda, estos días ha sido igual, todos ellos muestran una cosa en común, la preocupación por sus seres queridos y sobre todo por aquel pequeño príncipe, se nota cuanto se preocupan por su amigo, dignas amistades del hijo de la princesa de la amistad, no esperaba menos de tan nobles pequeños- Dijo ella con una sonrisa y decidió ir a calmar las pesadillas del grupo de amigos de Silver Shine para que tuvieran una buena noche de descanso.
CASTILLO DE LA AMISTAD
En el castillo lo único que se escuchaba era el eco de algunos ruidos, las pisadas de los guardias que realizaban sus rondas por los pasillos, murmullos de algunas conversaciones entre grupos de guardias y en la cocina el sonido de los trastes siendo lavados por Spike quien estos días pasados se la había pasado con toda tarea posible para mantener su mente pensando en cualquier otra cosa, pero aun así no podía evitar mostrar la consternación por Twilight, por las demás y por Silver Shine, terminó de realizar sus labores y se dispuso a regresar a su habitación para descansar no sin antes dar un último recorrido al castillo para asegurarse de que todo estuviera en su lugar.
-Había olvidado lo silencioso y tétrico que puede llegar a ser este lugar cuando… no hay nadie- Pensó el dragón que pasaba por los pasillos del castillo y observaba las habitaciones vacías, parecía una película de terror, las puertas rechinaban y las ventanas eran golpeadas por la lluvia, un par de relámpagos formaban algunas sombras algo tenebrosas y los truenos se hicieron presentes poniéndolo un poco inquieto.
-Okey Spike, contrólate, es solo el mismo castillo en el que llevas viviendo un buen tiempo, no hay nada de que temer, sí, solo un castillo, solo, en una noche de tormenta… nada que temer- Se dijo a sí mismo mientras tragaba un poco de saliva estando ya nervioso cuando de pronto sintió como si algo apareciera detrás de él.
-Buh- Dijo una voz detrás de Spike lo que hizo que el dragón cayera de espaldas con la mano en el corazón.
-¡DISCORD!- Gritó enojado Spike al ver al espíritu del caos y la desarmonía.
-Debiste haber visto tu cara, jajajaja, no tiene precio esa expresión- Reía Discord de la reacción del dragón.
-¿Qué es lo que quieres Discord?- Preguntó Molesto Spike.
-Solo volaba por el lugar y decidí ver si nuestras pequeñas aventureras habían regresado de su cruzada- Respondió Discord mientras se vestía como un gran guerrero y sacaba como espada una gallina de hule –Qué épicas historias nos han de contar a su regreso- Comentó el espíritu del caos mientras guardaba la gallina en un maletín hecho de algodón de azúcar, sacaba una cortina de cambio pasaba de un lado y salía del oro sin la ropa de guerrero.
-Si tan animado estabas ¿por qué no los acompañaste? Les pudo haber servido tu ayuda- Comentó Spike mientras se limpiaba el polvo del cuerpo.
-Cierto que mis capacidades mágicas son extraordinarias, pero ¿Ir al lugar de donde proviene esa pequeña amenaza a mis poderes y toparme con otros como él?, olvídalo- Respondió Discord sacando un letrero que tenía el rostro de Silver Shine tachado como si estuviera prohibido.
-Sí lo que digas, escucha por el momento no tengo tiempo, debo tener preparado todo para cuando regresen, así que si no te importa, quisiera estar solo- Comentó Spike empezando a caminar de nuevo y revisar las habitaciones.
-Cómo tú quieras- Dijo Discord y sacó una llave de su piel, la puso en una de las paredes del castillo y salió por está despidiéndose del dragón.
DE REGRESO EN EL HOGAR DE TRIXIE
-Oh pequeña, ya estabas cansada, ven hijita- Pensó Trixie levantando con su magia a la pequeña Spring Shine que se había quedado dormida en el suelo, habían pasado ya las horas, la lluvia no cesaba y eran casi la media noche, Trixie cargó a su hija y la puso en su espalda para luego ir con Aqua Night que seguía en la ventana aunque algo adormilada y bostezando continuamente –Hija, ya es muy tarde, es hora de ir a dormir- Le dijo Trixie a su hija que llevaba mucho tiempo mirando por la ventana.
-No tengo Awww… sueño- Contestó Aqua Night tratando de quedarse despierta pero el sueño era cada vez más pesado, sobre todo para ella, sus ojos se cerraban y su cabeza se iba para abajo.
-3, 2, 1… ya- Contó Trixie y en ese mismo momento la pequeña Aqua Night se quedó dormida por completo, Trixie conocía bien a su hija, tanto que sabía en qué momento la pequeña se quedaría dormida –Hija, debes descansar, tu padre volverá pronto, ya lo verás mi cielo- Pensó ella cargando a sus dos hijas hasta la habitación de la pequeñas, las acomodó en su cama y las tapó con unas suaves y calientes sábanas para que ambas pudieran descansar tranquilas.
La lluvia seguía cayendo en el pequeño poblado, había durado ya un buen rato, pero estaba programada por los pegasos que atendían el clima del lugar todo parecía ir con tranquilidad, una lluvia tranquila que caía con delicadeza sobre la tierra y todo el mundo se encontraba durmiendo, sueños corteses de parte de la princesa de la noche, todo era demasiada quietud y silencio hasta...
-Brrr- Se despertó Discord que no se había ido del castillo de la amistad, solamente se había metido a una de las habitaciones sin que Spike se diera cuenta, lo hacía más que nada para esperar la llegada de Fluttershy y aunque no lo admitiera, también estaba preocupado por los demás –Este desbalance en la magia, ahí vienen- Dijo el espíritu del caos y de un chasquido trajo a todo el mundo a la sala principal del castillo, seguían dormidos pero ya estaban los que Discord había transportado, Trixie con sus hijas, Spike, Sweetie Bell, Scootaloo , Apple Bloom y Apple Crisp con Big Mac, Lightning Sparks y Blossom, los padres de Twilight, incluso la princesa Cadence, Celestia y Luna junto con su hija que al igual que los demás estaba dormida, todos a excepción de la princesa Luna.
-¿Qué es lo que significa esto Discord?- Preguntó Molesta la princesa de la noche - ¿Por qué perturbas el sueño de ellos y mis deberes?- Le cuestionó la princesa Luna a Discord en tono de reclamo.
-Solo dame un momento Luna- Dijo Discord y con un chasquido se pudo ropa militar para luego sacar una trompeta.
-¿Qué piensas hacer?- Preguntó Luna algo preocupada.
-Sonar la alarma- Respondió el espíritu del caos y la desarmonía y al más puro estilo del ejército tocó con la trompeta la tonada militar para despertar en las mañanas, provocando a su vez tal ruido que todo el mundo despertó de golpe asustados y confundidos.
-Pudiste solo despertarlos normalmente ¿sabes?- Dijo la princesa Luna al ver el caos que Discord había provocado.
-Eso no sería divertido- Respondió Discord chasqueando sus dedos y usándolos como silbato para llamar la atención de todos.
-¡Discord!- Gritaron todos molestos contra él.
-¿Pueden explicarme que hace Trixie aquí?- Preguntó Molesta la unicornio celeste mientras abrazaba a sus hijas que estaban muertas de miedo.
-Nadie de aquí tenemos la menor idea- Respondió Apple Bloom.
-Noup- Dijo Big Mac calmando un poco a Apple Crisp.
-¿Qué demonios te pasa Discord?- Preguntó enojado Spike que tomaba el casco de Sweetie Bell para calmarla.
-Sí, ¿A qué se debe todo este alboroto?- Preguntó Ahora Scootaloo.
-Mira lo que has hecho, despertaste a mi bebé- Comentó Cadence molesta mientras trataba de calmar a su hija junto con los padres de Twilight y Shining.
-Un momento por favor, Discord no nos traería a todos aquí, específicamente a nosotros a menos de que haya algo importante, o al menos es lo que quiero pensar- Mencionó la princesa Celestia aun dudando un poco del espíritu del caos y la desarmonía.
-Por esta vez tienes razón Celestia- Comentó Discord y se puso en tono serio, a su manera, haciendo aparecer un escenario por completo en el cual él se mostraba como anfitrión de un show y en las gradas del público estaban sentados todos los que él transportó y para llenar la audiencia varios Discords de cartón y papel mache.
-Tío Discord eres muy gracioso- Dijo Sonriente Blossom Sparks que por las acciones de Discord se le había pasado el susto.
-Solo para ti mi pequeña consentida- Comentó Discord sonriendo y le dio un poco de leche con chocolate a la pequeña, acto por el cual todos lo miraron -¿Quieren un poco también?- Dijo el apareciendo un vaso de chocolate para todos, excepto para Lightning Sparks a quien le puso una nube de algodón azúcar arriba y lo bañó con chocolate.
