Capítulo 27

"El ejército de Royal Shine"

EL REINO CREPUSCULAR

El fuego avanzaba sin control por el bosque, ni la naturaleza estaba a salvo de las acciones de Royal Shine, los animales gritaban al tiempo que salían despavoridos a toda velocidad tratando de escapar de las llamas que por el aceite que habían vertido sobre el bosque iba demasiado rápido. A una cierta distancia del siniestro se encontraba corriendo Mía, había visto a los pegasos por el bosque y al reconocer el olor a aceite se apresuró para dar la alarma a los rebeldes en la cueva, procuraba no volar para no llamar la atención de cualquier tropa del crepúsculo.

-Debo llegar debo llegar- Pensaba ella agitada mientras saltaba entre las ramas y el suelo, esquivando a las aves y animales de tierra que pasaban por su lado huyendo del fuego.

Corrió por unos momentos más hasta llegar a la cueva, sin embargo el fuego ya estaba muy cerca y con esa velocidad llegaría en un instante, con mucho valor entró a la cueva y se dirigió rápido hasta la base, ni tiempo tuvo de decir la contraseña secreta solo derribó la pared.

-Mía- Dijeron algunos al verla llegar así de agitada -¿Qué te ocurrió?- preguntaron ellos.

-Sí… si no quieren rostizarse vivos o morir de intoxicación, tomen lo que puedan y vámonos de aquí- Respondió ella recuperando el aliento y tosiendo un poco.

-¿De qué hablas?- Preguntó uno de los ponys.

-Royal Shine, ha incendiado el bosque y el fuego está a nada de aquí- Respondió ella asustando a los demás.

-Pero estamos en la cueva, deberíamos estar seguros aquí- Comentó un pony de entre la multitud.

-Eso podría ser, de no ser por un detalle- Se escuchó la voz del líder de los rebeldes –La cueva nos protegerá del fuego, pero no del humo que provocan esas llamas, en este lugar será cuestión de tiempo para que nos asfixiemos- Expresó el líder lo que casi provoca el pánico entre los ponys.

-¿Qué hacemos entonces?- Decían unos ponys asustados.

-Salir de aquí, tomen solo lo necesario, dejen cualquier objeto material que no tenga valor y salgamos de aquí- Ordenó el líder de ellos y a toda prisa tomaron provisiones de emergencia y agua en cantinfleras, algunos de ellos se desesperaron tanto que tomaron cantinfleras vacías in darse cuenta, una vez reunidas las provisiones salieron rápido solo para ver las llamas directo sobre ellos, asustados salieron como pudieron, trágicamente algunos se quedaron bajo los cascos de sus propios compañeros.

-¡Rápido, por aquí!- Gritó uno de los ponys llevándolos por un sendero, sin embargo el pony que los llevaba guiando era el mismo que había traicionado a Red Rage, Storm Spell.

-¿Cómo sabes hacia dónde ir?- Preguntó Mía al ver que el unicornio expresaba mucha confianza.

-He explorado el bosque, síganme y los llevaré a un buen lugar- Dijo él dando una sonrisa sospechosa y despertando la duda en Mía.

Esperando en la orilla de un acantilado chico se encontraban varias tropas crepusculares ocultas, soldados listos para ejecutar una orden de Royal Shine que dio a los capitanes, emboscar a los rebeldes en la huida y terminar con aquellos que el fuego no matara.

-En cuanto estén acorralados, disparen todo lo que tengan y recuerden, maten a tantos como puedan- Dijo Strong Hoof a los soldados que solo asintieron y cargaron sus ballestas y arcos con las flechas –Oye Rissing- Habló el pony al otro capitán.

-¿Qué sucede?- Preguntó Rissing Spell que tenía un rostro algo inquieto y con duda.

-¿Crees qué la reina esta… ya sabes, llevando las cosas muy lejos?- Le preguntó Strong Hoof a su compañero quien volteó a verlo y al observar su mirada notó que el unicornio también se cuestionaba la mismo.

-Veo que no soy el único que piensa eso- Respondió Rissing Spell y miró que por un sendero venía movimiento –Se acercan…- Dijo con algo de lástima.

-Entiendo, Arqueros listos…- Comentó Strong Hoof y dio la orden para que apuntaran.

-¿Qué estoy haciendo?- Se cuestionaban ambos capitanes en sus mentes, dieron una rápida mirada alrededor y vieron que el escuadrón de tropas que dirigían estaban temerosos de disparar, la duda se veía en sus rostros a pesar de que los arcos estaban ya tensados y listos para desatar la lluvia de flechas.

-Síganme ahí en esa sección podremos estar a salvo- Comentó Storm Spell sonriendo de manera maliciosa.

-¿A dónde nos llevas Storm?- Preguntó Mía sospechando.

-A un lugar seguro- Respondió el pony sin dar la cara.

Por fin el grupo de rebeldes llegó al punto de la emboscada, Storm Spell hizo pasar a todos hasta el centro y luego retrocedió.

-¿A dónde vas Storm?- Preguntó Mía al unicornio.

-A salvo de la muerte jeje, ¡ahora!- Gritó el unicornio y de su escondite salieron las tropas crepusculares apuntando desde los cielos y desde encima del barranco a los rebeldes.

-Una trampa- Dijo el líder de ellos viéndose muy preocupado, todos los ponys estaban asustados, había hembras y varios pequeños entre el grupo y todos tendrían una muerte segura.

-Eras tú… todo el tiempo tú fuiste el traidor- Comentó Mía hacia Storm Spell mirándolo con odio.

-Sorpresa, ahora todos ustedes morirán, tú tal vez sobrevivas por ser una Diamond, pero no importa, te capturaran y la reina te asesinará, esto es simplemente maravilloso- Decía el unicornio burlándose de ellos y desapareciendo de su vista con tele-transportación mientras el grupo quedaba ahí, atrapado y a merced de las tropas, en un último acto todos los ponys atrapados unieron sus cascos y cerraron los ojos.

-Oh gran Gadnios, dios de la vida, el orden y la creación, recibe nuestras almas en tu lugar y da nuestro espíritu a otros que continúen nuestra pelea- Dijo el líder del grupo en voz alta mientras todos daban rezos a los antiguos dioses.

-Apunten…- Comentó Strong Hoof y las tropas tensaron aún más sus arcos.

-Grrr, maldición…- Pensaba Mía mientras cubría a todos los que podía con su cuerpo para evitar que los lastimaran.

-Fu… Fuego…- Ordenó Rissing Spell y todos los ponys cerraron sus ojos esperando su muerte, pero…

Unos momentos pasaron y nada había ocurrido, los rebeldes abrieron sus ojos solo para ver como los guardias crepusculares habían dejado de apuntarles al igual que los capitanes, nadie se explicaba esto pero seguían con vida.

-Tal parece que nadie disparó Rissing- Comentó Strong Hoof al ver a los guardias.

-Tú, ¿por qué no disparaste?- Preguntó Rissing Spell a un guardia.

-No puedo señor… mi casco no me lo permite…- Respondió el guardia crepuscular.

-Yo tampoco- Dijo otro.

-Ni yo- Comentó uno más.

-A mi igual- Mencionó uno.

-Sí, yo tampoco puedo- Dijo Strong Hoof y sacando su espada la clavo en el suelo –Si alguien quiere obedecer las órdenes de la reina y cometer esta masacre, adelante, la decisión es suya- Mencionó el capitán y todos los ponys se miraron entre sí.

-No me enlisté para esto- Dijo un pony y arrojó su arco al suelo.

-Sí, esto no está bien- Mencionó otro pony del escuadrón e hizo lo mismo.

Así siguieron uno por uno los guardias crepusculares hasta que en el suelo quedaron en total 30 arcos sin contar a los capitanes.

-¿Qué esperan? El fuego no tardará en llegar a este punto, sáquenlos de ahí y guíenlos a la otra parte del río, el fuego no pasara de ahí- Ordenó el capitán Rissing Spell y los guardias pegasos bajaron a ayudar, por un momento los rebeldes dudaron de aceptar dicha ayuda pero movidos por las palabras de los capitanes aceptaron y el grupo que estaba ahí se salvó del siniestro.

-¿Son todos?- Preguntó Strong Hoof al líder de los rebeldes.

-Lamentablemente el caos y el fuego nos provocaron la pérdida de varios, es lamentable de verdad- Respondió triste el líder de los rebeldes.

-Gracias por su ayuda, y por no asesinarnos- Mencionó Mía a ambos capitanes.

-No tiene por qué agradecer, era lo correcto- Respondió Rissing Spell mirando a todo el grupo.

-¿A dónde iremos ahora?- Preguntó mía al líder.

-No lo sé… perdimos todo, solo nos queda escondernos- Respondió el líder, se notaba que esta situación le había afectado mucho.

-Hay que ir a pueblo verde, podemos organizarnos haya- Mencionó Strong Hoof.

-Sí, es camino de cinco días desde aquí, nosotros los llevaremos, cada uno tenemos provisiones personales y las repartiremos entre todos, las haremos durar, recolectaremos agua en el riachuelo y seguiremos- mencionó Rissing Spell a lo cual todos los guardias crepusculares asintieron.

-¿Pero qué pasará cuando la reina oiga eso?- Preguntó Mía preocupada por ellos.

-Estaremos lejos para entonces- Dijo Rissing Spell.

-Tropas, desde este momento no seremos llamados ya guardias crepusculares, pero si alguno desea regresar al castillo, no se le detendrá- Le mencionó Strong Hoof a todas las tropas pero ni un solo soldado se retiró, en cambio, ayudaron a los pequeños, ancianos y heridos que llevaba el grupo.

-Nunca pensé que vería a las tropas del reino rebelarse contra un monarca Shine- Mencionó algo alegre el líder de los rebeldes.

-Yo lo he visto, pero nunca creí que fueran tantas- Dijo Mía volteándose y en ese momento recibió una pedrada en la cabeza, a alguien normal esto le hubiese causado mucho dolor y una herida pero para Mía era como recibir una palmada en la cabeza -¿Qué es esto?- Se preguntó ella al ver la roca y levantarla cuando notó que tenía una especie de papel amarrado.

-¿Qué es eso Mía?- Preguntó el líder mientras ella leía la nota.

-Diana…- Dijo ella con voz de preocupación y casco en su boca.

-¿Pasó algo con la princesa?- Preguntó Strong Hoof al oír el nombre de Diana.

-Tengo que regresar al castillo ya- Dijo ella tomando algunas cosas y dándose la vuelta.

-¿Qué ocurre?- preguntó Rissing Spell.

-Muchas cosas, Los capturados están en problemas y lo peor, Diana está atrapada, Royal la tiene encerrada con un hechizo en su torre, tengo que sacarla de ahí- Explicó la pegaso blanca a punto de irse.

-Espera, no puedes ir así, sería suicidio- Dijo el líder advirtiendo a Mía.

-No me importa, Diana está en problemas, no la voy a abandonar- Mencionó ella a punto de volar.

-Entonces iré con usted, si va así la mataran, pero si la llevo como "prisionera" tendría acceso y nos daría una buena ventaja- Comentó Rissing Spell proponiendo una idea.

-Está bien, vamos- Contestó ella aceptando la ayuda del unicornio.

-Strong, llévalos junto con las tropas al pueblo verde, al llegar ahí pregunta por una unicornio llamada Clardenia, ella los ayudará- Mencionó Rissing Spell a su compañero lo cual lo confundió un poco.

-¿Quién es ella?- Preguntó Strong Hoof.

-Solo hazlo, lo sabrás cuando llegues ahí, señorita, andando- Mencionó Rissing Spell y Mía asintió.

-Sí vamos- Dijo ella para luego partir.

-¿Ahora de qué habla este loco?- Pensó Strong Hoof pero decidió pasarlo por alto y llevar al grupo hasta el pueblo verde.

EN EL CASTILLO CREPUSCULAR

-Mi reina ¿Para qué me ha llamado?- preguntó con reverencia Colen estando en el salón del trono.

-Escuche comandante, como sabe nuestra nueva capitana necesita instrucción para desempeñar sus labores, su lealtad ya es segura a mí y tiene mucho talento, además hay algo más que tengo planeado para ella, pero necesito que usted la entrene, ¿entendido?- Dijo ella ordenando al comandante de las fuerzas crepusculares.