-Muy gracioso Discord… ¡DE VERDAD, MUY GRACIOSO!- Mencionó el pegaso muy molesto por la broma del espíritu del caos, le pasaron una toalla para limpiarse aunque su hija reía un poco de ver a su padre cubierto de chocolate y le dio una lamida en la mejilla.
-Yomi chocolate- Dijo la pequeña Blossom a lo cual dieron una risa.
-Bien, suficientes juegos Discord, explícanos la razón de que nos hayas traído a este lugar- Le comentó la princesa Celestia en un tono más serio.
-Hace unos momentos sentí un desbalance de poder mágico una tremenda cantidad de energía como solo había sentido cuando ustedes le dieron su magia a Twilight- Explicó Discord mostrándose a sí mismo en dibujos básicos en varias proyecciones.
-Tenemos conocimiento de que puedes percibir esas alteraciones así que ya dinos ¿Qué fue? ¿Acaso Tirek escapó de nuevo?, ¿Chrysalis?, ¿O algo más?- Preguntó la princesa Cadence con su bebé ya calmado.
-No, porque esta sensación que tuve no provino de Equestria y sin embargo fue tan grande que pude sentirla como si estuviera a mi lado- Respondió Discord sintiendo un nuevo escalofrío.
-¿Entonces qué es lo que fue?- Preguntó confundida la princesa Luna.
-Creo que lo sabremos en un momento- Respondió Discord y en ese momento todas las ventanas de castillo fueron abiertas de golpe por un fuerte viento que parecía provenir de la nada, la lluvia que era ligera se volvió pesada por el fuerte viento, las ramas de los árboles se agitaron con violencia y algunos de estos cayeron al suelo como gigantes derribados haciendo un gran estruendo al golpear la tierra.
-¿Qué está pasando?- Dijo Scootaloo mientras se cubría con sus amigas y todos protegían a quien tenían cerca.
-Este viento… lo recuerdo- Dijo Trixie y tomando a sus hijas corrió rápido a la puerta.
-¿A dónde va?- Preguntó Confundida la madre de Twilight.
-Creo que ella ya se dio cuenta- Mencionó Discord y con un chasquido hizo desaparecer a todos del lugar para llevarlos a un lugar cerca de la entrada del bosque Everfree, para evitar la lluvia Discord utilizó sus poderes e hizo que todo se calmara –Mucho mejor- dijo el espíritu del caos y la desarmonía calmando el clima.
-¡Vean!- Mencionó Apple Bloom.
Un portal de color verde abrió frente a ellos casi en sus caras, un poco dentro del bosque Everfree, al momento todos reconocieron de lo que se trataba, era sin duda el regreso del grupo que había ido a rescatar a Silver Shine al reino crepuscular.
-Lo lograron, han vuelto- Dijo con Alegría el padre de Twilight y se pudo ver en todos los rostros de felicidad sin saber de los acontecimientos que habían ocurrido.
Del portal cruzaron aquellos que habían logrado regresar del reino crepuscular, caminaron un momento hasta darse cuenta de que los estaban llamando.
-¿Pero qué?- Dijo Applejack al escuchar las voces.
-¡Tía Applejack!- Gritó de alegría el pequeño Apple Crisp al ver a su tía y se abalanzó sobre ella dándole un fuerte abrazo.
-Apple Crisp ¿Qué haces aquí pequeño?- Preguntó ella confundida pero poco le importó y le dio un gran abrazo.
-Applejack, Qué alegría verte de vuelta hermana- Dijo Apple Bloom con lágrimas en sus ojos.
-Eyup- Comentó llorando de alegría Big Mac.
-Me alegra verlos a ustedes también- Respondió ella dándole un abrazo a su familia.
-¡Mami!- Gritó con lágrimas de felicidad en los ojos la pequeña Blossom Sparks y se abrazó de Fluttershy.
-Mi pequeña, tranquila mamá está aquí- Mencionó Fluttershy llorando de dicha por volver a ver a su hija.
-Mi amor, volviste- Mencionó Lightning Sparks llorando por ver a su esposa.
-Te dije que volvería querido- Respondió ella y le dio un beso en los labios.
-Que gusto verte de nuevo Pinkie Pie, pensé que mi hija se quedaría sin su próxima fiesta- Dijo la princesa Luna al ver a la portadora del elemento de la risa regresar.
-Jamás me perdería la oportunidad de hacerle una fiesta a alguien después de todo fue una promesa Pinkie- Dijo ella guiñando el ojo pero se notaba algo triste y las princesas percibieron esto.
-Rarity, hermana volviste- Mencionó feliz Sweetie Bell que fue a recibir a su hermana mayor junto con Scootaloo.
-Hola Sweetie- Respondió la unicornio blanca un poco apagada en emociones, Sweetie Bell estaba por preguntar pero en eso notó a las potrillas que venían atrás de su hermana mayor, todas ellas con los ojos dorados.
-Rarity, ¿quiénes son ellas?- Preguntó Sweetie Bell intrigada por la identidad de las pequeñas.
-Oh, bueno ellas son una potrillas que traje conmigo del reino, Sweetie, desde ahora ellas vivirán con nosotras- Respondió Rarity lo cual sorprendió a su hermana que quedó a la vez confundida por lo que acababa de oír.
-Oh, bueno entiendo- Dijo ella aún confundida.
-Oye Sweetie ¿lo ves? Todas tienen los ojos dorados- Mencionó Scootaloo al observar a las pequeñas.
-Sin duda son del reino crepuscular- Mencionó Sweetie Bell.
-Niñas, les presento a mi hermana menor, Su nombre es Sweetie Bell- Dijo ella introduciendo a su hermana con las tres pequeñas.
-Un gusto mi nombre es Lavanda Care- Se presentó la mayor de las tres potrillas.
-Yo me… me llamo Wind Rush- Dijo nerviosa la pegaso pues estaba asustada aún.
-Yo… Yo soy… Soul Sweet- Comentó la unicornio que se mantenía detrás de Rarity ya que estaban asustadas puesto que habían visto a la princesa Celestia y por un momento les recordó a la monarca del crepúsculo.
-No se preocupen, ella es la princesa Celestia, gobernante de toda Equestria, no es como aquella reina que estaba en ese lugar- Mencionó Rarity para calmar a las pequeñas que luego miraron a la princesa Luna y se le quedaron viendo como si estuviesen viendo a alguien que solo se veía en mitos.
-¿Puedo ayudarles pequeñas?- Preguntó la princesa Luna al notar las miradas de las tres pequeñas sobre ella.
-Zarat-Sa…- Mencionó Lavanda Care.
-¿Zarat quién?- Se cuestionó Luna.
-Se refieren a Zarat-Sa, en el reino crepuscular se le conoce como la diosa de la noche, la luna y los mares, su parecido es mucho con el suyo princesa Luna, por eso le ha dicho así- Mencionó Night Strike quien traía en su lomo a Silver Shine y venía junto con Flash Sentry quien cargaba a Twilight.
-¡Twilight!- Gritaron sus padres, las princesas y los demás reunidos al verla inconsciente y cargada por Flash quien cedió a Twilight a sus padres para que ellos la cargaran.
-Silver Shine pequeño- Comentó la madre de Twilighty tomó al pequeño unicornio plateado de cascos de Night Strike.
-Night Strike- Gritó Trixie al ver a su esposo.
-¡Papá!- Dijeron las pequeñas Aqua Night y Spring Shine corriendo para abrazar a su padre junto con Trixie.
-He vuelto hijas… he vuelto- Dijo el pegaso abrazando con fuerza a su familia y llorando de alegría por volver a verlos.
-Nunca vuelvas a dejarnos Night Strike- Le mencionó Trixie a su esposo dándole el abrazo más fuerte que podía darle.
-Oigan ¿Dónde es Shining Armor?- Preguntó la princesa Cadence y todos quedaron en silencio, el grupo que fue al reino crepuscular bajó la cabeza y el aire de incertidumbre se sintió de nuevo.
-Algo me dice que esto no terminará bien- Pensó Discord y trató de usar sus poderes pero la cercanía de Silver Shine se lo impidió, la energía del aura Shine en él nulificaba la magia caótica de Discord.
-¿Y Rainbow Dash? ¿Dónde está ella?- Preguntó ahora Scootaloo al no ver a la pegaso celeste entre el grupo.
-¿Dónde está mi hijo?- Preguntó la madre de Twilight y Shining.
-Princesa…- Mencionó Flash Sentry y todos voltearon para ver como el pegaso traía el yelmo de Shining Armor en los cascos –Lo siento… el capitán…- Agregó Flash entregando el yelmo de Shining Armor.