-Como desee, mi reina- Respondió Colen arrodillándose frente a ella pero en su rostro inclinado se veía una expresión de duda y negación.

-Sigue a comandante y aprende cada técnica que te enseñe, estaré trabajando en algo especial para ti capitana, y seguro que los resultados serán muy buenos- Dijo Royal Shine mientras tomaba un par de pétalos sobrantes de la Imera Blackus con una de las espinas.

-Sí mi reina- Respondió la hipnotizada Rainbow Dash siguiendo a Colen.

-Esta fórmula dice que es una especie de incremento a las habilidades, pero la Imera Blackus es tanto su ingrediente principal como el veneno más mortal para los habitantes de nuestra tierra- Pensó Royal Shine mientras leía un libro para luego dar una pequeña risa –Por fortuna para mí, ella no es de nuestra tierra- Siguió pensando y comenzó a preparar otro líquido con sus instrumentos e ingredientes.

EN EQUESTRIA

Las horas transcurrieron en la tierra de Equestria y el amanecer se pronunció aún más, los rayos del sol asomaron en Ponyville e iluminaron cierta habitación en el castillo de la amistad. Silver Shine se encontraba recostado en su cama descansando por fin, su sueño era turbio pero los rayos del sol despertaron su ser.

-¿Qué me…?- Se preguntó el unicornio plateado al despertar por la luz solar -¿Dónde estoy?- Dijo mientras tallaba un poco sus ojos para acomodar su vista, cuando esta se recompuso puedo ver bien el lugar en el que estaba -¿Mi habitación?, pero si estoy aquí… eso significa que… ¿Estoy en casa?- Silver Shine reflexionó un poco sobre su situación y corrió hacia su ventana, la abrió con su magia y miró a través de esta el sol sobre el poblado, pudo observar las casa que ya conocía, divisó la granja, Sugar Cube Corner, la escuela, todos los lugares que él conocía y se alegró muchísimo de estar en su hogar.

-Oh gracias al cielo, todo eso del reino no fue más que una horrible pesadilla, que bueno, por un momento pensé que…- Silver detuvo sus palabras de alegría cuando miró hacia la derecha y se topó con el espejo de su habitación; El unicornio plateado pudo observar su cuerpo, el mismo cuerpo que vio en aquel reino, había crecido su crin era más larga y su altura mayor, entonces lo supo, nada de eso había sido un sueño, todo había ocurrido, su pesadilla y tormento habían sido reales –Mi cuerpo…No lo fue… no fue una pesadilla… ese lugar existe… y mi mamá… no es mi mamá…- Dijo con tristeza el príncipe de ojos rojo y dorado al notar su aspecto, pensó en echarse de nuevo a la cama y quedarse ahí pero un repentino pensamiento pasó por su mente, su madre y sus tías habían estado en ese lugar, todo aquel que conocía estuvo ahí, ¿Cómo?, eso lo tenía que averiguar ya.

Salió de su cama y abrió la puerta de la habitación, no vio a nadie por los pasillos, no había guardias o se escuchaba la presencia de algún pony en el castillo, parecía que estaba deshabitado, al no ver a nadie decidió ir hasta la habitación de Twilight pensando que ahí se encontraría con la princesa de la amistad.

-Ma… em, ¿Ay alguien?- Preguntó Silver Shine después de tocar la puerta de la habitación de Twilight, como nadie respondió el mismo entró al cuarto solo para ver que no había nadie en el lugar -¿A dónde se habré ido?- Pensó el pequeño, ya no tan pequeño, unicornio plateado.

-¿A quién buscas, ojitos?- Se escuchó preguntar a una voz detrás de Silver que por el hecho de llamarlo "ojitos" supo exactamente de quién se trataba.

-Star Night…- Comentó el unicornio plateado pero en lugar de saludarla se ocultó de ella.

-¿Te pasa algo Silver?- Preguntó confundida la pequeña Alicornio azul.

-No me veas… por favor- Respondió Silver con miedo –Te puedes asustar…- Agregó sintiendo algo de miedo por lo que Star Night pensaría al verla, pero en lugar de eso la pequeña Alicornio encendió las luces de la habitación y Silver se cubrió con una manta para evitar que lo vieran.

-¿Hablas de que creciste?- Comentó la pequeña princesa y esto sorprendió a Silver Shine.

-¿Tú… lo sabes?- Preguntó confundido y dudoso el unicornio plateado.

-Pues claro, te vi cuando llegaste, si me sorprendí cuando vi que creciste, yo también quiero, dime ojitos ¿Cómo lo hiciste?, perdón Silver- Mencionó ella corrigiendo sus palabras, sabía que al unicornio le molestaba un poco que ella lo llamara ojitos todo el tiempo.

-No, está bien, puedes llamarme como quieras, después de todo ya no sé quién soy- Respondió Silver Shine triste, pero Star Night no entendió lo que Silver quiso decirle.

-Am, oki, bueno creo que sí te diré ojitos, me agrada mucho ese nombre y te queda por tus ojos lindos y curiosos- Respondió ella muy sonriente lo cual extrañó a Silver Shine quien al verla no pudo evitar dar un risa de ternura pero pronto la apagó para estar serio de nuevo –Pero ya dime, ¿Cómo creciste así?, no me digas que comiendo tus verduras porque a mí no me gustan las coliflores ugh, ¿Qué fue? ¿Usaste magia? ¿O te tragaste algún insecto mágico? Dime porfis- Preguntaba entusiasta la pequeña Alicornio esperando que Silver le contara algún secreto o método para crecer así.

-No lo sé- Respondió simplemente.

-¿Cómo que no sabes?- Preguntó Confundida Star Night.

-Solo no lo sé, desperté en ese lugar y… había crecido… no lo entiendo… mi cuerpo se volvió raro… soy un fenómeno…- Contestó con mucha tristeza Silver Shine y empezó a llorar un poco, pasó un momento así hasta que Star Night le quitó la manta con la que se había cubierto y tomó su casco.

-Yo no creo que seas un fenómeno, me parece que eres alguien muy lindo y muy interesante, mírate, ya eres más grande que todos nosotros, apuesto que hasta eres tan fuerte como un pony adulto, podrías ser lo que tú quieras- Mencionó la pequeña Alicornio para darle ánimos a Silver Shine quien comenzó a ponerle atención.

-¿Pero qué dirán los demás?- Preguntó Silver Shine temeroso de la opinión de sus amigos.

-No creo que digan mucho, tres de tus amigos ya te vieron y se pusieron muy contentos de verte Ojitos, no les importó tu aspecto, ¿Recuerdas lo que te enseñó tu mamá de quiénes somos?- Preguntó la inteligente potrilla, pues Twilight a veces les daba clases a ambos cuando visitaban Canterlot.

-No sé si importa, no sé quién soy ya…- Respondió estando triste y en eso Star Night le dio un zape –Auch ¿Oye qué tienes?- Preguntó mientras se sobaba la cabeza.

-Eres un tonto ojitos, tú mamá siempre dijo que quién eres está aquí adentro- Mencionó ella tocando el pecho del unicornio y señalando su corazón –No importa cómo te veas, lo que importa es lo que tienes dentro, o que está en tu corazón- Mencionó la Alicornio parafraseando lo que Twilight les había dicho una vez.

-Mi corazón…- Mencionó el unicornio plateado pensando todo lo que le había ocurrido en el reino crepuscular y sentía como si su pecho doliera demasiado, por lo menos hasta que recordó cuando vio a su madre, es cierto que se decepcionó de ella por mentirle, por engañarlo y por ocultarle toda la verdad, pero parte de él estaba más que feliz de verla, de poder estar con ella de nuevo –Equestria… Mi mamá…- Silver Shine recordó todos los buenos momentos que pasó en Equestria, todo el cariño que le dio Twilight, todos los juguetes que le compró y los ratos de diversiones que le hizo pasar, se preguntaba cómo alguien que no tenía parentesco con él, sabiendo que no era su madre, podría amarlo como si de verdad lo fuera, entonces Silver Shine se puso a pensar que tal vez, de algún modo que aún no entendía, y a pesar de haber visto él a su verdadera madre, Twilight también lo era.

-¿Te pasa algo ojitos?- Preguntó La pequeña princesa al ver tan pensativo a Silver Shine.

-¿Qué? Oh no solo recordaba algo- Dijo ya un poco más sonriente el unicornio –Star Night ¿Dónde está am, mi mamá?- Preguntó Silver Shine.

-Abajo, van, vamos a ir todos a un lugar en Canterlot- Respondió ella disimulando la noticia.

-¿Canterlot? ¿Iremos con mis abuelos?- Preguntó Silver Shine ahora.

-No, tus abuelos ya están aquí- Respondió Star Night poniéndose nerviosa por los cuestionamientos de Silver Shine.

-¿Te pasa algo Star Night?- Le preguntó Silver Shine a la hija de la princesa Luna.

-Mira Silver hay algo que ellos te van a decir, solo te digo que, seas más fuerte- Mencionó Star Night dejando en duda al unicornio plateado quien no preguntó más y siguió a la pequeña hasta el salón del trono donde estaban reunidos su madre, sus abuelos, Spike, Flash Sentry, su tía Cadence con la bebé y la princesa Luna.

-Bu… buenos días- Dijo algo nervioso el unicornio plateado y todos voltearon a verlo.

-Silver… Buenos días hijo- Saludó Twilight y ambos se miraron por un momento.

Ambas partes de miraron por un momento hasta que Silver caminó frente a Twilight, ninguno decía ni una sola palabra, parecían estar un poco incómodos aunque gustosos al mismo tiempo de verse de nuevo.

-Si quieres desayunar aquí…- Decía Twilight y en ese momento sintió el abrazo de Silver Shine –Hijo…-

-Mamá… no me digas más mentiras por favor- Le pidió el unicornio plateado a Twilight quien tuvo un gran nudo en la garganta y también lloró abrazando a su hijo.

-Nunca más hijo, nunca más- Le dijo ella abrazándolo fuerte.

-Mi querido Silver, que bueno tenerte con nosotros de nuevo- Comentó la abuela del pequeño derramando lágrimas de gusto por él.

-Abuela, abuelo, también los extrañé- Mencionó el pequeño dándole un abrazo a sus abuelos –Spike- Dijo con gusto el pequeño abalanzándose sobre el dragón.

-Jaja, Yo también te extrañé Silver Shine- Respondió Spike levantándose para luego chocar su garra con el casco del pequeño.

-Tía Cadence- Mencionó feliz el unicornio al ver a la princesa del amor.

-Hola pequeño, que gusto que estés de nuevo en casa, mira alguien quiere verte- Mencionó ella disimulando su tristeza lo mejor que pudo y le mostró a Cristal Wings.

-Primita- Dijo con alegría el pequeño y cargó un momento a la bebé –Te ves más pequeña, no espera, yo crecí- Comentó Silver recordando lo que le había pasado –Mamá ¿Por qué crecí?- Preguntó Silver Shine.

-No lo sé hijo, cuando te hayamos ya estabas así, pero lo averiguaremos todos juntos- Contestó Twilight con seguridad –Pero por ahora, debes alistarte hijo… tenemos que ir a un sitio- Dijo ella con mucho nervio.

-¿A dónde iremos?- Preguntó inocente el pequeño unicornio plateado.

-A un em, funeral, hijo- Respondió Muy triste Twilight.

-Oh, ¿De quién?- Preguntó temeroso el unicornio plateado.

-Silver Shine- Habló Flash Sentry.

-Señor Flash, no lo veía hace mucho ¿usted sabe quién murió?- Preguntó el unicornio y Flash tomó su hombro.

-Lamento ser quien te lo diga pero tu madre me lo pidió, Silver, es, no sé bien cómo decirlo pero, la capitana de los wonderbolts y tu tío Shining Armor pues… fueron con nosotros a ese lugar donde te llevaron y… lo siento Silver… no van a regresar- Le informó Flash Sentry y el pequeño quedó impactado, Silver volteó a ver a su madre y a los demás quienes simplemente bajaron la cabeza y Cadence comenzó a llorar de nuevo.

-No… mi tío… la capitana… todo por… por mi…- Pensó Silver Shine con su mirada en shock, no podía creerlo, dos muertes, todo por ir a salvarlo a él.

-Silver lo siento- Mencionó Twilight abrazando a su hijo y Silver comenzó a llorar.