-No puede ser, Shining Armor… muerto…- Pensó Spike impactado por la noticia que le habían dado.
-No… Shining…- SHINING!- Gritó con Fuerza Cadence quien se echó a llorar en el suelo.
-Mi hijo…- Dijo el padre de Twilight en shock.
-No… no mi hijo…- Mencionó la madre de ambos y se echó a llorar mientras abrazaba a Silver Shine.
-¿De verdad Shining Armor ha…?- Preguntó la princesa Celestia.
-Me temo que es lo más seguro, me salvó, se sacrificó para que yo pudiera regresar, estaba muy mal herido, heridas fatales para cualquiera…- Mencionó Night Strike con pesar –Me obligó a irme… lo siento- Se disculpó el pegaso verde.
-Scootaloo- Habló Pinkie con la pegaso naranja.
-¿Qué sucede?- Preguntó ella algo asustada.
-Es Rainbow Dash… ella también se quedó…- Mencionó la pony rosa lo cual creó un impacto de shock emocional en Scootaloo quien cayó al suelo por las palabras de Pinkie.
-Rain… Rainbow Dash…- Dijo ella con voz cortada y ojos abiertos mientras tenía la pupila contraída y son brillo.
-Scootaloo ¿Estás bien?- Preguntaron preocupadas Apple Bloom y Sweetie Bell.
-También Blue Knife se quedó- Mencionó una ya triste Pinkie Pie.
-Trixie lleva a las niñas a casa por favor- Le pidió Night Strike a su esposa.
-¿Pero por qué?- Le preguntó ella.
-Solo hazlo, yo iré haya en un momento- Respondió Night Strike dándole un beso a su esposa y ella asintió llevándose a Aqua Night y a Spring Shine.
-Big Mac, Apple Bloom, por favor llévense al pequeño a la granja, iré en un momento- Mencionó Applejack y también se llevaron al pequeño.
-Por favor princesa acompáñeme… al castillo…- Mencionó Flash Sentry llevándose a Cadence y a los padres de Twilight al castillo de la princesa, no hacía falta mencionar el odio que le tenían al pegaso pero aceptaron su ayuda.
-Me alegra que ese pequeño este lejos, ya puedo usar mis poderes de nuevo- Comentó Discord usando de nuevo su magia.
-Lightning vayamos a casa por favor- Dijo Fluttershy y su esposo asintió al igual que su hija.
-Llevaré a las pequeñas a mi casa, las alcanzo después- Se despidió Rarity y se llevó a las potrillas que trajo del reino, su hermana también llevó consigo a Scootaloo que estaba llorando desconsolada por oír que Rainbow podría estar muerta.
-Algo más ocurrió ¿no es así?- Preguntó la princesa Celestia y todos asintieron con la cabeza.
-En ese caso, vamos hija, iremos al castillo de la amistad a ayudar- Mencionó la princesa Luna llevándose a su hija del lugar quien no puso oposición pues quería estar cerca de Silver Shine, sentía mucho afecto por el unicornio plateado.
-Ahora sí, ¿qué ocurrió?- Preguntó la princesa Celestia con rostro serio.
-Pueden traerla…- Dijo Night Strike y de entre el bosque surgieron las figuras de Soarin y Fleet Foot cargando el cuerpo de Spit Fire, al verla la princesa Celestia cubrió su boca de la impresión incluso Discord reaccionó de igual manera.
-Princesa- Dijeron ambos pegasos y dejaron el cuerpo en el suelo con mucho cuidado.
-Sus heridas fueron graves… se desangró antes de que pudiéramos hacer algo… grrr…- Dijo con Rabia Soarin golpeando el suelo.
-Soarin, calma- Comentó Fleet Foot tomando su hombro.
-Discord, ¿tu podrías?- Preguntó la princesa Celestia insinuando que Discord usara su magia para revivirla.
-Lo siento Princesa, si fuera una herida podría curarla, pero al muerte… es algo fuera de alcance… incluso para mis poderes…- Dijo él sin poder hacer nada más.
-Debemos sepultarla cuanto antes, dad aviso en los cuarteles generales, se guardará un luto por ella y será sepultada en los jardines del castillo… avisen a su familia de esto…- Comentó Celestia con dolor, ya hace días habían sepultado a todos aquellos guardias reales que perdieron la vida el día que los crepusculares llegaron a Equestria y se llevaron a Silver Shine y ahora tenían que hacer lo mismo por Spit Fire.
-Como ordene princesa- Mencionó Soarin y volando fue hacia el cuartel general de los Wonderbolts para dar la triste noticia mientras que Fleet Foot fue a dar aviso a los familiares de Spit Fire.
-Discord, llevemos el cuerpo a Canterlot para que sea preparado- Mencionó Celestia cargando el cuerpo con su magia –Ustedes vayan a descansar, lo merecen después de lo que han pasado- Agregó la monarca del sol y todos asintieron para luego retirarse a sus hogares y dormir un poco después de tan difícil Odisea.
-En camino- Dijo Discord chasqueando sus dedos y desapareciendo consigo el cuerpo de Spit Fire al igual que con la princesa Celestia.
EN EL REINO CREPUSCULAR
-Colen, por favor, sabes que todo esto está, mi madre había llegado a límites más allá de lo lejos que había llegado, está en el límite y tú lo sabes- Decía la princesa Diana platicando con Colen, lo había llamado a su habitación para tratar de convencerlo una última vez de hacer lo correcto y ayudar a los ponys indicados.
-Diana, tu madre hace lo mejor para tu futuro, además no estás en posición de decirme que hacer, has traicionado al reino crepuscular al ayudar a esos invasores que vinieron a profanar nuestra tierra, merecían lo que les ocurrió- Respondió Colen inexpresivo por más que dijera eso se podía notar que dudaba de sus propias palabras.
-¿Profanar? ¿Qué no lo hicieron ustedes primero? Colen despierta, raptaste a un potrillo al que antes ibas a asesinar, ibas a matar a un pequeño como lo era Mía, Colen por favor abre los ojos, tu lealtad es tu cualidad más impresionante, aún mayor que tu fuerza, pero esa lealtad es hacia la pony equivocada, mi madre pronto va a pasar el poco límite que le queda y en ese momento te darás cuenta del error que has cometido- Mencionó ella casco en su pecho preocupada y consternada a la vez por la reacción de su madre a lo que había ocurrido, en cuanto ella regresara todo iría de mal en peor para el reino crepuscular.
-Tienes razón en algo Diana, mi lealtad es hacia la reina- Respondió Frío Colen y salió de la habitación de Diana quien se puso a llorar impotente de no haber conseguido que Colen cambiara de parecer.
-Colen, te odio, te aborrezco con todo mi corazón, maldito el día en que mi madre me comprometió contigo, preferiría haber muerto ¡te odio!- Decía la princesa Diana con lágrimas de rabia y tristeza sin saber que Colen la escuchaba desde fuera.
-Felicidades Colen… lo volviste a hacer…- Se dijo a sí mismo el comandante de las fuerzas crepusculares cuando recibió un informe, la reina estaba regresando más pronto de lo que habían anticipado.
-¿Cuáles son sus órdenes comandante?- Preguntó un guardia crepuscular.
-Prepararnos para cualquiera que sea la decisión de la reina, no nos queda otra opción más que eso y rogar a los 12 dioses que nos protejan- Respondió Colen y varios guardias tragaron saliva de nervios y miedo hacia la reina –¿Los prisioneros están asegurados?- Preguntó el gran pony morado.
-Sí comandante, no escaparan aunque uno de ellos se encuentra grave, no sabemos cuánto pueda resistir ¿Qué hacemos señor?- Preguntó el guardia real refiriéndose a Shining Armor.
-Se salvará solo si merece vivir- Contestó de manera fría el comandante negando atención médica a Shining y empezó a preparar todo para el regreso de Royal Shine al castillo.
CALABOZOS DEL CASTILLO
Dentro de una fría y sucia celda iluminada apenas por una antorcha que se iba apagando cada vez más, se encontraban encadenados a las paredes y al suelo dos de los 3 ponys que habían sido capturados, Rainbow Dash y Shining Armor, quien se encontraba mal herido por los ataques que recibió y sobre todo esa flecha en el ojo. Blue Knife por su parte se encontraba encerrado a 5 celdas de ellos, de igual modo inconsciente por el golpe que recibió por parte de Colen.
Todo era silencio y el único sonido que se escuchaban eran las gotas de agua que caían desde el techo de la prisión sobre charcos de agua estancada que nadie quería limpiar. Todo el mundo había perdido el conocimiento por las heridas sin embargo un par de gotas comenzaron a caer sobre la cabeza de Rainbow Dash quien al sentir el frío y la humedad de esas gotas empezó a despertar y recobrar el conocimiento poco a poco.