-¿Quién lo hizo? ¡¿Díganme quién lo hizo?!- Preguntó muy molesto Silver Shine.

-Silver…- Dijo Twilight impresionada de la ira del pequeño.

-¿Fue ella verdad?- Preguntó al recordar a Royal Shine –Fue la que dijo ser mi tía, ella… ella mandó matar a mi primera mamá y mi papá… ella me mintió también…- Decía Silver con mucho rencor hacia la monarca y ante la sorpresa de todos su cuerpo volvió a despedir una cierta aura roja mientras su crin se levantaba un poco y sus ojos se volvían ambos rojos de furia.

-¿Qué le sucede?- Preguntó Night Light al verlo así.

-No, no de nuevo, Silver hijo por favor tranquilízate- Decía la princesa de la amistad pero parecía que de nuevo Silver perdía el control como le había ocurrido en el reino crepuscular.

-Ya basta Silver vas a…- Mencionó Spike acercándose Al unicornio.

-¡Spike no!- Dijo Twilight intentando advertir al dragón pero fue tarde Spike tocó el hombro de Silver Shine y al momento el aura roja se transformó en energía e impactó a Spike mandándolo contra la pared y dejándolo lastimado e inconsciente.

-Por Celestia…- mencionó algo asustada la madre de Twilight ante lo que presenciaba.

-¿Cómo lo detenemos?- Preguntó Cadence cubriendo a su bebé ya que el aura de Silver se volvía más inestable y comenzaba a sacar rayos rojos de su cuerpo mientras más se enojaba.

-No lo sé… Silver basta por favor…- Comentó Twilight pero Silver no se detenía hasta que…

-Ojitos, por favor ya basta- Se escuchó decir a la voz de Star Night detrás de él.

-No, Star Night, aléjate, es muy peligroso- Mencionó Twilight al ver a la hija de la princesa Luna caminando hacia Silver.

-Ojitos por favor, me estás asustado, por favor, recuerda lo que hay en tu corazón- Mencionó ella y su pecho brillo al tocarlo, era el fragmento de estrella que tenía por corazón a veces iluminaba cuando las emociones de la pequeña afloraban –Silver, tranquilo, todo estará bien, todo estará bien Ojitos- Mencionó ella extendiendo su casco al unicornio, esto horrorizó a los demás al recordar lo que sucedió con Spike pero para su sorpresa Silver se estaba calmando, al acercarse más al unicornio la luz de la princesa se hacía más intensa hasta que no solo su pecho sino también todo su cuerpo se iluminaba como una refúgienle estrella del firmamento.

-Star Night…- Dijo Silver mientras sus ojos volvían a la normalidad para él al menos, Rojo y Dorado como desde aquel día.

-Sí ojitos, soy yo- Mencionó ella y al tocar la mejilla de Silver la energía que rodeaba al unicornio desapareció, como si el brillo de la pequeña princesa de la noche hubiese neutralizado la energía que emanaba el pequeño príncipe de ambos mundos.

-Yo… ¿Qué fue eso?- Se preguntó agotado Silver Shine.

-Tendremos tiempo para saberlo hijo pero por ahora hay que alistarnos, el funeral es en un par de hora y debemos estar en Canterlot lo más pronto, los carruajes nos esperan- Dijo ella y Silver asintió, estaba calmado pero muy triste y enojado a la vez, sus emociones se mezclaban pero trataba de no descontrolarse de nuevo.

-Star Night ¿qué fue eso?- Preguntó Silver Shine a la princesita.

-Es el brillo de mi corazón, mamá dice que es mi talento y que algún día sabré como usarlo para el bien de muchos, eso me alegra mucho- Respondió ella con una sonrisa y acompañó a Silver para alistarse.

HORAS DESPUÉS, CANTERLOT

Casi rayaba la hora del crepúsculo en la tierra de Equestria, lo nublado del cielo reflejaba la tristeza amarga que se sentía sobre todos los habitantes, no había lluvia pero el clima estaba algo frío, muy acorde para darle el último adiós a alguien, o a varios.

El reino entero estaba vestido de negro, haciendo uso de su mejor gala de dicho color para la ocasión, varios llantos se escuchaban entre la multitud que rodeaba uno féretro, en este se encontraba el cuerpo inerte de Spit Fire, la pegaso había sido arreglada con su mejor uniforme militar y tenía varias medallas condecorándola en su ropa, una gorra puesta en su cabeza, digna de su posición, en las sillas frente a ella se encontraban todos los miembros de los wonderbolts, oficiales y reclutas, también varios ex-wonderbolts retirados que venían a rendir homenaje a un camarada caído y de igual manera la familia de Spit Fire, su madre que lloraba inconsolable frente al ataúd al igual que sus dos hijos d años respectivamente que resentían la muerte de su madre con mucho dolor y no creían lo que estaba ocurriendo, así mismo al lado de ese féretro se encontraban 2 fotografías una de Spit Fire y la otra de Rainbow Dash, aunque su muerte no estaba confirmada, la princesa Celestia ordenó que se pusiera como tributo a la pegaso Celeste que había salvado Equestria con la ayuda de sus amigas muchas veces, ante ambas fotografías habían varios ramos de flores y coronas de rosas blancas y rojas que traían todos los presentes para presentar sus respetos y dar el pésame a la familia y compañeros.

Mientras del otro lado había una fotografía frente a la cual se encontraban de igual manera varios ramos grandes de rosas así como medallas y yelmos de guardias reales, varias flores estaban hechas de cristal, pues la fotografía que se encontraba ahí no era de nadie más que de Shining Armor en su mejor traje militar, su familia lloraba inconsolable, Cadence más que los demás, tanto que asustaba a los pequeños con su dolor, después de que cada uno presentó sus respetos varios ponys dirigieron palabras de ambos, al final fue la misma princesa Celestia que por primera vez en mucho tiempo utilizó su voz de Canterlot para hablar al público.

-Shining Armor, Spit Fire, Rainbow Dash, ellos tres, valientes como ningún otro fuertes y decididos como ellos solos, cada uno inspiraba valor y coraje a los demás, Shining Armor, nos mostró la dedicación a la causa, Spit Fire, un gran liderazgo y Rainbow Dash, nos mostró como ser leal hasta el extremo, hoy honramos a cada uno de ellos por su valiente sacrificio y entrega al ir a otro mundo extraño solo para rescatar a uno de los nuestros, grandes victorias conllevan grandes sacrificios y nada nos muestra eso mejor que esta ocasión, también se debe mencionar a uno más un pony de esa tierra, Blue Knife, quién había venido a este mundo con la intención de hacer mal pero que al final miró en su corazón y decidió darle la espalda a su propio reino, su propia tierra y su gente, solo por hacer lo correcto por hacer lo que sabía que estaba bien, era toda la razón que necesitaba, a ellos damos honra hoy ¡Honor a quien honor merece!- Dijo ella con gran voz y los guardias reales respondieron lo mismo a una voz.

Todo el mundo pasó luego a los jardines del castillo, donde se enterraban a los héroes de Equestria, lista estaba la tumba para Spit Fire, su féretro fue cargado por sus propios compañeros mientras sonaba una melodía militar que la despedía.

-¡Wonderbolt Presentes!- Gritó Soarin pues ahora él era el nuevo líder de los Wonderbolts.

-SEÑOR SI SEÑOR- Respondieron al unísono todos los miembros de los wonderbolts y la guardia real de Equestria.

-SALUDAR, ¡YA!- Ordenó con gran voz y todo Wonderbolt en el lugar saludó.

-COMPAÑÍA, PRESENTEN ARMAS- Dijo con gran voz un capitán provisional a la guardia real y todos alzaron sus lanzas formando una especie de camino mientras el féretro pasaba.

Una marcha militar sonó de nuevo mientras el ataúd era bajado hacia el lugar de descanso, la melodía se combinaba con el llanto incesante de las familias presentes hasta que el féretro tocó el fondo y la tierra fue echada sobre este, nadie se retiró del lugar hasta que el servicio terminó, y también fueron puestas tres placas para conmemorar a Rainbow Dash, Shining Armor y Blue Knife.

-Lo siento, Sé cómo se siente, ambos perdimos a un hijo- Mencionó el padre de Twilight dándole su pésame a la madre de Spit Fire.

-Gracias, Yo también lamento su pérdida- Respondió la madre de la pegaso mientras secaba sus incesantes lágrimas.

-Perdimos a muy buenos amigos y familia- Mencionó Twilight estando con Silver y Cadence frente a la placa que conmemoraba a Shining Armor.

-No los perdimos- Respondió de manera Fría Cadence –Nos los arrebataron…- Comentó ella con algo de rencor en su voz y se retiró.

-¿La tía Cadence está molesta conmigo mamá?- Preguntó el unicornio plateado.

-No hijo, pero sí le duele, le duele mucho aquí- Respondió Twilight tocándose el pecho.

-¿En el corazón?- Volvió a preguntar.

-Sí hijo, en su corazón- Contestó Twilight sollozando un poco y sin retirar su casco de ahí.

-¿A ti también te duele el corazón mamá?- Preguntó Silver Shine al ver a Twilight.

-Sí hijo, a todos- Respondió ella dándole un beso en la crin a su hijo –Vamos Silver, mañana regresamos a Ponyville, hoy descansaremos aquí, en el castillo- Respondió ella y Silver asintió con la cabeza para luego seguir a su madre.

-Un tiempo de incertidumbre se acerca sobre la tierra de Equestria, puedo sentirlo en mi interior- Pensó la princesa Luna mirando hacia el horizonte como el sol se ocultaba poco a poco dejando un halo de crepúsculo a la vista de todo.

EN EL REINO CREPUSCULAR

-Mía ¿Cómo entraste aquí?- Preguntó la princesa Diana al ver a la pegaso fuera de su habitación, ella tampoco podía entrar.

-Tuve ayuda- Respondió ella y se mostró el capitán Rissing Spell.

-A sus órdenes princesa- Dijo el capitán arrodillándose ante ella.

-No lo creo- Contestó ella sorprendida al ver al capitán -¿por qué?- Preguntó ella sorprendida.

-La reina ha ido demasiado lejos, incluso para nosotros- Respondió Rissing Spell sintiendo remordimiento por sus pasadas acciones.

-Creo que no todo el reino es oscuridad- Comentó Diana aliviada –Mía, escúchame, este hechizo no puede ser roto, pero tienes una oportunidad, de hacer algo, escuchen, oí decir a mi madre que invadir ese otro mundo, no sé cuándo lo hará pero deben ir a ese reino a advertirles- Mencionó ella preocupada por eso.

-Pero ¿Cómo? No hay modo de viajar hasta ese lugar, no te voy abandonar tampoco amiga- Respondió Mía triste por Diana.

-Escucha, esto puede ser suicidio pero, mi madre tiene en su habitación el collar que le quitó a mi primo con él deberían ser capaces de ir a ese otro mundo, deben conseguirlo, de eso dependerá futuro de ambos reinos, por favor Mía, salva a mi primo, salva a todos- Le pidió la princesa a la pegaso pero ella se negaba –Mía escucha, hazlo por mí, te lo pido como amiga, por favor- Suplicó ella de modo que Diana no pudo negarse.

-Bien lo haré… Diana volveré por ti- Respondió ella y se fue junto con el capitán Rissing Spell hasta la habitación, fue en ese momento que las cosas casi se les vienen abajo pues en el cuarto dónde Silver había sido puesto se encontraba Colen.

-El comandante, rayos- Dijo Rissing Spell al verlo pero tenían un plan B.

-Rápido, las cadenas- Mencionó Mía y el capitán asintió.

-Comandante señor- Habló Rissing Spell a Colen.

-Diga capitán, ¿Cómo resultó la emboscada?- Preguntó el comandante de las fuerzas crepusculares.

-Un total éxito señor, matamos a la mayoría, las tropas están en este momento en el bosque localizando a aquellos que escaparon y he traído una prisionera señor- Comentó el capitán y trajo a Mía quien se fingió cansada.

-Mía…- Pensó el comandante lo cual se le hizo sospechoso -¿Cómo fue que capturaste a una Diamond?- Preguntó Colen lo cual puso un poco nerviosos a ambos.

-Pues, el fuego la atrapó y la dejó exhausta por tanto humo que respiró, después de eso fue algo fácil- Respondió el unicornio algo nervioso en su tono de voz.