-¿Qué me…?- Se preguntaba ella con su vista algo desorientada y un poco confundida, una gota más le cayó y su vista comenzó a recomponerse y a enfocarse de manera correcta pudiendo visualizar el horrible lugar en el que se encontraba, volteó hacia su derecha y pudo reconocer a la figura junto a él, Shining Armor a quien vio muy mal herido –Shining… estás…- Preguntó ella al ver al unicornio que solo realizó unos quejidos por sus heridas.
-Rainbow…- Dijo el unicornio con poca fuerza y volteó hacia la pegaso celeste quien pudo ver el ojo derecho de Shining aun atravesado por parte de la flecha.
-Por Celestia… Shining tu ojo…- Comentó ella horrorizada de ver el estado de Shining, también notó las heridas que tenía en el cuerpo y como su sangrado no paraba –No… tu no Shining…- Dijo Rainbow triste de ver así al unicornio.
-Rainbow Dash…- Habló Shining con dificultad –Esta bien… todo va a estar bien… saldrás de esta…- Dijo él con una sonrisa que indicaba que sabía que no iba a lograrlo.
-No, lo vamos a lograr, los dos lo vamos a logar, saldremos de esta ya lo verás- Comentó ella con lágrimas y empezó a observar sus cadenas, intentó moverse para liberarse pero era inútil, las cadenas estaban firmes y no se movían para nada ni daban señales de soltarse o siquiera de aflojarse un poco a pesar de los movimientos de Rainbow Dash, el sonido que hacía con las cadenas despertó a Blue Knife quien por su agudo oído pudo escuchar con más fuerza el sonido de las cadenas y eso le regresó la conciencia.
-Ugh… maldito Colen…- Se quejó el pony azul doliéndose un poco de su estómago dado al fuerte golpe que Colen le propinó –El calabozo, jamás imagine que estaría dentro de las celdas… ¡los demás!- Dijo de manera repentina el pony azul e intentó moverse pero estaba bien asegurado al suelo y a las paredes e incluso al techo, haciendo ruido de igual manera y llamando la atención de Rainbow Dash.
-¿Quién está ahí?- Preguntó la pegaso y el pony reconoció su voz.
-¿Rainbow?- Preguntó él para cerciorarse.
-Sí- Respondió -¿Blue Knife eres tú?- Preguntó ahora ella para estar segura.
-Sí, soy yo ¿Shining está contigo?- Cuestionó el pony azul moviéndose un poco más para intentar liberarse.
-Sí, aquí está- Contestó ella y miró hacia Shining –Solo que está muy mal herido, su sangrado no para, necesita atención médica- Agregó ella muy preocupada por el estado de Shining Armor.
-Maldita sea, resistan, de alguna manera nos sacaré de este sitio- Contestó el pony estirando un poco más sus cadenas pero sin conseguir nada, se dio un momento para respirar y pensar bien la situación para buscar una solución pronto a la situación en la que se encontraba, y debía hacerlo pronto ya que tiempo era lo que menos tenía.
ENTRADA DE LA CIUDADELA
-Abrid las puertas- Dijo un guardia desde la almera de la primera muralla al divisar el vigía el carruaje real de la monarca del crepúsculo.
-Abrid las puertas- Repitió un guardia a la entrada de la ciudadela y al momento 10 ponys se engancharon de amarras y tiraron de estas enormes puertas reforzadas con vigas nuevas para poder abrirlas y dejar pasar el carruaje
Cual fue la sorpresa de ellos al ver al pony que dirigía la carreta herido y con signos de gran cansancio y una fiera pelea.
-Atiéndanlo de inmediato- Ordenó el capitán Strong Hoof y a su orden entre 2 ponys cargaron a su compañero caído y lo llevaron a la enfermería del castillo para que fuese atendido debidamente mientras que nuevos guardias tomaron las amarras del carruaje y lo guiaron hasta su destino, el castillo crepuscular; durante el trayecto Royal Shine pudo observar a los cuerpos de varios guardias siendo recogidos del suelo lo cual le intrigó mucho al verlo y pensaba en la posibilidad de un ataque por parte de los rebeldes al castillo durante sus horas de ausencia ya que como se sabía, la ciudadela del castillo quedaba sin protección mágica al salir la actual regente del reino pero según pensaba ella las cosas habían salido mejor de lo esperado.
-Atención, la reina ha regresado- Dijo con autoridad el capitán Rissing Spell quien con reverencia abría la puerta del carruaje dejando bajar con majestuosidad a la monarca del crepúsculo ante la cual todo el mundo se inclinó e hizo reverencia ante ella.
Las trompetas del reino sonaron indicando el regreso de su majestad a la ciudadela, apenas entró a su castillo la magia de los Shine la reconoció y las defensas mágicas de la ciudadela se volvieron a activar, respondían solo a la gobernante actual y a nadie más.
-Mi madre ha regresado- Dijo Diana dando un suspiro para luego cerrar un libro que estudiaba, uno muy poco común en el reino "Propiedades y usos del vapor", tomó un cepillo y se peinó su cabello mientras esperaba la llamada de su madre o de alguno de los guardias del castillo.
-Su majestad- Mencionó Colen arrodillándose frente a la reina.
-Comandante- Respondió ella y miró el castillo un poco en desorden y aun siendo acomodado por los sirvientes –Supongo que durante mi ausencia algo ocurrió ¿O me equivoco?- Preguntó ella al notar como llevaban a más guardias heridos.
-No se equivoca majestad, pasaron… varias cosas- Respondió el comandante de las fuerzas crepusculares mostrándose la verdad nervioso por las palabras de Royal Shine.
-Quiero un informe completo en mi trono, pero primero, debo atender un asunto esencial- Dijo ella mirando en un frasco la flor que había traído.
-Entendido mi reina- Respondió Colen retirándose para realizar el informe, mientras Royal Shine entraba al salón del trono y pidió que se le llevaran varios instrumentos para realizar una horrible acción con la planta que había traído.
-Y ahora con cuidado- Dijo ella mientras cortaba los pétalos de la Imera Blackus y los depositaba en un recipiente para luego molerlos hasta hacerlos pedazos, cortó luego con mucho cuidado las espinas de la flor procurando no cortarse ella, sabía que eso podría significar un severo envenenamiento en el mejor de los casos, agregó agua a esa horrible fórmula y calentó por espacio de media hora hasta que hirvió, cubrió su boca del vapor puesto que este también era en extremo tóxico y al final puso ese líquido en un frasco nuevo, la sustancia era de color negra en su totalidad y burbujeaba un poco mostrando su gran toxicidad –Tú mi maravilla, harás que mi hija herede el trono- Dijo ella con alegría y malicia al ver ese letal veneno por fin en su poder.
-Me temo que eso no será posible… madre- La voz de Diana se hizo presente en el trono, se cansó de esperar en su habitación y decidió por fin confrontar a su madre por su propia cuenta armándose por completo de valor.
-Hija… no te oí entrar- Comentó Royal Shine guardando el veneno.
-Es porque no lo hice- Respondió ella con seriedad y caminó hacia su madre –Veo que estabas ocupada preparando algo- Mencionó la princesa del crepúsculo al ver los instrumentos de su madre en la mesa junto con pétalos restantes de la flor.
-Solo asegurándome de que el reino sea todo tuyo mi hija- Contestó Royal Shine.
-Y ¿Acaso el reino no le pertenece a alguien más? ¿Al igual que el trono?- Preguntó ella en un tono muy desafiante lo cual impresionó a su madre.
-Ese bastardo no te quitará lo que te pertenece mi hija, tú serás la siguiente reina del crepúsculo y no ese hijo de mi media hermana, de eso me he de asegurar Yo- Mencionó ella tocando el frasco con el veneno.
-Déjame adivinar, lo matarás ¿No es así?, tu maldad no conoce límites madre- Dijo Diana con fuerza lo cual impresionó aún más a Royal Shine, nunca antes Diana le había hablado así en su vida.
-No es maldad, es amor por ti hija, quiero que lo tengas todo- Contestó Royal Shine tratando de persuadir a su hija.
-No, lo único que quieres es vengarte de nuestros antepasados matando a ese pequeño, crees que si lo haces podrá asegurarme el trono y que nadie te va a contradecir, pues lo siento madre pero eso no será posible, ese pequeño ya está a salvo de ti y de tu maldad- Mencionó la princesa del crepúsculo lo cual llamó la atención de la monarca.
-¿A QUÉ TE REFIERES?- Gritó ella enojada -¿Qué es lo que me intentas decir con esas palabras?- Preguntó de nuevo ella y se veía algo furiosa.
-A que él ya no se encuentra aquí- Respondió Diana con una mirada seria, la tensión se sentía en el ambiente, madre e hija confrontándose, Royal estaba siendo desafiada por su propia hija y esto había causado un gran impacto en la monarca del crepúsculo.
-¿Y dónde se encuentra el pequeño ahora Diana?- Preguntó la monarca con un poco de inquietud.
-A salvo de ti… madre- Fue todo lo que respondió Diana y se dio media vuelta pero antes de salir de la habitación las puertas se cerraron frente a ella con fuerza –Madre, abre la…- Decía ella pero vio cómo su madre tenía una sonrisa siniestra en el rostro y sus ojos destellaban locura -¿Madre?-
-Eres una niña ingrata… todo lo que he hecho, ha sido por ti, por darte todo lo que mereces tener, tu abuelo… tu padre… tus hermanos…, no puedo contar las vidas que he sacrificado por ti… mi hija- Empezó a decir ella revelando secretos que nadie conocía.
-Mi padre… ¿hermanos? ¿Tengo hermanos?- Preguntó ella sorprendida.
-No, ya no, verás hija, ellos fueron mis primogénitos, varones, gemelos, pero no podía soportar la idea de que unos machos heredaran el trono, no, no después de todo el mal que los Shine machos han causado a nuestro glorioso reino, sabía que mi única opción era procrear una hija hembra, una que asegurara el bienestar de todo el reino, una que fuera una verdadera gobernante- Explicó Royal Shine comenzando a reír como loca.
-¿Qué es lo que hiciste? Madre ¿QUÉ FUE LO QUE HICISTE?- Preguntó Diana espantada por las palabras que hablaba Royal Shine.
-Lo maté… a todos ellos… con tu abuelo comencé para obtener el trono, tus hermanos siguieron pocos días después de nacer y una vez que te tuve a ti… tu padre se les unió en el otro mundo, he hecho mucho por ti mi hija, no permitiré que nadie arruine mis planes, tú serás reina- Respondió Royal Shine entrando en locura y confesando asesinatos.
-Eres un monstruo…- Dijo Diana con miedo hacia ella, al momento Royal comenzó a caminar hacia ella –Aléjate de mí…- Mencionó la princesa con miedo.
-Tú serás Reina, yo me aseguraré de eso- Dijo la monarca del crepúsculo y de un rayo de magia dejo inconsciente a su hija, justo en ese momento Colen entró por la puerta del salón del trono.
-Su majest… ¡DIANA!- Gritó el comandante terminando de entrar de golpe y cargo el rostro de Diana –No Diana ¿Qué te pasó?- Preguntó él preocupado por la princesa que por unos momentos abrió los ojos y recupero la conciencia.
-Colen… elige bien…- Dijo ella antes de desmayarse de nuevo.
-Diana… Yo… ¿Qué he hecho?...- Colen no terminó su frase porque el también recibió un ataque por parte de Royal Shine.
-Entonces ¿debo suponer que no cumplió con su trabajo comandante?- Preguntó ella inexpresiva a un debilitado Colen.
-Majestad… ¿usted?- Preguntó Colen al notar que Diana tenía un impacto de magia en su cuerpo casi igual al de él.
-El pequeño fue robado durante su guardia ¿qué más debo saber?- Preguntó Royal Shine intimidante, Colen vio a Diana en el suelo y quiso responder contra la monarca pero sabía que no tenían ninguna posibilidad en contra de Royal Shine por lo que molesto contestó a las preguntas de Roya Shine –Hard Shield muerto, mmm eso no me interesa de todos modos planeaba matarlo a mi regreso, bueno al menos alguien ya hizo el trabajo por mí, deberé agradecerle jajaja, bien además perdimos la décima parte de nuestras fuerzas por culpa de ese grupo, no debo subestimarlos, y el pequeño está de regreso en aquella tierra, vaya situación más apremiante- Comentó Royal Shine reflexionando mientras Colen veía como los guardias retiraban a Diana del lugar para que fuese atendida.
-Así es majestad ugh…- Respondió Colen doliéndose de su costado en donde había impactado el rayo de magia, solo comprobando lo poderosos que eran los Shine frente a los demás clanes del reino.
-Entonces así fue, tiene prisioneros a dos invasores y a un traidor, capitán Blue Knife, después de todo lo que hice por él, hoza traicionarme de esta manera, recibirá su castigo a su debido tiempo, pero primero me encargaré de los invasores, verán o que le pasa a cualquiera que quiera desafiarme, lléveme con los prisioneros ahora mismo- Ordeno Royal Shine y Colen la guío hacia los calabozos del castillo.
CALABOZOS DEL CASTILLO
En el lugar se escuchaba resonar las cadenas de un pony que intentaba desesperadamente zafarse o al menos hacerse daño suficiente pero no lograba ninguna de las dos, Blue Knife trataba de estirar las cadenas que lo apresaban o tratar golpearse con ellas lo suficientemente fuerte para transformarse sin embargo todo lo que conseguía era cansarse más y más.
-¿Cómo vas?- Preguntó Rainbow Dash que seguía colgada.
-Hago lo que puedo- Respondió el pony volviendo a estirar las cadenas sin resultado alguno positivo a su situación.
-Shining ¿Cómo te encuentras?- Preguntó la pegaso celeste a su compañero de celda quien no le respondió y esto asustó a Rainbow –Shining… ¡Shining!- gritó ella asustada.
-¿Sí…?- Respondió agonizante Shining Armor.
-Por Celestia, no me asustes así- Dijo Rainbow Dash dando un suspiro de alivio –No te preocupes, saldremos de esta- Agregó ella para darle ánimos al unicornio blanco.
-Lo que quisiera… es ver a mi familia… una vez más…- Respondió él y recordó algo; Con mucho esfuerzo logro sacar una fotografía de una parte de su crin, la había guardado en su Yelmo pero sintió como se prensó en su crin azul y celeste.
-Tu bebé es hermosa Shining y tu esposa igual- Dijo Rainbow Observando la fotografía y en ese momento Shining se la entregó a Rainbow poniéndola en lo que quedaba de su traje de Wonderbolt -¿Qué estás haciendo?- Preguntó ella confundida.
-Cuando regreses a Equestria, dile a Cadence que lo lamento mucho y que siempre la amaré, y a mi pequeña que sepa que su padre la amó a más que nada en la vida- Dijo él dando una sonrisa a como pudo.
-Tú se las entregarás, tú les dirás que las amas, ya lo verás…- Respondió ella llorando, trataba de convencerse de que así sería.
-Tenemos compañía- Comentó Blue Knife pues sus orejas se fijaron en un solo punto escuchaba los pasos que venían hacia el calabozo y apretó los dientes –La reina…- Dijo él ante lo cual Rainbow y Shining miraron hacia el camino que daba a su celda compartida.
Una antorcha iluminó el pasillo que daba a las celdas y los pasos resonaron haciendo eco en todas las demás celdas vacías, la puerta de la celda de Rainbow y Shining se abrió, dos guardias se pusieron en posición a los lados y Colen entró primero para hablar con ellos.
-Ante ustedes la monarca del crepúsculo, su real majestad, Royal Shine- Anunció el comandante y se hizo a un lado para hacer reverencia al tiempo que los guardias de ambos lado de las puertas también se inclinaban ante ella.
-La reina…- Pensaron ambos ponys de Equestria mientras que Blue Knife permanecía nervioso ante la situación.
-¿Estos son los ponys que nos causaron tantos problemas?- Preguntó ella mirándolos con desprecio a ambos –No parecen ser la gran cosa- Comentó ella descalificando a ambos y burlándose.
-¿Por qué no me libera? y le mostraré lo que puedo hacer- Preguntó Rainbow Desafiante ante la monarca.
-Oh, esta tiene agallas, me agrada- Respondió ella y se le acercó a Rainbow.
-Aléjese de mí- Dijo Rainbow enojada y mirando con odio a Royal Shine.
-Impresionante, puedo ver el fuego de odio en sus ojos, jamás había conocido a una criatura que despidiera tanto odio y desprecio por alguien más- Comentó ella dando una sonrisa siniestra.
-¿No te has visto en un espejo?- Preguntó Rainbow Dash e intentó darle un cabezazo a, lo consiguió, esto dejó en shock a los guardias quienes estuvieron por golpearla pero la reina con un ademan de su casco los previno.
-Pero… mi reina- Dijo Colen impresionado por la reacción de Royal Shine para solo recibir una mirada amenazante por parte de la monarca.