-Yo me encargaré del resto, gracias- Dijo el comandante y Rissing Spell le entregó a Mía, todo era parte de un plan que habían acordado, así que Mía fue con Colen mientras Rissing Spell buscaba aquel collar que mencionaron.

-¿Dónde podrá estar ese collar?- Pensaba Rissing Spell inspeccionando el lugar por la reliquia de los Shine.

-Entonces fuiste capturada, eso sí que no me lo esperaba Mía- Mencionó Colen pero Mía no le respondía para nada, trataba de controlarse hasta llegar a los calabozos y así poder escapar del lugar –Aún no me hablarás ¿Verdad?- Preguntó el comandante pero Mía seguía sin responder.

Caminaron por varios minutos hasta que llegaron a la entrada de los calabozos, fue entonces que Mía vio su oportunidad para escapar, sin embargo Colen habló antes.

-Mía, de verdad lo lamento, pero tengo algo que puede arreglar todo lo que he hecho- Menciono el pony lo que contuvo el ataque que Mía estaba por realizar.

-¿De qué hablas?- Preguntó Mía sin darse cuenta de que bajó la guardia.

-Solo tendrás que esperar para verlo, pero te aseguro que es la mejor opción, lo siento- Mía no entendió nada pero tampoco tuvo tiempo de pensarlo; con un rápido movimiento Colen logro encajar una daga especial a Mía, no fue una herida mortal ni de consideración pero si lo suficiente para hacerla sangrar un poco.

-¡¿Pero qué?!- Dijo ella sorprendida y trató de atacar pero empezó a sentirse muy mareada.

-No te preocupes, es solo una pequeña porción de un poderoso anestésico, suficientemente fuerte para dejar a uno de nuestro clan sin conocimiento, a un pony normal lo mataría al instante pero descuida estarás bien, te lo prometo, esta vez no voy a fallarte- Decía Colen mientras Mía perdía el conocimiento hasta que se desmayó.

-Colen… eres un hijo de pu…- Mencionó antes de perder por completo el conocimiento.

Colen en ese momento la tomó y la llevó a los calabozos donde con cadenas especiales para ese clan tan fuerte la esposó y la puso contra la pared para que no se moviera y derribará los muros del castillo.

-Entonces… también a ella ¿Qué tan bajo has caído Colen?- habló la voz de Blue Knife y el pony fue hacia él.

-He tocado fondo… Prepárate Blue Knife, tu ejecución será en 3 meses, la Reina ha dado prioridad a otras cosas y logré convencerla de retrasar tu ejecución, así que prepárate- Mencionó él con seriedad.

-Gracias por el tiempo de angustia- Dijo con sarcasmo el pony azul y dio un suspiro.

-3 meses, en 3 meses acabará todo- Mencionó Colen con pesar, como si algo planeara hacer que no le gustaría, caminó hasta encontrarse de nuevo con Rissing Spell.

-¿La prisionera?- Preguntó el unicornio que escondía el collar en su armadura.

-Hizo un buen trabajo capitán, la reina lo recompensará de seguro por ello- Respondió el comandante dando a entender que Mía no había logrado escapar.

-Entendido señor- Contestó Rissing Spell –Iré por las tropas al bosque- Dijo el unicornio y salió del castillo para ir al bosque y tratar de alcanzar al escuadrón junto con las tropas rebeldes que habían huido hacia el pueblo verde.

-Se ve nervioso mmm, no tengo tiempo para preocuparme por eso ahora- Mencionó el gran pony de color morado y fue al salón del trono.

-Comandante Colen, ¿nuestra capitana está cumpliendo con sus nuevas funciones?- Preguntó Royal Shine por el estado de la pegaso.

-Sí mi reina, todo conforme a lo que usted ha ordenado- Mencionó ella y notó que Royal estaba leyendo un libro de las divinidades del reino crepuscular.

-Usted debería tomar más tiempo para la lectura comandante, uno puede ver cosas muy interesantes aquí- Respondió ella y le compartió a Colen el libro mostrándole un página que hablaba de la diosa Cederanis.

-Mmm, Cederanis, diosa de la destrucción, la muerte y el caos, su cuerpo formando de distintas partes de animales representa el caos, su aspecto la muerte y se dice tiene el poder de destruir a cualquiera, pero solo es un mito, cuentos de nuestros antepasados- mencionó Colen después de leer y ver el dibujo de Cederanis.

-Debería creer más en leyendas comandante, no sea escéptico, tengo una misión especial para usted, necesito que vaya al cementerio en ruinas, la estructura más alta, como sabe ahí se le reunía culto a la diosa, quiero que explore el lugar, hasta lo más profundo si es posible y me traiga esto- Ordenó Royal Shine mostrando el dibujo de una especie de cristal de 4 picos, 3 hacia arriba y uno hacia abajo, era algo irregular y según la descripción era color negro y parecía una daga.

-Si majestad pero ¿Pará qué?- Preguntó Colen y esto molestó un poco a la monarca.

-Obedezca mis órdenes, lleve a los ponys que necesite pero tráigame ese cristal pronto- Respondió ella en modo amenazante ante lo cual Colen asintió con su cabeza y salió del salón del trono.

Algunas horas después y con mucho esfuerzo, Rissing Spell logró dar alcance al grupo que se dirigía a pueblo verde, había ido al calabozo para intentar liberar a Mía y a Blue Knife pero le fue imposible, muchos guardias vigilaban dentro del mismo lugar y tanto Mía como Blue Knife le pidieron que se fuera y que él avisara a la tierra de Equestria, lamentablemente él no tenía conocimiento de ese lugar por lo cual no pudo realizarlo, aun así tomó el collar y lo ocultó dónde solo él sabría dentro del bosque quemado para un día regresar por él y advertir a aquella tierra.

-Rissing ¿Qué te pasa compañero?- Preguntó Strong Hoof al ver llegar al unicornio tan agitado.

-No hay tiempo, de seguro las tropas se habrán dado cuenta de que nunca volvimos, hay que irnos Ya- Después Rissing Spell explicó todo lo ocurrido a los rebeldes, algunos querían golpearlo por abandonar a Mía pero entendieron que por ahora no podían hacer nada más que ir a Pueblo Verde y reorganizarse si querían seguir peleando.

-¿Quién es está Clardenia de quién hablas Rissing?- Le preguntó Strong Hoof al unicornio.

-Clardenia Spell, mi hermana mayor- Respondió el unicornio dejando a su compañero con los ojos abiertos, no esperaba que él tuviera una hermana –Hay mucho que no sabes de mí Strong Hoof, te contaré todo otro día- Respondió él y todo el mundo siguió su camino.

3 MESES DESPUES

Todo el mundo estaba en un momento donde parecía el término de algo sin saber que solo era el comienzo de algo mucho más serio y peligroso para todos, sin que Equestria pudiera ser prevenida un gran peligro se avecinaba para todos un peligro como nunca antes habían enfrentado.

3 meses desde aquel incidente se habían cumplido y en la tierra de Equestria todo marchaba con normalidad, o al menos eso intentaba que pasara, puesto que cada día después del retorno se volvía más incierto que el anterior, sobre todo la última semana, por varias noches los Timberwolfs aullaban con fuerza y miedo, los cuervos se veían rondar varios pueblos así como otras aves de rapiña, se sentía un clima frío a pesar de lo soleado que estuviera el día, el viento era helado, parecía ser el otoño que llegaba, en parte eso era pero las condiciones no eres normales, algo más había en el ambiente, alfo mucho más siniestro.

El viento helado soplaba en todos lados, proveniente del bosque Everfree cargando consigo hojas secas y una gran preocupación junto con una presión que se sentía y se veía en las caras nerviosas de casi todos los ponys incluidas las princesas quienes sentían más que nadie este cambio repentino.

-¿Lo notas hermana? El viento- Mencionó la princesa Celestia estando en un balcón junto con la princesa Luna y la pequeña Star Night.

-Sí, cada día está más helado, ¿será porque el invierno se acerca?- Preguntó ahora la princesa Luna.

-Eso espero, de verdad eso espero- Respondió la princesa Celestia pero una nueva ráfaga de viento se hizo presente trayendo consigo un mal presagio ya que el viento se sintió aún más helado que las anteriores ráfagas.

-Mami ¿qué fue eso?- Preguntó Asustada la pequeña Star Night abrazándose del casco de su madre.

-Solo el viento mi pequeña tranquila- Contestó la princesa de la noche para calmar a su hija pero en eso Luna volteó hacia Celestia quien mostraba un rostro de gran preocupación y algo de miedo.

-Llama a Discord, de inmediato- Mencionó ella pero no hubo necesidad.

-Ya estoy aquí- Se escuchó la voz del espíritu del caos apareciendo de una nube.

-¿También lo sentiste verdad?- Preguntó la princesa Luna.

-Sí, desde hace varios días he sentido esta especie de desbalance en la magia, no sé de dónde se origina ya que está en todas partes, pero la concentración más fuerte viene de un solo lugar- Mencionó Discord sacando un medidor de magia mientras vestía como un electricista y su medidor se descomponía haciendo sonido de silbato de tren al apuntar a un pequeño poblado.

-Ponyville- Dijo la princesa Celestia mirando desde Canterlot hacia ese pequeño pueblo.

-¿Qué debemos hacer?- Preguntó Luna.

-Envía un carta a Cadence y también a Twilight, nos reuniremos esta misma noche en el castillo de la amistad, si mi intuición es correcta Twilight y Cadence también debieron haber sentido este cambio, Discord por favor, mantén vigilado los alrededores en caso de otro cambio en el balance de la magia, si algo así ocurre quiero saberlo de inmediato- Mencionó Celestia dejando a la princesa Luna y a Discord algo atónitos por la voz de mando con que les habló.

-Jamás la había visto así antes- Comentó Discord –Creo que me gusta esa actitud de ella, la vuelve atractiva jajaja- Mencionó el para luego desaparecer del lugar en un instante.

-Mami, ¿la tía Celestia está enojada por algo?- Preguntó la pequeña princesa de Equestria.

-No hija, solo preocupada, como todos nosotros, empaca tus cosas, iremos a ver a Silver Shine y a su madre- Mencionó la princesa de la noche y Star Night Asintió con gusto.

IMPERIO DE CRISTAL

En los meses transcurridos el imperio de Cristal cambió en varios aspectos, la princesa Cadence ordenó un luto de 3 días después del funeral en Canterlot, para honrar la memoria de Shining Armor; un mes después empezó la construcción de varias obras dentro de su reino e incluso extendió los límites de este al aumentar el poder del corazón de cristal, casi duplicando su territorio anterior. La princesa fundó una nueva academia militar dos meses después del funeral, bautizándola con el nombre de su esposo, y hace solo una semana inauguró una escuela privada, un internado solo para hembras donde instruiría a todas desde pequeñas en asuntos ya sea de gobierno o de hogar todo dependiendo de la rama en que quisieran enfocar sus estudios, política, hogar, derecho, economía, incuso etiqueta y refinamiento, toda una escuela para señoritas que llevaba el nombre de su propia hija.

-Princesa, una carta para usted, tiene el sello real de Canterlot- Mencionó el guardia entrando al salón del trono donde se encontraba una aún dolida Cadence quien revisaba algunos documentos, firmaba unos y redactaba varios más mientras su bebé estaba ahí a su lado en una cuna.

-Gracias, puede retirarse- Respondió la princesa Cadence inexpresiva –Veamos, de parte de la princesa Celestia, reunión en el castillo de Twilight ¿Esta misma noche?, mmm apenas llegaría a llegar además estoy muy ocupada con la dirección de las nuevas instituciones pero, es cierto que hay una extraña presión en el ambiente, bien iré- Resolvió la princesa de amor y guardó todo papel para luego tomar a su bebé e ir a empacar algunas cosas solo lo que ella consideraba necesario llevar.

CASTILLO DE LA AMISTAD

-¿Cómo te sientes hoy hijo?- Preguntó Twilight a su hijo que estaba desayunando unos panqueques con miel sus favoritos.

-Bien, gracias mamá- Respondió el pequeño algo inexpresivo, se sentía feliz de estas en casa pero el sentimiento de duda e incertidumbre jamás se alejó de él.

-Hijo, ¿No quieres regresar a la escuela? Aún estamos a tiempo para llegar hoy- Mencionó la princesa de la amistad poniendo la mejor cara y sonrisa que pudo.

-No, si me ven así me molestaran- Contestó el unicornio plateado moviendo su tenedor en el plato, de verdad estaba triste, por temor a lo que los demás pequeños podrían decir de él por su nuevo aspecto no quiso ir a la escuela.

-Si sigues faltando tus amigos te extrañaran mucho- Mencionó la princesa tratando de convencerlo pero Silver no parecía tener ánimos, ante esta situación Twilight tomó una decisión, algo que podría afectar al pequeño pero que ella creía era lo mejor –Hijo, iremos más tarde a hacer una visita a la casa de Aqua Night y Spring Shine, el señor Night Strike sabe algo que te puede interesar hijo- Mencionó la madre del pequeño quien tuvo un poco de curiosidad por las palabras de Twilight.

-¿Qué sabe él mamá?- Preguntó el unicornio plateado.

-Pronto lo sabrás- Respondió Twilight y le do un beso en la mejilla a su hijo.

-Está bien mamá- Respondió el pequeño y se levantó de la mesa para ir a su habitación.

-Twilight ¿Segura de qué quieres hacer esto?- Le preguntó Spike a la princesa, el dragón se encontraba lavando los platos sucios.

-Le prometí que no le diría más mentiras Spike, y eso incluye lo que sé de Night Strike y lo que él sabe también- Respondió la princesa dando un suspiro y tomando un poco de té.

-Solo espero que sepas lo que haces Twilight- Respondió el dragón terminando de lavar los trastes sucios.

-Hola pequeño- Saludó Flash a Silver Shine que pasaba por ahí.

-Hola señor Flash- Respondió el pequeño algo triste y siguió su camino.

-Pobre, ha sufrido demasiado para su corta edad- Pensó Flash sintiendo lástima por el pequeño y fue a dónde se encontraba Twilight –Buen día a todos- Saludó Flash Sentry a los dos presentes.

-Buen día Flash- Respondió Spike -Con su permiso- Dijo el dragón y tomó más utensilios de limpieza para ir a hacer el aseo a otras partes del castillo.

-Buenos días Flash- Mencionó Twilight con una sonrisa y dándole un beso al pegaso en la mejilla, habían llevado de nuevo su relación con tranquilidad y por los últimos 3 meses todo ha ido bien entre los dos.

-Veo que Silver no ha recobrado su ánimo- Mencionó Flash tomando un vaso con agua y sentándose a la mesa junto con Twilight.

-No, y me preocupa, por eso decidí llevarlo hoy para que hablé con Night Strike- Mencionó Twilight lo cual sorprendió a Flash.

-¿Qué? ¿De verdad estás segura de eso Twilight?- Preguntó Flash algo exaltado.

-Sí, creo que es hora de que sepa toda la verdad, le hará bien saber que aún tiene familia y que no está solo en el mundo como él piensa- Respondió Twilight terminando su té.

-Bueno, si crees que es lo mejor para él, Yo no diré nada en contra- Contestó Flash y terminó su vaso de agua cuando en ese momento Spike regresó a la cocina.

-Twilight, llegó un mensaje para ti, es de la princesa Celestia- Mencionó el dragón entregando el mensaje a Twilight.

-Gracias Spike- Le agradeció la princesa de la amistad y leyó la carta que le habían enviado.

-¿Pasó algo?- Preguntó Flash Sentry.

-La princesa dice que quiere que haya una reunión de las princesas aquí esta noche, y que me acompañen mis amigas, parece muy serio ya que solo dice eso, bien, Flash debo ir a realizar algunos asuntos, ¿podrías asegurarte de que todo esté en orden para cuando lleguen las princesas?- Le pidió Twilight al pegaso amarillo.

-Deja todo en mis cascos Twilight- Respondió él y se puso una armadura de guardia real, había vuelto al servicio militar cuando regresó con Twilight.

-Gracias Flash, quizás después podamos divertirnos un poco- Mencionó la princesa de la amistad guiñando un ojo y saliendo del lugar lo que hizo que Flash al escucharla se arrojara un vaso con agua fría.

Mientras Flash organizaba las cosas en el castillo de la amistad Twilight había decidido llevar a Silver con Night Strike, al tiempo que había enviado a Spike a dar aviso a las demás para que se reunieran en la noche.

GRANJA APPLE

-¿Una reunión con las princesas esta misma noche?- Preguntó Applejack algo sorprendida de recibir la noticia tan de pronto.

-Así es como lo pidió la princesa Celestia, no hubo ni siquiera saludo en la carta, parece algo de verdad serio- Respondió Spike mordiendo una manzana.

-Mmm, bueno creo que no hay de otra, los veré allá- Respondió ella despidiéndose del dragón y se puso a cosechar más manzanas fue entonces que notó que algunas se encontraban podridas –Oh ¿de nuevo?, desde hace una semana ha habido más manzanas podridas que de costumbre ¿no es así Big Mac?- Mencionó Applejack sacando de una en una las manzanas echadas a perder.

-Eyup agh- Respondió el gran pony rojo asqueado de ver más manzanas así.

-Tal vez haya una plaga en las…- Applejack no terminó su frase ya que un fuerte viendo helado surgió de la nada -¿Qué fue eso por todas las manzanas zap?- Preguntó ella y tuvo un mal presentimiento –¿Lo sentiste también Big Mac?-

-Eyup- Dijo Big Mac.

-Mañana debemos asegurar las ventanas con maderos el viento podría romperlas con esta fuerza- Mencionó ella y Big Mac asintió.

SUGAR CUBE CORNER

-¿las princesas? ¿Esta misma noche?- Preguntó Pinkie Pie algo desanimada –Bien no tengo nada que hacer hoy, ahí estaré- Dijo ella y Spike se retiró a su siguiente destino, Pinkie aún seguía dolida por la pérdida de Blue Knife, o al menos es lo que ella creía ya que no había regresado del reino y solo se quedó con el pensamiento de que había sido capturando y para estas fechas lo daba por muerto al igual que a Rainbow Dash.

-Y parece que no hace mucho llenaba de sonrisas por aquí, ahora no me puedo hacer reír ni a mí misma- Mencionó ella al ver su reflejo triste en un espejo y sentir algo de pena por sí misma para luego ir a su habitación.

CABAÑA DE FLUTTERSHY

-Bien Spike, diles que estaré ahí a tiempo, Nos vemos- Dijo Fluttershy recibiendo la nota que traía Spike y mostrando algo sorprendente, un vientre que estaba algo crecido.

-Bien Fluttershy, te esperamos entonces- Respondió el dragón y marchó a su siguiente destino.

-¿Qué sucede cariño?- Preguntó Lightning Sparks que llevaba una taza de té para su esposa y se la entregó.

-Las princesa vendrán esta noche a reunirse en el castillo y pidieron que asistiera ¿Podrías cuidar de Blossom hoy?- le preguntó ella con una sonrisa para luego dar un sorbo al té.

-Claro cariño, yo me encargo- Respondió Lightning Sparks dándole un beso a Fluttershy y acariciando su vientre –Me haces tan feliz- Dijo él con una gran sonrisa en el rostro.

-Y Yo soy feliz a tu lado amor- Contestó Fluttershy recargándose sobre él y sintió una pequeña patada –Creo que será muy fuere- Dijo ella y ambos rieron un poco de ternura.

CARROUSEL BOUTIQUE

-¿Hola?, Rarity ¿Estás en casa? ¿Hay alguien?- Preguntaba Spike tacando a la puerta de la Boutique pero nadie le abría ni contestaba su llamado.

-¿Spike? ¿Qué haces aquí?- Preguntó la voz de Sweetie Bell, llega de hacer unas compras, se notaba por el par de canastas que traía a su lado.

-Oh, hola Sweetie, solo venía a darle un mensaje a Rarity- Respondió el dragón algo sonrojado de verla.

-Bueno, puedes dármelo a mí, Rarity está en el médico Soul Sweet enfermó y ella esta haya, no hay nadie tampoco porque Wind Rush no se despega de mi hermana y Lavanda también dijo que iría- Contestó la unicornio explicándole a Spike el motivo de las ausencias.

-Oh bueno, eso lo explica, en fin solo dile a Rarity que las princesas vendrán esta noche al castillo de la amistad y desean hablar con ellas también, parece asunto de extrema urgencia, dile eso a Rarity- Comentó el dragón entregando a ella igual una nota.

-No tengas cuidado Yo se lo diré- Respondió ella con una sonrisa y le dio un beso en la mejilla.

-Sweetie ¿puedo hacerte una pregunta?- Dijo de pronto Spike antes de irse.

-Sí, adelante Spike- Comentó ella algo inexpresiva pues sabía lo que el dragón le preguntaría.

-¿Es cierto que Rarity ha aceptado el trabajo en Manehathan? ¿Qué se mudaran pronto de aquí para atender el negocio en aquella ciudad?- Preguntó el dragón algo triste, sabía que esa distancia significaba la separación de ellos dos.

-Me temo que sí Spike, Rarity lo decidió y bueno, debo ir con ella, va a necesitar apoyo en casa para poder dirigir el negocio y estar al pendiente de las pequeñas, de verdad lo lamento, si pudiera yo me quedaría aquí, a tu lado- Respondió ella tomando la garra de Spike.

-Lo sé, pero tienes razón, debes apoyar a tu familia, eso es lo primero- Contestó triste Spike y soltó el casco de Sweetie –Adiós Sweetie, saluda a Rarity y a las demás de mi parte- Respondió de nuevo el dragón y dio media vuelta.

-Adiós Spike- Se despidió algo inexpresiva Sweetie Bell y entro a su hogar.

-Ahora que lo pienso bien, no he visto a Rarity mucho en estos tres meses, debe ser por atender a las pequeñas- Pensó el dragón curioso de no haberse topado ni de casualidad con la unicornio blanca, muchas interrogantes pasaron por su cabeza pero el final su situación con Sweetie Bell pudo más que la curiosidad que sentía y regresó triste al castillo de la amistad para ayudar a Flash Sentry a terminar de acomodar todo para la llegada de las princesas esa noche.

-Ya se ha ido- Dijo Sweetie Bell al entrar a su hogar y encender la luz.

-Muchas gracias hermana- Dijo Rarity que estuvo dentro de la casa todo el tiempo.

-¿Por qué no les dices ya lo que ocurrió?- Pregunto ella dejando las compras en un mesa –Ya me estoy cansando de mentirle a Spike y a los demás sobre ti- Agregó ella dando un suspiro.

-No puedo… simplemente no puedo…- Respondió ella y se dejó ver a la luz, su vientre estaba algo crecido ya, la violación que sufrió por parte de Hard Shield la había dejado embarazada de un bebé del teniente.

-¿Y las pequeñas dónde están?- Preguntó Sweetie Bell a su hermana.

-Wind Rush y Soul Sweet siguen dormidas, lavanda está en el baño tomando una ducha- Respondió Rarity mientras tomaba algo de ropa diseñada por ella misma para ayudarle a disimular su vientre.

-Pies bien, pero esta noche debes ir al castillo, la princesa Celestia quiere reunirse con todas- Comentó Sweetie Bell entregando una carta a Rarity donde venía toda la información.

-No te preocupes, iré, mientras tú puedas quedarte a cuidarlas- Mencionó Rarity terminando de leer esa nota.

-Déjalo todo a mí, pero por favor Rarity, deberías decírselos, mira lo que ocurrió, mira lo que haces, ya casi está todo empacado ¿de verdad piensas huir?- le preguntó ella a su hermana al ver que sus cosas estaban en cajas, lo mismo que los materiales que usaba para la Boutique como sus telas y demás.

-No tengo opción, no quiero que sepan mi desgracia, por eso tenemos que irnos, sé que es difícil para ti dejar a Spike, pero necesito de tu ayuda para que esto funcione, por favor, te lo pido como hermana, sé que no debo pedirte algo así pero estoy desesperada, por favor Sweetie Bell- Suplicó Rarity casi derramando lágrimas.

-Bien, yo te ayudaré, pero de verde deberías pensar en lo que estás haciendo Rarity- Respondió Sweetie Bell dando un suspiro con un poco de decepción pero igual apoyaría a su hermana mayor.

-Buen día señorita Bell- Dijo Lavanda saliendo del baño y viendo a Sweetie pasando por ahí.