-Tú tienes un gran potencial oculto- Le comentó la monarca y luego le habló de nuevo pero ahora sonaba en un tono de ofrecimiento y negociación –Te diré lo que haré, los mataré a ustedes, a los 3, pero a ti, te ofrezco una oportunidad, una oportunidad de salvar la vida y también te ofrezco una oportunidad de tener poder, dime ¿No te gustaría ser parte de mi ejército? Estoy segura de que con esas actitudes y tus capacidades puedo ponerte de inmediato como una de las capitanas de mi armada, imagínalo, toda una poderosa legión de ponys a tu entera disposición y todo lo que pido de ti, es lealtad y una pequeña cantidad de información extra ¿qué dices? ¿No te interesa?- Le preguntó la monarca ofreciéndole a la pegaso un puesto en su ejército como capitana, Rainbow se sentía insultada por eso.
-Nunca… así me cueste la vida… pe***- Contestó ella y escupió un poco de saliva mezclada con algo de sangre en dirección hacia Royal quien más que insultada sentía un interés por la actitud de Rainbow Dash, la quería para su ejército, la quería como capitana.
-Mi oferta sigue en pie para ti, pero, para tu compañero…- Comentó la monarca del crepúsculo volteando hacia Shining.
-Adelante… No tengo miedo a la muerte…- Dijo Shining Armor desafiante y con las fuerzas que le quedaban.
-A lo que deberías temer es a lo que te ocurrirá después de la muerte- Respondió ella con una sonrisa maligna y cargo un poderos rayo de magia, sin embargo lo desapareció porque había tenido otra idea –Espada- Comentó ella y Colen desenvainó una espada la cual Royal Shine empuñó con su magia.
-¡No!, ¡no lo toques!, ¡DÉJALO! ¡NO TE ATREVAS MALDITA BRUJA!- Gritaba Rainbow con desesperación y moviéndose lo más fuerte que podía para liberarse.
-Oh mier**, mier**, mier**- Comentaba desesperado Blue Knife quien usaba más fuerza para liberarse.
-Usualmente prefiero utilizar mi magia para matar pero tú eres un caso especial, un pony de otro mundo, nunca había matado uno antes, me pregunto ¿de qué color es tu sangre?- Comentó ella apuntando la espada directo al corazón de Shining mientras Rainbow observaba horrorizada.
-Adiós Rainbow… dile a Cadence que la amo…- Mencionó Shining Armor y cerró los ojos esperando su final.
-¡SHINING!- Gritó Rainbow Dash y en ese momento Royal Shine empujó la espada dentro del pecho del pegaso quien dio un grito ahogado al sentir su corazón siendo atravesado, la sangre brotó de su pecho cuando la monarca retiro la espada y un poco de esa sangre salpicó sobre Rainbow Dash, la vida de Shining estaba extinta.
-No…- Dijo Blue Knife al escuchar el grito de Rainbow Dash y bajó la cabeza.
-Sangre Roja, de verdad interesante- Comentó la Reina observando la sangre en la espada.
-Shining… tú también no…- Mencionaba una traumada Rainbow Dash después de ver ese horrible asesinato, su mirada estaba vacía y sin brillo y bajó su cabeza con resignación quedando sin fuerza de voluntad en ella un molde perfecto.
-Guarden el cuerpo, nos podría ser de utilidad en un futuro- Dijo la monarca y bajaron el cuerpo de Shining Armor de la pared, como las cadenas estaban continuas Rainbow Dash cayó de la pared también, pero parecía tan muerta como Shining Armor solo que ella aun respiraba pero parecía haber perdido la voluntad de seguir adelante.
-¿Qué hacemos con ella majestad?- Preguntó Colen mientras los otros dos guardias sostenían a Rainbow quien no mostraba resistencia alguna por lo afectada que estaba.
-Que sea atendida, denle de comer, que beba agua y que curen sus heridas, en 3 días empezará su entrenamiento- Dijo ella con una sonrisa y se le acercó –No te preocupes, no te dejaré morir, tienes mucho potencial y voy a aprovecharlo todo, para cuando el mes termine serás leal a mí por completo y para cuando haya terminado tu entrenamiento, serás una de mis más mortales soldados, los soldados respetaran tu nombre y los enemigos temblaran al oírlo- Mencionó la monarca sosteniendo el rostro de la pegaso a quien ya no le importaba lo que le fuese a pasar pensaba que ella había sido la culpable de las dos muertes que habían ocurrido y no tenía voluntad de seguir o de pelear.
-¿Y el capitán Blue Knife?- Preguntó ahora Colen por el destino del pony azul que había traicionado al reino.
-Tal como al mismo traidor que hace años conspiró contra mí, él será asesinado, ha elegido servir al otro reino, por lo cual, ya no pertenece al nuestro, nuestras leyes ya no son sobre él así que aunque sean días de paz, debe ser ejecutado, vea que así sea comandante encárguese de la ejecución- Ordenó la monarca del crepúsculo en tono frío ante lo cual Colen simplemente asintió con el rostro -¿Es cierto que los rebeldes están en una cueva oculta dentro del bosque?- Cuestiono Royal Shine mientras caminaba junto a su comandante.
-Así es majestad, ¿Quiere que enviemos un escuadrón a capturarlos?- Mencionó Colen.
-No, no podemos perder más tropas por el momento, no hasta después de que me encargue de una situación, queme el bosque- Dijo la monarca lo cual puso a Colen en sorpresa, no esperaba tal respuesta por parte de Royal Shine.
-Pero mi reina, el bosque es…- Fue interrumpido por Royal Shine.
-Esa es una orden, redúzcalo a cenizas- Fue todo lo que dijo la monarca y siguió adelante.
-Esto… esto no es lo que yo quería…- Pensó el pony morado sintiéndose algo arrepentido por todo lo que había provocado pero siguió su camino a cumplir las órdenes, o eso es lo que parecía.
HABITACIÓN DE DIANA
La princesa del crepúsculo se encontraba recostada en su cama, su cuerpo sudaba y parecía tener una especie de pesadilla y respiraba de manera agitada ya que aún dormida sentía un dolor en su pecho.
-¡MADRE!- Gritó ella despertando y sudando frío, miró a su alrededor y sintió un fuerte dolor en el pecho dando una fuerte expresión de dolor -¿Qué me ocurrió?- Se preguntó ella y se destapó la sábana para notar unos vendajes en su pecho, tocó su parte lastimada pero apenas rosó los vendajes sintió un dolor más ardiente.
Con dificultad se levantó de su cama y se miró al espejo, viendo ese vendaje en su pecho recordó lo que había ocurrido, la confesión de su madre acerca de cómo ella había asesinado a su padre, abuelo y pequeños hermanos, y también como Royal la había dejado inconsciente.
-Madre… ¿Cómo pudiste hacer cosas tan horribles?- Se preguntó ella llorando un momento pero rápido se recompuso, quitó las lágrimas de su rostro y se dispuso a ir de nuevo a confrontar a su madre pero al abrir la puerta de su habitación notó que un brillo mágico lo cubría, confundida intentó pasar pero fue rechazada por un pequeño impacto mágico –Por Gadnios, ¿Qué fue eso?- Se preguntó ella un poco aturdida, con cuidado tocó con la punta de su casco ese brillo mágico solo para ser rechazada de nueva cuenta.
Diana dedujo que era un hechizo de aislamiento, uno que no le permitiría abandonar esa habitación y que no podía ser deshecho desde dentro, estaba atrapada; intentó de nueva cuenta salir pero ahora por la ventana, sin embargo al abrir la cortina pudo notar la barrera mágica ahí también, era obvio que no podría salir de ahí pronto, aun así notó como el aire seguía fluyendo en la habitación por lo que morir por falta de oxígeno no era una de sus preocupaciones.
-Madre, a tal extremo has llegado de encerrar a tu propia hija… todo esto es mi culpa, pude haber evitado toda esta catástrofe, si tan solo… si tan solo hubiese dejado que Night Strike te asesinará aquella noche hace seis años…- Pensó Diana con remordimiento y por su cabeza atravesó un recuerdo de esa noche en que ocurrió el atentado contra su madre.
HACE 6 AÑOS
La noche era de tormenta que recién estaba pasando y en los aposentos de la princesa todo era calma y quietud salvo unos relámpagos que de tiempo en tiempo iluminaban la habitación de la princesa del crepúsculo, ella estaba medio despierta pues las acciones de su madre contra su media hermana y contra el pequeño le habían parecido extremas por lo cual no conciliaba de todo el sueño.