-Hola Lavanda ¿Ya terminaste de usar el baño? Es que quiero ducharme también- Respondió la unicornio al saludo de una manera amable.

-Sí, ya terminé, es todo suyo- Mencionó ella retirándose de la puerta para que Sweetie pudiera entrar a relajarse un momento con una ducha de agua caliente.

-Señorita Rarity, ¿hay algo en lo que pueda ayudarle?- Mencionó la pony mayor al bajar hasta la cocina donde Rarity estaba preparando algo para todas.

-Lavanda, muchas gracias querida pero ¿por qué no descansas mejor?- Respondió ella invitando a la pony a descansar pero Lavanda tomó un mandil y con unos utensilios empezó a cortar fruta.

-Por favor déjeme ayudar, después de todo lo que ha hecho por nosotras, es lo menos que puedo hacer, quiero ayudarle a usted y a mis hermanas también- Contestó Lavanda Care mientras cortaba más fruta, en esto meses las pequeña se habían unido más y se consideraban ya familia ya que mientras Lavanda llamaba a la unicornio Señorita aún, las dos pequeñas comenzaron a decirle un día, Mamá Rarity lo cual ella no se esperaba y fue tomando más cariño hacia esas pequeñas, entendiendo lo que Twilight había sentido cuando decidió cuidar de Silver Shine.

-Entonces con gusto acepto tu ayuda Lavanda- Respondió Rarity con una sonrisa y ambas empezaron a preparar el desayuno para las pequeñas y para todos en la Boutique –Lavanda debo hacer una salida en la noche y le he pedido a Sweetie Bell que se encargue de cuidarlas pero, me gustaría que me acompañaras, si no te es molestia- Dijo Rarity a la pony terrestre.

-Por supuesto, me encantaría acompañarla señorita Rarity, o como le dicen ellas, Mamá Rarity- Contestó Lavanda y ambas rieron un poco para después seguir con el desayuno.

CASA DE NIGHT STRIKE

-Papá por favor, enséñame- Se escuchaba decir la voz de Aqua Night en el comedor mientras desayunaban.

-No, ya te lo he dicho, no quiero que tu aprendas ese camino- Respondió el pegaso verde muy serio.

-Pero papá- Reclamó la pegaso Celeste.

-Aqua Night, ya te he dicho que no y es definitivo- Contestó el pegaso verde poniéndose en pie ante el tono que utilizaba su hija.

-No es justo, quiero ser fuerte como tú, quiero proteger a los demás, por eso quiero que me enseñes papá, enséñame a pelear por favor- Suplicaba la pequeña pegaso con muchas fuerzas, Night Strike nunca había visto a su hija estar tan decidida por algo en su vida.

-Hermana…- Pensaba la pequeña Spring Shine sorprendida por la actitud insistente de su hermana hacia su padre.

-Hija entiende, tu padre no quiere ponerte en riesgo, su entrenamiento fue muy duro y es algo por lo que no quiere que ni tú ni tu hermana pasen- Le dijo Trixie a su pequeña pero Aqua Night simplemente no lo aceptaba.

-Pero mamá, ¿Qué pasa si esos ponys regresan y se llevan de nuevo a Silver? ¿O si intentas llevarse a mi hermanita o a mí? No quiero quedarme sin hacer nada, papá por favor enséñame por favor- Dijo la pegaso muy decidida, se mostraba que nada la haría desistir de lo que se había propuesto.

-No, y no se discuta más- Respondió Night Strike levantándose de la mesa.

-Pero… papá, esto no es justo, quiero ser fuerte para proteger a los demás- Dijo ella con furia y golpeó la mesa.

-Aqua Night- Le dijo Trixie a su hija –Sube a tu habitación, estás castigada por responderle así a tu padre- Agregó la unicornio azul y enojada la pequeña Aqua Night subió a su cuarto casi azotando la puerta.

-¿Qué pasó mamá?- preguntó Spring Shine confundida ya que no entendía muy bien la situación.

-Nada hija, continúa con tu desayuno- Mencionó Trixie a su pequeña y ella sintió con la cabeza para tomar su jugo, pasaron unos momento más y cuando terminaban de desayunar alguien tocó a la puerta de su hogar -¿Me pregunto quién podrá ser?- Pensó Trixie al escuchar el sonido de la puerta y caminó para abrirla.

-Buen día Trixie- Saludo Twilight a la unicornio que estaba sorprendida de que la princesa de la amistad llegara a su hogar.

-Oh, Sparkle, digo Princesa, que sorpresa verla aquí- Mencionó Trixie un poco incómoda.

-¿Podemos pasar?- Preguntó Twilight al notar que se hizo un silencio.

-Oh, claro adelante- Dijo ella reaccionando por fin y en eso vio al unicornio plateado –Buen día Silver Shine- Le saludó Trixie al pequeño príncipe.

-Hola- Respondió algo inexpresivo el pequeño.

-Silver, hace días que no te veo- Comentó Spring Shine con gusto de ver al unicornio.

-Hey, Hola Spring- Saludo el pequeño con un poco más de gusto a la unicornio verde.

-Vaya, estás muy alto- Mencionó ella al ver la estatura crecida de Silver Shine.

-Sí, lo sé- Respondió algo triste Silver Shine.

-Perdón por venir tan de repente Trixie pero, ¿se encuentra Night Strike?, hay algo que quisiera preguntarle- Dijo Twilight mostrándose algo nerviosa y mirando hacia Silver Shine.

-Sí, iré a hablarle- Respondió Trixie notando la mirada de Twilight sobre Silver y entendía lo que ella quería hacer.

-Night Strike, querido, la princesa Twilight está aquí, quiere hablar contigo sobre algo- le avisó Trixie a su esposo que se encontraba en la habitación de ambos limpiando una vieja espada.

-Voy de inmediato- Respondió el pegaso dejando la espada en su lugar y yendo a dónde se encontraba Twilight junto con Silver Shine –Un placer verla de nuevo princesa- Habló el pegaso saludando a la princesa de la amistad.

-Lo mismo digo Night Strike- Respondió la princesa y en eso Night Strike notó la presencia del unicornio plateado.

-Oh, ¿Cómo estás Silver Shine?- Le preguntó Night Strike al pequeño príncipe.

-Bien, creo- Respondió Silver sin muchas ganas y eso se hacía notorio en su tono de voz.

-¿Cuál es el motivo de su visita princesa?- Preguntó el pegaso verde algo sorprendido de la visita de Twilight.

-Quiero pedirte un favor- Mencionó Twilight y le susurró algo al oído a Night Strike, la reacción de Night Strike no se hizo esperar y actuó muy sorprendido de lo que la princesa le pedía.

-¿Está segura de lo que me pide princesa Twilight?- Le preguntó Night Strike algo dudoso de si hacer o no lo que la princesa le pedía.

-Creo que Silver necesita saber más de su familia, de toda su familia- Mencionó Twilight en voz baja para que solo Night Strike la escuchara pero eso llamaba la atención de Silver Shine.

-Muy bien, si es lo que usted me pide, pero no le diré al pequeño que soy su tío, después de todo lo que ha ocurrido, no sé si esté listo para saberlo- Respondió Night Strike y Twilight estuvo de acuerdo con eso, momentos después solo Silver y Night Strike se encontraban en la sala de la casa, Twilight y Trixie se encontraban en la cocina y Spring Shine había subido a su habitación junto con su hermana que estaba castigada.

-Silver, sé lo inteligente que eres y supongo que por la forma en que me miras al rostro habrás notado el color de mis ojos ¿no es así?- Preguntó serio Night Strike.

-Sí, usted también es de ese lugar ¿verdad?- Dijo el unicornio plateado y Night Strike asintió con la cabeza.

-Exactamente, tú y Yo provenimos del mismo lugar Silver Shine, ese reino del que tanto hemos luchado por escapar, pero hay más, Silver Shine, ¿Qué sabes de tus padres?- Preguntó el pegaso verde mientras tomaba una taza de té.

-Solo que mi ti… la reina me dijo, más de mi mamá que de mi papá- Respondió Silver Shine dando un suspiro.

-Me lo imagino, bueno Silver es cierto lo que ella te dijo, tu madre si era princesa en ese reino y bueno tu padre, tu padre era mi her… perdón, mi compañero, los dos servíamos en la guardia real- Mencionó Night Strike lo cual llamó la atención de Silver Shine.

-¿Conoció entonces a mi papá?- Preguntó Silver Shine sorprendido.

-Más que eso, era mi mejor amigo- Respondió Night Strike mintiendo un poco, era más que amigo pero habían decidido no decirle nada a Silver Shine, aún.

-¿Puede contarme cómo era él?- Preguntó interesado Silver Shine.

-Con mucho gusto pequeño- Mencionó el pegaso verde con una sonrisa y empezó a relatarle historias de su padre en el reino crepuscular, cuidando en todo momento de no revelarle nada a Silver Shine sobre su relación de parentesco.

-Silver se oye muy interesado, hiciste una buena decisión princesa- Mencionó Trixie mientras sorbía una taza de té.

-La verdad tenía muchas dudas sobre si traerlo o no, pero, decidí que era lo mejor por el momento, necesita saber más sobre su origen, que descubra quién es en realidad, lo necesita- Respondió Twilight dando un suspiro.

-Debo decirlo, nunca pensé que estaría compartiendo una taza de té contigo y más aun hablando de nuestros hijos- Mencionó Trixie dando una pequeña risa al igual que Twilight.

Así pasaron las horas, Silver Shine pudo conocer mucho de su padre, por fin tenía muchas de las respuestas que había buscado, sentía que aún faltaba algo, algo que le ocultaban pero por el momento lo que le dijeron era suficiente para empezar a formarse su propia identidad, salió de la casa de ellos muy feliz junto con Twilight, se veía alegre, dando varias risas e incluso corriendo y adelantándose a su madre en el camino.

-Rápido mamá, la tía Cadence y las demás princesa llegaran pronto- Mencionó alegre el unicornio platead, estaba más animado y de mejor humor.

-Descuida hijo, vamos a tiempo- Respondió Twilight con una sonrisa al verlo así de alegre.

-Vaya, mi papá fue alguien de verdad valiente- Pensaba Silver Shine mientras seguía caminando ahora con una sonrisa en el rostro, siguieron caminando hasta que por fin llegaron de vuelta al castillo de la amistad solo para encontrar a los carruajes de las princesa ya en el lugar.

-Oh cielos, creo que se nos fue el tiempo- Dijo Twilight notando lo tarde que ya era, estaba por anochecer, sin darse cuenta había pasado ahí más tiempo en casa de Night Strike y Trixie del que creía.

-Te dije que íbamos a llegar tarde mamá- Respondió Silver Shine riendo un poco.

-Creo que esta vez tuviste razón hijo- Respondió Twilight y ambos entraron, en el salón principal ya se encontraban las demás princesas.

-Gusto en verte de nuevo Twilight Sparkle- Mencionó la princesa Luna haciendo reverencia.

-Un gusto igual princesa Luna- Dijo Twilight saludando a la princesa de la noche.

-Hola princesa, Hola Silver- Saludó la pequeña Star Night.

-Star Night- Dijo con alegría el pequeño unicornio y después de saludar a las demás princesas ambos se fueron a jugar al cuarto de Silver bajo la supervisión de Spike y de Flash Sentry.

-Estás muy grande Ojitos- mencionó la pequeña princesa lo cual hizo que Silver se molestase un poco pero luego dio una risa a manera de juego.

-Oh Cadence, Trajiste a la pequeña- Dijo Twilight con alegría al ver a su sobrina en cascos.

-Sí, no podía dejarla en el imperio así que tuve que traerla ¿puedes cargarla un momento Twilight? Quisiera descansar los cascos un rato- Respondió Cadence inexpresiva lo cual no pasó desapercibido, después del funeral de Shining Armor ella se volvió más fría y reservada con casi todo el mundo, Twilight tomó a la pequeña en sus cascos y la arrulló un poco.

-Twilight, apuesto a que sabes el motivo de que hayamos pedido que todas nos reuniésemos aquí- Mencionó Celestia con mayor seriedad al asunto.

-Totalmente princesa, también he notado este extraño aire que sopla en todas partes de Equestria y he sentido como si poco a poco la magia fuese sufriendo una especie de desbalance, como si algo la estuviera afectando en su curso natural- Respondió la princesa de la amistad con algo de preocupación.