-No sé cómo es que mi madre puede permanecer tranquila después de lo que hizo- Pensó la princesa Diana, más joven, mientras miraba hacia la ventana de su habitación, se dio la vuelta e intentó descansar de nuevo, pero no consiguió dormir, solo preocuparse más, después de unos momentos de incomodidad se levantó para dar vueltas en su habitación y fue en ese momento que un sonido llamó la atención de la princesa, sonido que provenía directamente de la habitación de su madre que al momento estaba continua a la suya -¿Qué ha sido eso?- Pensó ella y decidió observar, fue en ese momento que lo vio, un pegaso cubierto por una extraña armadura negra que tenía un visor rojo, había logrado infiltrarse y de uno de sus costados sacó un arma que la princesa reconoció, un arma Shine, su objetivo era claro, asesinar a la monarca del crepúsculo.
-Madre…- Dijo ella en voz baja y estuvo por dar una alarma con su voz, pero pensó en las acciones que había realizado su madre y por momentos se cuestionó sobre lo que debía de hacer –No, no puedo, después de todo… es mi madre- pensó ella y fue en ese momento que intervino para salvar la vida de Royal Shine de cascos del pegaso que planeaba asesinarla.
DE REGRESO AL PRESENTE
-Estúpida fui… todo el sufrimiento que pude haber evitado… Madre…- Comentó ella enojada y por la furia arrojó algunos libros contra la pared, uno de los cuales salió por la ventana y atravesó el campo de magia lo cual dio a la princesa una idea, tomó un pedazo de roca de los muros que arrancó con su magia y escribió una nota –Espero que esto resulte- Dijo ella realizando un hechizo de búsqueda que juntó con cabellos de Mía, la pegaso había dejado uno de sus cepillos en la habitación de la princesa –Por favor, por favor- Pensó ella y lanzó la roca hacia la barrera mágica por suerte Royal Shine había cometido un error, la barrera mágica que formó, no era a prueba de magia, solo de organismos vivientes, Diana dio un suspiro de alivio y todo lo que podía hacer ahora era simplemente esperar que ese mensaje llegara a su destino.
SALÓN DEL TRONO
-Qué bueno es ver que estás bien mi invitada de honor- Comentó Royal Shine en una risa burlona ya que frente a ella se encontraba una encadenada Rainbow Dash que mantenían amarrada 2 guardias reales –Oh pero ¿dónde están mis modales?, suelten sus cadenas, queremos que nuestra próxima capitana se sienta cómoda- Mencionó ella lo cual extrañó a los demás guardias pero al repetir Royal Shine la orden estos comenzaron a quitarle las cadenas.
Rainbow no perdió la oportunidad, de in tirón de su casco enredó una de las cadenas en el mismo y golpeó a uno de los guaridas, el otro reaccionó arrojándose sobre ella pero la pegaso dio un fuerte salto y amarró al guardia del cuello ahorcándolo un poco, pudo haberlo matado pero en eso el otro guardia se levantó, Rainbow notó esto y usó la misma cadena para derribar las patas del guardia y con un giro de la cadena estrellas a ambos guardias reales el uno contra el otro mientras Royal Shine veía esto maravillada.
-Excelso, simplemente excelso- Dijo ella con mucha alegría, Rainbow Dash se enfureció de nuevo y con toda su fuerza restante atacó a Royal Shine llevando aun la cadena en su casco; quiso darle un poderoso golpe pero Royal se defendió con un campo de magia, al notar esto Rainbow cubrió su otro casco con la cadena y atacó en un frenesí descontrolado a Royal Shine quien veía desde dentro del campo de magia toda esa furia desatada –¡Sí!, ¡Ese es el espíritu!, JAJAJAJA, ¡Serás una excelente capitana!- Comento Royal Shine con gusto y haciendo una además de su casco hizo crecer el escudo de magia que lanzó a Rainbow Dash hasta el suelo, antes de reincorporarse Royal apareció frene a ella y usó un hechizo de hipnosis para dejarla dormida, dos guardias entraron y la llevaron a una habitación especial que habían preparado para ella.
LIMITES DEL BOSQUE VERDE
Parados en las orillas del bosque se encontraba un escuadrón completo del ejército crepuscular, todos armados con flechas cubiertas de aceite y frente a ellos varias fogatas, todos esperaban la señal del comandante Colen quien a su vez esperaba el retorno de varios pegasos que habían ido a hacer ronda por el bosque.
-Aquí vienen señor- Comentó uno de los guardias reales al divisar a los pegasos que regresaban del bosque.
-¿Ya está todo listo?- Pregunto Colen sin ánimos.
-Sí señor, ya lo está- Respondió uno de los pegasos dejando de lado una vasija que tenía dentro un poco de aceite, los pegasos habían ido a cubrir lo que pudieran del bosque verde con ese líquido.
-Entonces no perdamos más tiempo, atención, preparen las flechas- Dijo Colen y los guardias crepusculares las encendieron en la fogata y apuntaron hacia el bosque.
-Cuando ordene señor- Mencionó un guardia real mientras Colen dudaba un poco de lo que iba a hacer pero al final era un orden de la reina.
-Fuego…- Ordenó él y los guardias dejaron ir sus flechas encendidas en dirección hacia la espesura que por el aceite esparcido no tardó en prenderse en llamas, en unos instantes el bosque se encendía en una bola de fuego que hacía correr a los animales que ahí habitaban y los hacía gritar asustados y heridos incluso los mismo guardias sentían lástima por las formas de vida que habitaban en el bosque –Regresemos al castillo- Dijo el comandante de las fuerzas crepusculares y guío a los guardias de regreso a la ciudadela.
CASTILLO CREPUSCULAR
Encerrada en una habitación y atada con cadenas al suelo se encontraba Rainbow Dash y frente a ella la monarca del crepúsculo que seguía con la intención de volver a Rainbow parte de su ejército.
-No importa lo que me diga… jamás seré parte de su ejército- Dijo Rainbow Dash aunque ya sin mucha expresión en su rostro estaba a punto de quebrarse en su mente.
-Oh, créeme, una vez que seas parte, te agradará- Respondió la monarca con una sonrisa e iluminó su cuerno, Rainbow Observó la brillante luz que rodeaba a la monarca, no solo usaba magia, también su aura de Shine y antes de que la pegaso pudiese reaccionar, Royal Shine lanzó un rayo directo a sus ojos los cuales perdieron al instante el brillo, por un momento Rainbow bajó la cabeza y cuando volvió en sí su mirada estaba como velada, Royal Shine le soltó las cadenas y Rainbow caminó hacia ella.
-Mi reina- Dijo la pegaso Celeste arrodillándose frente a Royal Shine, la monarca lo había conseguido.
-Excelente, como dije, serás una excelente capitana- Respondió ella mientras Rainbow seguía de rodillas frente a ella –Andando, debes comer y descansar, yo misma te prepararé, tu nombre será respetado y temido en todo el reino y más allá, porque en poco tiempo, iremos a acabar con ese bastardo hijo de mi media hermana de una vez por todas- Mencionó ella dando una sonrisa maliciosa.
-Se refiere al hijo de la princesa de la amistad ¿no es así mi reina?- Comentó Rainbow Dash y esto llamó la atención de la monarca.
-Exacto, ahora, dime todo lo que sabes, capitana- Respondió ella dando una risa de locura y estando casi fuera de sí, a cada momento perdía más y más la cordura.
DE REGRESO EN EQUESTRIA
Aunque la misión ha sido completada, la tristeza no para en el castillo de la amistad, el sacrificio que han realizado ha sido muy grande para todos, sobre todo para los familiares de Twilight, recuperaron a Silver Shine pero han perdido otro miembro, Cadence perdió a su esposo y con ello al padre de su bebé, los padres de Twilight perdieron a su otro hijo Shining Armor, los wonderbolts perdieron a dos de sus mejores miembros y Pinkie parecía haber perdido al pony que empezaba a amar.
Unas horas pasaron y el amanecer empezaba a presentarse en Equestria, el sol era rojo, algunos creían que significaba que la noche anterior se había derramado sangre, no estaban equivocados, el clima estaba frío y triste, se sentía un ambiente de tristeza en todo lugar, las gotas de lluvia que quedaban en las hojas de los árboles caían a tierra sobre los pequeños charcos que se formaban y algunas aves entonaban una triste canción.
-Sé fuerte, sé fuerte- Decía el padre de Twilight abrazando a su esposa, tratando do consolarla por la pérdida de Shining Armor, aunque él también, apenas si podía contener las lágrimas por la muerte de su hijo.
-Shining… Shining…- Lloraba desconsolada Cadence junto a una cuna donde había puesto a su bebé, ella se encontraba más que destrozada por la noticia de la muerte del unicornio.
-Debí haber sido Yo…- Dijo la voz de Flash Sentry observando desde la puerta de la habitación donde todos se encontraban.
-¿Dijiste algo?- Preguntó Spike al oír la voz baja de Flash,
-Que debí haber sido Yo, no el capitán, él es de mayor utilidad que Yo aquí, ¿Por qué no fui Yo en lugar del capitán?- Comentó el pegaso amarillo con algo de furia y tristeza en su tono de voz.
-No hay nada que pudieras haber hecho, mira, no me agradas, después de lo que le hiciste a Twilight… se podría decir que te odio, pero ni Yo ni nadie aquí te culpamos de la muerte de ninguno de ellos, ni a ti ni a nadie- Respondió el dragón con un poco de esfuerzo.
-Gracias, de verdad esas palabras tienen significado para mí y no tienes idea de lo arrepentido que estoy por lo que hice, no tengo perdón, creo que… es hora de irme- Mencionó Flash Sentry despidiéndose con una reverencia y empezó a caminar mientras Spike lo observaba alejarse.
-Espera- Dijo Spike deteniendo el andar del pegaso -¿Por qué no te quedas más tiempo? Al menos hasta que Twilight despierte, así podrás despedirte de ella tú mismo- Comentó él dudando un poco pero sintió compasión y pena por Flash Sentry.
-Gracias, de verdad- Respondió el un poco más animado y entró a la habitación dónde se encontraban siendo atendidos Twilight y Silver Shine.
-¿Qué hace él aquí?- Preguntó con desprecio la madre de Twilight al ver al pegaso.
-Lo invité a pasar- Respondió Spike.
-No lo quiero aquí, ya le ha hecho mucho daño a mi hija, largo de aquí antes de que te reviente la cara con mis cascos- Contestó el padre de Twilight furioso y Flash trago saliva nervioso por la amenaza de Night Light.
-Yo, puedo irme si lo desean- Respondió el pegaso amarillo a punto de salir de la habitación.
-No…- Se escuchó decir a una voz en la misma habitación, todos voltearon hasta ver que quien hablaba era Twilight que iba despertando.
-Twilight, hija- Dijo La madre de la Alicornio sorprendida al verla despertar y le dio un gran abrazo.
-Hola mamá, papá, Spike, Cadence, me alegra verlos de nuevo- Comentó ella dando una sonrisa y abrazando a todos –Lo siento… todo lo que ha ocurrido es por mi culpa, Shining Armor… si yo hubiese cuidado mejor a Silver… él seguiría aquí- Mencionó Twilight sufriendo por la pérdida de su hermano.
-No fue su culpa princesa, nada de lo que pasó ha sido su culpa- Comentó Flash Sentry después de unos momentos pues no se atrevía a hablar.
-¿Sigues aquí? Largo- Mencionó molesto el padre de Twilight exigiendo que Flash se fuera del lugar.
-Sí, con su permiso- Respondió el pegaso pero en ese momento la puerta se cerró con magia frente a él.
-¿Twilight?- Se cuestionó la madre de la Alicornio al verla usar su magia.
-Quédate Flash, por favor- Le pidió ella al pegaso amarillo que se quedó tan sorprendido como el resto de los presentes.
-Hija ¿Qué cosas dices? Después de lo que él hizo…- Decía el padre de Twilight pero fue interrumpido.
-Cometió un error, pero si hablamos de lo que hizo, pues, también vino de inmediato al escuchar lo de Silver Shine, nos acompañó al reino crepuscular arriesgando su propia vida, por Silver, por mí, y por eso, por eso puedo perdonarlo- Comentó la princesa caminando hacia Flash y tomó su casco para luego darle un beso en la mejilla causando que el pegaso se sonrojara –Por eso, te pido que te quedes Flash, por favor, quédate conmigo- Le pidió la princesa al pegaso y este se echó a llorar sobre ella.
-¡Twilight! ¡Lo siento! ¡Fui un imbécil! Te prometo que jamás en la vida miraré a nadie más, solo a ti, te amo- Dijo Flash llorando aun de felicidad y arrepentimiento sincero.
-Pero…- Iba a decir el padre de Twilight pero Cadence lo detuvo.
-No le niegue el amor, puedo ver el sentimiento de ambos y es mutuo, esta vez es sincero- Comentó la princesa del amor y aunque algo inconformes los padres de Twilight aceptaron la decisión que había tomado su hija –Ven mi pequeña- Mencionó la princesa y arrullo a su bebé, Cristal Wings, hasta que se quedó dormida.
-Cadence, de verdad lo lamento- Dijo Twilight abrazando a su cuñada y acariciando la crin de su sobrina.
-Gracias Twilight, pero por ahora, tú debes enfocarte en alguien más- Respondió Cadence y todos en la habitación miraron hacia Silver Shine que ya se encontraba dormido.
-Silver Shine, mi hijo- Comentó Twilight y todos se reunieron alrededor del unicornio plateado.
-Twilight ¿No crees que sería mejor si le borras la memoria? Ya sabes, para que no recuerde lo ocurrido- sugirió Spike al ver a Silver.
-No serviría de nada, míralo, su mente ya está muy alterada y su cuerpo ha cambiado también, no me explico cómo creció tanto en tan poco tiempo, pero tengan por seguro que lo averiguaré, Spike- Mencionó la princesa y el dragón asintió.
-Libros, ya lo sé- Respondió él con una sonrisa y fue a la biblioteca.
-Ayudaremos- Mencionó el padre de Twilight y ella dio una sonrisa.
-Yo cuidaré de los pequeños- Dijo Flash Sentry y Cadence le entregó a la bebé para que ella pudiera ayudar a Twilight en la investigación.
Fue en ese momento que Spike eructó un mensaje de la princesa Celestia, lo tomó en sus garras y leyó.
-A todo aquel que reciba este mensaje, "Es nuestro deber, con gran pesar, dar el conocimiento de la triste noticia, Equestria ha perdido a 2 de sus más valientes ponys, Spit Fire, capitana de los Wonderbolts cuyo cuerpo será sepultado dentro de dos días en los jardines del castillo de Canterlot, también se rendirá luto y homenaje al capitán de la guardia real, Shining Armor cuyo cuerpo no pudo ser recuperado, honor a quien honor merece, que vivan los héroes que dieron su vida para salvar la de alguien más, Atentamente las princesas Celestia y Luna", es lo que dice la carta…- Mencionó Spike con pesar y entregó el mensaje a Twilight solo para confirmar lo que decía.
-La princesa requiere la presencia de todos en Canterlot, mañana por la tarde- Dijo Twilight al leer el reverso de la carta –Preparen todo, iremos- Mencionó ella y se quedó en la habitación junto con Silver y Flash, ella le pidió al pegaso que se quedara con ambos mientras los demás descansaban.
EN REINO CREPUSCULAR
-¡No!, madre… ¿Qué has hecho?- Dijo horrorizada la princesa Diana al ver desde la ventana de su habitación como el bosque se incendiaba –Mía, los rebeldes… todas esas criaturas… madre esto es demasiado… esta… esta es… esta es tu locura- Comentó ella mientras observaba las llamas quería hacer algo pero estaba encerrada, nada había que ella pudiera hacer.
En la muralla que rodeaba al castillo se encontraba Royal Shine junto con su nueva soldado, Rainbow Dash, a quien tenía controlada con un hechizo que la hacía ser leal a ella y obedecerle en todo, ahora la pegaso vestía una armadura especial, era la misma que Colen le retiró a Night Strike el día que invadieron Equestria esa armadura negra pero sin la máscara ya que estaba fracturada.
-Hermosos fuegos artificiales ¿no te parece capitana?- Preguntó Royal Shine al ver el fuego quemando el bosque por completo.
-Sí mi reina, glorioso- Respondió una hipnotizada Rainbow Dash.
-Pronto iremos a ese reino llamado Equestria y les haremos pagar por desafiar mi autoridad y por atentar en mi contra- Mencionó ella con una sonrisa siniestra.
-Sí mi reina, esos traidores pagaran por atreverse a desafiar al reino y a usted, su real majestad- Contestó Rainbow Dash haciendo reverencia ante la monarca del crepúsculo.
-Capitana, tengo una misión especial para ti, una en la que solo puedo confiar en tus habilidades para que lleves a cabo- Comentó Royal Shine hablando hacia la pegaso azul.
-Cualquier orden, la cumpliré mi reina- Dijo Rainbow Dash poniéndose en pie y dando un saludo militar.
-Excelente, de verdad excelente JAJAJAJAJA- Empezó a reír la monarca del crepúsculo con toda su fuerza al maquinar en su mente un nuevo plan para traer ruina a no solo el reino crepuscular sino también a Equestria.
Equestria tendrá un breve periodo de paz, demasiado breve mientras lamentan la pérdida de los dos ponys que se sacrificaron por rescatar a alguien más, por su parte Royal Shine tiene algo preparado y parece ser que algo terrible se avecina.
CONTINUARÁ EN EL CAPÍTULO 27…. "El ejército de Royal Shine"