-Este viento es sin duda augurio de algún mal que se avecina, debemos estar preparados y para eso he citado a nosotras cuatro aquí, tenemos que decidir las medidas que debemos tomar, temo que nuestra mayor preocupación se vuelva realidad- Mencionó la princesa Celestia abriendo el tema.

-Cierto, han pasado tres meses y aún no hemos visto señales de que el llamado reino del crepúsculo o de que intenten alguna represalia por lo ocurrido- Comentó la princesa Luna.

-Lo sé, yo también espero que se hayan rendido, aunque no debemos tomarlos a la ligera, Night Strike me ha proporcionado toda la información referente a ese reino y sus gobernantes y por lo que me ha dicho, Royal Shine es alguien a quién no le gusta perder ante nadie y hace lo que sea con tal de obtener lo que quiere, sin importar el daño, tristeza o destrucción que cause a los demás, ni siquiera su propia familia está a salvo de ella como lo hemos podido apreciar- Dijo Twilight entrando en la conversación, la única que se mantenía solo escuchando por el momento era Cadence.

-Entonces debemos prepararnos para cualquier posible situación- Respondió Celestia y las princesas asintieron.

-Yo creo que no importa cuánto nos preparemos para evitarlo, si vendrán pues que vengan, De hecho espero que lo hagan pronto- Mencionó Cadence con una voz seca que a su vez guardaba todo su rencor.

-¿A qué te refieres Cadence?- Preguntó la princesa Luna.

-Que si esos asesinos piensan venir, pues los estaré esperando, no sé de este lugar o Canterlot pero yo ya he realizado una movilización total de las tropas, en un par de días las construcciones finales de la academia militar y la escuela de señoritas estarán listas en su totalidad, he estado ampliando los dominios del imperio ya ahora lo siguiente es la construcción de un muro de cristal que rodeará todo el imperio de Cristal, seremos un fuerte impenetrable, nada entrará o saldrá sin que Yo lo sepa- Explicó la princesa Cadence, dejando algo impresionadas y preocupadas a las demás princesas, creían que era algo extremo lo que se disponía a hacer la princesa del amor, pero eso sería tema de discusión para otro momento, donde pudieran dialogar con más calma y sin la presión que sentían en ese momento.

Por más tiempo siguieron con su diálogo para poder llegar a varios acuerdos sobre lo que se realizaría, pero debían darse prisa ya que el tiempo que tenían se iba agotando cada vez más rápido y algo grande estaba por llegar a ellos.

EN EL REINO CREPUSCULAR

Gritos se escuchaban en una multitud en la parte trasera del castillo del reino crepuscular, parecían de emoción y de horror al mismo tiempo, rugidos de animales salvajes se oían y sonidos de espadas resonaban al golpear a algún animal o ser bloqueadas.

En la pista de batalla se encontraba una combatiente, vestido de una armadura negra que manejaba dos espadas con gran agilidad, como si dichas armas fueran una extensión más de su cuerpo, su armadura estaba rasguñada pero no parecía molestarle en lo absoluto, su rostro estaba cubierto por completo gracias a una máscara con visor que le permitía ver directo hacia sus enemigos, una jauría de 6 wolfwoods, la miraban con ojos de rabia y hambre pero más que nada con enojo ya que en el suelo habían al menos otros 12 cuerpos de Wolfwoods muertos seguramente sus compañeros.

Uno de los Wolfwoods quiso atacar por arriba saltando sobre ella ero lo único que consiguió fue ser empalado con ambas espadas; Quien luchaba sería todo un misterio de no ser porque fuera de esa armadura se asomaban 2 alas celestes y una crin de arcoíris, imposible no reconocer a la combatiente.

Los wolfwoods se abalanzaron contra ella para matarla pero de manera impresionante haciendo un giro poderoso se elevó mientras cortaba todas las gargantas de los lobos quienes heridos cayeron al suelo y lo siguiente que sintieron fueron las espadas de la pegaso enterrándose en sus cuerpos y quitándoles la vida.

Al ver tal hazaña los guardias reales y los presentes gritaron de emoción incontrolable y aplausos siguieron para felicitar su batalla, ella se quitó la máscara y reveló por completo su identidad, en los tres meses había sido entrenada y los resultado habían complacido mucho a Royal Shine.

-Espectacular sin duda, pero cualquier guardia debería ser capaz de vencer a una manada de estos salvajes sin problema- Expresó Royal Shine desde lo más alto de la pista de combate y junto a ella Colen que veía indiferente la actuación de la pegaso –Pero parece que mis expectativas sobre ella no fueron tan alejadas de la realidad, en solo tres meses se ha convertido en una fiera combatiente, buen trabajo al entrenarla comandante- Felicitó la monarca del crepúsculo a Colen quien seguía algo pensativo.

-Ella resultó ser naturalmente atlética y una rápida aprendiz, fue fácil enseñarle las técnicas de combate, pero hubo algo más, de tiempo en tiempo sus habilidades parecían haber sido aumentadas en alguna manera, repentinamente era más fuerte, más ágil y mucho más rápida que antes- Respondió Colen recordando varios entrenamientos con Rainbow Dash.

-Ahora lo verá, soltad el Bearbull- Ordenó Royal Shine y con un poco de duda varios guardias abrieron una gran puerta de la cual salió una especie de toro enorme con cabeza de oso, cuernos, patas traseras como de oso y pezuñas delante, tenía 5 colas y se veía una enorme ferocidad y violencia en sus ojos.

-Mi reina ¿de verdad la hará pelear contra el BearBull?- Preguntó Colen algo preocupado al ver a la gran bestia.

-Es por la bestia que usted debería estar preocupado comandante- Respondió Royal Shine y asintió con la cabeza a lo cual Rainbow al verla también asintió y de la armadura sacó un frasco que tenía unas agujas en la tapa, el líquido que contenía era de un color negro algo transparente.

Ante la mirada de todo Rainbow utilizó ese frasco para inyectarse el líquido que estaba dentro por detrás en su nuca, la pegaso tiró el frasco el cual se rompió mientras su cuerpo temblaba y empezaba a sudar, las pupilas de sus ojos se contraían y sus venas de todo el cuerpo se saltaban, parecía estar siendo sometida a una tortura muy grave y un dolor insoportable mientras la criatura seguía avanzando hacia ella, con un gran rugido se le abalanzó a Rainbow Dash y dando una mordida pareció haber engullido a la pegaso de un solo bocado. La multitud estaba atenta al monstruo que parecía haber cobrado una fácil victoria sobre su adversaria, pero poco minutos después la mandíbula de la bestia comenzó a abrirse poco a poco hasta ceder y todo el mundo pudo observar a Rainbow Dash saliendo de ahí, con una pata de cascos le dislocó la parte baja de la mandíbula a la bestia y con eso pudo escapar de sus fauces, furiosa la bestia intentó aplastarla con su pezuña pero Rainbow lo detuvo usando ambos cascos, lo tomó de la pata y lo azotó contra el suelo después de levantarlo.

La multitud se puso frenética ante tal proeza de fuerza, la bestia se levantó pero todo lo que ocurrió fue que recibió un fuerte golpe en el vientre que le hizo escupir sangre y saliva, barios halaban de como su fuerza rivalizaba incluso con la del comandante, para terminar con la criatura Rainbow tomó ambas espadas y con una velocidad imperceptible a la vista le hizo varios cortes en puntos vitales a la bestia quien cayó muerta al suelo con ojos en blanco y sangre verde saliendo por todas las heridas, Rainbow limpió un poco de sangre de su rostro y guardó sus espadas para recibir una ovación por parte de todos lo que la observaron luchar contra ese monstruo.

-¡Campeona! ¡Campeona!- Gritaban las ovaciones hacia la pegaso celeste quien alzaba los cascos victoriosa mientras volaba alrededor de la arena saludando a la multitud que seguía aplaudiéndole.

-Mi señor Colen- Habló un guardia real y susurró algo al comandante quien se mostró impresionado y habló a la reina.

-Su majestad, lo ha encontrado- Dijo el comandante Colen lo cual hizo a la monarca sonreír de gusto, la monarca se levantó de su asiento y dio por terminado el evento de exhibición que más que eso también era una prueba ara ver los resultados del entrenamiento de Rainbow Dash –Prepare todo Comandante, nos dirigimos al cementerio en ruinas y traiga el cuerpo que hemos guardado para una ocasión especial- Agregó Royal Shine lo cual preocupó un poco al comandante de las fuerzas crepusculares.

-Madre, ¿Hasta cuándo reconocerás tus errores?- Dijo Diana mientras seguía encerrada en su torre, podía ver desde esa ventana en su habitación las acciones que realizaba Royal Shine, por suerte ella era de mente fuerte y no se veía afectada por la paranoia o aislamiento, al menos por ahora ya que en una pared contaba los días marcándolos con tinta –Un mes más aquí y empezaré a volverme loca- Se dijo ella dando un suspiro cuando una voz llamó su atención.

-Eres más fuerte que eso, descuida, no te pasará nada- Se escuchó decir a la voz que ella reconoció al instante.

-¿Qué quieres aquí Colen?- Contestó Diana al comandante, solo él y la reina visitaban a la princesa del crepúsculo.

-Solo quería prevenirte, tu madre encontró lo que buscaba y me pidió el cuerpo de uno de los ponys que invadieron aquí, no sé qué es lo que hará pero solo quería que estuvieras informada- Respondió el comandante y estaba por retirarse.

-¿Por qué me cuentas cada cosa que hace mi madre?- Preguntó Diana, ya que en esos meses cada movimiento que hacía Royal era dicho a Diana por medio de Colen.

-Es tu madre, debes saber lo que hace- Contestó Colen y se retiró de la habitación.

-¿Qué es lo que te ocurre ahora Colen?- Se preguntó Diana intrigada por la reciente actitud de Colen.

CALABOZOS DEL CASTILLO

-¿Cuánto crees que falte para que nos ejecuten?- Preguntó Mía que seguía encadenada y casi sin moverse.

-No mucho estoy seguro, te apuesto a que Colen será quien nos de muerte a ambos- Respondió Blue Knife tratando de liberarse con fuerza.

-No lo dudo, ¿Qué fue lo que le pasó a Colen?- Preguntó Mía decepcionada.

-Es uno de los mejores amigos que he tenido pero siempre le fue leal a la reina, no lo culpo por eso, siempre ha sido demasiado noble pero su lealtad siempre ha sido hacia los ponys equivocados- Explicó Blue Knife mientras daba un suspiro.

-Siempre lo consideré un héroe, mi hermano mayor, siempre cuidó de mí y ahora pensar en que él mismo será quien me asesine, esto es demasiado- Dijo Mía con tristeza y lloró un poco.

-No es la primera vez que tiene que hacer eso, bueno, no podemos hacer nada más que esperar y rezar a los doce dioses por un milagro cualquiera de ellos- Mencionó Blue Knife e intentó zafarse de nuevo, sin tener éxito.

CEMENTERIO EN RUINA, VARIAS HORAS DESPUÉS.

El lugar era tenebroso para muchos ponys, las tumbas estaban o rotas o dobladas e incluso abiertas mostrando algunos esqueletos salidos, los árboles del lugar estaban viejos y secos con algunos cuerpos encerrados en jaulas y otros colgados por el cuello, el suelo cubierto de polvo blanco de huesos muy antiguos y al caminar sonaban los huesos que seguían en el suelo, la niebla cubría casi todo el lugar, normalmente un sitio así estaría desolado y sin nadie que lo atendiera más que el cuidador pero en este ocasión había varios sonidos de ponys que acarreaban carretillas y ruidos de palas trabando.

-Entonces aquí estuvo todo el tiempo- Mencionó Royal Shine parándose frente a la excavación que había logrado desenterrar algo impresionante, un viejo templo con entrada en forma de cruz y manchada de rojo alrededor, el edificio era viejo y cubierto por muchas enredaderas negras que tenían espinas de color blanco, arriba de la entrada en forma de cruz una imagen algo deteriorada de una criatura con forma de dragón que tenía cuernos de venado y rinoceronte, cola de dragón pero con una especie de navaja en el final una garra de tigre y palma de orangután.

-El tempo a Cederanis… la diosa de la destrucción, la muerte y el caos…, no puedo creer lo que estoy viendo- Dijo Colen impresionado de la arquitectura del sitio en honor a la diosa.

-Le dije que era mejor que creyese en las leyendas comandante- Respondió Royal Shine y caminó a la excavación mientras los ponys se arrodillaban ante ella -¿Dónde está?- Preguntó Royal Shine.

-Aquí mi reina- Respondió un pony mostrando una caja que envolvía algo.

-Tráelo a mí, campeona- Le dijo Royal a Rainbow Dash.

-Como ordene mi reina- Respondió Rainbow Dash y tomó la caja para luego entregársela a Royal Shine quien con gustó vio el llamado cristal necro, lo tomó con su magia y si mirada de locura volvió a ella.

-Traed el cuerpo- Ordenó la monarca y al momento el cuerpo de Shining en estado avanzado de putrefacción fue puesto frente a la monarca del crepúsculo.

-Mi reina… ¿Qué piensa hacer con este cuerpo?- Preguntó Colen.

-Ya lo verá- Dijo ella y tomo el cristal con su magia y sacando un libro de magia negra empezó a recitar un antiguo conjuro, tan oscuro y horripilante que había sido prohibido desde el inicio de la historia del reino, Colen quiso advertir pero la mirada de la reina lo intimidó y se quedó casi petrificado mientras Royal recitaba el antiguo conjuro que era maldito –To those Who sleep in the eternal realm, hear my voice raise an obey, Come to me warrior of the past, open your eyes and prepare to fight (Aquellos que duermen en el reino eternal, escuchen mi voz levántense y obedezcan, ven a mí guerrero del pasado, abre tus ojosy prepárate a pelear)- Recitó la monarca a gran voz el hechizo pero para sus sorpresa nada ocurría.

-Creo que nos salvamos de algo muy malo- Pensó Colen al ver que no había reacción

-Se supone que este cristal me otorgaría el poder sobre la muerte- Dijo Royal Shine y volvió a leer el libro que había traído con ella.

-Tal vez es como le comenté su majestad, solo una leyenda más de nuestro reino- Mencionó Colen mientras la monarca del crepúsculo releía las hojas del libro en busca de algo que le pudiese dar una pista de lo que ocurría.

-Mi reina, mire- Comentó Rainbow Dash y señaló con su casco a la imagen de Cederanis en el templo, aunque degrada se mostraba que el pecho tenía algo incrustado, al observarlo bien Royal Shine se dio cuenta de que era el mismo cristal y después de leer un poco se dio cuenta de algo horrible e increíble al mismo tiempo.

-Entonces es así como lo hacía Cederanis, este cristal era su corazón- Decía Royal Shine mientras se alejaba un momento de sus tropas –Comandante, le ordeno a todos que solo observe lo que ocurrirá, si alguien interfiere, que muera- Dijo ella y tomo el cristal con su propio casco.

-Mi reina ¿Qué piensa hacer?- Preguntó Colen confundido pero nunca hubiera esperado lo que estaba a punto de ocurrir.

-Tener control de mi nueva armada- Dijo ella y ante la sorpresa y horror de todos Royal Shine encajó ese cristal directo en su pecho, ha dónde estaba ubicado su corazón.

-¡Mi reina!- Gritaron alarmados todos los presentes pues por la acción la reina cayó al suelo mientras la sangre morada salía de su cuerpo.

Todo el mundo ahí intentó ayudar pero el sangrado era demasiado y no se pudo detener, los ojos de Royal Shine se cerraron y parecía que la reina del crepúsculo había muerto.

-¿Esta?...- Preguntó uno de los guardias de la excavación al ver el cuerpo de la monarca.

-No puede ser, la reina ha…- Decía Colen pero en eso notó que el control sobre Rainbow Dash seguía activo, la magia aún no se había disipado.

-Mi reina vive- Comentó Rainbow Dash esbozando una sonrisa de tranquilidad.

-¿Cómo? Se encajó el cristal directo en el corazón, nadie podría sobrevivir a eso- Mencionó un guardia real pero en ese momento…

-No es posible…- Dijo Colen al ver como el cuerpo de Royal Shine empezaba a moverse.

Royal se levantó tambaleante por la pérdida de sangre pero de un momento a otro la herida que tenía en el pecho se cerró como si nunca hubiese estado ahí, sus ojos se iluminaron ahora de un color morado que brillaba al igual que su pecho al tiempo que un brillo morado muy oscuro brotaba de su cuerpo, al verla todos los guardias retrocedieron.

-Exacto, deben temer a su reina, séanme leales o lamentaran el desafiarme porque ahora ¡yo, Royal Shine poseo el poder de una diosa!- Gritó ella con el lamento del crepúsculo haciendo que todo temblara ente ella –Y ahora, tengo el poder sobre la muerte misma- Comentó ella con gran locura y su cuerno se iluminó con una magia como humo morado al igual que sus cascos delanteros.

-¿Mi reina qué hace?- Preguntó con desesperación Colen al ver a Royal Shine acercar su casco al cuerpo putrefacto de Shining Armor.

-No necesito ya de ese inútil hechizo, yo controlo a la muerte misma, Yo controlo el mundo más allá de la vida- Expreso con locura y puso su casco sobre el cuerpo de Shining Armor unos momentos.

El cuerpo de Shining empezó a reaccionar a la magia prohibida sus cascos empezaron a moverse de forma irregular, su cuello empezó a reaccionar hasta que sus ojos recobraron "vida" se iluminaron de un color morado por completo no había pupilas o su mandíbula se abrió para dar una especie de exhalación y un quejido largo finalmente se puso de pie mirando directo hacia Royal Shine como esperando instrucciones.

-Lo puedo sentir, tengo control total sobre él, o lo que queda de él- Mencionó ella dando una risa macabra –Comandante, prepare las tropas del castillo, iremos a la guerra- Menciono ella y camino en dirección a las tumbas.

-¿Guerra? Pero mi reina, no tenemos en este momento el poderío militar que solíamos tener, perdimos a varios cuando aquellos ponys nos invadieron y un escuadrón por completo desertó junto con los capitanes Strong Hoof y Rissing Spell, si vamos a la guerra perderíamos- Explicó el comandante de las fuerzas crepusculares al estar al pendiente de las fuerzas militares que quedaban en el reino -¿Además a quién atacaríamos?- Preguntó Colen aun sabiendo la respuesta.

-Justo a aquellos que nos invadieron claro está, no iba a dejarlos impunes, y hablando de impunidad quiero que asesine esta misma noche a los traidores, no habrá más tiempo, atacaremos al amanecer y no habrá misericordia a nadie, el hijo de mi media hermana morirá y me encargaré de todo aquel que se atreva a impedirlo- Dijo ella con gran enojo y activo de nuevo la magia prohibida que ahora habitaba en su cuerpo.

-Entiendo su alteza…- Respondió Colen aunque en su mente planeaba hacer algo más –Mi reina, seguimos siendo superados en número, aunque estuviéramos todos los capitanes, al final la superioridad numérica de ellos se impondría sobre nosotros, necesitaríamos una entera legión para igualar fuerzas- Comentó Colen tratando de hacer desistir a la reina del ataque o al menos de retrasarlo un poco más.

-Si es un ejército por lo que se preocupa, entonces un ejército le daré- Respondió ella e intensifico la magia prohibida en su ser mientras el cristal iluminaba con un gran resplandor.

-¿Qué está haciendo majestad?- Preguntó Colen al ver esa acción.

-¡MI LEGIÓN LEVÁNTENSE Y OBEDEZCAN, SIRVAN A SU REINA EN LA MUERTE ASI COMO LO HICERON EN VIDA A LOS ANTIGUOS REYES, YO, ROYAL SHINE, SE LOS ORDENO!- Gritó ella a todos los vientos con su gran voz del crepúsculo para luego hundir sus cascos en el suelo.

El brillo morado iluminó todo el suelo y recorrió toda la tierra con su brillo morado, era un brillo tan intenso que se podía ver desde distintas partes de la tierra de Ankalia, en ese momento un enorme temblor se sintió en el cementerio, arboles cayeron, jaulas se rompieron, las tumbas empezaron moverse de igual manera y partirse a la mitad el suelo del lugar se dividió y de las gritas emergieron cascos esqueléticos y putrefactos que se aferraban al suelo para empujarse hacia arriba, revelando cráneos viejos que se iluminaban en los ojos de color morado, los cuerpos reanimados salieron de la tierra y seguían saliendo sin parecer tener un fin mientras Royal Shine reía con locura y Colen se mostraba horrorizado de a lo que la reina había llegado, ni siquiera los muertos estaban a salvo de la locura de Royal Shine y su ambición de poder.

-Esto… esto es… es una violación a las leyes de la vida y la naturaleza- Pensó Colen con horror al ver las acciones de la reina –Majestad… no puede perturbar de esta manera el descanso de todos nuestros antepasados- Dijo Colen pero pudo ver a Royal consumida por su propia locura.

-Con esta legión no solo invadiré ese otro reino, sino que lo reclamaré para la corona, y después de que esa tierra caiga, los demás reinos lo harán también, todo será para el reino crepuscular- Decía la reina riendo como loca, su razón se había perdido y el poder la había consumido por completo.

-No… Ya no más…- Mencionó Colen y salió de ese lugar lo más rápido que pudo sin que la reina lo notara –¡Corran! ¡Si valoran sus vidas corran!- Gritó Colen pasando entre los guaridas que estaban ahí, Rainbow Dash solo miró hacia dónde venía Royal Shine y alzó el vuelo, más los otro guardias no entendieron y se quedaron ahí.

-Veamos qué tan efectivo es mi nueva armada- Dijo la reina al ver a los guardias ahí quienes al observarla con ese ejército de muertos temblaron de miedo y se quedaron paralizados –Mi armada, Erradíquenlos- Ordenó Royal Shine y a un paso algo lento su armada avanzó contra el grupo de guardias quienes quisieron huir pero estaban petrificados del miedo, algunos lograron moverse más rápido y escapar pero otros se vieron atrapados por el gran número de los no muertos y fueron asesinados por estos mientras daban gritos de dolor incontrolables, lo que era más horrible fue que al morir ellos también se sumaron a la armada de Royal Shine.

-No hay tiempo, si voy a hacer esto será ahora- Mencionó Colen corriendo aprisa directo a la ciudadela y al castillo del crepúsculo, tomó algunas armas de la armería real y se dirigió primero a la torre del castillo dónde Diana estaba encerrada, algo planeaba el pony morado.

-Mi legión, aumentemos el número de sus fuerzas, hay ponys listos en la ciudadela que darán sus vidas por nuestra causa, démosles el honor de unirse a nuestras fuerzas- Ordenó la monarca del crepúsculo cegada por el poder, la maldad y la ambición mientras a paso moderado su armada de los no muertos avanzaba a la ciudadela, amenazando la vida de cada ciudadano que ahí estaba.

Royal Shine consiguió las fuerzas para dominar la muerte y aumentar sus números para la gran batalla contra la tierra de Equestria, quien esta inadvertida aún del peligro a solo pocas horas de que la monarca del crepúsculo los invada, sin aviso no tendrán ninguna oportunidad de sobrevivir a tal ataque, podría ser el fin de Equestria como se conoce.

CONTINUARÁ EN EL CAPÍTULO 28…. "Hora de decisiones, la invasión comienza"


Hey amigos, Big Silver Note aquí, como pueden ver estamos llegando ya a los capítulos finales de "El Último Hijo del Crepúsculo" les agradezco con todo mi corazón el que lo hayan hecho el mejor FF que tengo, nunca esperé que fuera a tener tanta aceptación, de verdad se los agradezco, así que con mucha pena les quiero pedir un favor, verán mi meta con este FF es llegar a los 200 reviews, estamos cerca solo faltan 35, si llegamos a esa cantidad haré 10 capítulos extra, 10 capítulos que contaran historias que suceden antes, durante y después de este fic, ¿les parece bien? ¿Me ayudarían a llegar a esa meta? Si es así se los agradezco y si no, bueno, les agradezco que leyeran la historia, les digo que pronto publicaré también la sección de preguntas y respuestas, cualquier pregunta que quieran hacer respecto al FF, todas las preguntas que quieran, las contestaré, sin dar Spoilers, además que ya casi tengo lista la convocatoria para los OC que podrán entrar en la secuela de la historia. Por su atención muchas gracias, yo soy Big Silver Note que les dice como siempre IMAGINATION!